jueves, 16 de julio de 2026

Israel refuerza la opresión sobre Hebrón

icio Avanzada Recomiendo: 2 «Es como entrar en una jaula» Israel refuerza la opresión sobre Hebrón Por Basel Adra | 16/07/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Voces del Mundo [Foto: Soldados israelíes patrullan por la Ciudad Vieja de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 4 de julio de 2026 (Mosab Shawer/Activestills)] El 16 de junio el ministro de Hacienda israelí, Bezalel Smotrich, asistió a la ceremonia de inauguración del nuevo asentamiento israelí de Doran, construido en terrenos pertenecientes a los palestinos en Dura, al sur de Hebrón. Durante la inauguración, aprovechó la ocasión para hacer un drástico anuncio: el Protocolo de Hebrón de 1997 había quedado anulado. Firmado como parte de los Acuerdos de Oslo —y apenas tres años después de que un colono israelí-estadounidense masacrara a 29 palestinos en la mezquita de Ibrahím de Hebrón—, el protocolo dividió de hecho Hebrón en dos: H1, que constituye el 80% de la ciudad, donde el ejército israelí cedió el control a la Autoridad Palestina; y H2, que comprende la Ciudad Vieja y los barrios circundantes, donde el ejército israelí mantuvo el control. Es fundamental señalar que, incluso en H2, el Ayuntamiento de Hebrón, gestionado por palestinos, conservaba una autoridad civil limitada en materia de planificación, permisos de construcción y desarrollo de infraestructuras. Sin embargo, la decisión de Smotrich elimina de hecho esa autoridad, despojando al ayuntamiento de su competencia en materia de planificación —incluidos los lugares sagrados de la ciudad, sobre todo la mezquita de Ibrahím— y sometiéndola por completo al control de la Administración Civil, la unidad militar israelí que supervisa la política civil en la Cisjordania ocupada. El mismo día del anuncio de Smotrich, en un aparente intento por contener las repercusiones diplomáticas, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel afirmó que el protocolo no se había anulado por completo. En una publicación en X, el ministerio aclaró «que, contrariamente a las declaraciones del ministro de Hacienda, el Acuerdo de Hebrón no se había cancelado». El ministerio explicó que el gabinete de seguridad había decidido varios meses antes asumir el control de la planificación y la construcción en zonas vinculadas a los colonos israelíes y a los lugares sagrados judíos. Pero esta medida por sí sola tendrá implicaciones de gran alcance para Hebrón, algunas de las cuales ya son evidentes sobre el terreno. El ministro de Hacienda israelí, Bezalel Smotrich, y el ministro de Defensa, Israel Katz, asisten a la ceremonia de inauguración del nuevo asentamiento de Doran, en las colinas del sur de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 16 de junio de 2026 (Chaim Goldberg/Flash90) «En el pasado cada vez que Israel planificaba una construcción en la parte sur de Hebrón, se nos notificaba oficialmente y teníamos la oportunidad de presentar objeciones, un proceso que solía durar unos dos años», explicó Khaled Al-Qawasmi, teniente alcalde de Hebrón y exministro de Gobierno Local de la Autoridad Palestina. «Sin embargo, recientemente, los colonos recibieron la autorización para añadir otra planta al instituto religioso en un plazo muy breve y sin notificarlo al ayuntamiento». Al-Qawasmi se refería a la aprobación por parte de las autoridades israelíes de una residencia para colonos destinada a los estudiantes de la yeshivá de Shavei Hevron, situada en el asentamiento ilegal de Beit Romano, en pleno centro de Hebrón. Aproximadamente 900 colonos viven ya dentro de la ciudad palestina, y el proyecto de la residencia añadiría dos plantas a un edificio comercial de la calle Al-Shalala, la vía principal que utilizan los palestinos para llegar a la Ciudad Vieja de Hebrón. «El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu y Smotrich están dando pasos efectivos hacia la anexión de facto de estas zonas, ya que han dejado de estar bajo nuestra jurisdicción», añadió Al-Qawasmi. Derribar el statu quo Para muchos palestinos, la toma de control por parte de Israel de la planificación y la construcción en el corazón de Hebrón ha suscitado preocupación por el futuro del complejo de la Mezquita de Ibrahím —uno de los monumentos religiosos e históricos más destacados de Palestina—. Banderas israelíes cuelgan de las paredes exteriores de la Mezquita de Ibrahím, en la ciudad cisjordana de Hebrón, el 16 de julio de 2025. (Wisam Hashlamoun/Flash90) Conocido también como la Tumba de los Patriarcas, el lugar es considerado sagrado por judíos, musulmanes y cristianos por su vínculo con Abraham, el primer patriarca judío (conocido por los musulmanes como el profeta Ibrahím), y posee una importancia arquitectónica y cultural única. Los palestinos incluso lograron que la Ciudad Vieja de Hebrón y la mezquita de Ibrahim fueran declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y ambas figuran en la lista de la organización de sitios en peligro. En junio de 2023, tras una campaña de 20 años por parte de los colonos israelíes, Israel inauguró un ascensor en la mezquita —una medida provocadora a la que los palestinos se habían opuesto durante mucho tiempo y que se llevó a cabo sin el consentimiento del Ayuntamiento de Hebrón—. Los