miércoles, 3 de noviembre de 2021

Velasco y Castillo

erú Velasco y Castillo Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someone Por César Zelada | 03/11/2021 | América Latina y Caribe Fuentes: Rebelión El presidente Castillo, lanzó su segunda reforma agraria, entre bombos y platillos, utilizando fraseología velasquista. Velasco irrumpió en un escenario político signado por un impresionante asenso de la lucha de clases (huelgas obreras y una revolución social campesina). Es así como, Velasco, interviene con un golpe de Estado militar, como un “bonaparte” (arbitro), entre las clases sociales en contienda, para “poner orden” y tratar de pasar de un régimen político terrateniente a uno de capitalismo industrial-financiero moderno. Por otro lado, Castillo, un líder sindical destacado, interviene con aspiraciones bonapartistas (y una política también de corte nacionalista), en un contexto también de crisis del régimen político capitalista (que parió Velasco), y de una gran convulsión social, que tiene como precedentes el estallido social del 14N y la huelga obrera rural de diciembre, que puso contra las cuerdas al establishment. Pero a diferencia de Velasco, Castillo, llega al poder a través de las elecciones democráticas burguesas. Velasco tenía como base de apoyo al Ejército, en particular, y a las FF.AA., en general, ganándose el calificativo de dictador. Y según el historiador Zapata, “había varias facciones en su seno como la derechista vinculada a la Marina, la centrista vinculada a la Fuerza Aérea y la izquierdista vinculada al Ejército”. Mientras que Castillo asume el poder basándose en los movimientos sociales como el campesino y el magisterial y un partido político que se reclama marxista y estructurado, principalmente, en la pequeña burguesía radicalizada-académica andina (y en la Amazonìa en menor medida). Velasco rompe con el poder terrateniente legalizando la toma de tierras que los campesinos de los Andes habían ejecutado de facto, mientras que, en el Norte, el propio general se vio obligado a expropiar a grupos terratenientes como los Romero a cambio de títulos de deuda y de darles el control del BCP (que expropió a los dueños italianos), sentando las bases para lo que es hoy el poderoso grupo Alicorp. Todo esto en aras del desarrollo de un capitalismo nacional. Por su lado, Castillo, plantea una segunda reforma agraria (SRA), que niega a “Velasco” al decir que no va a expropiar al nuevo poder terrateniente agroindustrial-inmobiliario vinculado al Imperialismo financiero. La SRA es ambigua ya que habla de franja de precios (el cual existe desde el 2001), en un país que tiene varios TLC con las potencias mundiales. Según el especialista Milciades Ruiz, la aplicación de aranceles a productos como el maíz, implicaría el aumento de otros productos importados como el pollo. Por otro lado ¿Cómo industrializar si en los grandes proyectos como Chinecas, Olmos, etc. los agricultores, son convidados de piedra? No obstante, a pesar del callejón sin salida al que nos llevó el nacionalismo burgués velasquista (que según historiadores como Adolfo Quiroz fue uno de los más corruptos debido a indemnizaciones insostenibles y la multiplicación de la deuda externa), Velasco tuvo el coraje de nacionalizar (expropiando a los expropiadores), las empresas que estaban en manos del Imperialismo. Mientras que Castillo, está invitando al Imperio del Norte a invertir garantizándole “seguridad jurídica”. Por estas razones, no es casualidad, que el poderoso empresario reaccionario y agroindustrial como Fernando Cilloniz, haya declarado en una entrevista a Enrique Castillo, “que él está tranquilo con la SRA”. Velasco, aprendiendo de la revolución cubana y con el fin de bonapartizarse y legitimarse, desarrolló una estrategia de concesiones obreras (por eso el soporte del estalinista PC-U), y un aparato de movilización de masas denominado SINAMOS donde uno de sus operadores políticos fue el ex guerrillero Héctor Bejar, que no le sirvió de mucho ya que su política nacionalista lo llevó a un callejón sin salida nombrando como premier al que luego le daría el golpe de estado: Francisco Morales Bermúdez. Por su lado, Castillo, a pesar de ser un sub-producto de las movilizaciones de masas como la combativa huelga magisterial del 2017, en vez de potenciar a los movimientos sociales a través de concesiones (aumento salarial, CAS-nunca más, leyes contra la usura bancaria, eliminación de los ceses colectivos, vivienda popular, etc.), y elaborar un Plan de Lucha para poner contra la pared a la elite agroindustrial-financiera-inmobiliaria, cede frente a la derecha y, a la par, crea, a la defensiva, el Frente Nacional por la Democracia y la Gobernabilidad (FNDG), como un organismo de contención de masas (que se mostró incapaz para defender a Maraví), y por eso no articula con los gremios indígenas y campesinos en lucha (que están tomando instalaciones de Plus Petrol en la selva, bloqueando carreteras en Cotabambas, Ayacucho, Puno, etc.), ya que el fin de este Frente es confiar más en las negociaciones políticas en las alturas (en perspectiva de las elecciones y envalentonando a la derecha), cediendo terreno y desmoralizando a algunos sectores que votaron por Castillo en el sur del país (según IEP, baja de 58% al 42%). Es por esto que Castillo en vez de aprovechar la experiencia de Béjar en el SINAMOS, le pidió su renuncia a la Cancillería, contando para esto con la venia del FNDG. César Zelada. Director de la revista La Abeja obrera (teoría, análisis y debate). Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. PUEBLOS ORIGINARIOS Panamá Lo que no se dice de la separación de Colombia Olmedo Beluche03/11/2021 Perú Velasco y Castillo

Mapuches en Chile: "Nosotros no somos quienes hemos declarado la guerra al Estado"

Conflicto mapuche en Chile: "Nosotros no somos quienes hemos declarado la guerra al Estado" ayer (actualizado: hace 15 horas) Sputnik habló con autoridades del movimiento autonomista mapuche, para quienes la declaración del estado de excepción en el sur de Chile por parte del presidente, Sebastián Piñera, es una respuesta desesperada de las autoridades frente a la recuperación de tierras realizada por comunidades indígenas. Tras la declaración de estado de excepción por parte del presidente de Chile, Sebastián Piñera, en las regiones de la Araucanía y el Biobío, zona del Wallmapu —territorio histórico mapuche en lengua mapudungún— y pocos días antes de su extensión, se realizó un trawün (asamblea o reunión) convocado por comunidades mapuche y la organización política Coordinadora Arauco Malleco (CAM) en un predio en disputa territorial con la industria forestal. Al encuentro tradicional en el Lof (espacio territorial) Colpi Avellano de la comuna de Traiguen, viajó Sputnik para conocer uno de los procesos de recuperación y control territorial que están realizando estas comunidades, en medio del despliegue de la Fuerzas Armadas chilenas que realizan labores de seguridad y orden público a partir de las facultades especiales que les otorga este estado de excepción constitucional. "Este trawün hoy día se desarrolla en un contexto muy particular, estamos dentro de lo que se entiende como un estado de emergencia decretado por el Estado chileno y nosotros lo hemos interpretado como una medida desesperada de este Estado a la hora de salvaguardar los intereses del empresariado comprometido contra la lucha con nuestro pueblo", explica Héctor Llaitul, vocero de la CAM. "Aquí estamos en un predio que se suponía forestal y hoy está de manos de un proceso de recuperación para una comunidad", señala Llaitul. "Estamos en este momento desarrollando una parte importante de nuestra lucha que es nutramcan [conversaciones] y que es hacer trawün, deliberar y reforzar todo este proceso de control territorial que está haciendo esta comunidad, articulada a otras comunidades", agrega. Para la werken (vocera) del Lof Peleco Pidenko de Lumaco, Orfelina Alcaman, "toda esta arremetida que tiene el Estado" hacia el pueblo mapuche no es algo nuevo. "Nosotros sabemos y tenemos claros que esto no es ahora, esto es algo que se viene dando de los inicios de la invasión que tiene nuestro pueblo". "Por más que quieran amedrentar esta lucha, por más que quieran hacernos decaer como pueblo, eso no lo van a conseguir... Nosotros somos un pueblo que ha resistido durante mucho tiempo y que tiene la fuerza y las capacidades de seguir haciéndolo", enfatiza la werken. Consultados sobre qué actitud van a adoptar frente a esta "arremetida" y a la movilización de fuerzas militares dentro del Wallmapu, uno de los voceros señala que son justamente estos trawünes "los espacios para buscar y definir las estrategias al interior de las comunidades para poder enfrentar la militarización" en la zona. Según lo expresa el lonko (jefe) de la comunidad de Temulemu Juan Pichún, "nosotros no somos quienes le hemos declarado la guerra al Estado. Nosotros lo que hacemos es la autodefensa y la resistencia de los espacios ya ganados. Y va a seguir siendo ese el discurso, vamos a seguir en ese camino, seguir haciendo el llamado de los espacios ya ganados de mantenerlos firme, y posicionarse las comunidades en esos espacios". Control territorial y autonomía frente a la militarizacion. Según explican los voceros de las comunidades mapuche y la CAM reunidos en Traiguén, las comunidades mapuche deben enfrentar la que consideran una permanente militarización de la zona con el control territorial de aquellas tierras ancestrales que estaban en manos de las empresas forestales y que ellos han recuperado. "Aquí estamos ante una experiencia de control territorial, que es la plataforma que nosotros proponemos a los procesos de recuperación territorial que emprendemos y que han sido asumidos por comunidades que están en resistencia. Eso entendido como la forma, tanto simbólica, cultural, material también, de hacer un proceso de transformación de esta realidad nefasta con la presencia de las forestales en nuestro territorio", detalla Llaitul. Estas experiencias de control territorial se han ido masificando, según explica el vocero de la CAM, "y ya hay un control de zonas que nos permitiría la reconstrucción del Lof, que son estrictamente los centros por excelencia mapuche, donde tenemos todos los elementos que nos particularizan como pueblo nación, como cultura distinta a la cultura huinca, o cultura distinta al mundo occidental no mapuche". "Nosotros estamos por establecer zonas liberadas mapuche en donde tengamos procesos de autonomía más concretos, de soberanía, en donde podamos ejercer mediante nuestras propias autoridades tradicionales y también el desarrollo de esta capacidad de autogobernarnos, que nos fue despojada en los tiempos de la ocupación de esta territorialidad ancestral", puntualiza. Para la werken Alcaman, las comunidades mapuche que se encuentran en procesos de resistencia en los territorios ancestrales tienen "capacidades de sobra como para hacer una vida autónoma". "Nosotros ejercemos el control territorial, nosotros desarrollamos autonomía dentro de nuestras comunidades, lo que nos permite llevar una vida sana, saludable, porque nosotros no consumimos los productos que ellos venden en los mercados, por ejemplo, son mínimas las cosas, ya sean útiles de aseo lo que nosotros vamos y buscamos en ciertos puntos", afirma. Juan Pichún advierte que tras recuperar un predio hay un proceso lento para recuperar la tierra y que brote nuevamente el agua y los arboles nativos. "En cinco años más recién este espacio va a estar liberado de todos estos pinos, estos troncos, y ahí se va a ver el fruto del trabajo, y se van a ver semillas, los animales, y la flora y fauna van a volver". Mural por Camilo Catrillanca - Sputnik Mundo, 1920, 16.01.202 Para el lonko es este trabajo de control de los predios y de autonomía "lo que hoy día le duele a este Gobierno y le va a doler a todos los otros gobiernos". Porque como explica la autoridad mapuche, "alguna vez nos catalogaron de bárbaros, de incivilizados, hoy día de terroristas, después de narcoterroristas", y son justamente un grupo de mapuche, "indiecitos, como nos decían", los que tienen la capacidad de "pelearle metro a metro el territorio a las forestales". "No tienen la capacidad o no tienen la garantía, hoy día, de poder ellos sacar sus pinos o eucaliptos de los territorios, lo están haciendo las comunidades, las comunidades están ejerciendo el control sobre el territorio", asegura el lonko. Frente a este avance del movimiento mapuche autonomista que "ha hecho posesión de cierta territorialidad para reconstruir su pueblo nación", las autoridades han respondido con la presencia de las Fuerzas Armadas en el Wallmapu, según HéctorLlaitul. "Ocurre esto de la militarización, el estado de emergencia y la presencia de militares en el Wallmapu, porque existe, de parte del movimiento mapuche, ya sea con la direccionalidad de la CAM o de otras expresiones autonomistas revolucionarias, existe en este momento una basta territorialidad recuperada, y que esta basta territorialidad recuperada ha sido principalmente en contra de la industria forestal". Junto con la declaración y prolongación del estado de emergencia, debido a que "la región de La Araucanía y el Biobío han sufrido gravemente lo efectos de la violencia, los ataques de bandas del crimen organizado, de terrorismo, de narcotráfico, de robo de madera", como lo justificó el mandatario chileno, el presidente del partido oficialista Renovación Nacional, Francisco Chahuán, presentó una querella criminal por asociación ilícita terrorista contra las distintas agrupaciones de la llamada Macrozona Sur, que comprende los territorios del Wallmapu. "Esta querella criminal busca que se investiguen todas las organizaciones que han sembrado el terror en La Araucanía. Hemos tenido acciones de parte de la CAM, de la Resistencia Mapuche Malleco y de tantas otras", sostuvo a la prensa. Las acusaciones de terrorismo o narcoterrorismo son rechazadas rotundamente por la werken de Lumaco, Orfelina Alcaman: "Es simple y es sencillo, nosotros desarrollamos vida y autonomía, nosotros no hacemos vandalismo, nosotros no somos narcotraficantes dentro de las comunidades. Nosotros tenemos trabajos productivos, ustedes pueden ir y ver los enormes desarrollos que nosotros desarrollamos dentro de la comunidad", dice. "Entonces no nos pueden tratar a nosotros de flojos, o de narcoterroristas, o de gente que vive a la asistencia del Estado, nosotros no desarrollamos eso, nosotros somos completamente autónomos", agrega. Una opinión similar expresa Llaitul, quien sostiene que "la construcción de esta narrativa no es nueva, toda vez que se intenta convencer al ciudadano común, incluso tratar de llevarlo a niveles internacionales, de que nuestra lucha tiene esos componentes nefastos de estar involucrada con el narcotráfico o el crimen organizado, lo cual nosotros desmentimos de forma categórica." Para Orfelina, el Estado no quiere ni ha querido escuchar sus demandas ancestrales. "Cuando se hace oídos sordos, nosotros decimos: vamos a seguir caminando en esta misma senda de la reconstrucción de nuestro pueblo, ejerciendo el control territorial para poder así desarrollar autonomía. Es lo que hemos venido diciendo todo el tiempo, pero no se nos escucha. Entonces si a esta forma de vida se le llama terrorismo, bueno, ahí que les quede al resto". Frente a la posibilidad de que se logre alguna salida al conflicto, los werkenes señalan tener la voluntad política de buscar una solución y generar "un diálogo necesario", pero consideran indispensable contar con observadores internacionales como garantes, y a partir de eso "tratar de ser actores también políticos dentro de lo que es una eventual salida". Son escépticos porque creen que al Estado chileno no le conviene ser visto "desde afuera como un Estado fascista que reprime a un pueblo originario, que lo reprime con la bota militar". Ni tampoco le conviene al empresariado que haya observadores internacionales como garantes en este posible diálogo, porque ese empresariado "quiere esconder que tienen predios al interior de zonas mapuche y que las políticas del Estado se han negado a la restitución a las comunidades". "Quieren negar que ellos están devastando nuestros territorios, depredando prácticamente los suelos y el medio ambiente y la territorialidad ancestral de la que nosotros reivindicamos con mucho orgullo. Quieren esconder que siguen siendo subvencionados, y siguen siendo bonificados por el Estado", señalan. Chile y el doble rasero ante las demandas del pueblo mapuche Tras la extensión del estado de emergencia, más de 2.000 efectivos de las Fuerzas Armadas están desplegados en la zona del Wallmapu, realizando trabajo logístico, tecnológico, de comunicaciones, de vigilancia y patrullaje. Ante tal escenario, las comunidades movilizadas tienen solo una respuesta: "Siempre lo hemos dicho, nosotros no vamos a retroceder. A pesar de que pongan el estado de excepción nosotros no vamos a retroceder, lo que estamos haciendo es avanzar. Hoy día la gente ya perdió el miedo, y la gente, su punto, es la reconstrucción del pueblo Nación en el territorio", sostiene el lonko Pichún.

martes, 2 de noviembre de 2021

El problema es el capitalismo y no el clima

El problema es el capitalismo y no el clima Por Julio C. Gambina | 02/11/2021 | Opinión Fuentes: Rebelión Coincidieron este fin de semana dos cónclaves mundiales centrados en el debate sobre el “calentamiento global”, la COP 26 en Glasgow, Escocia y el G20 en Roma, Italia. La preocupación común es el clima, en un marco de crisis económica evidente, con desigualdad social creciente, precios en alza preocupante y el deterioro ambiental derivado de la emisión de gases de efecto invernadero producido por la forma de producción contemporánea. El impacto sobre el ambiente es un problema acelerado desde tiempos de la revolución industrial (1750), agigantada luego de la segunda posguerra (1945) y de manera descontrolada en las últimas tres décadas (1990-2021). La forma capitalista de producción conlleva estos resultados. Un resumido y didáctico análisis nos presenta Michael Roberts en su blog[1], graficando las estadísticas de las responsabilidades en la emisión de CO2, con China a la cabeza en la actualidad y EEUU lejos, en el acumulado histórico del desarrollo capitalista. Señala el autor británico que China “es el mayor emisor de CO2 del mundo” desde su lugar de país con mayor población en el planeta y fabricante exportador del mundo. Agrega que “las emisiones acumuladas en la atmósfera en los últimos 100 años provienen de los ricos anteriormente industrializados y ahora consumidores de energía del Norte”. Destaca que EEUU es responsable de acumular la emisión “del “20% del total mundial. China ocupa un segundo lugar relativamente distante, con un 11%, seguida de Rusia (7%), Brasil (5%) e Indonesia (4%).” En esa estadística aparece Argentina en el 14° lugar. El tema es importante y en el blog del FMI se puede leer un análisis relativo al tema y América Latina y el Caribe.[2] En el texto señalan que “Las emisiones netas de gases de efecto invernadero (GEI) de la región concuerdan con su tamaño económico y población, alrededor del 8 por ciento del total mundial. Pero la composición de las emisiones en ALC es muy diferente que la de otras regiones.” Se enfatiza a continuación que “El sector energético contribuye mucho menos a las emisiones totales en ALC (43 por ciento) en comparación con la media mundial (74 por ciento). La agricultura, en cambio, contribuye 25 por ciento, frente a una media mundial de 13 por ciento. El uso de la tierra, el cambio del uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS) contribuyen 19 por ciento, mucho más que la media mundial apenas superior a 1 por ciento.” Ultima oportunidad Pueden utilizarse otras fuentes informativas y queda claro que no se puede ocultar la catástrofe que amenaza a la humanidad, y los Estados nacionales y sus articulaciones globales transitan de cumbres en cumbres para definir compromisos que no cumplen. El resultado es alarmante al punto que el Secretario General de Naciones Unidas sostiene que “Si no se actúa con determinación, nos estamos jugando nuestra última oportunidad, literalmente, de cambiar el rumbo de las cosas”.[3] La alarma es un llamado de atención al orden productivo, sustentado en la explotación creciente de la fuerza de trabajo, con menos seguridad social, y en el recurrente y extendido saqueo de los bienes comunes en el orden global, estimulando un consumo en las élites que afecta las condiciones de vida del conjunto de la sociedad. No hay solución al “calentamiento global” si no se asumen medidas sobre ámbitos estratégicos de la producción mundial, caso de la energía, la agricultura, el transporte, los servicios públicos esenciales, la salud, la educación, tendientes a limitar y reducir la emisión de gases de efecto invernadero, algo que no puede quedar en manos del “mercado”, es decir de los inversores privados, las corporaciones transnacionales, en busca de ganancias y rentabilidad de sus capitales. El cometario apunta tanto hacia el poder de las transnacionales petroleras y gasíferas, de la alimentación y la biotecnología, entre muchas otras, como a la discusión sobre las políticas de los Estados nación y los organismos mundiales relativos al para qué, cómo y cuanta energía y producción, orientada a que necesidades satisfacer. Son comentarios extensivos hacia la alimentación y, por ende, más pensamiento y acción en satisfacer demandas sociales y derechos a la alimentación y a la energía que estimular mercados, precisamente en un momento donde el alza de precios se concentra en ambas producciones estratégicas para la reproducción de la cotidianeidad social y natural. La solución provendrá más de las luchas y resistencias populares, especialmente de formas alternativas de producción y reproducción socioeconómica que, de decisiones públicas de los Estados Capitalistas, en cumbres como las del G20 en donde se proponen discutir sobre las desigualdades y el aceleramiento de la recuperación económica. Ambas cuestiones son resultado de la forma capitalista de organización de la sociedad. Es lógico que el régimen del capital promueva el restablecimiento de la tasa de ganancia antes que la satisfacción de millones de empobrecidos en los pueblos del mundo. Eso es la desigualdad, producto del orden capitalista. Cambiar el modelo productivo y de desarrollo es la base para organizar un orden económico y social que remedie el daño ecológico y asegure la reproducción metabólica del planeta. Notas: [1] Michael Roberts. “Cop-out 26”, en: https://thenextrecession.wordpress.com/2021/10/28/cop-out-26/ [2] Anna Ivanova, Julie Kozack, Sònia Muñoz, y Jorge Roldos. Blog del FMI. “Cambio climático en América Latina y el Caribe: Retos y oportunidades”, en: https://blog-dialogoafondo.imf.org/?p=16475 [3] Antonio Guteres, en: https://news.un.org/es/story/2021/10/1499162 Julio C. Gambina. Doctor en Ciencias Sociales, UBA. Profesor Titular de Economía Política en la UNR. Integra la Junta Directiva de la Sociedad Latinoamericana y caribeña de Economía Política y Pensamiento Crítico, SEPLA. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Las causas internas de la inevitable caída de EEUU

Las causas internas de la inevitable caída de EEUU © REUTERS / Kevin Lamarque Siempre se supo que los grandes imperios derrapan por razones culturales y políticas internas, mucho antes de ser atacados por fuerzas exteriores que terminan sepultando su dominación. Así sucedió en la historia y así está sucediendo ahora con la decadencia de EEUU. Dos artículos recientes avalan esta afirmación. El analista de Asia Times, Spengler (seudónimo de David Goldman) titula su columna "La corrupción imperial de las élites estadounidenses se compara con la Guerra del Opio". La profesora de psicología en la Universidad Estatal de San Diego, Jean Twenge, tituló su análisis en The Atlantic, ya en 2017, "¿Los teléfonos inteligentes han destruido una generación?". Según la profesora, en su país los adolescentes "están al borde de una crisis de salud mental", no tienen opción de una vida sin iPads o iPhones y pasan la mayor parte del día solos en sus habitaciones pegados a los teléfonos. Está investigando las diferencias generacionales durante 25 años y llega a conclusiones dramáticas. En comparación con los llamados Millenials, Twenge dice: "Las experiencias que tienen todos los días son radicalmente diferentes a las de la generación que llegó a la mayoría de edad unos años antes que ellos". La generación posterior a la crisis de 2008 es la primera que fue formada por los teléfonos inteligentes. "La llegada del teléfono inteligente ha cambiado radicalmente todos los aspectos de la vida de los adolescentes, desde la naturaleza de sus interacciones sociales ha afectado su salud mental. Aunque encuentra aspectos positivos, cree que psicológicamente son más vulnerables ya que "las tasas de depresión y suicidio en adolescentes se han disparado desde 2011". Agrega que el auge del teléfono inteligente y las redes sociales ha provocado "un terremoto de una magnitud que no habíamos visto en mucho tiempo", y que "están teniendo efectos profundos en sus vidas y los están haciendo muy infelices". Duermen menos, socializan poco, son más susceptibles a las enfermedades, al aumento de peso y la presión arterial alta, y sobre todo tienen escaso o nulo compromiso. Es evidente que una sociedad anclada en estos comportamientos tiene poco futuro, por lo cual China decidió desatar una "guerra contra los videojuegos", imponiendo serias restricciones a los menores ya que los considera "el opio de la mente". En la misma dirección, Spengler sostiene que "China se encuentra hoy con respecto a los Estados Unidos como lo estaban los Estados Unidos y Alemania con respecto a Gran Bretaña a fines del siglo XIX". Recuerda que fue Inglaterra quien descubrió la bombilla eléctrica, pero que no pudo comercializarla por "la corrupción del imperio". "Los mejores y más brillantes de Gran Bretaña se dedicaron al servicio colonial, y amasaron fortunas con la venta de textiles británicos a la India, opio indio a China y té y sedas chinas a Occidente". Mientras estadounidenses y alemanes construyeron fábricas a principios del siglo XX, los británicos se dedicaron a ganar fortunas con métodos que define como "corruptos", razón del declive de la isla. Algo similar está sucediendo ahora, cuando la riqueza de EEUU se concentra en una ínfima minoría y generaciones enteras de jóvenes "se alimentan de una cultura de hedonismo despreocupado que valora la autoexpresión individual como una cuestión de dogma religioso al tiempo que impone una conformidad viciosa". Según Spengler, Internet no es una burbuja y tiende a crecer casi ilimitadamente, pero la compara con el consumo de opio en los siglos XIX y XX, una droga social. "Lo que cautiva a los verdaderos creyentes de Internet es la descarga ilimitada de entretenimiento barato y lascivo: pornografía, música popular, chismes, coqueteos, juegos de rol de fantasía y, por supuesto, compras". El problema es que Internet es la gran impulsora de los mercados globales, mientras destruye la cohesión social y genera una falsa impresión de crecimiento económico: mientras las economías están paralizadas las bolsas siguen cotizando al alza. Las imágenes de estas descripciones nos remiten, casi naturalmente, a la decadencia del imperio romano, que al verse carcomido por dentro fue presa fácil de las invasiones "bárbaras". A mi modo de ver, una de las razones de fondo de la decadencia de EEUU como potencia imperial, es la crisis interna: sanitaria, de confianza en las instituciones, en particular de los jóvenes de color hacia la policía, y la difusión de una cultura tan individualista Un trabajo sobre el flujo de jóvenes hacia el Ejército concluye: "El 71% de los jóvenes estadounidenses entre 17 y 24 años no son elegibles para servir en el ejército, es decir, 24 millones de los 34 millones de personas de ese grupo de edad". Esto hace que la seguridad nacional esté en cuestión. Las causas principales de esta situación son, según el informe de almirantes y generales retirados, "la educación inadecuada, la criminalidad y la obesidad". En detalle, del total de jóvenes que no pueden servir en las fuerzas armadas, el 32% es por razones de salud, el 27% por escasas aptitudes físicas, el 25% por no haber finalizado la secundaria y el 10% por presentar una historia criminal. Parece evidente que una sociedad que ya presentaba estos rasgos hace ya varios años, ahora se ve doblemente acuciada por la brutal insensibilidad de las elites y por la enorme difusión de redes sociales y videojuegos que hacen que una parte creciente de los jóvenes prefieran no salir de casa para sobrevivir como sonámbulos frente a la pantalla. Todo esto sucede justo cuando China está en camino de sobrepasar a EEUU en los rubros decisivos, desde la computación cuántica y la inteligencia artificial hasta la capacidad militar que, no olvidarlo, depende más de la entereza de los seres humanos que de las máquinas. No puede sorprender, por lo tanto, que los sucesivos gobernantes que ocupan la Casa Blanca, pero sobre todo el Deep State, estén al borde la histeria cuando se trata de planificar un futuro que, saben, no será el de sus sueños. LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK Internacional

La paz de Colombia es la paz de América Latina

Timochenko: "La paz de Colombia es la paz de América Latina" 01:46 GMT 28.10.2021 Rodrio Londoño, alias 'Timochenko' - Sputnik Mundo, 1920, 28.10.2021 © Sputnik / Danay Galletti Sputnik conversó en exclusiva con Rodrigo Londoño, exguerrillero y presidente del partido Comunes sobre el incumplimiento de puntos claves del Acuerdo de Paz de 2016 como la reforma rural integral y la participación política. Durante cuatro años el Gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) negociaron el Acuerdo General para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera firmado en 2016 en La Habana, Cuba. Durante la administración del presidente Iván Duque siguen pendientes temas como la solución al problema de las drogas ilegales, la reparación a las víctimas y, según el último informe de seguimiento de la implementación del acuerdo en enero de 2021, persiste el aumento en el número de asesinatos a líderes sociales. Sputnik conversó en Ciudad de México con Rodrigo Londoño, alias Timochenko, durante su participación en el XXV Seminario Internacional Los Partidos y una Nueva Sociedad, organizado por el Partido del Trabajo. "Restan pocos meses de su Gobierno, pero por su esencia, comportamiento y el partido al cual representa [Centro Democrático] estamos seguros de que hasta el último día [Iván Duque] intentará hacer realidad su consigna de hacer trizas el convenio. Cuando me preguntan por el pacto yo siempre digo: victoria, victoria y victoria porque un Gobierno basado en acabar, destruir e impedir su desarrollo, no lo pudo hacer", refirió Londoño a Sputnik. A juicio del último comandante en jefe de las FARC-EP, "la paz de Colombia es la paz de América Latina" y si bien existieron muchos intentos por socavarla, el texto que la respalda previó la llegada de un mandato de ultraderecha como el actual y está contenido en la Constitución del país sudamericano, de ahí que una violación del convenio es una transgresión a la carta magna. Acuerdos y Naciones Unidas Londoño recordó que el tema está en la mesa del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y, cada tres meses aproximadamente elaboran un comunicado acerca del proceso. El más reciente análisis aconteció el 14 de octubre último sobre la base de un informe elaborado por el secretario general, Antonio Guterres, referido al deterioro de las condiciones de seguridad en varias regiones. "Por unanimidad han respaldado el proceso y también cuestionado los aspectos ausentes en su puesta en marcha de parte del Estado porque nosotros cumplimos, así trate el Gobierno de maniobrar, manipular y desinformar para demostrar lo contrario. En ningún momento las misiones de verificación determinaron una violación de la FARC-EP en los compromisos", señaló. El documento de la ONU, alusivo al periodo del 26 de junio al 24 de septiembre de este año, alerta sobre la violencia desproporcionada en territorios con poblaciones indígenas y afrocolombianas, especialmente, en los departamentos de Antioquia, Bolívar, Cauca, Chocó, Córdoba y Nariño; y al desplazamiento de 15.200 personas en esa etapa, para un total de 57.420 en lo que va de 2021. "Cuando nosotros firmamos el acuerdo no éramos ingenuos. Sabíamos la naturaleza de la clase dirigente colombiana, su vulneración al pueblo y su carácter asesino y criminal. La historia del país ha sido esa, pero nosotros logramos dividir ese estrato social entre quienes quieren mantener el régimen de crimen y represión y los que creen en un camino diferente", indicó el exguerrillero Rodrigo Londoño, 'Timochenko', máximo líder del partido de izquierda Comunes (antes FARC) - S Timochenko: el Gobierno de Colombia se beneficia de la guerra El organismo internacional advierte cómo persiste la violencia contra los guerrilleros que depusieron las armas e informa sobre el asesinato de, al menos, 14 personas en los meses descritos y un total de 292 muertos desde la firma del acuerdo; sumado, a otros ataques como amenazas y el homicidio contra 43 defensores de derechos humanos. A juicio de Londoño, el reto de los colombianos para 2022 es votar por un presidente comprometido con la implementación del convenio de paz, en los comicios previstos para el venidero 29 de mayo; también elegir el domingo 13 de marzo a un Congreso con mayoría de miembros de ambas cámaras anuentes a la ejecución del pacto. "Será duro porque también tenemos como tradición en Colombia la compra del voto. En regiones enteras las personas evalúan quienes le ofrecen más por el sufragio. Romper eso resultará difícil, pero ya el movimiento de protestas generado desde 2020 demostró el despertar del pueblo y de la juventud", puntualizó. ¿Cuáles son los intereses de Estados Unidos? El expresidente estadounidense Donald Trump (2017-2021), además, de apoyar públicamente al exmandatario colombiano Álvaro Uribe (2002-2010), mentor político de Duque, recicló durante su campaña de reelección en 2020 términos como "castrochavismo", acuñados por la derecha del país sudamericano para atacar al acuerdo de paz. "Hay un nuevo mandatario en la Casa Blanca, lo cual no cambia la naturaleza de saqueo y despojo del imperialismo, pero a la administración de Joe Biden le conviene la existencia de la paz en Colombia. Las señales, hasta la fecha, revelan que ese Gobierno dará continuidad al apoyo de Barack Obama pues, en buena medida, el acuerdo se logró gracias al visto bueno de Estados Unidos", recordó. Más del 60% de los asesinatos de combatientes de ex-FARC es cometido por grupos ilegales en Colombia En La Habana, reiteró, siempre hubo un delegado de Obama con el cual se reunían permanentemente para compartir opiniones, dificultades y sugerencias. Si bien Trump dejó "muy maltratado ese proceso" con su enfrentamiento al pacto, que propició el desarme de cerca de 13.000 guerrilleros. Para Londoño, Cuba y Venezuela constituyen países imprescindibles en la consumación del convenio entre el Gobierno colombiano y las FARC-EP. "El documento establecía el traslado de las negociaciones, en caso de ser necesario, a otra capital latinoamericana. Jamás pasó por nuestra cabeza salir de la isla porque nos sentimos como en casa", reconoció. En su consideración, las condiciones de la nación caribeña fueron determinantes para el intenso trabajo entre las partes; así como, el acompañamiento, intercambio, respeto y solidaridad. "Tuve el privilegio de convivir allí algunos años y la experiencia de esa sociedad en la construcción de su proceso resultó fundamental", concluyó.

Más de cien países se comprometen a revertir la deforestación antes de 2030

Más de cien países se comprometen a revertir la deforestación antes de 2030 hace 7 horas (actualizado: hace 8 min) Deforestación, imagen referencial - Sputnik Mundo, 1920, 02.11.2021 CC0 / Pexels / GLASGOW, REINO UNIDO (Sputnik) — Más de un centenar de países −entre ellos, Rusia, Brasil, Canadá, Estados Unidos y China, que disponen de las mayores áreas forestales− se comprometieron a intensificar los esfuerzos para detener y revertir la pérdida de bosques en este decenio. "Nos comprometemos a trabajar colectivamente para detener y revertir la pérdida de bosques y la degradación de la tierra para 2030, al mismo tiempo que garantizaremos un desarrollo sostenible y promovemos una transformación rural inclusiva", señala una declaración firmada anoche en Glasgow, la ciudad escocesa que acoge estos días la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26). El documento, suscrito por 105 países a los que corresponde más del 86% de los bosques mundiales, insta a: preservar los bosques y otros ecosistemas terrestres y acelerar su restauración; facilitar políticas que promuevan la producción y el consumo sostenibles de productos básicos; reducir la vulnerabilidad y potenciar la resiliencia de las comunidades rurales; incentivar la agricultura sostenible, promover la seguridad alimentaria y beneficiar al medio ambiente; aumentar significativamente la financiación y la inversión en los programas encaminados a revertir la pérdida y degradación de los bosques; acelerar la transición a una economía resiliente que promueva los bosques, el uso sostenible de la tierra, la biodiversidad y los objetivos climáticos. Argentina pide que entidades multilaterales inviertan la mitad de sus fondos en ambiente hace 15 horas Doce países se comprometieron a aportar antes de 2025 unos 12.000 millones de dólares en fondos públicos para ayudar a los países en vías de desarrollo a restaurar las tierras degradadas y combatir los incendios forestales. Se sumarán a este importe al menos 7.200 millones de dólares provenientes de más de 30 instituciones financieras privadas como Aviva, Schroders y Axa, según una nota de prensa publicada por el Gobierno británico. "Los bosques son los pulmones de nuestro planeta y absorben alrededor de un tercio del CO2 global liberado por la quema de combustibles fósiles cada año, pero los estamos perdiendo a un ritmo alarmante. Cada minuto se pierde una zona forestal del tamaño de 27 campos de fútbol", señala el comunicado. Internacional

lunes, 1 de noviembre de 2021

Cumbre del Clima de Glasgow, ¡Nos la estamos jugando!

