lunes, 22 de junio de 2026

Estados Unidos e Israel: quién maneja a quién

Recomiendo: Estados Unidos e Israel: quién maneja a quién Por Olga Rodríguez | 22/06/2026 | EE.UU., Palestina y Oriente Próximo Fuentes: El Diario Israel ha perdido el relato, sí, pero el desvío de atención hacia Irán y Líbano y el apoyo político y militar de Estados Unidos le permiten seguir ganando terreno en su proyecto colonial de anexión territorial y apartheid. Las relaciones entre Washington y Tel Aviv son sólidas, estrechas y vienen de lejos. El apoyo político, diplomático, económico y militar que Estados Unidos aporta a Israel ha sido determinante desde hace décadas para que el Estado israelí pueda avanzar en su proyecto colonial de apartheid. Pero EEUU no lo ha entregado porque sí, sino porque ganaba con ello. El fanfarroneo es una de las características de Donald Trump. Le gusta provocar. No oculta que quiere acceso a reservas de petróleo venezolano, construir un resort en Gaza, tomar el control del canal de Panamá, convertir Canadá en “el estado 51” de EEUU o apropiarse de Groenlandia. Pero es importante entender que también Trump esconde estrategias y disfraza objetivos cuando el precio a pagar por mostrarlos es demasiado alto. Y ese es el escenario actual en el que se encuentra, ante las consecuencias económicas —y en la opinión pública— de su guerra ilegal contra Irán. Los intereses de EEUU Por eso Trump y su equipo han endurecido su discurso hacia el Gobierno israelí. El aumento del precio del petróleo como consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz y el rechazo mayoritario de la opinión pública estadounidense a la guerra contra Irán les obliga a escenificar enfados. Lo están haciendo con palabras y gestos, pero esto no se traduce, por el momento, en acciones que modifiquen su alianza preferencial con Tel Aviv. Es decir, no ha suspendido su protección política y diplomática a Israel ante los organismos internacionales ni ha congelado su ayuda militar, iniciada hace décadas. Israel tiene unos diez millones de habitantes y un Producto Interior Bruto de 610.000 millones de dólares, mucho menor que el de Arabia Saudí. Estados Unidos es la primera potencia económica y militar del mundo, con un PIB de 30 billones de dólares. El Estado israelí no es más poderoso que Washington. Cuenta con grandes lobbies con capacidad de presión e influencia, pero eso no explica por sí solo el respaldo estadounidense. Israel suele coincidir con los intereses de EEUU en la región. Si dejara de ser así, la protección privilegiada de Washington a Tel Aviv podría llegar a su fin. Oriente Próximo es una zona rica en gas y petróleo, clave como ruta de paso para transportar minerales críticos entre Asia y Europa y escenario de numerosas guerras por delegación, en las que potencias regionales e internacionales han combatido indirectamente por el control de recursos y áreas de influencia. Las potencias coloniales europeas primero, y Estados Unidos después, vieron en ella un filón para aumentar su poder y un tablero en el que frenar las posibilidades de expansión de sus adversarios. La geopolítica La continuidad territorial de Eurasia marca las decisiones geopolíticas de Washington. Si las naciones que componen Eurasia mantuvieran relaciones comerciales preferenciales, aprovechando la vecindad y esas condiciones geográficas, se convertirían en “el centro del poder mundial”. Así lo expuso hace más de un siglo el británico Halford Mackinder, a quien muchos consideran el padre de la geopolítica moderna. Todo esto condiciona la toma de decisiones de EEUU desde hace décadas. Washington sigue trazando planes para reafirmar su control sobre recursos energéticos, rutas de transporte de materias primas y corredores comerciales, resistiéndose a asumir un escenario de multipolaridad. No son las prioridades de Israel las que condicionan a Washington, sino al revés. Lo que ocurre es que los intereses coloniales israelíes suelen ser útiles para los objetivos estadounidenses, y viceversa. Si dejaran de serlo, las relaciones preferenciales entre Estados Unidos e Israel llegarían a su fin. El ejemplo sudafricano Así ocurrió con el