recientes cambios en el Protocolo de Hebrón permitirán a Israel emprender nuevas acciones unilaterales para modificar la estructura del lugar sagrado, sin tener siquiera que aparentar que busca la coordinación o la aprobación de las autoridades palestinas locales. De hecho, desde que estos cambios entraron en vigor, las autoridades israelíes ya han comenzado a realizar modificaciones estructurales en la mezquita sin la aprobación palestina, entre ellas diversas medidas para aumentar el acceso de los colonos al lugar y consolidar el control israelí sobre la ciudad. «La ocupación ha comenzado a alterar la mezquita de Ibrahím mediante la construcción de un techo sobre su patio interior, en un intento de cambiar su carácter árabe e islámico», afirmó Al-Qawasmi. La justificación oficial de Israel para el proyecto es proteger a los colonos y a otros visitantes de las inclemencias del tiempo, pero, como señala Al-Qawasmi, «esto también viola la designación de la UNESCO de la mezquita y sus alrededores como Patrimonio Mundial en Peligro». Según Al-Qawasmi, también se han intensificado las restricciones impuestas a los fieles musulmanes. «Ya no se les permite permanecer en los patios de la mezquita; solo pueden acceder a la zona de oración designada, y los soldados comprueban con frecuencia sus documentos de identidad», explicó. Un grupo de palestinos pasa por un puesto de control militar israelí de camino a la mezquita de Ibrahím, en la Ciudad Vieja de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 27 de enero de 2025. (Wisam Hashlamoun/Flash90) Desde hace más de tres semanas, desde que comenzaron las obras en el tejado, el ejército israelí también ha impedido que se emita la llamada a la oración desde la mezquita. Según un miembro del Waqf que habló con +972 bajo condición de anonimato, el ejército alega que esto es necesario mientras duren las obras. Varios palestinos que han sufrido las restricciones más estrictas del ejército explicaron a +972 que la posibilidad de que los fieles entren en la mezquita depende en gran medida del estado de ánimo de los soldados israelíes que se encuentran en la puerta, quienes deciden a cuántos palestinos dejan entrar cada día. Muchos creen que la intención es rechazar a la gente con tanta frecuencia que, al final, se desanimen hasta el punto de ni siquiera intentar entrar. «Esta puerta ha convertido la vida en un infierno» El mismo día en que Smotrich anunció la revocación del Protocolo de Hebrón, las fuerzas israelíes instalaron una puerta de hierro en la entrada de la calle Al-Shalala, en la Ciudad Vieja de Hebrón. Salpicada de cientos de tiendas, esta vía es una de las principales rutas que utilizan residentes, visitantes y fieles para llegar a la mezquita de Ibrahím, situada a unos 15 minutos a pie de la puerta. Aunque ya estaba prohibido que los vehículos llegaran hasta la propia mezquita, la puerta —que puede abrirse y cerrarse a antojo de los soldados israelíes— impide que los coches accedan a las viviendas cercanas y al mercado. Pero para muchos de los que viven y trabajan aquí, la barrera es mucho más que un simple obstáculo para el tráfico; se ha convertido en un escollo más en una ciudad ya de por sí afectada por los cortes de carretera y las restricciones de movimiento. Solo en el kilómetro cuadrado que rodea la mezquita de Ibrahím, Israel ha instalado más de 120 puestos de control y barreras. La presencia de colonos y soldados israelíes en la Ciudad Vieja y sus alrededores también ha dado lugar a frecuentes acosos, actos de violencia y cierres, lo que contribuye a una profunda sensación de inseguridad entre los palestinos. Durante las fiestas judías, los soldados israelíes obligan a los comerciantes palestinos a cerrar sus negocios y despejar las calles antes de escoltar a los colonos por las callejuelas de la Ciudad Vieja. Los residentes afirman que los colonos israelíes suelen provocar a los palestinos por el camino. A solo dos metros de la puerta recién instalada, Badr Al-Tamimi regenta una tienda de recuerdos. Explicó a +972 Magazine que el cierre ha tenido consecuencias devastadoras tanto para los residentes como para los comerciantes. Badr Al-Tamimi en la puerta de su tienda de recuerdos mientras soldados israelíes patrullan por la Ciudad Vieja de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 4 de julio de 2026. (Mosab Shawer/Activestills) «Cerrar la Ciudad Vieja con esta puerta ha convertido la vida en un infierno para quienes viven y trabajan aquí», explicó. «Los visitantes que vienen a rezar a la mezquita de Ibrahím o a comprar sienten ahora que entrar en la zona es como entrar en una jaula. Puedes entrar, pero no puedes salir sin que te registren, te humillen, te retengan o incluso te detengan. Se ha producido un descenso real en el número de personas que acuden a la Ciudad Vieja. Como gobernación más poblada de Cisjordania, donde reside aproximadamente una cuarta parte de la población palestina de la región, Hebrón constituye un importante centro comercial en Palestina. Sus sectores industrial y agrícola —en particular las industrias de la piedra y el mármol— impulsan esta actividad económica, al igual que el turismo, debido a su importancia religiosa e histórica. Sin embargo, en los últimos tres años, la ciudad ha sufrido un notable retroceso