viernes, 17 de abril de 2026

El discurso del excepcionalismo evangélico-sionista

Recomiendo: Trump en Aviñón El discurso del excepcionalismo evangélico-sionista Por Napoleón Saltos Galarza | 17/04/2026 | EE.UU., Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Rebelión Los hechos El 7 de abril, el Papa León XIV calificó como «inaceptables» las amenazas de Trump de que “toda una civilización morirá esta noche» si Irán no cumplía con un plazo para abrir el estrecho de Ormuz. El Papa instó a buscar una salida diplomática antes de la Pascua y pidió a los ciudadanos estadounidenses a contactar a sus líderes políticos y congresistas para exigir una salida diplomática y rechazar la guerra. «La posesión de armas atómicas es inmoral per se. Pero amenazar con su uso preventivo contra una civilización milenaria como la persa, justificándolo con textos sagrados manipulados, constituye un pecado que clama al cielo. La Santa Sede no será cómplice de una nueva cruzada en Oriente Medio con el silencio.»[1] El 12 de abril, el presidente Trump arremetió contra el Pontífice en redes sociales, llamándolo «débil», «liberal» y «equivocado» en política exterior. «El nuevo Papa es un tipo muy triste. Está en Roma rodeado de esos muros enormes que él tanto odia, diciéndole a Estados Unidos que no puede defenderse del Terror Islámico Radical. ¡Nuestros evangélicos son gente maravillosa! No necesitamos lecciones de fe de alguien que vive en un país que ni siquiera paga su parte justa en la OTAN. ¡DÉBIL!» Trump afirmó que León XIV debería «enfocarse en ser un gran Papa y no un político; y amenazó con regresar al “Papado en Aviñón”. «Mire, yo respeto la religión, nadie ha hecho más por la religión que yo. Pero este Papa… escuche, Francia tiene un palacio hermoso en Aviñón. Históricamente, ¿sabe?, los Papas vivían allí cuando Roma se ponía difícil. Si este Papa sigue poniéndose del lado de los mulás que quieren borrar a Israel del mapa, quizás deberíamos recordar esa historia. Quizás el verdadero cristianismo, el que ama a Estados Unidos, necesita un lugar más agradable para… ya sabe, para operar. Y yo conozco gente que podría arreglar eso muy rápidamente.» El Papa respondió: «El Sucesor de Pedro está encadenado a Roma no por un capricho histórico, sino por la sangre de los mártires Pedro y Pablo. Ningún palacio extranjero, por muy cómodo o poderoso que sea, puede albergar el Munus Petrino. Quien quiera un Papa de bolsillo, que vaya a buscarlo a los infiernos, que allí ya tienen uno. Aquí en Roma seguiremos siendo libres aunque estemos solos.» La tensión aumentó cuando el Papa se distanció de los intentos de la administración Trump (específicamente del Secretario de Defensa, Pete Hegseth) de presentar la campaña contra Irán como una «misión cristiana». «Es una blasfemia invocar el Santo Nombre de Dios para bendecir la destrucción de pueblos enteros. Quien dice ‘Dios está con nosotros’ mientras apunta misiles contra niños en Teherán o en Tel Aviv, no habla en nombre de Dios, sino que se hace un ídolo de su propia ideología nacional. El Dios de Abraham es Padre de muchos pueblos, no padrino de una sola nación.» El Papa se mueve en un discurso teológico trascendente, utiliza un lenguaje teológico (blasfemia, ídolo, Munus Petrino) para elevar el conflicto del plano político al plano de la ortodoxia doctrinal. Trump utiliza un lenguaje de negocios y reality show (débil, perdedor, lugar más agradable) para deslegitimar la autoridad moral del Papa ante su base electoral evangélica, a quienes describe como los verdaderos cristianos «ganadores»; mientras busca enredar la polémica en los juegos geopolíticos. «Él habla de mártires. Yo hablo de ganadores. Nadie va a la iglesia para oír a un perdedor quejándose de Estados Unidos. Si el Vaticano no quiere bendecir a nuestros soldados, nosotros encontraremos pastores que sí lo hagan. Pastores con coraje. No socialistas con sotana blanca escondidos en Suiza.» Ante los ataques, León XIV declaró, el 13 de abril de 2026, al iniciar su viaje a África, que «no tiene miedo» a la administración Trump y que continuará denunciando la guerra y el uso de armas nucleares. «No tengo miedo a la administración Trump ni de proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es lo que creo que debo hacer y la misión de la Iglesia en el mundo. No somos políticos. No miramos la política exterior desde la misma perspectiva que él pueda entenderla… No tengo intención de entrar en un debate con él. No creo que el mensaje del Evangelio esté destinado a ser abusado de la forma en que algunas personas lo están haciendo. Continuaré hablando alto y claro contra la guerra, buscando promover la paz y el diálogo… Demasiadas personas están sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido asesinados, y creo que alguien debe levantarse y decir que hay un camino mejor.» El Papado en Aviñón La amenaza de Trump de regresar llevar el Papado a Aviñón está cargada de simbolismo, una metáfora histórica para intimidar al Papa León XIV. Un mensaje de que tiene el poder y la intención de someter al Vaticano a sus intereses políticos. El Papado de Aviñón (1309–1376), conocido como el “Cautiverio en Babilonia” fue un periodo de casi 70 años en el que siete papas residieron en Aviñón (actual Francia) en lugar de Roma. El origen fue un conflicto entre el Papa Bonifacio VIII y el rey Felipe IV de Francia, quien quería cobrar impuestos a la Iglesia y demostrar que el poder del Estado estaba por encima del espiritual. Tras la muerte de Bonifacio, el rey francés maniobró para que se eligiera a un papa francés (Clemente V), quien trasladó la sede papal a Aviñón. Durante este tiempo, los papas perdieron su independencia y se convirtieron en meros instrumentos de la corona francesa. La Iglesia fue vista como una institución corrupta y «secuestrada» por intereses políticos extranjeros. El fondo La disputa de fondo es sobre el liderazgo mundial ético-político. Trump habla desde el discurso del excepcionalismo evangélico-sionista. El Papa representa la voz de 1.400 millones de católicos en el mundo, incluidos los 53 millones en Estados Unidos, con un fuerte crecimiento del 38% de conversiones de los adultos mayores respecto al año anterior. Las respuestas han venido no sólo de los obispos de Estados Unidos, sino también de representante políticos mundiales. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha calificado los ataques del presidente estadounidense al Papa León XIV como «inaceptables» y ha expresando su «solidaridad» con el Pontífice. Esta defensa, inusual por provenir de una aliada cercana de Trump, ha desencadenado una ruptura pública con la Casa Blanca. El presidente estadounidense respondió con dureza, criticando a Meloni y afirmando que se había equivocado sobre su «valentía», acusándola de querer que «Estados Unidos haga el trabajo por ella para abrir el Estrecho de Ormuz» y de no preocuparse por la amenaza nuclear iraní, sugiriendo que Irán podría «hacer saltar a Italia por los aires». El giro geopolítico de Meloni fue más allá, suspendió el acuerdo de defensa con Israel, vigente desde 2003. La justificación fue la escalada de los ataques israelíes contra Líbano, incluido el ataque a un convoy de “cascos azules” italianos de la FINUL, en medio de las negociaciones en Islamabad. El detonante fue la obstaculización para celebrar la Semana Santa y oficiar la misa en el Santo Sepulcro. El Presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, condenó los insultos de Trump «en nombre de la gran nación de Irán» y afirmó que la profanación de «Jesús, el profeta de la paz y la hermandad, no es aceptable para ninguna persona libre.” Irán obtiene un apoyo clave ante la ofensiva de Trump; si bien el Papa aclaró que su misión no es política, que el papel de la Iglesia es anunciar el mensaje de paz de Jesús. La polémica se expande. En la ceremonia en la Casa Blanca, el miércoles el 1º de abril, la Pastora Paula White-Cain comparó las batallas políticas del presidente Trump con el arresto y resurrección de Jesús, asegurando que él «venció a la muerte» ante sus adversarios; concluyó que, debido a la victoria de Cristo, el presidente será «victorioso en todo lo que ponga la mano» y será utilizado como un instrumento de Dios para «derrotar el mal». En su portal Truth Social, en un video se reviste de la imagen de Jesús curando todos los males; ridiculiza e instrumentaliza el mensaje cristiano desde su visión como elegido de Dios. Cada Papa asume su misión, en el contexto en que desempeña su papel como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, con su estilo personal propio. Francisco centró su mensaje en el cuidado de la Casa Común y la solidaridad con los pobres. León XIV se ha visto obligado a asumir como tema central la defensa de la paz mundial ante la amenaza de la hecatombe de la guerra, con riesgo para la subsistencia de la humanidad. Francisco tenía un lenguaje más mediático y político, León se mueve en el campo de pastoral y el mensaje doctrinario; pero busca la acción de