domingo, 9 de agosto de 2026

Conducta intolerable": EEUU presiona a una empresa argentina para frenar un acuerdo con Huawei

Mundo Sputnik "Conducta intolerable": EEUU presiona a una empresa argentina para frenar un acuerdo con Huawei La Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires amenazó con revocar la visa a 18 directivos de una cooperativa eléctrica argentina si no abandonaban un acuerdo tecnológico con la firma china Huawei. "Esto debería ser intolerable para cualquier país porque afecta la soberanía", dijo a Sputnik un experto. La misión diplomática de Estados Unidos en Buenos Aires presionó a directivos de una cooperativa eléctrica argentina para que abandonaran un acuerdo tecnológico con la empresa china Huawei, bajo la amenaza de revocar la visa de ingreso al país norteamericano. El escándalo desatado llegó a la Embajada de China, que publicó una dura respuesta a la decisión. La Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF), la mayor distribuidora de energía, agua e internet de la Patagonia (sur), negociaba con Huawei la instalación de un centro de datos regional y una red de fibra óptica en la provincia de Neuquén, sede del yacimiento de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta. El 12 de julio, un gerente de la cooperativa recibió mensajes del agregado de Asuntos Económicos de la Embajada estadounidense, Andrew Dilts, en los que se advertía que Washington podía revocar las visas de 18 directivos si la cooperativa avanzaba con la empresa china, según denunció públicamente la propia CALF ante los medios locales de la provincia. El embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, confirmó las gestiones y las encuadró como una cuestión de seguridad nacional, no de soberanía argentina: sostuvo que Huawei representa un riesgo estratégico por sus presuntos vínculos con el Estado chino. La compañía figura desde 2019 en una lista restrictiva del Departamento de Comercio estadounidense. Ante la falta de respuesta a una nota formal enviada el 29 de julio, el presidente de CALF, Marcelo Severini, presentó el 4 de agosto un reclamo ante la Cancillería argentina y señaló al propio embajador Lamelas. La cooperativa sostuvo que cualquier planteo debía canalizarse por vías diplomáticas formales, no por mensajes informales a directivos particulares. La Embajada de China en Argentina respondió con un comunicado en el que acusó a Washington de "arrogancia y prejuicios", así como de incurrir en "una grave falta de respeto hacia la soberanía de otros países y un grave menoscabo de los principios del libre mercado". La representación diplomática calificó la maniobra estadounidense como una forma de bloqueo comercial. El episodio se suma a una serie de señales de mayor injerencia de Washington en la región de Vaca Muerta, donde ya operan compañías petroleras estadounidenses como Chevron y Continental Resources. Neuquén también está bajo atención de Estados Unidos por la estación espacial china instalada en la localidad de Bajada del Agrio, en la misma provincia. La Cooperativa remarcó que su vínculo con la firma china no responde a una definición geopolítica sino comercial: la cooperativa señaló que evalúa proveedores de distintos países, incluido Estados Unidos, en función de costo y calidad técnica. La relación con Huawei se profundizó tras una visita de directivos de CALF a la sede central de la firma en Shenzhen, en abril. El conflicto llegó también a la Legislatura provincial de Neuquén (sur). El reclamo formal presentado por la Cooperativa ante la Cancillería argentina el 4 de agosto continuaba sin respuesta oficial diez días después, mientras la empresa evalúa en paralelo alternativas de proveedores estadounidenses para no interrumpir sus tratativas ya abiertas con la firma china. ¿Diplomacia o injerencia? "Estados Unidos ya había dejado en claro, en declaraciones de funcionarios como Marco Rubio, que la estrategia ahora va a ser una nueva doctrina Monroe, en donde América es para los americanos, pero para los norteamericanos", dijo a Sputnik Juan Percoco, doctor en Relaciones Internacionales. Para el especialista, el caso de la cooperativa neuquina se inscribe en esa lógica. El experto explicó que detrás del episodio hay algo más amplio que un conflicto puntual: "hay una clara estrategia y una clara política de los Estados Unidos de utilizar todo el peso y todo el músculo que tienen para evitar que cualquier país o entidad público-privada genere contactos y vínculos con empresas importantes de China", señaló. Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, y Javier Milei, presidente de Argentina - Sputnik Mundo, 1920, 29.07.2026 América Latina La visita de la titular del FMI a Argentina "tiene un claro componente de respaldo político", dice un analista 29 de julio, 02:43 GMT El especialista remarcó además un cambio de estilo en la política exterior estadounidense hacia la región: "hoy en día, EEUU está mucho más desvergonzado y mucho más liberado para realizar intervenciones directas, sin ningún tipo de tapujo, para torcer las voluntades y torcer las acciones de los países de América Latina", advirtió. Consultado sobre el margen de maniobra de Buenos Aires, el analista internacional Ezequiel Magnani expuso a Sputnik que "para Argentina es un problema, porque es fundamental sostener el vínculo con China y marcar un límite a la injerencia de Washington en el país". El investigador apuntó que "Milei ha atemperado un poco su discurso contra Pekín, porque resulta una pieza clave fundamental de la sostenibilidad de cualquier modelo económico de la economía argentina en general". Para el experto, el trasfondo excede el caso puntual de la cooperativa neuquina: "está claro que Estados Unidos está tratando de marcarle a Argentina el rumbo a seguir de una manera muy directa, en una conducta pocas veces vista que es intolerable" El límite necesario Consultado por este medio, el analista Juan Venturino situó el episodio dentro de un patrón histórico de Washington: "las maniobras que viene llevando adelante EEUU para darle protección irrestricta a sus empresas no son nuevas: cualquier mecanismo, sea legal o ilegal, es válido a la hora de defender los intereses de las corporaciones", sostuvo. Lo que cambió, planteó el analista, es la forma: "Estados Unidos, hace algunos años, hacía exactamente lo mismo para defender a sus corporaciones, pero lo hacía de manera menos descarada, era más cuidadoso de las formas. El estilo personal de Trump hace que no se van a fijar en las formas", explicó Venturino, analista internacional consultado por Sputnik. Sobre el silencio del Gobierno argentino, Venturino habló de una doble vara en la relación con las grandes potencias: "tenemos una especie de relación carnal con EEUU, esta admiración irrestricta hacia Trump, con un correlato muy marcado en decisiones que la Casa Rosada copia casi como si fueran propias". Magnani fue más categórico: para el experto, "Argentina se corre del lugar que debería ocupar en este tema, dejando lugar a que Washington se mueva como en su casa, algo que debería ser intolerable para cualquier país porque afecta la soberanía. Es impensado que un Estado no salga a denunciar presión de una potencia a sus ciudadanos".