económico debido a las restricciones al movimiento, los cierres de carreteras y el consiguiente descenso de las actividades comerciales, industriales y turísticas. En una reciente rueda de prensa, el gobernador de Hebrón, Khaled Dodin, afirmó que el ejército israelí había aislado de hecho la ciudad con 106 puertas de hierro, al tiempo que bloqueaba 16 carreteras de acceso a la zona con montículos de tierra. Mientras Al-Tamimi hablaba, un silencio inquietante invadía las calles, que estaban inusualmente vacías. Los comerciantes permanecían de pie frente a sus tiendas charlando entre ellos, mientras apenas se veía a un puñado de clientes. Para él, el mercado de Khan, situado en el interior de la Ciudad Vieja, ha llegado ya a un punto insalvable. «Este solía ser uno de los mercados más importantes de la Ciudad Vieja, pero se ha hundido comercialmente: muchos comerciantes abren sus tiendas por la mañana y las cierran por la tarde sin haber realizado ni una sola venta», afirmó. «Los grupos de turistas extranjeros dejaron de venir en los últimos años, y ahora los clientes locales también se ven desanimados por la verja y las visitas provocadoras de los colonos». Soldados israelíes protegen a los colonos durante su incursión semanal en la Ciudad Vieja de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 4 de julio de 2026. (Mosab Shawer/Activestills) Prestar servicios municipales a los residentes que viven dentro de las zonas cerradas también se ha vuelto cada vez más difícil, explicó Al-Qawasmi. «Incluso los servicios rutinarios, como la recogida de basura, requieren una coordinación militar previa. Los trabajadores municipales suelen esperar en los puestos de control mientras los soldados inspeccionan sus documentos de identidad, y a algunos se les niega la entrada por completo. Las mismas restricciones se aplican a los equipos de mantenimiento de la red eléctrica y del agua». Según Al-Tamimi, los ataques del 7 de octubre y el posterior genocidio israelí en Gaza dieron a Israel más margen de maniobra para expulsar a tantos palestinos como fuera posible en Hebrón y en toda Cisjordania. «Lo que ocurrió fue que cayeron las máscaras y se reveló su verdadero rostro; quedaron claros el apetito y los planes de la ocupación para apoderarse de la mayor parte posible del territorio», afirmó. «A la ocupación ya no le importa justificar sus acciones». «Un preludio de algo aún peor» Para Zulaikha Al-Mohtaseb, directora de guardería de 64 años y activista comunitaria que lleva décadas viviendo en la zona de la Ciudad Vieja ahora bloqueada por la puerta, las restricciones han añadido otra capa de dificultades a la vida cotidiana. «Ya no puedo coger un taxi hasta mi casa; tengo que ir andando desde la puerta cargando con las bolsas de la compra en la mano», explicó a +972. «Durante el Eid, mis hermanos me dijeron que no podían venir a visitarme por culpa de la puerta, así que tuve que ir yo a verlos». Algunas familias de la Ciudad Vieja se han visto obligadas a alquilar viviendas fuera de las zonas cerradas —especialmente durante las fiestas judías, cuando se cierran las puertas y se intensifican la actividad de los colonos y los ataques— para poder acoger a sus familiares y asistir a reuniones sociales. Un hombre palestino pasa por un control israelí en la calle Al-Shuhada, en Hebrón, en la Cisjordania ocupada, el 3 de julio de 2024. (Yossi Aloni/Flash90) La puerta principal de Al-Mohtaseb da directamente a la calle Al-Shuhada, que discurre paralela a la calle Al-Shalala y que en su día albergó uno de los principales mercados de Hebrón, antes de que Israel cerrara la calle a los palestinos en 1994. Una de las disposiciones del Protocolo de Hebrón exigía la reapertura de la calle Al-Shuhada a los vehículos palestinos, pero, tras la Segunda Intifada, Israel la cerró incluso a los peatones palestinos. «En 2002 los soldados israelíes soldaron mi puerta principal para impedir que la utilizara», recuerda. «En 2006 obtuve un permiso para cruzar la calle Al-Shuhada, pero solo duró un año. En 2009, después de que unos activistas internacionales atravesaran la calle desde mi casa, los soldados irrumpieron en ella, destrozaron los muebles y volvieron a soldar la puerta. Desde entonces ha permanecido cerrada». Desde entonces Al-Mohtaseb se ha visto obligada a entrar y salir de su casa pasando por la de sus vecinos para llegar a la calle Al-Shalala. «También tuve que instalar una valla metálica alrededor de mi balcón después de que unos colonos intentaran trepar a mi casa y me lanzaran piedras», añadió. «Pero el acoso continúa», prosiguió. «Hace poco, mientras regaba mis flores, un colono me gritó: ‘¿Quieres que te lancemos plátanos?’, burlándose de mí mientras yo estaba detrás de la valla metálica de mi propia casa». Varios palestinos explicaron a +972 que la verja instalada al final de la calle Al-Shalala y a la entrada del mercado de Khan tiene como objetivo llevar a cabo lo que denominaron un «desplazamiento silencioso» de la Ciudad Vieja de Hebrón. Basel Adra es un activista, periodista y fotógrafo del pueblo de At-Tuwani, en las colinas del sur de Hebrón. Texto en inglés: +972.com Magazine, traducido por Sinfo Fernández. Fuente: https://vocesdelmundoes.com/2026/07/15/es-como-entrar-en-una-jaula-israel-refuerza-la-opresion-sobre-hebron/