la comunidad cristiana, el poder de la oración y la intervención ante los representantes para que detengan esta amenaza. No se trata de un problema geopolítico, sino de una cuestión civilizatoria y de fe. León XIV, Robert Prevost, con doble nacionalidad, norteamericana y peruana, reúne la posibilidad de un diálogo civilizatorio, la posibilidad de escuchar al otro y unir visiones que tienen raíces diferentes. “El actual pontífice encarna, en muchos sentidos, el perfil de un papa para el siglo XXI. Su formación multicultural y su amplia trayectoria como misionero, jefe de su orden agustiniana y prefecto del Dicasterio para los Obispos, cargo en el que interactuó con obispos de todo el planeta, le otorgan una perspectiva global única. Habla inglés, español e italiano con fluidez, y conoce el francés, lo que le permite moverse con naturalidad entre diversas culturas.” (Allen, 2025, pág. 9) En una entrevista él se autodefine como Alguien que tiene una profunda apreciación por la humanidad […] una fe profunda en que, de alguna manera, el misterio de Jesucristo, Dios encarnado, nos llega a todos nosotros. Creo que tengo la capacidad de sentarme con otras personas y reconocer la bondad en ellas. En la conversación, el diálogo, el respeto, soy capaz de ver ese bien, sea la otra persona alguien de fe o no, y compartir parte de la alegría y la esperanza de lo que significa estar vivo, el regalo de la vida. Entonces, para mí, y especialmente como agustino, [tengo la capacidad de] ver que, como hijos e hijas de Dios, estamos llamados a un bien mayor y que todo lo que hacemos aquí está orientado hacia la plenitud de la vida y el amor en las manos de Dios. Mucho de eso es un misterio, y no pretendo entenderlo ni mucho menos poder explicarlo. (…) Cuando conoces a Jesucristo, y cuando reconoces que Dios nos ha llamado, creado y amado, compartir eso con otras personas es simplemente un regalo magnífico.” (Allen, 2025, pág. 9) Jerusalén Simbólicamente, Jerusalén es el centro del conflicto, pero es también el signo de su posibilidad de convivencia. Jerusalén es considerada la Ciudad Santa y el epicentro espiritual para cada una de las religiones monoteístas, abrahámicas, el judaísmo, el cristianismo y el islam. (La Hora, 2017) Un sitio de encuentro, sobreposición y disputa. Para los judíos, fue la sede del Primer y Segundo Templo de Salomón y cuenta con la presencia de la Roca Fundacional, la primera que existió en el universo, a partir de la cual Dios lo había esculpido todo, donde se apoyaba el muro del Sancta Sanctórum del Templo de Salomón que fue destruido. Actualmente, el Muro Occidental (Muro de las Lamentaciones) es el último resquicio del Templo. Los cristianos la veneran por ser el escenario en el que transcurrió la vida de Jesús, y en particular, la crucifixión y resurrección de Jesús. Está el Coenaculum, la sala de la Última Cena, el Jardín de Getsemaní. Destaca la Vía Dolorosa que concluye en la Iglesia del Santo Sepulcro, el lugar donde Cristo murió y resucitó. En el Monte de los Olivos está la iglesia de la Ascensión, el lugar en que el Mesías ascendió a los cielos. Para el Islam, es la tercera ciudad más sagrada después de La Meca y Medina. Aquí se encuentra el Domo de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa, desde donde los musulmanes creen que el profeta Mahoma ascendió al cielo, en una visión luego de un viaje desde La Meca. El retorno de la religión La modernidad iluminista se sustentó en el poder de la razón ante la fuerza de la religión y la metafísica. La «modernidad» occidental, según Max Weber, se define por un proceso de «desencantamiento del mundo», cuyo núcleo es la pérdida de lo sagrado, mágico o misterioso como principio explicativo de la realidad. (Marotta, 2024) Weber señala el costo de este paso: si bien la ciencia nos da certeza técnica, es incapaz de responder a las preguntas fundamentales sobre el sentido de la vida, lo que llamaba «las cuestiones últimas». De la desacralización del mundo, Occidente pasa a la muerte de Dios, en sentido nietzscheano. Aunque el sustento ideológico de la fase de acumulación fue la ética protestante en torno al trabajo y al ahorro, impulsada por la Reforma de Lutero y la radicalización calvinista. Esta visión sustenta la concepción religioso-política de los “Padres fundadores” en Estados Unidos. En nuestro tiempo se da un proceso aparentemente contradictorio, en Occidente. Entra en crisis la ética protestante y se instaura una racionalidad “cínica”, que disocia la verdad del bien, una inversión ética, en donde el bien es el obstáculo. Y se produce el retorno de un fundamentalismo cristiano-sionista, que relee el calificativo de “pueblo elegido” desde interpretaciones apocalípticas de la llegada del Milenio del Reino. Ese es el sentido del mensaje de Netanyahu de que, desde una perspectiva histórica de supervivencia y poder, Jesús no tendría ventaja sobre Gengis Kan. «En este mundo, no basta con ser moral. No basta con ser justo. No basta con tener razón. La agresividad superará a la moderación». (Anwer, 2026) Y también el sentido de la declaración de Trump: “Mi propia moralidad. Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme. No necesito el derecho internacional.” Para Trump la verdad es meramente táctica. Las Reglas y Convenciones son obedecidas cuando convienen, pero son ignoradas cuando obstruyen sus propósitos. (Lawton, 2026) No se trata de un relativismo moral, sino de una modificación estructural de la relación entre la verdad con el bien y el mal, de la relación entre moral y poder. Maquiavelo reloaded, a destiempo. Paradójicamente, cuando él habla del Papado en Aviñón, es él quien termina encerrado en el castillo. El diálogo civilizatorio En nuestra época se abre una oportunidad, la posibilidad de un diálogo civilizatorio como reconocimiento del otro, la posibilidad de nuevas bases para la paz La decadencia de la hegemonía unilateral de Occidente abre paso a un mundo multipolar y al “retorno” de otras visiones civilizatorias silenciadas. Retornan, ya sea bajo los proyectos de Estados-imperio, como en el caso de Rusia, China o India, la defensa del Estado regional de Irán. O bajo la forma de nuevas espiritualidades, o de visiones “deístas”, en el camino de Baruch Spinoza: “Dios y la Naturaleza son una misma cosa (Deus sive Natura);” no hay separación entre el creador y lo creado. Las leyes de la física, los átomos, tus pensamientos y las estrellas no son «obras» de Dios; son expresiones de la esencia divina misma. (Spinoza, 2011) Regresan las preguntas civilizatorias claves sobre la vida y la muerte, sobre el bien y el mal. La modernidad occidental-capitalista tenía las respuestas, pero ahora se han diluido. Podemos abordar un diálogo entre la ciencia y las otras sabidurías. Podemos intuir las potencialidades y los límites de la cosmovisión basada en las ciencias desde Occidente y abrirnos a las miradas civilizatorias inconclusas. Desde la Abya Yala, podemos comunicarnos, dialogar con los aportes de la Alta Cultura Andina, con fundamentos para una ciencia y filosofía andinas. Hay varias rutas de exploración. (Saltos, Enero 2026) Trabajos citados Allen, E. A. (2025). León XIV. Ciudadano del mundo, misionero del Siglo XXI. Lima, Perú: Penguin Random House Grupo Editorial S. A. Anwer, J. (21 de Marzo de 2026). Jesus, Genghis Khan and Israel that Netanyahu has made. Obtenido de Indiatoday: https://www.indiatoday.in/opinion/story/jesus-genghis-khan-and-israel-that-netanyahu-has-made-2884949-2026-03-21 La Hora. (31 de Diciembre de 2017). Jerusalén, cuna de las tres grandes religiones monoteístas. La Hora. Obtenido de https://www.lahora.com.ec/archivo/Jerusalen-cuna-de-las-tres-grandes-religiones-monoteistas-20171231-0115.html Lawton, A. (11 de Enero de 2026). If Trump’s only constraint is his ‘own morality’, heaven help us. Teh Guardian. Obtenido de https://www.theguardian.com/us-news/2026/jan/11/if-trumps-only-constraint-is-his-own-morality-heaven-help-us Marotta, M. (1 de Agosto de 2024). A disenchanted world: Max Weber on magic and modernity. Journal of Classical Sociology, XXIV(3), 224-242. Obtenido de https://sage.cnpereading.com/paragraph/download/?doi=10.1177/1468795X231160716 Saltos, N. (Enero 2026). Ciclos cósmicos. UNA RUTA DESDE EL DIÁLOGO CIENCIAS-SABERES ANDINOS A LA ESPIRITUALIDAD. Ponencia para el Diálogo Internacional sobre Espiritualidades, Pontificia Universidad Católita del Ecuador. Centro de Estudios Latinoamericanos, Quito. Spinoza, B. (2011). Ética demostrada según el orden geométrico. (V. Peña, Trad.) Madrid: Alianza Editorial. Nota: [1] Las citas de los pronunciamientos del Papa provienen de publicaciones de la prensa italiana (Avvenire, La Repubblica) y de transcripciones oficiales de la Casa Blanca y la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Las citas de los pronunciamientos de Trump provienen de publicaciones de la prensa estadounidense y de los mensajes de Truth Social, la plataforma virtual de Donald Trump. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