Israel vuelve a bombardear el sur de Líbano y asalta la UNRWA en Jerusalén

Recomiendo: Israel vuelve a bombardear el sur de Líbano y asalta la UNRWA en Jerusalén Por | 07/08/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Naiz Una nueva ofensiva del Ejército israelí contra el sur de Líbano mató ayer a una persona e hirió a doce más, pese al alto el fuego supuestamente en vigor y mientras delegaciones de los dos países mantienen en Roma otra ronda de conversaciones. En Palestina volvió a atacar un centro de la UNRWA. Después de que las delegaciones de Líbano e Israel iniciaran el lunes en la Embajada estadounidense en Roma una nueva ronda de conversaciones para avanzar en la implementación del acuerdo alcanzado en junio, el régimen sionista volvió a lanzar un ataque contra el sur del país de los cedros, matando a una persona y dejando al menos doce heridos. Tanques de combate israelíes se despliegan en la aldea de Zawtar al-Sharqiyah, en el sur de Líbano. (Ammar AMMAR | AFP) Según la Agencia Nacional de Noticias del Líbano, Israel lanzó un ataque aéreos contra las ciudad de Mansouri, Kfar Tebnit y Tibnin, donde una bomba impactó contra el techo de la sala de oración de un cementerio y mató a una persona. Una hora después, el Ejército israelí emitió una orden de desplazamiento forzoso para los habitantes de Mansouri. La nueva ofensiva israelí contra el sur de Líbano, de acuerdo con la información de Al Jazeera, se produjo después de que al menos dos soldados israelíes murieran y otro resultara herido tras el estallido de un «artefacto improvisado» dentro de un edificio con trampas explosivas en la aldea de Majdal Selm, cercana a Mansouri, pero bajo ocupación israelí y, por tanto, sin presencia de Hizbulah. Israel, por su parte, afirmó que actuó en represalia por lo que denominó «flagrante violación del alto el fuego» por parte de la milicia chií, sin mencionar la muerte de sus soldados. Aunque la violencia ha disminuido tras el pacto alcanzado en Washington a finales de junio, los ataques aéreos israelíes han continuado de forma intermitente, principalmente contra aldeas a lo largo de la línea del frente y mientras diplomáticos libaneses e israelíes mantienen negociaciones para implementar el marco del alto el fuego. El líder de Hizbulah, Naim Qassem, ha advertido al Gobierno libanés de que el diálogo, que está previsto que continúe hasta hoy, no es más que una nueva «concesión» a quien bombardea el país y pone en riesgo «la soberanía y la unidad de la patria», acusando al presidente, Joseph Aoun, de ser un aliado de Israel. Sede de la UNRWA Además, el Ejército israelí llevó ayer a cabo una amplia incursión en el campo de refugiados de Qalandia, al norte de Jerusalén Este, donde detuvo a varias personas, hirió a al menos dos y atacó varios edificios, entre ellos un centro de formación profesional de la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos. De acuerdo con la agencia palestina WAFA, las tropas se internaron en el campo de refugiados de madrugada interrumpiendo la oración del alba, obligaron a vecinos a salir de sus viviendas, detuvieron a varios jóvenes, forzaron la evacuación de una familia y asaltaron varias instalaciones. La redada coincide con una escalada de las presiones contra la infraestructura de la UNRWA en la zona, donde ya irrumpió el Ejército hace menos de un mes. Fuente: https://www.naiz.eus/es/info/noticia/20260806/israel-vuelve-a-bombardear-el-sur-de-libano-y-asalta-la-unrwa-en-jerusalen

¿De qué depende que Milei pierda las elecciones en Argentina en 2027?