miércoles, 15 de julio de 2026

El jefe del OIEA condena el asesinato del ingeniero jefe de la central nuclear de Zaporozhie

- Sputnik Mundo, El jefe del OIEA condena el asesinato del ingeniero jefe de la central nuclear de Zaporozhie Rafael Grossi, El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), lamentó el ataque de Kiev que causó la muerte del ingeniero jefe de la central nuclear de Zaporozhie, Alexéi Lijachov. "El OIEA fue informado por Rusia de que murió como resultado de un ataque con dron en las inmediaciones de la planta. El director general del OIEA, Rafael Grossi, condenó este episodio y declaró que constituye un ataque inaceptable contra la central y su administración, y supone una grave amenaza para la seguridad nuclear", publicó el organismo en la red social X. La central nuclear de Zaporozhie, la mayor de Europa, se encuentra cerca de la ciudad de Energodar, cuenta con seis reactores de agua presurizada del modelo VVER-1000 y tiene 6.000 megavatios de potencia eléctrica total.

Robots israelíes contra niñas de ocho años en Gaza

Recomiendo: Robots israelíes contra niñas de ocho años en Gaza Por | 14/07/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Naiz Entre las matanzas que el Ejército israelí llevó a cabo ayer en Gaza, acabó con la vida de una niña de ocho años con el «fuego automático» disparado desde una torreta, sistema operado de forma remota o con inteligencia artificial, convertido en un robot letal para la población. Tala Jomaa Mohammad Abu Matar tenía ocho años y estaba sentada en la tienda donde su familia sobrevive en el campamento de refugiados de Al Nur wal Huda, al este de Bureij, en el centro de la Franja de Gaza. El campo se encuentra muy cerca de las posiciones en las que continúan apostadas las tropas israelíes en Gaza, limitadas por una frontera imaginaria conocida como «línea amarilla», sin delimitación clara y que el Ejército va israelí cambiando para ocupar más territorio palestino. Incluso ha añadido una segunda línea –«naranja»– aún más confusa. Las tiendas y «viviendas» de los palestinos van quedando, sin que ellos lo sepan siempre, dentro de esa zona objeto de matanzas diarias por parte de las tropas ocupantes. El único aviso para las familias que intentan regresar a sus casas son las ráfagas de ametralladora o los bombardeos. Testigos palestinos señalaron que el ataque contra la niña provenía de «fuego automático», las armas situadas en torretas en el perímetro de la «línea amarilla». Estas armas están controladas de forma remota por los soldados pero, según medios palestinos, en ocasiones son dirigidas por sistemas de inteligencia artificial, es decir, se convierten en robots. Si ya la intervención directa de los soldados se ha convertido en cacerías de niños, constatadas por las balas que aparecen en cabezas y órganos vitales de los cadáveres, la robotización de la matanza la convierte en absolutamente aleatoria. Cerca de 21.300 niños han muerto en Gaza por ataques israelíes desde el 7 de octubre de 2023. También en Cisjordania Estas armas de control remoto también se han instalado en Cisjordania, en torres de vigilancia en el campo de refugiados de al-Arub, desde donde se disparan habitualmente gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y balas con punta de goma a manifestantes palestinos, al igual que en el puesto de control en Bab Al-Zawiya (punto de control 56) en Hebrón, en el centro de un área muy poblada, Israel ya ha utilizado robots y perros teledirigidos en sus ataques y vigilancia sobre Gaza, así como viejos vehículos militares reconvertidos en bombas móviles para demoler edificios enteros y matar a quien esté cerca. A lo largo de casi tres años de acciones genocidas, también ha empleado herramientas de Inteligencia Artificial, las conocidas como Habsora, Lavender o Gospel, para identificar miles de objetivos –viviendas o personas–, que aceptan un margen de decenas y hasta cien civiles que podrían matar por cada «miembro de Hamas» o edificio sospechoso atacado. Además de la niña en Bureij, el Ejército israelí lanzó ayer también varios bombardeos consecutivos con drones contra un taller mecánico en el barrio de Sabra, en la Ciudad de Gaza, que se cobró la vida de al menos cuatro personas y causó nueve heridos. También murió un hombre y cinco personas, entre las que se incluyen menores, resultaron heridas en un bombardeo dirigido contra tiendas de campaña del campo de desplazados de Al Qadisiya, en Jan Yunis. Las morgues de Gaza registraron un sexto fallecido en el sur del enclave y otro gazatí sucumbió a las heridas sufridas por un ataque israelí contra Bureij hace dos días. Ambulancias Las autoridades de Gaza advirtieron de la amenaza de «parálisis total» del servicio de ambulancias por falta de neumáticos, baterías, repuestos y gasolina, restringidos por Israel, lo que aboca a una «catástrofe humanitaria». De 82 ambulancias para 5.000 transportes semanales, 39 están totalmente fuera de servicio y 17 necesitan reparación urgente. Sin avances Hamas no ve avances significativos en las conversaciones que se desarrollan en El Cairo sobre la propuesta del representante para Gaza de la denominada Junta de Paz, Nikolay Mladenov. Añadió que la disputa sobre el desarme y los salarios pendientes de los exempleados gubernamentales siguen sin resolverse a pesar de la flexibilidad mostrada por Hamas. Fuente: https://www.naiz.eus/es/info/noticia/20260713/robots-israelies-contra-ninas-de-ocho-anos-en-gaza

martes, 14 de julio de 2026

Algunos animales son más iguales que otros': por qué la CPI 'se rompió los dientes' contra la Casa Blanca

