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sábado, 18 de julio de 2026
Estados Unidos vs. Irán: la disputa estratégica por el estrecho de Ormuz
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Estados Unidos vs. Irán: la disputa estratégica por el estrecho de Ormuz
Por Carlos Fazio | 17/07/2026 | EE.UU., Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Mate Amargo
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán alcanzó un nuevo punto crítico de signo incierto. A raíz de la ampliamente documentada escalada militar sostenida por EE.UU., que incluyó incursiones navales encubiertas y actos de bandolerismo y piratería marítima, el golfo Pérsico se encuentra hoy al borde de un precipicio sin precedentes desde la Guerra de los Petroleros de la década de 1980.
Acostumbrado a cometer perfidia y hacer trampa –atributos inherentes a la política expansionista, colonialista e imperial de EE.UU. desde su origen–, adicto a la manipulación y al chantaje emocional, en medio de la nueva escalada militar que desató de manera unilateral Donald Trump dijo el martes que ahora ya no quiere “negociar” con Irán. Es recurrente. Megalómano y egocéntrico compulsivo, si no le salen las cosas como él quiere, se enfurece y patea el tablero. No puede reconocer la victoria político-militar iraní en el campo de batalla y en la mesa de negociaciones diplomáticas. Está en su naturaleza y en la del hegemón imperial.
Por eso, la aversión de Trump a cualquier humillación personal lo llevó a demoler a bombazos el Memorando de Entendimiento de Islamabad con la nación persa, que hollywoodescamente había firmado ante su anfitrión, Emmanuel Macron, en el Palacio de Versalles, el pasado 17 de junio después de su reunión con sus vasallos del G-7.
El punto 1 del memorando tenía como principal objetivo poner fin a la guerra en todos sus frentes, incluido el Líbano. Esa era la condición sine qua non del que penderían los demás 13 puntos. Pero era evidente que Trump lo firmó con la intención de ganar tiempo. Él y su círculo aúlico de depredadores cleptócratas nunca pensaron en respetarlo. Así ha sido desde el 28 de febrero pasado, cuando en medio de las conversaciones sobre la cuestión nuclear con Irán en Suiza, Trump lanzó a traición una guerra de agresión no provocada e ilegal contra la República Islámica junto con su secuaz, Benjamín Netanyahu, el genocida y asesino de niños prófugo del Tribunal Penal Internacional.
Aquella artera y criminal devastación a sangre y fuego contra Teherán y otros centros urbanos iraníes, incluyó el asesinato planificado del ayatolá Seyed Ali Jamenei y de varios altos mandos militares y técnicos nucleares iraníes (práctica de decapitación), además de 160 niñas en la escuela en Minab, al sur de Irán.
El 9 de julio, último día de las multitudinarias exequias del líder religioso chiita que exhibió el poder blando de la Revolución Islámica, mientras se llevaba a cabo la ceremonia de despedida en el sagrado santuario de Abbash, en Karbala, en paralelo a la cumbre con sus palafreneros de la OTAN en Ankara, con su habitual brutalidad y mal gusto Trump declaró que el alto al fuego había terminado, calificó como “escoria” (scum), “mentirosos” y “gente despiadada y violenta” a los dirigentes de Teherán (autoproyección narcisita apuntó Pepe Escobar) y ordenó al Comando Central del Pentágono en el golfo Pérsico bombardear varios puntos del sur iraní.
Dos noches antes, en coordinación con Qatar y Omán, la Armada de EU había intentado hacer pasar a escondidas un convoy de cuatro buques por el estrecho de Ormuz a través de aguas omaníes, en vez de seguir la ruta autorizada por Irán. Según comentó Alastair Crooke, es posible que Trump imaginara (o le dijeran) que, con el funeral del líder supremo Jamenei en marcha, Irán no reaccionaría mientras la Quinta Flota intentaba abrir por la fuerza un corredor bajo control estadunidense.
Pero la nación persa, que de acuerdo con el memorando de entendimiento había asumido la responsabilidad de reabrir y administrar el estrecho de Ormuz, y estableció una ruta marítima especial para el paso de embarcaciones por ese punto estratégico, respondió directamente al desafío atacando dos buques con misiles y un tercero con un dron armado. Un cuarto petrolero de propiedad qatarí, cargado de gas natural licuado, fue incendiado, lo que obligó a su tripulación a abandonar el buque siniestrado.
La vía diplomática no solo se encuentra estancada: ha muerto, sepultada por el aventurerismo de Trump, su secretario de Estado, Marco Rubio y del expresentador de televisión, Peter Hegseth, reconvertido en jefe del Pentágono. Según Teherán, las incursiones navales de EU en la zona económica exclusiva iraní, los ciberataques dirigidos contra infraestructuras de comunicación del país y el reciente despliegue de grupos de ataque de portaaviones a escasa distancia del litoral iraní constituyen claras violaciones de los términos del memorando de entendimiento.
Escalada militar y bombardeos recíprocos
Desde hace una semana los intermitentes ataques de baja intensidad no han cesado. En un continuum, las fuerzas navales y aéreas estadunidenses han venido atacando decenas de objetivos militares cerca del estrecho de Ormuz y en zonas costeras iraníes. El Comando Central de EE.UU. anunció, además, la reanudación del bloqueo naval contra puertos iraníes. Los ataques han dejado siete militares y más de 30 civiles iraníes muertos, además de 260 heridos.
Trump advirtió que los ataques continuarán hasta degradar las capacidades militares iraníes y en declaraciones a Fox News amagó con destruir plantas eléctricas, puentes y objetivos energéticos si Irán no acepta “negociar” (por la fuerza). La vieja estrategia mafiosa estadunidense del palo y la zanahoria. El mandatario declaró que las operaciones seguirán hasta que él mismo diga que “ya es basta” y no descartó una operación terrestre contra la isla petrolera de Jarg. También amenazó con tomar el control del estrecho de Ormuz y cobrar un peaje de 20 por ciento de la carga de los buques mercantes que naveguen por la estratégica vía, afirmando que Washington “ganaría mucho dinero” al hacerlo, pero el martes ya se había retractado.