Recomiendo: Existen dos tercios de la sociedad que no apoya a Milei ¿De qué depende que Milei pierda las elecciones en Argentina en 2027? Por Alfredo Serrano Mancilla | 08/08/2026 | Argentina Fuentes: Página/12 A poco más de un año para la cita electoral presidencial, todas las encuestas coinciden en la siguiente radiografía. 1ª. Existe un tercio de la sociedad que apoya a Milei. Hay dos razones que explican este apoyo. Una, por sus ideas, por confiar y sintonizar con sus planteamientos (en forma y fondo), por lo positivo. Y dos, por ser considerado como criptonita anti peronista, por ser el único que puede ganar al adversario y frenar el regreso del ‘comunismo”, Lo primero ha ido perdiendo paulatinamente peso con el paso del tiempo; y lo segundo es lo único que le permite compensar esta caída, y así sostener su respaldo del 30-40%. Es decir: su reconocida incapacidad para resolver los problemas económicos cotidianos es suplida por su liderazgo único para vencer al rival. Y por supuesto: para gozar de este apoyo viene siendo fundamental el respaldo del poder económico y mediático. Lo considera el garante del actual modelo económico. 2ª. Existen dos tercios de la sociedad que no apoya a Milei. Hay dos razones que explican este rechazo. Una, por no coincidir con sus ideas, porque nunca le votó ni confío en él, porque piensan de una manera muy diferente a él. Dos, porque se desencantaron a medida que gobernaba y le perdieron la confianza. Este bloque societal heterogéneo podría ‘juntarse’ electoralmente si encuentra una candidatura que los representen. Para que esto se logre, es necesario no caer en la trampa del desconcierto/caos que atomiza y fragmenta (y no por ideas, sino por otras razones menores). Dicho de otro modo: solo se logrará aglutinar a la mayoría de estos dos tercios que no apoyan a Milei si se conforma una confluencia con una base común (ideológica) antimileista, con generosidad para ceder en diferencias secundarias, y con responsabilidad para encontrar el método real para elegir la candidatura. A estas alturas, es insuficiente la estrategia monopólica del diagnóstico crítico a Milei. No basta para convencer electoralmente a la mayoría de estos dos tercios. Se hace necesario mostrar un camino con certezas. Si se eliminan las PASO, el sendero de la queja/lamento ha de caducar inmediatamente. La urgencia estará en disponer de una herramienta política/electoral para dirimir entre las alternativas que quieran estar ‘juntas’ por coincidencias ideológicas. Por ejemplo: la vía mexicana (pull de encuesta, donde cada parte propone la suya, con metodología común, y con 4-5 preguntas consensuadas). Esta opción no tiene por qué ser vinculante; podría servir como punto de encuentro y base consultiva. Otro ejemplo: establecer los parámetros mínimos para ser parte de este espacio (compromiso de no apoyar a Milei en los próximos 12 meses, acordar primeras 10 medidas del próximo gobierno, suscribir la urgencia de eliminar la proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, etcétera). La futura derrota electoral de Milei dependerá de cómo evolucione ambos puntos. Si Milei se estanca definitivamente (abigarrado sobre su tercio), como viene pasando en los últimos meses, todo está en manos de la oposición. Si la oposición se atomiza, como viene pasando en los últimos meses, y además se distrae con lo no importante y pospone lo que debe hacer desde ayer, entonces, a Milei le bastará con su tercio, porque una caída de participación se traduce en un porcentaje de voto válido suficiente para ganar. La disputa política y electoral está servida. Y lo que se haga en estos próximos meses será más decisivo que el tramo final de campaña por muy buen eslogan o jingle que se tenga. Alfredo Serrano Mancilla: Doctor en Economía. CELAG DATA. Fuente: https://www.pagina12.com.ar/2026/08/06/de-que-depende-que-milei-pierda-las-elecciones-en-argentina-en-2027/

sábado, 8 de agosto de 2026

Irán establece condiciones para la reapertura total del estrecho de Ormuz

- Sputnik Mundo Irán establece condiciones para la reapertura total del estrecho de Ormuz Teherán ha declarado que las restricciones a la navegación por esa zona marítima se mantendrán vigentes hasta que Estados Unidos cambie su postura y cumpla seis condiciones planteadas por el país persa, según Mohammad Baqer Zolqadr, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN). Las exigencias incluyen el cese de las amenazas y ataques contra Irán y sus aliados locales, el levantamiento del bloqueo naval, la retirada de las fuerzas navales y aéreas estadounidenses de la región y el pago de indemnizaciones por los daños causados ​​durante el conflicto. Teherán también demanda el fin de las sanciones y la liberación de los activos iraníes congelados o incautados. "El Consejo Supremo de Seguridad Nacional nunca dará marcha atrás, ya sea en la guerra o en las negociaciones", afirmó Zolqadr.

