domingo, 14 de junio de 2026

Israel vacía Líbano de su población

Recomiendo: Israel vacía Líbano de su población Por Ahlam Chemlali | 13/06/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Rebelión [Foto: Una familia libanesa refugiada (© ACNUR/Ola Kabalan)] Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos Israel vuelve a utilizar en Líbano al misma estrategia que ha utilizado en Gaza y Cisjordania. Al exigir a la población “evacuar” y al destruir la arquitectura civil, quiere que sea imposible que las personas que vivían ahí retornen alguna vez. Theodor Herzl escribió en su diario en 1895 que había que “hacer desaparecer al otro lado de la frontera” a la indigente población de Palestina de forma discreta y cautelosa. Esa idea se convirtió en una política en 1948. Unas 750.000 personas palestinas fueron desplazadas por la fuerza con la Nakba y el recién creado Estado de Israel se apropió de sus tierras. En 1967 se produjo la Naksa. Ocurrió en el sur de Líbano en 1978, 1982, 1993, 1996 y 2006. En cada ocasión el mundo lo llama “crisis”, pero en cada ocasión era una estrategia israelí. Desde que Israel emprendió su último ataque al sur de Líbano el pasado 2 de marzo [de 2026], han sido desplazadas más de 1,3 millones de personas (casi una de cada cuatro personas de todo Líbano), de las cuales más de 300.000 son niños. Solo en las primeras semanas de los ataques UNICEF constató que cada día se había obligado a abandonar sus casas a al menos 19.000 chicos y chicas. Más de 3.400 libaneses han sido asesinados y más de 10.000 han resultado heridos, una cifra que aumentó drásticamente cuando Israel emprendió la Operación Eternal Darkness, esto es, más de cien ataques en todo el país en solo diez minutos, que provocaron la muerte de al menos 357 personas e hirieron a más de 1.200, aunque se cree que hay muchas más sepultadas bajo los escombros. Se han visto afectados al menos nueves puentes sobre el río Litani y siete han quedado destruidos; han tenido que cerrar 55 centros de atención primaria y hospitales, se ha atacado depósitos de combustible, estaciones de agua y escuelas, el sur del país ha quedado sistemáticamente aislado del resto del país, lo que ha provocado que decenas de miles de personas no tengan acceso a la ayuda humanitaria. El propio ministro de Defensa, Israel Katz, lo calificó explícitamente de “modelo Beit Hanoun y Rafah”, en referencia a la actual destrucción de Gaza. No se trata de un daño colateral, sino de la misma estrategia e Israel ni siquiera lo oculta. Aun así, continúa adelante: el 1 de junio las fuerzas israelíes atacaron Tiro, la vieja ciudad portuaria del Mediterráneo y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, lo que provocó una nueva oleada de desplazamientos masivos ya que las familias huyeron al norte del país. El alto el fuego, que se amplió a 45 días y que se está renegociando en Washington, no ha detenido nada. Lo que ocurre hoy en Líbano no es nuevo ni tampoco es una escalada, sino que es la continuación de esas ofensivas anteriores. Los desplazamientos no son una consecuencia de esta guerra, sino que siempre ha sido el objetivo. Para comprender lo que ocurre actualmente en Líbano, tenemos que comprender Gaza. Y para comprender Gaza, debemos remontarnos más atrás. El manual de estrategia de Gaza El desplazamiento ha sido un instrumento deliberado de la gobernanza israelíe desde 1948. El historiador Patrick Wolfe lo afirmó rotundamente: “Los colonizadores de asentamiento llegaron para quedarse: la invasión es una estructura, no un acontecimiento”. Señaló que la eliminación “es un principio organizativo de la sociedad de asentamiento colonial, no un hecho excepcional” y se lleva a cabo a través de la anexión de la tierra, el cambio de nombre de los lugares, la demolición de edificios y la eliminación de la herencia cultural, todo ello al servicio de construir una civilización totalmente nueva sobre territorio expropiado. “El colonialismo de asentamiento destruye para sustituir”, escribió Wolfe. La campaña militar en Gaza después de los atentados del 7 de octubre de 2023 provocó una desplazamiento casi total de su población. A principios de 2024 Israel había arrojado sobre Gaza más de 25.000 toneladas de explosivos, lo que según confirmó la ONU, equivale a dos bombas nucleares. Para abril de 2024 el total de explosivos arrojados sobre Gaza había superado las 70.000 toneladas, que supera el conjunto de toneladas de explosivos arrojados sobre Dresde, Hamburgo y Londres durante la Segunda Guerra Mundial. A fecha de mayo de 2024 más del 90% de la población de Gaza’, unos 1.9 millones de personas, había sido desplazada al menos una vez, aunque muchas personas habían sido desplazadas diez o más veces. Como prueba de su conducta humanitaria, Israel se jactó de sus órdenes de evacuación, que se difundían mediante folletos, mensajes SMS, códigos QR y emisiones de radio, y que fueron citadas varias veces en la Corte Internacional de Justicia como prueba de que Israel protegía a la población civil. En realidad esas órdenes de evacuación ordenaban a distritos enteros trasladarse en plazos de tiempo imposibles de cumplir a zonas en las que no había comida, agua ni donde refugiarse, y a menudo a zonas que fueron bombardeadas deliberadamente. La relevante investigación de Forensic Architecture concluyó que el sistema de evacuación no había proporcionado seguridad, sino “desplazamientos masivos y traslados forzosos”, en los que “se sometía a la población palestina a bombardeos, disparos, ejecuciones, detenciones y torturas” en los mismos corredores que Israel había calificado de seguros. Las zonas a las que Israel había ordenado a la población que huyeran fueron atacadas en cuanto llegó la población. El 13 de julio de 2024 Israel arrojó ocho bombas de dos mil libras sobre la zona humanitaria de Al-Mawasi que él mismo había creado y mataron al menos a noventa personas, muchas de ellas quemadas vivas en sus tiendas de campaña. Human Rights Watch llegó a la conclusión de que estas evacuaciones constituían el crimen de guerra de traslado forzoso. La organización de derechos humanos israelí B’Tselem llegó a la misma conclusión en su informe “No Place Under Heaven” [Ningún lugar bajo el cielo] que documentó que los desplazamientos eran una herramienta fundamental del ataque a Gaza. El título de este informe proviene de las palabras pronunciadas por el ministro de Finanzas israelí Bezalel Smotrich durante una reunión del gabinete de seguridad del gobierno israelí celebrada en abril de 2024, en las que pedía “aniquilar totalmente” las ciudades de Gaza: “Borrarás bajo el cielo el recuerdo de Amalec; no hay ningún lugar bajo el cielo”. No era casual la referencia a Amalec, la nación que la Biblia hebrea ordena a los israelitas exterminar totalmente, hombres, mujeres y niños. Benjamin Netanyahu había utilizado la misma comparación en los primeros días de la guerra y Sudáfrica lo citó en su demanda por genocidio ante la Corte Internacional de Justicia como prueba de la intención genocida del gobierno israelí. Smotrich también calificó la ciudad de Gaza de “filón inmobiliario” y afirmó: “Ya hemos hecho la demolición, que es el primer paso de su renovación. Ahora tenemos que construir”, lo que planteaba claramente los planes de Israel en el lenguaje de la desposesión colonial. De Cisjordania a Líbano Esa misma lógica se ha extendido más allá de Gaza. Estudiosos y analistas hablan desde octubre de 2023 de la “gazificación” de Cisjordania, esto es, aplicar a los territorios ocupados unas prácticas de gobierno que se aplican a Gaza desde hace tiempo (el asedio militar, los bombardeos aéreos, los ataques sistemáticos a la infraestructura civil). Drones armados llevan a cabo asesinatos selectivos, aviones de combate atacan zonas densamente pobladas y se demuelen las viviendas. En 2025 fueron desplazadas internamente más de 40.000 personas palestinas en Cisjordania, la cifra anual más alta desde 1967. Varios destacados ministros israelíes han pedido abiertamente la anexión y la “migración voluntaria” de la población palestina, un lenguaje que los expertos en derechoconsideran un eufemismo de limpieza étnica. Destacadas figuras del sionismo habían hablado explícitamente de la transferencia demográfica en las décadas de 1920 y 1930 y utilizado términos como “transferencia”, “reubicación” y “migración voluntaria”, el mismo vocabulario que se utiliza ahora. Junto a esta retórica se ha multiplicado a violencia de los colonos. Según los datos registrados conjuntamente por el ejército israelí y el Shin Bet [el servicio de inteligencia y seguridad interior de Israel], los ataques de los colonos aumentaron un 27% en 2025, aunque los ataques violentos (disparos, incendios provocados y agresiones violentas) aumentaron más de un 50%. Se sigue sin exigir responsabilidades a nadie prácticamente nunca. La expansión de las colonias se ha acelerado hasta unos niveles sin precedentes, se han legalizado retroactivamente puestos de avanzada y la construcción de colonias llega hasta lo más profundo del territorio palestino. Líbano no es un nuevo frente, sino uno viejo que se reabre hoy con una violencia renovada. Ya se había desplazado anteriormente a la población del sur de Líbano: en 1978, cuando Israel lo invadió por primera vez; en 1982, cuando asedió Beirut y sus campos de refugiados palestinos, un asedio que culminó con las masacres de Sabra y Chatila; en 1993, durante la Operación Rendición de Cuentas; en 1996, durante la Operación Uvas de la Ira, que culminó con la masacre de Qana; y en 2006, cuando casi un millón de personas tuvo que marcharse, aunque la mayoría volvió a las semanas del alto el fuego. Hoy esas mismas comunidades están siendo desarraigadas de nuevo. Estamos asistiendo a la misma estructura de control, pero aplicada más extensamente. Las órdenes de evacuación se utilizan con la misma finalidad que en Gaza y se destruye la infraestructura civil para impedir que la población retorne. Esto significa hacer deliberadamente que la población esté en una situación precaria, que no se pueda establecer ni reconstruir y tampoco planificar. Vemos con ello que Gaza, Cisjordania y Líbano no son tres crisis diferentes. El punto ciego europeo ¿Y cuál ha sido la respuesta de la comunidad internacional? La Corte Internacional de Justicia concluyó en su histórica opinión cunsultiva del 19 de julio de 2024 que la ocupación por parte de Israel de los territorios palestinos —Cisjordania, Jerusalén Oriental y Gaza— es ilegal según el derecho internacional y debe terminar lo antes posible. Por otra parte ha dictaminado que en Gaza hay un riesgo plausible de genocidio. A continuación la Asamblea General de la ONU exigió a Israel en septiembre de 2024 que pusiera fin a su presencia ilegal [en Palestina] en un plazo de doce meses. Israel ha ignorado ambas resoluciones. El Consejo de Seguridad de la ONU está estructuralmente incapacitado para actuar: Estados Unidos ha vetado siete veces resoluciones de alto el fuego, cada una de las veces con su único voto en contra de resoluciones que apoyaban los otros 14 miembros del Consejo de Seguridad. Mientras tanto, según el proyecto «Costes de la Guerra» de la Universidad de Brown, Estados Unidos ha proporcionado a Israel al menos 21.700 millones de dólares de ayuda miliar desde octubre de 2023, la mayor cifra anual en gasto militar de todos los tiempos. Junto ha esto, se ha seguido enviando armas a Israel desde varios Estados europeos. Las armas que han arrasado los barrios de Gaza, bombardeado sus hospitales y quemado vivos a población civil dentro de sus tiendas de campaña han sido en gran parte suministradas por los mismos gobiernos que ahora expresan su preocupación por las condiciones humanitarias en Líbano. Llevo años investigando las migraciones, las fronteras y los desplazamientos en toda la región mediterránea. Periodistas de toda Europa me preguntan diferentes versiones de la misma pregunta: ¿Nos enfrentaremos a nueva crisis de refugiados?¿Deberían preocupar a Europa los flujos [migratorios]? Esta pregunta es muy reveladora. A la mayoría de la opinión pública europea y a sus gobiernos lo que más les preocupa no es lo que le ocurre a la población de Líbano, sino cómo mantener lejos a esas personas, cómo impedir que se repita lo ocurrido tras la guerra civil en Siria y la llamada crisis de refugiados en 2015. Mientras tenían lugar los intensos bombardeos sobre Gaza desde octubre de 2023 no había esa preocupación, porque los habitantes de la Franja no tenían donde huir, estaban confinados dentro de Gaza. Algunos gobiernos europeos ni siquiera contemplaron la posibilidad de una evacuación médica de niños en estado crítico. Dinamarca denegó hacerlo a pesar de una petición formal de la Organización Mundial de la Salud a los Estados miembros de la Unión Europea y a pesar de haber evacuado y tratado a más de doscientos pacientes ucranianos alegando en una respuesta por escrito al Parlamento preocupaciones migratorias. En Gran Bretaña el primer ministro Keir Starmer tuvo que tranquilizar a la opinión pública asegurando que no se acogería a refugiados palestinos en el país en el marco de un programa para refugiados de guerra. Solo se activa el miedo de Europa a los desplazamientos cuando hay posibilidad de que haya movimiento. La Comisión Europea se comprometió en mayo de 2024 a destinar 1.000 millones de euros en ayuda al Líbano hasta 2027. Este paquete incluía fondos para la gestión de fronteras y operaciones contra el tráfico ilegal, y los primeros 500 millones de euros se vincularon explícitamente a reducir las salidas irregulares por mar hacia Chipre y a estudiar marcos de “retorno voluntario”. Líbano se posicionó no solo como un país de acogida en crisis, sino como un socio de primera línea en la propia estrategia de Europa para contener los flujos migratorios. Se trata de la práctica cada vez más común de la externalización: externalizar a terceros países fuera de Europa la gestión de los desplazamientos, al tiempo que no se abordan en absoluto las condiciones que provocan los desplazamientos. Líbano alberga ya una de las mayores cantidades de refugiados per cápita del mundo, ya que alberga desde hace tiempo a comunidades palestinas y a más de un millón de sirios desplazados desde 2011. Financiar a este Estado para que vigile sus propias fronteras en medio de una ofensiva israelí que está provocando activamente nuevos desplazamientos es la misma lógica de contención que funciona en Gaza y Cisjordania. Lo que está teniendo lugar en Gaza, Cisjordania y el sur de Líbano no es una secuencia de emergencias, sino una estrategia deliberada y recurrente de los gobiernos israelíes y que está arraigada en décadas de colonialismo de asentamiento y de control militar. Las órdenes de evacuación, los ciclos de combates y retorno forzoso y la destrucción sistemática de las infraestructuras civiles son hoy los instrumentos de la guerra y del expansionismo israelíes. Los desplazamientos provocados en Gaza y Líbano se han normalizado precisamente porque la comunidad internacional ha elegido sistemáticamente la gestión de las migraciones antes que exigir responsabilidades. Lo que parece una crisis es el efecto de políticas deliberadas, y lo que parece una respuesta humanitaria es con demasiada frecuencia la infraestructura de contención disfrazada del lenguaje de la protección. La pregunta no es si Europa se enfrentará a una crisis de refugiados, sino si el mundo finalmente abordará la creación deliberada de desplazamientos como lo que siempre ha sido, una estrategia de de gobernanza, y responderá con el reconocimiento, la exigencia de responsabilidades y la reparación basada en los derechos que exige. Ahlam Chemlali es una investigadora sobre migración y cuestiones fronterizas críticas, especializada en desplazamientos y conflictos. Codirige el Centre for the Study of Coercion and Accountability (CECA) de la Universidad de Aalborg de Copenhague (Dinamarca). Texto original: https://jacobin.com/2026/06/israel-ethnic-cleansing-lebanon-palestine Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