Cumbre del Clima de Glasgow ¡Nos la estamos jugando! Por Cristina Martín, Mar Asunción | 30/10/2021 | Ecología social Fuentes: El Asombrario [Manifestación por un cambio en la política climática en Madrid. Diciembre 2019. Foto: David Fernandez / WWF] A pocos días del inicio en Glasgow de la Cumbre de Cambio Climático de la ONU (COP26) (del próximo lunes, día 1, al 12 de noviembre) y en un año marcado por los fenómenos meteorológicos extremos en todo el planeta, la ventana de oportunidad para limitar el calentamiento global a 1,5º C se está cerrando rápidamente. El último Informe de Síntesis de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre los Planes Climáticos o planes de reducción de emisiones (NDC, según sus siglas en inglés) señala que estamos camino de un calentamiento global de 2,7° C y alerta de que las emisiones aumentarán para 2030 en comparación con los niveles de 2010. Ya hemos alterado irreversiblemente el planeta y podemos atribuir muchos de los fenómenos climáticos extremos a los efectos del cambio climático. El año 2021 está siendo testigo de ejemplos muy alarmantes: inundaciones históricas en China, India, Europa y Filipinas; récord de devastadoras olas de calor en Medio Oriente, Canadá y el Mediterráneo; incendios forestales sin precedentes en América del Norte, Grecia y Turquía; y hambruna como consecuencia de la sequía en Madagascar. En España no nos quedamos al margen de estos fenómenos extremos en 2021 y aún tenemos en la retina las impactantes consecuencias de la ola de frío que dejó Filomena a principios de año, y también los graves incendios forestales de este verano, agravados por el cambio climático y las históricas inundaciones en muchas regiones de nuestro país. Desde que se anuló la COP26 que se iba a celebrar en 2020 por la pandemia, se han registrado algunos progresos en la lucha mundial contra el cambio climático. Estos avances se refieren tanto a los compromisos de los países participantes en la Cumbre de Cambio Climático de Naciones Unidas, como de actores no estatales. Por ejemplo, los líderes del G7 asumieron compromisos colectivos sobre emisiones netas cero para 2050, así como reducir a la mitad las emisiones para 2030, proteger el 30% de la tierra y los océanos para 2030, incrementar la financiación climática y poner fin al apoyo internacional al carbón. Por su parte, los actores no estatales, que incluyen ciudades, Estados, empresas, científicos, sociedad civil e inversores se están movilizando de formas nunca antes vistas, a través de las Alianzas para la Acción Climática (ACA, por sus siglas en inglés), la iniciativa Objetivos Basados en la Ciencia (SBTi, por sus siglas en inglés) y la campaña Carrera hacia Cero Emisiones (Race to Zero), entre otros. Sin embargo, esos avances aún están lejos de la escala y el ritmo que tanto necesitamos. La COP26 debe aprovechar el impulso de los actores de la sociedad civil, reflejar la ciencia y los impactos más recientes e impulsar reducciones rápidas, profundas y equitativas para todas las emisiones de gases de efecto invernadero en aras de una transición justa que no deje a nadie atrás. Todo esto debe hacerse mientras se protege y recupera la naturaleza, y se apoya a las comunidades y países vulnerables que tienen capacidades y mecanismos limitados para hacerle frente al cambio climático. Para limitar el calentamiento global a 1,5ºC, y así evitar los peores impactos del cambio climático, debemos: Movilizar a todos los actores para cumplir el Acuerdo de París Es necesario que, además de los gobiernos, se movilicen también los otros actores no estatales para reforzar las acciones climáticas en línea con los objetivos del Acuerdo de París. Esto se traduce en promover la agenda climática a nivel nacional, incluyendo la ecologización de la financiación para la recuperación de la pandemia por la Covid-19. Las profundas transformaciones que necesitamos para lograr sociedades y economías con cero emisiones no se pueden lograr sin el compromiso de las autoridades responsables de los sectores económicos que deben transformarse. No cabe duda que este compromiso ha avanzado a lo largo de los años, pero debe acelerarse y profundizar si queremos lograr nuestros objetivos climáticos. La COP26 será la oportunidad perfecta para aprovechar al máximo el poder de convocatoria de las Cumbres del Clima, con miras a fomentar un enfoque global y unánime a nivel de sociedad en la lucha contra el cambio climático y sus devastadores impactos. Aprovechar los Planes climáticos de reducción de emisiones más sólidos y acelerar su aplicación Para la COP26, todos los países deberían haber presentado sus Planes climáticos (NDC) nuevos, actualizados y más ambiciosos. Según el Informe de Síntesis de la Convención Marco de las Naciones Unidas, a fecha de septiembre de 2021, solo 110 países cumplieron su compromiso. Esto representa el 58% de las Partes del Acuerdo de París. Según dicho informe, el conjunto de todos los planes presentados, actualizados o no, supondría un aumento del 16% de las emisiones globales de GEI en 2030 en comparación con 2010, en vez de la reducción requerida del 45% de emisiones globales necesaria para limitar el aumento de temperatura global por debajo de 1,5º C, y supondría un aumento de temperatura de alrededor de 2,7° C para finales de siglo. Es necesario que los países que aún no hayan presentado nuevos planes lo hagan cuanto antes, como China, Japón, Sudáfrica, entre otros. Aquellos países que ya han actualizado sus NDC, pero con metas insuficientes (Brasil, México, Corea del Sur, Australia, entre otros), deben considerar cómo mejorar sus contribuciones globales propias y colectivas a la mitigación, adaptación y canalización de recursos financieros y tecnológicos al esfuerzo climático. Además, la COP 26 debe servir para asegurar la transferencia de recursos a los países en desarrollo que han presentado objetivos de reducción de emisiones condicionados a recibirlos, y para poder llevar a cabo los Planes de Adaptación a los impactos que ya están sufriendo. Cumplir los mandatos de la Convención Marco de Naciones Unidas y del Acuerdo de París Si bien se ha logrado un avance desde París en cuanto al establecimiento del marco de reglas para el régimen climático global emergente, aún quedan temas pendientes clave, entre los que destaca la financiación climática, en el marco del Programa de Trabajo del Acuerdo de París que, de no ser resueltos, mermarán nuestra capacidad para alcanzar los objetivos climáticos. Algunos de los temas pendientes de resolver aún incluyen acuerdos sobre plazos comunes para las NDC. Recordemos que un acuerdo sobre plazos comunes es crucial para el funcionamiento eficaz del Acuerdo de París. Durante la COP26, los países participantes deben acordar plazos comunes de cinco años, ya que conlleva ventajas significativas en comparación con un período más largo de diez años. El otro gran tema que se quedó pendiente de cerrar en la COP25 de Madrid en 2019 son las reglas para enfoques de mercado y no relacionados con el mercado bajo el Artículo 6 con la finalidad de evitar la doble contabilización de las reducciones de emisiones dentro y fuera del país. Durante esta Cumbre se debería aclarar también cómo los países desarrollados cumplirán su compromiso de ampliar la financiación de 100.000 millones anuales y más para el período post-2025. En este sentido, urge garantizar que las negociaciones sobre los objetivos financieros post-2025 se amplíe mucho más allá del compromiso actual de USD 100.000 millones, dando como resultado un nuevo objetivo que refleje las necesidades de los países en desarrollo y particularmente vulnerables respecto a la adaptación, pérdidas y daños, y mitigación. Reconocer y poner en práctica el papel clave de la naturaleza para limitar el calentamiento por debajo de 1,5º C Alcanzar los objetivos del Acuerdo de París y limitar el calentamiento global a 1,5° C en comparación con los niveles preindustriales será imposible sin una sólida contribución de los ecosistemas naturales a la mitigación y adaptación. Al mismo tiempo, será imposible detener y revertir la pérdida de la naturaleza en la próxima década si los combustibles fósiles no se eliminan con urgencia y nuestras economías no se descarbonizan. Desde WWF consideramos que el papel y la importancia de la naturaleza deben ser reconocidos en las decisiones de la COP26. Resolver las crisis climáticas y de biodiversidad también requiere cambiar radicalmente nuestros patrones de producción, especialmente en el sector de alimentación y agricultura. Durante la COP26, los países también deben ofrecer soluciones para detener la deforestación, y reducir los subsidios agrícolas dañinos. Garantizar que el Acuerdo de París sea adecuado para su propósito El Acuerdo de París está destinado a ser un acuerdo duradero y a largo plazo, capaz de adaptarse con el tiempo a las circunstancias cambiantes. El reciente informe del IPCC, que subraya que el planeta se encuentra en alerta roja y, por tanto, no se encuentra actualmente encaminado a un escenario de 1,5° C. Pero aún estamos a tiempo de revertir la tendencia. Por lo tanto, la COP26 debe considerar cómo se puede fortalecer la puesta en marcha del Acuerdo de París en los próximos cinco años para garantizar que pueda cumplir con sus objetivos climáticos y así librarnos de los peores impactos del cambio climático. EL MOMENTO DE ACTUAR ES AHORA si queremos aprovechar la pequeña, pequeñísima, ventana de oportunidad que nos ofrece esta COP26 para eliminar esta alerta roja que acecha nuestro futuro y emprender el camino hacia la sostenibilidad con un planeta 100% renovable para 2050. Cristina Martín y Mar Asunción/ WWF España Fuente: https://elasombrario.publico.es/cumbre-del-clima-glasgow-estamos-jugando/ CAMBIO CLIMÁTICO Cumbre del Clima de Glasgow