- Sputnik Mundo, 'Algunos animales son más iguales que otros': por qué la CPI 'se rompió los dientes' contra la Casa Blanca Tan pronto como la Corte Penal Internacional (CPI) intenta mostrar objetividad y toca los intereses de Occidente, "la independencia de la justicia termina", subrayó el experto internacional en derecho público Ali Fadlallah. La reacción a las órdenes de arresto contra Netanyahu y Gallant reveló el verdadero rostro de Washington. Fadlallah destaca que en los pasillos se le dejó claro al fiscal de la CPI, Karim Khan, que este órgano fue creado exclusivamente para procesar a representantes de África y Rusia. El experto recordó que a lo largo de su historia, la CPI nunca ha llevado a la responsabilidad real a ningún político occidental. La historia de los tribunales de Yugoslavia, Ruanda, Camboya y otros países demuestra que estas instituciones se desmantelan fácilmente "mediante chantaje financiero" y "presión política de las superpotencias". "Las buenas intenciones de los creadores del tribunal fueron completamente pisoteadas por el sesgo, el nepotismo y los escándalos de corrupción, en los que altos funcionarios de la CPI fueron atrapados recibiendo sobornos y manipulando hechos. La verdadera honestidad y objetividad judicial fueron sacrificadas en el altar de la coyuntura política", concluye el experto, resumiendo que el sistema moderno de derecho internacional requiere una reevaluación radical. Fadlallah afirmó que "los pueblos del mundo necesitan un arbitraje justo, y no la legitimación de la voluntad de los hegemones globales", donde "las decisiones clave se toman exclusivamente por el derecho del fuerte". Anteriormente, el Departamento de Estado de EEUU anunció el lanzamiento de una amplia campaña contra la CPI, al considerarla una amenaza para la soberanía estadounidense. La Casa Blanca no oculta su dura presión contra este tribunal, que incluye amenazas de retirar la financiación y paralizar completamente su funcionamiento.

Las venas abiertas de la «nueva Gaza»

