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jueves, 18 de junio de 2026
"Bombas sobre sus cabezas": Trump amenaza a Irán si no le satisface el respeto del acuerdo
- Sputnik Mundo,
"Bombas sobre sus cabezas": Trump amenaza a Irán si no le satisface el respeto del acuerdo |
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EEUU no descarta retomar las medidas militares contra Irán si este "si no se comportan adecuadamente" tras la suscripción del memorando, declaró a la prensa el presidente estadounidense, Donald Trump.
En palabras de Trump, el memorando de entendimiento, cuya suscripción está prevista para el 19 de junio en Suiza, no es un documento definitivo, por lo que reserva el derecho de reanudar las acciones militares.
"Si no me gusta, si no se comportan adecuadamente, volveremos de inmediato a lanzar bombas sobre sus cabezas", comentó Trump en una reunión con su homólogo egipcio, Abdelfatá Sisi.
En la víspera, el mandatario estadounidense aseveró que le gustaría dar la máxima difusión al documento para que todo el mundo supiera de qué trata. Asimismo, agregó que está listo para enviar el acuerdo al Congreso estadounidense para su aprobación.
Con anterioridad, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, cuyo país es el principal mediador en el proceso negociador entre Washington y Teherán, anunció que EEUU e Irán han llegado a un acuerdo para poner fin a las hostilidades.
A su vez, Donald Trump autorizó la apertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense contra los buques iraníes. Además, los dos países acordaron un cese inmediato y definitivo de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano, según el vicecanciller iraní, Kazem Garibabadí.
miércoles, 17 de junio de 2026
Cómo Israel planeó el genocidio de Gaza desde hace décadas
Recomiendo:
Cómo Israel planeó el genocidio de Gaza desde hace décadas
Por Jonathan Cook | 17/06/2026 | Mentiras y medios
Fuentes: Antiwar
En octubre de 2023, Israel encontró una excusa para revivir una vieja historia de matanzas y expulsiones. Las principales diferencias esta vez han sido la magnitud y la duración.
La verdad sale a la luz poco a poco: el genocidio israelí en Gaza fue planeado hace décadas.
Escucha los testimonios de cuatro soldados israelíes que sirvieron en Gaza.
Soldado 1: “Las vidas humanas no importaban. Podías matar, no había ley. Nadie te decía nada. Pero no es una buena sensación. Principalmente, te arrebata la humanidad.”
Soldado 2: “Al principio no estaba dispuesto a ejecutar a árabes que no se resistían [es decir, civiles]. Luego llegamos a la conclusión de que teníamos que matarlos. Pasamos por el proceso de dejar de verlos como seres humanos”.
Soldado 3: “Capturamos a los tipos, los alineamos y los eliminamos. En retrospectiva, parece un asesinato”.
Soldado 4: “Recorríamos los campos de refugiados en Gaza y llevábamos a cabo purgas… Cada soldado que estaba allí creaba un ‘campo de concentración’, y no dudaban en matar a la gente que causaba el más mínimo disturbio.”
No, estos testimonios no son nuevos. Los denunciantes no estuvieron en Gaza durante el genocidio que allí se está produciendo. Estos relatos tienen casi 60 años y fueron publicados la semana pasada por el periódico israelí Haaretz bajo el titular «Las órdenes eran de matar».
Los soldados israelíes entrevistados poco después de la guerra de 1967, a menudo conocida como la Guerra de los Seis Días, no solo confesaron que ellos y otros cometían crímenes de guerra de forma habitual, sino que también señalaron que lo hacían bajo las órdenes de sus comandantes.
Los relatos fueron recopilados en un libro, El séptimo día: Soldados hablan sobre la guerra de los seis días, de Avraham Shapira, aunque muchos testimonios no fueron incluidos porque eran demasiado impactantes.
Nada de esto debería considerarse simplemente de interés histórico. Estos relatos son un vívido recordatorio de que lo que Israel ha estado haciendo durante su actual y casi trienal destrucción de Gaza —arrasando todas las casas, hospitales, escuelas, universidades, panaderías y oficinas gubernamentales; asesinando a decenas de miles, o más probablemente cientos de miles de civiles palestinos; y bloqueando la ayuda y dejando morir de hambre a la población— forma parte de un patrón de conducta militar israelí que se remonta a décadas atrás.
Nada comenzó el 7 de octubre de 2023, cuando Hamás estalló durante un solo día el «campo de concentración» de Gaza, la difícil situación de los palestinos de Gaza ya fue denunciada hace 59 años por el Soldado 4.
Más bien Israel encontró ese día la perfecta excusa para revivir una vieja historia, la de masacrar y expulsar palestinos durante décadas. La principal diferencia esta vez radica simplemente en la magnitud y la duración.
Washington y otras capitales occidentales le han dado a Israel el tiempo y el espacio necesarios para completar en Gaza lo que antes solo había logrado parcialmente. Las potentes armas de destsrucción masiva de Israel, gracias a las modernas municiones suministradas por Estados Unidos, les ha permitido materializar lo que antes era solo un sueño: borrar Gaza del mapa.
Política de hambruna
Los soldados que denunciaron los hechos en 1967 admitieron que su trabajo no consistía en «combatir al enemigo» ni en «erradicar a los terroristas», como ahora lo denominan los líderes israelíes. Su trabajo consistía en matar y aterrorizar a civiles palestinos bajo el pretexto de la guerra.
Pocos soldados dudaban en explicar por qué cometían atrocidades. Su tarea era crear un régimen de terror, que incluye los esfuerzos del ejército de Israel para expulsar al mayor número posible de palestinos de los últimos territorios que quedaban de la patria palestina, los territorios capturados por el ejército israelí en 1967 y posteriormente ocupados ilegalmente.
Esto se consideró una nueva oportunidad para completar la campaña de limpieza étnica iniciada por las milicias sionistas en 1947 y 1948, cuando las autoridades del Mandato Británico se retiraron de Palestina. Al finalizar dicha campaña, cerca del 80% de los palestinos habían sido expulsados de sus hogares dentro de las fronteras del recién declarado Estado judío.
Muchos acabaron en campos de refugiados en estados vecinos como Líbano y Siria. Pero algunos huyeron a los reductos supervivientes de la Palestina histórica en Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza: el 22 por ciento de su tierra natal que Jordania y Egipto protegieron de nuevos avances israelíes en 1948.
La guerra de 1967 fue vista por los dirigentes israelíes como una segunda oportunidad: una ocasión para apoderarse y colonizar toda la Palestina histórica mediante la ocupación militar y el establecimiento de asentamientos de milicias judías, y para ampliar la operación de limpieza étnica con el fin de expulsar a los habitantes nativos de la Palestina histórica.
Semanas después de que Israel se apoderara de los territorios palestinos, el entonces primer ministro, Levi Eshkol, le indicó a su gabinete dónde debían comenzar las expulsiones. «Nos interesa desalojar primero Gaza», dijo. Ante las presiones internacionales, dejó claro que la limpieza étnica de Gaza debía llevarse a cabo de forma encubierta para no llamar la atención. Propuso que los palestinos podrían ser expulsados de Gaza «precisamente por la asfixia y el encarcelamiento» que Israel les imponía allí. Ses anticipó al bloqueo israelí de Gaza, iniciado en 2007 durante 16 años.
Sugirió que el programa de limpieza étnica podría acelerarse privando a la población de elementos esenciales como el agua. «Quizás si no les damos suficiente agua, no les quede otra opción, porque los huertos se pondrán amarillos y se marchitarán».
Con este espíritu, cuarenta años después, Israel calcularía la cantidad mínima de calorías que debía permitirse en Gaza para que la población sufriera una desnutrición cada vez mayor. O como explicó el asesor gubernamental Dov Weisglass en 2006: «La idea es someter a los palestinos a una dieta, pero no dejarlos morir de hambre».
Diecisiete años después de que Gaza se viera obligada a someterse a una «dieta», cuando Hamás logró fracturar brevemente del enclave, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y sus generales aprovecharon la oportunidad.
Destruyeron esos “huertos” y transformaron la “dieta” en un bloqueo de hambruna en toda regla, un crimen de lesa humanidad por el que Netanyahu y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, son buscados por la Corte Penal Internacional.
Atacar a inocentes
Los crímenes de 1967 fueron comprendidos hace mucho tiempo por los historiadores palestinos, a quienes, por supuesto, no se les escuchó. Los historiadores israelíes tardaron mucho más en empezar a reconstruir la historia a medida que accedían a partes de los archivos militares de Israel.
La nueva investigación de Haaretz, basada en un estudio del Instituto Akevot, ofrece detalles sobre la crueldad de las expulsiones masivas de palestinos que comenzaron en 1967.
Como informa el artículo: «La investigación histórica demuestra que Israel expulsó a unos 300.000 árabes de Cisjordania, Gaza y los Altos del Golán [sirios]. Y, al igual que en 1948, la expulsión incluyó el asesinato de civiles, la siembra del terror en las comunidades árabes, el saqueo y, en última instancia, la destrucción».
Tras haber logrado en 1967 expulsar de nuevo a un gran número de palestinos, la siguiente tarea, al igual que en 1948, era impedir su regreso.
Uri Avnery, periodista y miembro del parlamento israelí, recogió testimonios de soldados apostados en las fronteras con Jordania y Egipto, países a los que habían sido expulsados palestinos. La misión de los soldados era asesinar a cualquier familia palestina que intentara regresar a sus hogares.
He aquí el testimonio de un soldado, recogido por Haaretz, que Avnery incluyó en su autobiografía:
Bloqueamos esos cruces y recibimos órdenes de disparar a matar, sin previo aviso. De hecho, se disparaban tiros todas las noches contra hombres, mujeres y niños, incluso en noches de luna llena, cuando era posible identificar a quienes cruzaban. Es decir, distinguir entre hombres, mujeres y niños.
Por la mañana, salíamos a inspeccionar la zona y, por orden expresa del oficial presente, matábamos a los que estuvieran vivos, incluidos los que se escondían y los heridos. Una vez terminada la matanza, cubríamos los cuerpos con tierra hasta que llegaba un tractor.
Los denunciantes israelíes de hoy advierten que esta doctrina militar permanece inalterada. En los últimos tres años, las investigaciones han demostrado repetidamente que Israel intenta ocultar sus crímenes enterrando secretamente a sus víctimas civiles en fosas comunes, en violación del derecho internacional.
Así ocurrió, por ejemplo hace un año, cuando las tropas masacraron a palestinos que buscaban ayuda, y de nuevo cuando los soldados ejecutaron a 15 trabajadores de ambulancias palestinas en una emboscada en marzo de 2025.
Otro soldado, preocupado por la política de disparar a matar de 1967, recordó una conversación con su comandante: «Le pregunté al oficial: ¿Y si oigo llorar a bebés, también debo dispararles? La respuesta que recibí fue: No seas una niña».
Esto no tiene nada de excepcional. Se sabe que Israel ha matado a más de 1.000 bebés menores de un año en Gaza desde el 7 de octubre de 2023, no todos ellos de forma anónima, en ataques aéreos.
El ejército israelí permitió que un grupo de cinco bebés prematuros en el hospital Al-Nasser murieran y se descompusieran en sus incubadoras después de que sus soldados tomaran el control del edificio a finales de 2023.
Los comandantes israelíes también sabían que los primeros en morir a causa del bloqueo de la ayuda serían los más vulnerables. Los bebés morían congelados o de hambre, ya que la población se veía privada de refugio, leche de fórmula y alimentos, y sus madres carecían de la nutrición suficiente para producir leche.
Como señaló el Soldado 2, la doctrina militar israelí anima a los soldados a dejar de ver a los palestinos, incluso a los bebés palestinos, como «seres humanos». Sus vidas se consideran insignificantes.
Soldados israelíes asesinaron a otro bebé palestino la semana pasada en Cisjordania, tras emboscar un coche conducido por Fahd Abu Haikal, profesor de la Universidad de Belén, en la ciudad palestina de Hebrón, que se encuentra bajo una ocupación particularmente brutal.
Uno de los soldados disparó contra el coche, que estaba reduciendo la velocidad hasta detenerse, desde apenas unos metros de distancia, desde donde seguramente pudo ver a los pasajeros en su interior. La bala mató a Sam, el bebé de siete meses de Abu Haikal, e hirió a su esposa, que lo sostenía en brazos. El hijo de Abu Haikal, de once años, que también se encontraba en el coche, presenció cómo su hermanito se desangraba hasta morir.
Soldados israelíes llevan décadas asesinando bebés palestinos. Sin embargo, nada de esto ha provocado la más mínima indignación, comparable a la expresada unánimemente por los medios de comunicación y los políticos occidentales, ante la afirmación totalmente inventada de Israel de que Hamás asesinó a 40 bebés el 7 de octubre de 2023.
De hecho, ese día solo murió un bebé israelí, Mila Cohen de nueve meses, quien, al igual que Sam Abu Haikal, recibió un disparo en brazos de su madre.
Expulsados
La campaña de expulsiones israelíes de Gaza y Cisjordania en 1967 no fue improvisada ni se llevó a cabo de forma precipitada. Según Haaretz, la política había sido cuidadosamente planificada con muchos años de antelación.
Desde 1948, Israel había estado esperando el momento oportuno para llevar a cabo nuevas expulsiones y apoderarse de las últimas partes de la patria palestina, los territorios que le habían sido negados para la culminación de su violento proyecto colonial de asentamientos.
La guerra de 1967, contra Egipto, Siria y Jordania, proporcionó el pretexto.
Ishai Amrami, comandante de batallón de alto rango en esa guerra, admitió posteriormente: «Esto, que viví de primera mano, fue un intento de traslado masivo de población».
Como señala Haaretz: «Los palestinos fueron meros espectadores en esta historia. El ministro de Defensa, Moshe Dayan, escribió en sus memorias que los palestinos que residen en Cisjordania no participaron en la guerra y que no era su guerra. Sin embargo, fueron ellos quienes pagaron el precio».
Israel inició la destrucción masiva de comunidades palestinas, como ya lo había hecho después de 1948, para que los palestinos no tuvieran hogares a los que regresar. Pero, como señala Haaretz, Israel se convirtió en víctima de su propio y rápido éxito militar.
“Este fue uno de los pocos casos en la historia del conflicto en el que Israel se vio obligado a ceder debido a la fuerte presión internacional.”
Sobra decir que, a diferencia de 1967, esa presión internacional ha brillado por su ausencia en los últimos tres años. Los nuevos líderes occidentales, como el británico Sir Keir Starmer, otrora reconocido abogado de derechos humanos, han justificado la agenda explícitamente exterminacionista de Israel contra los palestinos de Gaza, calificándola de «legítima defensa».
A diferencia de sus predecesores en la década de 1960, los líderes occidentales actuales y sus medios de comunicación optaron por brindarle a Israel el tiempo y el espacio diplomático que necesitaba, además de proporcionarle las armas y la inteligencia necesarias para destruir Gaza. El genocidio habría sido imposible sin su ayuda.
Animado por esta impunidad, Israel ha intentado extender la destrucción a otros lugares, con un éxito limitado en Irán y un éxito mucho mayor en el sur del Líbano.
Mientras los políticos y los medios de comunicación occidentales se olvidan alegremente de Gaza, Israel mantiene la presión implacable y la miseria en la zona. La llamada «Línea Amarilla» , que delimita el control militar israelí sobre el enclave destruido, un área prohibida para los palestinos, se ha expandido gradualmente desde la mitad del territorio hasta el 70 por ciento.
Los habitantes de Gaza están siendo, literalmente, expulsados de las ruinas de su patria, mientras Israel se esfuerza por encontrar un tercer país —Egipto, o quizás Somalilandia— dispuesto a acogerlos.
Borrando el contexto
Como bien observó el cosmólogo estadounidense Carl Sagan: «Hay que conocer el pasado para comprender el presente».
Precisamente por eso, los políticos y los medios de comunicación occidentales han tenido tanto cuidado en obviar el pasado, eliminando el contexto y los antecedentes, como las violentas campañas de limpieza étnica de Israel de 1948 y 1967, que explican el comportamiento de Israel en el presente, en Gaza, Cisjordania y el sur del Líbano.
El público occidental, desprovisto de la historia de la región, ha sido más fácilmente manipulado para creer que las atrocidades israelíes son una respuesta —y supuestamente «proporcionada»— al ataque de un día perpetrado por Hamás contra Israel a finales de 2023.
Una verdad evidente ha sido ocultada: que durante al menos ocho décadas, Israel ha aprovechado cualquier oportunidad que ha encontrado para expulsar a los palestinos de su tierra natal.
El ataque de Hamás de octubre de 2023 no fue un punto de inflexión ni una ruptura, como se presenta con tanta frecuencia en Occidente.
En 1967 —es decir, 56 años antes del ataque de Hamás— Eshkol advirtió que acontecimientos imprevistos podrían acelerar el programa encubierto de limpieza étnica de Israel. Podría llegar un momento en el futuro —lo que él denominó una «solución de lujo inesperada»— en el que Israel podría hacer realidad rápidamente su sueño de una Palestina libre de palestinos.
“Quizás podamos esperar otra guerra, y entonces este problema se resolverá. Pero eso es una especie de ‘lujo’, una solución inesperada”, explicó al gabinete.
Al añadir el contexto que faltaba, como ha hecho el diario israelí Haaretz en su nuevo artículo, la historia se transforma.
Los sucesos del 7 de octubre de 2023 se parecen menos a un simple acto de salvajismo y más a una respuesta desesperada, un último recurso ante décadas de atrocidades israelíes diseñadas para hacer que las condiciones de vida de los palestinos sean tan miserables —a través de la pobreza extrema, el confinamiento, el hambre y el asesinato— que se vean obligados a huir de su tierra natal o morir allí mismo.
Con el contexto que faltaba, la supuesta “represalia” de Israel en Gaza —su ofensiva genocida— se revela como lo que realmente es: una continuación de su campaña de limpieza étnica de ocho décadas. De hecho, su desenlace final.
David Ben Gurion, padre fundador de Israel, escribió a su hijo en 1937, 11 años antes de la creación de Israel: «Debemos expulsar a los árabes y ocupar su lugar».
En una anotación de su diario durante las expulsiones masivas de 1948, Ben Gurion resumió el sentir de sus generales: «Si acusamos a una familia, debemos castigarla sin piedad. Mujeres y niños sin piedad. De lo contrario, esta no es una reacción eficaz. Durante la operación, no hay necesidad de distinguir entre culpables e inocentes».
El objetivo era instrumentalizar el miedo, para que los palestinos estuvieran demasiado aterrorizados como para permanecer en su tierra natal.
Mordechai Maklef, un alto mando del incipiente ejército israelí, señaló dos años después, en 1950, la lógica que subyacía a la política de Israel: «Es imposible expulsar a 114.000 personas que vivían en Galilea sin sembrar el terror».
Aunque ignoremos los relatos palestinos de aquella época, las pequeñas secciones de los archivos israelíes que hasta ahora se han abierto a los historiadores israelíes documentan masacres y violaciones sistemáticas de palestinos en 1948.
En películas israelíes recientes, como Tantura, que retrata el pueblo donde se llevó a cabo una terrible masacre de palestinos, ancianos que sirvieron como soldados israelíes en aquel entonces confirman los documentos de archivo, relatando cómo presenciaron personalmente la violación de niñas palestinas.
Cabe señalar que la violación sexual como arma continúa hasta el día de hoy, en lo que el grupo israelí de derechos humanos B’Tselem denomina la «red de campos de tortura» de Israel.
Estas violaciones —ahora a menudo con perros especialmente entrenados para tal fin— están tan extendidas que se han vuelto imposibles de ocultar. Incluso han llegado, muy tardíamente, a la atención de los principales medios de comunicación como el New York Times, provocando una cacofonía de protestas y amenazas de Netanyahu de demandar.
El abuso sexual de las personas detenidas por Israel es tan habitual que activistas internacionales por la paz sufrieron violaciones sistemáticas cuando cientos de ellos fueron capturados el mes pasado en aguas internacionales frente a Chipre, cuando iniciaban su viaje a Gaza para romper el bloqueo genocida de Israel.
Israel quiere que el miedo se extienda, desde la propia Palestina hasta cualquiera que desee mostrar solidaridad con su pueblo.
Los políticos y los medios de comunicación occidentales apenas se han referido a estos crímenes atroces contra sus propios ciudadanos. ¿Por qué? Porque reconocer esos crímenes equivaldría a admitir que se están cometiendo atrocidades aún peores contra los palestinos bajo el dominio israelí.
Prisiones de complicidad
Gaza no es una aberración. Se ajusta plenamente a una estrategia militar israelí que lleva ocho décadas en marcha. Los occidentales la desconocen, simplemente porque su clase política y mediática se han esforzado enormemente por impedir que se enteren.
Si la opinión pública occidental supiera lo que realmente lleva resistiendo el pueblo palestino durante más de 80 años, primero por parte del movimiento sionista y luego por parte del Estado israelí, podría aumentar aún más los apoyos a las protestas, haciendo que estas manifestaciones sean políticamente imposibles de ignorar.
Si los occidentales supieran lo que realmente les está sucediendo a los palestinos, quizás se unirían a los activistas que intentan desmantelar fábricas de armas israelíes, como Elbit Systems, que operan abiertamente en países occidentales como Gran Bretaña. Como resultado, podrían lograr interrumpir el suministro de drones y otras armas utilizadas para masacrar al pueblo palestino y libanés.
En lugar de miles, podría haber decenas o cientos de miles de personas dispuestas a alzar una pancarta en el Reino Unido oponiéndose al genocidio y ser arrestadas como «partidarias del terrorismo», saturando el sistema penitenciario y ridiculizando el supuesto sistema de «justicia» británico.
Armados con un conocimiento algo empañado por la ignorancia, más occidentales podrían embarcarse, formando una armada que sería imposible que los medios de comunicación occidentales ignoraran.
Pero, sobre todo, si se comprendiera el contexto real —si se conociera el patrón de décadas de asesinatos, violaciones y expulsión del pueblo palestino por parte de Israel—, la opinión pública occidental podría darse cuenta de que su clase política y mediática no actúa con moralidad. No defiende los valores de una civilización superior. No son los guardianes del derecho internacional ni de un orden democrático liberal.
Son impostores. O, para ser más precisos, trabajan dentro de estructuras políticas y financieras que les impiden decir verdades que sacudirían un sistema de poder en Occidente que enriquece a una pequeña élite mediante una lucrativa maquinaria bélica utilizada para proteger las gigantescas ganancias de las industrias de combustibles fósiles.
Ese sistema de poder empuja a algunos palestinos a una muerte prematura, y a otros a campos de concentración, al exilio o a la miseria.
Mientras tanto, en Occidente nos conduce a prisiones sin muros físicos: prisiones de ignorancia y complicidad, o de conocimiento e impotencia.
En cualquier caso, al igual que el Soldado 1, nuestra humanidad se ha adormecido. Nuestros corazones están endurecidos o rotos. El desafío que enfrentamos es el mismo que el de los palestinos: encontrar una salida a nuestro confinamiento.
Fuente: https://original.antiwar.com/cook/2026/06/14/how-israel-planned-the-gaza-genocide-decades-ago/
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
martes, 16 de junio de 2026
EEUU y sus aliados discrepan sobre la facilidad de reabrir el estrecho de Ormuz, reportan medios
- Sputnik Mundo,
EEUU y sus aliados discrepan sobre la facilidad de reabrir el estrecho de Ormuz, reportan medios
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que el estrecho de Ormuz estará completamente abierto para el 19 de junio, pero los aliados europeos no comparten su optimismo, informó Bloomberg. Señalan que aún quedan minas en el corredor marítimo y que el proceso para desactivarlas será complejo y prolongado.
El tema de Irán aviva el debate en el seno del G7, ya que sus miembros dudan de que el tráfico pueda reanudarse a finales de semana, tal y como promete el mandatario estadounidense. Las dudas no solo están relacionadas con las labores de desminado y patrullaje, sino también con la dificultad de alcanzar una posición común sobre la situación en Irán, señaló el artículo.
En este sentido, pocos esperan un comunicado conjunto, algo que se ha convertido en una rareza durante la era Trump, subrayó el medio. Asimismo, destacó la postura de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien aseguró que las acciones de Italia dependerán del fin de las hostilidades en el Líbano.
Revelan el plazo para la reanudación de las cadenas de suministro en el estrecho de Ormuz
Sin embargo, dentro de la propia Administración Trump hay dudas sobre una rápida normalización del tráfico, recalcó el medio. Un alto funcionario estadounidense señaló que la recuperación será gradual debido a la presencia de minas sin desactivar y a la reticencia de algunas navieras a retomar la ruta. Según estimó, podrían pasar semanas antes de volver a los niveles previos al conflicto.
Al mismo tiempo, los operadores navieros no reanudarán el tránsito por el estrecho de Ormuz durante varias semanas, hasta que tengan la certeza de que el acuerdo entre EEUU e Irán es sólido, declaró el director general del operador japonés de petroleros Mitsui OSK Lines, Jotaro Tamura.
"Lo que tendrá que establecerse no es solo un simple acuerdo entre los países implicados, sino que debe ser concreto y traducirse en medidas reales en el estrecho de Ormuz, de modo que las compañías navieras se sientan seguras al atravesarlo", comentó a Financial Times.
Ataques israelíes contra el Líbano - Sputnik Mundo, 1920, 15.06.2026
Defensa
Israel no detendrá su operación militar contra el Líbano, a pesar de los acuerdos entre Irán y EEUU
ayer
Tamura señaló que, desde el inicio del conflicto en Oriente Medio a finales de febrero, se han producido varios intentos fallidos de reanudar el funcionamiento de la vía navegable.
"Teniendo en cuenta lo ocurrido en los últimos meses, creo que es razonable suponer que puede llevar al menos un par de semanas, o incluso un mes", añadió.
La escalada de tensiones en torno a Irán provocó el bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro al mercado mundial de petróleo y gas natural licuado procedente de los países del golfo Pérsico, y también afectó a los niveles de exportación y producción de petróleo. En la mayoría de los países del mundo se está observando un aumento de los precios del combustible y de los productos industriales.
No hay colonos que no violen el derecho internacional: la trampa del discurso de la UE ante la ocupación israelí
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No hay colonos que no violen el derecho internacional: la trampa del discurso de la UE ante la ocupación israelí
Por Olga Rodríguez | 15/06/2026 | Europa, Palestina y Oriente Próximo
Fuentes:
Las sanciones europeas se han dirigido solo contra un puñado de colonos “extremistas”, como si el resto de colonos no lo fueran, como si el proyecto estatal israelí no actuara como impulsor de esa ocupación.
Mientras la atención internacional se centra en las consecuencias de la guerra que Donald Trump y Benjamín Netanyahu iniciaron contra Irán, el Gobierno de extrema derecha israelí acelera la anexión ilegal de territorio palestino en Cisjordania con gran violencia, tanto del Ejército como de colonos.
«Limpieza étnica»
Esta semana la organización de derechos humanos Amnistía Internacional publicaba un nuevo informe en el que alerta de “una campaña de limpieza étnica impulsada por el Estado” israelí en Cisjordania. También denuncia la aceleración deliberada de la anexión formal de territorio en esa área y “el crimen de lesa humanidad de transferencia forzada” de población.
Además, recuerda que esta campaña de limpieza étnica no es nueva ni está impulsada solo por “algunos colonos renegados”, sino que está “arraigada en el sistema de apartheid de larga duración de Israel”, lo que “supone un crimen de lesa humanidad perpetrado por Israel contra todos los palestinos bajo su control durante años”.
La directora de Amnistía Internacional, Agnes Callamard, señala que “la comunidad internacional es culpable de atribuir la anexión territorial a la ‘violencia de colonos’, como si fuera impulsada solo por ”algunas manzanas podridas“ o por ”ministros extremistas“. Su mensaje va destinado a la UE.
La posición de la UE
Ese relato de las ‘manzanas podridas’ ha servido durante décadas a la extensión de la ocupación ilegal y del sistema de segregación racial contra los palestinos y, pese a ello, se mantiene a día de hoy.
Las sanciones europeas se han dirigido solo contra un puñado de colonos a los que se llama “extremistas”, como si el resto de colonos no lo fueran, y como si el proyecto estatal israelí no actuara como máximo abanderado de esa ocupación colonial de asentamientos y de apartheid.
La representante de la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, anunció el 28 de mayo esas sanciones, bajo el lema “los colonos extremistas socavan la paz”, culpándolos de poner en riesgo “la solución de los dos Estados”.
Esa diferenciación, planteada de forma habitual por el relato europeo, exonera al resto de colonos, como si la ocupación y el sistema de segregación en su conjunto no obstaculizaran “la solución de los dos Estados” y no violaran el derecho internacional. Como si hubiera una ocupación colonial de apartheid buena y otra mala.
El Estado israelí es el máximo impulsor del colonialismo. Cuando la UE señala solo a unos cuantos colonos israelíes transmite el mensaje de que el problema lo provocan ‘unas manzanas podridas’. Esta posición contribuye a mantener un statu quo que ha permitido a Israel, desde hace décadas, extender su anexión ilegal territorial y su sistema de apartheid contra la población palestina.
No solo Amnistía Internacional insiste en la existencia de un proyecto estatal que viene de largo. Hace unos días varios relatores de Naciones Unidas volvían a advertir del aumento del terror ejercido por colonos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este con el permiso y “la aquiescencia del Estado israelí”. Su denuncia es clara: “La escalada de violencia, perpetrada con total impunidad, actúa como un instrumento de coerción en manos de la potencia ocupante, facilitando la limpieza étnica”, señalan.
También esta semana una exhaustiva investigación internacional, detallada por elDiario.es, ha demostrado cómo los países de la Unión Europea, así como Suiza, Noruega y Reino Unido permiten la entrada habitual de productos procedentes de asentamientos ilegales israelíes y aceptan certificaciones inválidas en muchos de ellos.
«Producto de Israel»
El informe, del centro de litigación Global Echo, basado en más de 30.000 documentos, explica cómo mercancías alimentarias son importadas por la UE desde los asentamientos israelíes con trato preferencial, con la etiqueta “Producto de Israel”, pese a tener su origen en territorio ocupado palestino o sirio. Eso supone que comprar productos israelíes siempre conlleva el riesgo de estar adquiriendo productos sembrados o elaborados en tierras ocupadas ilegalmente.
Estos hallazgos confirman la necesidad de adoptar medidas inmediatas y contundentes para poner freno a la complicidad europea con el despojo que sufre el pueblo palestino. No basta con prohibir las importaciones de productos de los asentamientos israelíes, porque el sistema establecido favorece la ocultación de la procedencia real de los envíos, el uso de direcciones falsas o la mezcla, como detalla la investigación de Global Echo.
Por eso el equipo investigador de este centro de litigación, así como otros expertos, señalan la necesidad urgente de reexaminar por completo el modelo comercial europeo con Israel, garantizando inspecciones, control y medidas adicionales para evitar que esas mercancías entren en la UE.
Sin embargo, tampoco esa medida sería suficiente para cumplir con las obligaciones internacionales y garantizar la suspensión de la contribución europea con el modelo de ocupación colonial israelí. ¿Por qué? Porque el propio Estado israelí y numerosas instituciones, universidades y empresas israelíes impulsan el colonialismo de asentamientos o contribuyen al mismo.
El papel del Estado e instituciones
El Estado de Israel defiende a los colonos, les ofrece subvenciones y otras ayudas económicas y los protege militarmente a través del Ejército. Es decir, facilita el robo de tierras y acuíferos, financia la construcción de carreteras y de viviendas, extiende muros y asentamientos con los que rodea, arrincona y encierra a la población palestina, sometiéndola a vigilancia coercitiva y a un apartheid consolidado.
Por tanto, asumir que las relaciones comerciales y de inversión que contribuyen a la ocupación colonial y a la segregación son solo las que se mantienen con empresas que trabajan en los asentamientos israelíes es negar el eje vertebral del proyecto colonial del Estado israelí.
Por ejemplo, el Gobierno de Netanyahu aprobó hace unos meses la mayor ampliación de asentamientos de los últimos treinta años. El primer ministro de Israel y su equipo adoptan esa decisión desde Tel Aviv, no desde un asentamiento en territorio palestino. Y, sin embargo, con esa decisión consolidan notablemente el colonialismo ilegal israelí. Desde la capital de Israel se diseña y se refuerza el modelo de asentamientos y un crimen de guerra, definido como tal por el derecho internacional: “la transferencia de población del Estado ocupante al territorio ocupado”.
Para llevarlo a cabo, el Estado israelí cuenta con el Ejército –que protege a los colonos y ejerce violencia contra la población nativa (los palestinos)– y con otras instituciones que contribuyen al reemplazo de población palestina por población judía. También dispone de universidades que ofrecen sus laboratorios para sostener el desarrollo de armas y tecnologías militares, como denuncia la antropóloga Maya Wind.
A ello se suma el papel central de compañías armamentísticas de Israel, que colaboran con las fuerzas militares del país. Además, multitud de empresas con sede en territorio israelí, así como otras extranjeras, participan en proyectos de diseño, construcción y expansión en la ocupación colonial de apartheid.
Un simple trayecto de dos horas por Cisjordania y Jerusalén Este o una lectura rápida de los proyectos de construcción colonial israelíes de las últimas tres décadas son suficientes para entenderlo.
He sido testigo de la extensión de la ocupación colonial de apartheid en Jerusalén Este y Cisjordania desde principios de siglo, y en los últimos veinticinco años he presenciado de forma directa varios actos de violencia de colonos, con la protección del Ejército israelí, contra población palestina. No solo durante el Gobierno de Netanyahu, también con el de Ehud Olmert o el de Ariel Sharon. Desde la ocupación ilegal israelí de 1967 hasta hoy los asentamientos han crecido de manera exponencial, pese a que violan el derecho internacional.
La economía que sostiene ese proyecto colonial tiene su base central en Tel Aviv, y por eso la relatora de Naciones Unidas, Francesca Albanese, insiste en la obligación de suspender relaciones armamentísticas, comerciales, económicas y financieras con Israel.
En su opinión consultiva de julio de 2024 la Corte Internacional de Justicia pide a los Estados “prevenir relaciones comerciales y de inversión que contribuyan a la situación en los Territorios Ocupados Palestinos”. La Corte de La Haya hace esa solicitud en virtud del derecho internacional, que establece obligaciones para los países, entre ellas, las de no contribuir a crímenes masivos, aplicar sanciones para evitar que continúen y adoptar medidas para prevenir el genocidio.
Asumir a día de hoy que esas relaciones que contribuyen a la situación en los Territorios Ocupados Palestinos son solo y exclusivamente las importaciones de productos originarios de los asentamientos israelíes es dejar vía libre a la continuación de un comercio que facilita y refuerza el modelo de ocupación colonial israelí.
En el caso de la Unión Europea esto es muy claro, ya que representa el mayor socio comercial de Israel en todo el mundo. La diplomacia europea puede seguir haciéndose la tonta, con deliberada hipocresía, pero no logrará disfrazar su complicidad con los crímenes de traslado forzado de población local, transferencia de colonos al territorio ocupado, segregación y tortura.
Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/no-hay-colonos-no-violen-derecho-internacional-trampa-discurso-ue-ocupacion-israeli_129_13299018.html
lunes, 15 de junio de 2026
Israel no detendrá su operación militar contra el Líbano, a pesar de los acuerdos entre Irán y EEUU
- Sputnik Mundo,
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Israel no detendrá su operación militar contra el Líbano, a pesar de los acuerdos entre Irán y EEUU
Ataques israelíes contra el Líbano - Sputnik Mundo, 15.06.2026
El titular de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, afirmó que el preacuerdo logrado por Estados Unidos e Irán no implica compromisos algunos para Israel, que busca la desaparición de la milicia proiraní Hizbulá en el Líbano.
"Mi postura es clara: no somos parte de este acuerdo, que no vela por nuestra seguridad ni nos vincula de manera alguna. No debemos comprometernos con menos que el desmantelamiento de Hizbulá, no debemos retirarnos de ningún territorio que nuestros combatientes hayan conquistado y limpiado de infraestructura terrorista", publicó Ben-Gvir en su cuenta de la red social X.
El ministro advirtió que cualquier lanzamiento de un dron o un misil contra Israel desde el Líbano tendrá como respuesta un ataque israelí a Dahieh, el baluarte de Hizbulá en la periferia de Damasco.
"Cada vez que nos sometimos a la presión internacional a costa de la seguridad de Israel, pagamos un precio de sangre con intereses. Así fue con los Acuerdos de Oslo, así fue con el acuerdo de 2006 con el Líbano, y así fue durante todo el periodo de contención en Gaza que nos reventó en la cara", afirmó Ben-Gvir.
En paralelo, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseveró que Israel mantendrá "indefinidamente" su presencia militar en las llamadas zonas de amortiguación en el Líbano, Siria y la Franja de Gaza.
Banderas de EEUU e Irán - Sputnik Mundo, 1920, 15.06.2026
Defensa
Revelan los detalles del acuerdo de paz entre Irán y EEUU
hace 19 horas
En sus palabras, Israel explicó esa posición a los altos cargos de Washington, incluido Trump y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth.
"No transigiremos en lo que respecta a los intereses de seguridad vitales de Israel y la defensa de nuestros conciudadanos; no nos vamos a retirar de las zonas de seguridad", afirmó Katz.
En la víspera, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, cuyo país es el principal mediador en el proceso negociador entre Washington y Teherán, anunció que EEUU e Irán han llegado a un acuerdo para poner fin a las hostilidades y que la ceremonia oficial de firma del memorando de entendimiento tendrá lugar el viernes 19 de junio en Suiza. Ambos países confirmaron esta información.
A su vez, el presidente estadounidense, Donald Trump, autorizó la apertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense contra los buques iraníes. Además, los dos países acordaron un cese inmediato y definitivo de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano, según el vicecanciller iraní, Kazem Garibabadí.
Irán amenaza con romper negociaciones con EEUU tras el ataque israelí contra Beirut
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Irán amenaza con romper negociaciones con EEUU tras el ataque israelí contra Beirut
Por | 15/06/2026 | Mundo
Fuentes: Diario Red
El jefe de la delegación iraní pone en duda la autonomía y la sinceridad de Washington en las negociaciones
El jefe del equipo de negociadores de Irán y presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalifab, ha amenazado con romper las negociaciones en curso con Estados Unidos tras el ataque israelí de este domingo contra el bastión del partido-milicia chií libanés Hezbolá en Beirut, la capital de Líbano; un bombardeo que, ha avisado por otro lado el Ejército iraní «no quedará sin respuesta».
El último balance de víctimas proporcionado por la agencia oficial de noticias libanesa, la NNA, detalla al tres muertos y 15 heridos por el impacto al menos cuatro misiles guiados por láser y dirigidos concretamente contra un edificio de apartamentos en el vecindario de Dahiya, concretamente en la zona de Ghobeiri. El ataque ha causado «importantes daños en edificios y comercios cercanos», según la agencia. Israel esgrime que actuó en respuesta a ataques aéreos previos de Hezbolá contra su territorio.
Irán ha vinculado sin condiciones la firma de cualquier acuerdo con Estados Unidos al cese inmediato de los ataques israelíes en Líbano, pero Dahiya representa un objetivo particularmente intolerable, al tratarse primero de una zona urbana densamente poblada y, segundo, el centro estratégico operaciones de su gran aliado (y prácticamente su extensión política y militar) en Líbano.
El ataque ocurre además en un momento crítico porque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado que hoy firmaría el esperado memorándum de entendimiento con Irán para reabrir inmediatamente el estrecho de Ormuz y comenzar a 60 días de negociaciones en profundidad sobre el programa nuclear iraní y otros puntos de fricción, bajo un cese de hostilidades consolidado, en Líbano especialmente.
Dada la situación, para Qalifab el ataque israelí deja entrever que, o bien Estados Unidos está mintiendo o bien es incapaz de contener a Israel. «El ataque de los sionistas demuestra una vez más que Estados Unidos o no tiene la voluntad de cumplir con sus compromisos o no tiene la capacidad para ello», ha comunicado en un mensaje publicado en redes sociales.
«Al dar luz verde al régimen (Israel), es imposible que puedan obtener concesiones. El juego del ‘poli bueno’ y el ‘poli malo’ está pasado de moda. Si no tienen la voluntad ni la capacidad de cumplir con sus compromisos, no es posible continuar por este camino», ha avisado el negociador iraní.
Otra reacción iraní al ataque de Beirut ha llegado desde el centro de mando conjunto del Ejército de Irán, la sede de Jatam al Anbiya.
Su portavoz, Sardar Asadi, ha prometido a este respecto que «los crímenes contra los suburbios del sur no quedarán impunes». Hay que recordar que un ataque parecido el fin de semana pasado desencadenó una respuesta iraní durante varios días contra territorio israelí y posiciones militares de Estados Unidos en el golfo Pérsico.
Antes de la nueva escalada de violencia, los negociadores iraníes se estaban declarando profundamente escépticos sobre la posibilidad de cerrar un acuerdo este domingo. Esta misma mañana estaban discutiendo el borrador en Teherán con la delegación de Qatar que ha llegado este domingo a la capital iraní.
Según el relato de la agencia semioficial de noticias Fars, los negociadores en ese momento veían casi imposible firmar el acuerdo en la fecha anunciada por Trump. «El examen de los aspectos políticos, legales y técnicos, a nivel de expertos, todavía continúa», citó la agencia a una fuente cercana al equipo negociador.
Fuente: https://www.diario-red.com/articulo/internacional/iran-amenaza-romper-negociaciones-eeuu-ataque-israeli-beirut/20260614180650071360.html
domingo, 14 de junio de 2026
Irán y EEUU logran un acuerdo de paz: esto es lo que sabemos
Irán y EEUU logran un acuerdo de paz: esto es lo que sabemos
- Sputnik Mundo,15.06.2026
Después de más de tres meses de conflicto, Teherán y Washington alcanzaron un entendimiento para un cese al fuego. Este paso fue dado a conocer por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.
Esta nación fue mediadora en el diálogo entre los países, quienes mantenían una tensa relación desde el 28 de febrero, cuando las fuerzas estadounidenses e israelíes atacaron Teherán, provocando la muerte de civiles, funcionarios y del líder supremo iraní, Alí Jameneí.
Pero, ¿qué ha pasado tras el anuncio del acuerdo de paz? Sputnik te muestra los puntos más relevantes:
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó que retiraría el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, así como el paso sin cuotas.
Posteriormente, insistió en que el documento traerá "paz y seguridad" a Oriente Medio.
Por su parte, el viceministro de Asuntos Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales del país persa, Kazem Gharibabadi, señaló que EEUU "sufrió una derrota en todos ellos, y la República Islámica de Irán obtuvo importantes victorias en la guerra".
El funcionario iraní resaltó que el diálogo sobre temas nucleares se iniciará tras el retiro de sanciones.
El Consejo de Seguridad Nacional de Irán explicó algunos de los aspectos que tendrá el acuerdo, como el cese de todas las operaciones militares, incluidas las realizadas en el Líbano.
Italia, Francia, Alemania y Reino Unido indicaron que, tras el entendimiento entre Teherán y Washington, analizan quitar las medidas contra la nación persa.
El acuerdo de paz entre EEUU e Irán se firmará el 19 de junio en Suiza.
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