régimen del apartheid de Sudáfrica, que actuó durante años como un aliado útil para los intereses estadounidenses en la región, combatiendo contra movimientos de liberación en países como Angola, donde Washington y Moscú libraban una guerra por delegación. La resistencia interna negra sudafricana y la campaña internacional por el boicot y las sanciones contra el régimen sudafricano fueron esenciales para minar su imagen ante la opinión pública y para debilitarlo económica y políticamente. La derrota estratégica de Sudáfrica en Angola y la desintegración de la URSS cambiaron las prioridades de EEUU en la zona. Ya no necesitaba al régimen sudafricano, y lo dejó caer. ¿Es esa la situación actual de Washington ante Israel? De momento, no. La importancia geoestratégica de Palestina en Asia Occidental sigue presente en los planes europeos y estadounidenses. El proyecto de Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa —IMEC— es un ejemplo. Está diseñado para hacer uso del puerto israelí de Haifa como enlace entre India, el Golfo Pérsico y Europa, con el objetivo de aislar a Irán y contrarrestar la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China. El respaldo a Israel Israel nació como un Estado colonial dependiente del apoyo occidental. Al principio fue Francia el principal proveedor de armas a Israel, en la década de los cincuenta —cuando se asentaron las bases del reactor Dimona— mientras Washington se centraba en sus alianzas con Arabia Saudí, Irán y Egipto. Pero con la intensificación de la Guerra Fría y ante el crecimiento del nacionalismo panárabe —que desestabilizaba el orden regional pro-occidental— EEUU incrementó su apoyo a Israel, consciente de su valor estratégico. A principios de los sesenta, impulsó los primeros lazos formales de seguridad con el Estado israelí. También aumentó la cooperación encubierta entre Estados Unidos y Tel Aviv. El Mossad actuó como un brazo externalizado para las operaciones de inteligencia estadounidenses en el extranjero. Ante la influencia de la URSS en Egipto, Siria e Irak, Estados Unidos comenzó a suministrar a Israel misiles, tanques y aviones. En los años sesenta y setenta Israel apoyó a las fuerzas prooccidentales en Yemen, Etiopía, Marruecos e incluso en Sudáfrica y otras partes del África subsahariana. La relación preferencial En 1967 Israel contó con el visto bueno de Estados Unidos para lanzar su ‘guerra preventiva’ contra Egipto, Siria y Jordania. Washington buscaba debilitar al Egipto de Nasser, aliado de la URSS. De ese modo el Estado israelí ocupó ilegalmente Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este, los Altos del Golán sirios y el Sinaí egipcio. Todos ellos, excepto el Sinaí, siguen bajo ocupación israelí a día de hoy. Aquella operación militar ilegal debilitó profundamente a los gobiernos nacionalistas árabes que buscaban operar al margen de los objetivos estadounidenses y europeos. También supuso la consolidación de la relación preferencial entre EEUU e Israel. Washington asumió que Tel Aviv era un aliado clave para lograr sus objetivos políticos y para frenar a Moscú en la región. Desde entonces la ayuda militar estadounidense a Israel fue creciendo y reforzándose, a cambio de seguir actuando como ejecutor de los intereses de la Casa Blanca. El triunfo de la Revolución Islámica en Irán en 1979 —con la caída del sah— supuso para Washington la pérdida de un importante aliado regional, lo que aumentó aún más la importancia estratégica de Israel para EEUU. Y así, hasta hoy. La mayor ayuda militar fija La mayor ayuda militar fija que Estados Unidos entrega a un país es la que otorga a Israel: 3.800 millones de dólares anuales. La segunda es la que envía a Egipto, país que comparte frontera con Gaza, Israel, Sudán y Libia. La mayor parte de la ayuda de EEUU a Israel se transfiere sin restricciones, directamente depositada en el tesoro israelí, a modo de subvención, no como préstamo. Esto permite a Tel Aviv desarrollar su industria armamentística nacional sin tener que proporcionar información detallada sobre su uso. Además de esas transferencias directas, Estados Unidos ofrece un tratamiento fiscal favorable para