jueves, 15 de octubre de 2026

Solo Lula y su pueblo salvarán a Brasil

Recomiendo: Solo Lula y su pueblo salvarán a Brasil Por Hedelberto López Blanch | 15/10/2026 | Brasil Fuentes: Rebelión Tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, en la que el candidato ultraderechista Flavio Bolsonaro obtuvo 47,03 % de los votos frente al 45,16 % del candidato oficialista a la reelección Luiz Inacio Lula da Silva, no resultó ninguna sorpresa que los primeros en felicitarlo fueran el convicto mandatario estadounidense Donald Trump y el sionista Benjamín Netanyahu. Recientes denuncias de medios de prensa aseguran que tanto Estados Unidos como Israel se han inmiscuido en una virulenta campaña propagandística y financiera para tratar de derrocar al Gobierno democrático y nacionalista de Lula. El diario inglés The Guardian y el brasileño Opera Mundi informaron acerca de documentos del Gobierno de Donald Trump y del Congreso estadounidense que revelan la existencia de un fondo secreto de 1 millón de dólares liberado por el Departamento de Estado para financiar acciones contra el Supremo Tribunal Federal (STF). Los recursos para el programa, denominado “Countering Lawfare and Censorship in Brazil” (Contrarrestar el “lawfare” y la censura en Brasil), fueron liberados el 30 de septiembre, cinco días antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas. La información proviene de UOL, la mayor empresa brasileña de contenidos, tecnología, servicios y medios de pago. Los mismos documentos registran las gestiones de cabildeo realizadas por el exdiputado federal Eduardo Bolsonaro (Partido Liberal) ante autoridades estadounidenses para que se impusieran sanciones al magistrado Alexandre de Moraes, con el objetivo declarado de forzar una amnistía para su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Los documentos describen el fondo como una herramienta para «apoyar a la sociedad civil en el combate contra el activismo judicial excesivo y la censura en Brasil». Uno de los textos es más explícito y afirma que «la subvención tiene como objetivo apuntar al STF de Brasil y a la percepción de que el Tribunal está atacando la libertad de expresión en Estados Unidos». Eduardo se mudó a Texas en febrero de 2025 y, desde entonces, llevó a cabo una campaña ante las autoridades estadounidenses para que se impusieran sanciones a autoridades brasileñas, centrándose en Alexandre de Moraes. El objetivo declarado era forzar algún tipo de amnistía para el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a más de 27 años de prisión en la investigación sobre la trama golpista. La campaña dio resultados concretos. Moraes llegó a ser objeto de sanciones en virtud de la «Ley Global Magnitsky», mientras que otros magistrados del Tribunal Supremo Federal fueron incluidos en una lista de restricciones de visado para Estados Unidos por parte del Gobierno de Trump. Por otro lado, compañías de telecomunicaciones privadas controladas por Washington hicieron sus trabajos. A diez días de la primera vuelta electoral, Meta, cuyo presidente y director ejecutivo es Mark Zuckerberg, deshabilitó la cuenta publicitaria de Lula en Facebook. La campaña recurrió la decisión y la cuenta fue restablecida, pero la empresa no explicó públicamente por qué la había bloqueado. No era una cuenta secundaria: Lula había invertido millones de reales en publicidad política y dependía de esa infraestructura para llegar a millones de votantes. También Instagram retiró publicaciones de ministros, militantes y organizaciones sociales a favor de Lula durante la campaña, mientras favorecieron a candidatos de la derecha. O sea, una compañía privada decide qué ves, qué no ves, qué se impulsa, qué se hunde y qué desaparece durante unas elecciones nacionales. Lo hace con reglas que cambian, algoritmos que nadie fuera de la empresa puede auditar de verdad y sistemas automáticos capaces de equivocarse a escala de millones de personas. En cuanto a Israel, se asegura que ha estado involucrado contra el Gobierno brasileño. Empresas privadas de ese país que venden espionaje, campañas digitales e intervención política como BlackCore, BlackCube y Team Jorge están detrás de campañas desinformativas y difamatorias contra organizaciones, partidos y dirigentes políticos que no apoyan al régimen sionista y sí promueven a los que les son afines. Como se conoce, el ultraderechista Flavio ha declarado en reiteradas ocasiones que estrechará las alianzas con Israel, ha defendido el genocidio que comete ese régimen contra los palestinos y afirmó que sus primeros viajes tras ser «elegido» serán a Tel Aviv y a Washington. Flavio también asegura que pondrá en libertad a su padre, Jair Bolsonaro, preso por intentar un golpe de Estado contra el Gobierno de Lula, y se integrará rápidamente a la ola derechista de gobiernos latinoamericanos dirigidos desde Estados Unidos. Tras los resultados negativos de la primera vuelta, Lula ha salido con fuerza en los medios sociales de comunicación y en sus apariciones publicas, lo cual ha ido despertando a una gran masa que indecisos que no llegó a votar en la consulta anterior. Ahora millones de brasileños han llenado las calles en su apoyo, lo cual puede darle la ventaja para derrotar al ultraderechista oponente en el balotaje. Hoy más que nunca se hace necesario que Brasil se mantenga como un eje progresista y nacionalista en el continente americano y solo la experiencia y el prestigio de Lula junto a las organizaciones populares y democráticas pueden lograrlo. Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano, especialista en política internacional. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Escala la tensión por las Malvinas: "Es la base militar más importante de la OTAN"

