viernes, 20 de febrero de 2026

Sombras de un nuevo reparto? El mapa de Martyanov y la despolarización forzada de Estados Unidos

Recomiendo: ¿Sombras de un nuevo reparto? El mapa de Martyanov y la despolarización forzada de Estados Unidos Por Carlos Rafael Gil Centeno | 20/02/2026 | Mundo Fuentes: Rebelión En los últimos meses de 2025 comenzó a circular un relato inquietante en círculos geopolíticos. El analista ruso Andrei Martyanov hizo público un mapa que, según algunos especialistas en la materia, recogería los acuerdos secretos alcanzados en la famosa reunión de Alaska entre Vladímir Putin y Donald Trump aquel agosto. La imagen que proyectaba resultaba desgarradora para quienes soñamos con un futuro más solidario y equitativo: una división del mundo en tres grandes esferas de influencia, un «Yalta 2.0» para el siglo XXI. Según este esquema, Estados Unidos se quedaría con todo el continente americano y Groenlandia; Rusia heredaría Europa, el Mediterráneo y el norte de África; y a China le correspondería el vasto territorio desde Asia-Pacífico hasta el sur de África, incluyendo el estratégico Golfo Pérsico e Irán. Este supuesto «mundo multipolar» pactado entre gigantes guarda un contraste amargo con la visión de una multipolaridad solidaria y justa que, desde el Sur Global, prefiguraron voces como la del comandante Hugo Chávez en Venezuela. No se trataría de un orden construido desde la diversidad y la equidad, sino de un reparto imperial trazado a puerta cerrada. La pregunta que surge, más allá de la veracidad del documento en sí, es provocadora: ¿acaso los hechos que siguieron a aquella cumbre en Alaska no comenzaron, inquietantemente, a dibujar los contornos de ese mismo mapa? El despliegue violento del senil imperio norteamericano Observando fríamente la secuencia de eventos, es difícil no sentir un escalofrío de reconocimiento. Casi de inmediato, el 19 de agosto, el Caribe fue testigo de un despliegue militar norteamericano de una escala no vista en décadas. Era la Doctrina Monroe, repentinamente revitalizada, pasando de la retórica a los buques de guerra. Pero el verdadero punto de quiebre, el momento en que la sombra del mapa de Martyanov pareció proyectarse sobre la realidad, llegó el 3 de enero de 2026 con el secuestro del presidente Nicolás Maduro. Aquel acto no fue un hecho aislado; fue la piedra angular de una campaña de presión feroz que también alcanzaría a Cuba, México y Colombia. Era Washington reafirmando, con una crudeza que no dejaba lugar a dudas, su señorío absoluto sobre lo que el analista ruso había delineado como su jardín trasero exclusivo. Y el efecto dominó no se hizo esperar. En paralelo a la crisis venezolana, surgió con inusitada seriedad un tema que antes parecía fantasía: la anexión de Groenlandia. Las conversaciones con Dinamarca trascendieron el murmullo para convertirse en negociaciones formales que iniciaron el pasado 14 de enero del 2026 entre una delegación danesa y el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, hasta llegar a la reunión del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, con el presidente Trump de donde surgió un “marco de acuerdo”, algo visto todavía con mucho recelo por gran parte del liderazgo europeo. Como es bien sabido, la anexión formal de Groenlandia a Estados Unidos representaría en la práctica la desaparición de la OTAN; tal vez, un golpe calculado al corazón de la arquitectura de seguridad transatlántica. ¿Era acaso el primer paso para «liberar» a Europa de la esfera de seguridad norteamericana y dejarla, tal como preveía el mapa, en una órbita de negociación directa con Moscú? Un dato frío podría alimentar esta hipótesis: el comercio entre Estados Unidos y Rusia aumentó un 25% durante 2025, señalando un posible pragmático reacomodo de intereses que trascendería la retórica confrontacional. Mientras, en el otro extremo de Europa, durante el año 2025, y sobre todo después de las negociaciones de Alaska, la presencia europea fue relegada sistemáticamente de las negociaciones cruciales sobre Ucrania, que pasaron a ser un diálogo directo Washington-Moscú. El continente europeo, otrora pilar central de la política occidental, parecía quedar en un incómodo limbo estratégico, su influencia debilitada precisamente en los asuntos de su propio patio trasero. Si China está ganando la batalla económica, ¿qué lógica tendría que terminara aceptando el hipotético acuerdo como el planteado por Martyanov? Existe una cara del mapa de Martyanov que la realidad se ha encargado de torcer con violencia. Si el supuesto acuerdo preveía una esfera de influencia china que podría ser reconocida relativamente sin contratiempos, la preparación de la cumbre Trump-Xi Jinping de abril de 2026 ha sido todo menos pacífica. Lejos de un gesto de condominio, Washington ha rodeado a China con un cerco de máxima presión, que se materializa en tres frentes clave: –En el noreste asiático, la tensión con un Japón que habla de «amenaza existencial» y estableció para 2026 un presupuesto de defensa récord de 58.000 millones de dólares. –En el teatro de Taiwán, con el anuncio de un paquete de armas por 11.100 millones de dólares para la isla, el mayor de la historia. –En el flanco energético vital, con el aumento de la presión sobre Irán, por cuyo Estrecho de Ormuz fluye el 20% del petróleo que importa el mundo (unos 20 millones de barriles diarios), de los cuales China consume el 38% del total de ese hidrocarburo, casi un 50% de la demanda requerida por el gigante asiático. La amenaza de un conflicto que cierre ese cuello de botella es una espada de Damocles sobre la principal vulnerabilidad estratégica china. Esta no es la estrategia de quien concede una esfera de influencia desde una mesa de negociaciones donde cada parte reconoce su peso geopolítico y a partir de ahí hace concesiones a la otra, sino de quien busca «negociar desde una posición de fuerza» y ha encargado al Departamento de Guerra «actuar en consecuencia» para garantizar que la República Popular China esté en una “mejor disposición” para el diálogo. Es en este punto donde comenzamos a desmontar la posibilidad de un acuerdo consensuado, tal como algunos nos han hecho ver, quizás de forma precipitada o por incapacidad para explicarlo. Entonces, ¿tenía razón Martyanov? Es probable que su mapa, como documento literal, sea una ficción. Sin embargo, como síntoma, como reflejo distorsionado de una lógica estratégica profunda que el imperio norteamericano busca imponer, su valor es innegable. Lo que presenciamos no es la implementación de un «Yalta 2.0» consensuado, sino algo quizás más pragmático y peligroso: una política exterior estadounidense que, de facto, actúa como si ese reparto fuera posible, pero intenta imponerlo unilateralmente desde una posición que enmascara una debilidad estructural. El Documento de Defensa Nacional de EE.UU. del año 2026, publicado por el Pentágono Para comprender esta paradoja de fuerza proyectada y debilidad real, es indispensable ir más allá del análisis del Mapa de Martyanov a la luz de los acontecimientos, y comenzar a examinar el documento público de la Estrategia de Defensa Nacional de los Estados Unidos 2026 y, sobre todo, la base económica que le sirve de marco. Este texto revela con crudeza programática el guion de un repliegue táctico forzado. Su núcleo es la renuncia a las «guerras largas» y la apuesta por una disuasión basada en la «negación»: demostrar una capacidad militar tan rápida, precisa y tecnológicamente superior que disuada cualquier confrontación antes de que empiece. Lógicamente, la práctica reciente demuestra que este tipo de operaciones relámpago ha tenido como preámbulo una serie de acciones psicológicas, económicas y propagandísticas destinadas a debilitar la voluntad de resistencia del enemigo. La aplicación de esta doctrina se pudo observar en la agresión contra Venezuela llevada a cabo a principios de 2026, donde el imperio norteamericano intentó convencer al mundo de que la superioridad de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos era tan avasallante que cualquier intento por frustrar sus objetivos carecería de todo futuro, constituyendo, además, una pérdida innecesaria de vidas. Con esta acción, quedaba relegada la vieja doctrina del terror basada en la destrucción asegurada de quien osara desafiar a EE.UU., tal como se había intentado establecer durante la guerra de Irak en la primera década del siglo XXI. Esta doctrina de “disuasión por negación” encuentra uno de sus antecedentes en un concepto militar impulsado por otro imperio en crisis: el Tercer Reich. Antes de la batalla de Kursk, consciente de las graves debilidades de su maquinaria militar, Adolf Hitler arengó a sus tropas con un objetivo que trascendía la victoria táctica: imponer una “disuasión por negación” en el frente oriental contra la URSS. En su proclama declaró: «¡Soldados del Reich! Hoy iniciáis una gran batalla ofensiva… El éxito de esta batalla debe representar para el mundo un soplo de fuego que demuestre que toda resistencia contra el poder del Ejército Alemán es inútil… Vuestro ataque debe… demostrar de una vez por todas que cualquier esperanza de vencer a Alemania es vana.» Este pasaje histórico revela cómo esta doctrina ha sido, desde sus orígenes, un recurso para un ejército que carecía de la capacidad para sostener una guerra prolongada, como fue el caso de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. La «disuasión por negación» no es una elección basada en la fortaleza, sino la imposición de una necesidad económica insoslayable Estados Unidos ya no está en condiciones de financiar conflictos prolongados. Su economía, altamente financiarizada y sostenida por el valor fiduciario del dólar, enfrenta una crisis de legitimidad. China ha reducido sus tenencias de bonos del Tesoro estadounidense en casi un 40% desde 2013, y la participación del dólar en las reservas globales de los bancos centrales cayó al 59% en 2020, su nivel más bajo en 25 años, según el FMI. Este declive en la