Recomiendo: Las venas abiertas de la «nueva Gaza» Por Ricci Galiano | 13/07/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: El Salto El traspaso de poderes de Hamás se presenta como un paso hacia la reconstrucción, pero bajo el “Acuerdo de Paz” de Trump se atisba una administración colonial diseñada para blindar la ocupación y abrir la Franja al capital extranjero. El lunes 6 de julio el portavoz del Gobierno de Gaza anunció el traspaso al Comité Nacional para la Administración de Gaza: un gobierno tecnocrático pactado entre Hamás y la Autoridad Palestina, con el visto bueno de Israel y Estados Unidos. A primera vista parece un procedimiento administrativo más del “Acuerdo de Paz” de Donald Trump, el plan de veinte puntos que Washington firmó en octubre de 2025 y presentó como hoja de ruta hacia el fin de la guerra. Sin embargo, este anuncio llega después de que Israel lleve semanas bloqueando la entrada de Gaza a los miembros electos del Comité Nacional. El “período de paz” por el que Donald Trump se colgó la medalla lo es solo en nombre. La devastadora hambruna que motivó la paralización de La Vuelta en España y la Flotilla a escala global persiste hoy en Gaza porque Israel sigue impidiendo la entrada de suministros y ayuda humanitaria con el apoyo de Estados Unidos. Los puntos de reparto militarizados que Israel y Washington impusieron en sustitución de las agencias de la ONU no han hecho sino agravar la situación: en sus inmediaciones, Naciones Unidas llegó a contabilizar más de un millar de palestinos abatidos mientras hacían cola para conseguir comida. El ejército sionista ha asesinado a más de mil palestinos desde la firma del alto el fuego. Un tiempo en el que Israel ha anunciado su voluntad de tomar la Franja y ha anexionado todavía más territorios, demoliendo por el camino viviendas e infraestructura, a pesar de que el “Acuerdo de Paz” le insta a retirarse progresivamente de la zona. Todo esto lleva a preguntarse cuál es la naturaleza de este acuerdo y del Comité Nacional en el exilio al que se pretende delegar el gobierno de Gaza. Un comité al que se le asigna una transición vaga, sin fecha de conclusión, y que no está abierto ni a ser elegido ni a ser censurado por la población gazatí. Un gobierno que no es independiente, sino que está sometido a la supervisión del Consejo de Paz de Donald Trump. Un consejo que no cumple con ninguno de los criterios esperables de una misión internacional, sino que funciona como una verdadera junta colonial dirigida por Estados Unidos y en la que participa Israel. No en vano lo preside el propio Trump, y entre los nombres que han sonado para pilotar la transición figura el de Tony Blair, corresponsable de la ocupación de Iraq. Mientras tanto, Gaza no solo está ocupada por Israel, sino también por tropas extranjeras enviadas por aliados de Estados Unidos e Israel como Marruecos. O como Egipto y Jordania, que se han reservado para sí el privilegio de formar un nuevo órgano policial palestino cuya obligación, según el Acuerdo, es “pacificar Gaza”. No resulta difícil imaginar qué hay detrás de este término tan ingenuo en apariencia: reprimir cualquier disidencia interna al “proceso de paz” y reservarle a Estados Unidos el derecho de dar un golpe de Estado si el Comité Nacional no se alinea con sus intereses, como llevan décadas haciendo los gobiernos occidentales. ¿Todo para qué? La clave nos la da Estados Unidos. Donald Trump y varios de los miembros de su gobierno llevan anunciando desde antes incluso del Acuerdo de Paz que su interés es convertir Gaza en un paraíso para la especulación fiscal e inmobiliaria. Ya en febrero de 2025 el propio presidente fantaseaba abiertamente con expulsar a la población y transformar la Franja en “la Riviera de Oriente Próximo”. Un proyecto que incluye el confinamiento de la población palestina a “zonas residenciales”, extendiendo a Gaza el régimen de apartheid que lleva años ejecutando Israel contra los palestinos atrapados en las fronteras de su estado ilegítimo y contra una Cisjordania para la que ahora se planea un muro no demasiado diferente al que Trump propuso para la frontera con México o el que Marruecos ha construido para consolidar su anexión del Sáhara Occidental. Los planes filtrados a la prensa, como el bautizado GREAT Trust y modelado por la consultora Boston Consulting Group, contemplan pagar a los propietarios gazatíes con “tokens” digitales a cambio de que abandonen la Franja, levantar sobre los escombros ciudades inteligentes y zonas económicas especiales, y financiarlo todo con un fondo de hasta 100.000 millones de dólares a diez años. No en vano Jared Kushner, yerno del presidente, había celebrado que la costa de Gaza es “propiedad de primera línea de playa” de enorme valor inmobiliario. Este proyecto para la Franja promete traducirse en grandes beneficios para las empresas estadounidenses e israelíes, movidas por el mismo interés que hay detrás de la participación de las distintas potencias que componen esta junta colonial y su milmillonario fondo internacional para Gaza —una reconstrucción que la ONU cifra en más de 50.000 millones de dólares. Si algo nos demostró la masacre de Iraq, es que la reconstrucción y la reparación son procesos que abren camino para la inserción de los capitales extranjeros, sacando provecho de la miseria y la destrucción para edificar un orden de explotación y dependencia. Así se hizo para dominar la industria petrolera iraquí —donde la Autoridad Provisional de la Coalición abrió por decreto la economía al capital extranjero con la Orden 39 y repartió la reconstrucción en contratos a dedo entre firmas como Halliburton— y tenemos indicios suficientes para sospechar que se pretenderá hacer lo propio con los campos vírgenes de gas natural de la costa de Gaza. El botón es el yacimiento Gaza Marine, descubierto frente a la costa en 1999 y con reservas valoradas en miles de millones, lleva más de dos décadas bloqueado por Israel. Imponer un clima represivo y de vulnerabilidad estructural es el medio para ponerse las cosas fáciles. La presencia de miembros vinculados a la Autoridad Palestina en el Comité Nacional para la Administración de Gaza, como el más alto cargo de este y el actual ministro de Vivienda del gobierno de Al-Fatah, sólo nos reafirma esta idea. No podemos olvidar que la Autoridad Palestina y Al-Fatah son los arquitectos de un régimen de colaboración y claudicación al sionismo que, sin embargo, no ha puesto freno a la invasión y la masacre desde su mayor hito: los Acuerdos de Oslo de 1993. Aquellos pactos, que nacieron prometiendo un Estado palestino, acabaron convirtiendo a la Autoridad en una gestora de la ocupación y en una subcontrata de su seguridad. Una línea política con la que Al-Fatah no ha roto en su reciente VIII Congreso a pesar de la creciente oposición de sus bases y la cada vez más sangrante impopularidad de su gobierno en los sondeos disponibles. Una verdadera misión internacional para la reconstrucción de Gaza habría comenzado por sancionar y embargar de forma efectiva a Israel para prevenir nuevos ataques. Habría priorizado dotar de medios a los gazatíes para constituir un gobierno de transición que represente la diversidad de la resistencia palestina. Habría abierto un paso humanitario que garantizara la soberanía palestina sobre la entrada de alimentos y suministros. Habría asegurado que los fondos para la reconstrucción acaben en manos de un gobierno fuerte capaz de planificar una reconstrucción de Gaza que beneficie a los palestinos y no al capital extranjero. Pero nada de esto cabe esperar de un campo internacional que hace tiempo aceptó, a grandes rasgos, la derrota del pueblo palestino y que está más ocupado en pensar cómo beneficiarse de ella. Ricci Galiano es miembro de la Acampada x Palestina de Madrid. Fuente: https://www.elsaltodiario.com/analisis/nueva-gaza-reparto-colonial

lunes, 13 de julio de 2026

EEUU da por finalizado el tercer ataque consecutivo contra Irán

- Sputnik Mundo, EEUU da por finalizado el tercer ataque consecutivo contra Irán El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que las fuerzas estadounidenses completaron otro ataque aéreo de cinco horas contra Irán, dirigido contra objetivos en Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas, como parte de la ofensiva de cuatro meses contra el país persa. El CENTCOM afirmó que los ataques alcanzaron sistemas de defensa costera, bases de misiles y drones, así como capacidades marítimas, justificando los ataques como "necesarios para proteger el transporte marítimo comercial". El comunicado también indicó que más de 50.000 militares se encuentran actualmente desplegados en Oriente Medio. EEUU emprende la tercera ola consecutiva de ataques contra Irán hace 7 horas Estados Unidos continúa justificando los repetidos ataques contra territorio iraní como actos de "seguridad", mientras que Irán sostiene que la injerencia militar extranjera en el estrecho de Ormuz y la región no quedará impune.

Una OTAN frágil y empresarial

Recomiendo: Afilando las garras bajo protesta Una OTAN frágil y empresarial Por Sergio Ferrari | 13/07/2026 | Mundo Fuentes: Rebelión Negocios militares vs. protestas ciudadanas El 7 de julio en la capital turca se habló fundamentalmente de negocios y de cómo serán empleados los recursos adicionales destinados a la industria bélica producto del constante aumento de los presupuestos militares en cada país. El segundo día, se afilaron las líneas estratégicas de la Alianza, la más importante entre potencias capitalistas, que llegó a su cónclave anual atravesada por fricciones. Las tensiones de Donald Trump con una parte de los líderes europeos siguen pesando y fuerte en una OTAN que hasta su llegada a la Casa Blanca reunía aliados que se respetan entre sí. Los días previos en la propia Turquía y en muy diversas ciudades europeas, fuerzas progresistas se movilizaron para protestar contra la OTAN, el aumento desenfrenado de los presupuestos militares, así como contra el armamentismo y el reforzamiento de las tendencias bélicas en el continente y el mundo. Las mismas fueron convocadas entre otras en Londres, París, Bruselas, Atenas, Viena, Hamburgo, Fráncfort, Colonia y Zúrich. A diferencia de otras manifestaciones alter mundialistas de los últimos años, las actuales contra la OTAN fueron solo parcialmente cubiertas por los medios de prensa y tuvieron, por lo tanto, una limitada repercusión informativa. En el país anfitrión, y con una capital-sede extremadamente militarizada, las manifestaciones fueron reprimidas con dureza y con el saldo de decenas de detenidos. Además de Ankara, se realizaron en Estambul, Esmirna y Samsun. Según diversos medios informativos en esas ciudades “grupos de izquierda, organizaciones de la sociedad civil y asociaciones profesionales congregaron a cientos de manifestantes para denunciar la celebración de la cumbre y reclamaron la salida de Turquía de la Alianza” (https://www.swissinfo.ch/spa/al-menos-35-detenidos-en-las-protestas-contra-la-cumbre-de-la-otan-en-turqu%C3%ADa/91712966). Repartir la torta Según informó la propia OTAN, en el Foro de la Industria de Defensa del martes 7 se anunciaron varios proyectos importantes “que estimularán la producción y la innovación en materia de defensa en toda la Alianza y proporcionarán nuevas capacidades para fortalecer el aparato de disuasión y defensa de la OTAN” (https://www.nato.int/fr/news-and-events/articles/news/2026/07/07/tens-of-billions-in-new-procurements-revealed-at-the-nato-summit-defence-industry-forum-in-ankara). Participaron allí los ministros de defensa de los países de la OTAN junto con representantes de un centenar de grandes empresas con el objetivo de definir, en concreto, cómo se materializarán los compromisos de inversión asumidos un año antes en la reunión precedente de La Haya. Es decir, cómo se distribuirá esta cada día más grande torta bélico-industrial y quién sacará los mayores beneficios. Como declaró Rutte, «el dinero está ahí, y vamos a aportar aún más», al tiempo que instaba a los gobiernos y a la industria a «trabajar juntos, con mayor rapidez, para obtener mejores resultados». El ex primer ministro neerlandés quien dirige la OTAN desde 2024 y ha demostrado una afinidad casi servil hacia Donald Trump, no se quedó en banalidades. Presentó lo que definió como la Ventanilla Industrial de la OTAN, que consiste en una nueva plataforma diseñada para facilitar la interacción entre las empresas armamentistas y la propia Alianza. Por primera vez se publicó un resumen no clasificado de la demanda futura de la Alianza, proporcionando a las grandes empresas del sector información precisa sobre las necesidades presentes y futuras de la misma. La segunda iniciativa consiste en la creación del denominado Motor de la OTAN, que tiene como objetivo aumentar la capacidad de producción conectando las unidades de fabricación de empresas de los sectores civil y de defensa en todos los países de la Alianza. Se trata de contratos mil millonarios, que según Rutte “proporcionarán los medios esenciales para ejercer nuestras capacidades de disuasión y defensa… Lo que fomentará el crecimiento de nuestras economías, impulsará la innovación y contribuirá a la creación de cientos de miles de empleos a ambos lados del Atlántico». En ese contexto, Rutte anunció la próxima entrega del décimo aparato del tipo Airbus A330 MRTT -de los doce previstos-, a la flota multinacional de aviones de reabastecimiento aéreo polivalentes (pueden transferir en vuelo 111 toneladas de combustible). También la adquisición del sistema aéreo no tripulado Triton de la estadounidense Northrop Grumman, que pretende mejorar las capacidades de vigilancia marítima de la Alianza. Así como la compra conjunta de aeronaves GlobalEye de la empresa sueca Saab para modernizar las capacidades de detección y control aéreo de largo alcance. Estos aparatos adaptados para funcionar en el marco de la guerra electrónica y de la ciber guerra pueden detectar barcos a aproximadamente 400 kilómetros de distancia e incluso una moto marina o el periscopio de un submarino