Washington ha desmantelado sistemáticamente todas las vías diplomáticas de desescalada, dejando a Teherán sin otra alternativa que responder con represalias (tit for tat) contundentes y decisivas. Irán afirma estar respondiendo en ejercicio inherente e irrenunciable del derecho de un Estado soberano a la legítima defensa conforme al derecho internacional, en particular al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, a lo que califica de violaciones flagrantes al memorando de entendimiento por Estados Unidos.
Con base en ello, Irán ha lanzado sucesivas oleadas de operaciones relámpago contra instalaciones militares de Washington ubicadas en Jordania, Kuwait, Baréin, Omán y los Emiratos Árabes Unidos. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) advirtió que no se exportará “ni una sola gota de petróleo o gas” de la región mientras continúen las agresiones estadunidenses.
Imágenes satelitales difundidas por Hispantv, medio operado por la radio y la televisión oficial iraní, dieron cuenta, ayer, miércoles, de la destrucción del centro de mando y control de drones en la base de la Quinta Flota de EE.UU. en Baréin, responsable de las operaciones navales en el golfo Pérsico, el mar Rojo, el mar Arábigo y parte del océano Índico.
El martes, el CGRI había informado que ataques con misiles y drones lograron incendiar los tanques de combustible de la Quinta Flota, además de neutralizar un radar Patriot, el radar de control aéreo de la flota, un sistema de alerta temprana C-RAM y el centro de monitoreo de embarcaciones no tripuladas. Los ataques de represalia iraníes también han golpeado la base aérea de Al Udeid, en Qatar, el mayor centro de mantenimiento y reparación de aviones cazas militares de Estados Unidos en Asia Occidental.
El CGRI dio a conocer, también, que la madrugada del miércoles sus fuerzas terrestres y aeroespaciales lanzaron misiles y drones contra el centro de comunicaciones por satélite, el radar de defensa antimisiles y aérea, el complejo de defensa aérea Patriot, la base militar estadunidense en Kuwait así como las plataformas de lanzamiento de los misiles HIMARS. En la misma jornada, ese órgano militar iraní dijo que destruyó los refugios de los cazas F-15, F-16 y F-35, así como varios drones estratégicos estadounidenses MQ-9 estacionados en la base de Al-Azraq, en Jordania.
Teherán considera ahora que dispone de plena legitimidad para recurrir a todo el abanico de opciones militares, asimétricas y económicas a su alcance. Argumenta que la relación explícita entre el colapso de la vía diplomática y la escalada militar no responde a una elección, sino a una necesidad destinada a demostrar a Estados Unidos cuál es su verdadero lugar. Sostiene que Washington encendió la mecha, y ahora es Irán quien decide dónde se producirá la explosión.
Teherán, la unidad de los frentes y Bab El-Mandeb
Por la vía de los hechos, el estrecho de Ormuz ha dejado de ser un simple cuello de botella geográfico para convertirse en un instrumento decisivo del poder y la capacidad estratégica del Estado iraní, con potencial para reconfigurar de forma permanente la arquitectura geopolítica de una región definida durante décadas por la expansión sin restricciones del poder naval estadunidense.
Irán ha dicho que no cederá ni un solo centímetro de su territorio y sus aguas jurisdiccionales. Que no hará concesión alguna respecto al estrecho. Que continuará administrando esta vía marítima conforme a sus derechos soberanos y a las nuevas realidades sobre el terreno, porque Estados Unidos, mediante sus continuas violaciones y actos de agresión, no ha dejado otra alternativa.
Todo indica que Estados Unidos fracasará en su intento desesperado por restablecer el statu quo previo a la guerra en el estrecho de Ormuz, lo que refleja el agotamiento estratégico y el fracaso cognitivo de la maquinaria bélica de la única superpotencia militar del mundo. Esa rectificación constituye un éxito fundamental de la resistencia y la capacidad de disuasión de Irán frente a una agresión militar estadunidense-israelí de gran escala, no provocada e ilegal.
Washington se ha visto obligado a abandonar sus ambiciones maximalistas –el cambio de régimen; el desmantelamiento del programa nuclear iraní; la destrucción del sofisticado sistema misilístico y de la red de influencia regional de Irán, y la balcanización de la República Islámica en beneficio de la construcción mesiánica del Gran Israel–, para concentrarse ahora en intentar ejercer un control ilegítimo sobre una estrecha vía marítima cuya administración corresponde legalmente a Irán.
De acuerdo con un análisis de Hispantv, esa interpretación se sustenta en la realidad material. Durante más de 40 años, Estados Unidos ha alternado entre sanciones económicas, operaciones encubiertas, ataques militares limitados y compromisos diplomáticos, sin que ninguna de esas estrategias haya producido los resultados deseados.
La reducción del foco estratégico al estrecho de Ormuz, por impactante que resulte desde el punto de vista simbólico, representa en realidad una contracción de las ambiciones imperiales. Se trata de una batalla de voluntades: un enfrentamiento prolongado y de alto riesgo en el que el desgaste, la determinación y la capacidad para soportar los costes, más que la mera superioridad militar, serán los factores que decidirán el desenlace. E Irán parece tener las cartas en sus manos para ganar.
En ese terreno, el gobierno de la nación persa dispone de una ventaja asimétrica: la proximidad geográfica; recursos navales de bajo coste, entre ellos enjambres de lanchas rápidas y minas navales; tácticas de guerra asimétrica de desgaste, como operaciones especiales helitransportadas; y una tolerancia significativamente mayor frente a las perturbaciones económicas y al coste humano.
Estados Unidos, por el contrario, opera al final de una extensa cadena logística y debe responder ante una opinión pública interna que muestra un creciente desgaste con cada mes de compromiso militar indefinido. Ello, en la antesala de las elecciones estadunidenses de medio término y con el Partido Republicano de Trump bajando en las encuestas.
De acuerdo con Hispantv, el colapso de la vía política no constituye un revés para la diplomacia, sino un catalizador que acelera la acción en el campo de batalla. La televisora iraní sostiene que, para Teherán, la diplomacia nunca fue una alternativa a la confrontación, sino una vía paralela que, una vez traicionada, libera fuerzas que Washington ya no puede controlar.
Para Irán, la importancia del estrecho de Ormuz trasciende las dimensiones económica y militar. Constituye un poderoso símbolo nacional, un derecho inalienable del pueblo iraní y una expresión de la integridad territorial en la vía marítima conocida histórica y jurídicamente como Golfo Pérsico. Irán sostiene que la administración del estrecho constituye un derecho soberano, posición que ha reforzado mediante la presentación de legislación destinada a regular formalmente esta vía marítima y establecer zonas de seguridad.
A su vez, desde la perspectiva iraní, la cooperación de las monarquías petroleras árabes del golfo Pérsico con Washington representa una violación de su integridad territorial. Ya sea porque han colaborado o colaboran activamente con las fuerzas castrenses de EU o porque son incapaces de eliminar las bases militares del Pentágono de sus territorios, esos Estados son considerados cómplices directos de los crímenes de guerra cometidos contra la nación persa.
Quizá el elemento de mayor trascendencia estratégica de la nueva doctrina regional iraní sea el vínculo explícito que establece entre la confrontación en el estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo –que considera ilegal– impuesto por EE.UU. a Yemen, un eslabón clave del llamado Eje de la Resistencia, compuesto por Hezbolá en el Líbano, Hamás en Gaza, Ansarolá en Yemen y diversos grupos de la Resistencia iraquí.
La regionalización de la batalla por el estrecho de Ormuz revela una estrategia refinada, compleja e interconectada que concibe los distintos escenarios militares como componentes de un único marco operativo. El empleo de los activos estratégicos de Yemen –especialmente el estrecho de Bab El-Mandeb– constituye un componente esencial de esa estrategia, por estar situado en la entrada meridional del mar Rojo, controlar el acceso al canal de Suez y constituir una de las arterias marítimas más importantes del mundo.
La capacidad iraní de amenazar el transporte marítimo mundial en dos escenarios distintos –el golfo Pérsico y el mar Rojo–, supondría un incremento significativo de su poder de influencia estratégica, ya que los mercados energéticos internacionales, marcados desde febrero pasado por la incertidumbre, afrontarían interrupciones acumulativas en las cadenas de suministro. Las primas de los seguros marítimos se dispararían y las repercusiones geopolíticas se extenderían a Europa, China, India, Japón y otras regiones del mundo.
Al establecer desde ahora estos vínculos operativos, Irán ha configurado una estructura de mando integrada y multifrente, capaz de responder a cualquier agresión de EE.UU. e Israel mediante acciones coordinadas y simultáneas en diversos teatros de operaciones.
Además, como respuesta a las sanciones de EE.UU., al plantear la posibilidad de restringir o incluso cerrar completamente el estrecho de Ormuz, Irán desafía directamente el orden energético mundial. Desde esa perspectiva, no se trataría de una agresión económica, sino de una forma de legítima defensa económica.
El factor geográfico y la obsolescencia estratégica de EE.UU.
Un punto adicional ya mencionado que juega a favor de Teherán es la geografía. Irán cuenta con mil 400 kilómetros de costas en el golfo Pérsico, un espacio semicerrado de aguas poco profundas en gran parte de su extensión, donde la ventaja tecnológica de los destructores y portaaviones de EU se diluye ante la proliferación de amenazas asimétricas. Irán ha dedicado décadas a estudiar las vulnerabilidades de la Quinta Flota, desarrollando un ecosistema de disuasión que integra misiles antibuque costeros, enjambres de lanchas rápidas, drones navales y minas inteligentes.
Además, con un ancho mínimo de apenas 34 kilómetros y un canal de tráfico de separación de tan solo tres kilómetros en cada dirección, el espacio de maniobra para los superpetroleros en el estrecho de Ormuz es extremadamente reducido. La costa iraní, montañosa y continua, junto con el control efectivo sobre islas estratégicas como Bu Musa y las Tunbs, otorga a Teherán una posición de vigilancia dominante. Eso hace que, para EE.UU., que se encuentra a 10 mil 300 kilómetros de Ormuz y que hasta ahora disponía de 19 bases militares y 50 mil efectivos militares en el Pérsico, imponer un bloqueo naval y socavar el control soberano iraní sobre sobre esa vía marítima, sea prácticamente imposible.
Las implicaciones son profundas. La geografía impone sus propios términos de manera inexorable. Irán no se limita a defender su litoral; en la práctica está reescribiendo las reglas del enfrentamiento en una región que durante décadas estuvo definida por la hegemonía naval estadunidense. Durante ese lapso, el liderazgo iraní ha demostrado una notable capacidad de paciencia estratégica y de cálculo del riesgo. Comprende el coste de la guerra porque lo ha experimentado directamente. Se trata de un sistema de gobierno que, a través de una experiencia amarga, ha llegado a la conclusión de que la rendición resulta más costosa que la resistencia. De allí que ha desarrollado una capacidad de disuasión que se fundamenta en una comprensión profunda de su propia geografía como herramienta de soberanía descolonial.
La incapacidad de Washington para procesar esa realidad geográfica acelera su propia obsolescencia estratégica. Esa desconexión crónica entre la planificación militar de Washington y la realidad geográfica del terreno expone los límites estructurales de un poder que confunde los mapas con el territorio. En definitiva, para Estados Unidos es un intento por preservar su hegemonía, amenazada, además, por la persistente desdolarización de la economía mundial y la irrupción de nuevas potencias y actores emergentes (China, Rusia, los países del Bric). Para Irán se trata de un problema existencial; de la sobrevivencia de una nación con sus fronteras históricas y una cultura milenaria.
Carlos Fazio: escritor, periodista y académico uruguayo-mexicano residente en México. Doctor Honoris Causa de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Autor de diversos libros y publicaciones. Miembro de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (Capítulo México).
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
viernes, 17 de julio de 2026
La cola que mueve al perro
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La cola que mueve al perro
Por Umberto Mazzei | 17/07/2026 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Rebelión
Cada vez que Israel cede a la presión internacional y permite la entrada de camiones de ayuda humanitaria a Gaza, idea otros métodos para impedir la entrega de alimentos.