- Sputnik Mundo, Escala la tensión por las Malvinas: "Es la base militar más importante de la OTAN" Tras el pedido de Argentina ante un tribunal internacional para frenar la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, el Gobierno británico aseguró que las empresas que inviertan en el archipiélago "estarán protegidas" y pidió a Interpol que rechace las alertas rojas contra empresarios vinculados al proyecto petrolero Sea Lion. "Los documentos de la OTAN de fines de los años 1970 marcaban la necesidad de tener una base militar en el Atlántico Sur. Apenas terminó el conflicto, la construyeron en Monte Agradable, en la isla Soledad. Lo que hace hoy el Reino Unido es seguir consolidando esa posición. Los que piensan que se va a romper la alianza angloamericana están equivocados", afirmó César Trejo, director del Observatorio Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús y veterano de la guerra de las Malvinas, en diálogo con Cara o Ceca. "El refuerzo de la defensa nacional va en la dirección correcta, pero es insuficiente. Desde el Gobierno militar hasta la actualidad, se fue debilitando la capacidad de defensa, y eso debe revertirse con una política que contemple los intereses nacionales, promover políticas integrales que van desde lo pedagógico, económico, hasta la capacidad de desarrollo industrial", sostuvo Trejo. "Para el Reino Unido, el Atlántico Sur es importantísimo desde el punto de vista estratégico. No nos extrañan los gestos militaristas porque lo vienen sosteniendo desde 1982. Es la base militar más importante de la OTAN", concluyó.

América Latina, entre «marea rosa/roja» y «marea azul»

Recomiendo: América Latina, entre «marea rosa/roja» y «marea azul» Por Juan J. Paz-y-Miño Cepeda | 14/10/2026 | América Latina y Caribe Fuentes: Rebelión A partir de las independencias, durante el siglo XIX-histórico (no es cronológico) predominó en América Latina la confrontación entre conservadores y liberales. Los caudillos de ambos bandos llenaron la historia en cada país. Y bajo ese manto también se produjeron conflictos entre proteccionistas y librecambistas, centralistas, federalistas, regionalistas o autonomistas. Junto a los conservadores actuó la iglesia católica. Defendían el régimen oligárquico-terrateniente, combatido por los liberales como “feudalismo”. Gracias al liberalismo se logró abolir la esclavitud, establecer el laicismo, separar iglesia y Estado, consagrar libertades civiles, derechos individuales y modernizar la economía. Latinoamérica lentamente pasó de la dependencia frente a Europa al ascenso monroísta de los Estados Unidos. En todo caso, ese bipartidismo expresó conflictos entre élites criollas oligárquicas, porque la enorme mayoría de población estuvo subordinada a su poder y excluida de la participación democrática y de las elecciones. Además, conservadores y liberales crearon identidades culturales y familiares que se mantuvieron por décadas, de manera que sus disputas a menudo se definieron con guerras civiles. Colombia es la que mejor ilustra esa situación: Guerra de los Supremos (Guerra de los Conventos, 1839-1842), Guerra de los Mil Días (1899-1902) y el pacto (1956) del Frente Nacional (1958-1974) que, para superar “La Violencia”, alternó en el poder a conservadores y liberales, con exclusión de cualquier otro sector político. América Latina del siglo XXI –mutatis mutandis– es comparable con el siglo XIX-histórico del bipartidismo tradicional. El punto de partida es el inédito ciclo de la marea rosa/roja, con una serie de gobiernos progresistas y de nueva izquierda, inaugurado por Hugo Chávez en Venezuela (1999-2013). En él se identifican: Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador), Daniel Ortega (Nicaragua) y el gobierno revolucionario de Cuba; los “moderados”: Lula da Silva y Dilma Rousseff (Brasil), Néstor Kirchner y Cristina Fernández (Argentina), Ricardo Lagos y Michelle Bachelet (Chile), Fernando Lugo (Paraguay), Tabaré Vázquez y “Pepe” Mujica (Uruguay) e incluso Leonel Fernández (República Dominicana). Todos, pese a las diferencias, fueron ubicados en esa corriente “rosa/roja” por los estudios sociopolíticos de la época. Contra la vigencia del neoliberalismo instalado en la región desde la década de 1980, los progresistas se caracterizaron, en general, por impulsar economías sociales, ejecutando políticas de Estado que hicieron énfasis en la redistribución de la riqueza y el fomento de la productividad nacional, expandiendo, además, servicios públicos de alto impacto como seguridad social, educación y salud. Consolidaron posiciones latinoamericanistas, rechazando injerencias externas de contenido imperialista. Como reacción a ese dominio “izquierdista” sobrevino un ciclo de marea azul con gobiernos de derecha y empresariales, que recuperaron la vía neoliberal y la dependencia geopolítica con Estados Unidos: Mauricio Macri (Argentina), Michel Temer y Jair Bolsonaro (Brasil), Sebastián Piñera (Chile), Iván Duque (Colombia), Pedro Pablo Kuczynski (Perú), Mario Abdo Benítez (Paraguay). Siguió el corto y débil segundo ciclo de marea rosa/roja en algunos países: Andrés Manuel López Obrador (México), Alberto Fernández (Argentina), Luis Arce (Bolivia), Pedro Castillo (Perú), Gabriel Boric (Chile), Gustavo Petro (Colombia), Lula da Silva (Brasil), Xiomara Castro (Honduras). Pero en la actualidad ha florecido un nuevo y radical ciclo de marea azul en 13 países (de los 20 que suelen ser considerados para los análisis políticos globales): Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador), Lenín Moreno, Guillermo Lassso y Daniel Noboa (Ecuador), Abelardo de la Espriella (Colombia), José Antonio Kast (Chile), Keiko Fujimori (Perú), Rodrigo Paz (Bolivia), Santiago Peña (Paraguay), Nasry Asfura (Honduras), Laura Fernández (Costa Rica), Luis Abinader (República Dominicana), José Raúl Mulino (Panamá) y la administración de facto en Haití. El progresismo latinoamericano se reduce a 3 gobiernos: Claudia Sheinbaum (México), Lula da Silva (Brasil), Yamandú Orsi (Uruguay), porque es muy relativa la posición de Bernardo Arévalo (Guatemala), en tanto en Nicaragua y Cuba se viven procesos que no encajan en los ciclos descritos. Es incierto el camino en que ha quedado Venezuela tras la intervención estadounidense. Pero las recientes elecciones brasileñas, en la que el triunfo de Flávio Bolsonaro (primera vuelta) evidencia la cercana posibilidad de que el país se integre a la “marea azul” contemporánea, refuerza el vaivén del debilitamiento del progresismo latinoamericano y el auge azul en todo el continente, apoyado abiertamente por los Estados Unidos bajo el gobierno de Donald Trump. Inicialmente 12 gobiernos se unieron al “Escudo de las Américas”, con fines militares determinados por la seguridad nacional de los EE.UU. Aunque pueden cuestionarse los calificativos marea rosa/rojo o azul, no hay duda que América Latina está viviendo una época pendular con la sucesión de ciclos entre progresismo y derechas contemporáneas, marcados por la extrema polarización social y política, que ha convertido a la región en la más polarizada del mundo. En un polo se ubican, a la cabeza, los grandes empresarios agroindustriales, financieros y comerciantes (sociológicamente la burguesía oligárquica de la región) que movilizan las consignas neoliberales ya conocidas. Hoy actúan a su favor los movimientos religiosos evangélicos y neopentecostales, que inciden en barriadas suburbanas y zonas rurales inculcando el rechazo a todo “progresismo”. También se alían aquellas clases medias que buscan estatus y ascenso social. Y se ha logrado captar a sectores populares informales, convencidos de sus “emprendimientos” y actividades autónomas, desde las que tienden a identificarse con las posturas derechistas. En el otro lado están las fuerzas de izquierda con distintos alcances, pues no cuentan más exclusivamente las agrupaciones marxistas. Se suman los variados movimientos y organizaciones sociales, entre los que destacan sindicatos, indígenas y campesinos; los colectivos identitarios; los pequeños y medianos propietarios, profesionales, académicos y gente dedicada a las actividades culturales; y, sin duda, amplios sectores populares, informales y de trabajadores. Son ellos quienes demandan políticas de bienes y servicios públicos de calidad, derechos sociales y redistribución de la riqueza, en una Latinoamérica que se mantiene como la región más inequitativa del mundo y con élites clasistas y racistas. Este sui géneris bipartidismo del siglo XXI, que recuerda al del siglo XIX-histórico, ha devenido en un proceso pendular que se proyecta para el largo tiempo. En lo de fondo, se trata de una abierta lucha de clases, que se expresa, sobre todo, en torno al “modelo” de economía, pues mientras el bloque “azul” defiende su dominio a través del sistema basado en la empresa privada y el mercado libre, el “rosa/rojo” busca una economía social para el Buen Vivir. La internacionalización del narcotráfico y la delincuencia organizada ha sido aprovechada por las derechas neoliberales para lanzar políticas de seguridad ciudadana con mano dura. Diluyen así su propia responsabilidad en el estrangulamiento de las capacidades estatales y aparentan eficacia adoptando el “modelo Bukele” de “guerra interna”, que les permite afianzar la captura del Estado. Ecuador y Colombia han pasado a ser ejemplos paradigmáticos. Y en ese camino la democracia liberal y los derechos quedan pisoteados. Además, cuentan con el respaldo de los Estados Unidos que, bajo la Doctrina Donroe del Corolario Trump, no están dispuestos a consentir gobiernos de “izquierda” ni la presencia de “adversarios”, entre los cuales China se encuentra en la primera línea. La internacional derechista ha puesto en la mira inmediata a Brasil y, en el futuro, a México. Blog del autor: https://www.historiaypresente.com/america-latina-entre-marea-rosa-roja-y-marea-azul/ Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

martes, 13 de octubre de 2026

Lo bueno, lo malo y lo feo

Recomiendo: Lo bueno, lo malo y lo feo Por David Brooks | 14/10/2026 | EE.UU. Fuentes: La Jornada El título de la vieja película (el oficial era El bueno, el malo y el feo) de Sergio Leone fue la joya del género que llamaban spaghetti western, que eran películas gringas ambientadas en el viejo oeste, pero hechas por italianos en Europa, con generosa violencia y menos fresas que las de tipo John Wayne, con sus moralejas simplificadas. ¿Es posible resumir esta coyuntura política con una nueva versión de este filme con ese mismo nombre tan simple? Para empezar, tal vez tendría que modificarse el título y poner los calificativos en orden inverso. Lo feo: el guion estaría repleto de este tipo de citas: “juro al presidente más grandioso en la historia de Estados Unidos que tanto nos ama… que saldré con mi familia y mis amigos (a votar), lo haré de cualquier manera, no me importará si estoy empadronado o no, voy a intentar y hacer trampa como lo hacen ellos (demócratas)… y vamos a votar el 3 de noviembre”. “Yo podría decir las cosas más estúpidas y ustedes aplaudirían… eso es la verdad”. “Ya tenemos el Golfo. Tenemos un lago bello… Necesitamos un océano (podría ser el Pacífico o el Atlántico)… podríamos llamarlo el ‘Océano Trump’”. “El premio Nobel fue otorgado… a una persona que nadie jamás ha conocido… Conozco a mucha gente. Nunca había escuchado de esta persona… Estados Unidos de América, representado por mí como su presidente, debería de haber recibido el premio Nobel. Esto es una mancha imborrable sobre el país de Noruega y esa gente que tomó una decisión tan desgraciada y vergonzante… Un puñado de ideólogos radicales quienes son antidemocráticos y realmente enemigos de la civilización… No nos olvidaremos, Noruega, que no nos dieron ese premio”. “Podemos componer a Chicago en tres a cuatro semanas, podemos enviar a los militares”. “Puedo hacer lo que quiera, si quiero”. Todas estas son citas textuales del mandatario estadounidense. Lo malo: las consecuencias de lo feo sobre este pueblo y alrededor del mundo están a la vista todos los días, con la persecución violenta de inmigrantes, como la de hace pocos días en Nueva York, donde un padre dominicano fue herido de bala por agentes de ICE mientras estaba en su coche con su hijo de 5 años, quien quedó traumatizado y ha dejado de hablar, según su madre. Las persecuciones armadas de inmigrantes se repiten por todo el país, incluyendo el arresto y encarcelación de niños. A la vez, la corrupción política al más alto nivel procede con absoluta impunidad, acelerando la peor concentración de riqueza y desigualdad económica en un siglo. Fuera del país, lo malo incluye el asesinato extrajudicial de más de 200 personas en barcos en altamar bombardeados por drones estadunidenses, guerras en Irán, el genocidio ahora más lento pero incesante del pueblo palestino, con la plena complicidad de Washington, entre otras cosas tal puro estilo western moderno. Lo bueno: dos tercios del país (65 por ciento) no apoya al protagonista de este spaghetti western, con sólo 32 por ciento aprobándolo, un récord, según la encuesta más reciente de Reuters/Ipsos. Mayorías crecientes reprueban sus políticas actuales de guerras, de persecución violenta de inmigrantes, repudian la corrupción cada vez más descarada y les preocupa las políticas económicas que han impactado de manera negativa a los trabajadores y granjeros –o sea, tanto economías urbanas como rurales– mientras que viejos aliados y bases que antes apoyaban al mandatario y sus ayudantes lo están abandonando. De hecho, aunque una mayoría de sus filas siguen aprobando su gestión, ese nivel se ha desplomado en 28 puntos desde que inició su segunda presidencia, según una encuesta de Pew Research Center. Más aún, provocando declaraciones del protagonista de esta película de que este país “jamás será comunista”, 43 por ciento de los estadounidenses (y 65 por ciento de los demócratas) tienen una percepción favorable del “socialismo” a un nivel sin precedente, reportó Gallup el mes pasado. Aún no concluye este western, y no se sabe quién, si alguien lo hace, gana. Pero todo indica que no obtendrá un Oscar por actuación y menos un Nobel de la Paz. Ennio Morricone. The Good, the Bad and the Ugly. https://www.youtube.com/watch?v=J9EZGHcu3E8 Fuente: https://www.jornada.com.mx/2026/10/12/opinion/

"La mentira y la injusticia serán vencidas": Maduro agradece por el apoyo recibido durante su secuestro

Mundo Sputnik "La mentira y la injusticia serán vencidas": Maduro agradece por el apoyo recibido durante su secuestro El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, difundió desde Nueva York un mensaje en el que agradeció las muestras de solidaridad y acompañamiento que él y su esposa, Cilia Flores, recibieron en las últimas semanas. Además, aseguró que la mentira y la injusticia serán vencidas. "Cilia y yo agradecemos las enormes muestras de amor y acompañamiento que hemos recibido durante los días que transcurren", escribió Nicolás Maduro en sus redes sociales. Asimismo, afirmó que "la mentira y la injusticia serán vencidas por la luz de nuestra verdad y la fuerza de Dios". En su mensaje, el mandatario también subrayó el orgullo que siente por "la dignidad que encarnamos en nombre de millones de hombres y mujeres que creen y luchan por un mundo nuevo". El 3 de enero, Estados Unidos atacó objetivos civiles y militares en Venezuela, secuestró a Maduro y a su esposa, y los trasladó fuera del país. El 5 de enero, comparecieron ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde están siendo acusados de participar en actividades de narcotráfico. El presidente y la primera dama declararon su inocencia de los cargos que se les imputan. El juicio contra Maduro y su esposa está previsto para comenzar el 1 de junio de 2027.

lunes, 12 de octubre de 2026

«Viva Cristo Rey», un grito de muerte y no de fervor religioso

Recomiendo: «Viva Cristo Rey», un grito de muerte y no de fervor religioso Por Renán Vega Cantor | 10/10/2026 | Opinión Fuentes: El Colectivo (Medellín) - Rebelión / Caricatura de Alejandro Motavita “Un grupo de labriegos liberales charlaba en una tienda del marco de la plaza y compraba lo indispensable para regresar a sus campos, cuando seis policías en estado de embriaguez dispararon contra ellos. ‘Viva Cristo Rey’ gritaron, ‘Viva el partido conservador’”. -Silvia Galvis, !Viva Cristo Rey!, Planeta, Bogotá, 1991, p. 339. En las peroratas poco coherentes que suele pronunciar el inquilino de la Casa Blanca tropical, situada en Barranquilla, ya es común escuchar el grito de Viva Cristo Rey. Ese alarido pretendería demostrar el carácter religioso del mismo personaje, ahora ferviente católico, que no hace mucho tiempo se proclamaba ateo y se ufanaba de quemar gatos. Detrás de esa consigna política, disfrazada de creencia religiosa, se oculta una tenebrosa historia de muerte y sangre que desborda las fronteras colombianas. Vale la pena recordarla en forma sucinta. MEXICO Y ESPAÑA La primera vez que se escuchó el grito de Viva Cristo Rey fue el 6 de enero de 1914 en la capital de Mexico, el día en que ese país fue consagrado como la Patria del Sagrado Corazón de Jesús. Ese alarido aparentemente inocente adquirió un sentido abiertamente político y militar en 1926, cuando el gobierno de Plutarco Elías Calles decretó la separación de Iglesia y Estado, implantó la educación laica, prohibió las escuelas religiosas en educación primaria y nacionalizó los bienes raíces de la iglesia. Los católicos, alentados por obispos, llamaron a un boicot antigubernamental, que incluía no pagar impuestos, reducir el consumo de productos comercializados por el gobierno, no comprar billetes de lotería nacional y no usar automóviles para reducir el consumo de gasolina. Luego, convocaron a la insurrección armada. Los grupos armados (los cristeros) fueron creciendo, siendo sus dos principales lemas incendiarias Viva Cristo Rey y Viva Santa María de Guadalupe. Ese grito salió de los templos católicos y se convirtió en una consigna política y militar alentada desde El Vaticano, puesto que en 1925 Pio XI promulgo su encíclica Quas Primas (Las Primeras), en la que instituyó la fiesta de Cristo Rey. Con esto se pretendía imponer a un personaje religioso (Cristo), cuya existencia histórica no está demostrada, en un regulador determinante de la vida pública de los seres humanos. Fueron dos las guerras cristeras. La primera (1926-1929) y la segunda (1934-1941) a raíz de las disposiciones de la educación socialista en el gobierno de Lazaro Cardenas. En esta segunda guerra los cristeros mostraron toda su brutalidad al perseguir a los maestros rurales. A muchos profesores les quitaron las orejas (“maestros desorejados”) y más de 300 fueron asesinados, incluso algunos fueron quemados vivos por los seguidores de Cristo Rey. Las guerras cristeras dejaron 250 mil muertos, lo que indica que el estribillo Viva Cristo Rey tiene un tinte sangriento, de infausta recordación. Como parte de la impunidad asesina del grito Viva Cristo Rey, el papa Pío XI proclamó indulgencia plenaria (absolución total) a los mexicanos que murieran en campo de batalla gritando «¡Viva Cristo Rey!». Con lo que se santificaron las armas y los crímenes de los “enviados de Dios”. En la misma década de 1930, Viva Cristo Rey fue entonado en España por las fuerzas falangistas que se sublevaron durante la Segunda República. Representaban a la Iglesia Católica y los intereses más retrógrados de la sociedad ibérica e impusieron la dictadura de Francisco Franco, quien gobernó con mano de hierro a España durante 36 años. Otra vez, ese no era un grito de fe, sino un aullido de muerte, puesto que las fuerzas falangistas y católicas, en plena guerra y luego en el poder, mataron a miles de personas, a las que acusaban de ser ateas y comunistas. Durante la guerra, los falangistas entonaban Viva Cristo Rey a la hora de combatir y luego el lema fue reciclado por Franco, quien lo repetía en sus discursos y alocuciones. Y lo repetían más allá los falangistas de América Latina, seguidores de Franco y El Vaticano, uno de los cuales fue presidente de Colombia en 1950. COLOMBIA En las décadas de 1940 y 1950 los conservadores y sus ejércitos privados y oficiales (chulavitas, aplanchadores, pájaros, contrachusmeros, la popol…), influenciados por la mayor parte de las jerarquías de la Iglesia católica, convirtieron la consigna de Viva Cristo Rey en un lema de terror, sangre y muerte. En el fondo del asunto se encontraban los intereses del Partido Conservador y su eterno aliado la Iglesia Católica, empezando por el Vaticano, que se opusieron a las tímidas reformas que impulso el partido liberal en la década de 1930. Para contrarrestarlas se difundió la mentira de que esas eran medidas diabólicas y los liberales eran comunistas disfrazados. Esto se acentuó tras el 9 de abril de 1948, cuando liberales, gaitanistas y comunistas se convirtieron en uno y en el mismo enemigo que debía ser liquidado a sangre y fuego. Desde los pulpitos, los obispos y los curas de pueblo azuzaban a matar liberales y comunistas a nombre de Cristo Rey. Eso mismo hacían desde el poder central los políticos conservadores, entre los que sobresalió por su odio visceral y sectario de Laureano Gómez, quien fue presidente de Colombia entre 1950 y 1953, período durante el cual se exacerbó la violencia contra todos sus supuestos enemigos. En ciudades, pueblos y veredas de gran parte del territorio colombiano eran masacrados los campesinos, dirigentes sindicales, los nueveabrileños por grupos armados ligados al Partido Conservador. Sus matones terminaban sus faenas asesinas gritando Viva Cristo Rey. Para señalar un ejemplo, el Condor León María Lozano, el más célebre sicario conservador, durante las masacres de liberales en el Valle del Cauca gritaba con sus matones Viva Cristo Rey. Este hecho histórico se revive en la película Cóndores no entierran todos los días de Francisco Norden [1984], una representación de la novela de Gustavo Álvarez Gardeazabal [1971]. En Colombia, Viva Cristo Rey es una invocación de ingrata recordación, puesto que está relacionado con el asesinato de unos trescientos mil colombianos entre 1945 y 1957, un baño de sangre, con responsabilidad directa la alta jerarquía católica de este país. Tras una consigna aparentemente inocente y fervorosamente religiosa se encuentra una historia de muerte y dolor, que hoy se quiere revivir en Colombia. Y eso lo demuestra otro grito asesino, Viva Israel, que entona el falso tigre, una invocación sádica que aplaude el genocidio de niños y mujeres por parte de los sionistas. No por casualidad detrás del gobierno de Abelardo, entre bambalinas, los que mueven los hilos del poder sean miembros de la familia Gómez, los nietos del monstruo Laureano Gómez, uno de los responsables directos de miles de muertos durante la «Primera Violencia» en Colombia. Publicado en papel en El Colectivo, Medellín, octubre de 2026. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

El Partido Republicano "llega muy golpeado" a las elecciones: ¿se avecina una fractura interna

- Sputnik Mundo, El Partido Republicano "llega muy golpeado" a las elecciones: ¿se avecina una fractura interna? Con casi todas las encuestas de preferencia de voto en su contra, los republicanos se preparan para unos comicios en los que se juegan la mayoría en el Congreso, algo que es crucial para que Donald Trump lleve adelante sus políticas hasta 2029. Sin embargo, las grietas internas, incluso en movimientos como MAGA, pintan un panorama muy complicado. Cuando Texas le da la espalda a un presidente republicano, algo no va bien en el Grand Old Party. Y es que hace poco ocurrió lo inesperado: el gobernador texano y candidato a la reelección, Greg Abbott, no estuvo en el mitin que ofreció Donald Trump en San Antonio el 7 de octubre. Su ausencia, sin duda, es un termómetro de lo que sucede en esta fuerza política: ya no todos los republicanos quieren enmarcarse dentro del trumpismo. "Eso nunca había pasado en un estado totalmente republicano. Lo que vemos ahora es que muchos candidatos republicanos entienden que Trump es la cabeza, pero también se quieren alejar un poco de su figura presidencial y su narrativa. Están en una especie de dicotomía", explica a Sputnik Roberto Viesca, maestro en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Varias encuestas indican que la situación en el Senado y la Cámara de Representantes —donde los republicanos gozan de una ligera mayoría— podría revertirse en favor de los demócratas después de las elecciones de medio término del próximo 3 de noviembre. Lo mismo sucede en algunas gubernaturas que están en juego. Por ejemplo, un sondeo de Siena College señala que, entre el 9% y el 16% de los votantes republicanos prefiere votar por el candidato demócrata en cinco estados clave de EEUU: Alaska, Iowa, Kansas, Ohio y Texas. De fondo, sin embargo, los peores números los encabeza Trump, cuyo nivel de popularidad está en su punto más bajo desde que volvió a la Casa Blanca por segunda ocasión. Según un sondeo de Ipsos, la aprobación ciudadana del presidente se encuentra en el 32%, lo que quiere decir que dos terceras partes de los estadounidenses no ven con buenos ojos su gestión. Además, una encuesta de la Universidad de Georgetown apunta que el 51% de los ciudadanos del país considera que Trump es "una amenaza para la democracia", mientras que un 49% percibe lo mismo del movimiento Make America Great Again (MAGA). "El Partido Republicano llega muy golpeado [a las elecciones] y la propia Administración Trump está en su momento más tenso. El costo de la vida cotidiana sigue aumentado en EEUU y esa es una de las grandes preocupaciones del electorado, particularmente el incremento en el precio de las gasolinas y el diésel a causa de la política exterior [de Washington], especialmente la guerra contra Irán", observa en entrevista con Sputnik Irwing Rico, académico del Centro de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El senador Mitch McConell en septiembre de 2026 en el Congreso de EEUU - Sputnik Mundo, 1920, 03.10.2026 Internacional Renovar lo viejo: EEUU se dispone a votar para cambiar a su "asilo más privilegiado" 3 de octubre, 19:00 GMT Bien dicen que la ruta de la política es la ruta del dinero. Hace algunas semanas, Senate Leadership Fund —un comité de acción política ligado a los republicanos— recortó su inversión prevista de 18 millones de dólares en Carolina del Norte, donde Michael Whatley compite contra el demócrata Roy Cooper por un escaño. Lo anterior, apunta Viesca, demuestra que sí existen fracturas al interior del partido, aunque eso no quiere decir que se avecine propiamente una crisis, ya que, asegura, los demócratas tampoco han sabido capitalizar del todo los errores de los republicanos en el Capitolio y en la Casa Blanca. Actualmente, en el Senado los republicanos tienen 53 escaños, mientras que los demócratas tienen 45, mientras que la Cámara de Representantes, los primeros tienen 218 curules y los segundos 214, "pero esto probablemente se pueda revertir", estima Viesca. Sin embargo, prevé que, tras las elecciones, Trump se quede con "menos margen de maniobra política para sus iniciativas" y con "una estrategia política completamente distinta" de parte de los republicanos en el Congreso, más alejada de todo lo que representa el presidente y el movimiento MAGA. El dinero y las urnas: una ecuación segura en EEUU Los datos son contundentes. Una encuesta reciente de NORC Center for Public Affairs Research revela que solo el 17% de los estadounidenses aprueba la gestión de la Administración Trump en materia de economía familiar y costo de vida, mientras que solo el 26% avala sus políticas económicas en general para el país. Con una inflación interanual de 3,4% con tendencia a la alza por el aumento de los precios de los combustibles, una gran cantidad de familias norteamericanas debe realizar malabares para sortear sus gastos diarios, casi siempre de la mano de créditos o préstamos con intereses altísimos. De hecho, según datos de la Reserva Federal, la deuda en tarjetas de crédito en EEUU rozó en agosto un récord histórico, al llegar a 1,26 billones de dólares. "Esto es algo que viene sucediendo desde siempre en la historia de EEUU. Decía José Luis Orozco que este país es un Estado corporativo. Un lugar donde la razón de Estado y la razón de mercado funcionan de manera articulada a partir de la gran revolución corporativa de inicios del siglo XX, cuando los monopolios pasaron a ser corporaciones y, de esa manera, se expande la hegemonía global de EEUU de la mano de sus grandes empresas", destaca Rico. Desde aquel momento, dice el analista, "la economía rige prácticamente toda la vida pública de EEUU", donde existe "una cultura orientada al consumo y a la producción de riqueza". Por ello, agrega, cuando un elector promedio se ve en dificultades para solventar sus gastos diarios —ya sean necesidades o lujos—, indudablemente lo refleja en las urnas. MAGA, algo más allá del 'trumpismo' Si bien Donald Trump ha catapultado y envalentonado al movimiento Make America Great Again (MAGA), esta corriente ideológica conservadora trasciende al presidente y a todas sus políticas, consideran los analistas consultados. "MAGA es la consecuencia directa de muchos años de historia de la derecha y el extremismo conservador de EEUU, que durante el siglo XX tuvo representaciones radicales (...)", explica Rico. En ese sentido, el internacionalista observa que sí existen grietas al interior de MAGA, pero no tanto por Trump, sino porque se trata de "una consecuencia lógica de la polarización política" que persiste en el movimiento y en todo el país en general. "Al final del día, es muy complicado mantener una situación de consenso en una filosofía o en un movimiento que se nutre de la polarización, el odio y el racismo", apunta. Dentro de MAGA hay personajes que, en su momento, fueron fieles seguidores del trumpismo, pero ahora se desmarcan de él e incluso lo critican. Tal es el caso del periodista y presentador de televisión Tucker Carlson, quien ahora asegura sentirse "atormentado" por haber apoyado la campaña de Trump en 2024. "Quiero pedir disculpas por haber engañado a la gente. No fue intencional", dijo Carlson en abril pasado, tras reprobar las decisiones de la Casa Blanca en política exterior, como la guerra contra Irán y el incondicional apoyo de Trump a Israel. Ante estas divisiones internas en el seno del trumpismo, los republicanos se juegan el todo por el todo en las próximas elecciones intermedias, sobre las que existen grandes expectativas no solo a nivel político, sino de agitación social, dados los antecedentes como el asalto al Capitolio de 2021. "No es posible esperar una reacción no violenta de una población estadounidense que está 24/7, durante toda su vida, expuesta a una cultura de la violencia que se intensifica con el discurso político. Y si a eso le agregamos la facilidad de acceso a las armas, el descontento de la sociedad hacia su clase política y la crisis económica, lo que obtenemos es mucho peor", concluye Rico.