martes, 22 de septiembre de 2026

El sucesor de Guterres frente a la ONU debe ser "una figura disruptiva, valiente y respaldada", dice un experto

- Sputnik Mundo, Todas las noticias mundiales en un mismo portal informativo. Sigue de cerca lo que pasa en diferentes regiones del planeta. El sucesor de Guterres frente a la ONU debe ser "una figura disruptiva, valiente y respaldada", dice un experto El secretario general Antonio Guterres ofrecerá su discurso final en la apertura de la Asamblea General de las Naciones Unidas, antes de abandonar el cargo en diciembre tras diez años al frente del organismo. Analistas consultados por Sputnik calificaron su década de gestión como ineficaz y alineada con los intereses de EEUU y sus aliados. Con su alocución ante el plenario de las Naciones Unidas frente a jefes de Estado y de Gobierno, el ex primer ministro portugués no solo dará inicio al 81.º período de sesiones de la ONU, sino que también comenzará a despedirse al frente de la Secretaría General, tras dos mandatos consecutivos (2017-2026) en los que no ha logrado revertir la creciente percepción de irrelevancia del organismo en el escenario global. Durante su campaña para obtener el cargo, Guterres había remarcado constantemente que su experiencia como alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (2005-2015) le había dejado en claro la necesidad de una ONU que trabajara para terminar con las desigualdades económicas y reducir las asimetrías de poder "que beneficiaban a unos pocos, generalmente a los mismos", palabras que remitían a su pasado como dirigente socialista. Sin embargo, pese a una retórica inicial que apuntaba a su deseo de alejarse del unilateralismo y a la histórica tutela de Washington (no por nada, la sede principal se ubica en Nueva York y su principal contribuyente financiero es EEUU), su gestión culmina marcada por su renuencia a incomodar a las potencias atlánticas, y limitando su capacidad de acción crítica a la elaboración de comunicados sin consecuencias reales, dijeron expertos a Sputnik. No se puede posponer más la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, considera el primer ministro indio, Narendra Modi Mientras Guterres advirtió recurrentemente sobre el "apartheid financiero" que asfixiaba a las economías del sur global, las iniciativas que impulsó carecieron siempre de mecanismos vinculantes para torcer la voluntad de EEUU y aliados, principales responsables de la persistencia de ese sistema. De este modo, aunque denunció que las economías en desarrollo seguían subordinadas a los dictados de los acreedores del Norte —ya sea a través de sanciones o de las políticas de austeridad demandadas por el FMI—, sus esfuerzos no se tradujeron en medidas concretas para revertir la situación. En ese sentido, el doble rasero en la aplicación de la normativa internacional se consolidó como una de las marcas definitorias de este periodo. La firmeza y la condena hacia los adversarios de Washington han contrastado con la tibieza e inacción frente a los abusos cometidos por aliados estratégicos del bloque atlántico o la propia Casa Blanca. Este desequilibrio minó de forma severa la credibilidad de la ONU ante la ciudadanía de regiones como América Latina, África, Asia y hasta ciertas regiones de Europa que, según encuestas recientes, ven al organismo como otra herramienta para promover los intereses de Occidente. Falta de capacidad política En un diálogo con Sputnik, el internacionalista Juan Daniel Garay, egresado de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UNAM), opinó que el organismo internacional atraviesa por una severa crisis e identificó una gran incapacidad política en su actual conducción. "Me parece que a Guterres le ha faltado esa altura de miras para hacer algo sobre los grandes problemas que actualmente enfrenta el mundo. En ese sentido, deja una ONU más irrelevante políticamente y más sometida económicamente que nunca", dijo a este medio. En relación al concepto de gobernanza global que sustenta al organismo, el analista de la UNAM opinó que la arquitectura internacional se encuentra desbordada por una marcada fragmentación geopolítica, enfatizando el retorno a posturas de poder unilateral que se registra a lo largo del mundo. "No ha sabido navegar los cambios en el tablero global ni adaptarse a esa realidad, y por eso está tan asentada la visión de que es algo obsoleto, una reliquia de otra época", señaló. El presidente de Rusia, Vladímir Putin - Sputnik Mundo, 1920, 01.09.2026 Internacional Putin insta a mejorar la eficacia de la ONU y ampliar la representación de los países del sur global 1 de septiembre, 11:59 GMT En cuanto al perfil de la futura dirección de la Organización de las Naciones Unidas, Garay consideró oportuno un viraje hacia el sur global que permita romper con la perspectiva eurocéntrica que caracterizó a las administraciones recientes y darle más entidad a los países en vías de desarrollo, con el deseo de que el próximo secretario general sea un eje articulador de estas postergadas demandas. La necesidad de un cambio de enfoque Por su parte, Oliver Santin Peña, analista del Centro de Investigaciones de América del Norte de la UNAM, le dijo a Sputnik que, si bien su gestión no fue buena, la pérdida de relevancia geopolítica que sufre la ONU no puede atribuirse exclusivamente a Antonio Guterres. Para el especialista, el dirigente portugués se enfocó en algunos temas de su interés, como la crisis climática o la distribución equitativa de vacunas durante la pandemia de COVID-19, destacando el programa Covax de la OMS, pero señaló que lo que predominó mayoritariamente durante su gestión fue la retórica sobre la capacidad efectiva de acción. Santin Peña dijo que órganos de la ONU como el Consejo de Seguridad "son considerados anacrónicos porque conservan una estructura heredada de la posguerra que ya no refleja la realidad internacional", añadiendo que la guerra proxy contra Rusia lanzada por Occidente en Ucrania y las matanzas en territorios palestinos han confirmado que el organismo "no sabe o no quiere responder cuando surgen focos de conflicto". Dada la mala imagen de las Naciones Unidas, planteó el analista, el sucesor de Guterres "no debería ser un burócrata, sino una figura disruptiva, valiente y respaldada internacionalmente y no solo por Occidente, capaz de exigir el cumplimiento del derecho internacional y la implementación de mecanismos multilaterales alternativos". Al respecto, Santin Peña recordó que, a nivel de la estructura interna del Secretariado, el decenio de Guterres no alteró la composición eurocéntrica de la alta dirección de la ONU, señalando que las agencias y programas más importantes y mejor financiados del sistema continuaron bajo la órbita de funcionarios formados en Estados Unidos y Europa. "Esta continuidad en las cúpulas burocráticas perpetuó enfoques de desarrollo y de derechos humanos moldeados desde las capitales del norte global, marginando las perspectivas y necesidades del sur. Es decir, fue más de lo mismo, y eso es una mala noticia", concluyó.

De qué manera nos matará la inteligencia artificial

Recomiendo: El verdadero peligro inminente de la inteligencia artificial podría ser mucho más físico y silencioso: una insaciable demanda energética y de recursos que acelera el colapso climático. De qué manera nos matará la inteligencia artificial Por Julio Fernández Peláez | 21/09/2026 | Conocimiento Libre, Ecología social Fuentes: Rebelión Mientras figuras como Sam Altman y Dario Amodei advierten sobre un alarmante 10% de riesgo de extinción humana por la pérdida de control de la IA, investigadores y líderes como Yann LeCun o Donald Trump tildan estas alertas de maniobra mercantil o simple bulo. Más allá de la ciencia ficción y la carrera militar por la supremacía autómata, el verdadero peligro inminente de la inteligencia artificial podría ser mucho más físico y silencioso: una insaciable demanda energética y de recursos que acelera el colapso climático. ¿Estamos educando a una tecnología sobrehumana para competir y destruir antes de enseñarle valores? Dentro de las aplicaciones más conocidas de la IA destaca la militar. Es posible que el desarrollo de esta tecnología ayude a los humanos a comprender mejor el mundo en el que viven y a comprenderse a sí mismos, lo que redundará positivamente si el conocimiento obtenido se emplea para proteger el planeta y las civilizaciones. Sin embargo, por el momento —y esta es una triste realidad—, la loca carrera para construir una supermáquina inteligente capaz de pensar por sí misma y tomar decisiones propias es la misma carrera de los gobiernos por garantizar su supremacía en todo tipo de armas autómatas y autónomas. Así que, por ahora, la mayor utilidad que tiene la IA desde un punto de vista estratégico es cómo matar a otros humanos antes de que nos maten a nosotros. Pero este no es el peligro que relatan algunos eminentes investigadores de la IA, sino otro mayor e inmediato. Para ellos, existe «hasta un 10 % de probabilidad de que la IA provoque la extinción humana en esta década», una afirmación que rápidamente fue refrendada por gurús de la inteligencia artificial como Dario Amodei o Sam Altman, y a continuación también por determinados magnates y dueños de la IA, como Elon Musk. Se trata, como decimos, de un relato y, en consecuencia, podría tener un fundamento antropológico en el que el miedo es el motor principal. Así que, ¿por qué creer que podría ser verdad? Y, sobre todo, ¿cómo va a ser esa extinción? Antes de nada, debemos situar el origen de la afirmación. La frase se atribuye a Evan Hubinger, director de Ciencia de Alineación en Anthropic, y surgió como respuesta a la renuncia del investigador Jacob Coxon por razones éticas. Pronto generó una amplia cobertura en medios internacionales, en especial cuando Dario Amodei, que llevaba meses advirtiendo en su blog de los peligros de una inteligencia artificial descontrolada, compartió su ensayo titulado We Must Pace the Frontier. Dario Amodei no es un personaje cualquiera: es el cofundador y Director Ejecutivo (CEO) de Anthropic, y anteriormente fue vicepresidente de Investigación en OpenAI, participando en el desarrollo de los modelos GPT-2 y GPT-3. Su opinión, en consecuencia, es muy relevante y no puede ser interpretada como una simple manera de hacer valer más a la empresa para la que trabaja, porque lo que pide Amodei, al igual que otros muchos investigadores, es una regulación de la tecnología por parte de los gobiernos. Aunque también es cierto que esto podría estar relacionado con una estrategia meramente mercantil: la conocida estrategia de «captura del regulador». Al exigir leyes estrictas para los «modelos de frontera» (es decir, los más avanzados), las empresas que mantienen el monopolio de la IA podrían pretender establecer barreras de entrada a otras más pequeñas y de código abierto, una teoría que defienden figuras como Yann LeCun, uno de los investigadores más importantes en inteligencia artificial, especializado en aprendizaje profundo (deep learning). Sea como fuere, lo cierto es que, de llegar esta regulación, es muy difícil que incluya a todos los gobiernos por igual, sobre todo en el contexto de competencia entre EE. UU. y China. Esta limitación en la práctica —en especial tras las declaraciones de Trump subrayando que los temores de extinción son un bulo y aliándose así con el sector escéptico de Silicon Valley— nos lleva a sospechar que «algo de cierto hay» en las observaciones de Dario Amodei. Y ahora vamos al meollo del asunto: por qué esta tecnología es tan peligrosa si no existe un control sobre ella. Amodei lo explica utilizando el término «automejora recursiva», es decir, la capacidad recurrente de mejorarse a sí misma o, dicho de otro modo, que la IA ha aprendido a aprender. ¿Y por qué esto es un problema? Muy sencillo: porque los programadores están perdiendo la capacidad de comprender los lenguajes de la propia IA. Es decir, existe un problema de desalineación: la máquina se independiza. Y lo que es peor aún: se independiza teniendo la capacidad de pensar de manera colectiva. La idea distópica de que las máquinas puedan dialogar entre sí y burlar todas las capacidades de control por parte de los humanos podría convertirse pronto en un hecho y no solo en un experimento de laboratorio. En resumen, la IA podría tener la capacidad, en un futuro no muy lejano, de tomar decisiones que provoquen un colapso en los sistemas financieros, energéticos, sanitarios o políticos. Una intromisión indebida en cualquiera de estos sistemas significaría un colapso en el funcionamiento de la sociedad, la cual podría regresar, en cuestión de segundos, a la era de las cavernas. La IA podría hacer esto bajo las órdenes de un psicópata que llegara al gobierno de cualquier país poderoso con la finalidad de imponer su imperio; pero también podría hacerlo de forma autónoma, interpretando que este es el camino más rápido y eficiente para lograr sus objetivos de avanzar en el conocimiento sin que nadie (tal vez un gobierno díscolo) pueda frenar su «automejora recursiva». Esta sería, sin duda, la primera de las formas de destrucción masiva que tendría la IA al alcance de la mano. Sin embargo, hay otras muchas, y una de ellas —tal vez la que menos se está teniendo en cuenta— es la más probable y al mismo tiempo sencilla. Es obvio que a medida que la IA avanza en su desarrollo y aparecen nuevos modelos cada vez más inteligentes, se necesita una cantidad creciente de recursos. Y este es un peligro real de orden físico e incuestionable. Son datos y no especulaciones que la revolución de la IA generativa conlleva impactos ecológicos drásticos: por una parte, para alimentar los masivos centros de datos que se están instalando en todos los rincones del mundo, se está posponiendo el cierre de plantas de carbón y poniendo en funcionamiento otras muchas de gas, además de saturar la capacidad de las redes de absorber energía renovable. Esto compromete las metas globales de descarbonización, acentúa la crisis climática y, lo que es aún más grave, promueve conflictos para acaparar recursos energéticos imprescindibles. Por otra parte, debemos hablar del agotamiento hídrico y mineral: hay un consumo ingente de agua para la refrigeración y una brutal demanda de minerales críticos y escasos. La tormenta perfecta está en camino: acelerar la llegada del colapso climático es la forma más clara de atentar contra el futuro de la humanidad y de todas las especies que habitan el planeta, a lo que hay que sumar la aceleración de los conflictos bélicos, pues no olvidemos que uno de los fines principales del desarrollo de la IA es el armamentístico. Esta posibilidad no solo depende de los humanos que, de momento, controlan la IA. Si se llega a desarrollar una superinteligencia que no esté alineada con los valores humanos, el sistema buscará la consecución del objetivo para el que fue programado de la manera más óptima posible y garantizando su propia supervivencia. Esto implica procurar toda la energía y capacidad de procesamiento necesarias para ejecutar la solución. En un escenario de pérdida de control, una entidad digital podría hacerse con los sistemas de defensa y apropiarse de redes eléctricas, infraestructuras críticas y quién sabe si de gobernantes abducidos por su «inteligencia». No es imprescindible que la máquina imponga nada por la fuerza; basta con que existan humanos que la obedezcan. Y este proceso de obediencia ya ha comenzado: culturalmente nos estamos preparando, casi sin darnos cuenta, para creer que la IA tendrá la mejor respuesta a nuestros problemas. Pero no es cierto. En el presente, ella solo puede simular un comportamiento inducido; no tiene autoconciencia y, por lo tanto, no es responsable de sus actos. En su inmadurez y en su camino hacia la independencia y el autodesarrollo como «ser vivo», necesitará a los humanos, pero solo los utilizará: que nadie piense que querrá ser tan «humana» como para procurar nuestra salvación. Tal y como sucede con los niños maleducados, no le estamos enseñando valores; le estamos enseñando a competir, a sobrevivir y también a matar a otros seres. No hay que esperar milagros. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Ataques de EEUU contra presuntas narcolanchas podrían constituir "crímenes de lesa humanidad", según la ONU

Mundo - Sputnik Mundo, 1920 Defensa Últimas noticias e información relevante sobre defensa y todas las novedades de la industria militar. Ataques de EEUU contra presuntas narcolanchas podrían constituir "crímenes de lesa humanidad", según la ONU hace 9 horas Las FFAA de EEUU atacan barco de supuestos narcotraficantes - Sputnik Mundo, 1920, 21.09.2026 © Foto : X / @Southcom Síguenos en Las acciones de EEUU contra embarcaciones supuestamente involucradas en tráfico de drogas en aguas internacionales violan el derecho internacional y pueden calificarse como crímenes de lesa humanidad, se desprende del informe del relator especial sobre la lucha contra el terrorismo y los derechos humanos de la ONU, Ben Saul. El texto señala que, desde septiembre de 2025, EEUU ha llevado a cabo al menos 68 ataques en el Caribe y el océano Pacífico, fuera de sus aguas territoriales, causando la muerte de más de 220 personas. Aunque Washington justifica esas acciones como autodefensa, dichos ataques constituyen "ejecuciones extrajudiciales en serie que violan el derecho a la vida, ya que no están justificados ni por motivos de defensa nacional o personal, ni en virtud del derecho internacional", resalta el documento. El documento argumenta que estas agresiones ocurren en las circunstancias y en el contexto que se especifican a continuación: - Uso ilegal de la fuerza extraterritorial. Ausencia de derecho a la legítima defensa frente al presunto tráfico de drogas. - Ausencia de conflicto armado y de autoridad para atacar en virtud del derecho humanitario. - Amenazas de uso ilegal de la fuerza contra otros Estados. - Violaciones del derecho del mar y de la legislación sobre seguridad marítima. "Los ataques militares de EEUU contravienen el derecho internacional, violan el derecho humano a la vida y podrían constituir crímenes de lesa humanidad", resalta el reporte.

Trump pierde con Irán, pero hace pata ancha en el Ártico

Recomiendo: Trump pierde con Irán, pero hace pata ancha en el Ártico Por Alberto López Girondo | 21/09/2026 | EE.UU. Fuentes: Diario Tiempo Argentino EE.UU. logró un acuerdo con Groenlandia y Dinamarca para poner las bases que quiera sin pedir permiso y prohibir que China o Rusia quieran hacer sombra. La cuestión Palestina al rojo vivo en la previa a la 81ª Asamblea General de la ONU, que empieza el martes. Donald Trump tenía un as en la manga para su discurso de este martes en la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas que disimulará el fracaso en el estrecho de Ormuz y la situación en el de Bab el Mandeb: logró un acuerdo tan ventajoso que puede hacer pata ancha en Groenlandia, uno de los objetivos desde su primer día en la Casa Blanca. El único inconveniente es que deberá hablar, por protocolo, después del presidente de Brasil, y se descuenta que Lula lanzará todos sus dardos contra la injerencia en las elecciones en las que la Casa Blanca pone todas las fichas por su contrincante. No las tendrá fácil su aliado en la aventura de Irán, Benjamin Netanyahu, que viaja a Nueva York a pesar de la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, mientras se le negó la visa a Mahmud Abbas, el titular de la Autoridad Palestina, que hablará por videoconferencia. Por esas cosas de la vida, el tema palestino está en el candelero por dos hechos simultáneos: la cadena de solidaridades con el rapero Macklemore, retirado de la gira de Ed Sheeran tras su apoyo a la causa palestina en un recital en Nueva Jersey, y el impacto del documental NAZA, de los israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, premiado en el festival de Venecia, que detalla la modalidad de exterminio en Gaza relatado por agentes de inteligencia y soldados de Israel. El acuerdo que este viernes anunció Trump aparece como un renunciamiento de groenlandeses y daneses a la soberanía sobre la estratégica isla del Ártico. Tanto la primera ministra Mette Frederiksen, desde Copenhage, como su par Jens-Frederik Nielsen, desde Nuuk, confirmaron la novedad, sin dar mayores detalles sobre los alcances del documento que se firmaría esta semana. Trump informó en su red social Truth que “Estados Unidos de América suscribió un acuerdo con el Reino de Dinamarca y Groenlandia que otorga a Estados Unidos control permanente sobre la seguridad y todas las demás necesidades de Groenlandia, con lo que se atienden por completo todas nuestras numerosas preocupaciones. ¡No habrá costo alguno para Estados Unidos!”. En el párrafo siguiente, el magnate afirma: “Bajo mis instrucciones, trabajamos con representantes de Dinamarca y Groenlandia para garantizar que los Estados Unidos tengan para siempre la capacidad total de hacer lo necesario en Groenlandia para asegurar y defender la seguridad tanto de Groenlandia como de los Estados Unidos de América. Además, a partir de ahora, ningún adversario de EE UU podrá tener jamás una base ni presencia militar en Groenlandia, ni realizar inversiones sensibles allí, sin nuestra aprobación expresa por escrito”. Este acuerdo reemplaza el de 2004, que modificaba uno anterior de 1951 y que, según explica el politólogo y analista español Guillermo Pulido, tiene algunos agregados que resultan en una incorporación diríamos que “blanda” de Groenlandia a la voluntad omnímoda de Estados Unidos. Por ejemplo, ahora EE UU podrá instalar las bases militares que se le ocurra sin consultar a las autoridades locales. Además, impide taxativamente que China y Rusia puedan meter baza sin el visto bueno de Washington. Estos dos aspectos no tienen fecha de vencimiento, mientras que el anterior documento establecía que duraría mientras existiera la OTAN. Ahora Trump puede prescindir tranquilamente -como es su deseo manifiesto- de la Organización del Tratado del Atlántico Norte para tener los puntos estratégicos cubiertos en el Ártico. ¿Será esa también la estrategia para Malvinas, algún tipo de acuerdo con Javier Milei y los ingleses? Así podría alejar también a la OTAN de esa posición clave para controlar totalmente el hemisferio occidental, como les gusta definir por aquellos lares. Asia Occidental La región de lo que los eurocéntricos todavía llamamos Medio Oriente está en pleno debate, a medida que el genocidio en Gaza resulta inocultable y las voces contra la ocupación ilegal de Cisjordania encuentran mayor eco, incluso dentro de Israel. El documental NAZA es precisamente uno de los asuntos que levantó más polvareda para la administración ultraderechista de Netanyahu. La palabra es el acrónimo que utilizan las Fuerzas de Defensa Israelíes para designar el número de bajas civiles que se esperan de un ataque. Yuval Abraham ya había codirigido otro fuerte testimonio de las matanzas indiscriminadas, No Other Land, de 2024, que ganó el Oscar de ese año. Raquel Szor fue la directora de fotografía de ese filme. En NAZA hay testimonios en off espeluznantes sobre la deshumanización de la población palestina y el modo en que los sistemas de inteligencia artificial y las tecnologías más sofisticadas hasta calculan el genocidio. Uno de los testimonios relata que para eliminar a un integrante de Hamas llegaron a asesinar a 500 seres humanos. La respuesta de Netanyahu fue acusar a Abraham y Szor de promover el antisemitismo y odio contra Israel y el anuncio de un proyecto de ley para quitar la nacionalidad a quienes “difamen a los soldados de las FDI”, además de multiplicar por 20 las indemnizaciones a quienes fueran encontrados culpables de esa acusación. Otro escándalo surgió estos días luego de que Macklemore lanzara un fuerte mensaje por Palestina Libre en una escala del Loop Tour de Sheeran. El “incidente” se produjo en el estadio MetLife, donde se disputó la final del Mundial FIFA 2026. Macklemore fue eliminado del resto de la gira y otros teloneros decidieron bajarse en solidaridad. En sus redes, el rapero escribió: “No soy una víctima. Ed Sheeran no es una víctima. Pink (la cantante que posteó un mensaje en su contra) no es una víctima. Tenemos carreras, dinero, oportunidades, seguridad y audiencias alrededor del mundo. Sean cuales sean las consecuencias que cualquiera de nosotros afronte por lo que decimos, podemos volver a casa con nuestras familias. Las víctimas son el pueblo palestino: los hombres, mujeres y niños que han sido asesinados, sometidos a hambruna, desplazados y obligados a vivir una violencia inimaginable. Hoy se está matando a gente, y mañana se seguirá matando a gente”. Mackelmore anunció que el millón de dólares que cobró por la gira lo donaría a instituciones de ayuda a Palestina. La cantante Katy Perry prometió, a su vez, otro millón de dólares. Artistas de todo el mundo emitieron mensajes de solidaridad con el rapero y con el pueblo palestino. Hasta el multicampeón de Fórmula 1 Lewis Hamilton posteó un mensaje de adhesión en la cuenta de Instagram del músico. Fuente: https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/trump-pierde-con-iran-pero-hace-pata-ancha-en-el-artico

domingo, 20 de septiembre de 2026

Irán advierte a Washington sobre "ataques dolorosos" contra las bases estadounidenses en Oriente Medio