jueves, 16 de abril de 2026

Del Gran Israel al imperio sionista-estadounidense

Avanzada Recomiendo: 3 Del Gran Israel al imperio sionista-estadounidense Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someone Por Irmgard Emmelhainz | 16/04/2026 | EE.UU., Palestina y Oriente Próximo Fuentes: La Jornada - Imagen del genocidio perpetrado por Israel contra la población civil de Gaza; en tres años Israel asesinó a más de 20.000 niños palestinos. Foto: Palestinian Centre for Human Rights. Ya pasan los 30 días de guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, donde se aplican diferentes formas de barbarie avanzada por la tecnología. Según un reportaje reciente, el ejército de Estados Unidos usa al Maven Smart System de Inteligencia Artificial (a través de Palantir) como arma de guerra para acelerar el proceso de identificar blancos de guerra. Si ese sistema jugó algún papel en el ataque de Estados Unidos a la escuela Shajareh Taybbeh en Teherán, matando a 170 personas, casi todas niñas, este sistema no es muy exacto. Lo describen como un tipo de Google Earth para la guerra: un mapa con puntos blancos con coordenadas que dan información de lo que está exactamente ahí: amigo o enemigo. Las alianzas entre las compañías inversoras en el avance de la inteligencia artificial de Silicon Valley e Israel, y el nuevo orden de vigilancia administración y eliminación de las poblaciones consideradas redundantes por el capitalismo extractivista global se van haciendo más y más transparentes. Sam Altman, el CEO de Open AI, además de haber firmado un contrato con el Pentágono para implementar sus tecnologías para la vigilancia masiva en Estados Unidos, ha hecho declaraciones públicas de su interés en invertir en Israel para transformarlo en un eje central de desarrollo de tecnologías para la vigilancia y el control cibernéticos. Alex Karp es el CEO abiertamente sionista de Palantir, la compañía que está colaborando con el gobierno de Trump para amalgamar todos los archivos digitales de los ciudadanos en una sola base de datos para facilitar la vigilancia masiva y un sistema de predicción de comportamiento para la acción policial preventiva. Su tecnología está detrás de las deportaciones masivas de ICE, el programa de drones automatizados del Pentágono, el perfilamiento racista de ciudadanos por parte de la policía en Estados Unidos, y también para los ataques del Ejército israelí contra Gaza. Crean una versión del imperio de Estados Unidos salida de una pesadilla de ciencia ficción. Dominan al mundo a través de la inteligencia artificial y la implementación aceleracionista del poshumanismo de Silicon Valley. Por un lado, Israel es central al nuevo imperio dada su expertise para exportar en la masificación de la ciberseguridad, en predicción de comportamiento, y monitoreo de poblaciones. Prueba de ello es la palestinización incipiente de las minorías en Estados Unidos. El segundo día de su mandato, Donald Trump dictó una orden que busca impedir que todos los niños nacidos en Estados Unidos obtengan la nacionalidad estadunidense. El proyecto de ley para redefinir quién es considerado ciudadano –dependiendo si los padres están en el país sin documentación o de forma temporal– está actualmente en debate en la Suprema Corte. Los límites en el derecho a la ciudadanía consolidarán la producción legal de ciudadanos de segunda, facilitarán que sectores de la población sean gobernados como no-ciudadanos, como los palestinos: gobernados con derechos distintos al resto de la población. Por otro lado, la escalada de los ataques contra Gaza, en Líbano, Siria, Cisjordania e Irán han sido interpretados por observadores y comentaristas como un avance del movimiento por el Gran Israel, es decir, la expansión territorial de Israel a través del genocidio y limpieza étnica como el cumplimiento del destino divino. Ésta es una creencia real reflejada en las cúpulas políticas y religiosas en Israel, basadas en un pasaje del Génesis 15:18-21 en la Biblia, que describe la alianza de Dios con Abraham, prometiéndole a su descendencia la tierra “desde el río Nilo hasta el río grande, el río Éufrates”. El 7 de octubre le ha permitido al gobierno silenciar la oposición interna y del mundo externo. Israel obtuvo carte blanche para realizar esta agenda ideológica. Lo que es distinto a previas etapas del genocidio es que cuando Israel invadió Cisjordania y Gaza en 1967, Líbano en 1978, 1981 y hasta 2006, la gente no había sido desplazada ni sus tierras hechas baldías. La visión del Gran Israel incluye una agenda de pureza, control y dominación total territorial, y están aplicando el modelo de Rafah y Beit Hanun de limpiar étnicamente el área antes de ocuparla. Con la incipiente expansión de las fronteras de Israel, la gente desplazada ya no tendrá hogar adónde regresar. ¿Cómo se va a ver el mapa de Medio Oriente en cinco o 10 años? Esta guerra no sólo está cambiando la vida de millones de árabes, israelíes y persas, sino que está desestabilizando al mundo, está colocando a la humanidad en un punto de inflexión. Con una visión sionista guiando al poder la alianza de Estados Unidos con Israel y la implementación de la inteligencia artificial como herramienta de control y genocidio, hacen de Estados Unidos la estructura imperial más poderosa. Mientras la administración de Trump continúa los bombardeos en Irán, los ataques a los cárteles en América Latina son sólo el comienzo de lo que Joseph Humire (el asistente de guerra para la defensa de la patria y los temas de seguridad de las Américas) llamó en una conferencia de prensa la semana pasada operación Exterminio Total. Humire declaró que en el horizonte están planeados más golpes contra América Latina, en la frontera de Colombia y Ecuador (recordemos la bomba lanzada el 3 de marzo que no explotó), los ataques a Venezuela en enero, el bloqueo de petróleo y la crisis humanitaria fabricada en Cuba, la operación Lanza Sureña o la campaña militar de Estados Unidos contra barcos en el Caribe y Pacífico del Este, las amenazas a Petro –los nuevos desarrollos de la Doctrina Donroe que no podemos ignorar–. Poema de Mosab Abu Toha: Cuando morimos, nuestras almas dejan nuestros cuerpos, / se llevan con ellos todo lo que amaron / en nuestras habitaciones: las botellas de perfume, / el maquillaje, los collares, las plumas. // En Gaza nuestros cuerpos y habitaciones se aniquilan .// Nada queda para el alma. // Hasta nuestras almas, /se quedan atrapadas durante semanas bajo los escombros. // Ahora por años. Irmgard Emmelhainz: Autora del libro El cielo está incompleto: Cuadernos de viaje en Palestina Fuente: https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/04/14/opinion/del-gran-israel-al-imperio-sionistaestadunidense

martes, 14 de abril de 2026

Trump no sólo pierde la guerra, sino la empatía y quizá hasta el juicio

Recomiendo: Trump no sólo pierde la guerra, sino la empatía y quizá hasta el juicio Por Aram Aharonian | 14/04/2026 | EE.UU. Fuentes: CLAE - Rebelión ¿Cómo se pone fin a una guerra que, al inicio de las operaciones, se suponía que terminaría en una semana? ¿Cómo se declara el fin de una guerra en la que la victoria se ha proclamado en repetidas ocasiones?, se preguntan los analistas internacionales. El fin de una civilización, anunciado por Trump, es otra contradicción: Estados Unidos gana la guerra, pero Irán no es derrotado. Trump anuncia una victoria pírrica, y los ayatolás siguen gobernando. El problema mayor no es que Donald Trump perdiera la guerra. Según la revista SERA (y muchos otros), ya había perdido el juicio, después que la empatía y la sensibilidad humana. Se embarcó en una guerra sin sentido contra Irán y salió derrotado. Irán fue masacrado, parte de su liderazgo fue asesinado, miles de ciudadanos fueron asesinados y una parte de su infraestructura y arsenales militares fueron destruidos. SERA señala que por suerte, también carece de inteligencia (contaminada por el narcisismo) y, con su arrogancia característica, empieza a disparar su ametralladora giratoria sin rumbo ni propósito. En geopolítica, el fracaso de Trump agrava aún más el aislamiento de Estados Unidos. Europa ya no confía en la alianza con Washington y comienza a buscar su propio camino hacia la defensa y nuevas alianzas económicas y diplomáticas. «Esta guerra no es nuestra», declaró el ministro de Asuntos Exteriores alemán, resumiendo la declaración de independencia europea ante la guerra estadounidense-israelí en el Golfo. A pesar de que la prensa trasnacional trata de maquillar la realidad Trump perdió la guerra y está perdiendo el rumbo en poco más de un año en el cargo. Exalta el poder militar y aumenta la agresividad estadounidense, llevando al país al aislamiento, a la pérdida de su liderazgo global y a la destrucción de su imagen como nación democrática y socio confiable. Si dependiera de Trump, el «imperio estadounidense» se hundirá en el lodo de su propia arrogancia: eso sería beneficioso para la paz mundial. El resultado de la guerra es un autoengaño: los estadounidenses dicen salir victoriosos. Pero los iraníes no son derrotados. El fin de una civilización, en el discurso melodramático de Donald Trump, forma parte de una retorcida narrativa que –como es habitual- poco tiene que ver con la realidad, pero en definitiva es la “realidad” que quieren escuchar , que quieren imponer los estadounidenses. Pero a pesar de Trump y el genocida Benjamín Netanyahu, Irán, como nación y como proyecto de poder civilizatorio, perdurará. Dado su desastroso historial, su prepotencia, la agresión permanente e los migrantes, los delirios de apropiación de los países y de sus riquezas, la oposición política a su arrogante presidente está creciendo en Estados Unidos. Tras la movilización de aproximadamente ocho millones de personas en casi todas las ciudades grandes y medianas del país —las protestas No Kings—, los líderes del Partido Demócrata están empezando a reaccionar, y ya circulan en el Congreso peticiones de destitución contra el presidente. Pero no hay que hacerse demasiadas ilusiones. El narcicista Trump sigue proclamando la victoria, a pesar de haber logrado únicamente la destrucción parcial del arsenal de misiles iraní, pero a un costo enorme en términos materiales, humanos, diplomáticos y políticos, incluyendo un daño interno significativo en Estados Unidos. Los pequeños y ricos países del Golfo Pérsico han descubierto que no pueden contar con Washington para su protección ante una posible agresión externa. China y Rusia simplemente observan y cosecharán las consecuencias de las aventuras de Trump. Irán emergió victorioso, resistió la maquinaria de guerra más poderosa del planeta y continúa siendo gobernado por la teocracia de los ayatolás, contrariamente a lo que afirman Trump y Netanyahu. En el acuerdo de alto el fuego provisional, Teherán accedió a reabrir el estrecho de Ormuz, pero mantuvo la «soberanía iraní sobre la ruta», una prerrogativa que no tenía antes de la agresión trumpista. Ahora Trump quiere bloquearlo. Irán también insinuó que podría imponer un peaje como compensación por la destrucción del país, dado que los diez puntos del acuerdo de paz contemplan el pago de reparaciones por los daños de guerra. Asimismo, incluye el levantamiento de todas las sanciones (primarias y secundarias) y el desbloqueo de los activos iraníes en el extranjero. El acuerdo provisional reconoce el derecho de Irán a enriquecer uranio (disputado por Israel), e Irán se comprometió –nuevamente- a no producir una bomba atómica El líder demócrata en la estadounidense Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, señaló: «Está completamente desequilibrado», obviamente refiriéndose al mandatario. Incluso entre los republicanos y sus aliados, se alzan voces de protesta e indignación contra su violencia y su retórica agresiva e irrespetuosa, con la que promete devastar Irán y «eliminar una civilización entera». Destruye centrales eléctricas, carreteras, puentes, ferrocarriles y plantas desalinizadoras. Diputados y senadores republicanos advirtieron que Trump podría cometer genocidio y crímenes de guerra si ataca la infraestructura civil de Irán. En uno de los ataques más duros contra el presidente, la comentarista política y partidaria de Trump, Candace Owens, lo calificó de «lunático genocida» y pidió la intervención del Congreso y las Fuerzas Armadas. Lo peor es que en América Latina hay muchos que quieren imitar a Trump. Claro, no al derrotado, sino al que se llevaba los países por delante, saqueándolos violentamente, siempre en el sacrosanto nombre de la democracia y la “civilización” occidental y cristiana. *Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE) Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 13 de abril de 2026

Ningún puerto en los golfos estará seguro si se amenaza el territorio de Irán, advierte Tehéran

Ningún puerto en los golfos estará seguro si se amenaza el territorio de Irán, advierte Tehéran - Sputnik Mundo, 13.04.2026 Ante las continuas amenazas de Washington contra el pueblo iraní y la seguridad del país, la república establecerá un régimen de control permanente de la navegación en el estrecho de Ormuz, declaró el portavoz del cuartel general del principal mando militar de Irán, Ebrahim Zolfagari. Según el vocero, los buques de países considerados hostiles a Irán no tendrán derecho a transitar por el estrecho. "Las FFAA de Irán declaran de forma explícita y categórica que la seguridad de los puertos en los golfos Pérsico y de Omán será o bien para todos, o bien para nadie. Si la seguridad de los puertos de Irán en el golfo Pérsico y el mar de Omán se ve amenazada, ningún puerto en estas aguas estará a salvo", señala el comunicado citado por la emisora de radio y televisión IRIB. La víspera, tras el fracaso de las negociaciones del 10 de abril entre las delegaciones de Estados Unidos e Irán, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que la Armada de EEUU bloqueará todas las embarcaciones que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz. Zolfagari tildó de "criminales" e "ilegales" las restricciones impuestas por EEUU a la navegación en aguas internacionales, afirmando que constituyen en esencia un "acto de piratería".

Sobre la frágil tregua armada y la derrota simbólica de Trump frente a Iran

Recomiendo: Sobre la frágil tregua armada y la derrota simbólica de Trump frente a Irán Por Carlos Fazio | 13/04/2026 | EE.UU., Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Mate Amargo (Montevideo) - Ilustración de Carlos Latuff para Brasil de Fato. La pausa de las hostilidades entre EE.UU. e Irán durante dos semanas alivia momentáneamente la tensión, pero deja claro que las principales contradicciones entre ambas partes siguen sin resolverse, lo que permite prever una nueva escalada. El martes 7 de abril de 2026 pasará a la historia como un día negro para Donald Trump. Por la mañana, desde la Casa Blanca, con su insensible y caótico estilo de negociación que lleva la marca de un gangster despiadado acostumbrado a salirse con la suya mediante la coacción y la imprevisibilidad, pero que ahora no está consiguiendo lo que quiere, Trump amenazó con la destrucción masiva de Irán si no cedía a su ultimátum postrero. Dijo: “Toda una civilización morirá esta noche, para no volver más”. La advertencia, que de consumarse constituiría un crimen de guerra según el fenecido derecho internacional, fue publicada con total naturalidad en la red de su propiedad, Truth Social, junto a anuncios de bolígrafos con forma de bala, sombreros patrióticos y una cena de gala en Mar-a-Lago. Y agregaba: “Ahora que tenemos un Cambio de Régimen Total y Completo [en Irán], en el que prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, quizá pueda ocurrir algo revolucionariamente maravilloso, QUIÉN SABE. Lo averiguaremos esta noche, uno de los momentos más importantes de la larga y compleja historia del mundo”. El mensaje, según consignó Katie Rogers, corresponsal del New York Times en Washington, se difundía dos días después de que Trump conmemorara el Domingo de Pascua pidiendo a los iraníes que pusieran fin a su bloqueo del estrecho de Ormuz: “Abran el puto estrecho, locos bastardos, o vivirán en el Infierno — SOLO VEAN. Alabado sea Alá”, escribió. En la mente del presidente y de sus asesores, el ultimátum pretendía poner fin a un conflicto autoinfligido y persuadir a Teherán para que abriera el estratégico estrecho. Pero el martes por la noche todo cambió. Trump volvió al modo diplomático como simulación, canceló la “destrucción de la civilización” persa y anunció que había aceptado una propuesta mediadora de Pakistán, que exigía un alto al fuego de “doble vía” de dos semanas y el reinicio de negociaciones. Después de 39 días de haber desatado junto con el régimen sionista de Israel una guerra de agresión, traicionera e ilegal, fue, tácitamente, el reconocimiento de que había sufrido una enorme derrota estratégica. Aunque como buen productor de telerrealidad, Trump dijo que EU había alcanzado y superado todos los objetivos militares en Irán y veía viable un acuerdo de paz, la tregua armada lo exhibe en su locura enfermiza, sociopática, de amenazar, asesinar, destruir, masacrar, sin pensar en lo que viene después de una guerra fracasada. Trump condicionó el alto al fuego a la “apertura completa, inmediata y segura” del estrecho de Ormuz y confirmó la recepción de una propuesta iraní de 10 puntos. Por su parte, Irán aseveró que la aceptación de sus condiciones para una tregua de dos semanas significó para Washington y Tel Aviv “una derrota innegable, histórica y aplastante”. Según las autoridades de Teherán, a pesar de desplegar una fuerza abrumadora, Estados Unidos e Israel se vieron obligados a aceptar su propuesta, que incluye: un compromiso fundamental de no agresión; el mantenimiento del control iraní sobre el estrecho de Ormuz; la aceptación del enriquecimiento de uranio; el levantamiento de todas las sanciones primarias y secundarias, y el fin de todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y de la Junta de Gobernadores de la AIEA; el pago de compensaciones a Irán; la retirada de las fuerzas de combate estadunidenses de la región y el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el de la resistencia islámica en el Líbano. El Consejo Superior de Seguridad Nacional de Irán, indicó que siguiendo las recomendaciones del nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtabá Jameneí, se había decidido celebrar negociaciones con EU en Islamabad (capital de Pakistán) para ultimar los detalles, de manera que en un plazo máximo de 15 días, “una vez finalizada la victoria de Irán en el campo de batalla, esta pueda consolidarse también en las negociaciones políticas”. No obstante, advirtió: “Tenemos el dedo en el gatillo y, en cuanto el enemigo cometa el más mínimo error, responderemos con toda nuestra fuerza». Claves de una derrota estratégica Si bien las negociaciones que comenzarán el viernes 10 en Islamabad no significan el fin de la guerra no declarada por Washington y Tel Aviv contra Irán, cabe consignar que Trump y el sionista Benjamín Netanyahu no lograron ninguno de sus objetivos declarados. Cometiendo traición y perfidia, lanzaron la guerra de agresión el 28 de febrero en medio de conversaciones nucleares indirectas entre Teherán y Washington. El objetivo inicial de Trump y su compinche israelí era la fantasía de un cambio de régimen en Irán. Por eso, la primera oleada de ataques se dirigió específicamente contra el líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, quien fue asesinado junto con varios altos mandos militares. Las oleadas posteriores se dirigieron contra jefes castrenses y altos funcionarios iraníes. Sin embargo, el sistema de la República Islámica, que ha sobrevivido a casi cinco décadas de complots y conspiraciones, y cuya estructura institucional no se sustenta en un solo individuo, no sólo no colapsó sino que, esgrimiendo la legítima defensa según las normas del derecho internacional, contraatacó, infligiendo graves daños a sus enemigos y a las monarquías del Golfo Pérsico aliadas de Estados Unidos e Israel, que hospedaban las ahora destruidas bases militares del Pentágono en Medio Oriente. Otro de los objetivos de Trump y Netanyahu era el programa nuclear iraní, definido como una amenaza existencial por el régimen expansionista de apartheid de Israel, una potencia atómica clandestina y al margen de cualquier fiscalización. Antes de la guerra del Ramadán (conflicto actual), engatusado por el aventurero Netanyahu, Trump amenazó con una acción militar para desmantelarlo, a pesar de que, tras la guerra de 12 días de junio de 2025, afirmó que el programa ya estaba “aniquilado”. Su intento, ahora, de infiltrar comandos especiales y atacar las instalaciones nucleares de Isfahán fracasó estrepitosamente, ya que el Pentágono perdió varios aviones sin lograr ningún resultado. Tampoco lograron diezmar el programa de misiles balísticos iraníes, otro objetivo estratégico israelí. Trump también estaba obsesionado con el estratégico estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo, y por el que transitan buques petroleros y gasísticos de Arabia Saudita, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Irán y Kuwait, que llevan sus productos a través del océano Índico a países como la India, China, Corea del Sur y Japón. Había prometido abrirlo por la fuerza, pero fracasó. La Armada iraní había cerrado de facto la vía marítima a los buques estadunidenses y aliados tras el inicio de la guerra no provocada. Cualquier intento de cruzar el estrecho sin el consentimiento de Irán era una receta para el desastre. Trump lanzó varias amenazas: reabrir el estrecho o enfrentarse a ataques contra las centrales eléctricas, las plantas desalinizadoras, los puentes y otras infraestructuras críticas civiles iraníes. Los plazos se modificaron de 48 horas a cinco días, luego a diez días y finalmente a 48 horas, antes de que finalmente cediera y aceptara sentarse a negociar la propuesta de 10 puntos de Irán. Un par de horas antes de su anuncio, Trump había fracasado, también, en el Consejo de Seguridad de la ONU, gracias al veto de China y Rusia a una propuesta de resolución de Baréin, donde respaldado por Washington no se denunciaba los ataques de Israel y EU a Irán y sí la aceptación a abrir el Estrecho de Ormuz por la fuerza; lo que de hecho significaba castigar a la víctima y aceptar la criminalidad del victimario. En síntesis, los cambios constantes en los objetivos de la inútil campaña militar estadunidense/israelí, desde el primer día hasta el cuadragésimo, revelaron una asombrosa falta de estrategia y claridad. Millonarias pérdidas del Pentágono Más allá del fracaso estratégico, Estados Unidos sufrió graves daños militares y económicos a causa de los ataques de represalia de la “Operación Verdadera Promesa 4” de Irán: 100 ataques en 40 días. Según informes especializados, solo durante la primera semana, los ataques de represalia iraníes costaron a los contribuyentes estadunidenses más de mil millones de dólares. El despliegue de portaviones y aviones de combate representó 630 millones de dólares, mientras que la pérdida de aviones F-15 E en Kuwait sumó casi 300 millones de dólares, según un análisis de Press TV. La guerra se había convertido en una trampa costosa (en términos políticos) para la administración Trump, ampliamente considerada un error de cálculo estratégico sin ganancias militares sobre el terreno. Precisamente, por eso, el papel del criminal de guerra y prófugo de la justicia internacional, Benjamín Netanyahu, fue clave. Como no podía hacerlo solo, arrastró a Trump a una guerra innecesaria. Pero un total de 100 oleadas de ataques con misiles y drones iraníes arrasaron bases militares estadunidenses en toda la región, obligando a las fuerzas del Pentágono a abandonar sus posiciones fortificadas y refugiarse en hoteles y oficinas, donde también fueron golpeados. Y si bien Washington ha minimizado el número de bajas, especialmente el de muertos, estimaciones independientes cifran las muertes en cientos. La Quinta Flota del Pentágono en Baréin, bastión de la presencia militar estadunidense en el Golfo Pérsico, sufrió los daños más graves. Los ataques iraníes impactaron repetidamente su cuartel general en Manama, demostrando un nuevo modelo de guerra asimétrica e infligiendo daños irreparables a la infraestructura, los depósitos de municiones y los edificios de mando. El poder aéreo de EU también sufrió grandes pérdidas, amén de que el espacio aéreo iraní pertenece a Irán, y cualquier nueva intrusión será respondida con el mismo fuego. El 27 de marzo, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) destruyó un avión E-3 Sentry AWACS valorado en 700 millones de dólares en la base aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudí, junto con varios aviones de guerra electrónica y aviones de reabastecimiento en vuelo. Días antes, Irán y las fuerzas de la Resistencia iraquí derribaron seis aviones cisterna KC-135 Stratotanker, pilares fundamentales del reabastecimiento aéreo. Días después, Irán logró derribar un caza furtivo F-35 Lightning II por primera vez en su historia. Ese activo multimillonario del ejército estadunidense fue atacado en el centro de Irán. Varios F-15, F-16, F-18, más de una docena de drones MQ-9 Reaper y más de 170 drones también fueron derribados o dañados. Cuatro radares AN/TPY-2 THAAD y una instalación de alerta temprana de Catar, valorada en mil millones de dólares, también fueron alcanzados. El 3 de abril, considerado un viernes negro, la Fuerza Aérea de EU perdió un F-15 E Strike Eagle, un A-10 Thunderbolt II, varios drones MQ-9 Reaper y plataformas de reconocimiento Hermes también fueron derribadas por las defensas aéreas iraníes, que han mejorado considerablemente desde la guerra de los 12Días. Pero como veremos, el domingo 5 sería peor. Los dos factores que empujan a Trump a negociar El martes 7, el canal panárabe Al Mayadeen citó a una fuente militar de alto rango iraní que reveló los dos factores que empujaban a Trump a negociar: la situación en el estrecho de Bab ElMandeb y la fallida operación de Isfahán, el domingo anterior. Según el mando castrense, a pesar de las fanfarronadas de Trump, Washington tomaba muy en serio las amenazas de cierre del estrecho de Bab El-Mandeb por el movimiento de Resistencia Ansarolá de Yemen, especialmente tras detectar movimientos operativos relacionados con ellas. Además, dijo que Trump y su entorno, pese a sus habituales exageraciones propagandísticas, eran plenamente conscientes de la magnitud del revés estratégico sufrido en la fallida operación de Isfahán. La fuente señaló además que la administración Trump reconocía que no tiene margen para avanzar sobre el terreno ni para sostener un enfrentamiento exitoso con Irán en el ámbito marítimo, y que anticipaba un incremento significativo en los precios de los hidrocarburos.. El domingo 5, las Fuerzas Armadas iraníes destruyeron varias aeronaves enemigas al sur de Isfahán. Falsamente, ese día Trump declaró que el Ejército estadunidense realizaba operaciones de búsqueda y rescate del segundo piloto del caza F-15 derribado el viernes 3, afirmando que “decenas de aeronaves” participaron en esa misión. Tras ese episodio, el portavoz de la Cancillería iraní, Ismail Baghaei, destacó las interrogantes que rodeaban la acción estadunidense, sugiriendo que podría estar vinculada a un intento de apoderarse de uranio enriquecido iraní. Subrayó que la operación violó la soberanía de Irán y que persistían dudas sobre la versión estadounidense debido a la distancia entre el punto de aterrizaje de las aeronaves estadunidenses en Isfahán y el lugar señalado oficialmente en la provincia de Kohgiluyeh y Boyer Ahmad. En paralelo, información publicada por The Washington Post coincidía con esas sospechas: el diario reportó que el Ejército propuso a Trump un plan para incautar unos 450 kilogramos de uranio altamente enriquecido en territorio iraní. Dicho plan contemplaba el traslado aéreo de equipos de perforación y la construcción de una pista de aterrizaje para aviones de carga C 130, con el fin de extraer y sacar del país el material radiactivo. A ello se sumaba que parte del uranio iraní se encuentra en instalaciones fortificadas, entre ellas un emplazamiento cercano a Isfahán ubicado en túneles profundos, cuyo acceso requeriría operaciones de perforación complejas y estrictos protocolos de seguridad, posiblemente acompañados de un despliegue terrestre de gran escala. A su vez, el martes, información exclusiva obtenida por Press TV, citada por los medios árabes Hispantv y Al Mayadeen, reveló que fuerzas especiales de EE.UU. cayeron en una trampa tendida por Teherán, al intentar infiltrarse en las instalaciones nucleares iraníes en Isfahán y sufrieron una vergonzosa y aplastante derrota estratégica. Según Press TV, la operación de EE.UU. en Isfahán no tenía ninguna relación con la supuesta misión de rescate de un piloto del caza F-15 Eagle derribado. El fallido ataque se produjo después de que la aviación estadounidense llevara a cabo extensas operaciones de reconocimiento aéreo en los días previos a la incursión. Durante esas misiones iniciales de infiltración y reconocimiento, Estados Unidos, y posiblemente el régimen sionista, perdieron un número significativo de aeronaves, incluyendo al menos un A-10 Thunderbolt II y dos helicópteros Black Hawk. La información obtenida por Press TV revela que la “hora cero” de la fallida operación de Isfahán se fijó durante una reunión secreta en la Casa Blanca bajo la supervisión directa del propio presidente Trump. El lugar de aterrizaje para dos aviones de transporte Hércules C-130, elegido tras un reconocimiento previo, era una pista abandonada situada peligrosamente cerca de una de las instalaciones nucleares. El medio sostuvo que el error de cálculo de los estadunidenses fue creer que la defensa aérea iraní no podría contrarrestar las aeronaves implicadas en esa operación. Asimismo, algunos indicios apuntan a que generales estadunidenses destituidos habían advertido seriamente al secretario de Guerra, Pete Hegseth, sobre el alto riesgo de una operación de ese tipo. Sin embargo, debido a la falta de conocimientos militares y a la insistencia de Trump en seguir adelante, los generales fueron destituidos apenas días antes de la operación de Isfahán. Aun así, se desplegaron múltiples aeronaves para la operación, mientras que las Fuerzas Armadas y de seguridad iraníes se encontraban en estado de máxima alerta, esperando su llegada. De hecho, los comandos especiales de EE.UU. cayeron directamente en una trampa tendida por las fuerzas iraníes, que inicialmente no mostraron una reacción seria ante el aterrizaje del primer C-130 que transportaba a decenas de soldados de élite. La evidencia muestra que esa aeronave se desvió ligeramente al aterrizar en la pista de tierra abandonada. Minutos después, se aproximó un segundo avión C-130 que transportaba vehículos especializados, cuatro helicópteros MH-6 Little Bird, dos MQ-9 Reaper y cuatro helicópteros modelo UH-60 Black Hawk que fueron derribados. En ese momento, las fuerzas iraníes ya desplegadas en el lugar atacaron al segundo avión antes de que pudiera aterrizar, convirtiendo su aterrizaje normal en uno de emergencia. Dos helicópteros Black Hawk llegaron poco después. Fue en ese momento cuando los aviones, helicópteros y comandos que habían desembarcado del primer avión se convirtieron en objetivos perfectos para las Fuerzas Armadas iraníes. Después de que las fuerzas especiales de EE.UU. se dieron cuenta de que habían caído en la trampa, la sala de crisis de la Casa Blanca tomó una decisión crucial: la operación principal para infiltrarse en el sitio nuclear se transformó en una operación de rescate desesperada para las decenas de comandos estadounidenses atrapados bajo el fuego iraní. El Pentágono envió inmediatamente varios aviones más pequeños para evacuar a sus fuerzas, logrando a duras penas reunir a los comandos y sacarlos de la situación mortal. La operación de rescate se llevó a cabo con tanta prisa que algunos soldados y oficiales abandonaron su equipo, incluyendo, según las pruebas en poder de Press TV, el documento de identificación de un oficial estadounidense que había quedado en la zona, para salvar sus vidas. Tras la evacuación de los comandos, cazas estadounidenses establecieron una línea de fuego con un radio de 5 kilómetros para impedir que las fuerzas iraníes se acercaran a los C-130 abandonados en la pista de aterrizaje. Los cazas también bombardearon intensamente su propio equipo para evitar que cayera en manos iraníes. Las fuerzas especiales ni siquiera tuvieron la oportunidad de volar con los helicópteros especiales Little Bird; algunos fueron destruidos en tierra, mientras que otros fueron destruidos dentro del segundo avión C-130. Pero hay algo aún más grave. Según declaró el domingo el portavoz del Cuartel General Central de Jatam al-Anbia, “las aeronaves fueron derribadas por la defensa aérea iraní, y las propias fuerzas de Estados Unidos terminaron bombardeando a sus propios soldados”. “La humillación del presidente Trump y de su ejército derrotado no podrá repararse con retórica, guerra mediática ni operaciones psicológicas”, apostilló el vocero castrense iraní. Según fuentes militares iraníes, al menos cinco militares estadunidenses murieron en la operación. La aplastante derrota de la operación de Isfahán, habría provocado que Trump celebrara apresuradamente y de forma caótica varias ruedas de prensa para encubrir el fracaso y presentarlo, falsamente, como una operación de rescate de pilotos. La información obtenida por Press TV describe estas maniobras propagandísticas lideradas por Trump y su poco informado secretario de Guerra, Hegseth, como reminiscencias de las películas de Hollywood: “mentiras al estilo Goebbels” que ni siquiera han sido aceptadas por gran parte del público estadunidense. Burlándose de las afirmaciones de Trump, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, publicó una imagen de los restos destruidos del C-130 en su cuenta X, escribiendo con sar