La victoria de Abdul El-Sayed demuestra que el gran «lobby» proisraelí de EE.UU. ya no es intocable

Recomiendo:
Elecciones primarias del Partido Demócrata, Michigan La victoria de Abdul El-Sayed demuestra que el gran «lobby» proisraelí de EE.UU. ya no es intocable Por Juan Gabriel García | 08/08/2026 | EE.UU. Fuentes: elDiario.es Hasta ahora, cargar contra AIPAC era un suicidio político, pero la victoria de El-Sayed en Michigan y de otros progresistas en este ciclo de primarias del Partido Demócrata apuntan a que el poder absoluto del millonario grupo de presión se está resquebrajando Durante años, cargar abiertamente contra el Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC) era prácticamente un suicidio político. Tanto demócratas como republicanos habían recibido dinero del mayor lobby proisraelí que, en las últimas décadas, también se ha convertido en un gigante capaz de aupar o derrocar a candidatos de ambos partidos. En las elecciones presidenciales de 2024 fue uno de los principales motivos por el que los demócratas evitaron poner la guerra de Gaza en el centro del debate. Pero el nuevo ciclo electoral de este año está demostrando que AIPAC ya no es intocable. La victoria del candidato demócrata progresista Abdul El-Sayed en Michigan es la última constatación de que el muro de contención construido por el grupo de presión proisraelí empieza a resquebrajarse, especialmente dentro del Partido Demócrata. AIPAC hizo la mayor inversión de su historia, al menos 32 millones de dólares, según el New York Times, en una sola contienda electoral para intentar hundir al candidato de 41 años, médico y musulmán, y fracasó. El miércoles por la mañana, después de un ajustado recuento, el hijo de inmigrantes egipcios se imponía a la candidata Haley Stevens, quien había sido respaldada por el grupo proisraelí y el establishment demócrata. Michigan es el último gran revés que sufre AIPAC, posiblemente el más humillante por la ingente cantidad de dinero gastada en anuncios contra El-Sayed y a favor de Stevens, sin obtener el resultado deseado. Pero no es la única carrera donde el lobby proisraelí ha constatado que, poco a poco, está perdiendo su poder e, incluso, los candidatos a los que bendice, acaban perdiendo. En las elecciones a la alcaldía de Nueva York el año pasado, el socialista Zohran Mamdani ya abrió camino, tras convertir la crítica al genocidio israelí en Gaza y el rechazo al AIPAC en una de sus mayores bazas políticas. De Nueva York a Illinois En las primarias de Nueva York, los candidatos socialistas respaldados por los Socialistas Democráticos de América (DSA) también lograron ganar con la misma estrategia. En Colorado, Melat Kiros –respaldada por DSA– desbancó a la veterana Diana DeGette, quien también contaba con la financiación de AIPAC. La organización proisraelí había donado indirectamente más de un millón de dólares a DeGette con el fin de silenciar las críticas de Kiros al Estado hebreo. En marzo, durante el ciclo de primarias de Illinois, este giro anti-AIPAC ya se hacía evidente. Nunca antes el grupo de presión había estado tan el centro del debate político. En la contienda, los grupos vinculados a AIPAC gastaron aproximadamente 20 millones de dólares en cuatro contiendas para colocar a sus candidatos en la Cámara de Representantes, ganando dos y perdiendo las otras dos. El lobby proisraelí tuvo que disimular parte de sus gastos a través de nuevas plataformas de financiación de campañas (llamadas super PAC) que creó con nombres inocuos y sin relación entre sí, como por ejemplo, Elect Chicago Women y Chicago Progressive Partnership. No fue hasta que ya se supieron los resultados en Illinois que el grupo reveló su participación a través de esas nuevas organizaciones. Algo muy distinto de lo que se vivió en el ciclo de 2024, cuando AIPAC iba con la cara descubierta, consciente de su fuerza. Fue así como sacó del Congreso a dos miembros de la Squad, la bancada más izquierdista de la familia demócrata. Cori Bush fue uno de los nombres de la Squad que AIPAC tachó de su lista en 2024. La representante de St. Louis fue de las primeras demócratas en denunciar el genocidio palestino en el Congreso, algo que la puso en el punto de mira del lobby proisraelí. En el nuevo ciclo de primarias este año, Bush volvió a presentarse aprovechando el contexto favorable. Sin embargo, ha resultado ser la excepción en medio de una tendencia clara en contra del AIPAC y del aparato del Partido Demócrata: volvió a ser derrotada por el demócrata Wesley Bell, quien contaba tanto con el dinero del grupo de presión como con el apoyo de la cúpula del partido. Cambio de tendencia entre los estadounidenses A medida que pasa el tiempo, cada vez queda más probado que la guerra de Gaza fue clave en la derrota electoral de Kamala Harris frente a Donald Trump en 2024. La pérdida de peso de AIPAC se debe al cambio de percepción que tienen los estadounidenses del conflicto en Palestina y su principal aliado en la región, Israel. Al mismo tiempo que ha aumentado la cifra de palestinos muertos por los ataques israelíes –más de 73.000 desde octubre de 2023–, la solidaridad con Gaza ha ido creciendo en detrimento de la simpatía hacia Tel Aviv. Una encuesta publicada por Gallup a principios de año, señalaba que, por primera vez desde principios del siglo XXI, los estadounidenses sienten más simpatía por los palestinos que por los israelíes: un 41% frente a un 36%. Hasta el año pasado, la tendencia era a la inversa. El think tank Brookings ya señalaba a finales de 2025 que el apoyo a Israel había ido decreciendo entre los demócratas y votantes jóvenes. De hecho, a pesar de que Israel continúa teniendo el respaldo de los seguidores de Donald Trump, las bases más jóvenes no piensan lo mismo. En gran parte, el deterioro de la imagen de Israel ante los jóvenes trumpistas no es una cuestión de defensa de los derechos humanos o rechazo al genocidio palestino, sino de su apuesta por el “America First” (ideario que exige gastar los recursos del país en el país y no involucrarse en conflictos exteriores), a lo que se suma la influencia de los grupúsculos neonazis. Antes de ser asesinado, el influencer de extrema derecha Charlie Kirk (muy popular entre las juventudes trumpistas) había hecho notar ya este cambio de visión entre sus seguidores. El cuestionamiento del apoyo a Israel no solo está erosionando la influencia del AIPAC, sino que también ha roto el consenso bipartidista en torno al envío de armas a Tel Aviv. Recientemente, más de 100 demócratas votaron en contra de seguir prestando ayuda militar a Israel. Aunque la propuesta no prosperó debido al bloqueo republicano, algo así hubiera sido impensable hace tan solo dos años. Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/victoria-abdul-sayed-demuestra-gran-lobby-proisraeli-eeuu-no-intocable_1_13432810.html