financiación externa de su déficit golpea el corazón de su hegemonía. En un escenario de guerra prolongada, el Estado norteamericano se vería forzado a aumentar su gasto público, abriendo una brecha aún mayor en su déficit fiscal. En las guerras prolongadas de principios del siglo XXI, este déficit fue manejable porque países como la República Popular China, Japón y el Reino Unido, dada su dependencia económica de EE.UU., se vieron en la necesidad de comprar enormes cantidades de bonos de deuda pública, financiando así esos conflictos. Actualmente, esta dinámica ha cambiado, como ya se ha señalado. La única opción que le quedaría en caso de una guerra prolongada sería la emisión masiva de dólares, lo que precipitaría el desplome de su valor. El síntoma más elocuente de esta desconfianza es la huida hacia el oro, cuya cotización superó la barrera histórica de los 5.000 dólares la onza troy a principios de 2026. El contraste entre el surgimiento “ficticio” de un mundo multipolar y la realidad de una despolarización campante El punto de encuentro entre algunos análisis geopolíticos realizados a partir del famoso mapa de Martyanov y el documento de Estrategia de Defensa Nacional publicado por el Pentágono a principios del 2026 radica en que ambos plantean un nuevo orden mundial con distintas esferas de influencia. Los primeros análisis hablan de la posibilidad de un gran acuerdo tipo “Yalta 2.0”, donde las potencias “victoriosas” sobre el neoliberalismo –Rusia y China– llegarían a un consenso con la facción del poder norteamericano que se ha logrado imponer a lo interno del imperio. Según estos sesudos análisis, estaría planteada la constitución de una gran mesa del poder global vencedor, donde los tres grandes—Putin, Xi Jinping y Trump—se estarían repartiendo el mundo. Según esta tesis, en Alaska se pudieron haber trazado los lineamientos de este nuevo “mundo multipolar”. Por otro lado, el documento sobre la Estrategia de Defensa Nacional de EE. UU. plantea un escenario “realista” esencialmente parecido, pero con un método diametralmente distinto. Este ya no contempla un acuerdo entre “potencias vencedoras”, sino el surgimiento de nuevas áreas de influencia a nivel global a partir de la demostración de la fuerza y no de la confrontación directa. Se trataría de la transformación de espacios donde anteriormente las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ejercían el control militar directo, en zonas donde potencias regionales asumirían el peso de la contención: Rusia tendría que vérselas con Europa, y China sería contenida por Japón y Taiwán en el Indo-Pacífico, así como por Israel en Oriente Medio. En el Océano Índico quedaría una India posiblemente alineada, si llegaran a prosperar los acuerdos energéticos entre Caracas y Nueva Delhi, junto con los acuerdos comerciales con la Unión Europea. Todo esto, bajo los auspicios del imperio norteamericano. Esta estrategia constituiría la “multipolaridad” planteada por Washington, donde ya no sería su presencia militar directa la que marcaría la dinámica de contención, sino la de sus socios regionales. Estos tendrían que aceptar este papel, dado que su existencia, según los cálculos del imperio, se mantendría inexorablemente atada al mercado norteamericano, a su tecnología de punta en materia militar y, en última instancia, a la «disuasión negativa» que pudiera ofrecer Washington. Sin embargo, no debe olvidarse que, más allá de cualquier intento por instaurar una nueva doctrina de disuasión, la contribución última de supervivencia para estos aliados de Estados Unidos será, en definitiva, el paraguas nuclear que este pueda ofrecer. Ahora bien, ¿estará dispuesta la Europa “aliada” a aceptar estas nuevas reglas, donde el «gran parásito» termine absorbiéndole sus últimos soplos de vida o, por el contrario, parará el juego en Ucrania interviniendo directamente en el conflicto y llevando al mundo al borde del abismo? En el caso de América Latina, el imperio norteamericano, dentro de su arrogancia, considera que la región, por ser un área de poco desarrollo tecnológico y un continente que históricamente ha sido influenciado por el modo de vida americano (y cuyo anhelo en el fondo es alcanzar ese sueño), hace impensable la posibilidad de que algún actor actualmente pudiera plantarse y desarrollar una guerra popular prolongada. Además, la Operación «Resolución Absoluta» prácticamente los ha dejado en shock, y la idea planteada por Chávez, Fidel y el “Che” Guevara de un continente capaz de crear, mediante el heroísmo, varios Vietnam es cosa del pasado. Controlar América Latina sin una guerra larga es algo que, por sí solo, ellos podrían garantizar. En resumidas cuentas, estaríamos ante unos Estados Unidos que no solo aspiraría a seguir siendo financiado por el mundo, sino que además obligaría a una parte de sus financistas a garantizar la contención de quienes podrían amenazar su liderazgo. Bienvenidos al verdadero “mundo multipolar” planteado por el presidente Trump. Según el viejo adagio popular venezolano: “Una cosa piensa el burro y otra el que lo arrea” Sin embargo, este espejismo “multipolar” de Trump, esbozado inicialmente en el mapa publicado por Martyanov, delineado con mayor “realismo” en el documento del Pentágono a principios de 2026 y percibido de forma más concreta al analizar la tendencia de los acontecimientos geopolíticos, resulta ser una estrategia altamente irrealizable. Dejemos nuevamente a un lado el mapa de Martyanov y profundicemos en la posible relación válida entre dicha tendencia de los acontecimientos y el documento publicado por el Pentágono. Este, aun siendo un documento público, no deja de ser un material destinado a preparar a la llamada opinión pública para posibles escenarios futuros. En el documento, EE.UU. plantea una supuesta y abrumadora ventaja económica e industrial de Europa sobre Rusia. El texto norteamericano sostiene que la capacidad industrial europea es potencialmente muy superior y que el Producto Interno Bruto (PIB) de Rusia es diminuto, comparable solo con el de Italia. Esta afirmación es profundamente engañosa. Es cierto que, si se observa el PIB nominal (calculado simplemente con los tipos de cambio del mercado), la cifra rusa parece reducida. Sin embargo, este indicador está enormemente distorsionado por el bloqueo económico y la guerra financiera contra la Federación Rusa, que han llevado a una subvaloración artificial de su moneda. La métrica adecuada es el PIB medido por paridad de poder adquisitivo (PPA), el cual ajusta el valor real de los bienes y servicios. Desde esta perspectiva, la economía rusa no solo es mucho más grande de lo que el documento indica, sino que se consolidaría como una de las mayores economías de Europa. Además, se trata de una economía integrada, con un mayor equilibrio interno y una sólida base industrial, lo que la hace capaz de mantener un conflicto prolongado. La guerra en Ucrania, si bien ha sido difícil y ha aumentado el déficit fiscal ruso, ha demostrado precisamente esa resiliencia estructural. Esta fortaleza económica subyacente, captada por el PIB-PPA, es la clave que explica la capacidad de Rusia para soportar la presión sostenida. Sin embargo, la gran pregunta con respecto a Rusia es si estará dispuesta a jugar solo un papel regional, como lo está planteando el imperio norteamericano, o, por el contrario, optaría por mantener la alianza con la República Popular de China, donde, dado lo complementario en cuanto a su poder militar y lo poderoso de la industria china, realmente podrían construir en conjunto un orden global más adecuado para los intereses rusos. Hablar de un área de influencia donde el conflicto estaría a la orden del día, dado que el papel de Europa en ese escenario sería el de contener a Rusia, sería una verdadera locura. Por otra parte, la estrategia estadounidense, de implementarse, pasaría por controlar el mercado petrolero, lo cual va directamente en contra de los intereses rusos. Finalmente, la constitución de cualquier régimen hostil en Irán representaría una amenaza para las fronteras rusas, puesto que, si Israel llegara a consolidarse como el gendarme regional de Estados Unidos, difícilmente renunciaría a impulsar un cambio de régimen en Irán en el futuro, ya que el gobierno israelí lo considera un primer paso indispensable para debilitar sus capacidades defensivas. ¿Qué plantea el documento de la Estrategia de Defensa Nacional de EE.UU. sobre la República Popular de China? Desde una perspectiva estratégica y haciendo un análisis del documento a la luz de las tendencias geopolíticas actuales ya comentadas en el presente trabajo, EE.UU. no plantea la contención de China como un mero desafío militar convencional, sino como un esfuerzo integral para limitar su expansión económica, que es la base real de su poder. La lógica es clara: el desarrollo económico necesita espacio —geográfico, comercial, tecnológico y de influencia—. Por lo tanto, impedir que Beijing consolide ese espacio a escala global se convierte en el objetivo central. Esta contención adoptará la forma de un cerco estratégico flexible, en el que Estados Unidos evitará en lo posible el enfrentamiento directo y desplegará, en cambio, una red de aliados y socios en los flancos vitales de China. Esto confirma los tres frentes de contención que, de hecho, ya se han planteado en el presente análisis, pero que ahora se dilucidarán con mayor claridad a la luz del documento de seguridad nacional publicado por el Pentágono. En el teatro del Indo-Pacífico, Japón y Taiwán se consolidarán como pilares orientales de este arco de presión. Su papel será mantener el equilibrio en los ámbitos marítimo y tecnológico, constituyendo la primera línea de defensa de los intereses occidentales en la región Por el otro extremo, en el Mediterráneo oriental y Medio Oriente, se promovería a Israel como un «socio ideal» y un contrapeso fundamental. La expectativa es que, con apoyo estadounidense, Israel pueda desafiar la creciente influencia económica y estratégica ch

jueves, 19 de febrero de 2026

Irán decidido a implementar el acuerdo de asociación estratégica con Rusia

Irán decidido a implementar el acuerdo de asociación estratégica con Rusia El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, declaró que su país está decidido a implementar el acuerdo de asociación estratégica con Rusia en todos los ámbitos lo antes posible. Lo afirmó en la reunión que mantuvo con el ministro de Energía de Rusia, Serguéi Tsiviliov. Se trata de una asociación multivectorial. Crecimiento exponencial de la alianza Moscú–Teherán "Estamos decididos a implementar este documento con prontitud y en su totalidad. En todas las áreas acordadas previamente, incluyendo transporte, energía, petróleo y gas, agricultura, industria alimentaria, defensa y cooperación en materia de seguridad. El proceso de implementación de los acuerdos avanza a buen ritmo", declaró Pezeshkian. Por su parte, Tsiviliov anunció una infraestructura trascendental en este contexto: el lanzamiento del corredor de transporte internacional norte–sur. "No es sólo un corredor energético, sino también de transporte. La construcción de la línea ferroviaria Rasht-Astara está conectada con él. Hemos abordado prácticamente todos los asuntos pendientes, incluyendo el registro de tierras y la obtención de beneficios", detalló el marco de la reunión de la comisión intergubernamental sobre cooperación comercial y económica entre ambos países. En este sentido, especificó el ministro de Energía de Rusia: "Hoy anunciamos que el 1 de abril, durante un foro de transporte en Rusia, se alcanzará un acuerdo definitivo sobre el inicio de este proyecto". Asimismo, Tsiviliov comunicó que continúa la construcción de la segunda y tercera unidades de energía de la Central Nuclear de Bushehr en Irán. "Estamos trabajando activamente con el Gobierno iraní. Contamos con numerosos proyectos conjuntos en diversas etapas de implementación. Continuamos la construcción de la segunda y tercera unidades de la central nuclear de Bushehr. También colaboramos con un grupo de trabajo conjunto en la construcción de unidades adicionales de alta y baja potencia en Irán", subrayó el alto cargo ruso. El analista internacional Nicola Hadwa observa que "Irán necesita el apoyo ruso y el apoyo chino". "Y China y Rusia necesitan a Irán estable y fuerte, porque los proyectos estadounidenses que hay de parar la Nueva Ruta de la Seda, de echar a andar el proyecto Zangezur para aislar de la venta de petróleo y gas a Rusia, afecta directamente a Rusia y a China. Necesitan a Irán sí o sí. Irán necesita el apoyo ruso y el apoyo chino. Esto es un matrimonio perfecto", reflexiona el experto. "Además hay que agregarle otro elemento que es bastante importante y que a veces pasa desapercibido: Corea del Norte, que también está presente en todo esto. Que además ya le advirtió a Israel que no iba a tolerar amenazas nucleares contra Irán. Esta alianza chino-rusa-iraní, y además Corea del Norte, hace muy difícil que Europa y EEUU entren en aventuras militaristas. Si EEUU tiene tanta fuerza militar y amenaza a Irán con tanta libertad, ¿por qué negociar, por qué no, imponer?", plantea Hadwa. Sputnik Mundo

EEUU e Israel aprendices de brujo

Recomiendo: Irán a la vista... EEUU e Israel aprendices de brujo Por Luis E. Sabini Fernández | 19/02/2026 | Mundo Fuentes: Rebelión El mecanismo es archiconocido o al menos debería. Aunque ciertas bizqueras programadas obnubilen el panorama. Israel define la condición de enemigo de una entidad política o nacional dada, a menudo en consonancia con el rechazo que el propio implante colonial israelí ha provocado en diversas entidades, sociedades, tipificadas desde entonces por Israel como enemigas. Desde hace al menos medio siglo Israel suele dar entonces un segundo paso: se aconseja a EE.UU., hasta ahora, al menos hasta ahora, seguro servidor, invadir, desmantelar, bloquear, arrasar, según los casos, a la entidad en cuestión. Con Irán, estamos en pleno proceso. Un proceso diagramado por un estratego israelí, Oded Yinon, hace casi medio siglo, a principios de los ’80, cuando Israel ya había logrado considerables triunfos militares, ahogando la resistencia palestina, arrasando la capacidad militar aérea egipcia, malhiriendo las capacidades ofensivas y defensivas de Jordania o Líbano, Yinon diseña un plan mediante el cual Israel perseguirá el objetivo de particionar todos los países adyacentes para consolidar su propia hegemonía. Líbano en tres partes, Egipto en cinco o seis; Siria en tres; Sudán en dos, Irak en otras tres partes, Irán en por lo menos en otras cinco o seis, todas ellas así necesariamente menores en relevancia y/o población, que Israel. Los países árabes más o menos circundantes a Israel ya han sufrido divisiones o amputaciones territoriales corroborando la estrategia de Yinon. Irán, históricamente enclavado entre los imperios ruso y anglo, irreductible a ambos, entidad musulmana no árabe, ha resultado por su petróleo sumamente atractivo para EE.UU., y la sociedad iraní ha generado un rechazo a EE.UU. y a la relación con EE.UU., intensificado probablemente, por la estrecha relación entre EE.UU. e Israel. Irán es la última de las sociedades nacionales o plurinacionales próximas a Israel que no ha sufrido hasta ahora recortes territoriales, fraccionamientos o fracturas, aunque sí ingentes daños (respondidos en parte por Irán). Es por consiguiente el enemigo principal de Israel. El último mohicano a quien hay que desaparecer para la consolidación de ese asentamiento de seres exclusivos, de humanidad elegida (o autoelegida) que es el Estado de Israel. A esa tarea ha dedicado Israel mucho de sus últimos actos. Asesinatos de varios ingenieros atómicos vinculados o vinculables con el desarrollo nuclear iraní. Asesinatos preventivos llevados a cabo por el Mossad y ataques militares de sus amanuenses estadounidenses desde la Casa Blanca; Biden o Trump (para nombrar apenas a los últimos). El episodio de las manifestaciones iraníes progresivamente violentas de fines de 2025, es ilustrativo del modus operandi israelí. Y es aun más ilustrativo del ardiente y activo papel cómplice de la prensa “occidental y democrática”, como El País de Montevideo. O incluso, prensa progresista, en que tan a menudo leemos a un judío progresista a quien siempre se le ocurre entrevistar a otro judío israelí, siempre, por supuesto, progresista. En primer lugar, las manifestaciones callejeras de fines del año recién pasado eran la reacción de la población a las vicisitudes y privaciones que se han ido acrecentando en Irán con el bloqueo y las sanciones con que EE.UU. y sus satélites han ido cercando a la economía iraní. Esas manifestaciones empero, no eran violentas. Israel a través de su órgano más sensible, el Mossad, inmediatamente se puso en acción. A cara descubierta (lo cual habla de enorme autoconfianza) Israel proclamó su apoyo a los manifestantes. Como prueba de la sincronización simbiótica entre los mandos de EE.UU. e Israel, el 2 de enero, el mes pasado, Mike Pompeo, figura máxima de la primera presidencia de Trump, envió felicitaciones públicas a los iraníes que protestaban en las calles y extendió su simpatía: “a todos los agentes del MOSSAD que caminan junto a ellos.” Es una salutación y un deseo de felicidad altamente significativo. Las manifestaciones inicialmente pacíficas devinieron violentas. Y altamente eficaces: los manifestantes lograban herir o matar a miembros de la seguridad iraní. Cuando el número de víctimas de “la seguridad” se empezó a contar por decenas, los responsables de la seguridad iraní advirtieron que los molestos manifestantes y sus demandas cada vez más vehementes contenían un plus significativo que la periodista Ilana Mercer describe así: “Los manifestantes iraníes de enero de 2026 se comportan de forma inusual. Se parecen más a israelíes que a iraníes comunes y corrientes. Estos manifestantes parecen completamente israelizados; sin duda, es históricamente inusual que los iraníes, generalmente recatados y respetuosos, incendien y profanen sus propios lugares sagrados; actos que, sin embargo, se ajustan a las normas y costumbres del » terrorismo transnacional» israelí.” ‟Históricamente, los iraníes en protesta han atacado los símbolos gubernamentales, pero no los símbolos nacionales ni religiosos.” La investigación consiguiente le permitió a la policía o a la guardia revolucionaria islámica ubicar la enorme red Starlink, de Elon Musk, “trabajando” directamente sobre el suelo iraní, a manera de enorme paraguas de espionaje. Mercer nos recuerda que hace más o menos medio año se supo ─los cables nos permitieron saber─ que Israel había logrado ubicar clandestinamente material bélico dentro del territorio iraní. La composición de lugar se fue aclarando. Cuando a fines de diciembre 2025 la UE sumó su condena a la Guardia Revolucionaria iraní, no aclararon, claro, que dicha condena era mera imitación de la decisión israelí y estadounidense de aislar (un poco más) a Irán, preparando “el zarpazo”. Por eso El País tituló a todo lo ancho: “UE se suma a la presión de EE.UU. sobre Irán”. Ni una palabra, claro, sobre la actuación deletérea del MOSSAD… en Irán, precisamente. Ursula von der Leyen definió: “Terrorista, así es como se califica un régimen que reprime con sangre a su propio pueblo.” Una lástima que Von der Leyen no haya calificado a “un régimen que reprime con sangre a otros pueblos”, algo que los regímenes que von der Leyen aplaude ─EE.UU. e Israel─ ejercen con tanta asiduidad. Y otra precisión a escandalizados demócratas: el régimen iraní, aun con toda su intolerancia, que se manifestara tan brutalmente cuando asesinara hace pocos años a Masha Amini (joven con velo colocado a medias, alterando sagradas costumbres), ha desatado represión mortal ahora, en diciembre 2025, cuando varios agentes de su seguridad son matados por manifestantes que estaban sorprendentemente bien armados… por Israel. Que con total impudicia se entromete en las angustias materiales y psíquicas de otra sociedad, procurando modelarlas en su beneficio. Pero la seguridad iraní contraatacó hiriendo y matando gravemente a los armadores de la celada mortal contra Irán. Y acabaron con los amotinados camuflados como iraníes. La agitación que en Occidente se visualizara como antesala del derrocamiento de la teocracia iraní a manos de revueltas “populares” se ha disuelto con la detección y represión de los agentes del MOSSAD. Mi impresión es que la intromisión israelí ha tropezado con su propio triunfalismo. Y eso ha desnudado, una vez más, el supremacismo israelí; su arrogancia esta vez los puede haber intoxicado con exitismo. O al menos con desfachatez. Y probablemente los estrategos actuales del Plan Yinon estén volviendo a otorgarle a EE.UU. el papel de ariete. Pero todo cambia, nos lo dijo Heráclito, hace más que siglos, milenios. Y en EE.UU. lo que crece hoy, es ya no la identificación con Israel sino el rechazo. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Diálogo Irán-EEUU podría contener la crisis más que resolverla, opina un experto

Diálogo Irán-EEUU podría contener la crisis más que resolverla, opina un experto Sputnik Mundo Las relaciones entre EEUU e Irán no han conocido un "acuerdo histórico global" desde 1979, recordó a Sputnik el analista egipcio Hatem Saber. Las declaraciones del experto se producen en el contexto de una nueva ronda de negociaciones indirectas entre ambas partes en Ginebra, Suiza. En opinión del analista, la crisis podría llegar a un punto de resolución, aunque no sería una solución definitiva, sino más bien "una forma de gestionar el conflicto". "No se trata solamente de la cuestión nuclear, sino de un conflicto de influencia e identidad", precisó. El experto expuso cuatro posibles escenarios: 1.Continuación de "una escalada controlada", en la que EEUU ejercerá presión sin recurrir a una guerra costosa, mientras que Irán buscará agotar a su oponente. 2.Un nuevo acuerdo entre EEUU e Irán, pero limitado. 3.Una explosión regional a gran escala, "muy costosa" tanto para los involucrados como para la región. 4.Un avance diplomático integral: actualmente no hay indicios claros, aunque no se puede descartar por completo. El Pentágono presume de sus cazas en Oriente Medio en pleno diálogo con Irán El 17 de febrero, Ginebra acoge una nueva ronda de negociaciones indirectas entre Teherán y Washington. La delegación iraní está encabezada por el ministro de Exteriores, Abás Aragchi, mientras que la estadounidense la lidera el representante especial del presidente de EEUU, Steve Witkoff. La ronda anterior tuvo lugar el 6 de febrero en Mascate, capital de Omán, bajo la mediación de este país, y fue la primera tras varios meses de pausa en el diálogo bilateral. Este receso se produjo a raíz de la escalada del conflicto entre Irán e Israel en junio de 2025, al que se sumó EEUU.

Recordamos al Rev. Jesse Jackson, militante contra la discriminación racial en EE.UU. y el mundo (1941-2026)

Recomiendo:
Recordamos al Rev. Jesse Jackson, militante contra la discriminación racial en EE.UU. y el mundo (1941-2026) «Mantengan viva la esperanza» Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someone Por Amy Goodman | 18/02/2026 | EE.UU., Racismo y opresión capitalista Fuentes: Democracy Now! - Imagen: En 1969 Jesse Jackson (centroderecha, levantando los brazos) lidera una protesta de 4 000 personas contra la discriminación racial en el sector de la construcción (1969). Foto: Gary Settle/The New York Times Traducido para Rebelión por Silvia Arana El reverendo Jesse Jackson, ícono de los derechos civiles, falleció el martes 17 de febrero a los 84 años. Jackson trabajó junto a Martin Luther King Jr. y la organización Southern Christian Leadership Conference, en el movimiento por los derechos civiles y contra la discriminación racial. Posteriormente lideró dos campañas presidenciales en 1984 y 1988, en las que impulsó el recorte del presupuesto del Pentágono y el aumento del gasto interno en Educación, Vivienda y Sanidad. Jesse Jackson participó en campañas internacionales, desde la lucha contra el apartheid en Sudáfrica hasta el apoyo a la autodeterminación palestina. Recordamos su legado y presentamos entrevistas de sus numerosas apariciones en Democracy Now! a lo largo de los años. AMY GOODMAN: Comenzamos el programa de hoy analizando la vida y el legado del imponente ícono de los derechos civiles, el Rev. Jesse Jackson, quien falleció hoy a los 84 años. En los años 60, Jackson trabajó estrechamente con el Dr. Martin Luther King Jr. en la organización Southern Christian Leadership Conference. Jackson estaba con King cuando este fue asesinado en Memphis el 4 de abril de 1968, en el motel Lorraine. Jackson se trasladó más tarde a Chicago, donde fundó Operation PUSH — People United to Serve Humanity. Fue también el fundador de la Rainbow Coalition (Coalición Arcoíris). En 1984 y luego en 1988, Jackson dirigió dos campañas presidenciales innovadoras. En 1988, recibió unos siete millones de votos como candidato presidencial. Impulsó el recorte el presupuesto del Pentágono y el aumento del gasto interno en Educación, Vivienda y Sanidad. Jackson participó en campañas internacionales, como la lucha contra el apartheid en Sudáfrica y el apoyo a la autodeterminación palestina. El Rev. Jackson fue hospitalizado en noviembre para recibir tratamiento por una rara y particularmente grave condición neurodegenerativa, la parálisis supranuclear progresiva, PSP. En un comunicado, la familia del reverendo Jackson dijo: «Nuestro padre fue un líder al servicio del pueblo — no solo para nuestra familia, sino para los oprimidos, los sin voz y los ignorados de todo el mundo. … Su inquebrantable creencia en la justicia, la igualdad y el amor elevó a millones, y les pedimos que honren su memoria continuando la lucha por los valores por los que él vivió». A continuación, un fragmento del Rev. Jesse Jackson hablando en la Convención Nacional Demócrata de 1988. REV. JESSE JACKSON: Si ven que Jesse Jackson, si ven que mi nombre figura como candidato, sus nombres también están allí. Nací en la pobreza, pero la pobreza no nació en mí. Ni nació en ustedes. Ustedes pueden hacerlo. Dondequiera que estén esta noche, pueden lograrlo. Mantengan la cabeza alta. Saquen el pecho. Pueden conseguirlo. Incluso después de la noche más oscura, llega la mañana. ¡No se rindan! El sufrimiento fortalece el carácter. El carácter fortalece la fe. Al final, la fe no los defraudará. No deben rendirse. Quizás lo consigan o quizás, no; solo deben saber que tienen la capacidad; aguanten y aguanten. Nunca debemos rendirnos. Estados Unidos irá mejorando cada vez más. Mantengan viva la esperanza. ¡Mantengan viva la esperanza! ¡Mantengan viva la esperanza! AMY GOODMAN: Ese era el reverendo Jesse Jackson hablando en la Convención Nacional Demócrata de 1988, cuando presentó su candidatura a la presidencia de EE.UU. por segunda vez. Jesse Jackson nació en Greenville, Carolina del Sur, el 8 de octubre de 1941. Como estudiante universitario en Carolina del Norte, Jackson participó en el movimiento por los derechos civiles. A mediados de los años 60, era un estrecho colaborador de Martin Luther King Jr. y se convirtió en director nacional de Operation Breadbasket, una campaña dirigida por la Southern Christian Leadership Conference (SCLC). Durante los últimos 30 años, el reverendo Jesse Jackson ha sido un invitado habitual en Democracy Now! En 2011, hablé con él poco después de la inauguración del Memorial Martin Luther King Jr. en Washington, D.C. El Rev. Martin Luther King Jr., segundo desde la derecha, junto a Hosea Williams, izquierda, Jesse Jackson, segundo desde la izquierda, y Ralph Abernathy en el balcón del motel Lorraine, Memphis, Tenn., el día previo al asesinato de Martin Luther King, y aproximadamente en el mismo lugar. 3 de abril de 1968. (AP Foto/Charles Kelly, File) REV. JESSE JACKSON: Creo que sería oportuno aprovechar esta ocasión para tratar los asuntos pendientes relacionados con la lucha de Martin Luther King, quien fue derribado y asesinado cuando tenía 39 años. Sus últimos puntos en la agenda incluían la Campaña de los Pobres, la misión de acabar con la guerra de Vietnam y detener la apropiación radical del capital en manos de los muy ricos. Y hoy, aquí estamos, con muy pocas personas que poseen demasiada riqueza, subvencionadas por el gobierno, demasiadas guerras innecesarias y demasiada gente sumida en la pobreza. Así que, en esencia, este memorial nos da un punto de unión para seguir adelante con estos asuntos pendientes. Se ha rescatado a los bancos, dándoles préstamos sin pedirles nada a cambio, ni siquiera compromiso de reinversión, por ejemplo. La prórroga de la rebaja fiscal de Bush representa más dinero que todos los déficits presupuestarios estatales juntos. Así que, claramente, Wall Street ha salido adelante a lo grande, pero los pobres aumentan, mientras se pierden empleos en forma masiva, y por tanto, debemos cambiar esto… MLK murió con poco apoyo, atacado por nuestro gobierno, agredido por los medios, rechazado por muchos afrodescendientes, incluyendo activistas por los derechos civiles, porque se atrevió a cuestionar el tema de las guerras injustas e innecesarias. Hoy gastamos un billón de dólares en Irak en el objetivo equivocado. Derrocar al gobierno en Libia, bueno, mil millones allí, y miles de millones más para restaurarlo. Dos mil millones a la semana en Afganistán. Y aun así, estamos despidiendo profesores, bomberos, policías. Eso le angustiaría a MLK. Lloraría por ello. El rescate para estos bancos, que nos metieron en un agujero, y luego los rescatan sin el compromiso de reinvertir. Los reforzamos, en lugar de reestructurarlos. Estos temas que el Dr. King hubiera planteado hoy serían preocupantes, pero es ese sentido de indignación y de conciencia lo que nos hace mejores hoy. Y espero, como dijo Vince, que al tratar de explicar y comprender estos temas, volvamos a considerar los asuntos que preocuparon a MLK. El sueño solo tiene sentido si está conectado con la promesa rota que no se cumplió durante 400 años. Y hoy, el sueño es volver a poner a todos los estadounidenses a trabajar. Eso significa reinvertir en la gente común desde abajo hacia arriba. Se está recortando el transporte público, negando el acceso a empleos, volviendo a segregar. Nuestras escuelas están más segregadas que antes. La industria de mayor crecimiento en la mayoría de los estados es el complejo industrial carcelario. Así que él me vería planteando cuestiones preocupantes de conciencia, por ello, la inauguración de este memorial es una oportunidad para plantear cuestiones de empleo, paz y justicia. AMY GOODMAN: El difunto reverendo Jesse Jackson entrevistado en Democracy Now! en 2011. Falleció hoy a los 84 años. En 2008, el reverendo Jackson apareció en Democracy Now! justo después de que Barack Obama ganara el caucus de Iowa. REV. JESSE JACKSON: Bueno, primero este hecho tiene un significado histórico. Quiero decir, un afroamericano gana en Iowa, mientras que los blancos de Iowa fueron lo suficientemente intuitivos en su forma de pensar como para elegir el mensaje y las relaciones por encima de la raza, es algo muy importante, porque había quienes decían que no se presentaran candidatos en Iowa y New Hampshire porque no son estados multiculturales, pero este triunfo dice mucho sobre la evolución de Estados Unidos. No puedo dejar de pensar en la lucha anterior para llegar a este punto. Muchos periodistas piensan que [Obama] bajó del cielo y empezó, ya sabes, en Boston. Pero este proceso, como la decisión del Tribunal Supremo del 54 para acabar con el apartheid legal en este país, a continuación de la esclavitud, fue un momento importante en la historia estadounidense. Luego, en el 55, está el linchamiento de Emmett Till, que traumatizó y despertó a América. Y luego, cuatro meses después, la protesta de Rosa Parks y la aparición del Dr. King. Y luego, el despertar de los estudiantes de 1960: arriesgándose, protestando y siendo arrestados; lo que llevó a la marcha del 63, en la que el Dr. King expuso su sueño de esperanza para la nación, y el clímax al año siguiente con el proyecto de Ley de Establecimientos Públicos. Pero entonces, en ese mismo año de 1964, mientras la esperanza política seguía creciendo, Fannie Lou Hamer y su grupo en la Convención Demócrata de Atlantic City, Nueva Jersey, desafiaron la estructura liberal del Partido Demócrata de Mondale, Humphrey y Johnson. Y luego, aunque apoyamos a los demócratas, ellos no tenían como plataforma la Ley de Derecho al Voto. Johnson le dijo al Dr. King, cuando le preguntaron sobre dicha ley: «Dr. King, me gustaría mucho, pero no puede conseguir esta ley. La realidad es que, políticamente, si la conseguimos, perderemos el sur en un cuarto de siglo.» El Dr. King dijo: «Bueno, tenemos que conseguir la Ley de Derecho al Voto», y así marchamos en Selma, Alabama, para conseguir los derechos electorales. Y la sangre del pueblo y, por supuesto, su lucha ha dado origen a todo lo político, la Ley de Derecho al Voto de 1965. Y luego, la victoria de Hatcher… en aquel momento, un alcalde negro en Gary (Indiana) era una noticia nacional. Igualmente un alcalde negro en Cleveland, Carl Stokes, era una novedad, una noticia nacional en aquel momento. Y siguió creciendo. Y para el 72, desafiamos las reglas de McGovern. Si recuerdan, destituimos a la delegación porque buscábamos tener una representación más multicultural de delegados de los estados en el 72. Y para el 83, Harold Washington se presentaba a alcalde, y Mondale y Kennedy entraron para derrotarle junto con Jane Byrne y Daley. Y resistimos eso, y hubo una tensión entre nuestro crecimiento y el proceso. Y de ahí, de hecho, nació el impulso para presentarme en 1984 y 1988. Y seguimos ampliando esa coalición, y ganamos con nuevos votantes registrados. Los demócratas recuperaron el Senado en el 86; en el sur, ganamos Carolina del Norte, Luisiana, Alabama y Florida. Para el 88, ampliamos esa base, y Doug Wilder se convirtió en gobernador en el 89 — ganamos Virginia en el 88 — mientras que Dave Dinkins fue alcalde de Nueva York en el 89 — ganamos Nueva York en el 88. Y así, esto ha continuado. Así que, cuando los medios dicen, bueno, Barack no formó parte de la lucha por los derechos civiles, es beneficiario de ella, no benefactor, pero cada generación se convierte en beneficiaria y luego en benefactora. Este año es beneficiario de esa lucha; La próxima vez, los que entraron por él, serán los beneficiarios, él será el benefactor. Pero la lucha continúa. Y así, desde el final del apartheid en el 54 hasta la Ley de Derecho al Voto, pasando por los avances urbanos, Harold Washington, las campañas del 84 y el 88, para mí esto es histórico, una línea inquebrantable. Y debo añadir que incluso el Partido Demócrata se resistió a apoyar la campaña «Free Mandela» (Libertad a Mandela). Estábamos del lado del gobierno sudafricano. Pensábamos que era nuestra seguridad. Así que creo que es un gran momento para la democracia estadounidense. AMY GOODMAN: Era el reverendo Jesse Jackson hablando en 2008 con Democracy Now!. Fue un domingo después de su programa de radio en su estudio, y había empezado preguntándole si apoyaba al senador Obama para presidente, aunque no había respaldado públicamente su campaña. Para ver todas nuestras entrevistas con el difunto reverendo Jesse Jackson, puedes ir a democracynow.org. Fuente: https://www.democracynow.org/2008/1/7/i_respect_

martes, 17 de febrero de 2026

Amir

¿Sabes quién es este niño? Amir. Apenas 10 años. Padre desaparecido. Hermano evaporado en el humo. Madre rota. Hermanita llorando de hambre. Amir se volvió “el hombre” antes de ser niño. Caminó 12 km descalzo. A través del terror. Del cansancio. Del olvido del mundo. Llegó al control. Soldados israelíes. Comida delante. Se acercó temblando. “Por favor… un poco de pan para mi madre y mi hermana.” Se rieron. Le dieron migajas: harina, arroz escaso. El alivio lo partió en dos. Besó la mano del soldado. Un beso de gratitud pura. De humanidad intacta. Se dio la vuelta. Con esperanza en las bolsas raídas. Y le dispararon. Balas a quemarropa. A un niño que dijo “gracias”. A un niño cuyo crimen fue tener hambre. A un niño que besó en vez de odiar. ¿Por qué? Porque pudieron. Porque el imperio les dio impunidad. Porque creyeron que un niño muere en silencio. Se equivocaron. Tu voz lo sacó de la sombra. Tu voz obligó a Guardiola a gritar Gaza en el Camp Nou. Tu voz hizo que puertos se negaran a descargar muerte. Tu voz convirtió millones en un coro ensordecedor. Esto no es política. Es un niño caminando 12 km por migajas. Es un beso respondido con plomo. Es un genocidio que borra pueblos mientras miramos reels. Di su nombre: AMIR. Comparte su foto. Rompe el silencio. Porque si callamos, somos cómplices del disparo. Canta su lamento. Que resuene hasta romper el cielo. #GazaNoSeRinde #Amir #BastaDeGenocidio #PalestinaLibre

Gracias al internacionalismo vamos a ver el final de un Estado sionista»

Recomiendo: Entrevista a Mai Al Bayoumi «Gracias al internacionalismo vamos a ver el final de un Estado sionista» Por Itziar Abad | 17/02/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Pikara Magazine Para esta gazatí refugiada en el Estado español, “la lucha contra el imperialismo, el fascismo, el capitalismo y el racismo es una lucha común”. “He nacido en una casa donde mi madre, que es una mujer religiosa y supertradicional, me lo ha enseñado todo, desde el rol de ama de casa hasta la lucha contra la ocupación, la religión y el machismo. Hoy en día, en la Franja de Gaza, son las mujeres las que se levantan”. Mai Al Bayoumi es gazatí y, desde hace 15 años, refugiada en el Estado español. Milita por el derecho al retorno y la defensa de la resistencia. Tu dirección electrónica contiene la expresión “vivalavida”; ¿humor ácido, mensaje motivacional o tú, de verdad, celebras la vida? Celebro la vida; un pueblo que está bajo la ocupación es un pueblo que lucha por su existencia. Nuestra lucha es por la dignidad, por la justicia, por la vida. A nosotras nos gusta vivir en paz, celebrar nuestras tradiciones, nuestras fiestas, nuestras bodas… Entonces, cuando buscaba qué poner como dirección de correo pensé: “Joder, qué coño: ¡vivalavida!”. ¿Cómo sigue la vida en Gaza, después de desaparecer de las portadas? Las personas que viven allí llevan más de dos años de genocidio continuado. Un genocidio no son solo los bombardeos aéreos, sino que es también el frío, la falta de medicamentos, de agua, de comida, de necesidades básicas, las personas desplazadas de sus casas… Más del 70 por ciento de la población está viviendo en la calle, literalmente, como mi familia, que sufre ahora muchas enfermedades por los efectos del gas, de los bombardeos, del fuego, del frío. Los soldados israelíes siguen ocupando la frontera de Egipto y la de los asentamientos ilegales del 48 y, a pocas semanas de entrar en vigor el acuerdo de paz, se paró el intercambio de rehenes. Mai al Bayoumi en una foto cedida. Ah, el acuerdo de paz… Aunque la gente se cree que sí, la resistencia palestina no lo ha firmado, porque está en desacuerdo con muchos puntos, por no hablar de que los mismos que se lo inventaron lo están incumpliendo. En Gaza siguen bombardeando hospitales y prohibiendo la entrada de ayuda humanitaria. La “línea amarilla” [a raíz de acuerdo de paz, Israel decidió que una línea amarilla pintada en el suelo sería su nueva frontera con Gaza] ni la propia gente de la Franja sabe lo que es, pero cada vez está más hacia el oeste. A veces se levantan por la mañana y la línea está delante de sus casas… La situación es la de siempre, solo que con el falso acuerdo de paz han conseguido parar las manifestaciones. ¿Y qué hay de Cisjordania? Han desmembrado tanto el territorio palestino que Cisjordania parece un país aparte. Aprovechando que el foco mediático estaba en Gaza, durante estos dos años han desalojado a más de 40.000 personas palestinas de Nablus, Yenín y Tulkarem. Para el Estado sionista, las casas que quedaron vacías ya no son propiedad de esas personas, luego ya no pueden regresar a ellas. Además, han metido a las cárceles sionistas de Cisjordania a 6.000 personas, que se suman a las que habían metido antes. En Cisjordania continúan las matanzas, los ataques militares y el terror impuesto por los colonos. Además de la pérdida del foco mediático y de la desmovilización ciudadana, el falso alto el fuego también trajo consigo la represión y la criminalización de la solidaridad con Palestina, que la Plataforma Palestinarekin Elkartasuna denunciaba en un comunicado. En él, también hacía recuento de lo que la solidaridad ha conseguido en los últimos meses, en el contexto de Euskal Herria: que “el equipo Israel Premier no participe en el Tech Estella (Nafarroa), que se suspenda el campeonato junior de surf que se iba a disputar en junio en Donostia debido a la participación de Israel, que el equipo Elitzur Ramla no juegue en Gernika (Bizkaia), que los jugadores israelíes no participen en el Campeonato de Ajedrez de Sestao (Bizkaia) y que Sidenor o AMC Mecanocaucho abandonen algunas relaciones comerciales”. No está de más tener presente todos estos logros para seguir avanzando… ¿Qué significa el movimiento de solidaridad mundial para la resistencia palestina? Creo que el internacionalismo es lo más importante para la liberación de Palestina, porque la lucha contra el imperialismo, el fascismo, el capitalismo y el racismo es una lucha común. El genocidio en Gaza ha dado luz verde al comienzo de los ataques imperialistas en todos los lados. Venezuela y Groenlandia han sido los casos más evidentes, pero México, Colombia, Cuba o Canadá están también en el punto de mira. Por otro lado, la gente en Gaza no tiene ya las herramientas suficientes para superar un genocidio, solo puede dedicarse a sobrevivir. De hecho, ni siquiera puede hacer boicot a los productos israelíes. El otro día, hablando con mi familia sobre cómo el ente sionista ha perdido mucho económicamente, mi hermano, riendo, me enseñó una lata de zumo que, al lado de la bandera de Israel y en hebreo, ponía: “Fabricado en Israel”. En Gaza solo se puede consumir lo que la ocupación vende así que, al mismo tiempo que tiene lugar una campaña internacional de boicot a los productos israelíes, en Gaza los están consumiendo de primera mano. Los sionistas convierten la Franja en un gran campo de matanza y, encima, las y los gazatíes están obligados a comprar sus productos para poder sobrevivir. Mi familia se está pagando su propia bala. La resistencia que existe hoy en día en Gaza es el cuidado hacia el pueblo, cómo conseguir comunidad, qué hacer con las personas que no tienen un hogar… Por desgracia, han asesinado a muchos líderes, entre ellos a los portavoces, y hoy hay silencio incluso dentro. Y mira lo que fueron capaces de hacer con el mundo mirando, imagínate si hay silencio… Podrían llevar a cabo una limpieza étnica. ¡De hecho, han matado a familias enteras! Pero la resistencia no es una persona, es una idea. Si la lucha no funciona fuera, estamos vendidos, porque dentro o al lado de Palestina la cosa está jodida. Cuando veo a las personas saliendo en manifestación pienso que la gente forma parte de nuestra lucha. Gracias al internacionalismo vamos a ver el final de un Estado sionista. Al hilo de esto, en una entrevista en El Salto, la antropóloga Leila Ghanem mantiene que la criminalización de las protestas se debe a que “cuestionan la hegemonía occidental, la hegemonía imperial”. También subraya lo importante que ha sido “la identificación de luchas” para que las movilizaciones propalestinas llegaran a ser masivas. Esa identificación está motivada, según ella, por la constatación de que el capitalismo es global y se encuentra en su fase criminal. Leila Ghanem es una mujer valiente y potente y comparto con ella muchas opiniones. Estados Unidos e Israel están utilizando a todos los países del mundo para sus intereses económicos, incluidos los países europeos. Europa tiene miedo a salirse de la OTAN y no sé por qué, si Estados Unidos la está manejando a su antojo. Llegadas a este punto, me gustaría hablar del sionismo árabe, que tiene como objetivo ocupar todo Oriente Medio. Algunos países árabes son aliados de Estados Unidos y de Israel, como Egipto y Jordania, dos países muy importantes que hacen frontera con Palestina y que tienen gas natural. En Egipto se acaba de firmar el mayor contrato de venta de gas natural con el Estado sionista de Israel. En Jordania está prohibida la bandera palestina. ¡El 70 por ciento de población jordana es originariamente palestina y es un delito sacar la bandera palestina en ese país! El sionismo árabe está utilizando el feminismo iraní para lavarse la cara, para decir que ellos van a liberar las mujeres de Irán. Sin embargo, nada dicen de las mujeres de Arabia Saudí, que no pueden viajar sin el permiso de su marido o de su padre. Ayer, en una parada de autobús, vi un anuncio, precisamente de viajes, a Arabia Saudí. En él aparecía una chica de espaldas, blanca, vestida de occidental, con una melena larga y suelta, sin pañuelo en la cabeza…. ¿¡Pero desde cuándo!? Lo más doloroso es que Estados Unidos e Israel han quitado por la fuerza a los líderes que ellos no quieren, como a Bashar al-Assad, en Siria. Al presidente nuevo lo ha puesto Estados Unidos, aunque antes lo tenía como el terrorista más buscado del mundo… Se ve que cambiaron de chilaba. Ahmed al Sharaa ya ha regalado Siria, ya la mitad está ocupada. En una localidad de Yemen, país antisionista y antimperialista que hace frontera con Arabia Saudí, ha habido un atentado hoy mismo. Allí hay una guerra abierta, como en Sudán, donde Israel y Emiratos Árabes están llevando a cabo un genocidio para robar el oro. Juegan a muchas bandas. ¿Qué ha cambiado desde el 7 de octubre de 2023? Después de tanto tiempo, el sionismo había conseguido normalizar la violencia y la ocupación de Palestina, que hubiera niños y niñas en las cárceles israelíes, que se hablara de Israel como de un Estado legítimo o que la gente pensara que estábamos ante un conflicto religioso. Tras el 7 de octubre, todo el mundo sabe que el sionismo representa una amenaza para todos los países, no solo para Palestina, e Israel no es bienvenido en ningún sitio, ni en las competiciones deportivas, ni en los encuentros culturales, ni en las relaciones comerciales con occidente, con Latinoamérica o con Asia. Gracias al 7 de octubre, Palestina se ha vuelto a colocar en la agenda internacionalista como una causa principal. No podemos cantar victoria porque aún hay mucha desgracia, mucha pobreza y muchas muertes como consecuencia, precisamente, de que gran parte de los objetivos del 7 de octubre se han cumplido. Israel está perdiendo. Dices que, incluso, militarmente. El 7 de octubre demostramos la fuerza que puede tener un pueblo: una organización armada pequeña combatió al ejército más grande y armado del mundo. Eso cambió totalmente las reglas del juego y, por eso, el Estado sionista reaccionó de manera tan salvaje. Israel también está perdiendo porque 2.000 soldados sionistas han abandonado el territorio ocupado y muchos y muchas jóvenes no quieren hacer el servicio militar. Dentro del Estado sionista hay manifestaciones en contra de que siga todavía la guerra, no porque las personas que se manifiestan sean buena gente, sino porque sus hijos e hijas también mueren. Israel está perdiendo porque ya no es el Estado fuerte que ellos quieren, porque viven en territorios ocupados y les entra miedo ante una resistencia bien organizada. En los territorios ocupados del 48, los colonos se están matando entre sí, porque piensan que un palestino se montó en un autobús y quería poner una bomba o que llevaba un cuchillo en la mochila. Está claro que Israel no va perder de un día para el otro, porque tiene apoyo de los Estados occidentales, como el español, que le vende y le compra armas. Pero el pueblo palestino nunca va a dejar de luchar. Llevamos 77 años viviendo bajo ocupación y no nos hemos rendido ni nos vamos a rendir. Independientemente de la religión y de la ideología política, la liberación de Palestina es la causa principal y estamos más unidos que nunca. Ahora se está negociando si la resistencia palestina tiene que entregar las armas y el pueblo no está de acuerdo con eso. ¿Qué futuro auguras para Palestina? Pronto o tarde, no lo sé, lograremos una Palestina libre, antirracista y laica, porque no queremos que sea la religión la que nos gobierne. Y eso es algo compartido por las feministas o por los grupos islámicos, incluido Hamás. El camino está siendo muy doloroso, pero merece la pena. EN CORTO: Lo sugerente: el internacionalismo Lo deserotizante: las comunicaciones Lo pendiente: el derecho al retorno Un éxito: la resistencia armada Algo como para tirar la toalla: nada Una feminista: ni madre Una época: la revolución del 36 al 39 Un lugar en el mundo: Gaza Fuente: https://www.pikaramagazine.com/2026/02/mai-al-bayoumi-gracias-al-internacionalismo-vamos-a-ver-el-final-de-un-estado-sionista/