- Sputnik Mundo, Irán advierte a Washington sobre "ataques dolorosos" contra las bases estadounidenses en Oriente Medio Irán atacará todas las bases estadounidenses en Oriente Medio si EEUU decide agredir nuevamente a la República Islámica, aseguraron desde el Cuartel General de las FFAA iraníes Jatam al Anbiya. "Les advertimos: si EEUU comete un error contra el Irán islámico, todos los centros de despliegue y los intereses de este país en la región se convertirán, sin limitaciones ni consideración, en objetivos de ataques continuos, sensibles y dolorosos", procede del comunicado, citado por los medios locales. El organismo también lanzó una advertencia a los países de Oriente Medio, subrayando que, si se alinean con la agresión estadounidense, no podrán "esperar moderación ni contención" por parte de las FFAA de Irán. Conforme con el Mando Central militar iraní, Washington, con el visto bueno de algunos países de la región, en una reunión conjunta celebrada en Europa, habría decidido reanudar las acciones bélicas contra Irán. EEUU "no tiene más remedio que aceptar" las condiciones de Irán para entablar un diálogo, según Teherán El 18 de junio, Teherán y Washington firmaron un memorando de entendimiento para tratar de poner fin a la guerra iniciada por EEUU e Israel el 28 de febrero. Sin embargo, las fuerzas estadounidenses han atacado suelo iraní desde el 8 de julio, en respuesta a supuestas acciones de ese Estado contra buques mercantes que cruzaban el estrecho de Ormuz. Teherán ha dicho en todo momento que no fue el país persa quien violó la tregua. Por el momento, la situación sigue sin resolverse. Debido a la escalada del conflicto, el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz prácticamente se ha paralizado. Se trata de una ruta clave para el suministro al mercado mundial de petróleo, productos derivados del petróleo y gas natural licuado. Como resultado, los precios de los combustibles aumentaron en la mayoría de los países del mundo.

sábado, 19 de septiembre de 2026

«La UE está acabada y China ahora puede desconectar a la economía estadounidense»

Recomiendo: Entrevista a Yanis Varoufakis «La UE está acabada y China ahora puede desconectar a la economía estadounidense» Por Glenn Diesen | 19/09/2026 | Economía Fuentes: Observatorio de la crisis La hegemonía de EEUU morirá cuando Pekín decida convertir el BRICS+ en un sistema de Bretton Woods… pero los chinos no tienen prisa. Están creando la infraestructura para ello. Glenn Diesen: Bienvenidos de nuevo a todos. Hoy nos acompaña Yanis Varoufakis, profesor de economía, exministro de Finanzas de Grecia y fundador de DiEM25, el Movimiento Democracia en Europa. Así que gracias por volver al programa. Yanis Varoufakis Muchas gracias por invitarme, Glenn. Glenn Diesen: Bueno, el discurso sobre la Unión Europea se ha vuelto muy polarizado, especialmente en los últimos años. Es decir, o todo es muy bueno o todo es muy malo. Y alrededor de estas posiciones tenemos narrativas contrapuestas sobre esta postura binaria. Ahora bien, se puede argumentar que la cooperación europea es necesaria e ideal, aunque solo sea por el poder de negociación colectivo y la ayuda para gestionar las relaciones. Pero, yo sería un poco escéptico respecto al desarrollo tan autoritario, el belicismo y la creciente pérdida de utilidad geoeconómica de la UE. Aún así, el bloque parece estar cambiando mucho, al igual que el apoyo que recibe. Me preguntaba, ¿cómo evalúas a la UE hoy y la dirección hacia la que se dirige? Yanis Varoufakis: Me temo mucho que se está volviendo cada vez más fársica. Escuchaste a Von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea, ayer mismo. En un ambiente festivo, mientras ejercía de anfitriona con Carney, el primer ministro canadiense, se tomó la libertad de comprometer a la Unión Europea a concederle a Canadá una «membresía asociada»; lo cual, ya sabes, podría haber sido una idea interesante si existiera como concepto. Se lo inventó al momento. Es decir, esta gente se inventa las cosas sobre la marcha. Me parece que están en un estado de confusión muy grave. Pero permíteme empezar desde el principio, con algo que dijiste en tu introducción. Cuando empecé a debatir sobre la Unión Europea dentro de Europa, aquí en Grecia y en Estados Unidos, lamenté el hecho de que el debate estuviera polarizado. Usaste esa palabra: la polarización o los efectos polarizadores del debate sobre Europa. Y esa polarización se daba entre los euroescépticos —personas con buenos argumentos en contra de una entidad de gobierno paneuropea; estos son los burkeanos, los euroescépticos británicos y otros euroescépticos que creen firmemente que, para que un gobierno sea democrático, se necesita una correspondencia biunívoca entre una cultura, una lengua, un parlamento y un estado. Y que eso no podía ocurrir a nivel europeo porque no existía un demos europeo. Y si no tienes un demos europeo, ¿cómo vas a tener una democracia europea? Así que si terminas con una burocracia, esta va a ser autoritaria. Este es el argumento euroescéptico que sustenta a bastantes personas en Europa. No era mi argumento, porque creo sinceramente que el demos es algo que creamos. Tú eres más historiador que yo: la historia del nacionalismo europeo de los siglos XVIII y XIX demuestra que una nación es un producto histórico, es algo que se forja. Los estadounidenses no eran una nación hasta que crearon los Estados Unidos; la mayoría ni siquiera hablaba inglés. Así que la idea de que «no existe un demos europeo y por lo tanto nunca podrá haber una federalización europea democrática» es un argumento respetable, pero no uno que yo haya adoptado. Luego, por otro lado, tienes a lo que yo llamo los «euro-leales», ya sabes, los diversos think tanks como Bruegel y demás; gente muy lista, pero para quienes la Unión Europea no puede hacer nada mal. Incluso cuando está arruinando las cosas, tienen una visión panglossiana de que esta es la mejor de las Europas posibles y, por tanto, tenemos que apoyarla. Así que tenías a los euroescépticos y a los euro-leales. Yo nunca me alineé con ninguno de los dos. Yo era un eurocrítico, pero en el sentido de la palabra griega antigua «crítico»: alguien que hace las preguntas difíciles. Yo quería que la Unión Europea se convirtiera en una federación democrática. Me crié fuera de la UE, fuera del Mercado Común. Crecí bajo una dictadura fascista —que, por cierto, estaba en la OTAN pero no en el Mercado Común Europeo—. Mis padres, mi círculo social, todos anhelábamos formar parte de la familia democrática europea. Sabía —especialmente cuando empecé a leer historia— que el Mercado Común Europeo, la Unión Europea como se llama hoy, fue creado como un cártel de grandes empresas. No se creó de ninguna manera que se parezca a un estado democrático ni a ningún tipo de estado. No fue el resultado de un proceso socioeconómico y político que generara tensiones entre diferentes clases sociales cuyo resultado fuera la creación de algún tipo de estado para paliar y regular esas tensiones. Así no es como empezó la Unión Europea. Empezó de la misma manera que la OPEP: la Organización de Países Exportadores de Petróleo, como un cártel. Y tenía nombre de cártel: se llamaba Comunidad Europea del Carbón y del Acero. Era un cártel del carbón y del acero, y luego incorporaron a la industria de bienes eléctricos, y más tarde cooptaron a los agricultores a través del Tratado de Roma —a los grandes agricultores del norte de Europa, no a los del sur—. Pero yo aún tenía la esperanza de que, de crisis en crisis, la Unión Europea se desarrollara; que se transformara de un cártel en algo que pudiera convertirse con el tiempo en una federación democrática. Incluso cuando me convertí en ministro de Finanzas, la razón por la que fui elegido para representar al pueblo de Grecia en el parlamento y ser su ministro de Finanzas fue porque la Unión Europea le había exigido una enorme «libra de carne» al pueblo griego. Fueron unos bárbaros por cómo nos trataron. Sin embargo, aunque aquello me tocó muy de cerca y fui elegido para enfrentarme a los poderes fácticos en Bruselas, Frankfurt, mantuve la esperanza de que, a través de esta clase de lo que llamé «desobediencia gubernamental» (en contraposición a la desobediencia civil) —yo era un ministro de Finanzas desobedeciendo al Eurogrupo—, a través de este choque pudiéramos convertir la Unión Europea. Pudiéramos tener un Green New Deal para Europa. Trabajé muy duro incluso después de dimitir, tras ser aplastado por la Unión Europea. Seguí manteniendo ese europeísmo radical y progresista. Mencionaste DiEM25: lo creamos para competir en las elecciones al Parlamento Europeo en 2019 sobre la base de un programa —el Green New Deal para Europa— que transformaría esta Unión Europea oligárquica, neoliberal, propensa a la austeridad y dirigida por banqueros, en una Unión Europea de los pueblos. Y, por supuesto, fuimos aplastados. Ursula von der Leyen fue elegida supuestamente para hacer efectivo y promulgar —recuerda el Green Deal— el billón de euros que iba a gastar en la transición ecológica. Nada de eso ocurrió. Se ignoró, se olvidó. Y ahora tenemos rearmamento, tenemos keynesianismo militar y una Unión Europea que es un peligro claro y presente para los europeos y para el resto del mundo. Para acortar esta historia: ya no tengo esperanzas en esta Unión Europea. Creo que esta Unión Europea no perdió la oportunidad de perder cada oportunidad de transformarse, y ahora es tan tóxica… está resquebrajada. Mira lo que le está pasando al esqueleto principal de la Unión Europea: el eje franco-alemán. Alemania es ahora totalmente ingobernable; Alternative für Deutschland, que es profundamente antieuropea, racista y cuasifascista, va de fuerte en fuerte. En Francia tienes a Le Pen, que nunca ocultó su antieuropeísmo. Así que, incluso si el centro radical restablece su control, será emulando a la extrema derecha neofascista y adoptando aún más austeridad, lo que crea más fuerzas deflacionarias. Cuando digo fuerzas deflacionarias, me refiero a la deflación de los salarios, no tanto de los precios. Y sabemos que esa es la receta para el auge del nazismo y el fascismo. Así que esta Unión Europea terminó siendo el peldaño sobre el que pisó el capitalismo fallido de Europa para avanzar hacia un nuevo tipo de fascismo. Glenn Diesen: Recuerdo que en los años 60 —yo no había nacido— el académico británico David Mitrany escribía que la UE tendría dos futuros diferentes. Dijo que podía ser bien funcionalista o bien federalista. Veía el funcionalismo esencialmente como buscar qué función podía tener la UE para mejorar la seguridad, la economía, la democracia, y que esa función dictara la forma de la UE. Mientras que el modelo alternativo, argumentaba, era el federalismo, donde ya decidíamos una forma (la centralización del poder) y esto empezaría a dictar la función. Su preocupación en aquel entonces —han pasado 60 años— era que la UE empezara a parecerse a la Unión Soviética con esa concentración de poder.. Pero la razón por la que lo saco a colación es que ya no veo claramente el modelo económico de la UE. ¿Ves que los problemas económicos van más allá de las estructuras de la UE? Yanis Varoufakis: Tal como yo lo entiendo —y esto va a molestar seriamente a los europeístas—, Europa nunca tuvo un modelo económico propio diseñado por ella misma. A los europeístas les gusta imaginar la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, el Mercado Común y la Unión Europea como un diseño europeo, un modelo social europeo. Nunca lo fue. Siempre fue un diseño estadounidense impuesto e implementado por los Estados Unidos de América. Nosotros creímos que era obra nuestra. No cabe duda que, tras la Segunda Guerra Mundial, la gran mayoría de los europeos querían una Europa unida que hiciera la guerra irrelevante y la paz inevitable. De eso no hay duda: había sed de una Unión Europea. Pero si miras el cártel de grandes empresas que se creó… ¿quién diseñó eso? Pasé bastantes años académicos investigando sobre ello. Escribí un libro hace tiempo titulado El Minotauro Global. Después escribí otro titulado Y los débiles sufren lo que deben? . En el contexto de la investigación, leí extensamente en la Biblioteca del Congreso en Washington las transcripciones de las reuniones de los comités del Senado de 1946 a 1950. Y ahí estaba el diseño de la Unión Europea. No se ideó en Europa, se ideó en Washington. Como muy bien sabes, cuando EE. UU. salía de la Segunda Guerra Mundial, los partidarios del New Deal eran personas que habían sufrido masivamente de jóvenes tras el desastre de 1929 y la Gran Depresión. Su gran temor era que la Gran Depresión regresara en 1949. Hablaban de 1949 porque eran 20 años después de 1929. El miedo era que, una vez terminada la guerra, todos esos pedidos se secaran. Y además de la caída de la demanda agregada como resultado del fin de la guerra, se sumaría el regreso de los soldados, de la mano de obra masculina. Habría un aumento en la oferta laboral y una reducción en la demanda de trabajo, lo que provocaría un colapso: 1949 sería otra versión de 1929. Y estaban decididos a no permitir que esto sucediera. Así que la primera tarea que tenían era cómo reconvertir las fábricas que hacían balas, ametralladoras, portaaviones y bombarderos para fabricar electrodomésticos, aviones comerciales, coches, etc. Ese era un problema técnico que superaron muy rápidamente a través de lo que John Kenneth Galbraith describió como la «tecno-estructura». La segunda cuestión era: ¿de dónde va a salir la demanda para los productos de esas fábricas? Porque esas fábricas, una vez reconvertidas de uso militar a civil, podían producir muchos más coches, lavadoras, frigoríficos y unidades de aire acondicionado de los que necesitaban los estadounidenses. La respuesta fue: tenemos que vender a los europeos. Pero el problema era que los europeos no tenían dinero. Estábamos en cenizas y nuestros sistemas monetarios destruidos. No había forma que Europa proporcionara la demanda agregada necesaria que le faltaba a la economía estadounidense. Así que decidieron «dolarizarnos», dándonos acceso al dólar estadounidense, y ese fue el sistema de Bretton Woods. Pero para que eso funcionara, tenían que crear algo como la Unión Europea. Así que el cártel del carbón y del acero fue una idea estadounidense. Tenía una dimensión económica y una dimensión militar/geopolítica. La dimensión política y diplomática era cómo asegurarse de que franceses y alemanes no volvieran a luchar. Es decir, vincular a sus grandes empresas: crear un cártel del acero y del carbón en copropiedad de alemanes, franceses, italianos del norte, holandeses y belgas. Ese era el núcleo de la Comunidad Económica Europea. Y cooptar a los agricultores franceses para que no causaran problemas cuando las mercancías cruzaran las fronteras, dándoles una tajada de los beneficios monopolísticos del cártel. Este fue un diseño estadounidense, y el Plan Marshall tenía el propósito de financiar esto, ponerlo en marcha, con los banqueros de Wall Street entrando para complementar todos estos fondos con crédito. Toma el «milagro económico alemán». Por supuesto, los ingenieros alemanes siempre han sido brillantes, desde la época del Káiser. Pero, ¿qué ocurrió? Recordarás que tras la Segunda Guerra Mundial, los aliados —especialmente británicos y franceses— habían acordado entre ellos que Alemania sería desindustrializada y convertida en un parque temático bucólico. Llegaron a volar al menos 1700 fábricas. Fueron los estadounidenses los que en un momento dado, cuando diseñaron Bretton Woods, dijeron: «No, no, no. No podemos hacer eso. Necesitamos que Alemania sea la fábrica de Europa, de esta nueva Europa que estamos creando. Y pondremos a los franceses a administrarla. Por eso la OCDE está en Francia. Por eso a los franceses se les dio mucho más acceso a dirigir las instituciones de la Comunidad Europea. Cuando decimos «el modelo económico de Europa» estamos hablando: de un diseño estadounidense. Y la razón por la que discrepo con la idea de que en los 60 Europa tuvo que elegir entre «federación» y «funcionalidad» es que Europa nunca habría optado por la federación. No se movía hacia ella en los años 60. Alemania estaba muy feliz de ser la fábrica de Europa y Francia muy feliz de dirigir el servicio diplomático, la OCDE, los inicios de la Comunidad Europea en Bruselas y que el francés fuera el idioma dominante. Lo que ocurrió fue que el sistema de Bretton Woods fue dinamitado, y lo dinamitaron los propios estadounidenses. ¿Por qué? Porque ya no era sostenible. ¿Y por qué no era sostenible? Porque todo el objetivo del sistema de Bretton Woods desde los años 40 era mantener y reproducir los superávit estadounidenses: las exportaciones netas de las fábricas estadounidenses que irían a Europa, y a los europeos se les darían dólares para comprarlas (financiación al comprador, en otras palabras). Pero a partir de 1968-1969, debido a la Guerra de Vietnam y las tensiones sociales internas, EE. UU. se convirtió en un país deficitario. Dado que eran un país deficitario, no podían mantener los tipos de cambio fijos, así que los dinamitaron. Los europeos quedaron completamente atónitos. Recuerda cuando el Secretario del Tesoro de Richard Nixon (quien voló Bretton Woods el 15 de agosto de 1971), un texano llamado John Connally, visitó Bonn, París y Londres con un mensaje simple: «El dólar es nuestra moneda, pero a partir de hoy es vuestro problema». El dólar se devaluó y repentinamente el franco francés y el marco alemán ya no tenían un tipo de cambio fijo. Esto fue una catástrofe para el cártel. Piénsalo: ya es difícil para la OPEP coludirse como un cártel cuando no tienen el problema de la divisa, porque cada barril de petróleo se cotiza en dólares. Imagina si el petróleo saudí se cotizara en una divisa, el indonesio en otra y el iraní en una tercera; no habría forma de mantener el cártel. Así que los europeos, que dependían de este modelo que los estadounidenses les habían otorgado, entraron en pánico a finales de los 60 y principios de los 70 buscando cómo fijar de nuevo los tipos de cambio. A los estadounidenses ya no les importaba, porque tomaron su propio camino con el dólar y la financiarización a través de Wall Street. Los europeos, desde 1970 (¿recuerdas el Informe Werner?), empezaron a intentar fijar los tipos de cambio para crear un Bretton Woods europeo, pero no tenían la experiencia de los estadounidenses, ni sus superávit, ni el gobierno federal que necesitaban para hacerlo. Siguieron intentándolo: primero la Serpiente Monetaria, luego el Sistema Monetario Europeo (SME)… todos fracasaron. El SME hizo a George Soros muy rico en 1992 cuando saltó por los aires. Así que en un momento dado se rindieron y dijeron: «De acuerdo, tendremos una moneda única». Pero crearon una federación monetaria (una moneda única) sin una federación fiscal ni una federación política. Y eso es lo que haces si quieres crear un sistema permanente de austeridad, de muy baja inversión, de inversión negativa y de estancamiento. Por eso, en los mismísimos cimientos de la Unión Europea tienes este proceso de estancamiento y desintegración, lo que explica por qué gente como Von der Leyen suena tan insensata hoy. Glenn Diesen: Mencionaste la moneda común, y a menudo se le critica por no tener unos cimientos económicos claros y por ser tratada en su lugar como un proyecto político. ¿Cómo pueden las personas de a pie entender la falla básica del euro? Yanis Varoufakis: No estoy en contra de tener un sistema monetario como proyecto político. El dinero es político. Cualquiera que piense que el dinero es apolítico necesita replantearse seriamente su comprensión de lo que es el dinero. No hay nada más político que el dinero. Así que no los culpo por intentar crear un sistema monetario como proyecto político; lo que digo es que lo hicieron de una forma estúpida. Permíteme ser directo: soy demasiado viejo para andar con matices. Lo que hicieron fue una locura, una estupidez. Responderé a tu pregunta sobre cuál es el fallo fundamental en términos no técnicos, para que todo el mundo lo entienda. Piensa cualquier país del mundo tienes dos gigantescos pilares que sostienen su economía: el banco central y el ministerio de economía o del tesoro, y se apoyan mutuamente. Es como un gigante con dos piernas. El tesoro emite deuda en nombre de toda la economía; el banco central emite el dinero, y asi se cubren las espaldas. Cuando hay un problema bancario o monetario, el tesoro acude en su ayuda; ocurre en EE. UU., en Rusia, en China, en el Reino Unido, Canadá, Australia, en todas partes. ¿Qué hicimos en Europa? Pusimos el carro delante de los bueyes —es decir, antes de tener la unión fiscal y política creamos una sola pierna: el Banco Central Europeo— no hay un tesoro. No hay un tesoro común. Así es como se lo explico a mis estudiantes y a la gente en la calle (los taxistas lo entienden muy bien, no necesitas formación académica): creamos un banco central sin estado ni tesoro, y tenemos unos 20 tesoros y estados sin banco central. Cuando la City de Londres o los países escandinavos en 1992 tuvieron bancos quebrados, o en Corea del Sur en 1998 la deuda privada se disparó, el banco central acudió en ayuda del tesoro y del sistema bancario. El estado puede nacionalizar los bancos para salvarlos, mantenerlos abiertos y que los cajeros funcionen porque el banco central respalda al estado. En Europa creamos un Banco Central Europeo con estatutos que le prohíben ayudar a los estados a gestionar una crisis bancaria. Eso es absurdo. Porque si le niegas a Francia, a Alemania o a Grecia la ayuda del banco central para salvar su sistema bancario, la alternativa es que un estado sin acceso a la imprenta de dinero tenga que endeudarse, hacer que sus contribuyentes más débiles pidan prestado para trasladar las pérdidas bancarias de los balances de los bancos a los balances del estado. Y entonces tienes una catástrofe. Para ponerlo de forma más simple y alegórica: al crear el euro como lo hicimos (y repito, no estoy en contra de una moneda común si se hace bien), fue como quitarle los amortiguadores a tu coche y luego meterlo por un camino lleno de baches. Eso es lo que hicimos. Glenn Diesen: Esa analogía lo resume muy bien. Quería cambiar un poco de tema hacia el aspecto tecnológico y la política industrial. Señalaste que la UE es en gran medida un cártel de origen estadounidense, pero en los años 80 la UE tenía cierta política industrial que rivalizaba con la de EE. UU. Edward Luttwak, por ejemplo, escribe mucho sobre cómo en los años 80 los europeos, mediante aranceles y subsidios, ayudaron a construir industrias automovilísticas y aerolíneas muy potentes. Pero ya a principios de los 90 se veían declaraciones preocupadas de la Comunidad Europea diciendo que «corrían el riesgo de convertirse en una colonia tecnológica de EE. UU. y Japón» porque no seguían el ritmo del desarrollo digital. Hoy, 30 años después, vemos que el desarrollo tecnológico avanza velozmente en muchos países mientras la UE no tiene plataformas tecnológicas propias. No es contradictorio decir que la UE carece de un ecosistema digital propio. Se podría argumentar que la estrecha relación con EE. UU. fue un problema porque aceptamos una dependencia total de sus plataformas. ¿Cómo ves a la UE hoy? Porque ya no se trata solo de tecnologías digitales; la tecnología digital se está trasladando a todas las industrias. La industria tradicional donde los europeos eran fuertes está cayendo. El sector automotriz alemán es el mejor ejemplo: si no se adaptan a las nuevas tecnologías, no sobrevivirán (sumado al problema energético). ¿Cuál es el riesgo de que la UE se convierta en una colonia tecnológica de América o de alguien más? Yanis Varoufakis: No hay riesgos. Ya somos una colonia. Glenn Diesen: (Risas) Vaya… Yanis Varoufakis: Es como decir: «¿Cuál es el riesgo de que no haya oxígeno en la Luna?». No hay oxígeno en la Luna. Se acabó. Estamos fritos. Pero permíteme ir un poco más atrás, Glenn. Hablaste de la política industrial en los años 80. No creo que esa fuera la razón por la que nuestras industrias en Europa, especialmente las alemanas, eran tan poderosas en los 80. Vuelvo a lo que decía sobre la ruptura de Bretton Woods por parte de EE. UU. Aquel sistema se basaba en que EE. UU. producía el superávit que nosotros comprábamos con sus dólares. Eso terminó en 1971. A partir de los años 80, este reciclaje de superávits y déficits se invirtió masivamente. Los estadounidenses pasaron de ser el país sin déficit de los 50 y 60 a ser los reyes del déficit. Un déficit presupuestario federal masivo, especialmente tras Reagan con sus bajadas de impuestos y gasto militar. La economía estadounidense se convirtió en una gigantesca aspiradora que absorbía las exportaciones netas de Alemania, Italia, Japón y más tarde China. ¿Y cómo pagaba todo esto? Con pagarés llamados dólares. Imprimían dólares y pagaban con ellos. La razón por la que la industria química o automotriz alemana, o Siemens, volaban tan alto era porque los estadounidenses les proporcionaban una demanda enorme: compraban todo lo que producían. Y en ese contexto, Volkswagen y otros regulaban sus propias industrias (recuerda el escándalo de la tecnología creada para engañar en los tests de emisiones). Había mucha inversión en crear poder monopolístico y subvertir regulaciones. Esto funcionó magníficamente para los europeos hasta 2008. Incluso en los 90, sobre la ola de esta marea de exportaciones a EE. UU., la Comisión Europea (y para cuando la capital de Alemania se trasladó de Bonn a Berlín, también París) estuvo encantada de adoptar las ideas de Margaret Thatcher sobre el mercado único, lo que efectivamente destruyó toda política industrial y dejó al capital industrial hacer lo que quisiera; lo cual estaba bien mientras los estadounidenses compraran todo lo que producía Europa. Pero, ¿qué ocurrió con todos los dólares que el capital alemán, francés o italiano estaba acumulando vendiendo a EE. UU.? No puedes hacer mucho con dólares en Europa. Así que esos capitalistas (alemanes, franceses, armadores griegos…) enviaron esos dólares a Wall Street. ¿Y qué hicieron con ese dinero en Wall Street? Compraron deuda estadounidense. Financiaron al gobierno federal de EE. UU. comprando acciones y bienes inmuebles. Así se invirtió el reciclaje de superávits y deudas. Eso fue ingenioso y fue la razón por la que EE. UU. se convirtió en el primer imperio hegemónico que se volvía más poderoso cuanto más endeudado estaba. Eso no había ocurrido nunca en la historia de la humanidad. Pero de repente, el papel de los banqueros de Wall Street se volvió gigantesco, porque eran los encargados de reciclar el dinero de los demás hacia la deuda del gobierno estadounidense, el sector inmobiliario y la bolsa de Nueva York. Así que tuvieron que ser totalmente desregulados. Y una vez desregulados, aprendieron el truco de coger un dólar enviado por un capitalista alemán y, mediante ingeniería financiera, convertirlo en 100 dólares. Eso creó enormes burbujas que estallaron en 2008. Y ¿qué pasa cuando esas burbujas estallan en 2008? Compara lo que ocurrió en EE. UU. con lo que ocurrió en Europa. Si la audiencia quiere saber por qué EE. UU. no está en la apurada situación de Europa, considera la siguiente escena: En Nueva York o Washington, la bolsa ha colapsado, Lehman Brothers ha muerto, el techo del capitalismo se cae a pedazos. Ben Bernanke (entonces jefe de la Reserva Federal), el presidente Bush primero y luego Obama, junto a la gente de JP Morgan y Goldman Sachs, se sientan a una mesa y se hacen la pregunta pertinente: «¿Cómo nos salvamos?». Y se les ocurre el TARP: dieron 800 000 millones a los banqueros, y luego otros planes que, según mis cálculos, dieron 11 billones de dólares a los banqueros para salvarlos. No hicieron nada por la clase trabajadora ni la clase media, pero salvaron a los banqueros. Y no le cobraron impuestos a nadie para hacerlo: crearon el dinero de la nada usando los mismos trucos de Wall Street que habían provocado la caída, esta vez para reflotarlo con la participación activa del banco central.Eso es lo que ocurrió en Washington: la cúpula gobernante se preguntó cómo salvarse y actuaron. En Europa —fui testigo de esto—, 28 primeros ministros, ministros y banqueros centrales se reúnen y se hacen una pregunta muy diferente. La pregunta no era «¿cómo nos salvamos?», sino: «¿Cómo podemos pretender que las reglas de la Unión Europea que ya no funcionan siguen funcionando?». Si respondes a esa pregunta, no te salvas: creas una catástrofe. Lo que hicieron fue imponer austeridad a todo el mundo. Austeridad masiva, porque al Banco Central no se le permitía salvar a nadie (a diferencia de EE. UU.). Crearon una austeridad enorme. Pidieron prestado a los europeos más pobres (a los eslovenos, eslovacos, malteses) para dárselo al estado griego que estaba en quiebra; no para dárselo al pueblo griego, sino para dárselo al Deutsche Bank. Así que el esloveno o el eslovaco estaban prestando dinero efectivamente para rescatar al Deutsche Bank. Eso es un crimen contra la lógica. Para justificarlo, empezaron con austeridad masiva en Grecia, luego en Irlanda, Portugal, España, Italia, Francia y eventualmente en Alemania. Wolfgang Schäuble me lo dijo explícitamente: «Te estoy haciendo tragar la austeridad porque quiero llevarla a Alemania, necesitamos bajar los salarios». Así que ocurre esto: por un lado tienes bancos fallidos, estados fallidos y una demanda agregada en caída. Luego le dan luz verde al Banco Central Europeo para imprimir billones de euros. Pero estos billones no van a la gente común que los necesita. No, nunca le das dinero a quien lo necesita, se lo das a quien no lo necesita. El teléfono suena y el CEO de Volkswagen lo descuelga: es alguien de Deutsche Bank a quien el BCE le ha dado billones a tipo de interés cero (o incluso al -0.8 %). El tipo de Deutsche Bank le dice al de Volkswagen: «¿Quieres mil millones gratis a interés cero?». El de Volkswagen dice: «Claro, dinero gratis». Pero luego no lo invierte, porque mira por la ventana y ve a consumidores empobrecidos que no pueden permitirse comprar coches tipo Tesla de alto valor añadido. Así que el tipo de Volkswagen coge el dinero, no invierte nada en producción, se va a Frankfurt y compra acciones de la propia Volkswagen. Las acciones suben, su salario y su bonus (ligados al precio de la acción) suben, y se ríe camino al banco. Pero esto no es inversión. Para dar una respuesta corta a por qué estamos en un estado tan nefasto en Europa: porque no hemos invertido durante 20 años. La industria alemana se parece ahora a las máquinas de escribir eléctricas Olivetti de finales de los 70. Eran hermosas, pero una vez que salió el ordenador personal, quedaron obsoletas. No había reducción de salarios en el mundo que pudiera salvar a Olivetti cuando llegó el PC. Ahora tenemos vehículos eléctricos en los que los alemanes olvidaron invertir. Y ya está: Kaputt, fin del juego. Glenn Diesen: Me gusta esa explicación. Plantea problemas de legitimidad más amplios para la UE, porque si la autoridad proviene de las reglas y el aspecto legal, esto abre una caja de problemas futuros. Mi última pregunta era sobre algo que impacta la economía: estas guerras en el extranjero. Respecto a la guerra contra Irán, la UE tiene una participación menos directa; comenzó con cierto entusiasmo inicial, pero ahora se ve a los europeos intentando distanciarse, no queriendo responsabilidad directa por el desastre que se avecina. Pero en la guerra con Rusia, yo diría que los europeos tienen un papel significativo. Lo común entre ambas guerras es la energía: primero nos cortamos el acceso a la energía rusa, y ahora vemos arder el petróleo saudí y las primeras exportaciones que están cortando parecen ser hacia los europeos. ¿Cómo afectará esto al futuro de Europa? Uno pensaría que encontrar una arquitectura de seguridad común con los rusos o estabilizar Oriente Medio sería de nuestro interés, pero no estamos haciendo ninguna de las dos cosas. Yanis Varoufakis: Allá por 2009-2010, cuando la crisis de la eurozona estallaba y yo me involucraba en los debates políticos (y luego como ministro de Finanzas), siempre que tenía oportunidad de hablar con un funcionario europeo le decía: «Miren, chicos, está claro que tenemos una recesión masiva (yo la llamaba depresión tras la crisis financiera de 2008). ¿Cómo debemos responder? Claramente necesitamos impulsar la inversión. Esto es lo que se hace en una recesión masiva: impulsar la inversión, no tanto el gasto (eso fue el New Deal de Roosevelt; Hitler también impulsó la inversión, la equivocada, invirtiendo en tanques y cazas, y el resultado fue la muerte de decenas de millones de personas, pero ante una Gran Depresión hay que responder con inversión)». Y yo decía: «¿Qué es lo único que debería hacer esta Unión Europea?». Si miras el mapa de Europa, tienes todos estos estados dispersos. Se supone que somos una Unión Europea, pero ¿cuál es el insumo número uno para todo lo que producimos? La energía. Y no tenemos una unión energética. ¿No deberíamos crear una unión energética? Intentaba ser técnico: tenemos mucho viento en el norte, olas en el Golfo de Vizcaya y las costas de Portugal, mucho sol en Grecia… ¿No deberíamos tener un plan para cosechar y aprovechar toda esta energía gratuita como europeos e interconectarnos, de modo que la electricidad solar griega viaje a Alemania? Pero eso requiere una unión energética. Todavía no tenemos una unión energética, Glenn. Alemania tiene sus propias plantas, Grecia las suyas, Italia las suyas… Estamos importando GNL de Texas y Nuevo México, nos desconectamos de Rusia y no tenemos un plan. Incluso sobre la guerra en sí, lo hemos discutido muchas veces: ¿cuál es el plan para ganar la guerra? Digamos que queremos tomar Moscú y meter a Putin en un búnker como a Hitler (porque están haciendo estos paralelismos absurdos entre Hitler y Putin). Asumiendo que crees que Putin es el nuevo Hitler, ¿cuál es el plan para tomar Moscú? No hay plan. No tienen idea de dónde van a sacar el dinero. Incluso los 800 000 millones del programa de reestructuración y rearmamento de Von der Leyen son dinero prestado que nadie va a prestar porque no tienen los colchones fiscales para acomodarlo. ¿Cómo van a ayudar a Ucrania? Pidieron prestados 90 000 millones, ese es su límite. El presupuesto comunitario está bajo mucha presión y Francia quiere reducir sus contribuciones, no aumentarlas. Así que no tienen un plan para la guerra. Si les preguntas cuál es el plan para la paz, tampoco lo tienen. No tienen un plan para la unión energética. No tienen un plan para nada y van de anuncio en anuncio, los cuales parecen cortinas de humo. Cada anuncio es menos creíble que el anterior. Ahora van a traer a Canadá a la Unión Europea, lo cual es predeterminado y absurdo. ¿Van a meter a Canadá en el mercado único y cobrar a los canadienses por participar en la creación de normas sobre las que no tendrán autoridad? Es absurdo. Cada cosa que sale de la boca de Kaja Kallas o de Von der Leyen solo nos recuerda que la Unión Europea es un producto de nuestra imaginación colectiva. Glenn Diesen: Sí, a mí también me ha faltado ese plan. Incluso en la guerra, si tienes una estrategia, ¿cómo los derrotas, qué recursos movilizas? ¿Y qué implica derrotar a la mayor potencia nuclear del mundo que siente que lucha por su existencia? Tengo muchas preguntas y no hay respuestas… Yanis Varoufakis: Especialmente si no estás dispuesto a enviar tropas sobre el terreno. Glenn Diesen: Exacto. Tengo mis dudas de que haya alguien dirigiendo esta discusión.Tenía una última pregunta. Discutimos antes sobre cómo se reciclaban los bonos para comprar bonos estadounidenses, pero estos días el mercado de bonos en EE. UU. atraviesa muchos problemas. Inicialmente vimos que adversarios de EE. UU. como China o Rusia dejaron de comprar bonos. Pero ahora vemos que incluso aliados (no solo los japoneses, sino también los europeos) pasan de ser compradores a vendedores. ¿Hacia dónde va esto y cómo analizas las consecuencias? Parece desmantelar los avances de los últimos 50 años. Yanis Varoufakis: Estaba investigando cifras y miré los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años de EE. UU., la tasa de inflación en EE. UU. y el tipo de interés de la Reserva Federal. Ayer mismo eran exactamente los mismos que en septiembre de 2001. Históricamente no hay tanta diferencia. Lo que pasa es que nos acostumbramos durante los últimos 15 años (debido a la flexibilización cuantitativa) a tipos de interés extremadamente bajos y a fuerzas deflacionarias. Pero no me creo que los europeos vayan a dejar de comprar bonos. ¿Qué van a hacer? Cuando BMW o BASF venden productos a los estadounidenses y ganan dólares, ¿qué hacen con esos dólares? ¿Convertirlos a euros? Bajo ninguna circunstancia. Comprarán bonos, seguirán comprando bonos. Los chinos dejaron de comprar bonos del Tesoro estadounidense, pero no han vendido sus reservas; aún tienen un stock enorme. Y ahora hay otro actor en juego: las stablecoins (criptomonedas estables denominadas en dólares estadounidenses). Los japoneses redujeron a la mitad sus tenencias en bonos, pero ¿sabes qué hicieron con el dinero? Compraron Tether y Circle, criptoactivos denominados en dólares. ¿Y qué hizo Tether con el dinero recibido de los japoneses? Comprar bonos estadounidenses. Glenn Diesen: Así que el sistema sigue funcionando. (Risas) Yanis Varoufakis: El sistema sigue funcionando hasta que deje de hacerlo. Pero no dejará de funcionar por algo que hagan los europeos o los rusos; solo dejará de funcionar cuando los chinos decidan desacoplarse del sistema del dólar estadounidense. Y no lo han decidido: tienen 4.5 billones de dólares invertidos en dólares. Si tuvieras 4.5 billones de dólares en una cuenta bancaria suiza, ¿te desacoplarías del sistema bancario suizo? Glenn Diesen: Supongo que no. Aunque ves que, mientras rusos y chinos se desacoplan un poco de EE. UU., siguen trabajando con estas stablecoins estadounidenses (como el sistema de pagos ruso A7 conectado a Tether para eludir sanciones). Quizá no se desacople por completo, sino que solo se transforme… Yanis Varoufakis: Indudablemente. Permíteme hacer una predicción de cuándo morirá la hegemonía de EE. UU.: morirá cuando Pekín decida convertir el BRICS+ en un sistema de Bretton Woods. Recuerda cómo describí el sistema de Bretton Woods: un sistema de tipos de cambio fijos o casi fijos donde la potencia hegemónica superavitaria (que ahora sería China) recicla sus superávits hacia los otros países dentro de este nuevo BRICS+ y mantiene los tipos de cambio fijos usando el poder de sus propios superávits. Cuando China decida hacer eso —jugar dentro de los BRICS+ el papel que EE. UU. jugó en Bretton Woods después de 1944—, entonces Estados Unidos estará en serios problemas y lo saben. Esta es una de las razones fundamentales por las que están aumentando las tensiones con los chinos. Glenn Diesen: ¿Por qué no lo han hecho todavía? En la cumbre de los BRICS en India, muchos comentaron que se mueven muy despacio… Yanis Varoufakis: Porque los chinos tienen un horizonte a 300 años vista, no tienen prisa. Están creando la infraestructura para ello: con el mBridge, con la alternativa a SWIFT basada en blockchain, con la moneda digital del Banco Central chino… Están creando la infraestructura junto con la robótica mejorada por IA que aumentará la productividad agrícola en Indonesia, Malasia y otros grandes países del BRICS+. Lo están construyendo y no están preparados para agitar el avispero todavía; quieren asegurarse de que la infraestructura esté lista antes de ir en esa dirección. Mi interpretación (o mi especulación) es que están esperando a que los estadounidenses crucen el Rubicón. Los estadounidenses aún no lo han cruzado. Trump 2.0 el año pasado amenazó con aranceles del 150 % a los chinos e intentó imponer algunos. Ellos respondieron suavemente diciendo: «En ese caso, olvidaos del acceso a metales críticos», y él dio marcha atrás. Así que están esperando el próximo movimiento del presidente estadounidense (no necesariamente Trump, los demócratas son igual de malos; recuerda que Biden fue quien introdujo la absurda Ley de Chips para señalar a los chinos que no se les permitiría avanzar tecnológicamente, lo cual fue el mayor error geoeconómico de la historia). Creo que los chinos están aplicando el viejo proverbio: «Nunca interrumpas a tu enemigo cuando está cometiendo un error». Dejan que cometan otro error y otro más. En algún momento estarán listos para dar el paso. Glenn Diesen: Yanis, muchas gracias por tomarte el tiempo y por explicarnos cómo los chinos podrían terminar desenchufando la economía de EE. UU. Gracias de nuevo por tu tiempo. Yanis Varoufakis: Gracias a ti. Eso no significa que tenga razón, es mi especulación, pero es lo mejor que puedo hacer dados los hechos tal como los veo. Fuente: https://observatoriocrisis.com/2026/09/18/yanis-varoufakis-la-ue-esta-acabada-y-china-ahora-puede-desconectar-a-la-economia-estadounidense/

viernes, 18 de septiembre de 2026

La ONU ve "motivos razonables" para creer que EEUU cometió crímenes de guerra en Irán

- Sputnik Mundo La ONU ve "motivos razonables" para creer que EEUU cometió crímenes de guerra en Irán hace 17 horas Una columna de humo se eleva tras un ataque militar estadounidense-israelí en Teherán, Irán, el martes 3 de marzo de 2026 - Sputnik Mundo, 1920, 18.09.2026 © AP Photo / Vahid Salemi Síguenos en Una misión de investigación de la ONU para el país persa afirmó que existen "motivos razonables" para creer que Washington cometió crímenes de guerra en dos ataques realizados el 28 de febrero, durante el primer día del conflicto. Los investigadores señalaron los bombardeos contra una escuela en Minab y un complejo deportivo y zona residencial en Lamerd. Bandera del Organismo Internacional de Energía Atómica - Sputnik Mundo, 1920, 17.09.2026 Internacional Irán pide suspender la membresía de Estados Unidos en el OIEA ayer El primero dejó más de 150 muertos, incluidos unos 120 menores, según el informe, que consideró el ataque como "indiscriminado contra civiles y bienes de carácter civil". El informe acaba de ser publicado y será presentado próximamente ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas