domingo, 4 de octubre de 2026

El escudo en la retaguardia estratégica

Recomiendo: El escudo en la retaguardia estratégica Por Ignacio Figueroa Foessel | 03/10/2026 | Fuentes: Rebelión Los conflictos a través de la historia nos enseñan que hay consideraciones esenciales para consolidar la fuerza estratégica de las naciones. Postulados geopolíticos que deben ser tomados en cuenta para prevalecer en el enfrentamiento bélico para también en lo comercial e incluso en lo diplomático. La retaguardia estratégica fue determinante en la invasión que sufrió Rusia en la lucha contra la coalición de naciones europeas encabezadas por el emperador Napoleón en conjunto a una veintena de países. La estrategia de defensa se denominó “tierra arrasada” que implicó la retirada destruyendo toda posibilidad de avituallamiento de recursos encontrados en la propia nación invadida, solamente entablando combates cuando las condiciones del terreno eran favorables. La más importante de éstas fue la batalla de Borodino que se saldó que la victoria táctica de Napoleón pero que no tuvo un carácter decisivo, pero implicó la retirada más allá de Moscú, ciudad que fue quemada privando al vencedor de recursos necesarios para la sobrevivencia ad-portas del invierno. Durante la Segunda Guerra Mundial las fuerzas soviéticas entablaron diferentes batallas contra la Wehrmacht acciones que se saldaron con la pérdida de cantidades espectaculares de tropas y equipos militares rusos, los alemanes solamente fueron frenados y derrotados a pocos kilómetros de Moscú gracias a la tenacidad de los defensores y a la llegada del invierno. El extenso territorio soviético permitió trasladar el grueso de la industria pesada más allá de los Montes Urales, donde quedó fuera del alcance de los bombarderos enemigos. La profundidad estratégica de la retaguardia soviética reunía las condiciones de recursos naturales y mano de obra calificada para aumentar la producción industrial hasta sobrepasar la alemana lo que derivó en la victoria en la Gran Guerra Patria. En la guerra de Vietnam las fuerzas del sur entablaron batallas bajo el concepto de la lucha de guerrillas, escogiendo el lugar y el tiempo indicado sin exponerse a una derrota catastrófica. La doctrina de la retaguardia estratégica funcionó al usar como base segura los países vecinos de Laos y Camboya por donde transitaba la Ruta Ho Chi Minh. EE. UU. comprendió que la posibilidad de victoria pasaba por el bombardeo de los países vecinos, acción que ejecutó con celo al lanzar más de 2.5 millones de bombas contra Laos. Sin embargo, no logró prevalecer por la falta de tropas en el terreno en esas naciones. En la actual guerra en Ucrania, el extenso territorio ruso sirve para mantener la capacidad industrial en lugares donde no llegan los ataques occidentales o existe el tiempo suficiente para captar y destruir los artilugios aéreos como misiles y drones. En el ataque estadounidense sionista a Irán, la retaguardia estratégica es el propio territorio persa pero también la alianza que mantiene con Rusia y China que permite la mantención de la logística a pesar de las sanciones y el bloqueo naval por parte del imperialismo. La retaguardia estratégica americana Ante la evidencia incontrarrestable de la importancia crucial de la retaguardia segura para la defensa y la ofensiva, numerosos teóricos estadounidenses basaron sus doctrinas en mostrar que la base estratégica de los EE.UU. es todo el continente americano. Desde James Monroe, Nicholas Spykman o la nueva doctrina Donroe, los EE.UU. visualizan a Latinoamérica como su coto reservado de explotación, una plataforma segura resguardada por los océanos que permite una enorme extensión de territorio para refugiarse si se viera amagado su dominio mundial. La estrategia de injerencia política electoral, golpes de Estado o la acción punitiva directa bajo la invasión de los marines colocó a los territorios más allá del Río Grande como tutelados por los estadounidenses. El Escudo de las Américas en su concepción no es entonces algo original del actual régimen de Donald Trump, sino más bien seguir una tradición – pero donde cometen una serie de errores de cálculo que garantizan amargar su realización-, los que van desde lo comunicacional hacia las reales posibilidades económicas realización. El paso previo para la consolidación del Escudo fue el llevar a regímenes de ultraderecha a la presidencia de las naciones Latinoamericanas, aprovechando la crisis de inseguridad planteada por el seguimiento de las políticas neoliberales que destruyeron el tejido social de las naciones. La injerencia electoral fue descarada en varios de los procesos políticos desde la amenaza a la cooptación, desde el chantaje hacia la colonización tecnológica. Los gobiernos de extrema derecha compiten entre sí por ser los más rastreros posible con el dictador del norte. Siguiendo la línea verborreica alejada de todo eufemismo, Trump hace gala de su estilo directo con una iniciativa que produce efectos comunicacionales contradictorios: por una parte, solamente un sector marginal de la sociedad latinoamericana está de acuerdo de que los EE.UU. deben detentar una actitud paternalista sobre sus naciones, solo los recalcitrantes que plantean la superioridad estadounidense y de los valores occidentales por sobre las naciones mestizas. Estos afirman que la alineación con el imperio es una condición esencial para la sobrevivencia, sin embargo, quienes creen en esta condición son una parte de la elite, mientras que otra, se sienten soliviantados cuando son apostrofados lisa y llanamente como “el patio trasero”. Por otra parte, los sectores populares han sido condicionados desde la infancia por los conceptos de patria y soberanía, si bien estos se presentan con la interpretación que entrega la hegemonía de la superestructura cultural; una asociación de tal naturaleza, que explícitamente les pone en estado de dependencia absoluta y directa, choca con todo el imaginario creado por la educación y la tradición. El Escudo de las Américas se puede transformar en un punto de inflexión de las condiciones políticas para que los ciudadanos, que en su desesperación por la falta de expectativas frente a crisis consecutivas votaron o votan por la ultraderecha, puedan comprender que los dictados nacionalistas son solamente instrumentos utilizados por un determinado grupo para obtener el poder, aumentando las contradicciones internas de los gobernantes. Trump desnuda a los partidos y movimientos de extrema derecha con su retórica falaz dejándolos en una situación deficitaria de capital político. Quienes adhieren a la iniciativa solamente podrán gobernar con un apoyo de menos del 25% del electorado, dejando en manos de sus detractores la iniciativa estratégica. Por esto es por lo que tienen que aprobar leyes contra la protesta y la insurgencia, ya que visualizan su proximidad. Económicamente hablando, la ultraderecha necesita existencialmente éxitos que avalen su capacidad de gobernar de crear riqueza, empleo y mejoras en la calidad de vida. Es el propio Trump quien propicia la imposibilidad de resultados auspiciosos con la generación de conflictos e inestabilidad. Su condición vociferante no deja lugar a dudas para la opinión pública de quién es el responsable de la carestía de la vida, la subida de los precios de los combustibles y el aumento de la inflación. Los países latinoamericanos tienen una tradición de lucha antiimperialista y búsqueda de la independencia tras años de injerencias. El desparpajo con que se presenta El Escudo de las Américas entrega la posibilidad de rearticular la oposición a la extrema derecha con mensajes simples que el grueso de la población pueda comprender; con carencias que todos podrán sentir en sus propias vidas, por lo que la iniciativa de seguridad panamericana –incluido el uso del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) como herramienta militar- será la base para su fracaso cuando se deja poco o ningún espacio para que el pueblo pueda creer que se trata de algo que les favorece. Tendrán que apelar a redoblar la manipulación mediática de sus bots para mostrar que las inversiones de China son lesivas o traen aparejadas un peligro para la soberanía. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

sábado, 3 de octubre de 2026

Fe, política y desigualdad: una encrucijada latinoamericana

Recomiendo: Fe, política y desigualdad: una encrucijada latinoamericana Por Sergio Ferrari | 03/10/2026 | América Latina y Caribe Fuentes: Rebelión [Foto: Nelson Villarreal activo defensor de derechos humanos en Uruguay y asesor de la Conferencia Pastoral de su país en temas de Memoria. Foto NV uso libre] En el último año en varios países de América Latina asumieron gobiernos que, como los de Chile, Ecuador, Colombia y Perú, se alinean detrás del presidente norteamericano Donald Trump y multiplican discursos integristas cuando no mesiánicos. En ese contexto de un continente que gira hacia la derecha tienen particular importancia las elecciones presidenciales en Brasil, así como la próxima visita de noviembre del papa León XIV a Sudamérica. En esta particular coyuntura de una región mayoritariamente cristiana – profundamente debilitada y polarizada en lo económico-, adquiere una dimensión particular la pregunta sobre qué permanece todavía vigente de la Teología de la Liberación promotora del cambio social y nacida allí en la década de los 60. Proyectos confrontados «Si algo sigue siendo constante dentro del amplio mundo de la cristiandad latinoamericana es la existencia de dos sectores o proyectos», explica Nelson Villarreal Durán, filósofo, catedrático, especialista uruguayo en temas religiosos y asesor de la Conferencia Episcopal de su país en temas ligados a la memoria y a la búsqueda de desaparecidos durante la dictadura. Lo que se denomina Teología de Liberación, explica Villarreal, “sigue presente en la dinámica de muchas comunidades, en sus prácticas cotidianas e incluso se consolidó y penetró en la estructura cultural católica y también evangélica como un método para partir de la realidad. Este aspecto metodológico es clave, porque la Teología de la Liberación con el método VER (la realidad, mediada por las ciencias sociales), JUZGAR (enfoque bíblico), ACTUAR (praxis transformadora), se distingue de otras concepciones teológicas abstractas, en particular defendidas en Europa”. El papa Francisco dio legitimidad a algunos de los conceptos que eran sus pilares, y los incorporó en sus encíclicas y documentos. De igual forma, su sucesor León XIV, “marcado por su propia experiencia durante años en el trabajo pastoral en barrios y comunidades humildes de Perú los mantiene y defiende en tanto esencia de la práctica de una Iglesia centrada en los pobres”. Ambos “sostienen que el ser cristiano es estar con los pobres y excluidos, a favor del ambiente, defender la Tierra y oponerse a la guerra. Y esta concepción sigue teniendo una fuerza importante en la Iglesia latinoamericana”. En general, las Conferencias Episcopales del continente, con un buen número de obispos y cardenales designados por el papa Francisco, “defienden en parte esos lineamientos que, paradójicamente, hasta su elección, habían sido combatidos por el propio poder institucional del Vaticano”. Por otra parte, el otro proyecto de Iglesia, “también sigue existiendo y es asumido por un sector del obispado y cuerpo sacerdotal, especialmente los curas más jóvenes. Prioriza los temas morales a los políticos, se nutre de todo lo que expresa la religiosidad popular para estar en consonancia con la base social y aboga por valores tradicionales, negando los valores que se generan en las nuevas realidades sociales y culturales. Representa una visión conservadora que coincide con la que propugnan los sectores más reaccionarios de las iglesias evangélicas. Si para aquellos, por ejemplo, la Virgen es la expresión de un tipo de familia, de igual forma, los tele-evangelistas reivindican desde su perspectiva la familia tradicional y la práctica espiritual despolitizada”. Según Villarreal, esa iglesia tradicional se entrelaza con los nuevos gobiernos conservadores. Y completa: “si la Teología de la Liberación nutrió a comunidades eclesiales, movimientos sociales del campo y la ciudad, fuerzas y gobiernos progresistas en todo el continente, los sectores tradicionales y sus discursos fundamentalistas sustentan las propuestas de esta nueva derecha hoy en expansión”. “La voz de los sin voz frente a las injusticias” El rol principal de la Iglesia, “anclada en el Evangelio y en su rica tradición, es ser señal de contradicción ante cualquier poder político”, afirma en entrevista exclusiva el Cardenal brasilero Jaime Spengler quien preside en la actualidad tanto la Conferencia Episcopal de su país como el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM). “La Iglesia estuvo, está y estará lista para colaborar donde haya determinación política para cuidar de la vida y promoverla -sobre todo la de los más vulnerables-, en conformidad con los valores evangélicos”. En las últimas décadas, precisa el Cardenal Spengler, “ha sido frecuentemente la voz de los sin voz frente a regímenes de excepción y a injusticias promovidas por fuerzas oscuras en la sociedad”. Si se trata de conceptualizar el catolicismo latinoamericano, el prelado brasilero menciona la larga tradición y la religiosidad popular. Reconoce el surgimiento de diversas denominaciones cristianas y no cristianas que han comenzado a desafiar a la Iglesia y sus opciones pastorales. Pero también subraya con optimismo el “regreso de fieles a la comunidad católica, destacándose el impresionante número de adultos que buscan los sacramentos de la iniciación cristiana” aunque no subestima la preocupación por el crecimiento del número de jóvenes que se declaran «sin religión». En recientes declaraciones a ADN/CELAM, el Cardenal Spengler llamó a un ejercicio profundo de discernimiento y participación activa de los cristianos (contra toda forma de abstención) en las próximas votaciones de Brasil. Citó como referencia para poder optar en las urnas, el capítulo 10 del Evangelio de Juan: «He venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia. Lo que nos lleva a posicionarnos y expresarnos en este momento de la historia es la preocupación por la vida y la vida digna de nuestro pueblo” (https://adn.celam.org/fr/blog/page-d-accueil-50/cardinal-jaime-spengler-proposes-three-keys-for-christian-discernment-in-the-elections-in-brazil-9938). En una entrevista publicada a mediados de septiembre en el periódico religioso italiano Avvenire el Cardenal brasilero se pronunció a favor de un “diálogo entre el Norte y el Sur globales [como] una respuesta a la injusticia. Y a Trump”. Expresó su preocupación “por las acciones del presidente de Estados Unidos en Sudamérica” y llamó a “unir las mejores energías de ambos hemisferios para redimir la vida de todos, no solo de unos pocos” (https://www.avvenire.it/chiesa/il-cardinale-spengler-il-dialogo-fra-il-nord-e-il-sud-del-mondo-risposta-alle-ingiustizie-e-a-trump_112970). Viaje y test A este continente polarizado y en ebullición, llegará el 6 de noviembre el papa León XIV, comenzando su gira en Uruguay y continuándola en Argentina y Perú. Según el Cardenal Spengler este viaje reafirma “la urgencia de anunciar y testimoniar el Evangelio a todos, manteniendo viva la opción preferencial por los pobres, la defensa de la justicia, la promoción de la ética, del bien común y el cuidado de la Casa Común”. Para Washington Uranga, periodista especializado en temas religiosos del cotidiano argentino Página 12 y responsable del medio independiente 4 Palabras, la visita del sumo pontífice al continente tendrá una particular trascendencia no solo para la Iglesia Católica, sino también para el conjunto de la sociedad latinoamericana. Su estadía en Argentina, por ejemplo, “promete convertirse en un choque de dos modelos, entre la doctrina social de la Iglesia y el dogma del ajuste libertario, que puede derivar en una intensa disputa simbólica que ya inquieta al gobierno de Javier Milei”. Uranga afirma que, en la actual coyuntura, la Conferencia Episcopal argentina es muy crítica hacia al gobierno y constituye, en la práctica, “la principal oposición”. Y recuerda que en un reciente documento que publicaron los obispos a inicios de septiembre al concluir la Semana Social insistieron en que la persona humana nunca debe ser la variable del ajuste económico estructural. En ese documento reafirmaron su compromiso con la justicia social, ratifican la decisión de caminar junto al pueblo “escuchando el clamor de la tierra y de los pobres”, y subrayan que la paz es fruto de la justicia y se cimenta en la verdad histórica. León XIV se reconoce como heredero de Francisco y en ese sentido, “este viaje al continente será una verdadera prueba de fuego para medirlo en los hechos” concluye Uranga. Conceptos con los que coincide también Italo Cherubini, teólogo italiano-suizo que formó parte del Grupo de Trabajo que redactó la nueva Constitución vaticana. Considera que el viaje de León XIV tendrá un particular componente simbólico para la iglesia y para el poder, “en particular lo que suceda en Argentina y más aún en Perú, donde el actual papa ejerció toda su vida pastoral, hasta que Francisco lo convocó a integrarse en su equipo en el Vaticano”. Los sectores más conservadores tratarán de buscar en este viaje signos que los refuercen. “Sin embargo, estoy convencido que no hay posibilidad de grandes sorpresas. El compromiso central de la iglesia con los pobres fue incorporado por el papa Francisco al propio magisterio y a la Constitución de la Iglesia”, insiste Cherubini. Quien concluye que “León XIV, aunque diferente a Francisco en algunas cuestiones formales, viene ratificando las renovadas premisas esenciales doctrinarias. La Teología de la Liberación que nació en América Latina ya hace parte de la misma doctrina de la Iglesia”, concluye. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Irak, de ahora en más…

Recomiendo: Irak, de ahora en más… Por Guadi Calvo | 03/10/2026 | Irak, Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Rebelión Tras completarse la retirada de las tropas norteamericanas el pasado 30 de septiembre después de las agobiantes intervenciones, con incontables matanzas que han dejado más de un millón y medio de muertos, el país destruido y miles de enfermos de cáncer producto de la contaminación de sus napas por las filtraciones del uranio empobrecido que llevan las camisas de las bombas con que los americanos regaron el país de manera continua durante años, no deja de ser una buena noticia para los 47 millones de iraquíes, aunque también un reto. Nada garantiza que con este repliegue que Donald Trump presentó en Washington como una victoria casi personal sobre el terrorismo, se termine el ciclo de invasiones norteamericanas que sufre Irak con alguna periodicidad desde 1990 con la excusa de rescatar a Kuwait, que había caído en manos de Sadam Hussein, por mucho tiempo el niño mimado de los Estados Unidos en la región. Las tropas desplazadas solo han tenido que cruzar hasta Jordania, país que tiene una frontera terrestre, sin mayores obstáculos naturales, de 180 kilómetros al oeste de Irak. Es importante señalar que el terrorismo que acaba de “vencer” Trump se origina en las operaciones desestabilizadoras de la CIA y que desde el principio fue financiado por los principales socios de Washington en la región (Arabia Saudita, Catar y los Emiratos Árabes Unidos (EAU)). Desde el miércoles Irak tendrá que enfrentarse a una realidad regional en llamas que en cualquier momento puede alcanzarlo, mientras que hacia el interior de sus fronteras el panorama tampoco es sencillo, ya que se le abren una multitud de posibilidades que, como siempre en estos contextos, van a terminar prevaleciendo las peores. Desde la invasión de 2003, la retirada en 2011, su posterior retorno en 2014 y todo lo que continuó tras el derrumbe de la dictadura de Sadam Hussein, que había permanecido en el poder durante 25 años con la anuencia de Washington, para la sociedad iraquí no ha habido más que confusión y violencia debido a la profundización de las diferencias en una sociedad fragmentada, por lo que será un reto conseguir que el país no se balcanice, producto de la presencia de múltiples etnias (árabes, kurdos, turcomanos, asirios y yazidíes), tribus, clanes, diferentes escuelas del islām, sunitas y chiitas, milicias armadas e intereses políticos varios, cuya inserción en el territorio es tan definida que casi se podrían trazar fronteras precisas sin demasiadas discusiones. Con un norte kurdo que ya tiene un alto nivel de autonomía con el Gobierno Regional de Kurdistán, una fuerza de seguridad propia, los Peshmerga, y con posturas políticas cada vez más diferenciadas de Bagdad. Mientras la región centro-oeste del país árabe–sunita, ahora un poco más marginado, ya que por años fue el enclave territorial de Sadam, lo que le permitió sacar ventajas materiales y políticas a la hora de repartir planes y beneficios, lo que desde la caída del dictador están pagando; al tiempo que la comunidad chií, mayoritaria poblacionalmente, que fue parte fundamental de la construcción política del Irak post-Sadam, hoy es el sector dominante del actual gobierno, cuya proximidad a Teherán es inocultable. Lo que Trump, tras vetar una nueva posibilidad para el dos veces primer ministro, Nuri al-Maliki, entre 2006 y 2014, impulsó la designación de Ali al-Zaidi, que asumió tras un largo interregno de discusiones en mayo último. Aunque también chiita, como obliga la Constitución, es un hombre más potable para Washington. Este universo de tensiones cruzadas a simple vista nos permite inferir que Irak parece no estar muy preparado para iniciar un proceso que le brinde una dinámica virtuosa con la que alcance estabilidad y desarrollo, sino muy posiblemente todo lo contrario. Más si se tiene en cuenta el turbulento contexto regional: ya que, en Siria, el Gobierno del exterrorista, antiguo emir de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), Abu Mohamed al-Golani, hoy remixado por la CIA en el virtuoso presidente, Ahmed al-Sharaa (Ver: Siria: El terrorista domesticado.), que no puede, ni quiere, contener a sus hombres que después de casi dos años en el poder continúan masacrando alauitas, chiíes, sunitas moderados y drusos. Siria: La escalada incesante Esto permite sospechar que, llegado el caso, los hombres que responden a al-Shaara podrían reconvertirse otra vez en muyahidines para volver a operar en Irak, según les sirva a los intereses de Washington y de Tel-Aviv, que sigue usurpando territorios en los países que invaden: habiendo extendido la zona de amortiguación más allá de las alturas del Golán en Siria y al sur del Líbano, hasta el río Litani, tal como lo está terminando de hacer con la totalidad de Palestina. Mientras en la situación de Ormuz, más allá de la voluntad negociadora de Irán, Donald Trump parece haber perdido la hoja de ruta que le trazó su amigo Bibi Netanyahu. Con la Operación Fuerza Épica, el presidente norteamericano iba a descubrir que la cuestión no se resolvía en un fin de semana, como le habían soplado al oído sus asesores más próximos, Pete Hegseth, Secretario de Guerra, un fanático cristiano, y el yerno presidencial, Jared Kushner, un fanático sionista. Desde principios de marzo Trump viene como un trompo, salta de la guerra total contra el “régimen” de los ayatolás, a los que ya no se sabe cuántas veces ha derrotado definitivamente, a proponer negociaciones de paz. Como resultado de esto, el Estrecho de Ormuz parece haberse perdido para siempre en las tinieblas mentales del presidente norteamericano. Al tiempo que los hutíes yemeníes, después de apoderarse de toda la costa de su país sobre el mar Rojo y las islas al norte del estrecho de Bab al-Mandeb, lo que les permite disponer de la posibilidad de cerrarlo a su voluntad, amenazan con incendiar el sur de Arabia Saudita, donde, además de los principales yacimientos de petróleo del reino, se asienta la minoría chií, que desde hace mucho tiempo espera el momento para dar un golpe de timón a las políticas de los Saud, con los que tiene viejos reclamos acerca de la discriminación sistemática que sufren y los pocos beneficios económicos por el usufructo petrolero que sale de su subsuelo. Por lo que aliarse a sus hermanos yemeníes ahora es una posibilidad más concreta. Frente a este espectro, no deja de ser llamativo que desde hace meses las dotaciones de la amplia coalición de la Operación Resolución Inherente armada por el Pentágono, que además de sus fuerzas contaban con el apoyo de Francia, el Reino Unido, Polonia y Alemania, se estén retirando. Mientras Turquía mantendrá la base militar de Bashiqa-Zelikan, próxima a la ciudad de Mosul, en el norte de Irak, por la que el pasado mes de septiembre Ankara y Bagdad acordaron una transferencia gradual. El huevo de la serpiente Dada la retirada de los Estados Unidos, el Primer Ministro Ali al-Zaidi declaró el primero de octubre como Día Nacional de la Soberanía, aunque este no es su único proyecto, sino que trae alguno otro mucho más complejo de llevar a cabo, como el desarme de las milicias chiitas proiraníes, cuya fecha máxima para realizarlo es 30 de junio del año próximo. Una tarea que sin duda no será sencilla, ya que estas milicias entienden que en gran parte la razón de la salida de los estadounidenses y la contención del terrorismo wahabita ha sido gracias a su presencia. Mientras el eje central de este reto es en cuanto será posible que las milicias proiraníes como la Kataeb Hezbolá, el Harakat al-Nujaba y el Kata’ib Sayyid al-Shuhad, que hasta ahora no han dado señales de tener la voluntad de desarmarse, exigen condiciones a al-Zaidi que van a retrasar el proceso hasta mucho tiempo más de la fecha señalada. Al tiempo que las milicias sin duda deben mantener su atención en la suerte de sus hermanos yemeníes del movimiento Ansarullah (hutíes), con lo que son parte junto a Hezbollah y Hamás del Eje de la Resistencia, sabiendo que para sus pueblos son hasta ahora su única esperanza para sobrevivir. Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