sábado, 13 de junio de 2026

Irán "tiene los incentivos para retrasar el proceso si EEUU intenta imponer un acuerdo de paz": experto

- Sputnik Mundo, Irán "tiene los incentivos para retrasar el proceso si EEUU intenta imponer un acuerdo de paz": experto "A menos que Estados Unidos ofrezca condiciones que aborden las preocupaciones fundamentales de seguridad de Irán, en lugar de simplemente exigir concesiones unilaterales, esperar sigue siendo una estrategia racional por parte de Teherán", declaró a Sputnik el analista político Michael Rectenwald. "Cualquier acuerdo que surja probablemente será más limitado y frágil de lo que sugieren los titulares optimistas, y probablemente reflejará un equilibrio de resistencia más que un cambio fundamental en los objetivos estratégicos de ninguna de las partes", añadió el experto. La nación norteamericana no puede lograr diplomáticamente lo que no ha conseguido militarmente, subrayó Rectenwald, señalando que intentarlo solo dará al país persa "todos los incentivos para retrasar el proceso, mantener sus líneas rojas y esperar un entorno político más favorable en Washington o un cambio en el equilibrio de poder regional". Trump anuncia la fecha para la firma del acuerdo con Irán. "Irán ha demostrado que puede sobrevivir a una guerra económica prolongada mejor de lo que muchos esperaban", y la influencia de Estados Unidos es "limitada y está disminuyendo", sin lograr el resultado "deseado" de "colapso político o capitulación", ponderó el especialista. De igual modo, resaltó que Teherán se ha adaptado "a través del comercio con China y Rusia, y la resiliencia interna".