viernes, 7 de agosto de 2026

Arabia Saudita, Pakistán y Turquía firman un acuerdo de defensa

- Sputnik Mundo, Arabia Saudita, Pakistán y Turquía firman un acuerdo de defensa El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, y el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, posan tras la firma de un acuerdo de defensa trilateral en La Meca, Arabia Saudita, el 7 de agosto de 2026 Arabia Saudita, Pakistán y Turquía firmaron un memorando sobre defensa colectiva, según una declaración publicada por el Ministerio de Exteriores de Pakistán. El tratado estipula que un ataque contra uno de los países se considerará un ataque contra los tres. "El acuerdo refleja el compromiso de los tres países de fortalecer aún más su seguridad colectiva, así como de promover la paz, la seguridad y la estabilidad en la región y más allá, para un futuro seguro y próspero", declararon los tres países en un comunicado, citado por medios. El memorando también prevé ampliar la cooperación en materia de defensa, incluido el intercambio de inteligencia y la coordinación en materia de seguridad regional. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que el acuerdo contribuirá a reforzar la lucha contra el terrorismo y a promover la estabilidad en Oriente Medio. "El acuerdo, basado en el principio de disuasión colectiva, contribuirá al desarrollo de la cooperación en materia de seguridad y defensa, la ejecución de proyectos conjuntos en la industria de defensa y la lucha contra el terrorismo", escribió en su cuenta de X. Bancos centrales deben alistarse ante alza inflacionaria por tensión en Oriente Medio, advierte la OCDE - Sputnik Mundo, 1920, 24.07.2026 Economía El conflicto en Oriente Medio podría afectar el avance de la economía internacional, dice el Banco Mundial 24 de julio, 07:55 GMT El mandatario subrayó que el denominado Acuerdo de La Meca no está dirigido contra ningún país y permanece abierto a la adhesión de todos los Estados amigos interesados en la paz, el bienestar y la estabilidad de la región. Según medios turcos, la incorporación de Turquía al sistema de cooperación estratégica en defensa establecido entre Arabia Saudita y Pakistán en 2025 podría modificar el equilibrio de fuerzas en Oriente Medio. En septiembre de 2025, Riad e Islamabad firmaron un acuerdo de defensa mutua que contempla una respuesta conjunta en caso de agresión contra cualquiera de los dos países.

Palestina y la batalla por el relato El «Octavo Frente»

Recomiendo: Palestina y la batalla por el relato El «Octavo Frente» Por Jaldía Abubakra | 06/08/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: El Salto Más de mil millones de dólares, empresas de influencia, influencers, diplomacia digital e inteligencia artificial forman parte de una ofensiva global por condicionar cómo se mira, se interpreta y se cuenta Palestina. Frente a esa maquinaria, la disputa ya no es solo por la opinión pública, sino también por la memoria, el conocimiento y el derecho de un pueblo a narrar su propia historia. Hay una batalla que no se libra con aviones, drones ni soldados. No tiene fronteras claramente delimitadas y, sin embargo, atraviesa continentes. Se libra en las pantallas de nuestros teléfonos, en las universidades, en los grandes medios, en las iglesias evangélicas, en los parlamentos y, cada vez más, en ese territorio aparentemente invisible donde algoritmos e inteligencia artificial intervienen en nuestra manera de acceder al conocimiento. El propio aparato israelí ha comenzado a tratarla como un frente estratégico. Benjamin Netanyahu la ha presentado como el “Octavo Frente”: la batalla por “los corazones y las mentes”, con especial atención a la juventud occidental y a sectores conservadores de Estados Unidos. Cuando un Estado convierte la opinión pública en un frente de guerra, está reconociendo que las palabras, las imágenes y la interpretación de la realidad han adquirido para él un valor estratégico. No estamos hablando simplemente de campañas publicitarias ni de la vieja hasbara adaptada a TikTok. Hablamos de una infraestructura internacional de influencia que combina empresas de comunicación, campañas digitales, delegaciones políticas, periodistas, creadores de contenido e influencers, y que comienza a extenderse hacia un terreno mucho más profundo: el entorno informativo del que se alimentan buscadores y sistemas de inteligencia artificial. Una investigación publicada en julio de 2026 por el Quincy Institute for Responsible Statecraft, basada en registros de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros de Estados Unidos —FARA— y documentos de contratación pública israelíes, calcula que el gobierno israelí ha destinado más de mil millones de dólares a diplomacia pública desde octubre de 2023. Desde entonces, más de 100 millones de dólares han sido destinados a actividades de influencia israelí declaradas bajo FARA y 17 nuevas empresas se registraron entre 2024 y 2025 para trabajar en favor de intereses israelíes. Para 2026 se planteó, además, un presupuesto de unos 750 millones de dólares para diplomacia pública, aproximadamente cuatro veces el del año anterior, según se explica en el informe del Quincy Institute. En este contexto, quizá la pregunta más interesante que debamos hacernos no sea cuánto dinero está gastando Israel con todo esto, sino por qué necesita gastarlo ahora. Las opiniones desfavorables hacia Israel van en aumento Durante décadas, Israel disfrutó de una posición excepcional en buena parte de Occidente y no necesitaba convencer desde cero. Gobiernos, grandes medios e instituciones culturales y académicas reprodujeron los marcos desde los que debía entenderse Palestina. La colonización se convertía en “conflicto”, la ocupación desaparecía detrás de la “seguridad” y la resistencia palestina era separada de las condiciones históricas que la habían producido. Cada nueva agresión comenzaba informativamente cuando Israel decidía responder, como si todo lo anterior perteneciera a otra historia. El 7 de octubre de 2023 no creó esa maquinaria narrativa. Existía desde mucho antes. Pero lo ocurrido después en Gaza produjo algo que no había previsto en toda su dimensión: millones de personas comenzaron a observar, casi en tiempo real, aquello que durante décadas había sido filtrado, fragmentado o explicado por intermediarios. Periodistas palestinos, familias, médicos y habitantes de Gaza mostraron directamente al mundo barrios destruidos, hospitales atacados, desplazamientos masivos, hambre, niños y niñas asesinados y familias enteras borradas de los registros civiles. Entonces apareció un problema mucho más difícil de resolver mediante relaciones públicas. Ya no se trataba solamente de decidir qué contar sobre Palestina, sino de convencer a millones de personas de que aquello que habían visto debía interpretarse de otra manera. Los datos permiten observar esa ruptura. En febrero de 2026, Gallup registró por primera vez que la simpatía de la población estadounidense hacia los palestinos superaba a la expresada hacia los israelíes: 41% frente a 36%. Entre las personas de 35 a 54 años, la diferencia llegaba al 46% frente al 28%. El Pew Research Center encontró además que entre los republicanos de 18 a 49 años el 57% tenía una opinión desfavorable de Israel. No sorprende que jóvenes, conservadores y evangélicos aparezcan entre los públicos prioritarios de las nuevas campañas. La documentación examinada por el Quincy Institute incluye una campaña de 3,2 millones de dólares dirigida a cristianos evangélicos y otra destinada a reclutar influencers menores de 30 años para alcanzar audiencias conservadoras en Instagram y TikTok. La batalla consiste también en impedir que continúe erosionándose el consenso que sostuvo durante décadas la relación especial entre Washington e Israel. Estados Unidos no es una excepción. En 2026, una encuesta del Pew Research Center realizada en 36 países encontró una mediana del 67% de opiniones desfavorables hacia Israel, frente a un 25% favorables. En todos los países europeos incluidos predominaban las opiniones negativas. En España alcanzaban el 96% entre quienes se situaban en la izquierda, pero también el 66% entre quienes se identificaban con la derecha. Aquí aparece una contradicción cada vez más visible: mientras amplios sectores de las sociedades europeas se alejan de Israel, numerosos gobiernos mantienen estrechas relaciones militares, económicas, tecnológicas, científicas y diplomáticas con el Estado israelí. Por eso la batalla por la opinión pública no busca únicamente mejorar encuestas, sino evitar que el rechazo social termine convirtiéndose en fuerza política: embargos de armas, sanciones, rupturas institucionales, boicot o cuestionamientos de la impunidad israelí. La misma disputa atraviesa América Latina. En 2026, las opiniones desfavorables hacia Israel superaban el 50% en países como Chile, México, Colombia, Argentina y Brasil, según el Pew Research Center. Precisamente porque Palestina conserva un enorme capital histórico de solidaridad en la región, Israel y organizaciones que trabajan por estrechar sus relaciones con ella buscan llegar no solo a gobiernos, sino también a parlamentos, empresarios, medios, periodistas, creadores de contenido y sectores religiosos. Este pasado mes de junio, Leah Soibel, fundadora de Fuente Latina, afirmaba que su organización había llevado a Israel a 300 periodistas hispanos no judíos y habló abiertamente de trabajar con periodistas, influencers y creadores latinoamericanos, según documentaba Genesis Prize Foundation. A ello se suman iniciativas como los Acuerdos de Isaac, concebidos para ampliar las relaciones de Israel con América Latina y para los que se anunció una inversión inicial de un millón de dólares. No todas estas iniciativas están financiadas directamente por el Estado israelí ni forman parte de una única estructura centralizada. Existen fundaciones, organizaciones aliadas, redes empresariales, actores políticos y movimientos religiosos con autonomía propia. Pero esa diversidad muestra una amplia red internacional de actores e intereses capaz de extender la influencia mucho más allá de las embajadas. Las redes del sionismo cristiano desempeñan aquí un papel especialmente importante. Acercarse a los países árabes En el mundo árabe la estrategia adopta otras formas. Israel lleva años desarrollando una diplomacia digital específicamente en lengua árabe. Construye un relato propio: Israel como Estado moderno y dispuesto a vivir en paz; Palestina reducida a un problema de seguridad; la resistencia convertida en responsable de guerras producidas por décadas de colonización; y la normalización presentada como puerta hacia la estabilidad. La propia Knéset informó de campañas que alcanzaron alrededor de 858 millones de visualizaciones en medios digitales en árabe. Sin embargo, cuando pasamos de las pantallas a las sociedades aparece otra realidad. Arab Barometer encontró que, después del 7 de octubre de 2023, en ninguno de los siete países árabes estudiados la población que apoyaba la normalización con Israel superaba el 13%. En Marruecos, el apoyo cayó del 31% al 13%. El Arab Opinion Index registró además que el 89% rechazaba que sus países reconocieran a Israel y que el 92% consideraba la causa palestina una cuestión de todos los árabes y no solamente de los palestinos. Hay una enseñanza que décadas de acuerdos no han conseguido borrar: se pueden normalizar relaciones entre gobiernos sin normalizar la conciencia de los pueblos. El “Octavo Frente”, sin embargo, mira también hacia el futuro. Y ahí aparece la inteligencia artificial: en mayo de 2024, OpenAI informó de que había interrumpido varias operaciones encubiertas de influencia que utilizaban sus modelos. Una estaba vinculada a STOIC, una empresa comercial israelí, que habría empleado herramientas de inteligencia artificial para generar artículos y comentarios difundidos posteriormente en distintas plataformas. OpenAI señaló, sin embargo, que no había encontrado pruebas de que sus modelos hubieran aumentado significativamente el alcance de aquella operación. El Quincy Institute documenta además un contrato israelí con Clock Tower X que incluye la creación de páginas web y contenidos orientados a influir en la forma en que los sistemas generativos recuperan y presentan información, buscando determinados encuadres en conversaciones con sistemas GPT y una mayor presencia de ciertos contenidos en buscadores. Esto no significa que Israel controle ChatGPT ni ningún otro sistema de inteligencia artificial. La cuestión es diferente y probablemente más importante a largo plazo. Si millones de personas utilizan sistemas de IA para comprender la historia y el presente, influir sobre las fuentes y los contenidos que componen el entorno informativo se convierte también en una batalla por el conocimiento del futuro. Está en juego el espacio del que dependerán las respuestas que mañana recibamos cuando preguntemos qué ocurrió en Gaza, qué es el sionismo, cuándo comenzó la colonización de Palestina o por qué existe la resistencia palestina. Aquí cualquiera que lea este artículo tiene también una responsabilidad: aprender a reconocer cómo funciona la propaganda. La más eficaz rara vez necesita inventarlo todo; le basta con decidir dónde comienza la historia, qué palabras se utilizan y qué queda fuera del encuadre. La necesidad de recuperar el relato palestino Cuando escuchamos que “Israel se defiende”, conviene preguntar: ¿en qué momento comienza la historia que nos cuentan? Cuando se habla de “conflicto israelí-palestino”, ¿por qué una realidad de colonización, ocupación y enorme desigualdad de poder se presenta como un enfrentamiento entre iguales? ¿Por qué desaparecen la ocupación y la dominación colonial, como si la resistencia palestina hubiera nacido en el vacío? Lo mismo ocurre cuando se habla de “la única democracia de Oriente Medio” —esto último una denominación geográfica colonial que debería ser sustituida por Asia Occidental—. ¿Democracia para quién? ¿Dónde quedan los millones de palestinos sometidos a ocupación, bloqueo, desplazamiento, discriminación y regímenes jurídicos profundamente desiguales? La propaganda pierde parte de su poder cuando dejamos de discutir dentro de las palabras que ella misma ha elegido. Pero su maquinaria sigue siendo poderosa: mil millones de dólares compran campañas, acceso político, producción audiovisual, influencers, consultores y tecnología, sin contar grandes organizaciones estadounidenses favorables a Israel que no reciben financiación del gobierno israelí, como AIPAC. Esa maquinaria puede contribuir a criminalizar organizaciones, presionar universidades, condicionar debates y perseguir la solidaridad con Palestina. Conocerla y exponerla no es una tarea exclusivamente de la población palestinas, sino de todas aquellas personas que quieran saber quién intenta condicionar lo que ve, lee y cómo interpreta el mundo. A todo ello se suma una cuestión que pocas veces se reconoce fuera de Palestina. Desde los Acuerdos de Oslo (1993 y 1995), una parte importante del discurso oficial palestino fue desplazando el lenguaje de la liberación hacia el del “proceso de paz”, la negociación permanente y la construcción de un Estado en una parte del territorio. Palestina quedó cada vez más reducida a Cisjordania y Gaza, relegando a los refugiados, el derecho al retorno y a los palestinos de los territorios ocupados en 1948, mientras la cuestión colonial cedía espacio al lenguaje del “conflicto”, la gestión y la diplomacia. Recuperar el relato palestino exige superar también esos límites. Palestina no es una Autoridad ni un territorio administrado: es Gaza, Jerusalén, Cisjordania, las ciudades y aldeas palestinas ocupadas en 1948, los campos de refugiados y la diáspora. Es una tierra, un pueblo y una historia que la fragmentación no ha conseguido convertir en causas diferentes. Recupera el relato palestino significa también reivindicar el derecho de un pueblo a definir qué significa liberarse, cuáles son sus derechos inalienables y qué futuro reclama. Para comprender Palestina hay que abandonar dos filtros: dejar de mirarla únicamente a través del relato sionista y dejar de encerrarla en los límites que décadas de negociación y diplomacia oficial impusieron sobre la propia cuestión palestina; porque Palestina no empezó con la creación del Estado de Israel ni puede reducirse a una sucesión de agresiones y respuestas. Antes de la Nakba había ciudades, pueblos, escuelas, periódicos, sindicatos, asociaciones de mujeres y una sociedad enfrentada ya a la colonización. Después hubo campos de refugiados convertidos en espacios de organización, generaciones que preservaron las llaves y los nombres de sus aldeas, presos que escribieron desde las cárceles y una cultura que atravesó fronteras sin abandonar la idea del retorno. Conocer esa historia es romper una de las formas más persistentes del colonialismo: reducir a un pueblo a aquello que su colonizador dice de él. Significa recuperar archivos y voces silenciadas, incluidas las de generaciones que nacieron lejos de las aldeas de sus familias y siguieron transmitiendo sus nombres. Dejar de preguntar solamente qué hace Israel y preguntarnos también quiénes son los palestinos, qué memoria conservan y qué futuro reclaman. Más de mil millones de dólares pueden leerse también como la medida del problema que Israel intenta resolver. Durante décadas, el sionismo consiguió que una parte considerable del mundo occidental discutiera Palestina dentro de límites previamente establecidos. Hoy esa relación empieza a mostrar grietas. Gaza ha abierto una de las más profundas. No porque los palestinos hayan descubierto cómo contar su historia, sino porque millones de personas han visto demasiado: niños y niñas asesinados, médicos sin medios, periodistas asesinados, familias desplazadas y personas buscando comida. Pero también han visto a un pueblo que, en medio del genocidio, continúa enseñando, estudiando, cuidando y aferrándose obstinadamente a la vida. Frente a un pueblo que despliega una maquinaria extraordinaria del dinero, la tecnología y el poder, la respuesta no puede ser construir una propaganda más eficaz, sino investigar, contrastar, escuchar las voces que el poder intenta silenciar y preservar la memoria. No se trata de vivir respondiendo a Israel, sino de devolver al centro a Palestina: su historia, su pueblo, su resistencia, su memoria y su futuro. Porque esta batalla también se libra sobre las palabras y el conocimiento, y no pertenece solamente a los palestinos: interpela a cualquiera que crea que no se deben silenciar la verdad, la memoria de los pueblos ni su derecho a contar su propia historia. Israel puede comprar campañas, contratar empresas, financiar influencers y producir millones de contenidos. Puede intentar ocupar cada nueva tecnología que transforme nuestra manera de acceder a la información. Pero hay algo mucho más difícil de borrar. Después de Gaza, la batalla ya no consiste solamente en conseguir que el mundo mire a Palestina. Consiste en impedir que, después de haberla visto, alguien vuelva a convencerlo de que no vio lo que vio. Y también en aprender, por fin, a mirar Palestina sin necesitar que Israel —ni quienes durante décadas administraron los límites de lo posible— nos diga qué estamos viendo. Fuente: https://www.elsaltodiario.com/ocupacion-israeli/octavo-frente-palestina-batalla-relato