en un radio de 185 km. El secretario general también presentó la iniciativa Drone Edge, que incrementará significativamente la inversión en sistemas anti drones y mejorará la formación de los operadores de tales aparatos. Temas de discordia Para la OTAN, el cónclave de Turquía -país que cuenta con el segundo ejército más grande a la Alianza- fue el momento de evaluar, además, los grandes temas pendientes y las tareas cumplidas por los Estados miembros. Uno de ellos y tal vez esencial, es el aumento del presupuesto militar de cada país miembro. Antes de la cumbre Mark Rutte había anticipado que los aliados europeos y Canadá ya habían logrado avances significativos hacia el objetivo de un gasto en defensa correspondiente al 5 % de su Producto Interno Bruto (PIB) para 2035. Hasta ahora, según Rutte, “el progreso ha sido impresionante” y tras solo un año “ya destinan aproximadamente el 4 % de su PIB a defensa y seguridad”. Porcentajes que en el caso de algunos países europeos siguen siendo cuestionados por Donald Trump, quien llegó a Ankara repitiendo dos argumentos irritantes que reabrieron las tensiones con sus aliados. Reiteró sus críticas porque las naciones europeas no acompañaron a Estados Unidos en su guerra contra Irán ni en el despliegue de una fuerza única para controlar el Estrecho de Ormuz, lo que provocó una crisis de credibilidad de la Alianza ya que Washington se vio “defraudado” por la actitud europea. Además, volvió a relanzar el delicado tema de Groenlandia, que hace parte de Dinamarca pero que el presidente republicano quisiera anexar a los Estados Unidos, argumentando, esencialmente, cuestiones geoestratégicas de seguridad. Tan pronto llegar a Ankara -en el marco del reinicio de ataques militares contra Irán que significan el fin del frágil alto al fuego-, Trump removió ambas temáticas en sus declaraciones públicas con el objetivo de condicionar el marco de discusión de la cumbre. Reactualiza así, una vez más, la táctica ya conocida de imponer su propia agenda y sus prioridades en los espacios multilaterales. En ese sentido, reiteró sus amenazas de retirar el apoyo a la defensa militar de Europa. En los últimos meses y dependiendo de su humor momentáneo, Donald Trump ha atacado, criticado, subestimado o desestimado a dirigentes de los países europeos aliados. Sus ataques pasaron de Pedro Sánchez de España a Giorgia Meloni de Italia, pero también a los primeros ministros de Alemania o Gran Bretaña, según fueran las coyunturas y sus cambiantes estados de ánimo. Ráfagas de críticas que avivaron tensiones diplomáticas y que han hecho perder la confianza de gran parte de la dirigencia europea hacia Donald Trump y viceversa y que repercute directamente en el frágil e inestable funcionamiento de la OTAN. En Ankara el presidente estadounidense no cambió su discurso munido con argumentos y valoraciones contradictorias y cambiantes. En ciertos momentos reconoció los avances presupuestarios de sus aliados, en otros, arremetió con sus críticas ya conocidas. Ejemplo emblemático de sus humores variables es lo que declaró sobre España. Aterrizando a Turquía la clasificó de “mala gente” y “que se debía reconsiderar los acuerdos económicos” con el país ibérico. En tanto en el avión de retorno a Washington le dedicó elogios por el cumplimiento de sus compromisos presupuestarios. Todo para la guerra A pesar de esas tensiones reales, el comunicado final de la Cumbre de Ankara emitido por la propia OTAN obvió cualquier diferencia y se centró en los logros puntuales, en la unidad de la Alianza. Señala que las inversiones militares están aumentando, se desarrollan nuevas capacidades, la producción industrial de defensa se incrementa y los aliados europeos y Canadá desempeñan un papel cada vez más importante en su seguridad. Revindica también el aumento paulatino, constante y significativo de los presupuestos para la defensa de cada Estado, así como la cooperación con la industria para fortalecer las capacidades de disuasión y defensa de la OTAN. Subraya que dirigentes de Estados y empresarios del sector militar acordaron en la capital turca proyectos de adquisición por valor de más de 50.000 millones de euros y la inversión de más de 40.000 millones en sistemas aéreos no tripulados durante los próximos cinco años. Y que, adicionalmente, la OTAN ratifica su apoyo incondicional a Ucrania a quien destinará 70.000 millones de euros en equipo militar, asistencia y entrenamiento en 2026 y a repetir en 2027. Ni una palabra de parte de los voceros de la Alianza ni de la dirigencia política presente en Ankara sobre el origen de los fondos para reforzar el aparato bélico-industrial de la OTAN. Presupuestos militares que se duplican o triplican y que atentan en cada Estado miembro contra sectores sensibles como la educación, la salud o la cooperación internacional. Lo que es claro y evidente que una tajada mayor de la torta que no crece va para la guerra, lo que significa un golpe más contra los contribuyentes y el Estado social que en Europa se viene debilitando a pasos agigantados. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.