EEUU no puede ceder en ningún conflicto, porque sería reconocer su debilidad estructural"

‘Ajedrez de geopolítica’. Conduce Javier Benítez. "EEUU no puede ceder en ningún conflicto, porque sería reconocer su debilidad estructural" Sputnik News El portavoz de la Cancillería de Irán, Esmail Baghaei, declaró recientemente que Estados Unidos perjudica de forma persistente el proceso diplomático de las negociaciones. Lo hace a través de mensajes contradictorios, cambios constantes en sus posiciones y exigencias, así como repetidas violaciones del alto el fuego. Imperialismo en decadencia "Para avanzar en cualquier negociación o proceso diplomático, se necesita un mínimo de condiciones que permitan llevar adelante la labor diplomática", manifestó Baghaei. El alto funcionario persa lamentó en este sentido que EEUU esté dañando este proceso mediante mensajes contradictorios, cambios reiterados de postura y demandas, además de continuas violaciones del alto el fuego. En este sentido, Baghaei enfatizó que todo proceso diplomático se ve afectado por el recurso a la fuerza y por las acciones ilegales. En este escenario, indicó que el régimen sionista también está perjudicando dicho proceso con sus repetidas violaciones del alto el fuego en el Líbano. En opinión del analista internacional Iñaki Gil de San Vicente, el Gobierno del presidente de EEUU, Donald Trump, "no quiere llegar a un acuerdo con Irán". "No pueden admitir las justas exigencias y los justos derechos iraníes, no pueden hacerlo. Lo mismo que no pueden admitir las reivindicaciones justas de Moscú en el caso de la agresión de la OTAN en Ucrania contra Rusia. Tampoco pueden admitir la integración de Taiwán en China. En la situación mundial, económica, etcétera, en la que se encuentra el imperialismo, ceder en cualquier cuestión estratégica sería reconocer una debilidad estructural", sentencia Gil de San Vicente

Israel busca consolidar el aliado para su oleada genocida

Recomiendo: Plan de tutelaje militar al Sansón que lo protege Israel busca consolidar el aliado para su oleada genocida Por Luis E. Sabini Fernández | 13/06/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Rebelión https://revistafuturos.noblogs.org/ Con la revolución copernicana estallada a fines de 2023 con la cual Israel y el sionismo decidió hacer un strip-tease mediático, político, psíquico y ético explicitando una política de asesinatos colectivos y sobre población civil (y consiguientemente desarmada), se podría haber pensado que Israel y sus secuaces más incondicionales (Trump, Kushner, Starmer, Zelenski, Merz, Milei) tenían un techo político, cultural, ya que no psíquico y sobre todo mediático, para defender tan tamaña como inusual política; adiós a los derechos humanos, a las limitantes éticos para el ejercicio de las guerras, el abandono descarado de los derechos humanos, algo sobrevenido como plaga bíblica, que abarca la programación cibernética en donde todavía humanos cargan digitales desde retaguardia, y los proyectiles –balas desgarradoras, bombas de fragmentación, y otras “adquisiciones” bélicas– se disparan luego “solas”, con lo cual los programadores se sienten curiosamente ajenos al resultado, cargado de abusos y tragedias. Hay, empero, un costo político innegable de los israelíes cometiendo atrocidades cotidianas, aunque se parapeten detrás de sus computadoras. Se ha vuelto difícil defender los frutos del ejército de ocupación sionista, pese a la anuencia concedida al Estado de Israel, para llevar a cabo sus planes de colonización e implantación, con su paciencia de décadas y pese a la excusa del fuego teledirigido con el cual, es más difícil ver a un soldado gatillando a cielo descubierto. La contraofensiva cultural quedó inicialmente en las manos de quienes se ponían, nos poníamos, del lado de las víctimas, defendiendo “los derechos humanos”. Como hiciera Folke Bernadotte en la primera hora de la ONU, y hoy, la asediada Francesca Albanese. Al aparato mediático, que está en gran medida guiado, orientado, asesorado o auspiciado por capitales donde están muy sobrerrepresentados los sionistas, no le quedaba en esta situación más que “capear el temporal” y esperar momentos más propicios. El año 2024 fue la ola de repulsa a la barbarie sionista (con `perdón de los bárbaros). Y 2025. Pero la mejor defensa es un buen ataque. Y ya tenemos, visiblemente en 2026, al sionismo, a lo largo de varias expresiones, procurando “dar vuelta el partido”. En el patio trasero de EE.UU., que es un almácigo para los frutos israelíes, ha asomado el contraataque. Ya no es solo el actual presidente argentino Javier Milei que a calzón quitado vocifera los auspicios de la Lubavich. O al otro lado del Plata, el recatado respaldo de Uruguay al sionismo que ha ido asentando sus reales en todo el ámbito de la enseñanza, penetrando las escuelas primarias de todo el país concentrando la violencia genocida como la de los nazis contra judíos; “el holocausto” (que el historiador estadounidense Norman Finkelstein, él mismo judío y con parientes muertos durante el 3r Reich, ha investigado para comprobar que se ha montado una “industria del Holocausto”; “una construcción ideológica y dogmática impulsada por organizaciones judías, cuya versión oficial mantiene una relación débil con la realidad histórica” (IA). Esa penetración en Uruguay con la ORT, una universidad privada totalmente sionizada, y con la misma UDELAR; la universidad pública del estado nacional, donde los sionistas han ido logrando puestos claves y redes de apoyo. Aunque la resistencia ante la ofensiva sionista es considerable, dentro y fuera de la universidad, incluso en redes sociales de alcance nacional nacidas ante el horror generado por el sionismo en Gaza. Uruguay tiene una larga posición de apoyo y hospitalidad a la población judía, alimentada en primer lugar por la condición de Montevideo y concomitantemente del país (en el siglo xix recibió varias oleadas de refugiados políticos de Francia o de Argentina, por ejemplo, y de muchos más países del sur y centro americano en el s xx). Y a diferencia de los otros países del sur americano que recibieron nazis refugiados o fugitivos, Uruguay recibió fundamentalmente judíos. Estos movimientos poblacionales, empero, no fueron solo sociales porque había designios políticos detrás. El batllismo negó redondamente la mera existencia de las políticas imperiales más presentes (aunque seguramente cierto culto educado reconocía sin dificultad imperios como el británico, el turco o el romano). En los hechos, el occidentalismo batllista, negaba toda posibilidad de acción imperial por parte de potencias como EE.UU. Alberto Guani, vicepresidente uruguayo en el momento de la creación del Estado de Israel (1947), en la flamante ONU, así como el extraordinario Baltasar Brum, titular de una muerte honrosísima, eran políticamente ingenuos o exiguos al defender la existencia de igualdad en las relaciones internacionales; una suerte de doctores Pangloss del siglo XX. Pero no solo en Argentina o Uruguay Israel consolida posiciones de poder en el continente. Colombia fue yunque para los martillazos represivos durante décadas con permanente “asistencia” israelí, al punto de ser designada «la Israel de la América del Sur.» La corrupción, el abuso, el tráfico de droga, los falsos positivos, saturaron a la sociedad colombiana y el actual presidente, Gustavo Petro, ha procurado otro itinerario político. Pero ahora, con el Tigre, la extrema derecha, con Israel como guía, está otra vez a la ofensiva. Con elecciones inminentes. Y no es, por cierto, caso único. Vemos a los militares israelíes detrás del avance de la derecha en Bolivia, por ejemplo. Bolivia, donde Israel había mantenido excelentes relaciones prácticamente desde su origen, igual que con Guatemala. Significativamente, Bolivia y Guatemala son los únicos estados “latinoamericanos” con mayoría indígena, y en ese sentido presentan un panorama étnico similar a Palestina, el territorio que “por derecho bíblico” ha tomado el sionismo para su colonización. En Guatemala, en la década de los ’80, Israel estuvo al frente del asesoramiento militar para las matanzas de nativos guatemaltecos. Israel actúa sobre todo en asistencia a actividad represiva, en varios otros países del sur y centroamericano, como Haití, Honduras, Panamá, Paraguay. Pero toda esa presencia israelí, aun con lo extensa y variada como se presente, podrá resultar insignificante frente a la operación de mímesis que Israel y sus mandos militares están encarando, con creciente intensidad, con los militares estadounidenses. Una verdadera operación de fusión de mandos, una “israelización de las Fuerzas Armadas de EE.UU.” como la define Philip Giraldi, exmilitar analista estadounidense. El proyecto de señorío sionista en EE.UU. es una operación de enorme fuerza, que la dirección sionista israelí encara, precisamente, porque advierten un deterioro progresivo de la relación de dominio tradicional, orquestada sobre la base de dinero e influencia ideológica e intelectual de AIPAC, el lobby judío de los pasillos del Capitolio y la Casa Blanca, deterioro causado sobre todo por el desagrado que el supremacismo israelí, arrasando la Franja de Gaza y ahora el sur libanés, no dejando piedra sobre piedra, ha ido despertando en una sociedad incesantemente informada, que se siente profundamente cristiana (no consideramos aquí la relación entre tal sentimiento y la realidad). Esto venía de antes, como con la actividad desde Israel de Pegasus de NSO Group, manejando a piacere y a distancia las estructuras militares norteamericanas. A tal punto llega la penetración que el Dpto. de Defensa de EE.UU. ha verificado que los israelíes han aumentado sus dispositivos de escucha en el mismísimo territorio de EE.UU.; “que el nivel de amenaza de contrainteligencia que representa Israel se elevó” procurando “espiar a personal militar y funcionarios gubernamentales estadounidenses.” La asimetría resulta evidente: Israel evita que la seguridad estadounidense se inmiscuya en sus planes. Tiene una “clave natural” a su favor; el hebreo. En el plan de, oficialmente “mejora del intercambio de inteligencia”, los israelíes programan un próximo año 2027, con “intercambio obligatorio de inteligencia de EE.UU. con Israel (denominado S-4615). Significativamente, no vemos el intercambio obligatorio de Israel con EE.UU. La falta de reciprocidad se hace patente: “Mantener y fortalecer la asociación estratégica de seguridad con Israel como medio para avanzar en la defensa nacional de EE.UU.” Y todo ello, que esté estructurado para ayudar a Israel a mantener su ventaja militar cualitativa.” “Autorización de Inteligencia para el año fiscal 2027, el cual hará obligatorio el intercambio de inteligencia de EE.UU. con Israel.” Esta última consideración nos revela el papel desigual de tan estrecha alianza, donde uno pone la financiación y el personal de campo y el otro pone el cerebro, la coordinación y el plan general. Cito in extenso al mencionado Giraldi: “La realidad es que Israel ha sido una importante fuente de espionaje, e incluso de actividades aún peores contra Estados Unidos, desde la década de 1950, figurando siempre en las evaluaciones del FBI y del Departamento de Defensa entre los tres principales infractores de espionaje extranjero, frecuentemente en primer lugar. Además, las acciones encubiertas clandestinas y los ataques de falsa bandera israelíes no han dudado en asesinar a estadounidenses como parte de sus esfuerzos por encubrir sus actividades más reprobables.” Israel apuesta a obtener sus ganancias. Ya sabemos a qué se le asignará correr con las pérdidas. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Absolutamente inaceptables en esta etapa": Teherán sobre exigencias de EE.UU. en materia nuclear

Actualidad RT "Absolutamente inaceptables en esta etapa": Teherán sobre exigencias de EE.UU. en materia nuclear Publicado: El tema nuclear se ha pospuesto hasta el acuerdo final, indicó el canciller persa, Abbas Araghchi. "Absolutamente inaceptables en esta etapa": Teherán sobre exigencias de EE.UU. en materia nuclear El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi Russian Government / Legion-Media Las exigencias de EE.UU. en materia nuclear no son aceptables para Irán en esta etapa, declaró este viernes el ministro de Exteriores de la República Islámica, Abbas Araghchi. El canciller detalló que se prevén dos etapas en las negociaciones –la primera, es un memorando de entendimiento y, posteriormente, el inicio de las conversaciones–, indicando que el tema nuclear y el levantamiento de las sanciones contra la nación persa se han pospuesto a la segunda etapa. Se han previsto 60 días de negociaciones para abordar estos asuntos, añadió. Irán reacciona a los textos filtrados sobre el acuerdo con EE.UU. Irán reacciona a los textos filtrados sobre el acuerdo con EE.UU. "Se pospuso el tema nuclear para el plan del acuerdo final. Debido a diversas razones, no fue posible discutirlo en las condiciones actuales, y sus demandas [las de EE.UU.] nunca fueron aceptables", explicó en una entrevista con Mehr. Al mismo tiempo, Araghchi declaró que la postura de Teherán al respecto "siempre ha sido que, si se va a determinar un nivel de enriquecimiento [de uranio] del 60 %, la única solución es diluirlo en Irán". "Estamos intentando dejar en claro que la solución al problema [del material enriquecido] se orientará hacia esta dirección", señaló. ¿Rumbo a un acuerdo? Donald Trump anunció este jueves que se habían producido avances significativos en las negociaciones entre Washington y Teherán y destacó: "Hoy pusimos fin a la guerra con Irán". Sin embargo, el acuerdo aún no fue firmado por las partes ni sus detalles fueron revelados al público. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, declaró que importantes secciones de un posible acuerdo destinado a poner fin al conflicto con EE.UU. están cerca de completarse, a pesar de las posiciones contradictorias y los repetidos actos de agresión militar por parte de Washington. Trump asegura que tiene un acuerdo con Irán, pero Teherán no lo confirma, MINUTO A MINUTO

viernes, 12 de junio de 2026

La ONU se opone a una intervención estadounidense en la isla iraní de Jarg

La ONU se opone a una intervención estadounidense en la isla iraní de Jar Sputnik Mundo, 11.06.2026 La ONU no aprueba que EEUU intente apoderarse de la isla de Jarg, ubicada en Irán, y busque tomar el control de la infraestructura petrolera y gasística del país, declaró el portavoz del secretario general de la ONU, Stephane Dujarric. "Obviamente, no es algo que deseemos. Queremos que las cosas evolucionen en la dirección opuesta, más hacia la diplomacia que hacia una mayor destrucción", comentó Dujarric. Esta declaración llegó después de que, unas horas antes, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que su país podría enviar un contingente militar a territorio iraní "mañana mismo", resaltando su interés en la isla Jarg, principal centro de exportación de petróleo de Irán. "Tomaremos la isla de Jarg y otros puntos estratégicos de la infraestructura petrolera, y asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas", puntualizó Trump. El 28 de febrero, EEUU e Israel comenzaron por sorpresa sus ataques coordinados contra Irán, apenas 48 horas después de concluir la tercera ronda de las negociaciones indirectas entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní en Ginebra y a pesar de que se habían pactado consultas técnicas para el 2 de marzo en Viena. "Habla mucho y actúa poco": Teherán pagará el precio por alargar las negociaciones, advierte Trump hace 2 días Irán respondió a la agresión con ataques de represalia contra Israel y las bases militares estadounidenses en Oriente Medio, entre ellos las ubicadas en Baréin, Catar, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Más de cuarenta días después, ambos países iniciaron un cese de hostilidades y negociaciones, con la mediación de Pakistán, un acuerdo para poner fin a la guerra. Entre el 8 y 9 de junio, EEUU e Irán retomaron los ataques armados, en la peor escalada de tensión desde el establecimiento de la tregua el pasado 7 de abril.

jueves, 11 de junio de 2026

Recomiendo: Tucker Carlson, de militante de MAGA a crítico del genocidio de Gaza y del gobierno de Trump .

Recomiendo: Tucker Carlson, de militante de MAGA a crítico del genocidio de Gaza y del gobierno de Trump Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someone Por Aleardo Laría Rajneri | 09/06/2026 | EE.UU. Fuentes: El Cohete a la Luna Uno de los reportajes de enorme valor testimonial en la denuncia del genocidio de Gaza es la entrevista realizada por Carlson al cirujano británico Nick Maynard, quien acudió en diversas ocasiones a Gaza entre los años 2010 y 2025, prestando servicios solidarios en varios hospitales de la Franja, entre ellos el Hospital Al-Aqsa. Tucker Carlson se ha convertido en la figura mediática más popular y controvertida de los Estados Unidos. Estrechamente vinculado al movimiento MAGA, apoyó al Presidente Donald Trump cuando era comentarista político de la cadena conservadora Fox News. Fue despedido de allí en el año 2023 por sus comentarios sobre el asalto al Capitolio, por lo que lanzó su propia cadena, un podcast que se llama “The Tucker Carlson Show«, disponible en las principales plataformas como Spotify y YouTube. Apoyó la reelección de Trump desde su podcast, participando en mítines de campaña y asistiendo en primera fila a su investidura. Sin embargo, desde que Trump lanzó las guerras contra Irán, se ha convertido en un crítico implacable del Presidente y de su estrecha alianza con Israel. Acusa a Trump de haberse convertido en un “rehén” de Netanyahu y al gobierno israelí de atacar Líbano para impedir un acuerdo de Trump con Irán. Debido a su denuncia del genocidio palestino, sus críticos lo han acusado de antisemitismo, utilizando como argumento el hecho de haber concedido una entrevista a un joven influencer norteamericano, llamado Nick Fuentes, de opiniones un tanto bizarras. Recientemente The New York Times publicó una extensa entrevista a Carlson realizada por la periodista Lulu García-Navarro, bajo el título “Qué cree realmente Tucker Carlson”. De modo que las personas que rehúyan el uso frívolo de las etiquetas y estén interesadas en conocer el pensamiento político de Carlson, tienen aquí una excelente oportunidad de contar con un testimonio directo de sus opiniones. Dado que es un extenso texto en inglés, ofrecemos a continuación una breve síntesis sobre los temas más relevantes. La periodista le pregunta quién cree que tiene de rehén a Trump y Carlson responde: “Benjamin Netanyahu y sus muchos defensores en Estados Unidos. Y lo sabemos no solo porque Trump inició la guerra el 28 de febrero, sino porque no ha podido salir de ella”. A continuación critica a Israel porque “no puedes usar la guerra con Irán como pretexto para robar más territorio de un país soberano que no es el tuyo. Se suponía que estaban luchando contra Irán, la gran amenaza existencial. Y ahora están aprovechando la oportunidad para tomar la costa del Líbano, el río Litani, y bombardear el centro de Beirut”. Añade que el objetivo de Israel es acabar con cualquier posibilidad de una solución negociada, mantener la guerra en marcha hasta que Irán quedara destruido y sumido en el caos. “No estoy atacando a Israel con esto. Simplemente que sus objetivos son diferentes a los nuestros; somos dos países diferentes”. La relación de Estados Unidos con Israel En lo que se refiere a la relación entre Estados Unidos e Israel, la posición de Tucker Carlson, que es ampliamente compartida por el 60% de los norteamericanos, se expresa en los siguientes términos: “Muchos Presidentes estadounidenses han antepuesto los intereses de Israel a los nuestros. Diría que la guerra de Irak fue un ejemplo muy claro. Es decir, la oficina del vicepresidente Dick Cheney estaba completamente controlada —y yo conocía a casi todos sus miembros— por personas que anteponían los intereses de Israel a los de Estados Unidos. Así que creo que la guerra de Irak fue, en gran medida, producto de eso, y creo que Trump sentía exactamente lo mismo, porque hablé mucho con él al respecto”. En relación con el cambio de opinión de Trump después de su conocida crítica a las “guerras eternas”, Carlson responde: “¿Qué cambió en Trump? ¿Qué cambió después de años de decirnos que nuestros líderes eran débiles, que actuaban en contra de nuestros intereses, que estaban comprados por potencias extranjeras y por donantes nacionales? Ese era el argumento de Trump. Ese era su discurso. Por eso fue elegido. ¿Cambiar de opinión sobre algo tan importante en cuestión de meses? Eso merece un análisis. Eso es todo lo que digo”. Sobre el antisemitismo A la pregunta de la entrevistadora sobre las razones por las que es tachado de antisemita, Carlson responde: “Creo que hay dos razones. No soy antisemita y creo que eso es obvio. Lo he expresado muchas veces y lo repetiré: tengo objeciones, tanto por convicción como por motivos religiosos, al antisemitismo o a cualquier odio o discriminación basada en el linaje. Va en contra de la teología cristiana, va en contra de mi ética personal y me opongo a ello sin importar quién lo sufra, ya sean blancos, negros o judíos. Nadie puede ser castigado por su linaje, punto. No creo en el castigo colectivo, a diferencia del gobierno israelí. Así que esa es la razón principal: me opongo al antisemitismo, y eso es una amenaza porque no abordo esto como alguien que quiera dañar a los judíos. Simplemente no quiero que Estados Unidos se vea implicado en los crímenes de otras naciones, y no me dejo intimidar”. Más adelante señala que la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA por sus siglas en inglés), adoptada por muchos gobiernos, se basa en once descripciones de comportamientos de las que dos tercios son simples críticas políticas a las acciones del Estado de Israel. “No me corresponde redactar estas normas, ni tampoco tengo por qué acatarlas. Rechazo de plano la idea de que criticar a un gobierno laico sea equivalente a criticar a todo un grupo étnico, muchos de cuyos miembros no apoyan a ese gobierno laico, muchos lo rechazan, y a muchos de ellos los conozco personalmente. Así que no me van a convencer de la mentira de que criticar a Netanyahu es odiar a todos los judíos, porque no lo es. Y no me importa cuántas veces me lo repitan”. En relación con el reportaje a Nick Fuentes, Carlson se defiende con estos argumentos: “Nick Fuentes dijo algo inapropiado con lo que no estuve de acuerdo. Se burló de cosas de las que yo jamás me burlaría. Es un nacionalista blanco que ha negado el Holocausto. De acuerdo, pero ¿es eso peor que matar niños? Saben, estuve en Alemania hace poco. Y fue un recordatorio muy claro de que el Holocausto no empezó con el gaseamiento de judíos. Empezó con la deshumanización de los judíos. Fue el lenguaje que se utilizó. No podría estar más de acuerdo, y por eso, cuando un senador estadounidense, un miembro del Congreso, un embajador estadounidense minimizan las muertes de civiles en Gaza como si no importaran, ese es el lenguaje del genocidio, que desemboca —y esta es la lección del Holocausto— en el genocidio mismo. Y así ha sido. Así que la lección que me llevo al ver todo esto es que esto puede ocurrir en países civilizados. En todos los seres humanos existe la capacidad de ignorar el mal que tenemos delante”. Sobre el sistema económico estadounidense opina: “A menudo me dicen que es capitalismo de libre mercado (pero) no se parece en nada a lo que yo creía que era el capitalismo de libre mercado. No estoy seguro de que el nombre sea importante, salvo como una forma de engañar y coaccionar a la gente para que guarde silencio al respecto. Pero cualquier sistema económico en el que la inmensa mayoría de las ganancias vaya a parar a un número cada vez menor de personas o a una proporción cada vez menor de personas es un sistema condenado al fracaso porque incita a la gente a la revolución”. Otras entrevistas Debido a sus severas críticas a la derecha belicista norteamericana, tradicionalmente aliada a Israel, Carlson se ha convertido en una figura odiada por ese mundo. Pero esta circunstancia lo ha hecho también enormemente popular. Sus reportajes alcanzan enorme difusión, como la entrevista en la que deja en ridículo al embajador de Estados Unidos en Israel, el sionista evangélico Mike Huckabee. El diplomático defiende en el reportaje la absurda afirmación de que Dios le dio a Israel “toda la tierra que va desde el Nilo hasta el Éufrates”, lo que incluye, además de Palestina, a Líbano, Jordania, Siria, Irak y parte de Egipto. Otro reportaje sobrecogedor, de enorme valor testimonial, es la entrevista realizada por Carlson al cirujano británico Nick Maynard. Se trata de un médico consultor en el Hospital Universitario de Oxford en el Reino Unido, quien acudió en diversas ocasiones a Gaza entre los años 2010 y 2025, prestando servicios solidarios en varios hospitales de la Franja, entre ellos el Hospital Al-Aqsa. Por su labor solidaria ha recibido la Medalla Humanitaria del Rey Carlos III. Tras regresar de Gaza en enero de 2024, informó a los medios de comunicación sobre la crítica situación humanitaria y el colapso del sistema sanitario como consecuencia de una acción deliberada de Israel para privar a los palestinos de la asistencia sanitaria. En estos días se registra un patrón similar en Líbano. Según la Organización Mundial de la Salud, en solo tres meses de combates se han verificado 190 ataques contra el sector sanitario, que han causado la muerte de 128 trabajadores sanitarios y han herido a otros 332. Maynard informa que los 36 hospitales que había en Gaza han sido destruidos y que 2.000 trabajadores de la sanidad han caído abatidos por las bombas lanzadas por Israel. Afirma que se trata de una acción deliberada, porque ningún conflicto bélico arroja como resultado la destrucción completa de la infraestructura sanitaria. Relata que ha tenido que operar a niños sin anestesia debido al bloqueo israelí al ingreso de material sanitario. Cuenta cómo un niño de 12 años falleció en su mesa de operaciones por la pérdida de sangre sin tener posibilidades de reponer esa pérdida. Relata que en otra ocasión un compañero cirujano estaba operando a un niño cuando un dron israelí entró en la sala de cirugía y disparó sobre el médico, hiriéndolo gravemente. En otras ocasiones relata la entrada de perros en los hospitales, portando en sus lomos visores operados por control remoto y armas, para disparar sobre pacientes y trabajadores sanitarios. Sobre los problemas de desnutrición en mujeres y niños, los pudo apreciar el doctor Maynard en el Hospital Al-Aqsa, en donde los pediatras atendían dos o tres casos semanales de infantes con edemas por desnutrición, que es la forma más grave de desnutrición por deficiencia de proteínas. A esto se sumaban todos los pacientes que sufrían complicaciones infecciosas graves derivadas de sus lesiones durante la cirugía debido a las condiciones sanitarias, el hacinamiento, la falta de antibióticos y la falta de procedimientos estériles. Todas estas personas que han muerto por padecimientos hospitalarios no están computadas en las estadísticas. De modo que el doctor Maynard considera razonable la cifra recogida en la revista científica The Lancet, que añade 8.500 muertes indirectas a las 76.000 reconocidas oficialmente. Los niños abatidos El relato sobre los niños abatidos en los escasos puestos de entrega de la ayuda humanitaria es estremecedor. Cuando esporádicamente llegaban heridos o muertos al hospital, pudo comprobar un dato que le llamó la atención. Un día los niños heridos venían con balas alojadas en la cabeza; otro día las balas estaban alojadas en el torso; y otro día los heridos habían sido baleados en los testículos. En opinión de Maynard, esta extraña coincidencia evidenciaba que los francotiradores se regodeaban practicando el tiro al blanco sobre una zona corporal elegida en cada ocasión. Relata el caso de una niña con quemaduras graves, tan graves que se le veían los huesos de la cara, por lo que no había ninguna posibilidad de que sobreviviera a esas quemaduras: “Sabíamos que iba a morir, pero no había morfina disponible en la sala de urgencias ese día. No había forma de aliviar su dolor”. En relación con el uso de la tortura por el ejército israelí, el doctor Maynard ha recogido numerosos testimonios de personal sanitario detenido que había permanecido en prisiones israelíes durante varios meses en condiciones infrahumanas, esposados, con los ojos vendados y sometidos a golpes y descargas eléctricas en los genitales. Señala el caso del doctor Mohamed Abu Salmiya, director del Hospital Al-Shifa de Gaza, que fue detenido por las fuerzas israelíes el 23 de noviembre de 2023 mientras participaba en una misión de evacuación de pacientes de la ONU, bajo la acusación de que el hospital funcionaba supuestamente como un centro de mando de Hamás. Tras permanecer bajo custodia militar durante siete meses sin cargos formales, fue liberado el 1 de julio de 2024 junto a otros 50 prisioneros palestinos debido a la falta de espacio en los centros de detención israelíes. Tras recuperar su libertad, denunció haber sufrido graves maltratos y torturas diarias. Los testimonios ofrecidos por el doctor Maynard de las atrocidades cometidas por el ejército israelí en Gaza son muestras inequívocas de los comportamientos de extrema crueldad que pueden adoptar algunos seres humanos. Por otro lado, el médico que pone en riesgo su vida y acude a lugares de inmenso peligro para ofrecer su ayuda solidaria a los heridos de guerra, ofrece muestras de una conducta humanitaria diametralmente opuesta a la anterior. Afortunadamente, gracias a estos testimonios de solidaridad, brindados por seres extraordinarios como el doctor Nick Maynard, Martin Luther King o Nelson Mandela, podemos seguir acunando la ilusión de que otro mundo es posible. Fuente: https://www.elcohetealaluna.com/el-renegado-tucker-carlson/