las donaciones privadas a Israel, ofrece garantías de préstamos y garantiza el suministro de petróleo en caso de crisis. A ello se suma la protección diplomática, con decenas de vetos a resoluciones críticas con Israel en Naciones Unidas. Las tensiones Eso no significa que no haya tensiones. Washington busca equilibrios entre sus alianzas con Tel Aviv y sus pactos con los países productores de petróleo árabes. Si las ambiciones expansionistas de Israel perjudican a sus intereses, EEUU tiene capacidad para pararle los pies. Así ocurrió en 1956, durante la crisis de Suez, cuando obligó a Israel a retirarse de Gaza y del Sinaí egipcio. En los años sesenta el presidente John F. Kennedy se opuso al programa nuclear israelí y exigió inspecciones del reactor Dimona, construido por Francia. También en 1973, con el embargo de petróleo desencadenado por la guerra del Yom Kippur, Estados Unidos presionó a Israel para que aceptara acuerdos de alto el fuego y se retirara de Egipto. En 1981 EEUU criticó a Tel Aviv cuando destruyó el reactor de Osirak en Irak y en 1982 presionó al Gobierno israelí ante sus ataques contra Líbano y su papel en las masacres de Sabra y Shatila. Tras esas matanzas, Ronald Reagan llegó a amenazar con cortar el grifo de su ayuda militar a Israel, pero no lo hizo. El respaldo se mantuvo. Otro de los episodios de mayor tensión entre ambos países fue el caso de espionaje de Jonathan Pollard, un analista de inteligencia de EEUU que entregó material clasificado a Israel. Aquel escándalo estalló en 1985 y fue un foco de tensión durante años, pero tampoco modificó las relaciones preferenciales. Un año después, en 1986, Joe Biden afirmó en el Senado que “si no existiera Israel, EEUU tendría que inventarlo para proteger sus intereses en la región”. En 2015 Netanyahu llegó a intervenir ante el Congreso estadounidense sin el consentimiento de la Casa Blanca, algo extraordinario. Lo hizo para criticar con dureza el acuerdo nuclear con Irán impulsado por Obama en contra de la voluntad de Tel Aviv. Aún así, la integración entre Washington y Tel Aviv en todos los ámbitos de seguridad siguió afianzándose. La guerra contra Irán La guerra contra Irán iniciada el pasado marzo no fue solamente un capricho israelí. Netanyahu buscaba debilitar al Gobierno de Teherán y al propio Estado iraní, pero EEUU nunca habría impulsado esa guerra ilegal si no hubiera visto en ella una oportunidad para afianzar sus intereses en la región. Su problema es que no ha ganado esta guerra, ni en cuatro ni en seis semanas, tal y como Trump pretendía. El presidente estadounidense subestimó los riesgos y ahora se ve obligado a buscar unos acuerdos para paliar la subida del precio del combustible y para tranquilizar a su base de votantes, entre los que hay un importante sector contrario a la guerra. Por eso muestra enfado con el Gobierno israelí. Israel, por su parte, seguirá violando el alto el fuego en Gaza y Líbano, como ha hecho hasta ahora, a no ser que EEUU modifique sustancialmente su política hacia Tel Aviv. Por ello, analizar las consecuencias de la guerra de Irán requiere poner el foco también en Palestina. La guerra de Trump y de Netanyahu contra Teherán ha logrado desviar la atención del genocidio israelí, y el plan de EEUU para Gaza –un proyecto colonial– ha servido a los aliados europeos de excusa para apaciguar conciencias y rebajar exigencias a Israel, mientras el Ejército israelí sigue matando a palestinos y oprimiendo a la población de la Franja. Las imágenes que muestran la envergadura de los crímenes masivos y la creciente difusión de información sobre la historia de Palestina han contribuido a modificar la percepción del Estado israelí en el mundo. Israel ha perdido el relato, sí, pero el apoyo de Estados Unidos, Reino Unido y la UE le permiten seguir ganando terreno, con más anexión ilegal de territorio. Por eso conviene fijarse en los hechos, y no solo en las escenificaciones políticas. No habrá posibilidad de paz y estabilidad duraderas en la región si Palestina vuelve a quedar relegada al olvido. Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/estados-unidos-e-israel-maneja_129_13320697.html

domingo, 21 de junio de 2026

Vance destaca el alto nivel de apoyo a Putin en Rusia y la precariedad militar de EEUU

Mundo - Sputnik Mundo, Ajedrez de Geopolítica Movimientos inesperados, movimientos que esconden otros, o que distraen. Hay peones, hay caballos, hay alfiles, torres, reina y rey. Todos juegan, todos tienen su rol. En Radio Sputnik, ‘Ajedrez de geopolítica’. Donde conocemos todo lo que se juega y todo lo que se decide. Conduce Javier Benítez. Vance destaca el alto nivel de apoyo a Putin en Rusia y la precariedad militar de EEUU Sputnik El vicepresidente de EEUU, JD Vance, destacó el alto nivel de apoyo que tiene el presidente de Rusia, Vladímir Putin, entre los rusos. Lo explica en su nuevo libro 'Comunión: Encontrando mi camino de regreso a la fe', donde apunta que los partidarios más fervientes de Ucrania admiten ahora la limitada capacidad de EEUU para proporcionarle ayuda. Verdades incómodas "Todos los esfuerzos independientes y objetivos por medir la popularidad de Putin habían encontrado altos niveles de apoyo entre los ciudadanos rusos de a pie", escribió Vance en su libro Comunión: Encontrando mi camino de regreso a la fe, que ya salió a la venta en EEUU. Vance detalla que en su participación en la Conferencia de Seguridad de Múnich en 2024, se reunió con un "disidente ruso", cuyo nombre no especificó. Vance, quien entonces era senador, agregó que en esa reunión "aprendió más sobre la psicología del Estado ruso que en semanas leyendo la cobertura estadounidense". Vance relató que, en una de las reuniones de la conferencia, mencionó la popularidad de Putin y fue reprendido de inmediato. Al respecto, enfatizó: "Múnich se había convertido en un lugar donde la gente recurría a mentiras reconfortantes en lugar de aceptar verdades incómodas. Esto resultaba psicológicamente satisfactorio, pero dificultaba la toma de decisiones acertadas". Para el economista Guillermo Rocafort esta valoración de Vance "es bastante acertada, porque la verdad es que es una realidad". "El índice de aprobación del pueblo ruso con respecto a su máximo dirigente está avalado por más de dos décadas de recuperación económica, pero sobre todo de potencia geoestratégica. Es reconfortante ver en qué términos determinados dirigentes occidentales comprenden, como bien ha dicho [Vance], la realidad y sobre todo las mentiras que existen entre parte de la dirección occidental con respecto a Putin. Por lo tanto, me parece una valoración, cuando menos, acertada y mide sobre todo las mentiras que hay sobre todo en la Unión Europea al respecto y sobre todo la censura, porque como bien ha dicho Vance, cuando él manifestó eso, en seguida le reprendieron", observa Rocafort. En otro pasaje de su obra, en el que también alude a aquella conferencia de Múnich, Vance describe que conversó con un importante líder parlamentario ucraniano, quien deseaba con desesperación que "EEUU hiciera un milagro y le diera a Ucrania lo que necesitaba". Entonces, el actual vicepresidente de EEUU preguntó cuántos proyectiles de artillería y misiles interceptores se estaban considerando. "Y cuando respondió, le dije [con toda sinceridad] que incluso si le diéramos todo lo que teníamos, no sería suficiente. Mis colegas que querían decir que sí, a pesar de las limitaciones de nuestro país, estaban mal informados. Incluso fueron ingenuos", sentenció Vance. En ese mismo evento, Vance detalló que la actitud de los líderes de su país respecto al conflicto ucraniano fue la siguiente: "Admitir que EEUU tenía limitaciones para ayudar a Ucrania –como incluso el más ferviente defensor de Ucrania lo reconoce hoy en día–, admitir que EEUU no pudo reducir por sí solo la brecha entre el poderío militar de Ucrania y el de Rusia, admitir que nuestro propio país no podía intervenir unilateralmente en ningún conflicto de su elección, sería admitir que el trabajo de toda su vida había sido un fracaso". Incidió en que creía que "EEUU tenía muchas más limitaciones de recursos de lo que mis colegas del Senado estaban dispuestos a reconocer". "La verdad es que ya lo vimos en su momento con la salida de EEUU de Afganistán, que fue prácticamente una huida que además provocó un importante daño moral a la sociedad estadounidense. Creo que en el establishment de EEUU hay una parte sustancial de su oligarquía, de su plutocracia, que sigue viviendo en esa época dorada para ellos del mundo unipolar donde EEUU era el gendarme y podía practicar la injerencia en cualquier lugar del mundo", concluye Rocafort.

"Será aún más fuerte": Trump amenaza a Irán con nuevos ataques en plena negociación de paz

- Sputnik Mundo, "Será aún más fuerte": Trump amenaza a Irán con nuevos ataques en plena negociación de paz El mandatario estadounidense, Donald Trump, exigió que Teherán "detenga de inmediato" a los grupos proiraníes en el Líbano, a los que responsabilizó de "crear problemas" en la región. Agregó que, de lo contrario, Estados Unidos lanzará nuevos ataques contra Irán. "Volveremos a lanzar un ataque muycontundente contra Irán, como hicimos la semana pasada, pero esta vez será aún más fuerte!!!", concluyó Trump en su mensaje en la red social Truth Social dirigido a la República Islámica. Anteriormente, el vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, al frente de la delegación de negociación de EEUU que participa actualmente en conversaciones de alto nivel en Suiza, aseguró que el diálogo con Irán ha mostrado avances significativos y no descartó nuevos progresos en las próximas horas. Además, destacó que Washington tiene la intención de seguir buscando la paz en el Líbano. "La paz nunca es fácil, la paz siempre requiere esfuerzo, siempre requiere concesiones y compromisos", indicó Vance. Este 21 de julio se llevarán a cabo en Suiza las negociaciones técnicas entre Irán y EEUU con la participación de los países mediadores, Pakistán y Catar. Se prevé que transcurran en formato cerrado. El 17 de junio, los presidentes de EEUU e Irán, Donald Trump y Masud Pezeshkián, firmaron por separado un memorando de entendimiento que pone fin a más de tres meses de hostilidades entre sus países y abre la vía para negociar un acuerdo definitivo. Uno de los puntos del documento contempla un cese inmediato de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano.

sábado, 20 de junio de 2026

Palestina en el centro del mundo: la normalización del genocidio y la criminalización de la solidaridad

Recomiendo: Palestina en el centro del mundo: la normalización del genocidio y la criminalización de la solidaridad Por Jaldía Abubakra | 20/06/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Alkarama Mientras los titulares internacionales se desplazan de una crisis a otra y las agendas políticas occidentales intentan imponer nuevos focos de atención, Palestina sigue ocupando un lugar central para comprender el mundo en que vivimos. No se trata únicamente de una cuestión regional ni de un conflicto prolongado. Palestina se ha convertido en el espejo donde se reflejan las contradicciones más profundas del sistema internacional contemporáneo: la impunidad de las potencias, la instrumentalización del derecho internacional, la manipulación mediática, la criminalización de la disidencia y la resistencia persistente de un pueblo que se niega a desaparecer. Más de siete décadas después de la Nakba, el pueblo palestino continúa enfrentándose a un proyecto colonial que no ha dejado de evolucionar en sus métodos, pero que mantiene intacto su objetivo fundamental: la expulsión, el sometimiento y la fragmentación de Palestina y de su pueblo. Lo que estamos presenciando hoy en Gaza constituye la expresión más brutal y descarnada de ese proyecto. La destrucción sistemática de ciudades enteras, el bombardeo de hospitales, escuelas, universidades, campos de refugiados e infraestructuras civiles, el uso del hambre como arma de guerra, el bloqueo de la ayuda humanitaria y el castigo colectivo contra más de dos millones de personas han dejado al descubierto una realidad que durante décadas muchos intentaron ocultar: la cuestión palestina no es un conflicto entre dos partes iguales, sino una lucha anticolonial frente a un régimen de ocupación, apartheid y limpieza étnica sostenido por las principales potencias occidentales. Sin embargo, tan grave como el propio genocidio es el proceso de normalización que lo acompaña. La normalización de lo intolerable Uno de los fenómenos más inquietantes de nuestro tiempo es la capacidad de los grandes centros de poder para convertir el horror en rutina. Gaza aparece en las noticias durante algunos días, ocupa espacios destacados cuando la magnitud de la masacre resulta imposible de ocultar y, poco después, desaparece de las portadas para ser sustituida por nuevas crisis internacionales. Mientras tanto, las bombas continúan cayendo, las familias siguen siendo desplazadas, la población permanece sometida al hambre y los asesinatos prosiguen lejos de los focos mediáticos. La normalización del genocidio no consiste únicamente en ignorarlo. También implica modificar el lenguaje con el que se describe. Se habla de “conflicto”, de “escalada”, de “enfrentamientos”, de “crisis humanitaria”, como si la destrucción de Gaza fuera una catástrofe natural o una tragedia inevitable sin responsables políticos identificables. Las palabras importan. Cuando desaparecen los responsables, desaparece también la rendición de cuentas. La hambruna que sufre Gaza no es consecuencia de una sequía ni de una catástrofe climática. Es el resultado de decisiones políticas deliberadas. La falta de medicamentos no es un accidente. El bloqueo de alimentos no es un problema logístico. La destrucción del sistema sanitario no es un daño colateral. Todo forma parte de una estrategia destinada a hacer imposible la vida palestina. La misma lógica se reproduce en Cisjordania, donde las incursiones militares, los asesinatos, las detenciones masivas, la expansión colonial y la violencia de los colonos continúan intensificándose. Del mismo modo, la población palestina de los territorios ocupados en 1948 sigue enfrentándose a un sistema institucionalizado de discriminación que busca consolidar privilegios étnicos y nacionales a costa de los derechos de la población indígena palestina. Cuando hablamos de Palestina, hablamos de una sola realidad que se extiende desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo y que afecta igualmente a quienes viven bajo asedio en Gaza, bajo ocupación militar en Cisjordania, bajo discriminación dentro de los territorios ocupados en 1948 o en el exilio forzado de los campos de refugiados y la diáspora. El fracaso del llamado orden internacional La situación palestina ha puesto en evidencia la profunda crisis de legitimidad de las instituciones internacionales. Durante décadas se ha presentado el llamado “orden internacional basado en reglas” como una garantía para la protección de los derechos humanos y la resolución pacífica de los conflictos. Sin embargo, Palestina demuestra que esas reglas se aplican de forma selectiva y subordinada a los intereses geopolíticos de las grandes potencias. Las resoluciones de Naciones Unidas permanecen incumplidas. Los dictámenes de los organismos internacionales son ignorados. Las investigaciones sobre crímenes de guerra avanzan lentamente mientras continúan las masacres. Los gobiernos occidentales que afirman defender los derechos humanos mantienen relaciones militares, económicas y diplomáticas privilegiadas con Israel. La impunidad no es una consecuencia accidental del sistema internacional; es una de sus características fundamentales cuando los intereses estratégicos de las grandes potencias están en juego. Por ello, Palestina se ha convertido también en un punto de referencia para millones de personas que observan cómo los principios invocados por las potencias occidentales se derrumban cuando se trata de proteger a un pueblo colonizado. Los medios de comunicación y la batalla por la verdad La lucha por Palestina es también una lucha por el relato Desde hace décadas, gran parte de los grandes medios internacionales han contribuido a despolitizar la realidad palestina. La ocupación desaparece del relato. El colonialismo se vuelve invisible. La resistencia se criminaliza. Las víctimas palestinas son reducidas a números mientras que los responsables políticos y militares de los crímenes permanecen difuminados. Al mismo tiempo, periodistas palestinos continúan documentando la realidad sobre el terreno a pesar de los enormes riesgos que enfrentan. Nunca antes habían sido asesinados tantos profesionales de la información en tan poco tiempo como durante la actual ofensiva contra Gaza. No se trata únicamente de eliminar testigos. Se trata de controlar el relato. Por eso las redes sociales, los medios alternativos, las plataformas independientes y las iniciativas populares de comunicación han adquirido una importancia estratégica. Son herramientas fundamentales para romper el bloqueo informativo y para garantizar que la voz palestina siga llegando al mundo. La solidaridad internacional bajo ataque La creciente solidaridad internacional con Palestina constituye uno de los fenómenos políticos más significativos de los últimos años. Millones de personas han participado en manifestaciones, campañas de boicot, acciones sindicales, iniciativas culturales, movilizaciones estudiantiles, redes feministas y proyectos humanitarios que desafían el aislamiento impuesto al pueblo palestino. Las acampadas universitarias, las campañas de boicot, desinversión y sanciones, las flotillas de solidaridad, las iniciativas jurídicas y las movilizaciones populares han demostrado que la sociedad civil internacional está dispuesta a asumir un papel que muchos gobiernos han abandonado. Precisamente por ello, la solidaridad se ha convertido en objeto de una ofensiva represiva cada vez más intensa. Activistas son perseguidos judicialmente. Organizaciones son criminalizadas. Cuentas en redes sociales son censuradas. Periodistas son acosados. Conferencias son canceladas. Universidades son presionadas. Defensores de los derechos del pueblo palestino son objeto de campañas de difamación destinadas a silenciarlos. La criminalización de la solidaridad no es una anomalía democrática. Es la consecuencia lógica de un sistema que necesita proteger la impunidad israelí. Porque quienes intentan romper el cerco informativo y político representan una amenaza para el relato dominante. Palestina sigue marcando el horizonte A pesar de la destrucción, el hambre, el desplazamiento y la represión, Palestina continúa resistiendo. La resistencia palestina no se expresa únicamente en el terreno militar. También se manifiesta en la capacidad de las familias para permanecer en su tierra, en el trabajo de los periodistas que documentan la verdad, en la lucha de las prisioneras y los prisioneros, en la organización popular de los campos de refugiados, en la defensa de la memoria histórica y en la solidaridad internacional que se niega a guardar silencio. Palestina ha sobrevivido a décadas de ocupación, guerras, masacres y exilio porque representa algo más que una reivindicación nacional. Representa la lucha universal de los pueblos contra el colonialismo, el racismo, la dominación y la injusticia. Por eso sigue ocupando el centro político y moral de nuestra época. Defender Palestina hoy significa rechazar la normalización del genocidio. Significa denunciar la complicidad de quienes lo permiten. Significa defender el derecho de los pueblos a resistir la opresión y exigir que los responsables de los crímenes rindan cuentas. Pero también significa defender una idea fundamental: que ningún poder, por grande que sea, puede borrar la historia, la identidad y la voluntad de un pueblo decidido a ser libre. Mientras continúe la lucha del pueblo palestino, seguirá existiendo una referencia para todos aquellos pueblos que se enfrentan a la ocupación, al colonialismo y a la injusticia en cualquier parte del mundo. Palestina no es una cuestión del pasado. Es una cuestión del presente y, probablemente, una de las claves que determinarán el futuro político y moral de nuestro tiempo. Fuente: https://alkarama.eu/palestina-en-el-centro-del-mundo-la-normalizacion-del-genocidio-y-la-criminalizacion-de-la-solidaridad/

Fueron creados para matar a rusos": experto sobre los planes de EEUU para los biolaboratorios en Ucrania

- Sputnik Mundo "Fueron creados para matar a rusos": experto sobre los planes de EEUU para los biolaboratorios en Ucrania Estados Unidos llevó a cabo un programa militar-biológico encubierto justo en la frontera con Rusia, no con fines pacíficos, sino para estudiar patógenos que pudieran utilizarse como armas, afirmó a Sputnik el exoficial de la inteligencia estadounidense, Larry Johnson. "La verdadera agenda, como hemos visto, era crear agentes biológicos letales específicamente diseñados para atacar el genoma eslavo. Fueron creados para matar a rusos y no a otras personas", declaró. Johnson subrayó que la construcción de laboratorios en territorio ucraniano estuvo a cargo de importantes contratistas gubernamentales como Metabiota, Black & Veatch y CH2M Hill, y que los trabajos fueron financiados por el Gobierno de Estados Unidos. El experto recordó que Moscú ha advertido durante años sobre estos laboratorios, "pero Occidente simplemente descartó esas denuncias calificándolas de teorías conspirativas". "Ahora las pruebas han salido a la luz y confirman todo lo que hemos estado diciendo. Esto no es ciencia; es una amenaza directa para nuestra seguridad nacional", añadió. Así, comentó las recientes afirmaciones del Ministerio de Defensa de Rusia, que reveló nuevas pruebas sobre el desarrollo de armas biológicas en Ucrania y la implicación del Gobierno de EEUU en este asunto. Los biolaboratorios de EEUU: "conspirología" hecha realidad El 12 de junio, la inteligencia de EEUU publicó un comunicado con documentos desclasificados que indican que las autoridades estadounidenses ocultaron información sobre laboratorios biológicos en Ucrania y otros países. En mayo de 2026, la directora de los servicios de inteligencia nacionales de EEUU, Tulsi Gabbard, anunció el inicio de una investigación sobre las actividades relacionadas con la financiación, por parte de la anterior Administración estadounidense, de 120 laboratorios biológicos en el extranjero, de los cuales más de 40 se encuentran en territorio ucraniano. Desde el año 2023, Rusia ha planteado el tema de los laboratorios biológicos estadounidenses en foros internacionales de alto nivel, presentando pruebas de que se realizaron trabajos con armas biológicas en territorio ucraniano, respaldados por EEUU. Sin embargo, Washington y Kiev presentaron estas investigaciones como cooperación "con fines pacíficos".

Israel incrementa agresiones contra mujeres palestinas detenidas

Recomiendo: Israel incrementa agresiones contra mujeres palestinas detenidas Por | 19/06/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Tele Sur [Imagen: Las privadas de libertad enfrentan palizas, humillaciones constantes y malos tratos sistemáticos por parte de los custodios militares israelíes. Foto: Club de Prisioneros palestinos] Esta violencia institucionalizada forma parte de un sistema de tortura organizado que la ocupación israelí dirige contra la población palestina. La Sociedad de Prisioneros Palestinos denunció este martes el aumento de abusos sistemáticos cometidos por las fuerzas de ocupación de Israel contra mujeres palestinas detenidas, además de aumentar el número de detenciones en la Cisjordania ocupada. La organización de derechos humanos detalló que actualmente al menos 95 mujeres palestinas permanecen recluidas en cárceles de Israel, entre ellas tres civiles y cuatro estudiantes de la Universidad de Birzeit detenidas recientemente. Con base en informes de abogados defensores y agrupaciones humanitarias, la asociación evidenció una escalada de agresiones en los centros de detención. Las privadas de libertad enfrentan palizas, humillaciones constantes y malos tratos sistemáticos por parte de los custodios militares israelíes. Las denuncias exponen que las reclusas palestinas sobreviven en condiciones extremas de hacinamiento, donde algunas se ven obligadas a dormir directamente sobre el suelo. Las autoridades penitenciarias aplican medidas de aislamiento forzado, agresiones físicas, registros corporales degradantes y denegación de asistencia médica. La institución alertó sobre el deterioro de las condiciones sanitarias de las prisioneras. Israel ejecuta una política planificada de inanición y desatención de la salud dentro de los recintos carcelarios, lo cual propaga enfermedades infecciosas y debilita la integridad física de las recluidas. Esta violencia institucionalizada forma parte de un sistema de tortura organizado que la ocupación israelí dirige contra la población palestina encarcelada. Desde el inicio de la agresión militar contra la Franja de Gaza en octubre de 2023, las fuerzas de seguridad detuvieron a más de 680 mujeres palestinas, según datos de la Oficina de Prensa de Prisioneros. Por su parte, el Centro de Información Israelí para los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados ratificó que las prisiones de ese país operan como campos de tortura. En su informe titulado «El infierno en la Tierra», la organización no gubernamental denunció que el abuso físico, el hambre y la negligencia médica constituyen la política oficial del Gobierno israelí hacia los privados de libertad palestinos. Fuente: https://www.telesurtv.net/palestina-israel-incrementa-agresiones-contra-mujeres-palestinas-detenidas/

Irán cierra el estrecho de Ormuz en respuesta a la agresión de Israel

- Sputnik Mundo, 1920 Irán cierra el estrecho de Ormuz en respuesta a la agresión de Israel Irán anuncia el cierre del estrecho de Ormuz a la navegación en respuesta a la continuación de los ataques de Israel contra el Líbano y al incumplimiento por parte de EEUU de las disposiciones del memorando de entendimiento relativas al alto el fuego en todos los frentes, reportaron desde las FFAA del país persa. "Ante la flagrante violación por parte de Estados Unidos de sus compromisos y el incumplimiento del primer punto del memorando de entendimiento para poner fin a la guerra, así como en respuesta a las continuas violaciones del alto el fuego por parte de Israel en el sur del Líbano (…) se anuncia el cierre del estrecho de Ormuz", señaló el comunicado del mando militar, citado por la radiotelevisión estatal iraní IRIB. Asimismo, indicó que, si continúan las acciones agresivas contra el Líbano, Teherán adoptará nuevas medidas para obligar a la parte adversaria a cumplir sus compromisos. La delegación iraní viajará próximamente a Suiza para exigir el cumplimiento de las disposiciones del memorando firmado con EEUU, declaró, por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baghaei. "El viaje previsto para el viernes [19 de junio] fue cancelado debido a la firma digital del memorando de entendimiento por los presidentes de ambos países y perdió su razón de ser. Ahora esta visita se realiza con el objetivo de supervisar y verificar el cumplimiento de los compromisos por la otra parte, ya que el principal criterio para evaluar cualquier acuerdo es la fase de su implementación", subrayó. Se señala que la delegación iraní partirá hacia Suiza este 20 de junio en las próximas horas. Los ataques israelíes dejan al menos 16 muertos en el sur del Líbano tras el acuerdo de alto el fuego Mientras tanto, el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y el yerno del presidente estadounidense Jared Kushner ya han llegado a Suiza para sostener negociaciones con Irán, declaró el vicepresidente de EEUU, J.D. Vance. "Jared y Steve ya llevan varias horas en el lugar ocupándose de los aspectos técnicos de las negociaciones", informó Vance a la prensa. En respuesta a la pregunta sobre sus planes de participar en el diálogo, Vance reveló que "espera que esto suceda en los próximos días". Asimismo, comentó la presión económica sobre el Estado persa. "Estamos ejerciendo una fuerte presión económica sobre los iraníes y estamos dispuestos a aliviarla si hacen lo que necesitamos. Si no lo hacen, tampoco estaremos peor. De cualquier manera, se encuentran en una posición muy debilitada", indicó. El 17 de junio, los presidentes de Estados Unidos e Irán, Donald Trump y Masud Pezeshkián, firmaron por separado un memorando de entendimiento que pone fin a más de tres meses de hostilidades entre sus países y abre la vía para negociar un acuerdo definitivo. Uno de los puntos del documento contempla un cese inmediato de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano.