jueves, 26 de marzo de 2026

Estados Unidos-Israel contra Irán Estrategias de una confrontación asimétrica

Recomiendo: Estados Unidos-Israel contra Irán Estrategias de una confrontación asimétrica Por Gabriel Marcelo Wainstein | 25/03/2026 | EE.UU., Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Diario Tiempo Argentino - Imagen: Homenaje a Alí Jamenei, asesinado por un ataque de Israel-EE.UU. el 28 de marzo en Teherán. La agresión bélica que los Estados Unidos e Israel desataron contra Irán motiva algunas reflexiones en torno a la estrategia que los norteamericanos se plantean ante los cambios que se presentan en la geopolítica mundial. Desde hace más de una década los EE.UU. llevan adelante una «guerra mundial híbrida y fragmentada», con el objetivo de mantener la hegemonía global. La guerra híbrida combina el uso de medios bélicos convencionales con otros irregulares a los que suma herramientas no militares. Hablamos de una guerra fragmentada porque se desarrolla en distintas partes del mundo utilizando estrategias diferentes en cada lugar. Mientras en la Argentina, desde hace más de una década, se realizan operaciones judiciales, económicas, de inteligencia, comunicacionales y cognitivas; en Ucrania se lleva adelante una guerra proxy, valiéndose de ese país para combatir a Rusia. En la actual ofensiva contra Irán, luego de años de operaciones comunicacionales, sanciones económicas y el antecedente de la Guerra de los 12 días, predominan los instrumentos bélicos convencionales, en particular los que corresponden a la guerra aérea, bombardeos realizados por aviones, misiles y drones asistidos por los instrumentos tecnológicos más avanzados, en particular la inteligencia artificial. No cabe la menor duda de que los EE.UU. tienen un poder de destrucción descomunal que incluye la posibilidad de terminar con la vida humana en el planeta, sin embargo, en las últimas décadas, esa capacidad no lo ha llevado a grandes triunfos militares. Vietnam, Irak y Afganistán son sus fracasos más resonantes. La guerra es un fenómeno complejo donde juegan múltiples factores, no es sólo el presupuesto militar y el desarrollo tecnológico de las fuerzas armadas. Entran en juego la capacidad táctico estratégica, además de múltiples factores económicos, culturales, geográficos y políticos. No resulta descabellado inferir que Donald Trump se embarcó en esta aventura bélica impulsada por Israel cuando recibió información de la CIA acerca de la reunión del ayatoláh Alí Jameneí con altos mandos militares. Es evidente que el mandatario estadounidense confiaba en la posibilidad de obtener una victoria rápida al descabezar al país, como lo había hecho en enero de este año al secuestrar al presidente venezolano Nicolás Maduro. La realidad demostró que su sueño de un triunfo fulminante no tenía fundamentos. Irán y Venezuela son países muy diferentes. La guerra ya lleva más de tres semanas y no parece acercarse a un desenlace. Desde el inicio mismo de la Revolución Islámica, en 1979, Irán sufrió la agresión de Estados Unidos que pretendía someter a la nación persa y volver a imponer el dominio estadounidense. El petróleo aparecía y aparece como la motivación más evidente del asedio yanki, pero también había y hay múltiples motivaciones geopolíticas. Vale recordar que, en el momento en que se desarrolló esa revolución, Irán tenía una extensa frontera con la Unión Soviética, el principal enemigo de EEUU durante la Guerra Fría. En 1997, ya disuelta la URSS, Zbigniew Brzezinski, uno de los principales estrategas de la geopolítica norteamericana, afirmaba en su libro El gran tablero mundial que “la preponderancia sobre todo el continente eurasiático es la base central de la primacía global”. Eso significaba que se debía evitar la formación de un poder rival capaz de dominar esa región. El texto señalaba como la hipótesis más peligrosa una alianza entre Rusia, China e Irán. En el presente, las tres naciones integran los BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghái y buena parte de sus intercambios comerciales se realizan sin recurrir al dólar, pero además, el país persa mantiene fuertes vínculos bilaterales con ambas potencias. Desde 2025, Irán y Rusia tienen un Tratado de Asociación Estratégica Integral que tiene entre sus ejes mitigar el efecto de las sanciones de los EEUU contra ambas naciones, y la colaboración en áreas de defensa, seguridad, energía, medio ambiente, finanzas y cultura. En 2021, China e Irán firmaron un acuerdo de Asociación Estratégica Integral por 25 años. China ha invertido cientos de miles de millones de dólares en infraestructura, redes eléctricas, puertos y plantas petroquímicas en el país persa y es su principal comprador de petróleo y minerales. Irán, además, adhirió a la Iniciativa de la Franja y la Ruta impulsada por Beijing. Con esta ofensiva, EEUU pretende destruir la alianza entre los tres países que cuestionan sus pretensiones de hegemonía, pero sus acciones bélicas se despliegan en un escenario más amplio aún. En ese sentido, el analista en política internacional Gabriel Merino hace un señalamiento importante. Al observar un mapa que abarca África, Europa y Asia es posible trazar un rombo que tiene como vértices a Ucrania en el norte, Libia en el Oeste, Yemen y el cuerno de África en el sur y Afganistán en el Este. Este rombo ocupa el centro de Afro-Eurasia y es una zona en disputa con múltiples conflictos bélicos. Es habitual que se piense en las tres áreas por separado, pero en lo geográfico conforman un único continente. Los datos numéricos confirman la observación de Merino, para poner un ejemplo, la distancia entre el sureste de Ucrania y el noroeste de Irán es de unos 1.200 kilómetros. Entre los extremos noroeste y sureste de Irán la distancia es de 2.200 kilómetros. Irán, por su parte, ha desarrollado una eficaz estrategia defensiva teniendo en cuenta que hace décadas que pende sobre su territorio la amenaza de una invasión estadounidense. El primer factor es el religioso, que unifica a la mayoría de los iraníes, ya que casi el 90% de la población es musulmana chiita. Trump confiaba en que al asesinar al ayatolá Jameneí se iba a producir una rebelión popular teniendo en cuenta el antecedente de las protestas que tuvieron lugar en ese país en los primeros meses de 2026, pero el ataque estadounidense parece haber consolidado el sentimiento nacional por encima de las diferencias. No hay improvisación sino planificación. Teherán tiene previsto el mecanismos de sucesión, reemplazo y eventual descentralización de mandos ante el asesinato de líderes y jefes militares. Desde hace años, Irán, un país con gran capacidad ingenieril e industrial, fabrica armamentos que parecen ser adecuados para compensar la evidente asimetría bélica. En primer lugar, los drones de bajo costo que lanza en enjambres y obligan a sus enemigos estadounidenses e israelíes a agotar sus defensas integradas por carísimos misiles antiaéreos para neutralizarlos. Estos drones ya probaron su eficacia en el conflicto de Ucrania y en la Guerra de los 12 días. Algunos de ellos están construidos con papel endurecido en resina, con hélices de madera y son impulsados por pequeños motores de dos tiempos, de ahí su bajísimo costo. Los drones se complementan con misiles hipersónicos capaces de transportar ojivas de hasta una tonelada que, por su velocidad, no llegan a ser detectados a tiempo por las defensas enemigas. Esta capacidad tecnológica es acompañada por la audacia que demuestra al responder a la agresión atacando a las bases militares estadounidenses ubicadas en diversos países de la región, la destrucción de sus radares de largo alcance y el ataque a las bases de datos de Amazon en Emiratos Árabes y Bahréin. Más allá de lo específico armamentístico, el elemento más eficaz de su estrategia defensiva parece ser el cierre del estrecho de Ormuz, que ha provocado un encarecimiento del petróleo en el mundo y que va a tener un indudable efecto inflacionario en la economía global. Ésta es la herramienta principal que complica la situación política de los EEUU y sus aliados. Vale recordar que Teherán sólo impide el paso de los buques petroleros vinculados a sus enemigos, no los de otros países. La situación podría empeorar para Occidente. En 2023 los llamados hutíes, del movimiento yemenita Ansar Allah, aliados de Irán, cerraron la ruta del Mar Rojo, que separa a la Península Arábiga de África, al impedir el paso de buques israelíes y norteamericanos por el estrecho de Bab El Mandeb. De esta manera bloquearon la ruta comercial que unía el Mediterráneo con el Índico a través del Canal de Suez. La amenaza de cerrar nuevamente este paso restringiría aún más el comercio del petróleo de la región y multiplicaría el encarecimiento de los combustibles y su impacto en la economía mundial. La actual estrategia estadounidense no parece conducir a una victoria. Para intentar imponerse sobre Irán los Estados Unidos necesitarían involucrar a cientos de miles de efectivos en una invasión terrestre de dudosos resultados. En cuanto a Israel, su objetivo claro es la destrucción de la nación persa a la que ven como un obstáculo para multiplicar su expansión territorial. El gran interrogante es, si en busca de ese objetivo, los israelíes son capaces de utilizar su arsenal atómico. El problema que se les presenta es que ese sea el detonante de un apocalipsis que podría tener entre sus imprevisibles consecuencias la destrucción misma del Estado israelí. Parecería que la única salida a esta situación estaría en que Trump anuncie el final de las acciones proclamando que los EE.UU. cumplieron sus objetivos en la región, como lo hizo en la Guerra de los 12 días. De todas maneras, los norteamericanos siempre podrán contar la historia de su rotundo triunfo bélico en las nuevas películas y series que Hollywood produzca. Fuente: https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/estados-unidos-iran-estrategias-de-una-confrontacion-asimetrica/

miércoles, 25 de marzo de 2026

Guerra en las alturas: los misiles contra Israel no se detienen

Guerra en las alturas: los misiles contra Israel no se detienen La Cúpula de Hierro de Israel intenta interceptar misiles iraníes sobre Tel Aviv - Sputnik Mundo, Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) activaron la Cúpula de Hierro para tratar de interceptar una ráfaga de varios misiles lanzados desde el Líbano con destino a Tel Aviv y otras zonas del país hebreo. Según medios locales, sólo algunos cohetes fueron derribados.

Trump amenazó a Irán con la destrucción de centrales eléctricas y Teherán le da una respuesta letal

Mundo - Sputnik Mundo, Trump amenazó a Irán con la destrucción de centrales eléctricas y Teherán le da una respuesta letal Irán amenazó con destruir en menos de 48 horas el "banco de objetivos rojos" tecnológicos y políticos del enemigo, más allá de Oriente Medio. Se trata de un anuncio en respuesta al presidente de EEUU, Donald Trump, quien amenazó con "golpear y destruir" centrales eléctricas iraníes, si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz en 48 horas. Golpe a golpe El pasado sábado, el presidente de EEUU, Donald Trump, amenazó con "golpear y destruir" centrales eléctricas iraníes, si Teherán no reabría el estrecho de Ormuz en 48 horas. La respuesta de Teherán no se hizo esperar: "A partir de este momento, pensamos más allá de la región. Un 'banco de objetivos rojos' de activos tecnológicos y políticos contra la amenaza nuclear, ¡en menos de 48 horas!". Mientras, el vicepresidente de Irán, Mohamed Rezá Aref, advirtió que cualquier ataque contra la red de generación eléctrica del país desencadenaría contrataques que provocarían un apagón generalizado en la región. "Golpear instalaciones públicas equivale a atacar directamente al pueblo y constituye una violación clara de los principios humanitarios y del derecho internacional. La República Islámica de Irán actuará con firmeza en defensa de su nación y su territorio", sentenció el vicepresidente iraní. También se expresó el presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baguer Galibaf: "Inmediatamente después de que las centrales eléctricas y la infraestructura de nuestro país sean atacadas, la infraestructura crítica, la infraestructura energética y las instalaciones petroleras en toda la región se considerarán objetivos legítimos y se destruirán de manera irreversible, y el precio del petróleo seguirá siendo alto durante mucho tiempo". En opinión del analista internacional Manuel Monereo, "el problema que tiene Donald Trump es que está, de lleno, en lo que algún autor norteamericano ha llamado 'la trampa de la escalada'". "Consiste básicamente en que, en este caso, Donald Trump, llevado, o no, de la mano de [el primer ministro de Israel, Benjamín] Netanyahu –los dos son una pareja de hecho–, han demostrado que actúan conjuntamente. Se llevaron la idea de poner fin al régimen iraní y cambiarlo. Esta es la idea de fondo que había en esta estrategia", destaca el experto. En este sentido, Monereo enfatiza que "lo que suele ocurrir, es que ellos [Trump y Netanyahu] se equivocan, porque el mundo de hoy no es el mundo que ellos pensaban y cada día que se meten en más líos, tienen esa consciencia más clara. Sin embargo, no aprenden". "Ahora se encuentran con que han fracasado. Lo que ha hecho el Estado iraní ha sido ampliar los actores en el conflicto y generar una crisis energética que tiene consecuencias económicas serias y geopolíticas inmensas", apunta el analista. "Ante eso, Donald Trump se encuentra ante una trampa: ni él ni Netanyahu pueden reconocer que se han equivocado. No pueden reconocer que, a esta altura, hay un agotamiento de las reservas de municiones, ya muy seria en Israel, como ya pasó en la guerra anterior de los 12 días [del año pasado], y a su vez, están obligados a escalar. Hay una apuesta cada vez más grande, porque en el fondo lo que han hecho ha sido fracasar", sentencia Monereo. Al contado Irán EEUU 📰 Escalada entre EEUU, Israel e Irán

martes, 24 de marzo de 2026

Se intensifica la guerra contra Irán: ¿recurrirá Israel al arma nuclear?

Recomiendo: Se intensifica la guerra contra Irán: ¿recurrirá Israel al arma nuclear? Por Marc Vandepitte | 24/03/2026 | Mundo Fuentes: Rebelión [Foto: la refinería de petróleo en Haifa (Israel) alcanzada por un cohete el 19 de marzo de 2026 (Hanay, Wikipedia / CC BY-SA 4.0)] Traducido del neerlandés por el autor Israel ve su infraestructura y su defensa bajo fuerte presión debido a los ataques iraníes. En ese contexto surge un escenario inconcebible: una escalada hacia las armas nucleares. Israel se enfrenta actualmente a una realidad militar que el país nunca ha conocido antes. Israel es atacado ahora simultáneamente por ataques a gran escala con misiles y drones que también alcanzan la retaguardia: Tel Aviv, Beit Shemesh, Haifa y partes del centro de Israel han sido alcanzadas, con víctimas mortales, heridos y daños a viviendas e infraestructura. Las verdaderas consecuencias de esta guerra comienzan a calar en el gran público. En Israel está en vigor una estricta censura militar y un apagón de redes sociales, pero los informes que se filtran son inquietantes. La estrategia iraní está dirigida a agotar la defensa aérea israelí. Desde el ataque sorpresa de EE. UU. e Israel el 28 de febrero, Irán utiliza un flujo constante de misiles baratos y obsoletos y drones kamikaze. Mientras que producir un dron iraní cuesta solo 20.000 dólares, Israel debe gastar millones de dólares en cada misil interceptor para derribarlo. La industria bélica occidental, que ya sufre enormes carencias y cuellos de botella logísticos, no puede seguir este ritmo. El “Iron Dome” (Cúpula de Hierro) se está vaciando, y sus consecuencias ya se sienten en Jerusalén y más allá. Si este conflicto se prolonga durante meses, existe una probabilidad real de que partes sensibles e importantes de la infraestructura israelí sean destruidas o gravemente dañadas, como ya ha ocurrido con una refinería de petróleo en Haifa. Hipocresía nuclear de Occidente La ironía última y amarga es que EE. UU. e Israel justifican su agresión presentando a Irán como un peligro nuclear para la paz mundial. En realidad, Israel es el único Estado de la región que posee armas nucleares. Israel posee aproximadamente 90 ojivas y las ha desarrollado al margen de toda supervisión internacional. Mientras que 152 Estados miembros de la ONU votaron a favor de una resolución para convertir Oriente Medio en una zona libre de armas nucleares, EE. UU., Israel y Canadá optaron decididamente por el aislamiento votando en contra. Irán, en cambio, sí apoyó esta resolución. Teherán ha intentado durante años alcanzar acuerdos por la vía diplomática. Bajo el mandato de Obama hubo un acuerdo en 2015, pero Trump lo suspendió unilateralmente en 2018. Oligarcas en la sombra del poder Las advertencias más alarmantes sobre la posible destrucción de Israel ya no provienen de críticos de izquierda o activistas pacifistas, sino directamente del círculo íntimo de Donald Trump, según Ben Norton. David Sacks, multimillonario de Silicon Valley y principal asesor de Trump en materia de IA y criptomonedas, admitió abiertamente en su popular pódcast All-In que Israel podría llegar a estar lo suficientemente desesperado como para usar armas nucleares si la destrucción militar es inminente. “Israel podría quedar gravemente devastado, y entonces hay que temer que dejen escalar la guerra considerando el uso de un arma nuclear, lo que sería verdaderamente catastrófico”, dijo Sacks.ue sería verdaderamente catastrófico”, dijo Sacks. Sacks no es un observador casual; forma parte de la llamada “mafia de PayPal”, un grupo de oligarcas capitalistas de derechas al que también pertenecen figuras como Peter Thiel (Palantir) y Elon Musk. Estos hombres han apoyado y financiado durante años la política agresiva de Trump contra Irán. Que precisamente ellos adviertan ahora sobre una catástrofe nuclear muestra lo profunda que realmente es la crisis. Estados Unidos ha iniciado una guerra para la que ahora no ve ninguna salida diplomática. Región inhabitable La guerra no solo destruye objetivos militares, sino que también afecta a la infraestructura vital que hace posible la vida en esta región. EE. UU. e Israel han bombardeado una planta iraní de desalinización, tras lo cual decenas de pueblos se quedaron sin suministro de agua. Irán, en represalia, ha atacado instalaciones similares en los Estados del Golfo. En una zona que es en gran parte desértica más de 100 millones de personas dependen de estas instalaciones para obtener agua potable. Una mayor escalada de estos ataques de «ojo por ojo» puede hacer que toda la región sea literalmente inhabitable. Los aliados estadounidenses en el Golfo Pérsico, como los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, empiezan ahora a darse cuenta de ello por las malas. Los Estados del Golfo se sienten abandonados por EE. UU.: Washington los ha arrastrado a un conflicto que no querían, mientras ellos pagan el precio más alto. Al albergar bases militares estadounidenses en su territorio, se convierten automáticamente en parte de la estrategia de Washington y forman una línea de frente en el conflicto. Al mismo tiempo, no pueden contar con la misma protección, como la defensa aérea avanzada que recibe Israel. Washington los trata como meros vasallos y carne de cañón, de manera similar a como EE. UU. utilizó anteriormente a Ucrania en una guerra por delegación contra Rusia. Por eso están reconsiderando su dependencia de Washington, aunque por el momento sigan apoyándose en el poder estadounidense. Nacimiento inevitable de una nueva potencia nuclear Según Ben Norton, la muerte de Ali Khamenei es importante en esta historia. EE. UU. e Israel mataron al líder iraní el primer día de su invasión, el 28 de febrero. Este líder supremo había emitido en el pasado, por motivos religiosos, una prohibición (fatwa) sobre las armas nucleares. Con su muerte ha desaparecido ese obstáculo moral contra el arma nuclear. Se considera a su sucesor e hijo, Mojtaba Jamenei, una figura mucho más militante. Bajo la presión de la cúpula militar – que desde hace tiempo abogaba por un medio de disuasión nuclear para salvar al Estado de un colapso total – parece ahora abierto el camino hacia una bomba atómica iraní. La historia mostrará si esta guerra del gobierno de Trump ha provocado precisamente aquello que decían querer evitar. Al cortar toda vía diplomática y constituir una amenaza existencial directa, EE. UU. e Israel pueden haber puesto a Irán en la senda nuclear. Se está sacrificando actualmente la seguridad de todo el mundo en el altar de una lucha de poder geopolítica que nadie puede ganar y que puede llevarnos hacia lo impensable. Fuentes: – US official warns Israel could ‘be destroyed’ or use NUCLEAR WEAPONS against Iran – Iran, Israel, and the Risks of Nuclear War: A Strategic Assessment – Attacking Iran’s nuclear programme could drive it towards a bomb, experts warn – US’ and Iran’s options for ending war narrow the longer it goes on Texto original: https://www.dewereldmorgen.be/artikel/2026/03/23/oorlog-met-iran-escaleert-grijpt-israel-naar-het-kernwapen Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 23 de marzo de 2026

De Gaza al Líbano: la nueva doctrina israelí de destrucción total

Recomiendo: De Gaza al Líbano: la nueva doctrina israelí de destrucción total Por Marc Vandepitte | 20/03/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Rebelión [Foto: Imágenes de mártires de anteriores ataques de Israel al Líbano] Detrás de las nubes de humo sobre Beirut se oculta una visión radical de un “Gran Israel”. Las tácticas de Gaza se utilizan ahora para despoblar el sur del Líbano, y dejar así el camino libre para una ocupación permanente y la reconfiguración de Oriente Medio. Desde principios de marzo de 2026 Israel lleva a cabo una campaña militar a gran escala en el Líbano bajo el nombre de Operación Roaring Lion (o “Rugido del León”), que comenzó como respuesta a ataques con cohetes por parte de Hezbolá. La operación incluye intensos bombardeos aéreos sobre Beirut y el sur del Líbano, complementados con una ofensiva terrestre que, desde el 16 de marzo, ha escalado hasta una invasión más amplia en la zona fronteriza. El ministro israelí de extrema derecha, Bezalel Smotrich, no se anduvo recientemente con rodeos: los suburbios del sur de Beirut pronto se parecerán al devastado Jan Yunis en Gaza. Esta declaración marca un cambio de la antigua “doctrina Dahiya” a una nueva y aún más destructiva “doctrina Gaza”. Gazificación Mientras que en la doctrina Dahiya se utilizaba una violencia desproporcionada para disuadir a los adversarios, el objetivo actual en el Líbano parece ser la destrucción completa de la infraestructura social, tal como se aplicó en Gaza. La llamada “gazificación” del Líbano se basa en la idea de que toda una nación es responsable de las acciones de sus grupos de resistencia. “Es toda una nación la que es responsable de esto”, dijo el presidente israelí Isaac Herzog el 12 de octubre de 2023 sobre el ataque de Hamás unos días antes. Eso no solo se aplicaba a Gaza, sino también al Líbano. “Lo que hacemos en Gaza, sabemos también cómo hacerlo en Beirut”, afirmó un mes después el entonces ministro de Defensa, Yoav Gallant. “Quienes pagarán el precio serán, ante todo, los civiles del Líbano”. Y ese precio lo están pagando hoy. Israel ha emitido órdenes de evacuación masiva para toda la población al sur del río Litani, y posteriormente también para pueblos al norte del río y barrios en el sur de Beirut. Millones de personas se ven así obligadas a desplazarse. Analistas y organizaciones de derechos humanos lo describen como la aplicación de la doctrina Gaza en el Líbano: evacuaciones forzadas masivas, bombardeos intensos, uso de armas controvertidas como el fósforo blanco y la preparación de una “zona fronteriza limpiada étnicamente”. Al atacar infraestructuras críticas como centrales eléctricas y sistemas de agua, Israel hace que regiones enteras sean de facto inhabitables. En el sur del Líbano incluso se atacan fábricas de cemento y talleres de ladrillos. Para los habitantes que han huido, ya no hay camino de regreso a sus pueblos y casas. Los medios israelíes y diversas declaraciones políticas indican que el objetivo es crear una zona tapón en el sur del Líbano, en la que una franja a lo largo de la frontera sea estructuralmente despoblada y pase bajo control del ejército israelí, lo que recuerda mucho a lo ocurrido en la Franja de Gaza. El líder de la oposición, Yair Lapid, afirmó que Israel debería crear en el sur del Líbano una zona completamente despoblada y arrasada por bombardeos, comparándola explícitamente con la línea amarilla en Gaza, donde Israel “cortó en dos” el enclave: por un lado, una franja costera hacia la que se ha desplazado a la población palestina y, por otro, una zona ocupada donde se demuele sistemáticamente y se dispara contra quien cruza. Personal de ayuda en la línea de fuego El costo humano de esta doctrina es muy elevado y se caracteriza por una impactante impunidad frente a los ataques contra el personal médico. En solo dos semana han muerto en el Líbano 32 trabajadores humanitarios por los bombardeos israelíes. Se ataca intensamente los hospitales bajo el pretexto de que hay militantes en ellos, pero esto constituye una grave violación del derecho internacional humanitario que protege la atención médica. Meinie Nicolai, exdirectora de Médicos Sin Fronteras Bélgica, afirma que los ataques al personal médico por parte del ejército israelí no es algo nuevo. Ya se vio claramente en Gaza, donde fueron asesinados más de 1.700 trabajadores de la salud. Esto se repite ahora en suelo libanés. Según ella, es muy doloroso que, a pesar de las resoluciones de la ONU que obligan a proteger la atención médica en tiempos de guerra, la respuesta internacional no se materialice. “La impunidad de este tipo de ataques es alarmante y debería estar en lo alto de la agenda. Lamentablemente, no es el caso”. Sueño sionista de un “Gran Israel” Detrás de las operaciones militares se oculta una ideología que apuesta explícitamente por la expansión territorial más allá de las fronteras actuales del Estado de Israel. Dentro del gobierno israelí y en círculos nacionalistas de derecha revive la ambición de un “Gran Israel”. La ideología del “Gran Israel” (Eretz Yisrael Hashlemah) aspira a la expansión de la soberanía israelí sobre todo el territorio entre el Jordán y el mar Mediterráneo (“del río al mar”), basada en reivindicaciones religiosas e históricas de la Biblia. En sus formas más extremas este concepto incluye también partes de países vecinos como Líbano, Siria y Jordania, y considera el establecimiento de asentamientos judíos en estas zonas un deber moral y nacional. Aproximadamente al mismo tiempo que la caída del gobierno sirio en diciembre de 2024, Israel invadió Siria y mantiene ocupada una zona de ese país. Tel Aviv aprovecha hoy el conflicto actual para hacer lo mismo en el Líbano. Durante las recientes pausas en los combates ya han llegado informes de colonos israelíes que penetran en el sur del Líbano y llaman a la construcción de nuevas colonias. Esta hambre territorial explica por qué Israel no se detiene en la eliminación de objetivos militares, sino que opta por una despoblación total. La doctrina sionista requiere, en efecto, tierra sin la población original.i Este afán expansionista está arraigado en la creencia de que la dominación militar es el único camino. Para los ideólogos del “Gran Israel”, la guerra actual en el Líbano es una oportunidad de oro para redibujar definitivamente el mapa de Oriente Medio y realizar el viejo sueño colonial sociedad dividida bajo fuego Mientras tanto, la sociedad libanesa está fuertemente dividida sobre cómo responder a esta invasión. Para el campo a favor de la resistencia, integrado por Hezboláii y el movimiento chií Amal,iii se trata de una guerra defensiva contra un agresor que, de todos modos, atacaría al Líbano. Este campo ve a Hezbolá como la única fuerza que aún puede proteger la soberanía frente al expansionismo sionista en la región. Frente a ello se sitúa un campo que precisamente culpa a Hezbolá de la miseria actual. Estos grupos, entre ellos el gobierno y partidos cristianos como la Falange,iv abogan por la diplomacia y el desarme de Hezbolá. Esperan que una victoria israelí rompa la hegemonía de Hezbolá; algunos incluso llegan a debatiruna victoria israelí rompa la hegemonía de Hezbolá; algunos incluso llegan a debatir abiertamente sobre la paz con el ocupante. Al centrarse especialmente en Hezbolá y causar gran destrucción, Israel aumenta la polarización entre ambos bandos. Esta división paraliza al Estado en el momento en que la unidad es más crucial para hacer frente eficazmente a la invasión terrestre prevista. Agenda colonial Muchos libaneses temen que el objetivo final de Israel no sea eliminar a Hezbolá, sino una ocupación permanente. El presidente israelí Isaac Herzog ha descrito la guerra actual (contra el Líbano e Irán) como parte de un intento más amplio de redefinir el orden político en la región. Al inicio del ataque genocida contra Gaza, el primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que “Oriente Medio cambiará”. La destrucción en Gaza puede considerarse como un ensayo general de lo que ahora ocurre en el Líbano: la eliminación completa de toda forma de resistencia local organizada. Tel Aviv recibe nuevamente el respaldo de Washington en esta operación. El enviado especial estadounidense, Thomas Barrack, que oficialmente media entre Washington, Beirut e Israel, ejerce toda la presión sobre el gobierno libanés para que desarme a Hezbolá, sin criticar la agresión israelí, lo que da a Israel manos libres. El Líbano se encamina en este escenario hacia una situación que se asemeja fuertemente a Cisjordania o Gaza: un territorio fragmentado bajo tutela externa, para lo cual el arma principal es la destrucción de la cohesión social y de la infraestructura física. Mientras el mundo observa, el futuro de un Líbano soberano está siendo sistemáticamente destruido por un ejército que ya no reconoce ninguna línea roja. Al igual que durante el genocidio en Gaza, no se materializa una respuesta internacional contundente y los gobiernos occidentales optan, una vez más, por observar pasivamente. Notas: i El lema “un pueblo sin tierra para una tierra sin pueblo” e utilizó en el temprano movimiento sionista para justificar el asentamiento de población judía en Palestina. Sugería que el territorio estaba vacío o apenas habitado, mientras que en realidad ya vivía allí una población palestina. Dada su gran diversidad interna, además, es muy cuestionable que los colonos judíos de entonces pudieran considerarse como un “pueblo”. ii Hezbolá es un partido político chií y movimiento armado en el Líbano, fundado en los años 80 durante la ocupación israelí con apoyo de Irán. La organización combina actividades militares con servicios sociales y desempeña un papel importante en la política libanesa y en los conflictos regionales. iii Amal es un movimiento político y militar chií en el Líbano, surgido en los años 70, que defiende los intereses de la comunidad chií y hoy es un aliado importante de Hezbolá. Amal es menos influyente y también tiene muchas menos capacidades militares. iv La Falange (partido Kataeb) es un partidopolítico cristiano maronita en el Líbano, fundado en 1936, que desempeñó un papel importante durante la guerra civil libanesa. El partido es conocido por sus posturas nacionalistas y, a menudo, prooccidentales; históricamente, tuvo también vínculos con Israel. En su origen se inspiró en la fascista Falange Española fundada en 1933 por José Antonio Primo de Rivera. Texto original: https://www.dewereldmorgen.be/artikel/2026/03/19/van-gaza-naar-libanon-israels-nieuwe-doctrine-van-totale-vernietiging Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

domingo, 22 de marzo de 2026

Papa lamenta la actual situación de guerra en el Oriente medio

El Papa Leon XIV sobre la situacion en el oriente medio: Sigo con tristeza la situación en Oriente Medio, así como en otras regiones del mundo devastadas por la guerra y la violencia. No podemos permanecer en silencio ante el sufrimiento de tantas personas indefensas, víctimas de estos conflictos. Lo que las hiere a ellas, lacera a toda la humanidad. La muerte y el dolor provocados por estas guerras ¡son un escándalo para toda la familia humana y un grito ante Dios!

sábado, 21 de marzo de 2026

Irán y la autodestrucción de Trump

Recomiendo: Irán y la autodestrucción de Trump Por Editorial de La Jornada | 20/03/2026 | EE.UU., Palestina y Oriente Próximo Fuentes: La Jornada A casi tres semanas de iniciada la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán, medios occidentales han empezado a reseñar el rosario de dislates en los que ha incurrido Donald Trump con su aventura bélica sin estrategia definida, sin conocimiento del adversario –y en muchos casos, ni siquiera de los recursos propios–, sin una noción geopolítica clara y desde una postura narcisista y disociada. Todo ello se ha evidenciado en declaraciones diarias contradictorias y ridículas, en una mala definición de los medios y los fines y en un deficiente proceso de toma de decisiones; parece ser, en suma, una prueba de que el magnate no puede manejar los asuntos trascendentales del gobierno. En efecto, resulta desconcertante asistir a una operación bélica con una carencia de planificación tan obvia y profunda por parte de la más poderosa fuerza militar del planeta, con un comandante en jefe que admite sin tapujos estar sorprendido porque la nación agredida decidió defenderse. De acuerdo con una versión periodística, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, advirtió al mandatario que probablemente Teherán respondería con ataques a las embarcaciones que cruzan el estrecho de Ormuz, un paso marítimo entre Irán y Omán por donde transita una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural. Trump replicó que el gobierno iraní se derrumbaría antes de cerrar la navegación y que, de no ser así, Estados Unidos la mantendría abierta. Cuando la Guardia Revolucionaria cerró el estrecho, el magnate alardeó con que sería muy fácil despejarlo, luego solicitó apoyo a los aliados a los que ha insultado durante más de un año e incluso a China, contra la cual abrió una guerra comercial hace ocho años. Al ver que nadie respondía a su llamado de auxilio, volvió a bravuconear con que Washington no requiere ninguna asistencia. Ahora se sabe que Trump se metió a un conflicto en el que previsiblemente su adversario usaría minas marinas sin contemplar que Estados Unidos vendió o desguazó todos sus buques dragaminas. La anécdota anterior ilustra la desinformación, la irresponsabilidad y la puerilidad con que Trump encara el incendio que él mismo provocó en Medio Oriente y que ya adquirió dimensiones de desastre. Es una catástrofe geopolítica, en tanto ha mostrado a sus aliados árabes que Washington no moverá un dedo para protegerlos, pese a que le han cedido territorios para establecer bases navales y aéreas, además de que amenaza el suministro de hidrocarburos sin advertencia previa para naciones afines en Asia y Europa. Es una debacle militar porque no dispone de ningún parámetro creíble de éxito; ha fortalecido en lugar de colapsar al gobierno iraní y ha expuesto vulnerabilidades frente a un rival infinitamente más débil. Por añadidura, es una calamidad económica que ya ha generado un repunte inflacionario y suma probabilidades de convertirse en una crisis con cada día que se prolongan las hostilidades. Pero, sobre todo, la guerra de Trump contra Irán es un desastre en el frente doméstico: los costos de la guerra incrementarán un déficit fiscal fuera de control; la ciudadanía no apoya una nueva aventura bélica por parte de un presidente que hizo campaña por terminar con este tipo de operaciones; luego, el millonario republicano ha regalado una bandera a sus adversarios –tanto en el bando demócrata como en las filas republicanas– de cara a las elecciones intermedias de noviembre próximo y, para colmo, ha traicionado la obsesión de sus bases de apoyo por el achicamiento del Estado. En conclusión, además de ser una flagrante violación a la legalidad internacional y de los múltiples crímenes de guerra perpetrados, las correrías de Trump y Netanyahu contra Irán podrían ser la tumba política del estadounidense y pavimentar el camino para una amarga segunda mitad de su mandato sin la complicidad del Congreso. De ser así, el magnate no tendrá a nadie que culpar más que a su propia soberbia por arrojarlo a una aventura tan desgraciada como innecesaria. Fuente: https://www.jornada.com.mx/2026/03/18/edito Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.