domingo, 12 de abril de 2026

Llamamiento a los católicos del cardenal Robert McElroy

Post en X de Dr.Hector Frisble. aliado cercano del Papa León XIV, el cardenal Robert McElroy, recibió una ovación al final de su homilía, donde pidió a los católicos que tomaran medidas cívicas para ayudar a poner fin a la guerra "inmoral" contra Irán 🇮🇷 "Cuando salgamos de esta iglesia esta noche, debemos ir más allá de la oración. Como ciudadanos y creyentes en esta democracia que apreciamos tan profundamente, debemos abogar para que nuestros representantes y líderes busquen la paz” "No basta con decir que hemos rezado. También debemos actuar. Porque es muy posible que las negociaciones fracasen debido a la terquedad en ambas partes, y que el presidente reinicie esta guerra inmoral” "En esa coyuntura crítica, como discípulos de Jesucristo llamados a ser pacificadores en el mundo, debemos responder con una sola voz: "No. No en nuestro nombre. No en este momento. No con nuestro país". x.com/ChristopherHal…

Repaso de un año de estrategia TACO «Trump siempre se acobarda»

Recomiendo: Repaso de un año de estrategia TACO «Trump siempre se acobarda» Por Yago Álvarez Barba | 11/04/2026 | Opinión Fuentes: El Salto Diario Desde las treguas en sus ataques bélicos hasta las retiradas de aranceles, repasamos todas las veces que el presidente ha hecho méritos para ganarse la fama de ‘Trump Always Chickens Out’. Amenazas, exabruptos, intimidación, más amenazas, fechas límite, más faltas de respeto, violencia verbal… Si obtiene el resultado esperado, araña una victoria. Si no lo obtiene, pues se echa atrás sin cumplir las amenazas mientras se da aires de ganador que ocultan que se haya acobardado. Podría ser la estrategia de un matón de patio de colegio en un instituto, pero es la del presidente de la primera potencia del mundo. La última ha sido el alto el fuego en Irán tras amenazar con “destruir una civilización” si el régimen iraní no aceptaba a abrir el estrecho de Ormuz y unas condiciones de rendición que no han aceptado, sino que ha sido Trump el que ha aceptado un decálogo que sabe a derrota y genuflexión ante los ayatolas. Pero no es la primera vez. De hecho, este 9 de abril se cumple un año del más sonado de los Trump Always Chickens Out (TACO por sus siglas en inglés) y pistoletazo de salida de un año en el que la credibilidad de las amenazas de Trump cada vez es menor. El 2 de abril de 2025, Donald Trump proclamaba el Día de la Liberación. Con ese rimbombante y marketiniano nombre que evocaba a la emancipación de los esclavos, el presidente le declaró la guerra comercial a todo el planeta. Tablillas en mano como si de una figura bíblica se tratara, mostró al mundo unas relaciones de países y porcentaje de aranceles que no tenía mucho sentido económico. Con impuestos mínimos del 10% a todo el globo, otros países llegaban a alcanzar porcentajes próximos al 50% por el simple hecho de tratarse de economías exportadoras de manufacturas, como Camboya o Vietnam. Trump rompía las reglas del juego del comercio global que habían sido impuestas por la propia potencia norteamericana. No se libraba de esta guerra ni una pequeña isla donde sólo viven focas y pingüinos. Aranceles Trump Donald Trump anuncia los aranceles que impondrá a muchos páises desde este 2 de abril. Las bolsas se desplomaron. Los mercados entraron en caos. El mayor comprador de manufacturas del mundo decidía gravar todas esas importaciones, lo que podría provocar distorsiones de todo tipo, stocks que se acumulan, precios que se encarecen en Estados Unidos, fábricas que se cierran en algún otro lado del planeta. Pero los mercados se guardaban un as en la manga que no dudaron en sacar cuando Trump decidió romper las reglas sobre las que se cimenta su beneficio económico sin que hubiera un plan b para proteger las ganancias de las empresas en Estados Unidos y de estas en el resto del mundo. Durante los siguientes días, los mercados empezaron a dar la espalda a los bonos norteamericanos. Los inversores aceleraron las ventas de deuda, lo que hizo subir el bono del Tesoro estadounidense a diez años por encima del 4,5%, el termómetro de la confianza que tienen los mercados en Estados Unidos y en el dólar como valor de refugio en tiempos de crisis. En lugar de correr a comprar dólares, como ocurre en otros shocks económicos, los inversores se deshacían de ellos, la capacidad de financiarse de la Casa Blanca se encarecía y el dólar perdía valor. Igual que le ocurrió a Liz Truss, quien tuvo que retirar su paquete fiscal y dimitir de la presidencia de Reino Unido, los mercados torcieron el brazo a Trump. Trump Always Chickens Out (TACO), significa Trump siempre se acobarda, aunque una traducción más literal y despectiva es Trump siempre hace el gallina El 9 de abril anunció una prórroga en la implementación de los aranceles de 90 días. “Aunque Trump logró resistir la caída del mercado bursátil, una vez que el mercado de bonos también comenzó a debilitarse, era solo cuestión de tiempo antes de que desistiera de sus exorbitantes aranceles», explicaba Paul Ashworth, economista jefe para Norteamérica de Capital Economics, en unas declaraciones recogidas por la BBC. Las bolsas, felices con su hazaña, se dispararon y recuperaron gran parte de lo perdido en esa semana sin reglas. Trump se había acobardado y no sería la única vez, sino que acabaría siendo tan común que se acabó acuñando un término que en el último año ha pasado a formar parte del lenguaje periodístico, de las estrategias geopolíticas de los países que se enfrentan a las amenazas de Trump e incluso a los inversores. Trump Always Chickens Out, significa ‘Trump siempre se acobarda’, aunque una traducción más literal y despectiva podría ser ‘Trump siempre hace el gallina’. La gran recogida de cable del 9 de abril con la prórroga de los aranceles del Día de la Liberación marcaba la consolidación de TACO como estrategia común del empresario convertido en presidente Si bien el término ya se había utilizado con anterioridad, la gran recogida de cable y repliegue de tablillas bíblicas del 9 de abril con la prórroga de los aranceles del Día de la Liberación marcaba un antes y un después en la consolidación de TACO como estrategia común del empresario convertido en presidente. Los mercados habían acobardado a Trump porque se habían plantado ante él y sus desmanes económicos que ponían en riesgo el beneficio de sus inversiones. México y Canadá ya lo han digerido Sin duda, la marcha atrás del Día de la Liberación fue el más sonado y el que ayudó a identificar el TACO, pero no había sido la primera en este segundo mandato. Con la excusa del fentanilo y la inmigración, Trump disparó primero sobre sus vecinos, con los que mantiene uno de los acuerdos comerciales de última generación más antiguos que se conocen. En noviembre de 2024, nada más ganar las elecciones, Trump anunció aranceles del 25% a las importaciones desde México y Canadá. Pero poner barreras arancelarias a países de los que dependes industrial o energéticamente tras años de cooperación es un tiro en el pie. Primero fue la industria del automóvil, deslocalizada en México y pieza fundamental del sector manufacturero estadounidense. Los aranceles a los componentes de automóviles pusieron en jaque a una de las industrias más poderosas del país. Luego vino el problema energético con Canadá, que provee electricidad a varios estados del norte del país con los que hace frontera. Además, Canadá también es el mayor proveedor de acero y aluminio de su vecino, lo que impactó nuevamente en la industria del automóvil. El 9 de marzo, pocos días antes de que ocurriera lo mismo con la tablilla de los aranceles a todo el planeta, Trump se veía obligado a rebajar sus amenazas y aranceles sobre México y Canadá Tanto Canadá como México tomaron medidas, más cosméticas que reales, sobre el supuesto comercio de fentanilo en sus fronteras para contentar a la narrativa de Trump, pero también se plantaron y respondieron con paquetes de impuestos a los productos estadounidenses. Canadá fue primero, con aranceles por valor de 20.000 millones de dólares. México no llegó a anunciar el paquete de medidas en respuesta que estaba planeando ya que Trump se volvió a acobardar. El mandatario no calculó bien lo que suponía amenazar a sus dos socios principales y que estos no cedan a las advertencias. El 9 de marzo, pocos días antes de que ocurriera lo mismo con la tablilla de los aranceles a todo el planeta, Trump se veía obligado a rebajar sus amenazas y aranceles sobre México y Canadá. Aunque, como siempre, lo vendió a sus votantes como una victoria. A China no le asustan los matones Si hay algo que sobrevuela todo lo que hace Estados Unidos a nivel geopolítico es su guerra por la hegemonía con China. La intervención de Venezuela, las amenazas sobre Groenlandia o Panamá, las sanciones a países que deciden dejar de comprar crudo en dólares o incluso la guerra en Irán tienen a la rivalidad con el gigante asiático como telón de fondo. No es de extrañar que los mayores ataques comerciales hayan ido dirigidos a su oponente, pero Xi Jinping tiene suficientes armas como para defender sus intereses y no temer al matón. Trump Xi Jiping El presidente de Estados Unidos. Donald Trump y el de China, Xi Jinping. A comienzos de febrero de 2025, Trump impuso un arancel