miércoles, 9 de septiembre de 2026

Mao, la modernización y el «Viejo tonto»

Recomiendo: Mao, la modernización y el «Viejo tonto» Por Xulio Ríos | 09/09/2026 | Mundo Fuentes: Rebelión El 9 de septiembre de 1976, hace ahora cincuenta años, moría Mao Zedong. Su muerte cerraba una etapa decisiva de la historia contemporánea de China, pero no clausuraba su influencia. Medio siglo después, Mao continúa presente en la memoria política y simbólica del país, aunque la China actual sea, en muchos aspectos, profundamente diferente de aquella que él gobernó. Una de las razones de esta persistencia es que, más allá de las enormes contradicciones y tragedias del maoísmo, en su pensamiento político ya estaba presente una determinada concepción de la transformación de China: la modernización como una tarea histórica de largo aliento, que exigía una voluntad colectiva capaz de afrontar obstáculos aparentemente insuperables. Hay una parábola que permite aproximarse a esa idea con particular nitidez: la del Viejo tonto que mueve las montañas (Yugong yishan), procedente de la tradición clásica china. Según el relato, un anciano decide retirar dos enormes montañas que dificultan el paso delante de su casa. Ante las burlas de quienes consideran absurda la empresa, responde que, aunque él no consiga terminarla, continuarán sus hijos, sus nietos y las generaciones posteriores. La montaña, por tanto, acabará desapareciendo. Mao recuperó esta parábola en momentos decisivos. En 1945, poco antes de la victoria comunista, la utilizó para expresar una idea que trascendería el contexto revolucionario inmediato: las grandes transformaciones históricas exigen perseverancia, organización y confianza en la capacidad humana para modificar una realidad aparentemente inmóvil. No era solamente una metáfora sobre la revolución. Era también una determinada filosofía de la acción histórica. Aquí podemos encontrar una de las conexiones más sugerentes con la modernización china posterior. La China que emerge de la revolución de 1949 heredaba un país extraordinariamente atrasado, fragmentado y debilitado tras décadas de guerras, intervención extranjera y convulsión política. La recuperación de la soberanía era inseparable de la recuperación de la capacidad para transformar el país. Modernizar China no podía ser, desde aquella perspectiva, una operación limitada a la economía pues implicaba reconstruir el Estado, transformar la sociedad, elevar la educación, desarrollar la ciencia y la industria y recuperar una posición internacional acorde con su dimensión histórica. El problema es que la voluntad transformadora del maoísmo acabó errando en varias ocasiones. El Gran Salto Adelante constituye probablemente el ejemplo más dramático. La convicción de que la voluntad política podía superar los límites económicos y materiales condujo a una movilización cuyos costes humanos y económicos fueron enormes. La Revolución Cultural llevó todavía más lejos esa lógica al considerar que la propia sociedad podía ser remodelada mediante una movilización ideológica permanente, incluso contra las instituciones, el conocimiento especializado y buena parte de la propia tradición cultural china. La paradoja es significativa. La misma cultura política que podía proporcionar una extraordinaria capacidad de perseverancia podía alimentar también una peligrosa confianza en la omnipotencia de la voluntad política. El Viejo tonto podía representar la paciencia de las generaciones, pero también podía ser interpretado como una invitación a ignorar los límites de la realidad. Después de la muerte de Mao, la modernización china experimentaría una profunda rectificación. Deng Xiaoping no abandonó la idea de la transformación del país, pero modificó radicalmente sus instrumentos. La prioridad pasó de la lucha de clases al desarrollo económico; de la movilización ideológica a la experimentación; de la ruptura con la tradición a la recuperación de elementos útiles del pasado; y de la voluntad de transformar inmediatamente la sociedad a la construcción gradual de las capacidades materiales necesarias para hacerlo. En cierto sentido, el Viejo tonto regresaba, pero con una lectura diferente. La montaña ya no tenía necesariamente que ser derribada de una vez: podía ser rodeada, perforada, atravesada o removida poco a poco. La modernización china posterior a 1978 fue, en buena medida, un aprendizaje sobre cómo convertir la voluntad transformadora en un proceso más pragmático, experimental y acumulativo. Esto ayuda también a comprender la continuidad existente entre etapas políticas que a veces se presentan como radicalmente contrapuestas. Mao, Deng y Xi representan modelos muy diferentes de ejercicio del poder y distintas fases de la modernización, pero comparten la convicción de que China debe recuperar, mediante una acción deliberada y sostenida, su capacidad de desarrollo y su posición en el mundo. La diferencia fundamental reside, en buena medida, en la respuesta a una misma pregunta: ¿cómo se mueve la montaña? El denguismo confió especialmente en el crecimiento, la apertura y la experimentación. A partir de los años noventa, la integración económica internacional se convirtió en una poderosa palanca de transformación. Con Xi Jinping reaparece con fuerza la dimensión estratégica y nacional de la modernización. La innovación tecnológica, la seguridad económica, la reducción de las vulnerabilidades externas, la revitalización rural, la prosperidad común o la construcción de un país fuerte forman parte de un proyecto que vuelve a subrayar la necesidad de una dirección política capaz de mantener el rumbo durante décadas. Por eso resulta interesante contemplar los cincuenta años de la muerte de Mao no simplemente como una efeméride sobre el pasado, sino como una ocasión para preguntarnos qué permanece de aquella concepción de la transformación. La China tecnológica de las inteligencias artificiales, los vehículos eléctricos, los trenes de alta velocidad o la exploración espacial parece muy alejada del país rural y empobrecido de 1949. Y, sin embargo, detrás de esa extraordinaria transformación existe una cultura política que concede enorme importancia a la planificación, a la continuidad histórica, a la movilización de recursos y a la capacidad de perseguir objetivos durante largos periodos. También existen, naturalmente, importantes zozobras. La historia china del último siglo demuestra que la voluntad de modernizar puede producir avances extraordinarios, pero también costes inmensos cuando carece de contrapesos, de información fiable o de capacidad para corregir los errores. Esa es quizá una de las grandes lecciones que separan la experiencia maoísta de la posterior pues no basta con saber adónde se quiere llegar; hay que saber medir el camino, reconocer los obstáculos y rectificar cuando sea necesario. El Viejo tonto, finalmente, no es tanto el símbolo de un hombre que consigue mover una montaña como el de una sociedad que acepta que determinadas empresas históricas no se completan en una sola generación. La modernización china puede leerse así como una sucesión de generaciones que reciben una tarea, la modifican, la corrigen y la transmiten a la siguiente. La revolución liderada por Mao pretendía cambiar China en una generación; la modernización descubrió que cambiar China era, en realidad, una tarea de generaciones. Y la parábola del Viejo tonto, mucho más antigua que el maoísmo, continúa ofreciendo una imagen poderosa de esa larga marcha que no aporta la certeza de que la montaña desaparecerá mañana, sino la convicción de que merece la pena empezar a moverla hoy. Mao aporta muy tempranamente la idea de la transformación como empresa histórica intergeneracional, pero el maoísmo incurre en la tentación de acelerar artificialmente ese proceso; Deng introduce la paciencia, la experimentación y el pragmatismo, mientras que Xi recupera una visión más estratégica y deliberada de la modernización. Xulio Ríos acaba de publicar China, la modernización permanente (Txalaparta, 2026) Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

martes, 8 de septiembre de 2026

La dictadura civil fascista: religión y cultura en el recogido Abelardo de la Espriella en Colombia

Recomiendo: La dictadura civil fascista: religión y cultura en el recogido Abelardo de la Espriella en Colombia Por Sara Leukos | 08/09/2026 | Colombia Fuentes: Rebelión [Imlustración: X-tian] In memoriam de los campesinos curadores y sanadores del cuerpo y del espíritu de San José del Guaviare-El Retorno. Doris, tu luz brillará por siempre. Q.E.P.D. I. Lo proscrito La acción política del denominado “recogido” Abelardo de la Espriella —término que alude tanto a su reclusión voluntaria como a su carácter de instrumento— en pleno siglo XXI y bajo un mandato de origen fraudulento, abre una fisura profunda en la sociedad colombiana. Su Gobierno obliga a formular una pregunta fundamental: ¿qué es realmente una democracia en el siglo XXI? ¿Dónde reside, verdaderamente, el poder político? Su Administración se articula en dos esferas que, aunque delimitadas, convergen en una unidad autoritaria que reproduce el principio rector del fascismo heredado. Por un lado, una relación cóncava entre religión y poder; por otro, una acción convexa de carácter policivo-militar sustentada en una doctrina de seguridad nacionalista. La religión se erige así en eje central para la consolidación del poder, configurando lo que podemos denominar una dictadura civil fascista (DCF), donde la dimensión religiosa funciona como binomio indisoluble: religión/poder al servicio del mandato político, sosteniendo un autoritarismo económico y un vacuo retoricismo. De esta manera, diversas esferas económicas —tanto internas como foráneas— adquieren un sentido sacramental, investidas de un “poder ungido por encima de Dios” que, según la percepción del mandatario, le otorga sabiduría para gobernar por encima de los derechos humanos, civiles, patrimoniales y culturales de una población amparada por la Constitución de 1991. Pero esa Constitución se torna nominal en manos de un megalómano de personalidad centrífuga, con detonantes misóginos y una naturaleza díscola que incluso contradice sus propios deseos. Tales rasgos se evidencian públicamente mediante un retoricismo vulgar, aquel que Platón denunciaba en Fedro. El recogido actúa, pero no dirige. Debe servir a otros; carece de capacidad real para gobernar. Su naturaleza lo incapacita para discernir más allá de las emociones, los encantos y los espectáculos públicos con los que intenta validar su presencia ante alguna masa deambulante, laberíntica, deseosa de otro pater familiae que alivie su carga de frustración y desastre vital. Las decisiones del recogido permanecen ocultas bajo el tapete, solo actúa cuando el poder remoto se lo ordena. Es un signo de la hybris: la desmesura que corroe al gobernante que se cree elegido. En esta representación servil de la dirección política, el mandatario queda confinado en un sarcófago moral que lo petrifica en el tiempo. La homogenización de la fe, su omnipresencia y la presencia de sus ministros de Estado configuran un diálogo construido sobre los escombros del fascismo histórico español. Abelardo, el recogido servil del neofascismo reproduce con variaciones variopintas el delirio que el General Franco importó bajo el lema: ¡Viva Cristo Rey! Colombia, en esta simbiosis del siglo XXI, se sumerge en una imposición destinada a un hombre irrisorio en su esencia, que denomina al país “Patria milagro”. Se instaura así una nueva forma de dictadura civil fascista (DCF) contemporánea, organizada bajo algunos preceptos de la dictadura moderna de Francisco Franco. Es una hipérbole política vertical que resume su delirio íntimo y lo proyecta a lo público. Por ello es utilizado como instrumento. En la visión crítica del profesor Sergio Samper de Zubiría, se plantea una tercera característica fundamental: La tercera característica del “neofascismo” (C. Wanschelbaum) es la recuperación de elementos del fascismo y la introducción de otros nuevos. Se recuperan de su antecedente la defensa de la propiedad privada, el vínculo con las corporaciones, los valores tradicionales, la apelación a un pasado mítico, la búsqueda de chivos expiatorios, la intensificación del control social, el autoritarismo y la disciplina, pero se añaden temáticas como la “ideología de género”, teorías conspirativas, una peculiar defensa del medio ambiente y el cuestionamiento de la idea de igualdad. Conjugan un programa neoliberal con el neoconservadurismo, la violencia y el odio colectivo. Ante cualquier amenaza a la pérdida de su poder, su respuesta se hace más reaccionaria, más violenta, más racista y abandona los consensos En Colombia, esta proyección neofascista incorpora la esfera religiosa como un dispositivo de poder y legitimación, mediante el cual determinadas formas de espiritualidad son articuladas al ejercicio del autoritarismo estatal. El poder se ejerce bajo una doble investidura: la de los “ungidos por la mano de Dios” y la de aquellos que gobiernan “con la Biblia en la mano”. Esta alianza entre el cristianismo conservador, ciertos sectores evangélicos y una interpretación particular del sionismo (basada en lecturas del Talmud) no solo opera como una fuerza ideológica, sino como un poder económico y político que coopera con el Gobierno para instaurar un régimen de miedo y encierro a través de la fe. Este proyecto no se limita a una moral pública, se infiltra en las instituciones, donde ministros, consejeros y aduladores, atrapados en sus propias “bajas pasiones” y secretos, encuentran en esta ideología un manto para ocultar sus faltas personales y los oscuros manejos del Estado. Gobernar bajo esta moralidad, que evoca el oscurantismo del medioevo occidental, es profundamente inquietante. El poder, en su esencia, “sodomiza” a quien lo porta. En la lógica del capitalismo, los sujetos solo se liberan de aquellos que les son útiles mientras alimentan su hybris; cuando la “esquizofrenia” del deseo capitalista ya no les sirve, los desecha dejándolos expuestos en la sombra más vulgar e irrisoria de lo que fueron o creyeron ser. Abelardo el recogido no escapa a esta dinámica. Nadie escapa a la esquizofrenia del capitalismo. La instrumentalización de la religión trasciende la mera legitimación oscura desde la Constitución. Es una conversión más profunda. El régimen actual en Colombia, cuyo mandato se ha convertido en epicentro del autoritarismo, desconoce y homogeniza lo ritual, reduciendo la diversidad espiritual a una única ontología: la de la devoción cristiana al servicio del capitalismo. Este proyecto ignora y ataca las expresiones culturales y espirituales diversas. Se trata de un régimen de naturaleza fraudulenta y “monocrática” que busca sustentar la unificación del poder político para un fascismo internacional, apoyándose en los escombros de los muertos y desaparecidos del fascismo del siglo XX, particularmente el español. Es un recogimiento del poder político mono-sacramental inspirado en el franquismo. Sin embargo, en este neofascismo contemporáneo, los muertos hablan y hacen memoria en una sociedad profundamente relacional, que construye su territorio y su poder político de forma culturalmente arraigada. II. Lo expuesto Esta extensión neofascista introduce a las legiones de los cultos religiosos institucionalizados en una relación binominal con el poder militar y policial. Juntos, instauran una supuesta seguridad territorial bajo una doctrina de seguridad nacionalista, unida a los símbolos del autoritarismo religioso: la “Patria milagro”. Este constructo reduce y elimina cualquier pensamiento diverso en los campos cultural, participativo y político. En este estado de fragmentación se impone una ideología clerical y poli-vertical que desconoce y ataca el pensamiento autónomo y las relaciones de gran horizontalidad que practican las comunidades indígenas. Estas comunidades, a través del mambeo, el yagé y la relación con las plantas, donde sus médicos tradicionales curan a los sujetos en relación con la comunidad y sanan la tierra, representan una resistencia vital. De igual manera, las comunidades afros con sus tradiciones de culto al tabaco, las hierbas y las mujeres sanadoras, o la comunidad yoruba con los principios filosóficos de Ifá, sanan la vida y el mundo de los seres. Los campesinos y mujeres sanadoras que realizan rezos sincréticos para curar el alma donde el espíritu pueda ser liberado y la tierra, puede ser sanada para las malas señas de la naturaleza. En estas comunidades espirituales y culturales, los sujetos se expresan bajo una ontología relacional, es decir no solo es un ser, es la relación heterogénea de singularidades territoriales, que implica no solo relaciones pasivas, sino una horizontalidad de la concepción del mundo cartografiado desde dentro, no solo desde lo externo; sino profundamente interno en la cosmogonía de la naturaleza, la vida, la salud traduciendo la relación de una comunidad políticamente y cultural en un territorio. Allí, es donde los hombres hacen una resistencia de unidad, organización y cultural no como una visión de yuxtaposición, sino bajo una naturaleza de adherida a su propósitos y objetivos orgánicos políticamente designados. III. Contravía Es la naturaleza en la tierra la que debe ser comprendida desde su propia trama de relaciones. La ideología neofascista no logra alcanzar una comprensión cosmogónica del mundo desde dentro, como una ontología relacional y horizontal, porque su racionalidad se encuentra inscrita en una tradición occidental que ha separado al sujeto de la naturaleza, al individuo de la comunidad y al territorio de sus dimensiones espirituales y políticas. El poder cosmogónico de esa gran horizontalidad reside precisamente en su capacidad política para reconocer el universo de cada ser en su singularidad, en su propio microcosmos, allí donde muchas veces se encuentra la razón misma de vivir. Los pueblos históricamente arrasados han quedado, en ocasiones, sin voz y sin luz; sin embargo, el brillo de sus historias perdura. No existen ataduras distintas de aquellas que emergen de su propio territorio y de las relaciones políticas, culturales y espirituales que articulan a la comunidad con la naturaleza y con sus espíritus. Allí se sostiene una forma de resistencia cultural, popular y comunitaria. La crisis no reside en las manifestaciones relacionales de las espiritualidades de los pueblos. La crisis reside en el capitalismo, que continúa cobrando vidas bajo una lógica de unificación y homogeneización en pleno siglo XXI. La homogenización misma se encuentra en crisis porque el capitalismo no consigue —ni permite— singularizar la relación entre sujeto y naturaleza. Esa relación reclama, a gritos, una comprensión distinta: no un poder destinado a dominarla, explotarla y devastarla, sino una forma de conocimiento capaz de reconocerla como parte constitutiva de la existencia. Colombia no escapa a esta desnaturalización de la geografía. Su territorio ha sido históricamente intervenido, fragmentado y disputado mediante relaciones de poder que pretenden convertir la tierra en objeto de administración, explotación y control. Frente a ello, solo resta una unidad, resistencia y organización (URO) capaz de reconstruir los vínculos entre comunidad, territorio, memoria y naturaleza. Hoy muchos pueblos hablan desde sus propias espiritualidades y desde los saberes que han sobrevivido a la violencia, al despojo y a la homogenización cultural. Allí se encuentra uno de los epicentros de la resistencia en este siglo. Antes de que la tierra tenga que expresarse mediante su propia devastación, son los sujetos quienes hablan desde una profunda ontología relacional: una forma de existencia que comprende que la comunidad, la naturaleza, el territorio y la espiritualidad no son dimensiones separadas, sino partes de un mismo tejido de vida. La contravía consiste, entonces, en interrumpir la lógica de la homogenización y recuperar la posibilidad de pensar el territorio desde sus propias relaciones. No se trata únicamente de resistir al poder, sino de producir otra forma de comprender la vida: una política de la relación, de la singularidad y del territorio frente a la pretensión de convertir la naturaleza y los sujetos en objetos disponibles para el poder. Bibliografía Arendt, H. (1999). La philosophie de l’éxistence. París : Payot & Rivages . Arendt, H. (2021). La Pluralidad del mundo . Bogotá : Taurus. Bachelard, G. (1957). La poétique de l’espace. Paris: Editorial Puf . Focault, M. (1997). Los espacios de otros. Astrágalo. Cultura de la Arquitectura y la Ciudad. No 7, 83-91. Foucault, M. (1996). Tecnologías del yo. Barcelona: Paidós. Foucault, M. (2006). Seguridad, territorio, población. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. Gramsci. (1983). Textes. Paris : Éditions sociales. Platón. (1986). DIÂLOGOS III FEDON, BANQUETE, FEDRO. Madrid : GREDOS. Zubiria, Samper Sergio. (5 de julio de 2026). Elecciones presidenciales en Colombia: extrema derecha o neofascismo. Obtenido de Revista Izquierda: https://revistaizquierda.com/elecciones-presidenciales-en-colombia-extrema-derecha-o-neofascismo/ Sara Leukos, escritora y articulista colombiana. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Elecciones regionales en Alemania: la victoria de AfD "es un terremoto politico.

Mundo Sputnik Elecciones regionales en Alemania: la victoria de AfD "es un terremoto político" El partido Alternativa para Alemania (AfD) ganó este 6 de septiembre las elecciones en la región oriental de Sajonia-Anhalt, con un resultado que lo dejó a tres escaños de la mayoría absoluta necesaria para gobernar por primera vez en solitario en una región alemana después de ocho décadas. "Esto desencadenó un terremoto político en toda Alemania y, lógicamente, también genera coletazos para toda Europa, pero el resultado debe leerse en un contexto de crisis económica, aumento de los precios y dificultades energéticas", afirmó Ezequiel Bistoletti, politólogo y doctor en Ciencia Política desde Alemania, en diálogo con Séptimo Piso. Para Bistoletti, el crecimiento del partido también refleja el desgaste de los partidos tradicionales. "Más que una victoria del AfD, representa una derrota de todos los partidos históricos de Alemania", sostuvo. El resultado abre ahora un escenario complejo para la formación de un gobierno regional y podría incrementar la presión sobre el canciller Friedrich Merz. "La respuesta muy probablemente aparezca en un intento de ilegalización de la AfD, lo cual representaría la ilegalización del partido más popular del sistema político alemán en este momento", advirtió Bistoletti.

Perspectiva histórica de la resistencia palestina y la política de desarme

Recomiendo: Perspectiva histórica de la resistencia palestina y la política de desarme Por Robert Inlakesh | 07/09/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Rebelión Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos Las facciones de la resistencia de Gaza aceptaron recientemente una hoja de ruta para el desarme respaldada por Estados Unidos. A pesar de que durante casi tres años Israel había exigido sistemáticamente que se diera ese paso como requisito previo para poner fin a su invasión, ha rechazado rotundamente la propuesta. Para poder entender bien esta nueva campaña de desarme, es fundamental tener en cuenta el contexto histórico que hace que se imposible un verdadero desarme. «Si Hamas simplemente depusiera las armas…» y «Hamas no puede controlar Gaza tras sus ataques a Israel…» han sido unos argumentos publicados en los medios en lengua inglesa, no solo desde que empezó el genocidio en Gaza, sino desde hace décadas. Hamas declaró el 6 de julio que accedía a ceder el control de la administración civil de Gaza a un comité de gobierno tecnócrata y el 30 de julio Hamas se comprometió a implementar un plan de desarme. Ambos acuerdos, logrados por medio de la Junta de Paz estadounidense, no provocaron sino más promesas de mayor violencia por parte de las autoridades israelíes. La razón de ello es que Israel solo aceptará un proceso de desarme que deje completamente indefensa a la población palestina y totalmente a merced de su ejército ocupante. Por consiguiente, el movimiento Hamas y sus aliados armados, como la Yihad Islámica Palestina, han insistido en que el plan de desarme debe ser paulatino y no un acuerdo de capitulación, como exige Israel. Aunque el partido Fatah es el único partido político palestino importante al que hoy en día Estados Unidos, Reino Unido y la mayoría de las naciones de la Unión Europea no consideran una organización terrorista proscrita, en su momento Israel y sus aliados lo consideraron una de las principales organizaciones terroristas del mundo. Israel emprendió una invasión de Líbano en 1982 con el objetivo de acabar con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que estaba liderada por Fatah. Tras asediar Beirut, donde se había establecido la OLP en el exilio, el ejército israelí mató a unas 20.000 personas palestina y libanesas antes de ofrecer un ultimátum a los palestinos: seguir luchando hasta derramar la última gota de sangre o que la organización abandonara su resistencia y huyera. El presidente de la OLP Yasser Arafat eligió huir a Túnez y aceptó la derrota. Israel, sin embargo, no cumplió su palabra y después de ese acuerdo se cometieron masacres atroces entre la población palestina refugiada en Líbano. El 16 de septiembre de 1982 se produjo la tristemente célebre masacre de Sabra y Chatila sin que hubiera una resistencia que siquiera tratara de ayudar a esta población. El ejercito israelí se quedó contemplando cómo la milicia fascista libanesa que era su aliada, Kataeb, asesinaba a unos 3.500 civiles en unas 43 horas. La mayoría de estas víctimas eran mujeres y niños puesto que casi todos los hombres que vivían en estos campos de refugiados formaban parte de la resistencia y se habían marchado como parte del acuerdo. Israel también se negó a irse del sur de Líbano y estableció una ocupación ilegal en el sur del país a pesar de haber firmado un acuerdo de retirada. En 1985 consolidó oficialmente su papel como ocupante, lo que llevó a la fundación del partido al que Israel culpa de su actual guerra contra Líbano, Hizbola. Lo aprendido en 1982 no se ha olvidado nunca. De hecho, todavía hoy se aprecian las consecuencias de la retirada de la OLP, ya que el trauma de esa retirada provocó una serie de acontecimientos que dio lugar a un cambio ideológico radical. Aunque se ha afirmado a menudo que los acontecimientos ocurridos tras la aparición del orden mundial posterior a la Segunda Guerra Mundial (basado en el sistema de las Naciones Unidas y en las ideas de derechos humanos y de derecho internacional) habían sido el preludio de cambios que invalidaban los antiguos modelos de lucha armada, la dura situación de Palestina hoy en día ha invalidado en gran parte este argumento. Se supone que las naciones se comportan de forma racional en base al modelo del «orden basado en normas» y de la «democracia liberal occidental». Por consiguiente, según esto, Israel, que se supone encaja dentro de la definición de Estado moderno, se comporta de forma racional. Las facciones de la resistencia palestina afirmaban antes del 7 de octubre de 2023 que su lucha armada era necesaria y que no luchaban contra un enemigo racional. Casi tres años después ha quedado demostrado que tenían razón. El que fuera líder de Hamas en Gaza, Yahya Sinwar, cuestionó la idea de dar por sentada la naturaleza racional de Israel y mantuvo que gracias a la lucha armada la reacción de quienes ocupaban su pueblo dejaba a este dos opciones, una guerra total regional o un acuerdo negociado de dos Estados. El filósofo revolucionario argelino Frantz Fanon afirmó que «el colonialismo no es una máquina pensante ni un ser dotado de facultades racionales. Es violencia en su estado natural y solo cederá cuando se enfrente a una violencia mayor». Aunque Fanon lo escribió en referencia a la guerra de Argelia contra Francia, se puede considerar que este razonamiento inspiró en gran medida la doctrina fundacional del partido Fatah, que defendía que la lucha armada era necesaria como medio de liberación nacional. La expulsión de Argelia en 1962 de entre 800.000 y 900.000 colonos franceses «pies negros» junto con las fuerzas ocupantes francesas fue durante mucho tiempo una referencia para la resistencia palestina, en particular para el partido Fatah. Inmediatamente después de la «Operación Inundación de Al-Aqsa» la antes mencionada cita de Fanon incluida en su libro fundamental Los condenados de la tierra se volvió a recordar para defender el ataque del 7 de octubre de 2023, un ataque que había sido planeado y organizado por las Brigadas Al Qassam de Hamas. Una crítica generalizada de este razonamiento fue que la violencia a la que asistimos ese día no podía superar la violencia de Israel y que la ocupación israelí de Palestina era demasiado diferente de la ocupación francesa de Argelia para que la analogía fuera pertinente. Como sucede con las analogías, no son perfectas ni tampoco se pretende que lo sean. Lo que estaban haciendo Yahya Sinwar, el dirigente de las Brigadas Al Qassam, Mohammed al-Deif, y otros que habían planeado y organizado el ataque del 7 de octubre era desafiar al ocupante de una manera que no tenía precedentes. Carece de relevancia si eran conscientes de hasta dónde estaba dispuesto a llegar Israel con su respuesta; lo importante, en cambio, es lo que acabó sucediendo. Israel, con sus armas y tecnología modernas, ha puesto de manifiesto su mentalidad colonial. No hay argumento alguno que sostenga que el genocidio en Gaza es racional: es indiscriminado, ha sido un exterminio y, como hemos visto, no ha habido ningún plan cuidadosamente calibrado, sino que los sionistas han atacado en todos los frentes imaginables y, a consecuencia de ello, la opinión pública mundial se ha unido en su contra. Como predijo Sinwar, el comportamiento totalmente irracional de Tel Aviv ha llevado a una confrontación regional y antes de ello a su ultimátum. «Una violencia mayor» y el abandono de la resistencia Para quienes conocen la obra de Fanon, otra de sus ideas es que las personas nativas recuperan su dignidad por medio de la lucha armada, una idea sin duda pertinente en el caso de la experiencia palestina. Se suele considerar que los orígenes del movimiento de liberación palestino moderno se remontan a 1918. Está claro que en los primeros momentos del movimiento nacional la población palestina urbana aportó sus ideas y reivindicaciones, y que también contribuyeron asociaciones como la Asociación Cristiano-Musulmana que se habían establecido como clubes políticos. Como señalaba el influyente escritor y periodista palestino, y alto cargo del FPLP Ghassan Kanafani, la naturaleza semifeudal y religiosa de la dirigencia palestina tuvo muchas consecuencias negativas, pero finalmente contribuyó a fomentar una serie de revueltas. En los primeros momentos de movimiento nacional bajo el Mandato británico las masas palestinas no estaban constituidas por las comunidades urbanas, sino que eran fellahines (agricultores y trabajadores del campo), unos trabajadores que iban a conformar la columna vertebral de cada revuelta contra los británicos y los sionistas entre 1921 y 1933. Una de las principales figuras de la historia de la resistencia palestina, Sheikh Izz ad-Deen al-Qassam, empezó a formar a principios de la década de 1930 a personas trabajadoras a las que había reclutado en Haifa y llevaron a cabo ataques armados contra objetivos británicos y sionistas. La consigna de al-Qassam era «se trata de una yihad de victoria o del martirio», una consigna que el portavoz del sector armado de Hamas, Abu Obeida, repitió en cada discurso televisado tras el 7 de octubre de 2023. Las obras de arte, las literarias y las canciones más icónicas que representan la identidad nacional palestina se han centrado desde hace mucho tiempo en la figura de los fellahines, las personas del campo, y han mostrado especialmente su orgullo por aquellas personas que resistieron con todos los medios de los que disponían: un arma, una granada de mano o una piedra, cualquier herramienta que tuvieran, carecía de importancia, la cuestión era luchar. Toda una cultura de resistencia se forjó en la experiencia palestina a lo largo de generaciones de revueltas armadas y las diferentes formas de lucha, lo que creó una identidad basada en la idea de defenderse a pesar de tenerlo todo en contra. Después de 1948 el movimiento de liberación nacional de Palestina ha sido liderado de forma predominante por la población refugiada, ya fueran personas desplazadas internas de Gaza, las de los campos de refugiados de la ocupada Cisjordania o las de la diáspora que viven en el exilio en los países vecinos. Ni la Revolución Árabe de 1936-1939 ni la resistencia a la limpieza étnica de Palestina de 1947-1949 o la histórica batalla de Karameh de 1968 o incluso la guerra de 1982 supuso, ninguna de ellas, una victoria y, sin embargo, cada una acabó representando un medio para llegar a un fin. Las personas que luchan en la resistencia palestina han utilizado una amplia gama de tácticas a lo largo de los diferentes momentos de su lucha, algunas para concienciar a favor de su causa, otras para lograr victorias tácticas y a menudo como un medio de reaccionar a la violencia que se les inflige. La obsesión de Israel por el desarme, que en estos momentos es parte de una ofensiva regional más amplia de Washington y Tel Aviv, nada tiene que ver con resolver el conflicto, sino con dominar y someter. La idea es eliminar los medios que tiene la población palestina para defenderse, de modo que quede totalmente a merced del régimen ocupante. Hamas, junto con casi una docena de otras facciones de la resistencia en Gaza, quiere llegar a una solución por medio de un plan de desarme en fases, en el que se almacenen sus armas y solo pueda recuperarlas un futuro Estado palestino. No aceptarán la exigencia de Israel de que se rindan. No hay ninguna nación que esté desarmada y se le prohíba tener su propio ejército. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha afirmado explícitamente que lo que pretende su gobierno es impedir a toda costa un Estado palestino, mientras que su oposición también está en contra de cualquier acuerdo que lleve a un Estado palestino. El desarme es una manera de acabar con la lucha nacional de las y los habitantes originarios de la tierra, algo que la población sabe muy bien. «Lo que más enfurece a vuestro enemigo es vuestra determinación a pesar del abandono, vuestra paciencia, vuestro sacrificio y vuestra resistencia a la opresión y a las privaciones. La noche acabará inevitablemente. La victoria llega con la paciencia y el alivio con las dificultades. Y tras cada dificultad llega calma», afirmó Huthaifa Samir al-Kahlout (Abu Obeida), el que fuera portavoz de las Brigadas al-Qassam Brigades, en un discurso a la población de Gaza antes de ser asesinado. Robert Inlakesh es periodista, escritor y director de documentales, centrado en Asia Occidental y especializado en Palestina. Texto original: https://www.palestinechronicle.com/palestinian-resistance-and-the-politics-of-disarmament-a-historical-perspective/ Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

domingo, 6 de septiembre de 2026

partido AfD se impone con contundencia en elecciones regionales de Alemania

- Sputnik Mundo, El partido AfD se impone con contundencia en elecciones regionales de Alemania Alternativa para Alemania obtuvo la victoria en los comicios en Sajonia-Anhalt (centro), uno de los 16 estados que conforman al país germano, logrando el 44,5% de los votos, de acuerdo con las encuestas de salida. En tanto, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que ha gobernado históricamente en la región, consiguió apenas el 18,5% de los sufragios. Pese a que todavía no está claro si los triunfadores tendrán suficiente apoyo para formar Gobierno, se trata de un profundo revés para la CDU, el partido en el poder, y especialmente para su líder, el impopular canciller Friedrich Merz, que según los analistas ha sido castigado por el alza en los precios, el nulo crecimiento económico y su alineamiento con EEUU, Israel y Ucrania. En ese sentido, tras conocerse los resultados preliminares, la lideresa de AfD, Alice Weidel, declaró que prevé elecciones federales anticipadas y espera que el actual canciller sea reemplazado antes de Navidad

Estados Unidos – Rusia: De un ataque limitado a una guerra general

Recomiendo: Estados Unidos – Rusia: De un ataque limitado a una guerra general Por Pablo Ruiz | 05/09/2026 | Mundo Fuentes: Rebelión - Imagen: Foto: Pantallazo del Video de Simulación de la Universidad de Princeton Hay señales, en las últimas semanas, que son preocupantes. La primera que nos llamó la atención fue que Estados Unidos sopesa desarrollar armas nucleares tácticas, de menos potencia, para un ataque limitado, ante la amenaza que representa China y Rusia para su hegemonía mundial. El sitio Breaking Defense, informó que el Departamento de Defensa de Estados Unidos está revisando la postura nuclear del país con la intención de ampliar las “opciones” militares. El inicio de esta revisión fue anunciado por Elbridge Colby, subsecretario de Defensa de Estados Unidos. “La revisión hace hincapié en la posibilidad de utilizar armas tácticas de corto alcance en caso de una guerra regional con China o Rusia”, señala el medio. El jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos, el almirante Richard Correll, quien fue consultado por este anuncio señaló que Estados Unidos “no ha cambiado su política en lo que respecta a capacidades nucleares y estratégicas”. Su departamento está analizando formas de «ampliar las opciones» disponibles para el presidente y brindarle un mayor “margen de decisión para cualquier escenario de escalada imaginable”. Lo que deja esto a la vista, nuevamente, es que Estados Unidos no descarta el uso de armas nucleares contra China o Rusia. Un ataque con armas nucleares tácticas no asegura, en ningún caso, que esto se entienda como un ataque limitado o una advertencia para desescalar una guerra convencional por parte de China o Rusia. El peligro real del uso de armas nucleares es que se desencadene una guerra total y mutua con armas nucleares estratégicas, un Armagedón, que tendrá consecuencias muy negativas para toda la humanidad. El 2019 la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, realizaron una simulación, llamada “Plan A”, que proyecta la devastación que dejaría un conflicto nuclear entre Estados Unidos y Rusia. “Sus cálculos son aterradores; en cuestión de horas habría 34 millones de muertos y más de 57 millones de heridos”, señaló BBC entonces. A todo esto, recordemos que una serie de tratados, pilares de la arquitectura para el control de armas nucleares, firmados en las últimas décadas, han sido abandonados por Estados Unidos. Por ejemplo, el Tratado de Cielos Abiertos, el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF, por sus siglas en inglés), y el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START III, por sus siglas en inglés) lo que da manga ancha para el aumento sin freno y el desplazamiento de armas nucleares en tierra, mar y aire, conocida como la tríada nuclear, sin ningún control. “Están jugando con fuego” A todo esto el medio Zona Militar señaló que “el Reino Unido confirmó que seguirá adelante con su plan de compra de 12 cazas F-35A con capacidad de ataque nuclear a EEUU, a pesar de los desafíos operativos y del incremento de costos que supone incorporar una nueva variante del avión de combate”. Así mismo el diario español El País, informaba que “la prensa estadounidense reveló que la CIA tiene información de que Rusia se plantea un ataque contra los países bálticos e incluso el uso de armas nucleares”. Esto habría generado que el mismo el jefe de la CIA, John Ratcliffe, acudiese a Moscú para posiblemente disuadir a la parte rusa de abstenerse de atacar a algún país de la OTAN. Nada se sabe todavía, a ciencia cierta, sobre lo que se conversó. Si se conoce, para agregar contexto, que días antes de la visita del director de la CIA a Rusia, el 19 de agosto, Zona Militar informaba que se había realizado “un importante despliegue de aviones espía por parte de la OTAN en los alrededores de Kaliningrado”, lo que llevó a la parte rusa, posteriormente, a realizar ejercicios navales antiaéreos en el Báltico donde se involucró a barcos de guerra y cazas polivalentes Su-30. ¿La OTAN está pensando atacar Kaliningrado? Sumando más leña al fuego, diversos medios han informado, que la portavoz del ministerio ruso de Asuntos Exteriores, Maria ⁠Zakharova, advirtió al Reino Unido y Francia que las consecuencias de sus acciones podrían ser “catastróficas”. Recordemos que ambos países envían armamento a la parte ucraniana que son usados para atacar objetivos militares y civiles dentro de Rusia. “Hemos advertido repetidamente que cualquier base y equipamiento militar británico dentro y fuera del territorio ucraniano puede ser tomado como blanco en respuesta a los ataques que Ucrania ha ejecutado en territorio ruso utilizando armamento británico” y “Están jugando con fuego”, aseveró Zakharova. ¿A pasos de una guerra mundial? Es claro que la guerra entre Rusia y Ucrania es un conflicto limitado al espacio territorial de ambas naciones. Sin embargo, en este conflicto están involucrados los Estados Unidos y los otros 31 países de la OTAN. Por la otra parte, Corea del Norte ha enviado tropas de apoyo a Rusia, y China e Irán son importantes aliados de Moscú, países donde también se libran batallas de mayor o menor escalada con los Estados Unidos. Recordemos que en febrero de 2027 se cumplirán cinco años desde el inicio de la guerra en Ucrania donde los países de la OTAN, involucrados indirectamente en la guerra, pretenden lograr una derrota estratégica a Rusia que siempre ha sido un objetivo militar a destruir por su poderío geopolítico. La prueba, en territorio ruso, en los últimos días de agosto, de un misil balístico intercontinental que fue disparado desde el cosmódromo de Plesetsk hasta el polígono de tiro de Kurá, en la península de Kamchatka, sobre el océano Pacífico, y que recorrió más de seis mil kilómetros, no es sólo un ensayo sino un mensaje para los Estados Unidos y la OTAN de que si hay guerra, hay misiles balísticos con ojivas nucleares disponibles para el ataque o respuesta. Así mismo, este ensayo y otros ejercicios militares de Rusia y China, de Estados Unidos y los países de la OTAN, que se están realizando en los últimos años, son la confirmación que la humanidad está en uno de los momentos quizás más peligrosos de nuestra historia. Situación que ha sido advertida por el Boletín de los Científicos Atómicos. Los movimientos que abogan por la paz han señalado una y otra vez que se debe poner fin a la guerra y a la carrera armamentista, que debe haber respeto por la soberanía y el derecho a la autodeterminación de los pueblos, que debe desaparecer la OTAN, que deben haber negociaciones de paz sinceras y de buena fe entre EEUU, la UE, Rusia, y China, y en conjunto con todas las naciones del mundo avanzar en la construcción de una arquitectura de seguridad común que ponga fin a los conflictos actuales y a las pretensiones de algunos países de ser gendarmes del mundo. Si la paciencia rusa se acaba, para continuar una guerra limitada, o si Estados Unidos o la OTAN atacan Rusia con armas convencionales o incluso con armas nucleares tácticas podríamos estar siendo testigos, en los próximos años, incluso en cualquier momento, del inicio de la primera guerra nuclear en la que ambos bandos en disputa lanzarán ojivas nucleares a su adversario. Las consecuencias, las pagaremos todos. Pablo Ruiz es periodista egresado de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Es coordinador del Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas en Chile (organización afiliada a World BEYOND War y a la International Peace Bureau). Es editor de la Revista El Derecho de Vivir en Paz www.derechoalapaz.org Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Trump no le dará más dinero a Ucrania porque lo necesita para enfrentar a China

Sputnik Mundo, "Trump no le dará más dinero a Ucrania porque lo necesita para enfrentar a Irán y China" El presidente de Estados Unidos endurece su postura sobre Ucrania y exige que Europa asuma el costo de la ayuda militar, en una señal para reducir su compromiso financiero con la guerra y trasladar la responsabilidad a sus aliados. "Trump es un comerciante y entiende que Europa nunca le va a devolver esa plata y deja en claro que no le dará más dinero a Ucrania porque, primero, le deben 300.000 millones de dólares y, segundo, no le puede dar nada porque necesita para enfrentar a Irán y China", resaltó Hernando Kleimans, presidente del comité nacional BRICS en Argentina, en diálogo con Séptimo Piso. "Además, el viaje de Steve Witkoff [enviado especial de los Estados Unidos a Oriente Medio] y de Jared Kushner [enviado especial de paz] no es uno más; le van a exigir a Ucrania, según los trascendidos, que termine con las provocaciones y que se avenga a la negociación", agregó. Kleimans afirmó que "Trump necesita terminar con algunos de los conflictos que tiene dando vueltas antes de las elecciones de noviembre, y el que tiene más a mano para cerrar es Ucrania, porque el de Irán no le da el panel para cerrarlo".

Israel busca el respaldo de Trump para su plan de expulsar a los palestinos de Gaza

Recomiendo: Israel busca el respaldo de Trump para su plan de expulsar a los palestinos de Gaza Por Andrew Roth | 05/09/2026 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: El Diario El ministro de Defensa israelí ha afirmado que el presidente de EEUU no ha descartado la idea de expulsar a todos los habitantes de la Franja, pero que necesita convencer a los países árabes vecinos para que acojan a los refugiados palestinos. El ministro de Defensa de Israel ha declarado que su Gobierno busca el apoyo del presidente estadounidense, Donald Trump, para aprobar planes para expulsar a los palestinos de la Franja de Gaza, una medida que la comunidad internacional ha rechazado anteriormente y que puede ser un crimen de guerra. Israel Katz afirmó que, en última instancia, “no existe una solución real para Gaza sin la migración” de los alrededor de 2 millones de habitantes durante una conferencia organizada por el sitio de noticias israelí Ynet y el periódico Yedioth Ahronoth. El titular de Defensa señaló que el Gobierno israelí está “organizado y preparado para sacarlos por mar, por aire y por cualquier vía posible”. A principios de 2025, el propio Trump dijo que Estados Unidos tomaría el control de la Franja de Gaza —lo que habría implicado expulsar a los palestinos del territorio—, pero posteriormente abandonó esa idea. El plan de paz de 20 puntos para Gaza elaborado por la Casa Blanca el año pasado no incluye la deportación de los palestinos, algo que sería ampliamente considerado como una limpieza étnica. Sin embargo, Katz declaró el miércoles que, a su juicio, el apoyo de Estados Unidos al plan inclinaría la opinión de los países árabes a favor del reasentamiento forzoso de los gazatíes. Remarcó que el visto bueno de Trump era crucial para convencer a los países vecinos de que aceptaran a refugiados palestinos. “Todos los países dispuestos a acogerlos buscan el respaldo de Estados Unidos”, afirmó. Y agregó que el presidente Trump no canceló el plan de deportación, por el momento, sino que “lo ha congelado”. La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de The Guardian sobre si Trump seguía manteniendo conversaciones acerca de las propuestas de Israel para despoblar por la fuerza la Franja de Gaza. Katz señaló en particular a Egipto, país que —según el ministro— había presionado a Washington para que se opusiera al traslado forzoso de la población palestina. “No se ha descartado”, aseguró. “Es un tema que se debate constantemente, incluso ahora, y creo que, a fin de cuentas, no existe otra solución que redunde en beneficio de todos”. Las declaraciones del ministro de Defensa se producen en plena campaña electoral en Israel para las elecciones del 27 de octubre, que estarán muy reñidas y ante las que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y sus aliados de derecha buscan atraer a los votantes abogando por medidas más agresivas contra los palestinos. Algunas de estas posturas han sido abiertamente incendiarias y crueles. El ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, publicó en X imágenes de una prisión de mujeres y afirmó ser el responsable de las pésimas condiciones en las que se encuentran en ese centro. Cuando una reclusa le comunicó que no recibían atención médica, ni podían ducharse ni disponer de ropa limpia, Ben Gvir respondió: “Se acabó lo de las buenas condiciones en las cárceles. Esta es la situación actual y yo soy el responsable directo de todo. Estoy satisfecho con estas condiciones”. El miércoles, Netanyahu visitó un puesto militar israelí situado cerca de la llamada Línea Amarilla en la Franja de Gaza, que delimita el territorio que ocupa Israel. El Ejecutivo ha manifestado que no se retirará de dicha línea hasta que Hamás se desarme, a pesar de las peticiones de una retirada gradual para facilitar el reciente acuerdo anunciado por Trump. “Controlamos el territorio y nos mantendremos en esta línea”, afirmó Netanyahu esta semana. “Estamos haciendo todo lo posible para lograr nuestro objetivo: desarmar a Hamás y desmilitarizar Gaza. Gaza dejará de suponer una amenaza para Israel”. Hace unos meses, el primer ministro dijo que el ejército controlaría el 70% de la Franja y eso es aproximadamente lo que ocupa actualmente, pese a que representa casi un 20% más de lo estipulado por el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025, cuando las tropas se retiraron de la mitad del territorio palestino hasta la Línea Amarilla. Texto traducido de The Guardian y actualizado por elDiario.es Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/israel-busca-respaldo-trump-plan-expulsar-palestinos-gaza_1_13484518.html

viernes, 4 de septiembre de 2026

Estados Unidos entre la «Trampa de los Gracos» y el ascenso de China

Recomiendo: Estados Unidos entre la «Trampa de los Gracos» y el ascenso de China Por Pedro Barragán | 04/09/2026 | EE.UU., Mundo Fuentes: Rebelión Durante décadas, Estados Unidos ha ocupado una posición de liderazgo indiscutible en el sistema internacional. Su superioridad militar, la influencia global del dólar, el peso de sus empresas tecnológicas y la capacidad de proyectar poder político y cultural le han permitido consolidar una hegemonía sin precedentes tras el final de la Guerra Fría. Sin embargo, cada vez son más los analistas que sostienen que ese ciclo histórico estaría entrando en una fase de agotamiento. No se trata necesariamente de un colapso repentino, estamos ante un proceso gradual de pérdida de capacidad para imponer su voluntad en un mundo cada vez más multipolar. Algunos especialistas han recurrido a la denominada «Trampa de los Gracos» para interpretar esta evolución. El concepto, inspirado en la crisis de la República romana tras el fracaso de las reformas impulsadas por los hermanos Tiberio y Cayo Graco, describe el momento en que la polarización política, la incapacidad de reformar las instituciones y el enfrentamiento entre las élites terminan debilitando la posición de una gran potencia. La comparación no pretende establecer un paralelismo absoluto entre Roma y Estados Unidos, pero sí advertir de que las fracturas internas pueden convertirse en el principal factor de erosión de un imperio. Uno de los elementos que alimentan esta interpretación es la creciente polarización política estadounidense. El sistema institucional atraviesa una etapa de confrontación permanente en la que los consensos básicos resultan cada vez más difíciles de alcanzar. La alternancia entre administraciones de signo opuesto provoca cambios bruscos en las prioridades nacionales e internacionales, dificultando la continuidad de las políticas públicas. Esta dinámica alimenta una sensación de parálisis que reduce la capacidad del Estado para afrontar los problemas estructurales norteamericanos como el envejecimiento de las infraestructuras, el aumento de la desigualdad o la modernización del sistema educativo y sanitario. La fragmentación social acompaña a esta crisis política y la brecha entre las élites económicas y amplios sectores de la población ha aumentado durante las últimas décadas. Aunque la economía estadounidense continúa siendo una de las más dinámicas del planeta, el crecimiento de la riqueza se ha concentrado en una parte relativamente reducida de la sociedad. El encarecimiento de la vivienda, la deuda universitaria, el elevado coste de la atención médica y la precarización de determinados empleos han contribuido a generar un profundo malestar entre millones de ciudadanos. A ello se suma una creciente pérdida de confianza en las instituciones. Encuestas realizadas durante los últimos años muestran un descenso sostenido de la credibilidad del Congreso, los partidos políticos, los medios de comunicación e incluso del sistema judicial. Desde la perspectiva de la «Trampa de los Gracos», esta erosión institucional constituye uno de los síntomas más preocupantes, ya que limita la capacidad del país para corregir sus propios desequilibrios antes de que se conviertan en problemas estructurales. En el ámbito económico también aparecen señales contradictorias. Estados Unidos conserva una extraordinaria capacidad de innovación, lidera o colidera sectores estratégicos como la inteligencia artificial, la biotecnología o la industria aeroespacial y continúa atrayendo inversión internacional. Sin embargo, estas fortalezas conviven con problemas estructurales como el elevado endeudamiento público, los persistentes déficits fiscales y una creciente presión sobre el papel internacional del dólar. Aunque la divisa estadounidense sigue siendo el principal activo de reserva mundial, numerosos países buscan diversificar sus sistemas de pago y reducir su dependencia financiera de Washington. Todo ello se suma al ascenso de China. En apenas cuatro décadas, China ha pasado de ser una economía atrasada a convertirse en la segunda economía mundial, o la primera en términos de poder adquisitivo, y en el principal competidor estratégico de Estados Unidos. Su expansión industrial, su liderazgo en numerosas cadenas de suministro, sus éxitos en inteligencia artificial, telecomunicaciones, energías renovables y transporte de alta velocidad han modificado profundamente el equilibrio económico internacional. A diferencia de otros competidores históricos de Washington, China dispone de una combinación excepcional de tamaño demográfico, capacidad industrial, desarrollo tecnológico y creciente influencia diplomática. Iniciativas como la Nueva Ruta de la Seda, la expansión del grupo BRICS o la creación de nuevas instituciones financieras internacionales reflejan el esfuerzo chino por construir una arquitectura económica menos dependiente del liderazgo estadounidense. Esta transformación implica que el declive relativo de Estados Unidos no responde únicamente a sus problemas internos y que el ascenso sostenido de China le disputa su influencia en prácticamente todos los ámbitos. Mientras Washington concentra buena parte de sus recursos en mantener su red global de alianzas y su superioridad militar, Pekín ha priorizado la expansión comercial, las inversiones estratégicas y el desarrollo tecnológico como instrumentos de proyección internacional. Las dificultades también se manifiestan en el plano geopolítico. Tras el final de la Guerra Fría, Estados Unidos disfrutó de un margen de actuación prácticamente ilimitado. Sin embargo, las prolongadas intervenciones militares en Afganistán e Irak evidenciaron los límites del poder militar para resolver problemas políticos complejos. Al mismo tiempo, diversos aliados reclaman una mayor autonomía estratégica y muchas economías emergentes prefieren mantener posiciones equidistantes entre Washington y Pekín antes que alinearse plenamente con alguno de los dos. La competencia entre ambas potencias ya no se limita al comercio. Abarca la innovación tecnológica, el acceso a materias primas críticas, la carrera espacial, los semiconductores, las infraestructuras digitales y la influencia sobre las organizaciones internacionales. Todo ello configura un escenario muy distinto al de la etapa unipolar posterior a 1991. No obstante, conviene evitar interpretaciones excesivamente deterministas. Estados Unidos continúa siendo la mayor potencia militar del mundo, alberga universidades prestigiosas, conserva un enorme atractivo para la inversión internacional y mantiene una extraordinaria capacidad de innovación científica y empresarial. Además, su sistema institucional ha demostrado históricamente una notable capacidad de adaptación tras períodos de crisis. La pregunta, o la duda, es si esas fortalezas bastarán para evitar que la «Trampa de los Gracos» termine consolidándose como una realidad política. Si las divisiones internas continúan profundizándose mientras China sigue ampliando su peso económico, tecnológico y diplomático, la transición hacia un orden internacional claramente multipolar podría acelerarse durante las próximas décadas. En definitiva, el debate sobre el declive del poder estadounidense no gira tanto en torno a un colapso inmediato como a una pérdida gradual de la capacidad para ejercer una hegemonía incuestionable. La combinación de polarización política, tensiones sociales, problemas fiscales y creciente competencia estratégica con China dibuja un escenario en el que el liderazgo global de Washington ya no puede darse por garantizado. El siglo XXI parece dirigirse hacia un equilibrio internacional más complejo y multilateral, donde el ascenso de China constituye el principal motor del cambio y donde Estados Unidos deberá adaptarse a compartir el protagonismo que durante décadas ejerció casi en solitario. Pedro Barragán. Economista y editor de China Información y Economía. Autor del libro Por qué China está ganando. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Tremenda respuesta de Rusia e Irán a la amenaza de EEUU

Tremenda respuesta de Rusia e Irán a la amenaza de EEUU Las imágenes de Vladímir Putin reuniéndose con su homólogo iraní, Masud Pezeshkián, para afianzar aún más su alianza, constituyen el mejor resumen de la última cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái: Eurasia no acata las directrices occidentales, sino que se ha consolidado firmemente como un polo de poder soberano, sólido y potente.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Israel y América Latina: las relaciones peligrosas (Parte I)

Recomiendo: Israel y América Latina: las relaciones peligrosas (Parte I) Por Marco Consolo | 02/09/2026 | América Latina y Caribe, Palestina y Oriente Próximo Fuentes: Nodal ¿Quizás no todos saben que, en el pasado reciente, Israel proporcionó armas, inteligencia y entrenamiento a las dictaduras civil-militares fascistas de América Latina? ¿Y que, en la actualidad, Israel está cada vez más activo en el continente latinoamericano? El sueño sionista del «Gran Israel» no se limita a Oriente Medio, sino que también se extiende a América Latina. Esta nota, dividida en dos partes, aborda las relaciones peligrosas entre Israel y América Latina, tanto en el pasado reciente, como en la actualidad. Se basa en diversas investigaciones realizadas por el movimiento BDS latinoamericano, en cientos de noticias, y en contactos sobre el terreno que el autor ha establecido a lo largo de casi 40 años de presencia en el continente latinoamericano y al Caribe. La «creación» de Israel y América Latina Las relaciones diplomáticas entre Israel y América Latina comenzaron inmediatamente después de la creación de Israel en 1948. En 1947, durante los primeros debates de las Naciones Unidas sobre Palestina, en general los gobiernos liberales de América Latina se mostraron a favor de la creación de un Estado judío en el territorio palestino, mientras que, por el contrario, los gobiernos católicos conservadores tuvieron una postura menos receptiva. Desde el principio, Uruguay, Guatemala y Perú adoptaron una línea marcadamente pro-sionista en el Comité Especial de las Naciones Unidas sobre Palestina (UNSCOP), una comisión de investigación creada en 1947 para analizar las causas del conflicto en Palestina, proponer una solución para su futuro gobierno y elaborar la propuesta de partición. Bajo la presión de Estados Unidos y de los respectivos lobby sionistas, esos tres países, en su calidad de miembros de la UNSCOP, junto sobre todo con Brasil (que en ese momento presidía la Asamblea General de la ONU), convencieron a muchos de los gobiernos latinoamericanos de que apoyaran la partición de Palestina [i]. En el caso de Brasil, el diplomático Oswaldo Aranha, en su calidad de presidente de la Asamblea General de la ONU, desempeñó un papel procedimental y político crucial en la promoción del Plan de partición de Palestina (Resolución 181). Aranha aplazó la votación para consolidar una mayoría de dos tercios a favor del plan y ejerció una gran presión sobre las distintas delegaciones. Acciones por las que posteriormente recibió reconocimientos públicos por parte de Israel [ii]. Finalmente, en noviembre de 1947, trece de los veinte países latinoamericanos de entonces votaron a favor del Plan de Partición [iii], seis se abstuvieron [iv] y solo Cuba votó en contra [v]. Pasaron unos pocos meses y, en mayo de 1948, los primeros en reconocer a Israel fueron los Estados Unidos de Harry Truman [vi]. Solo tres días después, Guatemala fue el segundo (y el primero en América Latina), seguido por Uruguay, Nicaragua, El Salvador y la República Dominicana. A esta primera ola se sumaron luego Argentina, Brasil, Costa Rica, Ecuador y Panamá. Un año después, en mayo de 1949, dieciocho de los veinte países apoyaron la admisión de Israel en la ONU, mientras que tanto Brasil, como El Salvador se abstuvieron. La Argentina peronista, que se había abstenido en la votación sobre la partición, fue la primera en abrir una embajada en Tel Aviv, capital de Israel. Le siguieron Brasil y Uruguay. Por el contrario, en 1955, Guatemala estableció la primera representación latinoamericana en Jerusalén. Por su parte, entre 1949 y 1953, Israel abrió sus primeras misiones diplomáticas en Uruguay, Argentina, Brasil y México. En 1967, tras la «Guerra de los Seis Días» entre Israel y los países árabes, en la Asamblea General de la ONU, la Unión Soviética y los «países no alineados» exigieron la retirada incondicional de Israel de los territorios ocupados. Por su parte, veinte Estados latinoamericanos promovieron una resolución basada en la retirada, el fin de las hostilidades y la «coexistencia basada en la buena vecindad». El proyecto latinoamericano fue rechazado, pero su presentación fue un factor decisivo en la formulación de la famosa Resol. 242 del Consejo de Seguridad [vii]. Hasta la fecha, a pesar del genocidio en Gaza y Cisjordania, y de la guerra contra el Líbano e Irán, solo Belice, Colombia, Cuba (que rompió relaciones en 1973), Nicaragua y Venezuela no tienen relaciones diplomáticas con Israel. Israel arma a las dictaduras fascistas Si bien es cierto que la presencia israelí en el continente latinoamericano viene de lejos, las relaciones se profundizan y, sobre todo, cambian de carácter a partir de finales de los años 60 y durante los años 70: con el auge de los golpes de Estado civiles-militares fascistas, Israel comienza a armar y entrenar a las Fuerzas Armadas de muchas dictaduras latinoamericanas. Las mismas dictaduras responsables de las masacres de pueblos indígenas, campesinos, movimientos populares y sindicales, y líderes de la oposición. No hay ningún país del continente que no haya tenido relaciones comerciales con Israel en el sector de la «seguridad» militar o la defensa, un intercambio que aún hoy va viento en popa. Desde entonces, las relaciones de Israel con el continente han ido de la mano del incremento de la represión y el militarismo en la región. Los militares israelíes han entrenado a las fuerzas represivas, vendido armamento y software de espionaje, y «asesorado» a las dictaduras civil-militares y a muchos gobiernos, principalmente de derecha. Por lo general, las visitas diplomáticas han estado y siguen estando acompañadas por empresarios, directivos de empresas de «seguridad», vendedores de armas y/o de tecnología militar. Un vendedor global de muerte ¿Pero cómo comenzó esta relación y por qué Israel se ha convertido en un vendedor de muerte a nivel mundial? La respuesta está en sus relaciones con Estados Unidos. Demos un paso atrás. Como se recordará, ya a finales de 1972 muchos países africanos habían interrumpido sus relaciones con Israel. Pero el punto de ruptura llegó tras la cuarta guerra árabe-israelí de 1973, con una condena generalizada contra la entidad sionista. Así fue como, para ampliar su influencia y en busca de nuevos mercados, Israel inició una ofensiva diplomática y comercial hacia el continente latinoamericano. Según el investigador Fernando Cordero, hasta 1973, América Latina y el Caribe recibían solo el 20 % de los asesores militares israelíes. Pero apenas tres años después, esta cifra se disparó al 67 % [viii]. En el contexto de la «Guerra Fría», la estrecha colaboración de Israel, en particular con las dictaduras de Argentina, Chile y Uruguay, se basaba en una visión compartida de la contrainsurgencia, el «antiterrorismo» y la guerra contra una «amenaza existencial». Y así, ya desde entonces, los «viejos enemigos fascistas» se convirtieron en los «nuevos amigos» de los sionistas. Las puertas giratorias entre EE. UU. e Israel Al crecimiento exponencial de las ventas de armamento israelí también contribuyeron las críticas internas e internacionales a la Casa Blanca por su apoyo militar a las criminales dictaduras civiles-militares que violaban los derechos humanos. El mecanismo era bastante sencillo y estaba bien establecido: cuando Washington era objeto de críticas y se veía obligado a interrumpir los suministros militares, así como el entrenamiento de las fuerzas represivas de las dictaduras, Israel entraba en escena como su sustituto, sin pestañear y haciendo buenos negocios. Los ejemplos de complicidad abundan. En la segunda mitad del siglo XX, en Centroamérica, Israel apoyó a las dictaduras de El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala. En Sudamérica vendió armas a la dictadura argentina (1976-1983), a la brasileña (1964-1985) y fue el principal proveedor de armas de la chilena de Pinochet (1973-1990), en una triangulación con la Sudáfrica del apartheid. Colombia y México también han sido clientes habituales de Israel en la compra de armas, el entrenamiento y la capacitación de la policía y el ejército, la adquisición de tecnología como el ya famoso software espía Pegasus [ix]. El caso de la colaboración de Israel con la dictadura uruguaya (1973-1985) es ligeramente diferente. Pero vayamos por partes. Israel y Pinochet En el caso de Chile, el año decisivo fue 1976, cuando las críticas y las presiones obligaron a Washington a suspender la cooperación militar con la sangrienta dictadura de Pinochet (1973-1990). Israel toma su lugar y se convierte en el principal proveedor de material bélico al régimen chileno, incluyendo misiles aire-aire, patrulleras, aviones, tanques y sistemas de inteligencia. Entre los documentos desclasificados posteriormente, hay un télex de la embajada de EE. UU. en Santiago durante la dictadura en el que se afirma claramente que Washington no puede declarar un embargo militar, dada la presencia de Israel. Es decir, por un lado se muestra preocupación por la violación de los derechos humanos y, por otro, se da luz verde a esas mismas violaciones, pero con armamento israelí. En 2016, algunas de las víctimas de la dictadura chilena le pidieron a Israel que «desclasificara» 19 000 documentos para aclarar su responsabilidad. Desde Tel Aviv nunca llegó ninguna respuesta y tampoco se hizo público ningún documento. El apoyo a los gorilas Durante la dictadura de Somoza en Nicaragua, en 1978 Estados Unidos se vio obligado a suspender la ayuda militar al régimen. Y hasta la victoria de la revolución sandinista en julio de 1979, Israel se convirtió en el proveedor oficial de armamento de ese país centroamericano. Durante las dictaduras en Argentina (1976-83), El Salvador (1972-79) y Honduras (1972-81), el porcentaje de armamento israelí adquirido fue, respectivamente, del 95 %, 92 % y 81 %. Las compras aumentaron exponencialmente en los momentos de mayor represión y de la llamada «guerra sucia» contra la oposición. En el caso de El Salvador, la década de los 70 estuvo marcada por una sangrienta represión con decenas de asesinatos contra los movimientos de oposición, lo que condujo a la guerra civil de los años 80. Otro ejemplo es Ecuador, donde Israel estableció excelentes relaciones con los gobiernos militares que estuvieron en el poder en la década de los 70, hasta 1979. El país también se destacó por enviar a jóvenes oficiales a las academias militares israelíes. Aquí también, tras el golpe de Estado de 1972 que llevó al segundo gobierno militar, Israel comenzó a vender una gran cantidad de armamento de pequeño calibre, municiones y explosivos. El gigante Brasil En los últimos años, se ha sabido muy poco sobre las relaciones y la estrecha colaboración entre Israel y la dictadura brasileña (1964-1985). Los vínculos en materia militar durante ese período están envueltos en la niebla de la censura del Ministerio de Defensa israelí, que no hace públicos los documentos relacionados con las exportaciones en el sector de la defensa. Por su parte, Brasil no ha llevado a cabo ninguna investigación pública significativa tras la caída del régimen militar, a diferencia de sus vecinos en el continente. Por el lado brasileño, los documentos desclasificados han puesto de manifiesto, además de los habituales intercambios en materia de armamento y experiencias militares, también acuerdos de cooperación científica y nuclear con los militares. En este último sector, se firmaron cuatro acuerdos (1964, 1966, 1967 y 1974). El primero data del 10 de agosto de 1964, apenas cuatro meses después del golpe de Estado. Según los documentos, algunos científicos israelíes viajaron a Brasil, entre ellos, a principios de la década de los 70, el director de la Comisión de Energía Atómica de Israel, Shalhevet Freier, quien fue recibido con los brazos abiertos en el país sudamericano. Sin embargo, un año después de la firma del último acuerdo complementario en 1974, se produjo un distanciamiento notable en el período posterior a la guerra de Yom Kippur [x]. Al mismo tiempo, según documentos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Tel Aviv, gracias a sus estrechos vínculos con la dictadura, Israel esperaba deshacerse de los palestinos enviándolos a Brasil. Además de la venta de armas (las fuerzas armadas brasileñas estaban equipadas, entre otras cosas, con metralletas Uzi), los diplomáticos israelíes en Brasil centraron sus esfuerzos en la hasbara, la propaganda que presentaba al Estado sionista como un aliado en la lucha contra el «terrorismo global». Entre las afirmaciones falsas en ese sentido, se encontraba la de que la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) estaba entrenando y apoyando a las organizaciones guerrilleras en Brasil. En 1966, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Tel Aviv escribió que «la OLP está poniendo en peligro el régimen vigente». Algunas fuentes señalan que la unidad de inteligencia que dirigió la represión contra los opositores a la dictadura brasileña había sido entrenada en Israel (Mack, 2018). Ya en 1973, Israel exhibió sus mejores productos militares en una feria aeronáutica en São Paulo, entre los que se encontraban aviones, misiles y equipos electrónicos. El caso de Uruguay A diferencia de otros países de América Latina en la década de los 70, las fuerzas armadas uruguayas no representaban un mercado significativo para las armas israelíes y la relación era más bien de carácter político. Durante el período de la dictadura civil-militar (1973-1985), el régimen uruguayo e Israel mantuvieron una estrecha alianza política y de inteligencia. Ambos gobiernos se identificaban como baluartes de los intereses, las ideas y la cultura occidentales en sus respectivas regiones, en lucha contra el comunismo y el «radicalismo del Tercer Mundo», lo que facilitó la cooperación en la represión, el intercambio de información y los favores diplomáticos [xi]. Uruguay se convirtió en el régimen sudamericano más hostil hacia la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), mientras que Israel ayudó a los militares uruguayos a manipular a la opinión pública. En cuanto a la colaboración entre sus respectivos servicios secretos, compartieron información de inteligencia y operaron conjuntamente en materia de prensa y espionaje contra la oposición. La represión fascista no tuvo piedad con los militantes de la izquierda uruguaya, algunos de los cuales eran de origen judío. Entre los casos más conocidos, se encuentran el asesinato del comunista Eduardo Bleier y el secuestro por parte de la dictadura del rehén tupamaro Mauricio Rosencof. Pero los diplomáticos israelíes cerraron los ojos e hicieron oídos sordos, anteponiendo la alianza con el régimen fascista a sus escasas convicciones éticas de solidaridad entre correligionarios [xii]. También en este caso, las excelentes relaciones de la dictadura con Estados Unidos se deterioraron en 1976, cuando el Congreso de EE. UU. decidió suspender la ayuda militar debido a las graves violaciones de los derechos humanos. Por otro lado, la dictadura uruguaya no era el principal aliado anticomunista de Israel en el Sur del mundo. Desde un punto de vista estratégico, la alianza de Israel con el régimen sudafricano del apartheid era mucho más importante, mientras que sus relaciones con las dictaduras chilena y argentina eran mucho más rentables [xiii]. Las masacres en Guatemala Pero tal vez el país donde las huellas de la presencia israelí son más evidentes y remotas sea Guatemala. De 1977 a 1981, Israel fue el único proveedor de armamento de este país centroamericano. Un dato para todos: allá por 1982 había al menos 300 «asesores» israelíes en este pequeño país centroamericano. Según información del Washington Post, muchos asesores israelíes (algunos en calidad oficial, otros bajo la apariencia de «empresas privadas») colaboraron con el ejército guatemalteco en la «seguridad para localizar grupos clandestinos internos» [xiv]. Durante la dictadura de 1978 a 1983, bajo el mandato de Fernando Romeo Lucas y luego de Efraín Ríos Montt, se cometieron innumerables masacres y asesinatos en masa. En el pasado, la justicia guatemalteca juzgó a Manuel Lucas García, hermano del dictador y exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, por el genocidio de la comunidad Ixil, con una pena solicitada de 2860 años de prisión [xv]. Uno de los episodios más brutales de la guerra civil guatemalteca ocurrió en la aldea de Las Dos Erres (en el departamento de Petén). Entre el 6 y el 8 de diciembre de 1982, una unidad especial del ejército conocida como los Kaibiles arrasó la aldea, torturando y asesinando a unos 250 civiles [xvi]. Los responsables directos de esa masacre habían sido entrenados en Israel. El informe de la «Comisión de la Verdad» de 1999 puso de manifiesto que todas las pruebas balísticas recuperadas eran de origen israelí. Para evitar la cárcel, en los años siguientes, algunos de los responsables de la masacre se refugiaron en EE.UU. y Canadá. México, tan lejos de Dios… Lamentablemente, entre los clientes de Israel no ha habido ni hay solo dictaduras. Por ejemplo, México, que durante décadas ha comprado armamento y capacitación para la policía y el ejército. En los años 70 y 80, este país norteamericano compró una decena de aviones ARAVA a la empresa Israel Aircraft Industry (IAI), que también se utilizaron en los infames «vuelos de la muerte» durante la «guerra sucia» (1960-1980). En el mismo período se adquirieron 60 morteros a la empresa Soltan Systems. En esa época, Israel impartía cursos de «protección e inteligencia» a la entonces «Dirección Federal de Seguridad» (DFS). Cuando en 1985 desapareció la DFS y se creó la Dirección General de Investigación y Seguridad Nacional (DISEN), el entonces director, Pedro Vázquez Colmenares, afirmó haber «recibido un intenso período de capacitación en Israel, incluida una visita al Mossad, durante un mes». Estas «relaciones comerciales» se intensificaron con el aumento de la militarización y la represión, gracias a la «guerra contra las drogas» y contra las formaciones guerrilleras. En 1994, tras el «levantamiento zapatista» del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), las compras de armamento aumentaron exponencialmente. Según datos de la ONU y del Banco Mundial, mientras que en 1990 las compras a Israel ascendieron a solo 300 000 dólares, en 1994 se dispararon a 1 573 000 dólares [xvii]. También en México, esta fuerte expansión se vio facilitada por un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México e Israel [xviii], que entró oficialmente en vigor en julio de 2000, eliminando gran parte de los aranceles aduaneros. Las cifras aumentaron hasta alcanzar su punto más alto durante el sexenio de Felipe Calderón (2006–2012), cuando se anunció la «guerra contra el narcotráfico». Durante esos seis años, la compra de armamento y aeronaves a Israel alcanzó los 93 millones de dólares. Desde los años 90 hasta hace poco, Israel ha impartido cursos de capacitación al ejército y a diversas fuerzas policiales mexicanas. Y a pesar de la llegada del presidente progresista Manuel López Obrador (2018-2024), las compras no se detuvieron y solo en 2023 el gasto de su gobierno fue de aproximadamente 1 400 000 dólares. Colombia y el genocidio de la Unión Patriótica En Colombia, las relaciones comerciales con Israel se remontan a 1949 y se han mantenido hasta años recientes. También en este caso, las relaciones se intensificaron en los momentos de mayor represión, en particular durante la década de 2000, con el crecimiento exponencial de los escuadrones de la muerte paramilitares. En cuanto al pasado reciente, son conocidos los casos de dos agentes israelíes como Yair Klein, ex teniente coronel de las Fuerzas Armadas de Israel, y Raifal Eithan, ex alto mando del Mossad. Ambos participaron directamente en el entrenamiento de los escuadrones de la muerte paramilitares en Colombia, desde la década de los 80. Carlos Castaño, uno de los fundadores de las «Autodefensas Unidas de Colombia» (AUC), una de las organizaciones paramilitares más sanguinarias [xix], habló extensamente de Yair Klein en su autobiografía. Castaño confesó haber estudiado en la Universidad de Jerusalén y en varias escuelas militares. «En Israel me convencí de que era posible derrotar a la guerrilla en Colombia». Alabando el sionismo, afirmó que «siempre ha tenido la función de defenderse, invadir y ganar territorio», llegando incluso a copiar de los israelíes el concepto de «Autodefensas». En otras palabras, los escuadrones de la muerte colombianos heredaron sus tácticas de las Fuerzas Armadas israelíes, que entrenaron a terroristas colombianos responsables de más de 90 000 asesinatos. Además de entrenar a las bandas paramilitares, Klein también entrenó a los sicarios del narcotraficante Pablo Escobar [xx]. Otro caso conocido es el de Raifal Eithan, exalto oficial del servicio secreto Mossad, famoso por haber capturado al jerarca nazi Adolf Eichmann en Argentina. En 1986, Eithan fue contratado por el entonces presidente colombiano Virgilio Barco como asesor del ejército colombiano para impartir cursos de «tácticas contra el terrorismo». El trágico resultado fue el exterminio de la Unión Patriótica, un partido de izquierda surgido de los acuerdos de paz con la guerrilla de las FARC. Un caso calificado de «genocidio político» (la historia se repite) por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, mientras que la justicia colombiana lo ha declarado «crimen de lesa humanidad» y «crimen de guerra». Pero, lejos de interrumpirse, las relaciones se fortalecieron con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia e Israel, aprobado en 2017 y que entró en vigor durante la presidencia de Iván Duque (2018-2022). Gracias al TLC, más del 94 % de las exportaciones colombianas a Israel consistieron en carbón, a cambio de casi el 50 % de las importaciones en armamento. Al mismo tiempo, Colombia ha pagado caro el mantenimiento de la flota de aviones supersónicos israelíes Kfir, adquiridos a Israel a partir de 1989 y luego en 2008. Cuando en 2024, durante el genocidio en Gaza, el actual presidente progresista Gustavo Petro anunció su intención de suspender las relaciones diplomáticas con Israel, este último amenazó con interrumpir el suministro de repuestos a Colombia. En octubre de 2025, tras el secuestro por parte de Israel de una flotilla humanitaria con activistas colombianas a bordo, Petro ordenó la expulsión de toda la delegación diplomática israelí y revocó el Tratado de Libre Comercio. A finales de 2025, Colombia retiró los antiguos aviones israelíes y formalizó un contrato con Suecia para la adquisición de 17 nuevos cazas Gripen E/F. A modo de conclusión Tras el fin de las dictaduras y los regímenes autoritarios en los años 80 y 90, casi todos los gobiernos de la región, ya sean conservadores o progresistas (con excepción de Cuba, Nicaragua y Venezuela), han establecido o mantenido relaciones militares y de seguridad con Israel, centrándose en cuatro áreas: armamento, sistemas de seguridad, seguridad cibernética e inteligencia, capacitación de las fuerzas de seguridad en la «lucha contra el terrorismo» y la «contrainsurrección». Pero las relaciones actuales serán objeto de la segunda parte de esta nota. [i]Sabini Fernández, L. (2022) ONU 1947: Uruguay en el origen de Israel. Montevideo: Editorial Los Libros. Véase también: Ramos Tolosa, J. (2012) «El primer fracaso de la ONU en Palestina: el “plan de partición”, Pablo de Azcárate y la Comisión de Palestina». Universidad de Valencia. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4721952 [ii]https://www.tni.org/es/art%C3%ADculo/de-las-favelas-y-el-brasil-rural-a-gaza [iii]Bolivia, Brasile, Costa Rica, Repubblica Dominicana, Ecuador, Guatemala, Haiti, Nicaragua, Panama, Paraguay, Perù, Uruguay e Venezuela. [iv]Argentina, Colombia, Cile, El Salvador, Honduras e Messico [v]Durante la votación de la Resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 29 de noviembre de 1947, el delegado cubano, el doctor Ernesto Dihigo, se opuso al plan. Cuba formó parte de un grupo de solo 13 países que votaron en contra de la propuesta, siendo el único país latinoamericano en adoptar esta postura. [vi]https://www.trumanlibraryinstitute.org/israel/ [vii]https://digitallibrary.un.org/record/90717?v=pdf [viii]https://iberoamericana.se/articles/10.16993/iberoamericana.325 [ix]El libro «El militarismo israelí en América Latina», de Isabelle Rikkers y German Romano, publicado por la campaña BDS, aborda el tema en detalle. https://bdscolombia.org/wp-content/uploads/2018/11/El-militarismo-israel-en-Am%C3%A9rica-Latina.pdf [x]https://agenciaajn.com/noticia/salieron-a-la-luz-los-vinculos-entre-israel-y-la-dictadura-en-brasil-107935 [xi]https://brecha.com.uy/colaboraciones-y-silencios/ [xii]https://www.carasycaretas.com.uy/politica/la-politica-exterior-uruguay-las-fuerzas-progresistas-israel-y-los-acuerdos-n85040 [xiii]The political partnership between Israel and authoritarian Uruguay in Taylor & Francis Online. [xiv]https://www.washingtonpost.com/world/the_americas/as-guatemala-pursues-war-criminals-a-dark-secret-emerges-some-suspects-are-living-quiet-lives-in-the-us/2019/12/27/8854efa4-2681-11ea-9cc9-e19cfbc87e51_story.html [xv]https://www.labottegadelbarbieri.org/guatemala-impunita-per-benedicto-lucas-garcia/ [xvi]https://nsarchive.gwu.edu/dos-erres-massacre [xvii]https://comtradeplus.un.org/ [xviii]https://www.iea.org/policies/19162-free-trade-agreement-israel-and-mexico. [xix]https://www.lafeltrinelli.it/mi-confesion-autobiografia-de-carlos-audiobook-mauricio-aranguren-mauricio-aranguren-molina/e/9789179234034?srsltid=AfmBOoq0ipNIkLkmGcusu2MJ0PkJ8_ll2jFkVZfBGOiJnGAnu_VpROXD [xx]La Base TV, https://www.youtube.com/watch?v=nuCt7MK5qhY (minuto 5,58) Marco Consolo, Periodista italiano, residente en Chile. Licenciado en Ciencias Políticas de la Univers. Federico II de Nápoles y encargado de proyectos de cooperación sobre medios de comunicación comunitarios en América Latina.

No nos enfrentamos a Israel, sino a EEUU": ¿cuál es la situación actual en Palestina?

- Sputnik Mundo "No nos enfrentamos a Israel, sino a EEUU": ¿cuál es la situación actual en Palestina? Ante todo, Palestina se enfrenta a Estados Unidos, y no a Israel, que no podría continuar la guerra sin el respaldo estadounidense, señala en una entrevista para Sputnik el exdirector de la Autoridad Palestina para Asuntos de Prisioneros, Ashraf Ajrami. Mientras tanto, el principal frente del conflicto se desplazó a Cisjordania, indica. El Gobierno israelí está interesado en el aumento de las tensiones, que a su vez responde a sus objetivos políticos internos al permitirle ampliar el apoyo electoral. Al mismo tiempo, la escalada se mantiene dentro de los límites que Washington considera aceptables, subraya Ajrami. "En realidad, no nos enfrentamos a Israel, sino a Estados Unidos. Fue precisamente la Administración estadounidense la que dio luz verde a Israel para ampliar la actividad de asentamientos en Cisjordania bajo el paraguas del llamado 'acuerdo del siglo', y es también Estados Unidos quien suministra armas a Israel. Sin el apoyo imperialista occidental, Israel no podría continuar su agresión", enfatiza. El movimiento Hamás, por su parte, se encuentra debilitado frente a Israel debido a la guerra y actúa dentro de las limitaciones regionales, maniobrando dentro de los márgenes permitidos, explica el exfuncionario palestino. Al mismo tiempo, a su juicio, las facciones palestinas no cuentan con el potencial necesario para hacer frente eficazmente a la agresión ni para responder de manera adecuada a ella. Cisjordania, el principal frente en la actualidad "La principal amenaza se concentra hoy precisamente en Cisjordania, donde Israel busca ampliar el proyecto de asentamientos y reforzar el control sobre los territorios con vistas a su posterior anexión", afirma. De acuerdo con él, el actual Gobierno israelí no solo autorizó la creación de cientos de nuevos puestos avanzados de colonos, sino que dio apoyo al terrorismo judío. Al mismo tiempo, las autoridades están impulsando esfuerzos para judaizar la conciencia de los palestinos como parte de un proyecto más amplio de judaización de Jerusalén, señala Ajrami. Esto incluye, en particular, la eliminación de los programas educativos palestinos en las escuelas de Jerusalén Este, su transferencia al control del Ministerio de Educación israelí, su integración en la narrativa israelí, así como la prohibición de enseñar historia palestina y cuestiones de relevancia nacional, llegando incluso a intentos de cerrar estos centros educativos, precisa. ¿Cabe esperar una tercera intifada? A pesar de la creciente presión por parte del Estado judío, "actualmente no se observan indicios de un levantamiento popular palestino", sugiere el interlocutor de Sputnik. Además, los palestinos están siendo presionados para que lleven a cabo acciones aisladas en Cisjordania, lo que, en su opinión, responde a los intereses del Gobierno israelí de cara a las elecciones y se utiliza para justificar la política de limpieza étnica, concluye. El 9 de octubre de 2025, Israel y Hamás, con la mediación de Egipto, Catar, EEUU y Turquía, acordaron implementar la primera fase del plan de paz presentado por el presidente estadounidense, Donald Trump. Al día siguiente, entró en vigor un alto el fuego en Gaza. Según el acuerdo, las tropas israelíes se retiraron hasta la denominada línea amarilla, y mantienen el control de más del 50% de la Franja. En enero pasado, el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, anunció el inicio de la segunda fase del plan de paz para Gaza, que prevé la creación de un gobierno tecnocrático transitorio, el desarme de Hamás y la transición del alto el fuego hacia la reconstrucción del territorio. Sin embargo, el proceso se estancó debido a las contradicciones fundamentales entre las partes en torno al desarme del movimiento palestino y la retirada de las tropas israelíes.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

La Junta de Paz utiliza los fondos para la reconstrucción de Gaza para borrar las pruebas del genocidio israelí

Recomiendo: La Junta de Paz utiliza los fondos para la reconstrucción de Gaza para borrar las pruebas del genocidio israelí Por The Cradle News | 02/09/2026 | Mentiras y medios, Palestina y Oriente Próximo Fuentes: The Cradle. Crédito de la foto: periódico Ha-Macom. Traducido del inglés por Marwan Pérez para Rebelión Israel ha retirado unilateralmente cientos de miles de toneladas de escombros que contienen los cuerpos de miles de palestinos de Gaza, en preparación para una ocupación y colonización a largo plazo del enclave. La Junta de Paz del presidente estadounidense Donald Trump está financiando directamente las operaciones de retirada de escombros y pavimentación de carreteras en toda Gaza, borrando así las pruebas del genocidio israelí y allanando el camino para la anexión y el asentamiento judío en la Franja. El investigador y escritor político palestino Muhammad Shehada, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, informó el 27 de agosto que la Junta de Paz está «pagando los gastos del traslado encubierto de escombros (mezclados con cadáveres) fuera de Gaza por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel«. «El dinero proviene de los fondos para la reconstrucción de Gaza», destacó Shehada. Hasta la fecha, solo Estados Unidos, Marruecos y los Emiratos Árabes Unidos han aportado fondos al Consejo de Paz. Según informes, diplomáticos de la UE informaron a Shehada que «Israel ha estado trasladando discretamente cientos de miles de toneladas de escombros mezclados con cadáveres fuera de Gaza para enterrar las pruebas de su genocidio». «Cuando la UE preguntó a Israel por qué o si filtraban los restos humanos de entre los escombros, nunca obtuvimos respuesta», añadió Shehada. Desde el inicio de su genocidio en Gaza, Israel ha asesinado al menos a 73.000 palestinos, en su mayoría mujeres y niños. Miles más permanecen sepultados bajo los escombros de sus hogares destruidos. Al retirar los escombros antes de que se pueda llevar a cabo una búsqueda de víctimas con maquinaria pesada, los palestinos no sabrán si sus familiares están muertos o secuestrados por las fuerzas israelíes y retenidos en su red de centros de tortura. Shehada indica que la prueba de la participación de la Junta de Paz en la financiación de la remoción de escombros se encuentra en un documento de licitación publicado por la junta el 20 de mayo de 2026, en el que se buscaban contratistas para trabajos de «nivelación y compactación» en Gaza. Según informa Shehada, una empresa israelí, Terra Firma, ha estado retirando escombros en Gaza utilizando maquinaria pesada diseñada para triturar los restos y convertirlos en polvo, incluso para ayudar al ejército israelí a construir carreteras, concretamente cerca de Erez. Como resultado, la Junta de Paz «está pagando, compensando, subvencionando y ayudando activamente a empresas israelíes, contratistas, al ejército israelí y al gobierno israelí por estas operaciones de retirada de escombros y pavimentación de carreteras», escribe el Gaza Herald . «Estas operaciones borran sistemáticamente las pruebas de crímenes de guerra y profanan restos humanos», añadió el Herald , ya que no se toman medidas para separar los restos de las víctimas de los escombros ni para preservar las posibles fosas comunes cubiertas por las carreteras recién construidas. Al mismo tiempo, infraestructuras civiles críticas como las redes de agua, los sistemas eléctricos, las instalaciones de alcantarillado, los hospitales y las panaderías permanecen deliberadamente sin reparar. Según el Dr. Ramy Abdu, un destacado defensor palestino de los derechos humanos, la Junta de Paz «actúa como una tapadera estructural para las continuas expropiaciones de tierras y los desplazamientos forzosos». La Junta de Paz se creó tras el “alto el fuego” de octubre de 2025, respaldado por Estados Unidos. Trump declaró que la junta supervisaría la reconstrucción de Gaza, supuestamente en beneficio de los palestinos. Sin embargo, en los últimos 10 meses, «las fuerzas israelíes han intensificado una campaña sistemática de eliminación en la zona de Gaza que está directamente bajo su control», según una investigación de New Humanitarian . «En esta zona prácticamente despoblada, Israel ha estado arrasando lo que queda, prendiendo fuego a los campos y destruyendo con excavadoras pueblos y comunidades agrícolas que antes eran verdes», constató New Humanitarian . La actividad del ejército israelí indica que está creando «un lienzo en blanco» en Gaza y estableciendo la infraestructura necesaria para la ocupación a largo plazo y la anexión final de la Franja. Los líderes israelíes han dejado clara en repetidas ocasiones su intención de llevar a cabo una limpieza étnica de Gaza, eliminando a sus aproximadamente 2 millones de palestinos para allanar el camino al establecimiento de asentamientos para que los israelíes judíos vivan en las ruinas de ciudades y pueblos palestinos. Fuente: https://thecradle.co/articles/board-of-peace-using-gaza-reconstruction-funds-to-erase-evidence-of-Israels-genocide#google_vignette Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

martes, 1 de septiembre de 2026

Occidente encarado hacia la guerra mundial

Recomiendo: Occidente encarado hacia la guerra mundial Por Glenn Diesen | 01/09/2026 | Mundo Fuentes: rafaelpoch.com/ A medida que Occidente se prepara para una guerra perpetua con la promesa de traer una paz perpetua, se sacrificarán las normas que legitimaban a la potencia hegemónica. La libertad de expresión, la libertad de navegación, las normas del sistema financiero internacional, el comercio internacional y otras normas que garantizaban un mundo abierto y conectado están siendo arrasadas. Lo que antes eran principios sagrados se abandonan con el apoyo de grupos yihadistas y fascistas, llegando incluso a hacer aceptable el genocidio. La diplomacia se tacha de «apaciguamiento» e incluso el miedo a la guerra nuclear se descarta con ligereza como una capitulación ante el chantaje nuclear. La cuestión más importante de los sistemas sociales es: ¿qué es lo que crea orden en la gestión de intereses contrapuestos? En materia de seguridad internacional, debemos, por tanto, plantearnos la pregunta: ¿cómo gestionamos los intereses de seguridad contrapuestos de los Estados? Hace mucho tiempo que no nos planteamos esta pregunta, ya que el orden mundial posterior a la Guerra Fría se organizó en torno a la hegemonía colectiva de Occidente. Un sistema hegemónico no gestiona los intereses de seguridad contrapuestos de los Estados, sino que busca la estabilidad, el orden y la paz a través del dominio. Sin embargo, esa hegemonía ya no existe y debemos volver a abordar los intereses de seguridad contrapuestos de los Estados. La hegemonía como valor universal Abordar las preocupaciones de seguridad de otros Estados resulta especialmente difícil para una antigua potencia hegemónica, ya que se percibe como una traición a los valores universales. Las potencias hegemónicas siempre tratan de legitimar su dominio como un bien común, razón por la cual los intereses y privilegios particulares de la potencia hegemónica se presentan como «valores universales». Occidente ya no habla de la seguridad internacional en términos de intereses de seguridad contrapuestos, sino de valores universales. El orden mundial de la hegemonía liberal posterior a la Guerra Fría presentaba la hegemonía colectiva de Occidente como una «fuerza del bien» que, supuestamente, promovía los valores democráticos liberales. La clase política occidental, surgida en las últimas décadas, abrazó plenamente una ideología basada en la teoría de Fukuyama sobre el «fin de la historia», según la cual el mundo se unificaría bajo la democracia liberal y el liderazgo occidental. La hegemonía liberal se convirtió en una norma hegemónica, ya que estos valores universales solo podían prevalecer bajo el dominio occidental. Acciones previsibles de una potencia hegemónica en declive Es previsible que una potencia hegemónica en declive intente debilitar a las potencias emergentes, y que todos los «valores universales» que ya no sustenten su hegemonía pueden tirarse por la ventana. ¿Cuál es la respuesta previsible de la antigua potencia hegemónica? La respuesta previsible sería una guerra económica contra China para impedir su ascenso tecnológico y económico y, si eso no funciona, escalar hasta una guerra real. En Europa, la hegemonía puede restablecerse mediante el expansionismo de la OTAN y guerras por poder para debilitar a Rusia como potencia rival. En Oriente Medio, Irán sería el principal objetivo de un cambio de régimen o de destrucción, al ser la principal potencia rival en la región. El hemisferio occidental debe volver a someterse a la Doctrina Monroe, África se convertirá en un campo de batalla por la influencia y los aliados de la potencia hegemónica deberán pagar tributo. Sin embargo, la hegemonía ya ha desaparecido. China puede resistir la coacción económica, Rusia puede contrarrestar el expansionismo de la OTAN, Irán ha derrotado triunfalmente a EE. UU. y la sobreexpansión imperial de Washington se ha acelerado ahora mucho más allá de lo que es sostenible. No hay soluciones a la crisis económica que se avecina que puedan salvar la situación. Reflexiones sobre la paz en un mundo multipolar ¿Solo puede haber paz si la economía y la tecnología estadounidenses dominan a China? ¿Solo puede haber paz en Europa si persiste el expansionismo de la OTAN y esta puede atacar a otros Estados sin obstáculos? ¿Solo puede haber paz en Oriente Medio si se produce un cambio de régimen o se destruye a todos los Estados rivales de Occidente en la región? ¿Solo pueden existir la paz y el orden si Occidente puede entrometerse en los asuntos internos de otros Estados? Si se pregunta a los fundamentalistas ideológicos de Occidente qué es lo que crea el orden, la respuesta siempre hará referencia a alguna forma de «valores universales» vinculados a la hegemonía occidental. Nuestro mayor reto en Occidente es adaptarnos a una nueva distribución internacional del poder: ¿cómo logramos la paz y el orden en un mundo poshegemónico? Occidente optará por la guerra Abandonar las ideologías hegemónicas y desarrollar, una vez más, sistemas que gestionen intereses de seguridad contrapuestos no es fácil. La nueva clase política surgió en las últimas décadas desde la convicción de que desempeñaba un papel único en la historia: era responsable de la transición de un mundo antes caótico a otro más benigno, justo y estable. En una nueva y virtuosa misión civilizadora, Occidente dominaría a perpetuidad, y ello redundaría en beneficio de toda la humanidad. En cambio, se encuentra presidiendo una era que pone fin a 500 años de dominio occidental. En un entorno así, los fundamentalistas ideológicos de Occidente se negarán a debatir la adaptación a la nueva distribución internacional del poder. Desde luego, no abordarán las preocupaciones en materia de seguridad de los Estados rivales, algo que se percibe como una traición a los valores universales. En cambio, vemos cómo los halcones militantes ganan terreno rápidamente si logran promover la ilusión de que una gran guerra puede restaurar la época dorada. A medida que Occidente se prepara para una guerra perpetua con la promesa de traer una paz perpetua, se sacrificarán las normas que legitimaban a la potencia hegemónica. La libertad de expresión, la libertad de navegación, las normas del sistema financiero internacional, el comercio internacional y otras normas que garantizaban un mundo abierto y conectado están siendo arrasadas. Lo que antes eran principios sagrados se abandonan con el apoyo de grupos yihadistas y fascistas, llegando incluso a hacer aceptable el genocidio. La diplomacia se tacha de «apaciguamiento» e incluso el miedo a la guerra nuclear se descarta con ligereza como una capitulación ante el chantaje nuclear. Al rechazar un sistema que busca el orden y la paz gestionando intereses de seguridad contrapuestos, Occidente ha optado por la guerra para restaurar su inalcanzable paz hegemónica. (Publicado en: The West on the Path to World War – Glenn Diesen’s Substack ) Fuente: https://rafaelpoch.com/2026/08/21/occidente-encarado-hacia-la-guerra-mundial/#more-2674