sábado, 25 de julio de 2026

Solo la solidaridad internacional puede liberar a Palestina

Recomiendo: Solo la solidaridad internacional puede liberar a Palestina Por Ahmad al-Sholi | 25/07/2026 | EE.UU., Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Revista Jacobin - Imagen: Estudiantes de la Universidad de California, en Los Angeles (UCLA) en solidaridad con Palestina, mayo 2024 (Foto: Zimo Li/Daily Bruin) Los mismos cambios globales que sentaron el escenario para un genocidio palestino son también los que hoy convierten a Estados Unidos en el sitio principal para la solidaridad internacional con Palestina, en el momento en que su pueblo más la necesita. Para los palestinos, la falta de capacidad de presión viene siendo una constante de su lucha centenaria por la autodeterminación. Sin capacidad de perturbar el statu quo israelí —y operando contra un Israel sumamente resiliente, que es inmune a los shocks exógenos y a la vez está profundamente integrado en la hegemonía imperial estadounidense—, los palestinos disponen de recursos limitados sobre los cuales apoyarse. Debido a esto, generaciones de simpatizantes internacionales se vienen movilizando por la causa. Palestina atrajo, en el siglo XX, una solidaridad internacional superada únicamente por la de las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil española. Los palestinos lograron convocar a voluntarios internacionales para su lucha en curso a niveles que superaron los que recibieron los argelinos, los vietnamitas y los sudafricanos en sus propias campañas victoriosas. Operando ahora en un terreno distinto, la solidaridad palestina del siglo XXI tiene a su cargo una misión aún más audaz: movilizar a las masas en un mundo neoliberal, en lugar de apoyarse en la disuasión y el vanguardismo de un mundo bipolar ya desaparecido. Los mismos cambios globales que sentaron el escenario para un genocidio palestino son también los que hoy convierten a Estados Unidos en el sitio principal para la solidaridad internacional con Palestina, en el momento en que su pueblo más la necesita. Los antecedentes apuntan a una vía no militarista para Palestina A diferencia del público israelí, tanto el público francés como el estadounidense se opusieron a las empresas imperiales de sus respectivos gobiernos en Argelia y Vietnam. El reclutamiento de hombres jóvenes para la máquina de guerra jugó un papel vital en la construcción de esa oposición doméstica. Si bien en teoría debería regir una dinámica similar para el público israelí, la ausencia de una fuerza política progresista en Israel frustra ese potencial. El hecho de que el 90 por ciento de los israelíes apoyara la campaña militar en Gaza justo cuando el mundo estaba conmocionado por tribunales internacionales que la juzgaban como un caso de genocidio no es responsabilidad únicamente del gobierno israelí, sino también de su oposición política, que también está abierta a las fantasías bíblicas. Todo el establishment israelí comparte la culpa, ya que se turnaron para traicionar —con el consentimiento público— cada concesión dolorosa que los palestinos más pragmáticos hicieron en las tres décadas previas al ataque del 7 de octubre. Varias figuras destacadas de ese establishment ahora se están alineando para ofrecer melodías de arrepentimiento. Para los palestinos, esa sola realidad debería haber descalificado cualquier estrategia puramente militarista, dado que el objetivo principal de tales estrategias debería ser problematizar el statu quo para la sociedad israelí —especialmente para sus élites— movilizando al público israelí en favor de la paz. Las formas específicas en que se llevó a cabo el ataque del 7 de octubre, y las diversas violaciones del derecho internacional que lo mancharon, hablan de una falta de esa planificación estratégica del lado de Hamás, ya que produjo un cierre de filas en torno a la bandera colonial, para el cual los israelíes están más preparados que otros. Desde el primer día Hamás, de hecho, planeó y esperó una confrontación más amplia, que involucrara a toda la red respaldada por Irán, para abrumar militarmente a Israel. Pero se adelantó al lanzar el ataque antes de finalizar esos planes de coordinación. Sin embargo, indagar si un cierto grado de capacidad militarista es el factor decisivo en las luchas anticoloniales invita a una comparación significativa con el ejemplo vietnamita. De manera similar a la lógica del ataque del 7 de octubre, la Oficina Central para Vietnam del Sur planificó la Ofensiva del Tet en enero de 1968 como un asalto sorpresa. Sin embargo, pese a los recursos muy superiores que poseían los vietnamitas en comparación con los palestinos, a las superpotencias que los armaban y a su capacidad para emprender oleadas sucesivas de ataques, la estrategia militar en sí misma no logró llevar a un final rápido a una guerra que ya estaba en pleno desarrollo. Como potencia imperial, Estados Unidos disponía de vastos recursos sobre los cuales apoyarse, y escaló la guerra a nuevas alturas durante los siguientes seis años. Lo que finalmente funcionó para los vietnamitas fue el impacto que tuvo la ofensiva sobre la política doméstica estadounidense, y la oposición antibélica que ayudó a catalizar. En relación con esto, si bien el ataque del 7 de octubre no ocurrió en un momento de polarización de la sociedad israelí en torno al propio régimen colonial, sí logró efectivamente poner fin a una polarización interna israelí existente en torno a las políticas judiciales domésticas. En relación con esto, en Argelia, la contemplación de los límites de la violencia y de las capacidades militaristas no eludió a sus líderes anticoloniales. Las aplastantes derrotas de las milicias argelinas y de la guerrilla urbana en la primera mitad de la Guerra de Independencia de Argelia terminaron por desplazar la lucha hacia el terreno político y diplomático. Nuevamente, el público francés estaba profundamente dividido respecto de Argelia, mientras todo el régimen colonial francés se acercaba a su fin. El conflicto estaba a la vez llevando a la bancarrota a una Francia devastada por la posguerra de 1945, y enfureciendo repetidamente al principal acreedor de Francia, Estados Unidos, que buscaba alinear los intereses occidentales contra el comunismo internacional. A diferencia del ascenso militar, económico y diplomático del que Israel disfrutó al menos desde el final de la segunda intifada en 2005, Francia se encontraba entonces a la defensiva. Además, a diferencia de las actuales políticas israelíes de borramiento de los palestinos, los franceses estaban debatiendo activamente cuestiones de asimilación versus independencia para los argelinos. Lo que en realidad les dio la victoria a los argelinos fue una campaña diplomática que supo aprovechar en su favor las circunstancias internacionales, construida sobre la base de una organización masiva de la sociedad civil que contrarrestó las diversas «zanahorias» políticas que Francia le ofrecía al público argelino. Estos esfuerzos combinados lograron efectivamente vaciar a Argelia de cerca de un millón de colonos europeos incluso antes de que el ejército de liberación de Argelia apareciera siquiera en las ciudades costeras donde residían esos colonos. No fue solo la escala del militarismo lo que resultó ineficaz para lograr la independencia argelina: fue una toma de conciencia de los límites del militarismo en su conjunto. Los colonos europeos, tras haber desairado a la sociedad argelina, terminaron por expulsarse a sí mismos del país cuando no lograron imaginar la igualdad tal como los argelinos la iban forjando sobre el terreno. En otras palabras, el anticolonialismo militarista suele facilitar un proceso político en lugar de eludirlo. La pregunta pasa a ser cómo cualquier campaña puede facilitar un proceso político que un orden colonial eliminó. Sudáfrica subraya la capacidad de presión, no solo los boicots Es ampliamente comprendido que la lucha antiapartheid de Sudáfrica triunfó mediante métodos civiles, más precisamente, a través de una campaña internacional que asedió al régimen colonial hasta forzar su rendición. Para imaginar un movimiento de solidaridad igualmente exitoso para los palestinos, analizar la capacidad de tracción de Sudáfrica arroja luz sobre lo que permaneció esquivo en el contexto israelí. En vísperas del triunfo de Sudáfrica, los palestinos estaban, de hecho, involucrados en una lucha de base civil similar contra la ocupación israelí: la primera intifada de 1987. Esta poseía una genuina base de masas impulsada por la organización desde abajo. Sin embargo, a diferencia de los sudafricanos negros, que ocupaban una posición crítica dentro de los sectores productivos líderes de la economía del apartheid, los palestinos no pudieron perturbar los procesos amplios de acumulación de capital al retener su fuerza de trabajo en puntos de estrangulamiento críticos. Los palestinos operaron desde siempre en los márgenes de la economía de Israel, lo cual no solo limitó su impacto doméstico sobre el statu quo israelí, sino que también le puso un techo a su capacidad para atraer aliados internacionales poderosos y estructuralmente posicionados. Una mirada escrutadora sobre lo que coronó con éxito a la campaña internacional antiapartheid —como la aprobación de la Ley Integral contra el Apartheid (CAAA) de Estados Unidos en 1986— revela que los socios internacionales tenían un interés material en la liberación sudafricana, y no solo una adhesión disciplinada a los derechos humanos, por vital que haya sido esa claridad moral. Los sindicatos laborales estadounidenses reconocieron, en la lucha de Sudáfrica, una oportunidad para frenar el avance del neoliberalismo temprano al apuntar contra las estrategias de inversión en el exterior de la industria automotriz estadounidense, muchas de las cuales ya eran vulnerables debido a la propia lucha doméstica dentro de Sudáfrica. Esos mismos sindicatos, industrias y regiones geográficas de Estados Unidos formaron la base sobre la que se asentó el ascenso político afroamericano dentro del Partido Demócrata, que ejercía un control decisivo sobre la formulación de políticas. En resumen, la capacidad de presión interna de la lucha antiapartheid sudafricana se alineó con la capacidad de presión estructural del movimiento obrero estadounidense para ayudar a desmantelar el apartheid. En contraste, los palestinos permanecen marginados dentro de la economía israelí, mientras que sus simpatizantes internacionales resultaron, a su vez, marginados políticamente por el avance implacable del neoliberalismo. El peso aplastante de un orden neoliberal Un ejemplo inmediato de esta falta de capacidad de presión proveniente de múltiples fuentes resulta evidente en la campaña palestina de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS). Si bien esta campaña mostró una expansión constante a lo largo de sus dos décadas de existencia, el genocidio que comenzó en 2023 elevó significativamente su alcance. Sin embargo, un rastreador en el sitio web de BDS revela que el apoyo de los sindicatos va a la zaga de la tendencia general de una participación más amplia de la sociedad civil, y la mayor parte de esa participación sindical sigue siendo europea antes que estadounidense. Ni la longevidad ni la profundidad de las iniciativas de BDS existentes por parte del movimiento obrero internacional lograron alterar, hasta la fecha, los incentivos estratégicos de Israel. Por ejemplo, el respaldo al BDS del Sindicato de Trabajadores Postales de Canadá (CUPW) en 2008 no impactó en los volúmenes de correo con Israel. Más tarde, sindicatos británicos y europeos adoptaron resoluciones de BDS que comprometían a sus miembros a boicots y recortaban las inversiones de sus fondos de pensión en Israel. Sin embargo, las demandas propalestinas de estos sindicatos hacia sus respectivos gobiernos siguen sin respuesta pese a su carácter rutinario, sin mencionar los intentos en curso del gobierno británico de criminalizar el paciente trabajo organizativo volcado a la causa en el Reino Unido. Incluso la huelga general de los sindicatos italianos contra las transgresiones israelíes —una hazaña nada menor para quienes hacen campaña por el BDS— no logró forzar al gobierno italiano a actuar legalmente. En respuesta, el movimiento construyó un sistema de rastreo para coordinar logísticamente la forma de bloquear los envíos de armamento a Israel. Haciéndose eco de una exitosa acción sudafricana de 2021 para bloquear carga militar israelí, esta coalición de sindicatos liderada por Italia dejó numerosos puertos marítimos mediterráneos vedados para la carga militar con destino a Israel. Esto sin dudas complicó la logística de la máquina de guerra, obligando a algunas compañías navieras centradas en Israel a absorber pérdidas y a fusionarse. Sin embargo, el flujo de carga militar en sí mismo no disminuyó de manera significativa, ya que buena parte de él navegó bajo privilegio soberano (precisamente el de Estados Unidos, que desplegó una flota masiva para entregar armamento directamente a Israel, marginando así las acciones del movimiento obrero europeo). En otras palabras, los vestigios prenoliberales de poder que aún existen tienen un impacto marginal. Los efectos de este debilitamiento del poder obrero sobre la solidaridad con Palestina también han permitido que sectores del capital profundamente entrelazados con el régimen colonial de Israel salgan en gran medida indemnes. Caterpillar, por ejemplo —la corporación que está en la mira del BDS hce más tiempo— permanece financieramente ilesa. Las desinversiones de bonos de alto perfil, llevadas a cabo por varios fondos por razones de responsabilidad social, no derrumbaron el valor de la acción de la empresa en bolsa ni elevaron sus costos de deuda. La compañía descansa con seguridad en sus avances tecnológicos y en la monopolización del mercado. Incluso la Autoridad Palestina, colaboracionista de la ocupación, se escudó en estos monopolios para justificar la compra continua de productos de Caterpillar mientras la guerra genocida hacía estragos y grandes fondos globales observaban o ampliaban sus compromisos con el BDS. Para blindar aún más a la empresa, el gobierno estadounidense sigue canalizando las adquisiciones de Israel a través del Departamento de Defensa y desmantelando aranceles sobre sus operaciones, impulsando sus ganancias. Así, incluso cuando los mecanismos de mercado deberían, en teoría, alterar los incentivos israelíes, el poder extra-mercado de Estados Unidos otorga escudos adicionales para proteger las prácticas políticas israelíes habituales. Esta realidad deja en claro que las batallas decisivas por la solidaridad con Palestina se librarán, en última instancia, dentro de Estados Unidos. El movimiento estudiantil y el establishment del Partido Demócrata El cambio radical que estamos presenciando en la opinión pública estadounidense hacia Israel y Palestina es un giro profundo que los palestinos vienen esperando durante mucho tiempo. Las organizaciones estudiantiles y activistas que volcaron un arduo trabajo en las protestas y soportaron un costo personal pesado no pasaron inadvertidas para los palestinos; incluso niños y niñas en edad escolar en Gaza encontraron momentos, bajo el fuego, para expresar su gratitud por los campamentos universitarios. Sin embargo, esta movilización ocurrió mientras el mundo observaba el desarrollo de un genocidio horrorizante. Una vez que la cuestión palestina sea empujada de vuelta a su posición habitual en un segundo plano político, existe el riesgo de que esta solidaridad se apague. Esta es, sin dudas, la visión del establishment del Partido Demócrata, que trata al movimiento como una moda pasajera que eventualmente se agotará. Con semejante suposición, Kamala Harris no logró comprender que la cuestión palestino-israelí se está desplazando en niveles más profundos y conectándose con una política social doméstica más amplia. La derrota posterior del partido obligó al establishment a lidiar con el tema, dada la evidencia documentada de que Palestina jugó un papel en la derrota electoral de 2024. Ahora, sin embargo, los políticos del establishment despliegan el tema de manera tan oportunista como cualquier otro punto de la agenda. Esto resulta más notorio en potenciales candidatos para 2028, como Gavin Newsom, que dan bandazos sobre el tema. Hasta el momento, la cuestión de Palestina e Israel no desapareció, pero recientemente ganó un impulso inesperado dentro de la extrema derecha populista. Este desvío hacia marcos de derecha (distintos de la población conservadora más amplia en general) es indeseable, ya que la extrema derecha es, por naturaleza, la menos comprometida con la organización de base o con los derechos humanos universales. La derecha intentará, sin dudas, limitar el potencial progresista de este tema, entorpeciendo tanto la solidaridad urgente que necesitan los palestinos como el papel que Palestina podría jugar en la agenda de política doméstica más amplia dentro de Estados Unidos. Palestina como bien público Un logro bienvenido es la medida de desinversión aprobada recientemente en la 39ª convención del Sindicato de Trabajadores Automotrices Unidos (UAW). Representa una verdadera penetración de Palestina en la clase trabajadora organizada estadounidense. Sin embargo, esta resolución fue significativamente diluida respecto de un borrador inicial más amplio, que apuntaba no solo a recortar inversiones en activos israelíes sino también a bloquear el envío efectivo de armamento mediante acción industrial directa. Este recorte es un ejemplo primordial de que Palestina sigue siendo un tema exógeno para la clase trabajadora estadounidense en su conjunto, vista quizás como un asunto de política exterior alejado de las preocupaciones cotidianas, o como una cuestión de solidaridad de principios y universalismo, en lugar de un tema ligado a una utilidad doméstica inmediata. El impulso exitoso en la convención del UAW fue liderado por filiales locales activistas de la ciudad de Nueva York, que trabajaron en alianza con filiales locales de Michigan con fuerte presencia árabe-estadounidense. Esta importante victoria para activistas comprometidos solo fue posible a través de una alianza muy específica que no es fácilmente replicable, aun tratándose de una resolución recortada. Esta dinámica es paralela a triunfos progresistas recientes en las internas demócratas. En esas contiendas, candidatos proisraelíes con fuerte financiamiento quedaron increíblemente cerca detrás de los progresistas (como se vio en el distrito 13 de Nueva York), o dos candidatos proisraelíes obtuvieron en conjunto más votos totales que el único candidato progresista que ganó (como ocurrió en el distrito 3 de Pensilvania), impulsados por avales sindicales significativos. En resumen, si bien una mayoría creciente de estadounidenses hoy se moviliza en favor de los derechos palestinos, lo hace principalmente por motivos morales y de principios. Una amplia mayoría de la clase trabajadora estadounidense detesta las políticas que Israel está llevando adelante, y sin embargo los candidatos que respaldan el statu quo israelí siguen logrando márgenes que no reflejan esos sentimientos populares. Para cerrar esa brecha, para acelerar la transformación de las legislaturas estadounidenses en bastiones del derecho internacional que atiendan los derechos inalienables de los palestinos, el movimiento tiene que estar anclado en una agenda doméstica popular para la clase trabajadora estadounidense. No puede seguir siendo un sentimiento popular que atraviesa las líneas de clase de manera aleatoria, alimentado únicamente por los horrores de un genocidio en curso que podría desescalar mediante maniobras políticas de necesidad. Semejante agenda apuntaría directamente contra el imperialismo estadounidense y el daño que este genera a nivel doméstico, cómo inhibe las inversiones públicas en diversos sectores, cómo limita la generación de empleo, y cómo hunde capital masivo en ciclos de rentabilidad limitada que socavan la multiplicación de la capacidad productiva de los sectores civiles. De no lograrse eso, los analistas conservadores que hoy cabalgan en alto sobre este tema seguirían presentando una explicación aparentemente clara de este obstinado respaldo del establishment estadounidense a Israel. El cuadro que están pintando resuena cada día más con un público más amplio, un cuadro en el que la minúscula Israel arrastra al imperialismo estadounidense, por lo demás benigno e ingenuo, a adoptar su propia agenda. Es la imagen de una pirámide parada de cabeza, que borra el papel funcional que Israel cumple en la hegemonía estadounidense y en su postura geopolítica global. El actual juego de riesgo de Israel en esa imagen no se explica por la comodidad de su establishment como funcionario de una superpotencia, sino que queda envuelto en las peores formas de antisemitismo para justificar cómo una cola puede menear a su perro. Para despejar más obstáculos al derecho palestino a la autodeterminación, la causa misma debería servir ahora como exhibición para propuestas de política doméstica. Lo que la reciente convención del UAW y las internas demócratas en ciudades como Nueva York y Filadelfia mostraron es que la brecha entre los sentimientos antibélicos y la política antibélica o los candidatos antibélicos ya no puede ampliarse más. Son ciertas corrientes conservadoras las que salen ganando al seguir convirtiendo a Israel en un tema especial y aislado, un racismo que desempodera al público si no se lo vincula de manera integral con el panorama más amplio. Que Palestina sea un bien público significa que numerosos incentivos están abrumadoramente apilados en su contra. Solo incorporando la liberación palestina a cuestiones más amplias podrá materializarse el impulso suficiente en su beneficio. Ahmad al-Sholi enseña en el College of Humanities and Sciences de la Universidad Thomas Jefferson. Su investigación se centra en las relaciones industriales y los movimientos de masas en el mundo árabe. TRADUCCIÓN: PEDRO PERUCCA Fuente: https://jacobinlat.com/2026/07/solo-la-solidaridad-internacional-puede-liberar-a-palestina/

viernes, 24 de julio de 2026

China desafía a Estados Unidos con la IA: "Es el modelo más potente de código abierto"

- Sputnik Mundo, 1920 Cara o Ceca, en Sputnik Radio China desafía a Estados Unidos con la IA: "Es el modelo más potente de código abierto" En la Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial en Shanghái, Xi Jinping presentó Kimi K3, tecnología de código abierto que compartirá con los países en desarrollo y anunció que China ofrecerá 5.000 plazas de formación en IA durante los próximos cinco años. Este anuncio llega como respuesta directa a la Pax Silica, la iniciativa liderada por Estados Unidos que agrupa a una treintena de naciones para asegurar las cadenas de suministro de IA. "Es un modelo de lenguaje y una herramienta similar a Claude. Que sea de código abierto quiere decir que puedes descargar el código de cómo se construyó el software; es parte de una conversación que tiene muchos años", dijo en Cara o ceca Fredi Vivas, ingeniero en Sistemas y especialista en Inteligencia Artificial. "El Kimi K3 es el más potente de código abierto. Es una plataforma que está subvencionada por la empresa china Alibaba. Puede rendir más que el Claude o ChatGPT gastando menos recursos. No me sorprende esta innovación de China porque hay muchas universidades de big data ahí, más que en cualquier otra parte del mundo", cerró.

jueves, 23 de julio de 2026

Israel regala a EEUU su nueva embajada en Jerusalén sobre tierra de familias palestinas

Recomiendo: Israel regala a EEUU su nueva embajada en Jerusalén sobre tierra de familias palestinas Por Guillermo Azábal | 23/07/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Naiz Israel ha «alquilado» a Estados Unidos los terrenos para construir su nueva embajada en Jerusalén Oeste por un dólar para los próximos 99 años, en unos terrenos de familias palestinas que fueron expulsadas en 1950. Estados Unidos ha arrendado por un dólar y durante 99 años a Israel el terreno para su nueva embajada en Jerusalén Oeste, pero esa parcela perteneció hasta 1950 a diecinueve familias palestinas expulsadas de la zona y ahora sus herederos intentan paralizar esta decisión. Se trata del conocido como ‘Complejo Allenby’, donde excavadoras han comenzado ya las obras. Allí, la agencia Efe entrevista a Mounir Kleibo, uno de los más de cien descendientes que, según documentos reconocidos por la Comisión de Conciliación de la ONU para Palestina, cuentan con derechos de propiedad sobre este terreno en el barrio de Baqa, de unas tres hectáreas de extensión y aún baldío. «Fue muy doloroso. Hicieron el anuncio este mes con una gran sonrisa. Un regalo para Estados Unidos, dijo Israel, pero ellos nunca fueron los propietarios. Nosotros sí y no fuimos consultados», afirma Kleibo emocionado, mientras pisa por primera vez esta parcela sobre la que lleva cuatro años reuniendo documentación. La decisión de trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén se produjo a finales de 2017, durante la primera Administración de Donald Trump, en un movimiento que azuzó aún más el avispero geopolítico de Oriente Próximo. El embajador de EEUU abonó el dólar A principios de julio, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, y el embajador de EEUU en Israel, Mike Huckabee, formalizaron la cesión en un acto donde el propio representante estadounidense abonó de su bolsillo el simbólico dólar. Huckabee expresó entonces que este paso «reconoce a Jerusalén como la capital eterna, indígena y perpetua del pueblo judío», contraviniendo el Plan de Partición de la ONU (1947) que autorizaba la creación del Estado de Israel pero especificaba que la Ciudad Santa adoptara la forma de corpus separatum bajo administración internacional. «Somos rehenes de un incidente inhumano, pero la buena noticia es que el terreno aún está vacío y se puede dar marcha atrás», asegura Kleibo, convertido en representante de algunas de las familias palestinas adheridas al litigio. La responsabilidad del Mandato Británico Efe ha consultado documentos de las autoridades locales de Jerusalén desde 1917 a 1947, así como los contratos de arrendamiento por parte de estas familias de terratenientes palestinos con el Mandato Británico, quienes utilizaron los también llamados ‘Barracones Allenby’ para uso militar hasta la fundación de Israel. Tras la guerra de 1948, los palestinos que vivían o tenían propiedades en Jerusalén Oeste fueron desplazados al este de la ciudad o fuera de los territorios históricos palestinos. Israel no permitió volver a sus hogares a familias como las del ‘Complejo Allenby’, y en 1950 promulgó la Ley de Propiedades Ausentes, que le permitió controlar terrenos o inmuebles de los aproximadamente 750.000 palestinos expulsados de sus tierras durante el conflicto. «Los británicos tenían la llave, debían haber acordado que los israelíes tenían la obligación de devolvernos este terreno. Nunca lo aclararon, se lo dieron directamente a Israel», comenta Kleibo, trabajador de la ONU durante 35 años ahora retirado. Una de las zonas más codiciadas de Jerusalén Kleibo, que se enteró en 2022 de su vinculación con este terreno gracias al profesor palestino Walid Jalidi, cuenta entusiasmado que pasó por el lugar durante años para una reunión semanal en un edificio cercano de la ONU y que siempre tuvo «una sensación especial». El ‘Complejo Allenby’ se encuentra en Baqa, uno de los barrios de Jerusalén más codiciados en el plano inmobiliario por su ubicación: sobre la carretera a Hebrón, a unos 2 kilómetros de los sitios sagrados de la ciudad, cerca de la antigua estación de tren y rodeado de vegetación. Adalah, el centro legal para los derechos de las minorías árabes en Israel, representó en enero de 2023 a las familias palestinas de los ‘Barracones Allenby’ –algunas con nacionalidad estadounidense o jordana actualmente– en una apelación formal ante las autoridades de planificación israelíes, pero esta fue rechazada ese mismo año. La organización condenó el acuerdo entre Israel y EEUU, y aseguró que «consagra deliberadamente una profunda injusticia histórica». «Al proceder a pesar de las reclamaciones de propiedad documentadas y legítimas, EEUU valida la apropiación ilegal de tierras pertenecientes a sus propios ciudadanos», denunció Adalah. «Soy de aquí, pertenezco aquí y moriré aquí» Kleibo reconoce que en estos cuatro años han sido muchas las personas que le han recomendado que cese en su «lucha perdida», pero mantiene la esperanza. «Soy de aquí, pertenezco aquí y moriré aquí (…). Los palestinos hemos sufrido mucho y después del 7 de octubre (de 2023), eso también se extendió a Líbano y a otros lugares. Quiero verlo todo desde una mirada pacífica, pensar que mis vecinos judíos también me entenderán», expone. Cuando la maquinaria pesada continúa abriendo camino para la nueva embajada de EE.UU. en Jerusalén, Kleibo sigue visibilizando su causa en redes sociales y asevera que pronto se desplazará a Jordania para reunirse con miembros de la dinastía hachemita, quien guarda derechos sobre los ‘Barracones Allenby’ debido a que el Waqf Islámico jordano (fundación benéfica) también figuraba como propietario de parte del complejo. «No pretendo una insurrección civil ni quiero que se me califique de enemigo de EE.UU. o antisemita. Yo mismo soy producto de EE.UU. porque estudié allí. Ni siquiera pido que nos devuelvan otras propiedades que fueron arrebatadas a nuestras familias en Jerusalén Oeste y donde actualmente viven israelíes, solo queremos que se respeten nuestros derechos», culmina Kleibo. Fuente: https://www.naiz.eus/es/info/noticia/20260722/israel-regala-a-eeuu-su-nueva-embajada-en-jerusalen-sobre-tierra-de-familias-palestinas

Revelan plan de solución definitiva israelí sobre Cisjordania

- Sputnik Mundo, Revelan el "plan de la solución definitiva" israelí sobre Cisjordania ayer El Gobierno de Benjamín Netanyahu está llevando a cabo planes de asentamiento para resolver el conflicto a su favor y a modificar la naturaleza geopolítica de los territorios palestinos, comentó a Sputnik el director del departamento de publicaciones y documentación de la Comisión de Resistencia al Muro y a los Asentamientos, Amir Dawood. "Israel percibió la guerra (...) y la tensión regional como una oportunidad histórica, que quizá no vuelva a repetirse, para llevar a cabo proyectos de asentamientos que llevaban décadas sin materializarse", enfatizó el funcionario palestino. En sus palabras, Netanyahu aprovecha que la atención política y mediática internacional se centra en lo que está ocurriendo en la región para imponer una nueva realidad en Cisjordania. "Esto creó una atmósfera de impunidad y sentó las bases para la etapa actual, que se caracteriza por una anexión 'silenciosa' de facto mediante la creación gradual de nuevas realidades sobre el terreno", aseveró el analista. En este sentido, aseveró que la parte más peligrosa de este plan es el "desplazamiento forzoso de los palestinos de Cisjordania". Donald Trump y Benjamin Netanyahu durante su reunión en EEUU - Sputnik Mundo, 1920, 20.07.2026 Internacional "Netanyahu no será detenido mientras se encuentre en EEUU", dice Trump hace 2 días Así destacó que las autoridades israelíes buscan crear condiciones que obliguen a la población a abandonar sus hogares a través medidas de presión indirecta. En particular, mencionó el bloqueo financiero, las incursiones en las ciudades, la confiscación de tierras y las restricciones a la vida cotidiana impuestas a través del sistema de puestos de control. "Esto debería provocar, en primer lugar, un desplazamiento interno de la población y, posteriormente, su expulsión fuera del país", subrayó el experto. También advirtió de que los próximos meses, hasta las elecciones israelíes, "serán especialmente peligrosos", ya que el ritmo de la actividad de los asentamientos y la política de expulsión forzosa de los palestinos están adquiriendo un carácter decisivo. El hambre y la desnutrición en Gaza - Sputnik Mundo, 1920, 23.06.2026 Defensa Más de 20.000 tumbas infantiles: la ONU explica cómo Gaza se convierte en un cementerio de niños El 9 de octubre de 2025, Israel y Hamás, con la mediación de Egipto, Catar, EEUU y Turquía, acordaron implementar la primera fase del plan de paz presentado por el presidente estadounidense, Donald Trump. Al día siguiente, entró en vigor un alto el fuego en Gaza. Según el acuerdo, las tropas israelíes se retiraron hasta la denominada línea amarilla, y mantienen el control de más del 50% de la Franja. En enero pasado, el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, anunció el inicio de la segunda fase del plan de paz para Gaza, que prevé la creación de un gobierno tecnocrático transitorio, el desarme de Hamás y la transición del alto el fuego hacia la reconstrucción del territorio.

Israel levanta un gran muro de arena en Gaza: imágenes de satélite muestran la nueva barrera que divide la Franja de Gaza

Recomiendo: Israel levanta un gran muro de arena en Gaza: imágenes de satélite muestran la nueva barrera que divide la Franja Por Francesca Cicardi | 23/07/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: El Diario [Foto: La barrera de arena que Israel está levantando en Gaza, cerca del campo de Al Maghazi, en el centro de la Franja. Planet Labs PBC] La gran barrera de kilómetros de longitud ha sido levantada en distintos puntos del territorio palestino, en la línea que divide las áreas que las tropas israelíes siguen ocupando y el resto del territorio en el que viven hacinados unos 2 millones de palestinos El ejército israelí lleva meses construyendo una barrera de arena de varios metros de altura en la parte de Gaza que controla, siguiendo el recorrido de la denominada Línea Amarilla, que fue trazada cuando las tropas se retiraron tras el alto el fuego con Hamás de octubre de 2025, pero que Israel ha ido expandiendo desde entonces hasta ocupar más del 60% de la Franja palestina. Imágenes por satélite de la compañía Planet Labs muestran un muro de arena de varios kilómetros de largo, en distintos puntos de la Franja, que separan las áreas orientales, ocupadas por las tropas israelíes, de las áreas occidentales, aún controladas por el grupo palestino Hamás, donde se hacinan unos 2 millones de palestinos. Según la agencia de noticias Associated Press, en los pasados meses han sido construidos 23 kilómetros de barrera, que pasan por aquellas zonas que fueron tomadas por las fuerzas israelíes y completamente destruidas, antes con los bombardeos masivos sobre Gaza y después con maquinaria pesada. En algunas imágenes se puede apreciar que la barrera se levanta en zonas deshabitadas, donde sólo hay escombros o infraestructuras inutilizadas. La barrera que construye Israel, todavía inacabada, cerca de la localidad de Jan Yunis, en el sur de Gaza. La barrera que construye Israel, todavía inacabada, cerca de la localidad de Jan Yunis, en el sur de Gaza. Planet Labs PBC El Ejército israelí ha confirmado a Associated Press que ha construido la barrera en el área de la Línea Amarilla, que las propias tropas han ido ampliando desde octubre de 2025. Fue la línea de repliegue cuando entró en vigor el alto el fuego en Gaza y fue trazada por el plan de 20 puntos impuesto por Donald Trump para poner fin a la guerra. Ese plan preveía la retirada israelí en una segunda fase, que nunca se ha llegado a aplicar, y la Administración estadounidense no ha presionado a Tel Aviv para que retire sus tropas o para que no siga ampliando sus dominios. La Línea Amarilla trazada en el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025. GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: HAARETZ Junto a la barrera de arena, el Ejército también ha creado una “zona de seguridad”, equipada con recursos tecnológicos y de espionaje, según ha dicho a Associated Press. Asimismo, ha señalado que la barrera busca evitar “infiltraciones” de milicianos de Hamás y “proteger las tropas israelíes y las comunidades” cercanas a la valla fronteriza de Gaza –que fueron asaltadas por la milicia palestina el 7 de octubre de 2023, en un ataque que dejó unos 1.200 muertos y desencadenó la brutal ofensiva israelí contra la Franja que duraría dos años–. La barrera vista al este de la localidad destruida de Beit Lahia, en el extremo norte de la Franja. La barrera vista al este de la localidad destruida de Beit Lahia, en el extremo norte de la Franja. Planet Labs PBC Por su parte, la Agencia EFE también ha confirmado la construcción de la barrera de arena en el sur de Gaza. De acuerdo con varios testigos consultados por EFE, tiene entre 10 y 15 metros de alto y va desde la costa, en la zona de Mawasi, hacia el este, paralela a la Línea Amarilla que en esa parte corta la Franja horizontalmente. “Por motivos de seguridad operativa, no proporcionaremos más detalles sobre los componentes del despliegue, el trazado de la barrera ni su extensión”, ha declarado el Ejército israelí a EFE. Los habitantes de los campamentos de desplazados de Mawasi han relatado a EFE que las tropas israelíes les han disparado durante la construcción de la barrera, que se prolonga desde hace unas semanas en esa zona sureña. Los disparos acabaron con la vida de un niño de 9 años, Moataz, mientras estaba con su madre en su carpa. El tío de Moataz, Mahmud al Maghari, enseñó a la agencia de noticias los agujeros de los disparos que atravesaron el techo de plástico de la tienda y alcanzaron al niño en el corazón. La barrera que construye Israel en la zona de Mawasi, en el sur de Gaza, desde el mar Mediterráneo hacia el este. La barrera que construye Israel en la zona de Mawasi, en el sur de Gaza, desde el mar Mediterráneo hacia el este. Planet Labs PBC Según Al Maghari, los disparos se repetían diariamente durante la construcción de la barrera y causaban heridos a diario entre las familias que residen en uno de los muchos campamentos levantados para acoger a los muchos gazatíes que han perdido sus casas en la intensa campaña de bombardeos israelí que concluyó en octubre de 2025 y causó más de 70.000 muertos, incluidos más de 20.000 menores de edad. Desde entonces, la violencia ha continuado con menor intensidad y más de 1.100 palestinos han sido asesinados por ataques israelíes, muchos de ellos en las cercanías de la Línea Amarilla. Los ataques aéreos contra supuestos milicianos de Hamás se han intensificado en las pasadas semanas y, en muchas ocasiones, las víctimas han sido civiles, incluidos niños. Mientras el ejército hebreo expande su ocupación de la Franja y recrudece su campaña militar, los colonos israelíes buscan volver a establecer asentamientos ilegales en Gaza, que Tel Aviv decidió desmantelar en 2005. Cientos de activistas ultranacionalistas y del movimiento colono marcharon el domingo hasta la valla fronteriza del territorio palestino, con el apoyo de ministros del Gobierno de Benjamín Netanyahu, incluido el ultrarradical Itamar Ben Gvir, y sin que las fuerzas de seguridad intervinieran. Fuente: https://www.eldiario.es/desalambre/israel-construye-enorme-muro-arena-gaza-imagenes-satelite-muestran-nueva-barrera-divide-franja_1_13396702.html

miércoles, 22 de julio de 2026

Irán: Asimetría y soberanía frente al hegemonismo (Parte I)

Irán: Asimetría y soberanía frente al hegemonismo (Parte I) Por Pablo Jofré Leal | 23/07/2026 | Mundo Fuentes: Hispantv Para la República Islámica de Irán, la forma de llevar a cabo su defensa integral, frente a la agresión de las potencias hegemónicas y arrogantes, especialmente Estados Unidos, no constituyen simples opciones tácticas. Por el contrario, representan imperativos morales de supervivencia nacional y espiritual. Una lucha enconada donde se levanta un concepto fundamental: la resistencia como tesis central. Y es allí donde la estrategia que denominaremos doctrina de la asimetría ocupa un lugar central en materia de idea y práctica bajo el marco de la mencionada resistencia. La guerra asimétrica es la respuesta, en formas variadas, por la cual la República Islámica de Irán contrarresta la guerra híbrida que la alianza imperial y su proxy sionista lleva a cabo a través de su poderío económico y militar. Réplica dada por Irán, a través de la entereza interna, la disuasión tecnológica local, el control de rutas comerciales estratégicas y una red de aliados regionales bien articulada. El general de división Yahya Rahim Safavi, asesor principal del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, ha dado a conocer que ya el año 2011, el líder mártir de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, ordenó concretar, las líneas de trabajo de un plan integral de defensa del país frente a las agresiones occidentales, en que se contemplaba también el control total y cierre del estrecho de Ormuz (1) Un método de lucha que Irán, ya el año 2005, bajo la clara orientación del liderazgo del mártir Jamenei y de la mano del director del centro de mando estratégico del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica – CGRI – el general Mohammad Ali Jafari, comenzó a sentar las bases de doctrina de defensa flexible y estratificada denominada Defensa en Mosaico – Dafa Mozayiki – Antecedente histórico de la denominación actual de la doctrina de guerra asimétrica implementada fuertemente , tanto en la segunda defensa sagrada de junio del 2025 y la tercera defensa sagrada iniciada el 28 de febrero de este 2026. Existen aspectos reveladores de lo expresado, es que estos planes no se limitaban solamente, al estrecho de Ormuz y su utilización como férrea plataforma de defensa de Irán. También la doctrina de guerra asimétrica contempla el conjunto del Golfo Pérsico, el Mar de Omán, el Mar Rojo (y por ende el estrecho Bab el Mandeb) e incluso el Mar Mediterráneo tomando en consideración que radica allí no sólo la VI Flota estadounidense – con base en la ciudad italiana de Nápoles – sino también numerosas bases militares, aéreas y navales que han servido para atacar a Irán. Una afirmación refrendada, por el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien publicó a los pocos días del inicio de la agresión contra Irán el 28 de febrero del 2026, en la red X “Tenemos dos décadas para estudiar las derrotas militares estadounidenses en nuestro este y oeste inmediatos. Hemos incorporado las lecciones aprendidas. Los bombardeos en nuestra capital no afectan nuestra capacidad para librar la guerra. La Defensa Mosaic descentralizada nos permite decidir cuándo y cómo terminará la guerra” (2). Los pilares de esta doctrina de resguardo de la soberanía iraní se basan, esencialmente, en dos líneas. Primera, el derecho que le asiste en materia de autodefensa y la protección a ultranza de la soberanía como argumentación jurídica y geopolítica. Efectivamente, Irán fundamenta su doctrina de guerra asimétrica en la justicia y la legalidad del derecho a la autodefensa. Frente a potencias militar y tecnológicamente superiores, un enfrentamiento convencional y simétrico en el terreno elegido por el enemigo equivaldría a un suicidio estratégico. En segundo lugar, el operativizar una concepción como la señalada, implica trabajar por la descentralización del poder militar iraní. Esto, con el objetivo prioritario de proteger al pueblo y a la soberanía nacional de los ataques sostenidos que ha sufrido el país desde el triunfo mismo de la Revolución Islámica el año 1979. Al eliminar la existencia de un mando único y centralizado, se anula la posibilidad de que el enemigo destruya el núcleo del Estado o logre esa hipotética capitulación mediante un ataque selectivo a quienes detentan el poder en los diversos ámbitos: religioso, político y militar. La descentralización y la autonomía regional han concretado la división administrativa del territorio iraní en 31 comandos provinciales del CGRI, donde cada provincia puede funcionar independientemente si así se requiere: con su propia cadena de mando. Arsenales predispuestos – misiles, drones, municiones entre otros – y planes preestablecidos pero dotados de amplio margen de acción de acuerdo con la realidad experimentada. La idea es que, ante la posibilidad de incomunicación con el mando central, las unidades locales pueden seguir combatiendo En un escenario de disparidad militar, la asimetría se justifica de forma soberana como la única vía justa y eficaz para equilibrar la balanza geopolítica y salvaguardar la integridad territorial del país. Así, se establece que el objetivo fundamental de esta estrategia asimétrica no es ganar batallas navales contra portaviones o submarinos nucleares o generar batallas aéreas contra bombarderos B2 y aviones F35. No es ese el camino principal trazado, me refiero a tratar de derribar esas aeronaves y sus misiles – por supuesto si existe la posibilidad hay que hacerlo como ha acontecido en múltiples oportunidades – Pero, lo esencial es negarle al enemigo una guerra relámpago y arrastrarlo a una guerra de desgaste de tal forma que se le haga al enemigo, en lo económico, militar y políticamente insostenible una agresión prolongada, convirtiendo así la resistencia asimétrica en la garantía de su libre determinación. Los resultados de esta conducta han tenido resultados positivos y que han obligado al enemigo de la alianza imperial sionista a evaluar en profundidad esta doctrina. Por ello, la manera de enfocar la guerra de defensa de Irán refiere el uso de minas submarinas, lanchas rápidas equipadas con misiles y torpedos antibuques. Situadas en puntos estratégicos del Estrecho de Ormuz que le permite a la nación persa el control de esta vía marítima, esencial para el comercio energético mundial. Unido a ataques selectivos a bases del enemigo e infraestructura crítica situadas en territorios, principalmente de las monarquías del Golfo Pérsico. Una doctrina asimétrica diversa Lo señalado es tremendamente importante desde el punto de vista de la influencia que esta guerra tiene en amplias esferas. El lanzamiento de misiles y aviones no tripulados a infraestructuras claves de los aliados de Washington, conforma lo que se ha denominado “una saturación económica” con efectos sobre tres pilares de las monarquías del golfo: turismo, petróleo, además de centros financieros y de transporte internacional. “Bastan unos pocos drones dirigidos a un aeropuerto internacional para paralizar el tránsito aéreo por semanas forzando a los aliados del gobierno estadounidense y del régimen israelí a sufrir un desgaste progresivo” Sumemos la activación del eje de la resistencia – con años de preparación y coordinaciones – que implica: frente a agresiones directas se expande el conflicto a diversos escenarios geográficos, permitiendo diluir la ventaja tecnológica del enemigo. Y, como eje de toda esta estrategia, el priorizar lo que denominamos las armas de denegación de acceso avanzado. Una línea que implica que Irán ha canalizado sus esfuerzos y recursos en el desarrollo tecnológico y masivo de aviones no tripulados y un sistema de misiles de crucero, balísticos e hipersónicos. Decisión y uso que le ha permitido tener una capacidad de respuesta rápida, masiva y sobre todo con costos muy inferiores a los sistemas de armas de los misiles del enemigo. Toda esta realidad ha sido reconocida, incluso, por centros de análisis de guerras como el Center for Strategic and International Studies (CSIS) de los Estados Unidos. El enemigo sionista a través del Institute for National Security Studies (INSS) – Israel y centros de estudios geopolíticos como el Manohar Parrikar Institute for Defence Studies and Analyses (MP-IDSA) de la India. Cada uno de ellos, en sus análisis, da la razón a la idea ya establecida que Irán, frente a las agresiones sufridas, es capaz de mantener capacidades altamente resilientes en materia de uso de drones y misiles, entre otros mecanismos de una guerra de desgaste, sobre todo en lo militar y económico, que genera la desesperación de aquellos acostumbrados a imponer sus políticas en un chistar de dedos. (3) Palabras que confirman oficialmente que la doctrina de defensa asimétrica es una política trabajada en profundidad y con hondas implicaciones estratégicas. Una escuela que recoge la experiencia de décadas de agresiones y políticas de máxima presión contra la Revolución Islámica. En lo mencionado, incluyo la defensa sagrada en la guerra impuesta con Irak entre 1980 a 1988 – impulsada y apoyada por las potencias occidentales para derrotar a la naciente revolución islámica – Como también la experiencia de aquellas invasiones a países vecinos de Irán como fue el caso de Afganistán y el propio Irak, durante dos décadas. Unido a la guerra de liberación del Líbano, que significó la expulsión del ejército sionista de aquel país el año 2000 y la guerra de los 33 días en el 2006 que representó una enorme derrota del ente sionista a manos del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano – Hezbolláh. Notas: Rahim Safavi señaló que trabajó junto con los entonces comandantes del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), el almirante Ali Fadavi y el general de brigada Amir Ali Hayizade, así como con el entonces subcomandante en jefe del CGRI, el general Hosein Salami, para redactar un plan operativo de quince páginas. La arquitectura militar y estratégica de la guerra abierta desde el 28 de febrero de 2026 confirma una asimetría fundamental: Irán ha estructurado sus medios para una guerra larga, duradera, fragmentada y asimétrica, mientras que Estados Unidos e Israel han concebido sus dispositivos —reservas, doctrinas, ritmo— para guerras cortas o de duración media, de muy alta intensidad, pero de duración limitada. https://legrandcontinent.eu/es/2026/03/27/la-primera-guerra-mundial-asimetrica-x/ Desde la perspectiva del enemigo sionista se reconoce que Irán y su liderazgo en el eje de resistencia emplea una doctrina basada en la “disuasión asimétrica” que le permite actuar y tener una gestión de defensa y ataque bajo los límites de guerra abierta total, imponiendo sus reglas de juego a sus enemigos. Con una línea de trabajo que denomina de modificación de vulnerabilidad que dispersa sus activos militares, utiliza con eficacia sus instalaciones subterráneas y descentraliza el mando central iraní, como también la cooperación con sus aliados regionales del eje de la resistencia, que permite la continuidad de las operaciones. https://www.youtube.com/watch?v=2IY71HXnAc8 Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

La Junta de la Paz de Trump ha convertido a Gaza en el lugar más peligroso del mundo para ser niño

Recomiendo: La Junta de la Paz de Trump ha convertido a Gaza en el lugar más peligroso del mundo para ser niño Por Jamal Kanj | 22/07/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Voces del Mundo Mohamed al-Wahidi, de 57 años, esposo, padre y abuelo, dedicaba sus días a hacer lo que hacen los trabajadores humanitarios en un lugar donde ya casi no queda nada: retirar escombros, reabrir carreteras, reparar una tubería con fugas, llenar un depósito de agua comunitario o montar tiendas de campaña para familias que no tenían adónde ir. En su tiempo libre, llevaba a cabo un «proyecto arriesgado»: instalar pantallas y generadores por toda Gaza para que la gente pudiera ver el Mundial. En la víspera del partido de Egipto contra Argentina, Israel lo mató junto con un taxista de 33 años y dos hermanos pequeños, de 8 y 10 años, que caminaban por las inmediaciones. El ejército israelí afirmó que estaba investigando «el incidente». Como ocurre casi siempre, Israel comete primero el asesinato y luego inventa un pretexto a posteriori. Al-Wahidi es solo un nombre más en los rituales diarios de matanza que se producen en Gaza bajo el supuesto alto el fuego. Israel ha asesinado a más de 1.100 palestinos en la Franja desde octubre de 2025, 265 de ellos niños. Ni un solo civil israelí ha perdido la vida en el otro bando. Esta es la «paz» que gestiona el equipo de Trump. Casi un millón de personas siguen atrapadas en tiendas de campaña durante un verano en Gaza en el que las temperaturas alcanzan los 35 grados centígrados. Temporada tras temporada, se ven expuestas a las inclemencias del tiempo: primero un invierno gélido, luego el calor implacable del verano. Las familias sobreviven en campamentos de tiendas de campaña o bajo losas de hormigón que cuelgan de edificios destruidos. Mientras tanto, Israel sigue bloqueando en la frontera las mallas de sombra y las lonas de plástico, al igual que bloqueó las mantas de abrigo durante el invierno. Los niños se achicharran en las tiendas de campaña, mientras Israel sigue empujando a la población civil hacia corredores cada vez más estrechos. Cuando se formó la denominada «Junta de Paz», Israel ocupaba el 53% de Gaza. Un mes después, el 60%. A finales de mayo, el primer ministro Netanyahu ordenó a las autodenominadas Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que se hicieran con el 70%. 2,3 millones de seres humanos apiñados en una jaula cada vez más pequeña, alejados de todas las zonas agrícolas. El ministro de Energía, Eli Cohen, ha dicho en voz alta lo que nadie se atrevía a decir, al afirmar en la radio israelí que el control israelí seguirá creciendo «hasta que alcancemos el 100%». La siguiente fase prevé acorralar a los palestinos en «refugios humanitarios» vallados cerca de las ruinas de Rafah, como parte del programa definitivo de limpieza étnica, cínicamente promocionado como un «plan de libre circulación». Campos de concentración construidos según los mismos mecanismos que la Alemania nazi utilizó para encerrar a los judíos en la Segunda Guerra Mundial. Una comisión independiente de investigación de la ONU, cuyos resultados se publicaron este verano, concluyó que el asesinato de niños en Gaza por parte de Israel no es un daño colateral de la guerra, sino parte de una estrategia para destruir la continuidad biológica de la sociedad palestina. Actos que se ajustan a la definición jurídica de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Israel ha asesinado o herido a más del 10% de la población de Gaza desde octubre de 2023. Al menos 20.179 niños, más de 5.000 menores de cinco años, y otros 44.143 heridos. La cifra de niños asesinados representa un tercio del número total de palestinos fallecidos en Gaza. La comisión documentó casos de niños abatidos por francotiradores y por rifles montados en cuadricópteros con una precisión que descartaba cualquier posibilidad de accidente y citaba los propios testimonios de soldados israelíes en los que estos se felicitaban y celebraban entre ellos tras haber asesinado a civiles. La comisión calificó a Gaza como el lugar más peligroso del mundo para un niño. En junio un padre llamado Bahaa Abu Al-Ajeen vio cómo un soldado israelí se arrodillaba y disparaba en la cabeza a su hijo de tres años mientras el niño lloraba en sus brazos cerca de Deir al-Balah. En abril Ritaj Rihan, una niña de nueve años, recibió un disparo en la boca mientras esperaba a su profesora de pie en una tienda que hacía las veces de aula. Estos no son casos aislados bajo un alto el fuego. Son la continuación de un genocidio israelí a la sombra del alto el fuego. Cuando Israel y EE. UU. lanzaron su guerra contra Irán a finales de febrero, Israel cerró por completo todos los pasos fronterizos hacia Gaza. No porque exista ninguna conexión, sino por la naturaleza malévola de Israel y porque puede salirse con la suya bajo la niebla de la guerra. Los envíos semanales en camión se desplomaron, pasando de una media de unos 4.200 a tan solo 590. Kerem Shalom y Zikim siguen siendo los únicos pasos fronterizos que aún funcionan, e incluso ahora, aproximadamente la mitad de los camiones que llegan desde Egipto son rechazados en lugar de ser descargados. Hasta la fecha los volúmenes de ayuda nunca se han recuperado hasta alcanzar los niveles previos a la guerra con Irán, y mucho menos han llegado al mínimo que, según la ONU, necesita Gaza. Cuatro agencias de la ONU ya han advertido de que la hambruna que se suponía que iba a acabar el alto el fuego podría reaparecer si no se garantiza un acceso sostenido. El 68% de la población de Gaza quema ahora basura para cocinar porque no hay suficiente gas. Ninguno de los 37 hospitales de Gaza está plenamente operativo; solo diecinueve funcionan, aunque sea parcialmente. Casi la mitad de los medicamentos esenciales están agotados, e Israel está retrasando el envío del material quirúrgico necesario para tratar a más de 43.000 personas que han sufrido lesiones que les cambiarán la vida. Las más de 40.000 personas que probablemente quedarán discapacitadas de forma permanente por falta de tratamiento constituyen otra fase del genocidio silencioso de Israel. El propio informe semestral de la Junta de Paz afirma que la distribución de ayuda aumentó un 70% y que las necesidades alimentarias básicas se han «estabilizado» por primera vez desde 2023. En el arte del eufemismo, el 70% de cero es cero, y que los alimentos básicos se han «estabilizado» significa que los envíos llegan con regularidad, pero no que sean suficientes. Llama la atención la ausencia en el informe de cualquier mención a que las entregas de camiones de ayuda nunca han vuelto a los niveles anteriores a la guerra con Irán y siguen estando muy por debajo del mínimo que la propia ONU considera necesario. El mismo informe semestral de la Junta al Consejo de Seguridad dedica sus páginas a culpar a la resistencia palestina, sin hacer mención alguna al ejército de ocupación que ha traspasado la línea demarcada del alto el fuego, ni a la orden de Israel de que organizaciones como Médicos Sin Fronteras, el Consejo Noruego para los Refugiados y Oxfam tengan que elegir entre entregar los nombres de su personal a un gobierno que persigue a los trabajadores humanitarios o cesar por completo sus operaciones en Gaza. Incluso la forma de contabilizar a los periodistas asesinados es objeto de controversia. Se presionó al Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) para que redefiniera quién cumple los requisitos para ser considerado periodista «palestino». La medida tenía por objeto dar a Israel carta blanca para matar a periodistas palestinos con impunidad. Un miembro de la junta directiva del CPJ que se opuso a considerar la petición de Israel fue destituido a los pocos días de protestar públicamente. La junta mantuvo finalmente intacta su definición, pero solo tras eliminar del recuento a 20 periodistas palestinos asesinados. Esto es lo que normaliza la Junta de la Paz: una potencia ocupante que se expande mientras sigue vigente una tregua unilateral, una política de hambruna rebautizada como un éxito de estabilización, los campos de concentración como un plan de vivienda, la limpieza étnica como libre circulación y un recuento de víctimas autorizado que sigue aumentando con impunidad. Un abuelo que no deseaba otra cosa que brindar a las familias desplazadas una hora de alegría viendo un partido de fútbol se convirtió, en cambio, en otro nombre más de la lista cada vez más larga de víctimas del genocidio. En Gaza, donde «se ha destruido la esencia de la infancia», incluso los actos más insignificantes de humanidad se han convertido en actos punibles con la muerte. La paz nunca fue el plan de la Junta. El plan era la gestión del genocidio. Jamal Kanj (jamalkanj.com) es autor de Children of Catastrophe: Journey from a Palestinian Refugee Camp to America (Hijos de la catástrofe: viaje desde un campo de refugiados palestino a Estados Unidos) y otros libros. Escribe con frecuencia sobre temas relacionados con Palestina y el mundo árabe para diversas publicaciones nacionales e internacionales. Texto en inglés: CounterPunch.org, traducido por Sinfo Fernández. Fuente: https://vocesdelmundoes.com/2026/07/21/la-junta-de-la-paz-de-trump-ha-convertido-a-gaza-en-el-lugar-mas-peligroso-del-mundo-para-ser-nino/

Jesús, un predicador apocalíptico: Escatología próxima y conversión moral.

Jesús, un predicador apocalíptico: Escatología próxima y conversión moral. ¿Estamos ante un predicador apocalíptico convencido de la cercanía del Reino de Dios? ¿O ante un hombre preocupado principalmente por la conversión, la fidelidad a Dios y la renovación de la conducta? ¿Una? ¿La otra? ¿O ambas? Los relatos que tenemos a mano no obligan necesariamente a escoger entre una imagen y la otra. El judaísmo del siglo I conocía diversas expectativas sobre la intervención futura de Dios, la restauración de Israel, el juicio y la renovación del mundo. Dentro de ese marco, las tradiciones más antiguas atribuidas a Jesús parecen girar principalmente en torno al Reino de Dios. Sus enseñanzas, sus parábolas y buena parte de su actividad pública cobran sentido en ese horizonte. La impresión general es la de un hombre convencido de que Dios estaba próximo a actuar. Al mismo tiempo, los relatos muestran una insistencia constante en la conversión, la confianza en Dios, el perdón, la misericordia y la justicia. El anuncio no parece "limitarse" a comunicar un acontecimiento futuro. También implica una determinada manera de vivir "mientras" se espera la acción de Dios. Las fuentes parecen encajar mejor con la idea de que "ambas cuestiones se encuentran estrechamente vinculadas". La cercanía del Reino otorga urgencia a la conversión. La esperanza en la intervención de Dios impulsa una nueva manera de relacionarse con los demás. La misericordia hacia quienes sufren, el perdón de las ofensas, la reconciliación y el desprendimiento no aparecen aislados de la expectativa escatológica, sino integrados dentro de ella. Quizá por eso resulte innecesario decir que son excluyentes un Jesús apocalíptico y un Jesús preocupado por la conducta concreta de las personas. La confianza en Dios, la misericordia y la conversión parecen formar parte del mismo horizonte que alimenta la esperanza en el Reino. Ambas dimensiones aparecen entrelazadas, aunque no necesariamente con el mismo peso. Vista desde esta perspectiva, la figura que emerge de los sinópticos no es la de un hombre apartado de la realidad cotidiana ni la de un predicador absorbido exclusivamente por acontecimientos futuros. Lo que encontramos es, más bien, a un judío del siglo I convencido de la cercanía de la acción de Dios y que, precisamente por esa convicción, invita a vivir desde ahora de acuerdo con aquello que espera. La expectativa del Reino y la renovación de la conducta no parecen presentarse como caminos alternativos. En los relatos, una suele dar sentido a la otra. La esperanza en lo que Dios está por hacer se convierte en el fundamento de cómo conviene vivir mientras todavía queda tiempo.

martes, 21 de julio de 2026

Irán ataca instalaciones militares de EEUU en Baréin y Kuwait

- Sputnik Mundo, Irán ataca instalaciones militares de EEUU en Baréin y Kuwait El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) atacó varias instalaciones militares de Estados Unidos situadas en Baréin y Kuwait, informó el canal de televisión Press TV. "Las fuerzas espaciales militares del CGRI anunciaron que, durante la 24.ª oleada de la operación Nasr 2, lanzaron ataques simultáneos con misiles y drones, como resultado de los cuales fueron alcanzadas y destruidas por completo una estación de radar estadounidense en (la ciudad bareiní de) Muharraq (...) y un sistema antiaéreo estadounidense Patriot en Riffa", publicó el medio en su canal de Telegram. Сómo fue minado el memorando de entendimiento entre EEUU e Irán ¿Hecha la ley, hecha la trampa? La cadena también reportó ataques del CGRI contra estaciones de radar, centros de comunicaciones, sistemas de comunicación por satélite, radares de defensa antimisiles, un hangar para drones MQ-9 Reaper, un radar de sistema de alerta temprana y un sistema Patriot en bases de EEUU en Kuwait. El canal televisivo agregó que dos petroleros se incendiaron tras las explosiones en el estrecho de Ormuz. Por su parte, la agencia IRNA precisó, citando al CGRI, que en este momento los equipos de rescate se encuentran evacuando a las tripulaciones de las dos embarcaciones. Según la unidad de élite de las Fuerzas Armadas iraníes, ambos petroleros intentaban atravesar el "peligroso corredor sur del estrecho de Ormuz" y se toparon con minas. Irán y EEUU reanudaron el intercambio de ataques en la noche del 7 al 8 de julio, menos de tres semanas después de que los presidentes de ambos países firmaran un memorando de entendimiento para poner fin a los combates y abrir el camino a las negociaciones de un acuerdo final. El documento establecía el cese inmediato de las acciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano, y comprometía a Washington y Teherán a no iniciar guerras en el futuro ni recurrir a las amenazas del uso de la fuerza. Las fuerzas iraníes están respondiendo a los ataques estadounidenses con lanzamiento de drones y misiles contra bases del país norteamericano en Baréin, Jordania, Kuwait y otros países de la región.

Democristianos y socialdemócratas latinoamericanos

Recomiendo: Democristianos y socialdemócratas latinoamericanos Por Juan J. Paz-y-Miño Cepeda | 21/07/2026 | América Latina y Caribe Fuentes: Rebelión Durante el siglo XX el desarrollo del capitalismo en América Latina fue acompasado por el nacimiento de una multiplicidad de nuevos partidos políticos, motivados incluso por el surgimiento de la izquierda marxista, pionera en ofrecer soluciones que alteraban las raíces del sistema (https://t.ly/ZZxKs). Los populismos clásicos definieron políticas sociales. Pero también aparecieron partidos democratacristianos y socialdemócratas que, inspirados en las corrientes europeas, extendieron esas ideologías a la región. La democracia cristiana latinoamericana provino del antiguo conservadorismo. Buscó conciliar la doctrina social católica con la democracia de tipo liberal. Pensaba que el mercado y la empresa privada eran los elementos dinamizadores de la modernidad. Al mismo tiempo rechazó al marxismo, sobre todo por ateo y por su final búsqueda del “comunismo”. Por su parte, la socialdemocracia incubó en sectores liberales y radicales, igualmente motivados por avanzar en caminos modernos de sociedad. Reivindicó una “tercera vía” entre capitalismo y comunismo, aunque siempre fue este último el gran fantasma a combatir. En todo caso confiaba en el papel regulador del Estado en distintas áreas económicas y avanzó en la preocupación por dotar a la sociedad con servicios públicos en educación, salud y vivienda. Del ideario a la realidad hubo contradicciones insalvables. El Partido Demócrata Cristiano (PDC) fundado en Chile en 1957 fusionó la Falange Nacional, Partido Social Cristiano, Partido Nacional Cristiano y Partido Agrario Laborista. Adquirió relevancia en la década de 1960 por el reformismo social del gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964-1970). Apoyó la ratificación de Salvador Allende a la presidencia (1970-1973), para pasar luego a la oposición; reconoció inicialmente a la dictadura de Augusto Pinochet, para romper luego e incluso sufrir la represión; y fue decisiva su labor para derrotar a Pinochet en el plebiscito de 1988 y también para lograr la presidencia de Patricio Aylwin (1990-1994) con quien se inauguró la época democrática. En el otro extremo, con José Napoleón Duarte (1980/82 en la Junta y 1984-1989 como presidente) en El Salvador gobernó la Democracia Cristiana, seriamente cuestionada por la impunidad de la Guardia Nacional, el paramilitarismo y la represión, que condujo a escandalosas matanzas de campesinos (masacre de El Mozote), y los asesinatos de cuatro monjas estadounidenses, de seis jesuitas de la Universidad Centroamericana y del arzobispo Óscar Arnulfo Romero. En otros países la democracia cristiana tuvo distintos impactos: en Venezuela con el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI, fundado en 1946); en México mediante el Partido Acción Nacional (PAN, 1939) que en 2000 logró romper la tradicional hegemonía del PRI (Partido Revolucionario Institucional, 1946); en Costa Rica con el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC, 1983 – antes PDC, 1967), y en Ecuador con el Partido Demócrata Cristiano (1964) que alcanzó la presidencia con Osvaldo Hurtado (1981-1984, por sucesión constitucional tras la muerte de Jaime Roldós) y que postulaba el “socialismo comunitario”, aunque el gobierno tuvo una clara dualidad, ya que si bien asumió algunas políticas sociales (por lo que era atacado de “comunista”), fue el primer gobierno de la época democrática que suscribió una carta de intención con el FMI, en clara avanzada neoliberal. En los 90 el partido abandonó su ideario original y finalmente se extinguió. La socialdemocracia tuvo en el partido Acción Democrática (AD, fundado en 1941) en Venezuela a uno de sus mayores exponentes, que logró con el COPEI un sui géneris bipartidismo político alternándose en el poder gracias al acuerdo denominado “Pacto de Puntofijo” (1958). Destacaron sus presidentes Rómulo Betancourt (1959-1964) y Carlos Andrés Pérez (1974-1979), que aprovecharon del petróleo (bajo el control del Estado) para impulsar políticas sociales. Sin embargo, la segunda presidencia de Pérez (1989-1993) giró hacia el neoliberalismo, cuyas políticas provocaron el estallido social llamado “El Caracazo” (1989), reprimido en forma sangrienta y que también explica el levantamiento militar encabezado por Hugo Chávez en 1992. En Ecuador la Izquierda Democrática (1971) proclamaba el “socialismo democrático” y logró la presidencia con Rodrigo Borja (1988-1992), aunque en el siglo XXI esta organización abandonó sus postulados de origen y giró a posiciones contrarias a sus antiguos ideales, perdiendo así su importancia. En distintos artículos se identifican como socialdemócratas al Frente Amplio (1971) de Uruguay; Partido Socialista (1933) y Partido por la Democracia (1987) de Chile; Partido de Liberación Nacional (1951) en Costa Rica y al Partido de los Trabajadores (1980) en Brasil. Pero también se cataloga como simples socialdemócratas a los gobiernos de la “marea rosa” latinoamericana del siglo XXI, destacando, en forma particular, a Hugo Chávez, Rafael Correa y Evo Morales. Esa etiquetación política es visible entre sectores de oposición de aquellas izquierdas que asumen ser las auténticas portadoras de las virtudes revolucionarias y anticapitalistas. Pero si bien en los gobiernos citados se puede encontrar rasgos socialdemócratas, así como desarrollistas y hasta keynesianos, no se ha reparado en las diferencias. La socialdemocracia idealizó Estados de bienestar que nunca adquirieron la dimensión de los europeos y peor de los países nórdicos. En esencia defendían un capitalismo regulado y rechazaron al “comunismo”. Los gobiernos que proclamaron el “socialismo del siglo XXI”, en cambio, se inclinaron por la sujeción del mercado a la sociedad, con Estados controlando una serie de recursos e inversiones y dotando a la población de servicios públicos gratuitos en educación y salud, además de procurar su universalización. Los progresistas afirmaron la necesaria redistribución de la riqueza con impuestos a los ricos. Chávez y Morales eran más “estatistas” que Correa. Y estos mandatarios condenaron el neoliberalismo de las décadas anteriores y cuestionaron al capitalismo, además de identificarse con un latinoamericanismo bolivariano de fuerte tendencia antimperialista, determinante para la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC, 2010) que enfrentó a la Doctrina Monroe. Hay que sumar el papel del progresismo de nueva izquierda que ha cumplido Gustavo Petro en Colombia y tanto Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum en México, un país que ha marcado una ruta ejemplar para la región. Finalmente, democratacristianos y socialdemócratas no fueron un “peligro” para los Estados Unidos y varios de sus gobiernos recibieron apoyo y ayuda norteamericanos. No ha sido igual la actitud ante gobiernos de izquierda (Allende fue derrocado; Cuba vive un bloqueo inhumano) y está claro que en la era Trump los progresismos de nueva izquierda son considerados como potenciales amenazas. Para remate de la Doctrina Donroe bajo el Corolario Trump, el Secretario de Estado de los EE.UU., Marco Rubio, convocó recientemente a 66 países para definir el “resurgimiento del terrorismo transnacional de extrema izquierda”, denominación bajo la cual se incluye a fuerzas anarquistas, marxistas, comunistas y anticapitalistas (https://t.ly/x_bZd). Es una política que en América Latina hay que examinarla no solo por lo que se dice oficialmente, sino por lo que las palabras involucran y esconden en torno a los gobiernos actuales o futuros que no se ajusten a la seguridad nacional de los Estados Unidos. Historia y Presente – blog www.historiaypresente.com Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 20 de julio de 2026

Irán recibe propuestas de mediadores para desescalar el conflicto con EEUU, informa la Cancillería iraní

Irán recibe propuestas de mediadores para desescalar el conflicto con EEUU, informa la Cancillería iraní Sputnik Mundo, 20.07.2026 Teherán recibió propuestas de mediadores para rebajar las tensiones con EEUU, confirmó el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaíl Baghaei. Además, prometió exigir responsabilidades a Washington por sus crímenes de guerra. "Hay propuestas, las hemos recibido, pero permítanme no entrar en detalles", informó. En sus palabras, los mediadores están trabajando para rebajar las tensiones entre Irán y Estados Unidos. Los funcionarios estadounidenses están tan influenciados por los informes falsos que cualquier noticia que "no les guste la consideran resultado del trabajo de la inteligencia artificial". Baghaei subrayó que Washington es plenamente consciente de que la tragedia de Minab fue un acto deliberado y, al llamar la atención sobre ella, las autoridades estadounidenses intentan presentar el resto de medidas adoptadas durante los 40 días de guerra como legalmente justificadas, apuntó. En este contexto, Teherán exigirá responsabilidades a EEUU por sus crímenes de guerra, advirtió. EEUU presenta un informe sobre la novena jornada consecutiva de ataques contra Irán El 18 de junio, Teherán y Washington firmaron el memorando de entendimiento que preveía el fin del conflicto iniciado el 28 de febrero. Sin embargo, desde el 8 de julio, las Fuerzas Armadas estadounidenses han llevado a cabo varias series de ataques contra Irán en respuesta a las presuntas acciones del Estado persa contra buques mercantes que atravesaban el estrecho de Ormuz. Irán, por su parte, respondió con ataques contra bases estadounidenses ubicadas en Oriente Medio. Asimismo, Teherán acusó a Washington de incumplir el memorando, cuyos términos implicaban el cese de las hostilidades. A su vez, el presidente de EEUU, Donald Trump, declaró que el alto el fuego entre las dos partes ya no está en vigor.

Nelson Mandela, un espejo para la humanidad que nos enseñó lo que significa la solidaridad

Recomiendo: Nelson Mandela, un espejo para la humanidad que nos enseñó lo que significa la solidaridad Por Zohran Mamdani | 20/07/2026 | África, Otro mundo es posible Fuentes: Sin permiso Discurso de Zohran Mamdani ante el “Foro de Liderazgo Global Nelson Mandela” de la Fundación Nelson Mandela Buenas tardes. Antes de decir nada, permítanme en primer lugar darles las gracias. Qué privilegio es estar aquí juntos para rendir homenaje a la dirección de la Fundación Nelson Mandela. A lo largo de 27 años, esta organización ha defendido que el legado de Madiba no pertenece sólo a los museos, sino también a los movimientos por la libertad. Me gustaría rendir homenaje a un hombre cuyo legado perdura en los millones de personas a las que sirvió de inspiración. Madiba vive en cada protesta por la justicia, en cada llamamiento a la democracia, en cada marcha con una reivindicación justa. Madiba vive en cada barrio marginal y cada barrio pobre en el que la dignidad sigue siendo inalcanzable, y vive en cada persona que lucha por alcanzar esa dignidad, que trabaja toda la jornada y vuelve luego a casa con alimentos para los hambrientos y medicinas para los enfermos. Madiba vive cada vez que alguien es testigo de la opresión, la privación o la miseria, y no lo acepta como algo inevitable, sino como algo contra lo que puede luchar cada uno de nosotros. Muchos de nosotros sólo estamos donde estamos hoy —sólo podemos concebir lo que se basa en principios como algo posible— porque Madiba nos mostró el camino. En todos los sentidos, Madiba fue el primero. El primer presidente negro de Mzansi [“Sur” en lengua xhosa, término para designar a Sudáfrica]. El primer jefe de Estado de Sudáfrica elegido en unas elecciones democráticas, cuando le votaron sudafricanos de todos los colores de piel. Pero para un niño de cinco años que, en 1996, en Ciudad del Cabo, vio el rostro de Madiba en las pancartas que ondeaban en las fachadas de los edificios, representaba él un tipo de «primero» completamente distinto. Madiba fue el primer presidente que conocí: un hombre que, por lo que parecía, tenía el poder de cambiar el mundo. Resulta difícil explicar lo que eso significaba para un niño, de manera que permítanme expresarlo así: junto a los imanes de nevera de mi infancia, de David Seaman, Sylvain Wiltord y la plantilla del Arsenal, había un imán de Madiba con la camiseta de los Bafana Bafana. Cuando vuelvo con la memoria a aquellos primeros años de mi vida, la lección que más recuerdo es que la justicia debe constituir algo más que un ideal; debe ser algo tangible. Y recuerdo a un líder, más grande que la vida misma, que veía el mismo mundo que yo apenas empezaba a vislumbrar y que intentaba, intentaba siempre, utilizar su poder para cambiarlo. En los años previos a su muerte, elevaron a Madiba a un panteón más allá de los simples mortales. Hoy en día, el Centro Nobel para la Paz lo describe como «un mesías para millones de personas». Si alguien merecía semejante reverencia, ese era Madiba. Quizás era en él en quien pensaba Riky Rick cuando rapeaba: «Todo lo que yo hago, quieren ellos hacerlo / Todo lo que yo digo, quieren ellos decirlo». Y, sin embargo, esta noche, al reunirnos para renovar nuestro compromiso con lo que el liderazgo de Madiba demostró que era posible, también debemos reconocer que tratarlo más como un mito que como un hombre significa hacerle un flaco favor. Significa santificar a un hombre que, como es bien sabido, declaró en cierta ocasión: «No soy un santo, salvo que consideremos que un santo es un pecador que sigue intentándolo». Era un hombre, tan propenso a las dudas como cualquiera de nosotros. Formaba parte de un movimiento tan dado a las luchas internas como cualquier colectivo en una marcha larga y sinuosa hacia un noble objetivo. Fue un líder que logró victorias trascendentales y, sin embargo, la lucha por conquistar la Sudáfrica con la que soñaba sigue pendiente. Qué gran regalo es que Madiba tuviera defectos como todos nosotros, pues resulta imposible emular a un Mesías; lo único que podemos hacer es venerarlo. Y es su humanidad la que nos permite mirar a la próxima generación de líderes y decirles con sinceridad: también vosotros podéis ser Madiba. Nos reunimos esta noche para lanzar el Foro de Liderazgo Global de la Fundación Mandela, para continuar la lucha por la dignidad que guio a Madiba durante casi un siglo. Nos reunimos para trazar un rumbo a través de las turbulentas aguas que se abren ante nosotros: un panorama global convulsionado por dictadores y corrupción, donde los derechos se hurtan en la oscuridad de la noche y donde persiste el apartheid en sus diversas formas. Estamos todos juntos, buscando respuestas, tratando de comprender estas fracturas, esforzándonos por hacer de líderes en medio de la agitación. A menudo, en ocasiones como esta, quien tiene la fortuna de estar donde estoy yo ahora mira al público y les pide que imaginen qué habría dicho y hecho Madiba si estuviera hoy aquí. ¿Por qué no nos preguntamos, en cambio: cuando estuvo aquí, ¿qué dijo?? ¿Y qué le respondimos nosotros? No hace falta ir muy lejos para encontrar la respuesta. Abrid estas puertas, caminad dos minutos hasta la estación de metro B o D en la calle 42 y tomad el tren hasta la calle 125. Caminad luego diez minutos y os encontraréis frente al Aaron Davis Hall de CUNY (City University of New York). Fue allí, el 21 de junio de 1990, apenas cuatro meses después de su liberación de Robben Island, donde acudió Madiba a un encuentro con el público presentado por Ted Koppel, de ABC News. Los ojos del mundo habían estado fijos en Madiba desde que saliera de prisión en febrero, como lo habían estado durante décadas; pero por primera vez, pudo reflexionar y responder si era todo aquello en lo que se le había convertido. Muchos estaban interesados en dejar claro que no lo era. Koppel había disfrazado una emboscada de encuentro con el público. Entre el público, además de los que participaban vía satélite desde Sudáfrica, se encontraba gente con preguntas preparadas para atacar y aislar a Madiba. Ken Adelman, un comentarista conservador que más tarde se convertiría en uno de los defensores más acérrimos de la invasión de Irak, interrogó a Madiba sobre su relación con líderes mundiales considerados enemigos por los Estados Unidos. Madiba rechazó la provocación y respondió: «Uno de los errores que cometen algunos analistas políticos es creer que los enemigos suyos deben ser enemigos nuestros». Koos Van Der Merwe, líder del Partido Conservador Sudafricano, sermoneó a Madiba como si fuera un colegial malcriado, diciéndole: «Deje de lado la campaña violenta, siéntese, compórtese como una persona normal y hablemos; y, ya para terminar, olvídese del comunismo». Madiba sonrió. Luego, en afrikáans, respondió: «Me alegra conocerle. Espero que algún día tengamos la oportunidad de hablar de los asuntos de nuestro país». Ya se pueden imaginar cómo transcurrieron los 80 minutos restantes. Una y otra vez, Madiba se veía tratado con condescendencia y tachado de terrorista, extremista violento y obstáculo para la paz. Después de cada pregunta hostil, Koppel metía el dedo en la llaga, esperando a ver si Madiba cedía. Y en cada ocasión, Madiba respondía a las preguntas con calma y sosiego. Una hora después de iniciado el acto, Koppel volvió a preguntar sobre el apoyo de Madiba a la causa palestina. ¿Acaso esa solidaridad, preguntó, significaba que Madiba estaba dispuesto a enemistarse con la comunidad judía? Era una pregunta tan rebuscada que Madiba tuvo que preguntarle a Koppel qué quería decir exactamente. Es también una pregunta que, francamente, resulta familiar —una pregunta que a mí mismo me han hecho muchas veces de modo similar—: si oponerse a los crímenes de guerra israelíes y a las violaciones del Derecho internacional te convierte de alguna manera en una persona que odia a un pueblo. Madiba rechazó esa premisa. Muy al contrario, la transformó en una pregunta distinta: si puede existir una política de universalismo que esté plagada de excepciones. Si puede ser libre cualquiera de nosotros si hay quienes no lo son. Hacia el final de su respuesta, dijo: «Pueden considerarlo una cuestión política o moral, pero ¿quién cambia sus principios según con quién trate? No es el caso de un hombre capaz de liderar una nación». La hipocresía, la conveniencia política: estas fuerzas ejercen una gran atracción. Con frecuencia, es más fácil ceder, renunciar a una creencia arraigada, abandonar un principio, que mantenerse firme. Ese fue el caso cuando el mundo le pidió a Madiba que transigiera sobre el partheid. Lo fue cuando muchos le pidieron que abandonara la lucha palestina por la libertad. Y sigue siendo verdad hoy. Pero en ese momento, mientras Ted Koppel lo presionaba bajo los focos, Madiba nos mostraba el poder de la solidaridad universal e inquebrantable: una solidaridad que se extiende a todos, aun cuando se cuestiona la injusticia, aun cuando hay muchos que intentan negar la verdad. La solidaridad, como nos decía el Papa Francisco, es incómoda. La solidaridad, como demostró Madiba a lo largo de 95 años, no es sólo un valor, es una estrategia. En esa exigencia suya de solidaridad, tanto para sí mismo como para cada uno de nosotros, Madiba se convierte en algo más que un hombre, más que un Mesías: se convierte en un espejo. Cuando escuchamos su negativa a abandonar a aquellos con quienes compartía una causa común, ¿nos reconocemos? Cuando escuchamos su disposición a renunciar al poder antes que a sí mismo, ¿nos reconocemos? Cuando escuchamos su devoción por la solidaridad, no como un concepto abstracto sino como un llamamiento a la acción, ¿nos reconocemos? ¿O sólo reconocemos la versión de Mandela que no nos exige nada? Son demasiados los que lo hacen. Pienso en los conservadores del Reino Unido, quienes, tras su muerte, describieron a Madiba como un «verdadero héroe mundial», a pesar de haberse dedicado en la década de 1980 a oponerse a las sanciones, al CNA (Congreso Nacional Africano) y a su liberación. Pienso en quienes ocupaban los más altos cargos de nuestro gobierno federal, que decían venerar a Madiba, pero lo mantuvieron en las listas de vigilancia antiterrorista hasta 2008, cuando tenía 90 años de edad. Pienso en los carceleros que abusaron de Madiba, que le causaron daños permanentes en la vista al trabajar sin protección en una cantera de cal, y que aun así asistieron a su funeral. Pienso en cada una de estas personas, en cada uno de estos momentos de hipocresía, y me siento impotente. Y entonces recuerdo a Madiba: un hombre con la capacidad de perdonar, un hombre que mostraba solidaridad con todos. Sólo gracias a esa solidaridad pudo Sudáfrica vislumbrar un futuro diferente al pasado. Sólo gracias a esa solidaridad podemos hacer lo mismo. Dentro de tres días, el mundo conmemorará el Día de Nelson Mandela. Los niños de primaria harán presentaciones, los líderes mundiales emitirán declaraciones y serán millones los que se congreguen para honrar el legado de Madiba. También conmemoraremos aquí el Día de Mandela, en la ciudad de Nueva York. Los neoyorquinos de los cinco distritos reflexionarán sobre la incansable lucha de Madiba por la libertad. Pensaremos en organizaciones como Judíos por la Justicia Racial y Económica (JFREJ), que se reunieron por primera vez la semana del foro público de Ted Koppel para demostrar, de hecho, la gran cantidad de judíos neoyorquinos que se solidarizaban con Madiba y para celebrar un servicio de Shabat que recaudó 50.000 dólares para la lucha contra el apartheid. Y al recordar a Madiba, el hombre, algunos, entre los que me incluyo, nos haremos una pregunta más profunda: ¿a quién tratamos hoy como se trató a Madiba antes de que la historia lo proclamara mesías? Por cada palabra de elogio que hoy usamos para describir a Madiba, ¿a quién se describe hoy tal como lo describió Ted Koppel entonces? ¿Quién más ha visto su humanidad condicionada, a quien le han dicho que su libertad puede esperar? ¿Quién más lidera una causa que glorificaremos en retrospectiva, pero que está siendo vilipendiada en el presente? ¿Quién más necesita nuestra solidaridad? Pienso en Omar El Akkad, autor del libro One Day, Everyone Will Have Always Been Against This[Algún día todo el mundo habrá querido estar siempre en contra, Libros del kultrum, 2025]. Esa frase resume una de las costumbres más crueles y recurrentes de la historia. Con el tiempo, casi todos afirman haberse opuesto al apartheid. Con el tiempo, casi todos afirman haber apoyado a Madiba, a Martin Luther King Jr. Con el tiempo, casi todos afirmarán haberse opuesto a gran parte de la injusticia que hoy justifican. Pero la justicia no se mide por nuestra posición después de que la historia haya emitido su veredicto, sino por nuestra posición mientras aún se está dictando. ¿Por qué tenemos que esperar a que entierren miles de padres más a sus hijos, a que miles más pierdan sus extremidades, sus hogares y su futuro, para unirnos e insistir en la libertad palestina? ¿Por qué el doctor Hussam Abu Safiya debe esperar más de 18 meses para verse liberado de su detención en Israel —una detención que continúa a día de hoy— después de que el mundo presenciara su secuestro al salir del hospital y cómo languidece en prisión? ¿Por qué tenemos que esperar mientras Umar Khalid entra en su sexto año de cautiverio en Delhi, un preso político encarcelado bajo las mismas acusaciones inventadas de terrorismo que se le imputaron a Madiba? ¿Por qué tenemos que esperar para solidarizarnos con los inmigrantes que son blanco de ataques y abusos, como Joan Sebastián Durán Guerrero, asesinado de un disparo en la cabeza por el ICE en Biddeford, estado de Maine, el lunes, o Amaramiro Emmanuel y Ekpeyong Andrew, dos nigerianos asesinados la semana pasada en las calles de Sudáfrica, por donde se ha extendido la xenofobia? ¿Por qué debemos esperar a poner en práctica la solidaridad hasta que ya no nos cueste nada? La responsabilidad de responder a estas preguntas, con honestidad y plenitud, recae sobre cada uno de nosotros. Es la responsabilidad de integrar la solidaridad aún más en nuestras vidas, en nuestra política, en nuestra forma de interactuar con el mundo. No es esta tarea fácil. El mundo en el que vivimos está diseñado para separarnos. El afán de lucro y los algoritmos están concebidos para enfrentarnos unos contra otros. Unos pocos con mucho explotan a muchos con poco. Seguimos lidiando con el genocidio en Gaza y la guerra en todo el mundo. Y, como siempre, se ganar dinero y se conquista poder demonizando a los pobres y avivando las llamas del odio racial. Todas estas son fuerzas diseñadas para separarnos. Para alejarnos unos de otros. Pero, ¿acaso no eran estas las mismas condiciones que superó Madiba? Cuando Madiba llegó a la Isla Robben, azotada por el viento, con su conexión con el mundo exterior cortada, ¿acaso eso propiciaba la solidaridad? Cuando Madiba soportaba décadas de dominación racial y deshumanización, ¿acaso eso propiciaba la solidaridad? Cuando gobiernos y corporaciones movilizaban una riqueza y un poder extraordinarios para preservar el apartheid, ¿acaso eso propiciaba la solidaridad? La verdad es que la solidaridad quizás se nutra mejor en medio de las condiciones que tratan de destruirla. Los trabajadores se levantan cuando los jefes restringen sus derechos. Los ciudadanos se unen cuando los autoritarios imponen represiones brutales. Toda lucha por un futuro mejor comenzó en un momento en el que ese futuro parecía inalcanzable. Como dijo Martin Luther King la noche antes de su asesinato: «Sólo en la oscuridad se pueden ver las estrellas». Sin duda, hoy hay suficiente obscuridad. Pero sin duda, juntos en esta sala, podemos ver las estrellas. Esos pequeños focos de luz que son los trabajadores unidos para exigir dignidad. Que son los manifestantes manifestándose con calor y frío para pedir el fin de la guerra, del sufrimiento. Que son aquellos que, sin apenas nada, extienden sus manos para compartir lo poco que tienen con quienes tienen aún menos. La solidaridad no es perfección. La solidaridad no es pureza. La solidaridad es que las personas se elijan unas a otras, a veces hasta por encima de sí mismas. La solidaridad, amigos míos, parece a menudo imposible, como si fuera algo que sólo una figura mítica podría hacer realidad. Y, sin embargo, tal como nos recuerda Madiba, a través de su vida, su liderazgo y sus palabras: «Siempre parece imposible hasta que se consigue». Logrémoslo juntos. Muchas gracias. Zohran Mamdani, miembro de los Democratic Socialists of America, desempeña desde el 1 de enero de 2026 el cargo de alcalde de la ciudad de Nueva York Fuente: Oficina del Alcalde de la Ciudad de Nueva York, 16 de julio de 2026 Traducción: Lucas Antón Fuente: https://sinpermiso.info/textos/nelson-mandela-un-espejo-para-la-humanidad-que-nos-enseno-lo-que-significa-la-solidaridad

¿Ya tienen una 'cabeza de turco' en el Gobierno de EEUU si son derrotados de Irán

Mundo - Sputnik Mundo, Ajedrez de Geopolítica, Conduce Javier Benítez. ¿Ya tienen una 'cabeza de turco' en el Gobierno de EEUU si son derrotados de Irán? El portavoz de la Cancillería de Irán, Esmail Baghaei, afirmó que el memorando de entendimiento firmado con EEUU ha entrado en "una fase crítica". En este contexto, indicó que su país nunca ha sido el que ha violado los compromisos. Mientras, parece que en Washington ya tienen una 'cabeza de turco' por si acaban derrotados en Irán. Vuelta al punto de partida Baghaei responsabilizó a EEUU de la situación en el estrecho de Ormuz, donde el país norteamericano busca evitar "la ruta segura y coordinada" con Irán, al tiempo que reafirmó el derecho de su país, como Estado costero, de "tomar las medidas necesarias para proteger su seguridad e intereses nacionales" en esa vía marítima. En este escenario, Baghaei sentenció que la "impaciencia" de Washington por "romper el acuerdo" fue tal que ni siquiera permitieron que expirara el plazo de un mes para que Teherán cumpliera sus compromisos respecto al estrecho de Ormuz. Pero desde los intestinos de la Casa Blanca, ya se lanzó una caza a un chivo expiatorio, y ese sería el vicepresidente, J. D. Vance, quien, según un medio estadounidense, podría ser el responsable del fracaso del diálogo entre Washington y Teherán y del incumplimiento del memorando de Islamabad, ya que fue el principal participante en las negociaciones con el Estado persa. "Él [Vance] es quien corre mayor riesgo de perder. Es probable que este memorando sea un fracaso, y este es su [borrador]", afirma la publicación, que cita a un exfuncionario de la Casa Blanca. Al respecto, el analista político internacional Manuel Monereo sostiene que en Washington "ya apuntan a 'una cabeza de turco'". "Esa 'cabeza de turco' se apunta [desde el sector] de Marco Rubio. Lo que hay en el equipo actual de [el presidente de EEUU] Donald Trump es [que] sobre temas esenciales, [hay] diversas políticas que se van enfrentando cada vez más. No es ninguna novedad que entre el vicepresidente [Vance] y el secretario de Estado [Rubio] hay divergencias profundas, que a su vez influyen sobre la conducta de Donald Trump", concluye Monereo.

domingo, 19 de julio de 2026

Inventando al enemigo: La cruzada antiterrorista de Estados Unidos

Recomiendo: Inventando al enemigo: La cruzada antiterrorista de Estados Unidos Por CELS - Centro de Estudios Legales y Sociales | 20/07/2026 | EE.UU. Fuentes: El jueves, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, organizó una reunión con representantes de 66 países del mundo. La agenda del encuentro era alertar sobre el “resurgimiento del terrorismo de extrema izquierda” y promover la cooperación entre servicios de inteligencia y fuerzas de seguridad de los países para “aplastarlo”. Muchos gobiernos enviaron representaciones de bajo nivel al encuentro, pero por la Argentina estuvo presente el canciller Pablo Quirno. El encuentro fue acompañado de la publicación de un documento del Departamento de Estado sobre el mismo tema. Allí se habla de un terrorismo de izquierda transnacional que “ataca a ciudadanos privados, funcionarios gubernamentales, policías y agentes de seguridad, empresas e infraestructura crítica en todo el mundo”. Con datos en extremo imprecisos y mezclando situaciones de muy diverso tenor ocurridas en Europa y Estados Unidos, el gobierno estadounidense presentó una línea de continuidad entre los movimientos armados de los años ’60 y ’70 (fundamentalmente latinoamericanos) y estos hechos difusos, dando por hecho que algo así como el “terrorismo de izquierda” efectivamente existe. Rubio dijo que “debemos identificar y mapear esta amenaza, así como reconstruir nuestra arquitectura antiterrorista para derrotarla, tal como lo hemos hecho juntos anteriormente”. En América Latina, estas palabras suponen una reivindicación abierta de las dictaduras militares del siglo XX y de mecanismos de coordinación represiva como el Plan Cóndor. Con el mismo argumento, esa “arquitectura antiterrorista” desencadenó procesos de terrorismo de Estado y genocidios en toda América Latina. La amenaza de Rubio es bastante explícita: Washington parece estar dispuesto a repetir esa violencia estatal extrema y las gravísimas violaciones de derechos humanos que tuvieron como consecuencia. Dado que en los hechos no existen hoy movimientos armados como los del siglo XX mencionados por Rubio, hay que observar cuáles son los hechos y los grupos políticos que el gobierno de Estados Unidos califica como terroristas de izquierda, para entender cuál es el modelo de persecución política que busca impulsar en el resto del mundo. Entre ellos se encuentran los “antifa”, grupos descentralizados que se enfrentan a las extremas derechas, el racismo y el colonialismo, con tácticas callejeras y activismo digital. Estados Unidos varias veces se refirió a estos grupos como una suerte de conspiración internacional muy organizada. En septiembre de 2025, el Presidente Donald Trump los declaró como organización terrorista, aunque claramente no son una organización. También han sido encuadrados como “terroristas domésticos” algunos de los grupos que se oponen a la persecución sistemática de migrantes implementada por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés). El caso más famoso es el de la protesta frente al centro de detención de Prairieland, en Texas. La intervención violenta de la policía derivó en disturbios en los que fueron detenidas 11 personas. En este caso se mezclaron dos cuestiones: el gobierno determinó que los manifestantes conformaban la “célula antifa” del norte de Texas y, como la organización había sido declarada terrorista, en junio de este año seis de esas personas fueron condenadas a penas de entre 30 y 70 años de prisión, por participar en una protesta donde se produjeron disturbios. Uno de los manifestantes, que disparó a un policía, recibió una pena de 100 años. Está claro que el primer foco de esta persecución política es la protesta y la organización social, especialmente las que se asocian a diversas formas de acción directa. Tanto en Estados Unidos como en Europa hay una tendencia de los últimos años a clasificar como terroristas o extremistas violentos a manifestantes o activistas que implementan tácticas de acción directa que, en algunos casos, generan algún daño a la propiedad. Estos hechos son encuadrados, perseguidos y juzgados como casos de “seguridad nacional”. Pero, dado el contenido del discurso de Rubio, con sus arengas antimarxistas y contra la izquierda en general, todo indica que la persecución se podría extender a los grupos opositores y no solo a los grupos de acción directa. De hecho, funcionarios del gobierno de Trump se han referido muchas veces al propio Partido Demócrata (insospechado de marxismo) como una “organización extremista”. El corrimiento hacia la extrema derecha y la consiguiente instrumentalización política de la definición de «terrorismo» es una característica del actual gobierno de Estados Unidos y de varios de sus aliados en la región.En mayo de este año, se publicó la nueva estrategia antiterrorista estadounidense, en la que se distinguen tres grandes grupos de terroristas: los “narcoterroristas y pandillas transnacionales”, los “terroristas islamistas históricos” y los “extremistas violentos de izquierda, incluidos anarquistas y antifascistas”. No se incluye el terrorismo de extrema derecha como objeto de preocupación, aun cuando los hechos de violencia más graves que ocurrieron en Estados Unidos, salvando los atentados del 11 de septiembre de 2001, fueron protagonizados por supremacistas blancos u otras variantes de extrema derecha. La idea de un “terrorismo de extrema izquierda” no forma parte de la agenda de seguridad en la Argentina desde la década de 1990. Pero el año pasado esta idea ya se había filtrado en el Plan de Inteligencia Nacional, donde se incluía al “terrorismo anarquista” como una de las hipótesis de riesgo que los servicios de inteligencia argentinos deben monitorear, sin que se sepa a qué se refiere. El gobierno argentino debe explicar qué rol tuvo en la reunión convocada por Rubio y qué considera “terrorismo de izquierda”. Es muy importante que todo el arco político ponga un límite a estas avanzadas que usan las políticas antiterroristas como excusa para la persecución política, el recorte de libertades y la legitimación de la violencia estatal. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) es una organización de derechos humanos de Argentina, fundada durante la última dictadura militar. Promueve la protección de derechos, su ejercicio efectivo, la justicia y la inclusión social, a nivel nacional e internacional. Fuente: Democracia Abierta.

Israel aprovecha la guerra contra Irán para intensificar sus ataques en Gaza

Recomiendo: Israel aprovecha la guerra contra Irán para intensificar sus ataques en Gaza Por Queralt Castillo Cerezuela | 18/07/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: El Salto El goteo de asesinatos a gazatíes no se detiene. Hace apenas unas horas, una familia con una hija de seis años fue bombardeada; y una niña de siete años murió tiroteada. Israel, a quien Estados Unidos ha dejado totalmente fuera de las conversaciones de alto el fuego con la República Islámica, continúa mirando de reojo a Teherán y, si bien no ha continuado atacando objetivos iraníes desde que se firmara el memorando de entendimiento, sí ha amenazado con retomar las hostilidades si Irán le ataca. Donde sí continúa bombardeando es hacia Gaza, a pesar del acuerdo de alto el fuego alcanzado el pasado mes de octubre y a pesar del compromiso de no bombardear territorio gazatí. En un alarde —una vez más— de su impunidad, Tel Aviv mantiene la violencia contra los gazatíes y el goteo de personas asesinadas por el ejército sionista no deja de aumentar: un padre, una madre y su hija de seis años el pasado 15 de julio —sobrevivió uno de los hijos de la pareja—; seis agentes de policía en la comisaría en el campamento de Jabalia y dos civiles, en el norte, el 14 de julio; tres jóvenes muertos y 15 heridos por el ataque de un dron el 13 de julio; una niña de nueve años a causa de unos disparos el pasado 12 de julio… Siguiendo su tónica habitual desde el 7 de octubre de 2023, el ejército israelí apunta de manera arbitraria y abre fuego contra civiles, ya sea contra las tiendas de refugiados en los campamentos donde malviven los desplazados palestinos o hacia las pocas viviendas que quedan en pie en los diferentes núcleos urbanos del enclave. Los ataques se suceden bajo la atenta mirada de una comunidad internacional cómplice con el genocidio y mientras los soldados israelís continúan expandiendo su dominio en territorio gazatí, donde ya se han hecho con el 70% de territorio. Las incursiones mortales bajo el pretexto de las “amenazas” de Hamás por parte de las IDF continúan siendo lo habitual en Gaza, donde el objetivo de Israel sigue siendo el hacer que el territorio sea completamente inhabitable, a pesar de haber firmado un alto el fuego y haberse comprometido con la Administración Trump, artífice de la denominada “Junta de Paz” que tendría que reconstruir el enclave, pero que, a día de hoy, sigue parada. Bloqueo y más asesinatos Con casi 74.000 palestinos muertos a sus espaldas —entre los que se encuentran unos 20.000 niños y niñas—, según los datos que maneja la Oficina de Prensa del Gobierno en Gaza, Israel habría violado el alto el fuego hasta en 3.689 ocasiones, según el citado departamento. Esto se traduce en 1.122 palestinos asesinados desde que se alcanzara el supuesto alto el fuego y casi 3.600 personas heridas. Hace apenas unos días, Médicos Sin Fronteras (MSF) reiteraba la urgencia de que se lleven a cabo evacuaciones médicas desde el enclave palestino, donde “miles de pacientes con lesiones relacionadas con la guerra o con enfermedades crónicas y otras potencialmente mortales, como el cáncer, necesitan una atención que el sistema sanitario de Gaza, prácticamente aniquilado por las fuerzas israelíes y que padece una grave escasez de suministros médicos esenciales, no puede brindar”. Mientras Tel Aviv continúa bombardeando a los gazatíes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que hay 18.500 personas en estado crítico, entre los cuales se encuentran 4.000 niños. Tal y como recuerda MSF y con los datos del Ministerio de Sanidad de Gaza “más de 1.400 pacientes han muerto mientras esperaban una evacuación. Según la OMS, una media de 65 pacientes al mes falleció mientras esperaban una evacuación”. En este contexto, desde la organización se mira hacia, una vez más, hacia el comportamiento y la responsabilidad de los Estados miembros de la UE, que apenas han acogido al 2% de todos los pacientes evacuados por motivos médicos desde Gaza desde principios de 2026. Objetivo: arrasar con todo Además de un violencia que no parece tener fin, el deterioro de las condiciones de vida en Gaza no deja de aumentar. Las miles de personas desplazadas de manera forzosa y el colapso de la gran mayoría de infraestructuras mantiene a la población gazatí sumergida en una crisis permanente. “Las necesidades crecientes no pueden ser cubiertas por un sistema sanitario prácticamente aniquilado por las fuerzas israelíes y que no tiene capacidad para proporcionar el nivel de atención necesario. Con gran parte de la infraestructura sanitaria de Gaza destruida, una grave escasez de suministros médicos esenciales y vías limitadas para que los pacientes accedan a tratamiento fuera de la Franja, la brecha entre las necesidades y los servicios disponibles sigue ampliándose”, reiteran desde MSF. Además de bloquear la entrada de los suministros médicos necesarios —según las autoridades gazatíes solo se está autorizando la entrada de un 35% de los camiones con ayuda humanitaria— y la entrada de personal sanitario, el gobierno israelí impide que las personas que necesitan atención fuera del enclave palestino puedan salir. Se calcula que del 100% de personas que precisan ayuda médica, solo el 36% consigue salir del enclave. Israel mantiene una serie de barreras administrativas absurdas que tienen como objetivo continuar con el genocidio del pueblo palestino, vulnerando de esta manera —y por enésima vez desde 1948— los principios más básicos del derecho internacional. La comunidad política internacional, sin embargo, continúa manteniéndose en silencio ante los numerosos quebrantamientos del derecho internacional por parte del Estado sionista. Además de bombardear a civiles, Israel ha proseguido a lo largo de estos meses con la destrucción de hospitales y las pocas escuelas que quedan en pie, con la meta de barrer de manera definitiva la poca vida que queda en el enclave palestino. A pesar de que el pasado 6 de julio Hamás anunció la disolución de su comité administrativo —para ceder las competencias a un grupo de tecnócratas— para cumplir con los acuerdos alcanzados por la “Junta de Paz”que dirige Donald Trump y mantener sus compromisos para con el alto el fuego, Israel no está dispuesto a cumplir con su parte. Los bombardeos sionistas no solo cercenan la vida de personas inocentes, sino que impiden cualquier atisbo de transición política y reconstrucción del enclave. En este contexto, las acciones de la denominada Junta de Paz se mantienen paralizadas. Ocupado con una guerra contra Irán de la que no sabe cómo salir, Trump parece haber abandonado la cuestión gazatí a su suerte, algo que es aprovechado por Tel Aviv para proseguir con su plan de aniquilación. La comunidad internacional permanece impasible pero Israel pierde apoyos Todo lo mencionado anteriormente ocurre ante los ojos de una Unión Europea que sigue sin anular el comercio con los asentamientos israelíes en Cisjordania. El pasado 13 de julio, y reunidos en el Parlamento Europeo en Bruselas, los titulares de Exteriores de la UE no lograron —una vez más— llegar a un consenso sobre un posible paquete de sanciones al Estado sionista por los crímenes cometidos. Para sacar adelante la medida se necesita unanimidad; pero hay diferentes voces críticas que apuestan porque se vote y se pueda aprobar por mayoría cualificada. Los Veintisiete, si bien sí con capaces de ponerse de acuerdo para la adopción de medidas migratorias que atenta contra los derechos humanos de las personas migrantes, no parecen llegar a un acuerdo para sancionar a un Estado que, según la Justicia internacional, está cometiendo un genocidio. Entre los países más complacientes con Israel se encuentra Alemania, que se continúa oponiendo a señalar al gobierno de Netanyahu por sus crímenes. La Unión Europea, insiste en perder, de nuevo, una oportunidad para cortar lazos con Israel. Mientras tanto, en Estados Unidos, el miércoles 15 de julio, 103 congresistas demócratas votaban a favor de una enmienda a un proyecto de ley de asignaciones presupuestarias que tenía como objetivo cancelar la ayuda estadounidense a Tel Aviv. La enmienda no prosperó pero señala el deterioro de la imagen de Israel en Estados Unidos. La asignación presupuestaria a Israel no solo levanta ampollas entre algunos sectores demócratas, sino también en algunos sectores del Partido Republicano y en una parte importante del movimiento MAGA (Make America Great Again), a los que Trump prometió centrarse en Estados Unidos y no inmiscuirse en asuntos exteriores. Lo mismo ocurre con la guerra contra Irán, cada vez más impopular entre la ciudadanía del país, que ve cómo la contienda se alarga sin que Trump consiga doblegar a los iraníes. Fuente: https://www.elsaltodiario.com/palestina/israel-aprovecha-guerra-iran-intensificar-ataques-gaza