El mismo día, 26 de junio, cuando Israel anunció lanzamientos aéreos y «corredores humanitarios» para los convoyes de la ONU, sus fuerzas asesinaron a 53 personas que buscaban ayuda en esos corredores. En lugar de alimentar a la población hambrienta, Israel convierte los puntos de distribución de ayuda en zonas de exterminio. Una y otra vez, desde diciembre de 2023, los palestinos han pagado con sangre cada barra de pan o cada botella de agua. Un holocausto de verdad.
En menos de dos meses, las muertes por balas israelíes en la llamada Fundación Humanitaria de Gaza (FHG) han superado las 1.054, con un promedio de unos 20 asesinatos diarios.
Desde el 26 de junio, cuando Israel anunció los nuevos «corredores humanitarios (de la muerte)», el número de asesinatos se ha duplicado con creces en comparación con las muertes diarias en los centros de distribución de la FHG: 325 solo la semana pasada. Mientras tanto, los lanzamientos aéreos simbólicos de colaboradores árabes son una auténtica vergüenza.
Los 60 millones de dólares que Donald Trump se jacta de haber donado al GHF son dinero manchado de sangre que financia la muerte de palestinos hambrientos. Para quienes padecen hambre, GHF significa Frente de Humillación de Gaza, no es una tabla de salvación, sino una línea de exterminio israelí. En lugar de malgastar el dinero de los contribuyentes estadounidenses en trampas mortales del GHF, Trump debería considerar restablecer la financiación estadounidense a la UNRWA, la única agencia que ha ofrecido una esperanza real a los niños palestinos durante más de 75 años.
La visita de Steve Witkoff a un centro del GHF en Gaza, seguida de su declaración de que no hay hambruna, fue un ejemplo clásico de sesgo de complicidad de EEUU con Israel en el genocidio. Su recorrido no demostró la ausencia de hambruna, sino su ceguera voluntaria para no verla. Witkoff buscó la información que reforzara su narrativa preestablecida para encubrir la hambruna de los palestinos de Gaza.
Sin duda, nadie esperaba que presenciara la hambruna en un lugar cuidadosamente preparado (y seguro), alejado de la población.
Rechazó una invitación para visitar un hospital en Gaza, ver a los niños hambrientos y escuchar directamente a los profesionales médicos que les salvaban la vida. En cambio, prefirió una sesión de fotos y escuchar a los mercenarios de la muerte de GHF.
La hambruna provocada en Gaza, con el apoyo de Estados Unidos, siempre ha sido un pilar fundamental de la guerra psicológica israelí; una estrategia calculada para expulsar a la población o sumirla en una lucha extrema. Israel y GHF, financiada por Estados Unidos, se han convertido en la pieza clave de este plan de exterminio diseñado por Israel. En sustitución de una infraestructura de la ONU bien establecida que operaba 400 centros de distribución, GHF solo ofrece cuatro puntos de ayuda. Estos limitados centros facilitaron a Israel la vigilancia, el tiroteo contra los hambrientos y el abandono de los supervivientes a su suerte por las escasas migajas que quedaban.
El papel de GHF fue revelado por Anthony Aguilar, un oficial retirado de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos, graduado de West Point y condecorado con el Corazón Púrpura y la Estrella de Bronce. Conteniendo las lágrimas, el teniente coronel Aguilar relató la historia de un niño que caminó doce kilómetros para llegar a uno de los puntos de distribución de alimentos de GHF. «No recibió más que sobras, nos dio las gracias…» y luego fue asesinado a tiros por el ejército israelí. Insto a los lectores a escuchar el conmovedor testimonio de tres minutos de un oficial del ejército estadounidense.
Sin embargo, los medios de comunicación occidentales «libres», controlados por Israel, han actuado con demasiada frecuencia como el brazo de relaciones públicas de Israel. Minimizan los horribles crímenes israelíes y difunden falsedades israelíes, como la afirmación infundada de que la resistencia roba ayuda alimentaria. Esta narrativa fabricada por Israel persistió incluso después de que USAID concluyera que Israel no había aportado ninguna prueba que demostrara que la ayuda alimentaria se estuviera desviando. O justifican la falta de alimentos con un sistema de distribución defectuoso, no con el bloqueo israelí. Cuando, de hecho, salvo por la obstrucción militar israelí, bajo la supervisión de la ONU no ha habido problemas para entregar alimentos a toda Gaza. El objetivo de Israel es simple: desviar la responsabilidad culpando a los hambrientos de su propia hambruna.
Incluso después de que estas mentiras fueran desmentidas, la Administración Trump continuó repitiendo la desinformación israelí. Sin embargo, cabe destacar que, tras su viaje a Escocia, el tono de Trump se suavizó notablemente, reconociendo por primera vez las imágenes desgarradoras de bebés famélicos. Quizás, unos días fuera de la burbuja de Washington y de sus asesores, defensores a ultranza de Israel, le hayan ofrecido un raro atisbo de realidad.
Mientras tanto, bastó un vídeo de un prisionero sionista demacrado para que los israelíes gritaran «holocausto». Pero no el bloqueo alimentario contra 2,3 millones de personas (incluidos los soldados israelíes prisioneros), ni las imágenes de palestinos hambrientos asesinados en las humillantes colas para recibir comida en Israel, ni las de bebés con ojos hundidos, abdomen hinchado y extremidades esqueléticas. Apenas captan su atención. En lugar de mostrar empatía, optaron por ignorar las desgarradoras fotos de bebés moribundos, tal vez porque estos niños eran menos «elegidos por Dios».
A principios de junio del año pasado escribí sobre el plan israelí para «mentir, negar y distorsionar la verdad». En el artículo, detallé una larga lista de mentiras israelíes y cómo los medios estadounidenses las difundieron sin sentirse obligados a confirmar primero. Israel y no los electores estadounidenses es en realidad quien gobierna en Estados Unidos.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
"Reflexionen sobre sus propios actos": China desmiente injerencia en las elecciones estadounidenses
Mundo
- Sputnik Mundo,
"Reflexionen sobre sus propios actos": China desmiente injerencia en las elecciones estadounidenses
hace 6 horas
Lin Jian, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino. - Sputnik Mundo, 1920, 17.07.2026
© Sputnik / Anna Ratkoglo
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Las afirmaciones de Donald Trump sobre una supuesta injerencia china en sus elecciones son pura ficción y una difamación deliberada, y hace tiempo que se demostró que carecen de todo fundamento, declaró el portavoz del ministerio de Exteriores del gigante asiático, Lin Jian.
El diplomático reiteró, durante su conferencia de prensa rutinaria, que China se adhiere estrictamente al principio de no injerencia en asuntos internos de otros Estados, no tiene ningún interés en interferir y jamás lo ha hecho en las elecciones de EEUU.
Lin Jian destacó que la comunidad internacional, por el contrario, "puede ver claramente quién interfiere a cada paso en los asuntos internos de otros países, vigila durante largo tiempo de forma indiscriminada a gobiernos, empresas y personas corrientes de todo el mundo y roba datos de ciudadanos de otros países a gran escala".
"Instamos a EEUU que se mire a sí mismo, que cese de difamar sin razón a China, que deje de instrumentalizar el tema chino en sus campañas electorales y que realice más acciones que favorezcan las relaciones entre China y EEUU", enfatizó.
Anteriormente, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la publicación de datos de las elecciones presidenciales de 2020. Declaró que la investigación y desclasificación abarcaría cinco áreas que revelarían el hackeo de información relacionada con el día de las elecciones. Asimismo, según el jefe de la Casa Blanca, presuntamente, China habría obtenido acceso a decenas de millones de datos de votantes, los cuales están en 18 estados de EEUU.
jueves, 16 de julio de 2026
Israel refuerza la opresión sobre Hebrón
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«Es como entrar en una jaula»
Israel refuerza la opresión sobre Hebrón
Por Basel Adra | 16/07/2026 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Voces del Mundo [Foto: Soldados israelíes patrullan por la Ciudad Vieja de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 4 de julio de 2026 (Mosab Shawer/Activestills)]
El 16 de junio el ministro de Hacienda israelí, Bezalel Smotrich, asistió a la ceremonia de inauguración del nuevo asentamiento israelí de Doran, construido en terrenos pertenecientes a los palestinos en Dura, al sur de Hebrón. Durante la inauguración, aprovechó la ocasión para hacer un drástico anuncio: el Protocolo de Hebrón de 1997 había quedado anulado.
Firmado como parte de los Acuerdos de Oslo —y apenas tres años después de que un colono israelí-estadounidense masacrara a 29 palestinos en la mezquita de Ibrahím de Hebrón—, el protocolo dividió de hecho Hebrón en dos: H1, que constituye el 80% de la ciudad, donde el ejército israelí cedió el control a la Autoridad Palestina; y H2, que comprende la Ciudad Vieja y los barrios circundantes, donde el ejército israelí mantuvo el control.
Es fundamental señalar que, incluso en H2, el Ayuntamiento de Hebrón, gestionado por palestinos, conservaba una autoridad civil limitada en materia de planificación, permisos de construcción y desarrollo de infraestructuras. Sin embargo, la decisión de Smotrich elimina de hecho esa autoridad, despojando al ayuntamiento de su competencia en materia de planificación —incluidos los lugares sagrados de la ciudad, sobre todo la mezquita de Ibrahím— y sometiéndola por completo al control de la Administración Civil, la unidad militar israelí que supervisa la política civil en la Cisjordania ocupada.
El mismo día del anuncio de Smotrich, en un aparente intento por contener las repercusiones diplomáticas, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel afirmó que el protocolo no se había anulado por completo. En una publicación en X, el ministerio aclaró «que, contrariamente a las declaraciones del ministro de Hacienda, el Acuerdo de Hebrón no se había cancelado». El ministerio explicó que el gabinete de seguridad había decidido varios meses antes asumir el control de la planificación y la construcción en zonas vinculadas a los colonos israelíes y a los lugares sagrados judíos.
Pero esta medida por sí sola tendrá implicaciones de gran alcance para Hebrón, algunas de las cuales ya son evidentes sobre el terreno.
El ministro de Hacienda israelí, Bezalel Smotrich, y el ministro de Defensa, Israel Katz, asisten a la ceremonia de inauguración del nuevo asentamiento de Doran, en las colinas del sur de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 16 de junio de 2026 (Chaim Goldberg/Flash90)
«En el pasado cada vez que Israel planificaba una construcción en la parte sur de Hebrón, se nos notificaba oficialmente y teníamos la oportunidad de presentar objeciones, un proceso que solía durar unos dos años», explicó Khaled Al-Qawasmi, teniente alcalde de Hebrón y exministro de Gobierno Local de la Autoridad Palestina. «Sin embargo, recientemente, los colonos recibieron la autorización para añadir otra planta al instituto religioso en un plazo muy breve y sin notificarlo al ayuntamiento».
Al-Qawasmi se refería a la aprobación por parte de las autoridades israelíes de una residencia para colonos destinada a los estudiantes de la yeshivá de Shavei Hevron, situada en el asentamiento ilegal de Beit Romano, en pleno centro de Hebrón. Aproximadamente 900 colonos viven ya dentro de la ciudad palestina, y el proyecto de la residencia añadiría dos plantas a un edificio comercial de la calle Al-Shalala, la vía principal que utilizan los palestinos para llegar a la Ciudad Vieja de Hebrón.
«El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu y Smotrich están dando pasos efectivos hacia la anexión de facto de estas zonas, ya que han dejado de estar bajo nuestra jurisdicción», añadió Al-Qawasmi.
Derribar el statu quo
Para muchos palestinos, la toma de control por parte de Israel de la planificación y la construcción en el corazón de Hebrón ha suscitado preocupación por el futuro del complejo de la Mezquita de Ibrahím —uno de los monumentos religiosos e históricos más destacados de Palestina—.
Banderas israelíes cuelgan de las paredes exteriores de la Mezquita de Ibrahím, en la ciudad cisjordana de Hebrón, el 16 de julio de 2025. (Wisam Hashlamoun/Flash90)
Conocido también como la Tumba de los Patriarcas, el lugar es considerado sagrado por judíos, musulmanes y cristianos por su vínculo con Abraham, el primer patriarca judío (conocido por los musulmanes como el profeta Ibrahím), y posee una importancia arquitectónica y cultural única. Los palestinos incluso lograron que la Ciudad Vieja de Hebrón y la mezquita de Ibrahim fueran declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y ambas figuran en la lista de la organización de sitios en peligro.
En junio de 2023, tras una campaña de 20 años por parte de los colonos israelíes, Israel inauguró un ascensor en la mezquita —una medida provocadora a la que los palestinos se habían opuesto durante mucho tiempo y que se llevó a cabo sin el consentimiento del Ayuntamiento de Hebrón—. Los recientes cambios en el Protocolo de Hebrón permitirán a Israel emprender nuevas acciones unilaterales para modificar la estructura del lugar sagrado, sin tener siquiera que aparentar que busca la coordinación o la aprobación de las autoridades palestinas locales.
De hecho, desde que estos cambios entraron en vigor, las autoridades israelíes ya han comenzado a realizar modificaciones estructurales en la mezquita sin la aprobación palestina, entre ellas diversas medidas para aumentar el acceso de los colonos al lugar y consolidar el control israelí sobre la ciudad.
«La ocupación ha comenzado a alterar la mezquita de Ibrahím mediante la construcción de un techo sobre su patio interior, en un intento de cambiar su carácter árabe e islámico», afirmó Al-Qawasmi. La justificación oficial de Israel para el proyecto es proteger a los colonos y a otros visitantes de las inclemencias del tiempo, pero, como señala Al-Qawasmi, «esto también viola la designación de la UNESCO de la mezquita y sus alrededores como Patrimonio Mundial en Peligro».
Según Al-Qawasmi, también se han intensificado las restricciones impuestas a los fieles musulmanes. «Ya no se les permite permanecer en los patios de la mezquita; solo pueden acceder a la zona de oración designada, y los soldados comprueban con frecuencia sus documentos de identidad», explicó.
Un grupo de palestinos pasa por un puesto de control militar israelí de camino a la mezquita de Ibrahím, en la Ciudad Vieja de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 27 de enero de 2025. (Wisam Hashlamoun/Flash90)
Desde hace más de tres semanas, desde que comenzaron las obras en el tejado, el ejército israelí también ha impedido que se emita la llamada a la oración desde la mezquita. Según un miembro del Waqf que habló con +972 bajo condición de anonimato, el ejército alega que esto es necesario mientras duren las obras.
Varios palestinos que han sufrido las restricciones más estrictas del ejército explicaron a +972 que la posibilidad de que los fieles entren en la mezquita depende en gran medida del estado de ánimo de los soldados israelíes que se encuentran en la puerta, quienes deciden a cuántos palestinos dejan entrar cada día. Muchos creen que la intención es rechazar a la gente con tanta frecuencia que, al final, se desanimen hasta el punto de ni siquiera intentar entrar.
«Esta puerta ha convertido la vida en un infierno»
El mismo día en que Smotrich anunció la revocación del Protocolo de Hebrón, las fuerzas israelíes instalaron una puerta de hierro en la entrada de la calle Al-Shalala, en la Ciudad Vieja de Hebrón. Salpicada de cientos de tiendas, esta vía es una de las principales rutas que utilizan residentes, visitantes y fieles para llegar a la mezquita de Ibrahím, situada a unos 15 minutos a pie de la puerta.
Aunque ya estaba prohibido que los vehículos llegaran hasta la propia mezquita, la puerta —que puede abrirse y cerrarse a antojo de los soldados israelíes— impide que los coches accedan a las viviendas cercanas y al mercado. Pero para muchos de los que viven y trabajan aquí, la barrera es mucho más que un simple obstáculo para el tráfico; se ha convertido en un escollo más en una ciudad ya de por sí afectada por los cortes de carretera y las restricciones de movimiento. Solo en el kilómetro cuadrado que rodea la mezquita de Ibrahím, Israel ha instalado más de 120 puestos de control y barreras.
La presencia de colonos y soldados israelíes en la Ciudad Vieja y sus alrededores también ha dado lugar a frecuentes acosos, actos de violencia y cierres, lo que contribuye a una profunda sensación de inseguridad entre los palestinos. Durante las fiestas judías, los soldados israelíes obligan a los comerciantes palestinos a cerrar sus negocios y despejar las calles antes de escoltar a los colonos por las callejuelas de la Ciudad Vieja. Los residentes afirman que los colonos israelíes suelen provocar a los palestinos por el camino.
A solo dos metros de la puerta recién instalada, Badr Al-Tamimi regenta una tienda de recuerdos. Explicó a +972 Magazine que el cierre ha tenido consecuencias devastadoras tanto para los residentes como para los comerciantes.
Badr Al-Tamimi en la puerta de su tienda de recuerdos mientras soldados israelíes patrullan por la Ciudad Vieja de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 4 de julio de 2026. (Mosab Shawer/Activestills)
«Cerrar la Ciudad Vieja con esta puerta ha convertido la vida en un infierno para quienes viven y trabajan aquí», explicó. «Los visitantes que vienen a rezar a la mezquita de Ibrahím o a comprar sienten ahora que entrar en la zona es como entrar en una jaula. Puedes entrar, pero no puedes salir sin que te registren, te humillen, te retengan o incluso te detengan. Se ha producido un descenso real en el número de personas que acuden a la Ciudad Vieja.
Como gobernación más poblada de Cisjordania, donde reside aproximadamente una cuarta parte de la población palestina de la región, Hebrón constituye un importante centro comercial en Palestina. Sus sectores industrial y agrícola —en particular las industrias de la piedra y el mármol— impulsan esta actividad económica, al igual que el turismo, debido a su importancia religiosa e histórica.
Sin embargo, en los últimos tres años, la ciudad ha sufrido un notable retroceso económico debido a las restricciones al movimiento, los cierres de carreteras y el consiguiente descenso de las actividades comerciales, industriales y turísticas. En una reciente rueda de prensa, el gobernador de Hebrón, Khaled Dodin, afirmó que el ejército israelí había aislado de hecho la ciudad con 106 puertas de hierro, al tiempo que bloqueaba 16 carreteras de acceso a la zona con montículos de tierra.
Mientras Al-Tamimi hablaba, un silencio inquietante invadía las calles, que estaban inusualmente vacías. Los comerciantes permanecían de pie frente a sus tiendas charlando entre ellos, mientras apenas se veía a un puñado de clientes. Para él, el mercado de Khan, situado en el interior de la Ciudad Vieja, ha llegado ya a un punto insalvable.
«Este solía ser uno de los mercados más importantes de la Ciudad Vieja, pero se ha hundido comercialmente: muchos comerciantes abren sus tiendas por la mañana y las cierran por la tarde sin haber realizado ni una sola venta», afirmó. «Los grupos de turistas extranjeros dejaron de venir en los últimos años, y ahora los clientes locales también se ven desanimados por la verja y las visitas provocadoras de los colonos».
Soldados israelíes protegen a los colonos durante su incursión semanal en la Ciudad Vieja de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 4 de julio de 2026. (Mosab Shawer/Activestills)
Prestar servicios municipales a los residentes que viven dentro de las zonas cerradas también se ha vuelto cada vez más difícil, explicó Al-Qawasmi. «Incluso los servicios rutinarios, como la recogida de basura, requieren una coordinación militar previa. Los trabajadores municipales suelen esperar en los puestos de control mientras los soldados inspeccionan sus documentos de identidad, y a algunos se les niega la entrada por completo. Las mismas restricciones se aplican a los equipos de mantenimiento de la red eléctrica y del agua».
Según Al-Tamimi, los ataques del 7 de octubre y el posterior genocidio israelí en Gaza dieron a Israel más margen de maniobra para expulsar a tantos palestinos como fuera posible en Hebrón y en toda Cisjordania. «Lo que ocurrió fue que cayeron las máscaras y se reveló su verdadero rostro; quedaron claros el apetito y los planes de la ocupación para apoderarse de la mayor parte posible del territorio», afirmó. «A la ocupación ya no le importa justificar sus acciones».
«Un preludio de algo aún peor»
Para Zulaikha Al-Mohtaseb, directora de guardería de 64 años y activista comunitaria que lleva décadas viviendo en la zona de la Ciudad Vieja ahora bloqueada por la puerta, las restricciones han añadido otra capa de dificultades a la vida cotidiana.
«Ya no puedo coger un taxi hasta mi casa; tengo que ir andando desde la puerta cargando con las bolsas de la compra en la mano», explicó a +972. «Durante el Eid, mis hermanos me dijeron que no podían venir a visitarme por culpa de la puerta, así que tuve que ir yo a verlos».
Algunas familias de la Ciudad Vieja se han visto obligadas a alquilar viviendas fuera de las zonas cerradas —especialmente durante las fiestas judías, cuando se cierran las puertas y se intensifican la actividad de los colonos y los ataques— para poder acoger a sus familiares y asistir a reuniones sociales.
Un hombre palestino pasa por un control israelí en la calle Al-Shuhada, en Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 3 de julio de 2024. (Yossi Aloni/Flash90)
La puerta principal de Al-Mohtaseb da directamente a la calle Al-Shuhada, que discurre paralela a la calle Al-Shalala y que en su día albergó uno de los principales mercados de Hebrón, antes de que Israel cerrara la calle a los palestinos en 1994. Una de las disposiciones del Protocolo de Hebrón exigía la reapertura de la calle Al-Shuhada a los vehículos palestinos, pero, tras la Segunda Intifada, Israel la cerró incluso a los peatones palestinos.
«En 2002 los soldados israelíes soldaron mi puerta principal para impedir que la utilizara», recuerda. «En 2006 obtuve un permiso para cruzar la calle Al-Shuhada, pero solo duró un año. En 2009, después de que unos activistas internacionales atravesaran la calle desde mi casa, los soldados irrumpieron en ella, destrozaron los muebles y volvieron a soldar la puerta. Desde entonces ha permanecido cerrada».
Desde entonces Al-Mohtaseb se ha visto obligada a entrar y salir de su casa pasando por la de sus vecinos para llegar a la calle Al-Shalala. «También tuve que instalar una valla metálica alrededor de mi balcón después de que unos colonos intentaran trepar a mi casa y me lanzaran piedras», añadió.
«Pero el acoso continúa», prosiguió. «Hace poco, mientras regaba mis flores, un colono me gritó: ‘¿Quieres que te lancemos plátanos?’, burlándose de mí mientras yo estaba detrás de la valla metálica de mi propia casa».
Varios palestinos explicaron a +972 que la verja instalada al final de la calle Al-Shalala y a la entrada del mercado de Khan tiene como objetivo llevar a cabo lo que denominaron un «desplazamiento silencioso» de la Ciudad Vieja de Hebrón.
Basel Adra es un activista, periodista y fotógrafo del pueblo de At-Tuwani, en las colinas del sur de Hebrón.
Texto en inglés: +972.com Magazine, traducido por Sinfo Fernández.
Fuente: https://vocesdelmundoes.com/2026/07/15/es-como-entrar-en-una-jaula-israel-refuerza-la-opresion-sobre-hebron/
miércoles, 15 de julio de 2026
El jefe del OIEA condena el asesinato del ingeniero jefe de la central nuclear de Zaporozhie
- Sputnik Mundo,
El jefe del OIEA condena el asesinato del ingeniero jefe de la central nuclear de Zaporozhie
Rafael Grossi,
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), lamentó el ataque de Kiev que causó la muerte del ingeniero jefe de la central nuclear de Zaporozhie, Alexéi Lijachov.
"El OIEA fue informado por Rusia de que murió como resultado de un ataque con dron en las inmediaciones de la planta. El director general del OIEA, Rafael Grossi, condenó este episodio y declaró que constituye un ataque inaceptable contra la central y su administración, y supone una grave amenaza para la seguridad nuclear", publicó el organismo en la red social X.
La central nuclear de Zaporozhie, la mayor de Europa, se encuentra cerca de la ciudad de Energodar, cuenta con seis reactores de agua presurizada del modelo VVER-1000 y tiene 6.000 megavatios de potencia eléctrica total.
Robots israelíes contra niñas de ocho años en Gaza
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Robots israelíes contra niñas de ocho años en Gaza
Por | 14/07/2026 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Naiz
Entre las matanzas que el Ejército israelí llevó a cabo ayer en Gaza, acabó con la vida de una niña de ocho años con el «fuego automático» disparado desde una torreta, sistema operado de forma remota o con inteligencia artificial, convertido en un robot letal para la población.
Tala Jomaa Mohammad Abu Matar tenía ocho años y estaba sentada en la tienda donde su familia sobrevive en el campamento de refugiados de Al Nur wal Huda, al este de Bureij, en el centro de la Franja de Gaza.
El campo se encuentra muy cerca de las posiciones en las que continúan apostadas las tropas israelíes en Gaza, limitadas por una frontera imaginaria conocida como «línea amarilla», sin delimitación clara y que el Ejército va israelí cambiando para ocupar más territorio palestino. Incluso ha añadido una segunda línea –«naranja»– aún más confusa.
Las tiendas y «viviendas» de los palestinos van quedando, sin que ellos lo sepan siempre, dentro de esa zona objeto de matanzas diarias por parte de las tropas ocupantes. El único aviso para las familias que intentan regresar a sus casas son las ráfagas de ametralladora o los bombardeos.
Testigos palestinos señalaron que el ataque contra la niña provenía de «fuego automático», las armas situadas en torretas en el perímetro de la «línea amarilla».
Estas armas están controladas de forma remota por los soldados pero, según medios palestinos, en ocasiones son dirigidas por sistemas de inteligencia artificial, es decir, se convierten en robots.
Si ya la intervención directa de los soldados se ha convertido en cacerías de niños, constatadas por las balas que aparecen en cabezas y órganos vitales de los cadáveres, la robotización de la matanza la convierte en absolutamente aleatoria.
Cerca de 21.300 niños han muerto en Gaza por ataques israelíes desde el 7 de octubre de 2023.
También en Cisjordania
Estas armas de control remoto también se han instalado en Cisjordania, en torres de vigilancia en el campo de refugiados de al-Arub, desde donde se disparan habitualmente gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y balas con punta de goma a manifestantes palestinos, al igual que en el puesto de control en Bab Al-Zawiya (punto de control 56) en Hebrón, en el centro de un área muy poblada,
Israel ya ha utilizado robots y perros teledirigidos en sus ataques y vigilancia sobre Gaza, así como viejos vehículos militares reconvertidos en bombas móviles para demoler edificios enteros y matar a quien esté cerca.
A lo largo de casi tres años de acciones genocidas, también ha empleado herramientas de Inteligencia Artificial, las conocidas como Habsora, Lavender o Gospel, para identificar miles de objetivos –viviendas o personas–, que aceptan un margen de decenas y hasta cien civiles que podrían matar por cada «miembro de Hamas» o edificio sospechoso atacado.
Además de la niña en Bureij, el Ejército israelí lanzó ayer también varios bombardeos consecutivos con drones contra un taller mecánico en el barrio de Sabra, en la Ciudad de Gaza, que se cobró la vida de al menos cuatro personas y causó nueve heridos.
También murió un hombre y cinco personas, entre las que se incluyen menores, resultaron heridas en un bombardeo dirigido contra tiendas de campaña del campo de desplazados de Al Qadisiya, en Jan Yunis. Las morgues de Gaza registraron un sexto fallecido en el sur del enclave y otro gazatí sucumbió a las heridas sufridas por un ataque israelí contra Bureij hace dos días.
Ambulancias
Las autoridades de Gaza advirtieron de la amenaza de «parálisis total» del servicio de ambulancias por falta de neumáticos, baterías, repuestos y gasolina, restringidos por Israel, lo que aboca a una «catástrofe humanitaria». De 82 ambulancias para 5.000 transportes semanales, 39 están totalmente fuera de servicio y 17 necesitan reparación urgente.
Sin avances
Hamas no ve avances significativos en las conversaciones que se desarrollan en El Cairo sobre la propuesta del representante para Gaza de la denominada Junta de Paz, Nikolay Mladenov. Añadió que la disputa sobre el desarme y los salarios pendientes de los exempleados gubernamentales siguen sin resolverse a pesar de la flexibilidad mostrada por Hamas.
Fuente: https://www.naiz.eus/es/info/noticia/20260713/robots-israelies-contra-ninas-de-ocho-anos-en-gaza
martes, 14 de julio de 2026
Algunos animales son más iguales que otros': por qué la CPI 'se rompió los dientes' contra la Casa Blanca
- Sputnik Mundo,
'Algunos animales son más iguales que otros': por qué la CPI 'se rompió los dientes' contra la Casa Blanca
Tan pronto como la Corte Penal Internacional (CPI) intenta mostrar objetividad y toca los intereses de Occidente, "la independencia de la justicia termina", subrayó el experto internacional en derecho público Ali Fadlallah. La reacción a las órdenes de arresto contra Netanyahu y Gallant reveló el verdadero rostro de Washington.
Fadlallah destaca que en los pasillos se le dejó claro al fiscal de la CPI, Karim Khan, que este órgano fue creado exclusivamente para procesar a representantes de África y Rusia.
El experto recordó que a lo largo de su historia, la CPI nunca ha llevado a la responsabilidad real a ningún político occidental. La historia de los tribunales de Yugoslavia, Ruanda, Camboya y otros países demuestra que estas instituciones se desmantelan fácilmente "mediante chantaje financiero" y "presión política de las superpotencias".
"Las buenas intenciones de los creadores del tribunal fueron completamente pisoteadas por el sesgo, el nepotismo y los escándalos de corrupción, en los que altos funcionarios de la CPI fueron atrapados recibiendo sobornos y manipulando hechos. La verdadera honestidad y objetividad judicial fueron sacrificadas en el altar de la coyuntura política", concluye el experto, resumiendo que el sistema moderno de derecho internacional requiere una reevaluación radical.
Fadlallah afirmó que "los pueblos del mundo necesitan un arbitraje justo, y no la legitimación de la voluntad de los hegemones globales", donde "las decisiones clave se toman exclusivamente por el derecho del fuerte".
Anteriormente, el Departamento de Estado de EEUU anunció el lanzamiento de una amplia campaña contra la CPI, al considerarla una amenaza para la soberanía estadounidense. La Casa Blanca no oculta su dura presión contra este tribunal, que incluye amenazas de retirar la financiación y paralizar completamente su funcionamiento.
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