jueves, 1 de octubre de 2026

Del trío de las Azores a la guerra en Irán: EEUU concluye la retirada de sus tropas de Irak tras décadas de intervención

Recomiendo: Del trío de las Azores a la guerra en Irán: EEUU concluye la retirada de sus tropas de Irak tras décadas de intervención Por Andrés Gil | 01/10/2026 | Irak, Palestina y Oriente Próximo Fuentes: El Diario [Foto: Blair, Bush y Aznar en la reunión de las Azores que desembocó en la invasión de Irak de 2003] Las tropas estadounidenses invadieron Irak en 2003 para derrocar a Sadam Husein. Se retiraron en 2011, pero, tres años más tarde, EEUU regresó para combatir al Estado Islámico. El Ejército estadounidense ha anunciado este miércoles que ha completado la retirada de todas las tropas de Irak. EEUU pone fin a una misión de 12 años para combatir al grupo Estado Islámico. Las últimas tropas estadounidenses han abandonado una base aérea en el norte de Irak en virtud de un acuerdo entre Bagdad y Washington. La retirada, acordada hace dos años, se produce en el contexto de la guerra de Estados Unidos en Irán, que en ocasiones también se ha extendido a Irak, con milicias apoyadas por Irán que han atacado tropas estadounidenses, al tiempo que Estados Unidos ha lanzado ataques contra los bastiones de dichos grupos. Bagdad, por su parte, presenta el fin de la misión estadounidense como una señal de la creciente soberanía del país. La retirada también fue celebrada por los grupos respaldados por Irán, pero suscita inquietud entre otros iraquíes, especialmente en la región kurda, donde muchos temen un resurgimiento del Estado Islámico, así como más ataques por parte de grupos vinculados a Irán, posiblemente envalentonados por la salida de las fuerzas estadounidenses, informa AP. Mientras tanto, surgen interrogantes sobre el futuro de las milicias iraquíes, a las que el Gobierno de Bagdad ha intentado desarmar, sin mucho éxito hasta ahora. Una nueva etapa en Irak El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, ha afirmado en un comunicado que las tropas y el equipamiento estadounidense habían completado una “salida ordenada” de la base aérea de Irbil, en la región kurda semiautónoma del norte de Irak. “Este hito refleja el éxito de una campaña de 12 años que derrotó al ISIS como amenaza militar organizada en Irak y en toda la región”, ha afirmado: “También marca la transición de una misión de coalición en tiempos de guerra a un esfuerzo de seguridad liderado por Irak y respaldado por una relación bilateral de seguridad más normal”. Parnell ha añadido que el ejército estadounidense “seguirá proporcionando formación específica y apoyo en materia de inteligencia a nuestros socios iraquíes”. El primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, ha presidido la ceremonia de traspaso y ha descrito la retirada estadounidense como el comienzo de una “nueva fase, definida por la soberanía de Irak, la solidez de sus instituciones, la preparación de sus fuerzas, la unidad en la toma de decisiones y las alianzas equilibradas con sus amigos”. Ali al-Zaidi ha afirmado que las fuerzas de seguridad iraquíes continuarán la lucha contra el Estado Islámico y que el Gobierno se asegurará de que los grupos no estatales ya no posean armas. Las tropas estadounidenses invadieron Irak en 2003 para derrocar a Sadam Husein con el bulo de las armas de destrucción masiva, jaleado por José María Aznar y Tony Blair. Se retiraron en 2011, pero, tres años más tarde, regresaron para liderar una misión contra el Estado Islámico, que se había apoderado de amplias franjas de Irak.Una vez que el grupo quedó diezmado, Washington y Bagdad acordaron en 2024 poner fin a la misión. Las tropas estadounidenses se retiraron de las bases en la mayoría de las zonas de Irak el año pasado, pero mantuvieron una pequeña presencia de cientos de soldados en la región kurda semiautónoma del norte. Las bases de esa zona han sido objeto de ataques regulares desde que EEUU e Israel iniciaron su guerra contra Irán el 28 de febrero. Las milicias iraquíes respaldadas por Irán también se han coordinado con los rebeldes hutíes de Yemen para atacar a Arabia Saudí. El futuro de las milicias El Gobierno iraquí ha vinculado la fecha límite del 30 de septiembre para la retirada estadounidense con el desarme de los grupos armados. No obstante, los grupos más poderosos cercanos a Irán han rechazado esa posibilidad o han impuesto condiciones para el desarme que el Gobierno difícilmente podría cumplir. Desde entonces, Al-Zaidi ha retrasado la fecha límite. A principios de este mes declaró a The New York Times que el plazo para el desarme de las milicias se ha aplazado hasta junio de 2027. El Ministerio de Peshmerga del Gobierno regional kurdo ha afirmado que la región kurda había sufrido más de 1.000 ataques con drones y misiles balísticos durante el reciente conflicto de Estados Unidos en Irán. “La salida de Estados Unidos de la región del Kurdistán en estas complejas circunstancias regionales, sin que se haya proporcionado un sistema de defensa, es motivo de preocupación”, señalaba el comunicado. Por su parte, los grupos aliados de Irán en Irak han celebrado la retirada estadounidense, informa AP. “La expulsión de las fuerzas de ocupación, derrotadas, del territorio iraquí es el comienzo de la plena soberanía”, ha declarado Abu Mujahid al-Assaf, un responsable de seguridad de la poderosa milicia Kataib Hezbolá, en un comunicado, quien ha añadido una advertencia dirigida a al-Zaidi y a su Gobierno para que no lleven a cabo los planes estadounidenses, amenazando con que “cualquier Gobierno que no trabaje en beneficio del pueblo será derrocado por todos los medios”. Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/trio-azores-guerra-iran-eeuu-concluye-retirada-tropas-irak-decadas-intervencion_1_13550842.html

El fiscal de Bolivia fue retenido por policías en un aeropuerto, denuncia el MP

Mundo Sputnik El fiscal de Bolivia fue retenido pir la policia en un aeropuerto. Personal de comunicaciones de la Fiscalía General del Estado de Bolivia dijo en una repentina conferencia de prensa transmitida en redes sociales que elementos de la Policía Boliviana ingresaron a la sede del Ministerio Público "indicando que todos los fiscales se encuentran aprehendidos sin ningún tipo de fundamento". "Denunciamos ante toda la población boliviana esta intervención que se está haciendo de manera ilegal e informal; a la vez queremos dar a conocer que el fiscal general del Estado [Roger Mariaca] ha sido retenido en el aeropuerto Viru Viru sin tener ningún documento u orden de aprehensión que pueda aclarar por qué se están realizando estos hechos ilegales", dijo una de las empleadas del recinto, mientras se mostraban imágenes de los elementos policiales en el lugar. En la víspera, el Departamento de Estado de Estados Unidos informó que se había retirado la visa al fiscal general boliviano ante los señalamientos de que participó "en actos de corrupción significativa", así como por la supuesta aceptación de sobornos del narcotráfico.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

El imperialismo y su encrucijada

Avanzada Recomiendo: 18 El imperialismo y su encrucijada Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someone Por Jair de Souza | 30/09/2026 | Brasil Fuentes: rebelion.org En este artículo el autor señala la importancia de los comicios presidenciales que se celebrarán en primera vuelta el 4 de octubre de 2026, ya que está en juego la soberanía nacional, que peligraría si triunfa el bolsonarismo, ya que su proyecto es de absoluta sumisión al poder imperial usamericano. Mirando en retrospectiva las últimas cuatro décadas de nuestras contiendas electorales, llegamos a la conclusión de que Lula se enfrenta hora al más insignificante e inepto de todos los adversarios con los que se ha confrontado a lo largo del tiempo. Hay casi un consenso entre los analistas de que el representante del clan bolsonarista que encabeza la principal plataforma opositora logra ser incluso menos culto, más grosero y troglodita que el propio patriarca a quien debe su designación. En sus dos décadas de actividad parlamentaria, jamás ha ejercido protagonismo en nada de real relevancia, ni ha heredado siquiera el carisma demencial que caracteriza a su progenitor. No obstante la validez de estas observaciones, Lula está inmerso en la más encarnizada campaña electoral de su vida. ¿Qué podría explicar esta contradicción tan aberrante? Para empezar a aclarar el panorama, hay que tener en cuenta que la columna vertebral de las fuerzas enemigas del pueblo brasileño no está constituida por los personajes que integran nominalmente el movimiento nazifascista conocido como bolsonarismo. En realidad, estos no pasan de herramientas al servicio de aquellos que, en esencia, determinan la agenda que deben asumir. Para explicarlo sin rodeos, nuestra lucha se lleva a cabo fundamentalmente contra el imperialismo estadounidense. Además, debemos tener presente que el combate actual se da en un momento de crucial importancia en cuanto a la definición del futuro de la potencia gringa en lo que toca a su pretensión de continuar imponiéndole al resto del mundo su hegemonía. Con el propósito de reorganizarse para recuperar los espacios de influencia que ha perdido frente a China en los últimos tiempos, los estrategas estadounidenses consideran un requisito indispensable para su supervivencia hegemónica mantener el continente americano bajo su completo dominio. Entonces, en sintonía con este propósito, toda su maquinaria de poder ha estado operando en la región. Como ya hemos podido constatar, su aparato de imposición no se compone únicamente de su gigantesca capacidad bélica. Aunque ésta, lógicamente, también desempeña un importante papel, como quedó claro en la violenta agresión armada contra Venezuela y el secuestro de su presidente legítimo, hay otros elementos que actúan igualmente para hacer valer los planes emanados de Washington. Otro instrumento con equiparable potencial para imponer los designios estadounidenses sobre nuestras naciones es su amplio dominio de los medios de comunicación que operan a través de las redes digitales. Las plataformas de internet que funcionan en nuestra región pertenecen a conglomerados gigantescos, cuyos propietarios se han convertido en el núcleo del poder real en los Estados Unidos. Mediante el uso manipulativo de sus algoritmos, las llamadas Big Techs han estado operando en América Latina con vistas a deponer o instalar gobernantes subordinados a las directrices provenientes del centro imperialista, y no a los intereses de los pueblos de estas naciones. En esto, su eficacia ha sido muy alta, puesto que han logrado influir decisivamente en el direccionamiento de la opinión pública local. Así, en la mayoría de nuestros países, tenemos hoy presidentes con este deseado perfil de subordinación. Empero, para ser plenamente victoriosa, esta estrategia requiere que un país con la magnitud territorial, poblacional y económica de Brasil también esté sometido a ella. De lo contrario, les será muy difícil asegurarse de que todo el continente actúe como su patio trasero en sus disputas con otras potencias por la hegemonía global. Por lo tanto, el imperialismo gringo y todas las grandes corporaciones que lo impulsan están totalmente dedicados a transformar nuestro país en el engranaje central del esquema que les viabilice la superación de esta etapa de dificultad y les posibilite retomar su hasta hace poco inobjetable liderazgo mundial. En vista de esto, lo que menos les importa es la calidad, o la absoluta carencia de cualidades, del candidato indicado por el bolsonarismo para competir contra Lula. Lo que de verdad el imperialismo toma en cuenta es que se trata de una corriente totalmente dispuesta a atender las prioridades trazadas en el centro del imperio. Así, en función de ello, toda la gigantesca máquina de manipulación informativa ha sido activada para intentar llevar al bolsonarismo a una victoria electoral, independientemente de la podredumbre moral, ética o de lo que sea de su candidato. Esta es la encrucijada en la que se encuentra el imperialismo. Sin embargo, con nuestro esfuerzo redoblado en estos días que preceden a los comicios, los patriotas del campo popular vamos a demostrarle a quien pretenda interferir en nuestro proceso electoral que su única salida es una estrepitosa derrota. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

El pueblo alemán le da una segunda 'sartenada de azotes' a Merz: quieren mandarlo ya a su casa

Mundo - Sputnik Mundo, 1920 Ajedrez de Geopolítica Movimientos inesperados, movimientos que esconden otros, o que distraen. Hay peones, hay caballos, hay alfiles, torres, reina y rey. Todos juegan, todos tienen su rol. En Radio Sputnik, ‘Ajedrez de geopolítica’. Donde conocemos todo lo que se juega y todo lo que se decide. Conduce Javier Benítez. El pueblo alemán le da una segunda 'sartenada de azotes' a Merz: quieren mandarlo ya a su casa En las recientes elecciones regionales alemanas de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el partido del canciller, Friedrich Merz, la Unión Demócrata Cristiana (CDU) fue vapuleado. Y es que ha quedado fuera de un parlamento regional por primera vez en la historia de Alemania, tras obtener apenas el 4,9% de los votos, por debajo del 5% requerido. El hundimiento… de Merz Los resultados de los comicios arrojaron que el opositor Alternativa para Alemania (AfD) llegó a la cima con más del 38% de los votos, un 20% más que en los pasados comicios. En segundo lugar; se ubicó el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), con un 35,5%, mientras que la Unión Demócrata Cristiana (CDU) del desahuciado Merz 'arañó' tan solo el 4,9% de la voluntad del electorado. "No podemos ocultar la realidad del resultado en Mecklemburgo-Pomerania Occidental: es un desastre", atinó Merz. Y es que está viendo y viviendo su hundimiento en tiempo real: dos semanas antes AfD también se había alzado con la victoria en las cruciales elecciones regionales del estado de Sajonia-Anhalt, donde logró un apoyo récord de más del 44 %. El analista internacional Eduardo Luque observa que, al menos Merz, "reconoce que se ha llevado un sopetón, un soberbio sopapo en la cara y que realmente no tiene autoridad moral en este momento para liderar el país con los fracasos continuos". "[El hecho de] que el partido gobernante no entre en el parlamento es un enorme fracaso, y que cualquier otro [líder] con menos ansia de 'aferrarse al sillón', lo primero que habría hecho sería dimitir", apunta el experto. "Ya es la segunda elección en dos semanas en la que la CDU fracasa enormemente, lo cual debería haber servido para que el responsable, el canciller Merz, con sus políticas antirrusas, rusofóbicas, y que quiere empujar a su país a la guerra, hubiera tomado las maletas y se hubiera ido por la puerta de atrás", concluye Luque.