a China del 10%. El Partido Comunista contestó con aranceles del 15% a ciertos productos. El 4 de marzo, Trump subió la apuesta al 20%. China aumentó su listado de productos y porcentajes añadiendo varios nuevos. La Casa Blanca no ha sido capaz de torcer el brazo a China y siguió subiendo impuestos a sus importaciones. Trump ha llegado a subir los aranceles a los productos chinos hasta un 145% creyendo que sus amenazas arrodillaría a Xi Jinping. Pero no fue así porque China tiene un as en la manga: las tierras raras. Trump tuvo que rebajar el tono con China, reunirse con Xi Jinping y llegar un acuerdo en el que tuvo que bajar los aranceles a cambio de que China abriera de nuevo el grifo de las tierras raras El gigante asiático puso restricciones a las exportaciones de tierras raras y algunos minerales estratégicos de los que no sólo es poseedor de gran porcentaje de las reservas, sino que tiene la tecnología y la capacidad de separarlas y procesarlas. El embudo que genera cerrando el grifo de estas exportaciones puso en jaque a la economía global, incluida la estadounidense, ya que estos materiales son necesarios para la carrera armamentística, tecnológica y energética. Se volvió a vivir otro momento TACO. Trump tuvo que rebajar el tono, reunirse con Xi Jinping y llegar un acuerdo en el que tuvo que bajar los aranceles a China a cambio de que abriera de nuevo el grifo de las tierras raras. En Europa también se come TACO Además de las tablillas con impuestos incluso para los productos importados de islas habitadas por pingüinos, la Casa Blanca también ha utilizado la amenaza y la coerción comercial con otros países o zonas comerciales como la Unión Europea. Trump siempre ha mantenido un tono amenazante y reproches hacia el Viejo Continente al que ha tildado de llevar estafando comercialmente a Estados Unidos desde hace décadas. La balanza comercial industrial negativa que ha mantenido en los últimos años, sino décadas, con los 27 países europeos es interpretado por el empresario presidente como una forma de engaño, sin tener en cuenta que la balanza en servicios es contraria y que ese poder comercial es causado por la fortaleza del dólar, no porque los europeos sean estafadores comerciales. El 12 de julio de 2025, Trump anunció aranceles del 30% a los productos importados desde la UE. Los impuestos a las importaciones entrarían en vigor el 1 de agosto. Además de la tasa mínima anunciada, la Casa Blanca amenazó con incrementar otro 30% más si alguno de los Estados miembro decidía tomar algún tipo de represalia comercial en respuesta. Pero, otra vez más, a Trump le plantaron cara y tuvo que acobardarse. Aunque se han incrementado, los aranceles recíprocos entre Washington y Bruselas están muy por debajo de las primeras bravuconerías de Trump La Comisión Europea y los Estados miembro siempre se han mostrado apaciguadores y dispuestos a negociar, pero también tuvieron que amenazar con paquetes arancelarios contra las importaciones desde Estados Unidos a productos como el acero, aluminio, aves, carnes e incluso un arancel del 50% al whisky norteamericano. Algo que no sentó bien a Trump, que amenazó con imponer uno del 200% a las bebidas alcohólicas europeas. Otra amenaza que nunca cumplió. Al final, aunque se han incrementado, los aranceles recíprocos entre Washington y Bruselas están muy por debajo de las primeras bravuconerías de Trump. Groenlandia, el “trozo de hielo” que obsesiona a Trump La estrategia de amenazar y amenazar hasta que cedan o acobardarse no ha sido tan sólo una cuestión arancelaria. Hemos visto estos últimos días cómo se ha cedido en Irán tras amenazar con la destrucción total del país, pero también hubo un caso en el que no se llegó a usar las armas pero potencias europeas tuvieron que plantarse ante Trump, Groenlandia. Desde le comienzo del segundo mandato, Groenlandia ha sido una obsesión para el presidente. “Vamos a hacer algo con Groenlandia, por las buenas o por las malas”, “podría ir allí y quedármela y nadie haría nada” y amenazas similares han salido de la Casa Blanca en referencia a la isla bajo soberanía del Reino de Dinamarca. Trump utiliza la excusa de que China y Rusia pretenden hacerse con el “trozo de hielo”, pese a que ninguna de las dos potencias ha realizado ningún movimiento en la zona más allá de abrir nuevas vías comerciales a base de barcos rompehielos. Tras varias semanas de amenazas constantes, desprecios al Gobierno de Dinamarca y a los habitantes de la propia Groenlandia, países europeos como Francia, Alemania, Suecia, Noruega o la propia Dinamarca enviaron efectivos militares a la isla como muestra de que no pretendían quedarse quietos ante las amenazas. Otros países no enviaron tropas, pero mostraron su apoyo total a Dinamarca. Ante esta respuesta en bloque, Trump ha rebajado el tono sobre sus intenciones en Groenlandia y ha anunciado varias veces que hay un supuesto acuerdo sobre la protección de la isla frente a otras potencias que nadie sabe muy bien en qué consiste. Los mercados ya no creen a Trump Pese al tono amenazante cuando hace de matón y triunfalista cuando se acobarda, la estrategia TACO está empezando a hacer mella en la credibilidad del presidente. Los mercados ya no acaban de creerse las amenazas de Trump y cada vez ven más posible que sus exabruptos acaben en la técnica de la gallina. No es que sus locas publicaciones en su red social no se sientan en los mercados, pero los temblores de los mercados ya no son los terremotos que sacudían las bolsas hace un año. En los días previos al alto al fuego, en los que la Casa Blanca amenazó con destruir toda Irán y sus infraestructuras energéticas, el precio del petróleo subió hasta los 110 dólares. Aumentó, sí, pero no llegó ni a tocar los 118 dólares que sí que se alcanzaron de máximos estas semanas cuando Irán se opuso a rendirse a las exigencias de Estados Unidos e Israel. Una amenaza así, debería haber disparado los precios del barril a cotas de la guerra de Rusia en Ucrania, pero la realidad es que los mercados están hartos de Trump y su chulería. Al movimiento MAGA no le gustan los gallinas A los votantes republicanos y a la base del movimiento Make America Great Again (MAGA) no les gustan las guerras costosas en dinero y vidas de soldados, y menos todavía les gusta que los precios en las gasolineras se disparen. Los vaivenes y chulerías del presidente cada vez empiezan a hacer más mella en la base social de Trump y en su propia imagen. “La popularización del concepto TACO seguro que molesta personalmente en su ego narcisista, pero además también afecta a su imagen de autoritaria de ‘macho Alfa’, varonil y disruptiva que tiene Trump dentro del MAGA”, explica a El Salto Miguel Urbán, exdiputado europeo y autor del libro Trumpismos (Verso Libros, 2024). Pero en ese mismo movimiento es donde Urbán también ve que existe una diversidad de vertientes que pueden explicar, en cierto modo, esos vaivenes de la política exterior de la Casa Blanca. “La incapacidad de contentar a las diferentes fracciones del MAGA e incluso a las diferentes fracciones del gobierno, hace que dé pasos hacia adelante impulsados por ciertos sectores y pasos hacia atrás”, afirma Urbán. “El TACO es una representación de las propias contradicciones del gabinete de Trump”, Miguel Urbán No es una cuestión sólo de seguidores, el propio gabinete del presidente también está mostrando sus grietas en las últimas semanas ante el apoyo incondicional a Israel y ante una guerra que no parece acabar del todo y que tendrá unas consecuencias económicas duraderas. El ex eurodiputado apunta a la ruptura entre pro-israelitas y los contrarios a Israel. Entre los sectores neocon estilo marco Rubio y los de American First anti guerras lejanas. E, incluso, incluso a las diferentes fracciones del partido republicano preocupados por el midterm o los empresarios preocupados por una crisis económica mundial. “El TACO es una representación de las propias contradicciones del gabinete de Trump”, apunta Urbán. En lo único en lo que Trump no se ha acobardado ha sido en todo aquel escenario donde nadie le ha plantado cara. Porque esa es exactamente la estrategia del hombre de negocios: exigir, incluso amenazar con romper la baraja, y siempre llevarse lo máximo posible cuando nadie le para los pies. Si la operación sale bien, se vuelve a intentar sobre el mismo objetivo o repitiendo las formas que funcionaron la vez anterior. Por eso, tal y como predijo en una entrevista a El Salto Olga Rodríguez un mes antes de que Israel y Estados Unidos desataron esta guerra ilegal pero poco después de la captura de Nicolás Maduro, “Venezuela ha servido de entrenamiento para hacer lo mismo en Irán, igual que Panamá fue el ensayo de lo que luego hicieron en Irak”. Si nadie le ha parado los pies a Trump con Venezuela y a Netanyahu con Gaza, los matones vuelven a repetir sin acobardarse. Con la credibilidad de Trump por los suelos, los mercados ignorando los post del presidente en su red social, con Irán plantando cara y la imagen de la coalición EEUU-Israel cada vez más deteriorada, el panorama para el presidente se oscurece con cada una de las veces que se acobarda. Fuente: https://www.elsaltodiario.com/donald-trump/se-cumple-un-ano-estrategia-trump-siempre-se-acobarda-taco Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.