miércoles, 5 de enero de 2022

Ucrania es casus belli, señores de la OTAN

Ucrania es casus belli, señores de la OTAN Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someone Por Augusto Zamora R. | 04/01/2022 | Europa Fuentes: Rebelión Lleva meses Rusia advirtiendo sobre los peligrosos juegos de guerra de la OTAN en las proximidades de sus fronteras, sin que, en este Occidente cada vez más idiotizado, se quieran dar por enterados. Los medios de comunicación, en su permanente cruzada antirrusa, divulgan, una y otra vez, falsas noticias sobre la potencia eslava, como los supuestos planes del Kremlin de invadir Ucrania en enero de 2022 y, revolcándose en su propia estupidez, algunos hasta sacaron los planos de la invasión, que, claro, el gobierno ruso había distribuido alegremente. Noticia falsa que, sin embargo, fue divulgada urbi et orbi, pues el propósito de estas campañas no es informar, sino demonizar a Rusia, dentro de una estrategia más concreta, que es convencer a los europeos del justo, moral e imprescindible ingreso de Ucrania en la OTAN, como única forma de salvar a los pobres ucranianos de las pérfidas intenciones de Rusia de comérselos crudos. Las falsas noticias podrán engañar a parte de la población europea y estadounidense –que todo esto es Made in USA, no hay que engañarse-, pero no a los gobernantes rusos, que le están viendo los colmillos al lobo. Aunque, en Europa, al ciudadano de a pie sólo le llegan noticias falsas, los mismos que las divulgan echan una gruesa carpa de circo para no informar sobre lo que, en verdad, está pasando y que aquí tocaremos. Para empezar, desde hace años, la OTAN no ha cesado de incrementar el número y volumen de tropas, armas y maniobras militares alrededor de Rusia, del Báltico al Mar Negro, pasando por Ucrania, de forma cada vez más retadora. Los buques de la OTAN hacen constantes provocaciones cerca de Crimea y, en el mar Negro, hay tantos barcos de la OTAN que ya parece el Mediterráneo. Hasta bombarderos estratégicos de EEUU simularon un ataque nuclear contra Rusia en los bordes mismos del espacio aéreo ruso. Una actitud prepotente y ofensiva que Rusia ha decidido no seguir aguantando, por el riesgo de que, en un momento dado, haya un grave incidente militar entre las Fuerzas Armadas rusas y las de la OTAN. La situación ha llegado a tal punto que, en un discurso en abril de este año, el presidente Vladimir Putin aludió, por vez primera, a unas líneas rojas que no debían cruzarse. En ese discurso, Putin afirmó que las provocaciones a Rusia se estaban tomando “como si fuese un deporte” y que muchas de ellas eran “auténticas groserías”, es decir, ganas de agraviar y escarnecer a Rusia. También advirtió que si alguien confundía la paciencia de Rusia con debilidad, Rusia respondería “de manera asimétrica, rápida y severa”. Desde entonces, las advertencias sobre las líneas rojas se han convertido en una constante del gobierno ruso. Va tan en serio el tema, que, el 17 de diciembre pasado, Rusia presentó sendos tratados de seguridad mutua a EEUU y la OTAN, con la advertencia de que, si son rechazados, Rusia responderá con medidas militares nunca antes vistas. “Se acerca el momento de la verdad”, afirmó el encargado de relaciones con la OTAN, Alexander Grushko. Tema central es Ucrania. Tenemos años avisando que Ucrania es casus belli. Rusia no permitirá que este país ingrese en la OTAN, por múltiples motivos, desde los históricos hasta los esenciales de seguridad. Rusia irá a la guerra si la OTAN se empeña en expandirse a Ucrania. Invadirá Georgia, por la misma razón. Lleva, Rusia, años preparándose para esos escenarios, como demuestra el espectacular proceso de modernización de sus fuerzas armadas y de creación de armas apocalípticas (que, en Occidente, al principio, se tomaron a guasa y ahora saben que funcionan muy bien). Hace escasos días, el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, declaró que Rusia es líder mundial en armamentos modernos. “El Ejército y la Marina están equipados con armas modernas en un 71,2%. En términos de modernidad, nuestras Fuerzas Armadas son hoy líderes en el mundo, mientras que en términos de gasto en defensa estamos en el noveno lugar”, dijo Shoigú. “Más de 71% de las tropas rusas disponen ya de armamento avanzado, mientras que las fuerzas nucleares fueron modernizadas al 89%”. En otras palabras, el ejército ruso está bien armado, listo y en primera línea de desarrollo militar. Por otra parte, cuando la prensa occidental se refiere a Ucrania, transmite la idea de que es un país homogéneo, unido en su cruzada contra la perversa Rusia. Nada más lejos de la realidad. Ucrania está dividida en dos regiones, la occidental y la oriental, como si fueran dos países. La Ucrania Oriental, formada por Donetsk, Dnepropetrovsk, Járkov, Lugansk y Zaporizhie, es (o era) la región más rica, industrializada, desarrollada y urbanizada del país. La región oriental concentra las principales industrias de carbón, aeronáutica, automotriz, militar y energética. Esta zona está habitada, en una amplia mayoría, por población ruso-hablante, que, en algunas provincias, representa más del 80% de sus habitantes. La Ucrania Occidental, donde está la población de lengua ucraniana -Lvov, Ivano-Frankovsk, Ternópol, Volyn y Rovnensk- es la parte menos desarrollada del país, al tener un escaso desarrollo industrial, razón por la cual buena parte de sus ingresos provienen de subsidios federales. Ucrania está en bancarrota y tan sumida en la corrupción, que hasta EEUU le condiciona los fondos. Como sus ‘aliados’ no le dan dineros, nos encontramos con el lloro patológico del gobierno ucraniano, que se declara enemigo de Rusia, pero patalea y grita por los 2.500 millones que paga Rusia por el tránsito de su gas por territorio ucraniano. Es decir, quiere que Rusia financie con dinero ruso la guerra contra Rusia. Tal disparate daría para reírse de no ser tan trágico. Ucrania es un país más parecido a Bélgica que a Francia. Bélgica está dividida, de punta a punta, entre valones y flamencos. En una hipótesis imposible de que Países Bajos entrara en conflicto con Bélgica, los flamencos se irían en masa al lado de sus hermanos holandeses y los valones no dudarían en echarse en brazos de Francia. Si hay invasión de Ucrania, en el oriente del país y Odesa saldrán a vitorear a los tanques rusos. Rusia lleva dos décadas reorganizando su economía, industria y sector agropecuario. Quien arrastre la idea de una Rusia atrasada, le recomendamos que se actualice. La suma de inversiones millonarias, mano de obra cualificada y desarrollo científico y técnico hace de Rusia la primera potencia espacial, primera potencia agroexportadora y, muy pronto, una importante competidora en el mercado de la aviación civil (lo es desde hace años en la militar), por indicar los principales sectores en expansión. El prudente manejo de la economía la ha llevado a disponer de las mayores reservas internacionales de su historia (623.200 millones de dólares), con un endeudamiento que no llega al 18% de su PIB (el de España es del 122%). Desde 2015, las reservas de Rusia crecieron en 235.000 millones de dólares. Otro aspecto es el cambio radical en el tipo de reservas. El Banco de Rusia no ha cesado de aumentar la participación del oro en dichas reservas. Si entre 2016-2018 eran del 15-17%, en el presente superan el 23% (133.700 millones de dólares). Distinto ha sido el papel del dólar. En marzo de 2018, el Banco de Rusia tenía entre el 43% y el 48% de sus activos en dólares; a partir de entonces empezó a diversificar su canasta, adquiriendo euros y yuanes. En 2018, Rusia poseía bonos de EEUU por 100.000 millones de dólares; en el presente quedan apenas 6.000 millones, y en extinción. Por último, el 15 de diciembre pasado, Putin y Xi Jinping acordaron crear un sistema financiero alternativo al de EEUU. Estará listo en unos años y la tiranía financiera occidental habrá pasado a la historia. Queda el tema del gas y del petróleo. Europa lleva semanas sumida en una crisis de escándalo, con precios desorbitados que han llegado para quedarse un buen rato. Rusia proporciona una media del 40% del gas que consume Europa, sin alternativas mejores (peores las hay siempre). Algunos países dependen hasta en un 100% del gas ruso. No obstante esa realidad, la UE vive en guerra con Rusia. Tiene parado el gasoducto Nord Stream 2, que ya está lleno y listo para resolver gran parte del desabastecimiento de gas. Además, boicotea sus vacunas, a pesar de que la Sputnik V es la mejor del mundo; expulsa a sus diplomáticos, castiga a sus deportistas y, en su versión Mr. Hyde, que es la OTAN, la provoca a diario. ¿Quiere suicidarse la UE? Cierto, hay dependencia de Rusia de sus venta a la UE; pero eso también tiene los días contados. El gasoducto Fuerza de Siberia 1, inaugurado en 2019, funciona a todo gas (nunca mejor dicho) y Putin y Xi aprobaron uno nuevo: el Fuerza de Siberia 2. También firmó un acuerdo con India, para suministro de gas desde Yamal, en Siberia. Cuando esos proyectos entren a funcionar, Rusia necesitará menos de la UE, pero la UE seguirá dependiendo de Rusia. Putin ha dicho y repetido que misiles instalados en Ucrania alcanzarían Moscú en cinco o seis minutos y que eso es una amenaza mortal para Rusia. Una OTAN instalada en Ucrania tendría sus tropas apuntando al corazón de la Rusia europea, lo que tampoco es admisible. Están, en Rusia, recordando la Crisis de los Misiles, de 1962, cuando la URSS quiso instalar ojivas en Cuba. Rusia está diciendo que hasta aquí llegamos. O la OTAN renuncia al ingreso de Ucrania o habrá guerra. De hecho, Rusia y China llevan años preparándose para un conflicto con EEUU y la OTAN. La OTAN tiene la palabra. En este escenario, no sería prudente ni inteligente dudar de Rusia. Está preparada, tanto para firmar un acuerdo de seguridad mutua, como para actuar si no se firma. No es esta noticia un buen regalo de navidad, pero, vaya, al menos irnos a otro mundo informados. Augusto Zamora R. Autor de Política y geopolítica para rebeldes, irreverentes y escépticos (2ª edición 2018); Réquiem polifónico por Occidente (2018) y Malditos libertadores (2020). Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Va camino EEUU de la guerra civil o de una dictadura?

Va camino EEUU de la guerra civil o de una dictadura? hace 3 horas Sputnik news Al cumplirse un año del asalto al Capitolio estadounidense, que dejó cinco muertos y 700 imputados, cada vez surgen más voces que advierten sin tapujos de que la victoria de Donald Trump en las próximas presidenciales fijadas para noviembre de 2024 podría ser el preludio de una profunda crisis democrática en EEUU. Algunas de esas opiniones marcan incluso fechas. "Para 2025, la democracia estadounidense podría colapsar, provocando una extrema inestabilidad política interna, incluida la violencia civil generalizada. Para 2030, si no antes, el país podría estar gobernado por una dictadura de derechas". Quien se expresa así, en esos preocupantes términos, es un politólogo e investigador canadiense, Thomas Homer-Dixon, doctor en Ciencias Políticas por el prestigioso MIT, y catedrático por la Universidad de Waterloo. El propio Homer-Dixon avisa a quien le lee que no hay que descartar estas posibilidades "porque parezcan ridículas o demasiado horribles de imaginar", pues en 2014, la sugerencia de que Trump se convertiría en el 45º presidente de EEUU también les habría parecido absurda a casi todos. "Pero hoy vivimos en un mundo donde lo absurdo se convierte regularmente en realidad y lo horrible es un lugar común", opina el experto. La Presidencia de Trump y el ataque al edificio parlamentario situado en Washington han evidenciado el debilitamiento fatal de la democracia estadounidense y la extrema polarización política de su sociedad civil. En noviembre pasado, más de 150 profesores de política, gobernanza, economía política y relaciones internacionales hicieron un llamado al Congreso para que apruebe la llamada Ley de Libertad de Voto, que protegería la integridad de las elecciones estadounidenses pero que ahora está estancada en el Senado. Este es un momento de "gran peligro y riesgo", escribieron entonces. "El tiempo corre y la medianoche se acerca", añadían en tono sombrío. Lo cierto es que los senadores republicanos han bloqueado por tres veces, desde junio de 2021, este proyecto legislativo promovido por los demócratas. La Ley de Libertad de Voto buscaba contrarrestar las restricciones al voto que han impuesto en los últimos meses los republicanos a nivel estatal con la aprobación de 33 leyes en 17 estados que limitan el sufragio de ciudadanos hispanos, afroamericanos y personas con menos recursos económicos. Los conservadores aseguran que su objetivo es frenar irregularidades, pero los demócratas creen que su verdadera meta es acabar con los controles que impidieron a Trump revocar los resultados de las elecciones presidenciales de 2020, en las que ganó el presidente Joe Biden. La batalla por el derecho al voto se produce porque, en Estados Unidos, no existe un sistema electoral central. De esa forma, cada uno de los 50 estados de la Unión fija sus propias normas electorales, lo que hace posible que estas se orienten hacia el partido que ostenta el poder en cada territorio o que existan situaciones aberrantes como el 'gerrymandering', una flagrante manipulación de las circunscripciones electorales de un territorio, uniéndolas, dividiéndolas o asociándolas, con el objeto de producir un efecto determinado sobre los resultados en las urnas. Pero sigamos leyendo la opinión de Homer-Dixon. "Hoy, mientras observo la crisis que se desarrolla en Estados Unidos, veo un panorama político y social que destella con señales de advertencia". Al canadiense, que hizo su trabajo de posgrado en EEUU, no le sorprende en absoluto lo que está sucediendo allí, pues detectó que ya en la década de los 80 se estaba abriendo "una leve grieta en la autoridad moral de las instituciones políticas estadounidenses" que fueron abriendo con un cincel afilado y un martillo comentaristas y medios de comunicación de derechas. "El poder de sus golpes se ha amplificado últimamente a través de las redes sociales y medios como Fox News y Newsmax. Las grietas se han ampliado, ramificado, conectado y propagado profundamente de manera constante en las instituciones una vez estimadas de Estados Unidos, comprometiendo profundamente su integridad estructural. El país se está volviendo cada vez más ingobernable y algunos expertos creen que podría caer en una guerra civil", concluye el académico. Las serias advertencias de Homer-Dixon no son una voz que clama en el desierto. Hace unos días, exactamente el pasado 17 de diciembre, el diario The Washington Post publicaba una opinión firmada por tres exgenerales estadounidenses: Paul D. Eaton, Antonio M. Taguba y Steven M. Anderson y titulada "Los militares deben prepararse ahora para una insurrección en 2024". El documento claramente alarmista arranca diciendo que los militares retirados están cada vez más preocupados por las posibles secuelas de las elecciones presidenciales de 2024 y "el potencial de un caos letal dentro de nuestro Ejército, que pondría a todos los estadounidenses en riesgo severo". Y añade: "Estamos helados hasta los huesos ante la idea de que un golpe tenga éxito la próxima vez". El trío firmante, con largos años de carrera a sus espaldas, apunta que, si ocurre una insurrección como en enero de 2021, el potencial de un colapso total de la cadena de mando, desde su parte superior hasta el nivel de escuadrón, es significativo. "La idea de unidades rebeldes que se organicen entre sí para apoyar al comandante en jefe "legítimo" no puede descartarse", consideran los tres. Eaton, Taguba y Anderson se imaginan un Biden recién reelegido dando órdenes contra un Trump (u otra figura trumpista) que las da como jefe de un gobierno en la sombra. O peor aún, políticos a nivel estatal y federal instalando ilegalmente a un candidato perdedor como presidente del país. Y ante ese contexto de colapso militar, no descartan la posibilidad de una guerra civil, lo que debilitaría al país frente a enemigos y amenazas externas. Ante este negro horizonte, los tres piden que se adopten medidas decisivas. Primero, que rindan cuentas ante la justicia los líderes que inspiraron el lamentable motín ocurrido ahora hace doce meses. También quieren que el Pentágono "identifique, aísle y destituya a los potenciales amotinados", protegiéndose, además, de "los esfuerzos de los propagandistas que utilizan información errónea para subvertir la cadena de mando" y que desarrolle un "juego de guerra", es decir, unos ejercicios militares, con el escenario de una insurrección postelectoral o de un golpe de Estado para poder identificar los puntos débiles del sistema y actuar sobre ellos. En resumen, la amenaza es real. LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

martes, 4 de enero de 2022

Accidentes desplazan a homicidios en El Salvador

Accidentes desplazan a homicidios en El Salvador hace 22 horas (actualizado: hace 13 horas) SAN SALVADOR (Sputnik) — El Salvador registró en 2021 más muertes por accidentes de tránsito que por homicidios, curioso hito para esta nación que intenta desprenderse de sangrientos sambenitos. Que mueran más personas en accidentes que por mano criminal no es noticia en ningún lugar, pero sí en este país, donde el frenesí criminal llegó a tales extremos hace unos años, que fue necesario sacar al Ejército a la calle para contener la matanza cotidiana. Sin ser una panacea, la caída en los homicidios es algo sin precedentes y que el Gobierno del presidente Nayib Bukele atribuye al plan de seguridad Control Territorial. Según la Policía Nacional Civil, El Salvador registró 1.140 homicidios en 2021, 201 muertes violentas menos que en 2020, mientras que en 70 de los 242 municipios del país no hubo homicidios en el año recién concluido. En comparación, el Viceministerio de Transporte reportó 1.358 fallecidos por accidentes de tránsito en 2021, una disminución respecto al año anterior, con todo y la restricción de movilidad y el confinamiento decretado para ralentizar el avance del COVID-19 en 2020. Casa Presidencial, sede del Ejecutivo salvadoreño, definió 2021 como "el año más seguro" desde que hay registro estadístico de la criminalidad, con la cifra más baja de muertes por cada 100.000 habitantes desde el fin del conflicto armado (1980-1992 La situación se descontroló por completo en 2015, cuando las autoridades registraron 6.656 homicidios en El Salvador, tras el fracaso de una tregua impulsada por el Gobierno del presidente Mauricio Funes (2009-2014) con las principales pandillas del país. Si bien los homicidios comenzaron a bajar durante la gestión de Salvador Sánchez Cerén (2014-2019), con la llegada de Bukele sobrevino una drástica caída a nivel estadístico, que genera optimismo y suspicacias por igual en esta nación históricamente polarizada. Sacando rédito El presidente Bukele y su engrasada maquinaria comunicacional han sabido sacarle lasca política a esta circunstancia, para criticar a los partidos Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) y Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda). "La estrategia del presidente Nayib Bukele ha superado en mucho los fracasados planes de seguridad de los gobiernos corruptos de ARENA y del FMLN", proclamó el oficialista Diario El Salvador en un artículo sobre la merma en los homicidios. Existe una percepción de seguridad, que algunos consideran real y otros un espejismo, y que contrasta con la zozobra con que solía vivirse aquí años atrás en cualquier colonia, y no solo en las llamadas "zonas rojas", controladas por las pandillas. El presidente de El Salvador cuestiona las denuncias de presuntos pactos con pandillas En las semanas finales de 2021 comenzó la incursión y permanencia de la Fuerza Armada en territorios con presencia de "mareros", en especial los municipios con alta incidencia criminal, como Ilopango, San Martín y Soyapango. No es tan simple Ciertas voces en la sociedad civil no comparten el optimismo oficialista, sobre todo desde que el alza en las desapariciones hiciera que los homicidios dejaran de ser un parámetro fiable para medir el problema de la violencia en El Salvador. "La violencia no se ha reducido, en todo caso se ha enmascarado, pues la desaparición de la víctima dificulta el procesamiento de los responsables y crea una falsa sensación de seguridad", aseguró a Sputnik la investigadora Jeannette Aguilar Para la prestigiosa consultora de políticas de seguridad ciudadana en la Universidad Centroamericana (UCA), más que políticas para reducir la criminalidad, hay un plan mediático para lograr un impacto político o en la opinión pública. Nayib Bukele negó vínculos con pandilleros tras acusaciones de EEUU. Una reciente investigación periodística expuso, a su vez, que la caída en los homicidios fue negociada por la administración de Bukele con las pandillas, a cambio de determinadas prebendas, pero el Gobierno lo niega e insiste en sus políticas de seguridad. Además, cada día salen noticias sobre la creciente presencia de las autoridades en las comunidades, así como de golpes a las estructuras criminales del país y al narcotráfico internacional, mientras Bukele mantiene un alto índice de aprobación popular.

lunes, 3 de enero de 2022

imperdonable soledad de Julian Assange

La imperdonable soledad de Julian Assange Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someone Por Atilio A Boron | 01/01/2022 | Conocimiento Libre Fuentes: Página/12 Julian Assange está enterrado por la “Justicia” inglesa en una cárcel de máxima seguridad. Lo de enterrado no es una tramposa apelación a una palabra que nos estremece sino un sobria descripción de la celda en la cual -de a poco, hora tras hora- el fundador de WikiLeaks va cumpliendo la sentencia de muerte que la tienen reservada. ¿La razón? Haber filtrado a la prensa cientos de miles de documentos probatorios de la infinidad de asesinatos, torturas, bombardeos y atrocidades que Washington perpetró en Irak, Afganistán y en otros países, cosa que ocultaba con sumo cuidado. Ese fue el crimen de Assange: informar, decir la verdad. Y tal cosa constituye una afrenta imperdonable para el imperio que persiguió al periodista por años. La valentía del presidente Rafael Correa (ya manifestada cuando expulsó a las tropas de Estados Unidos de la base de Manta) lo puso a salvo de esa amenaza concediéndole no sólo asilo en la embajada del Ecuador en Londres sino la ciudadanía ecuatoriana. La nauseabunda discapacidad moral de su corrupto sucesor, Lenín Moreno, privó a Assange de ambas cosas y lo entregó inerme a las autoridades británicas; es decir, a manos de uno de los más despreciables lugartenientes de la Casa Blanca. Y ahí sigue, esperando lo que parece un final ineludible: su extradición a Estados Unidos. Allí el periodista será exhibido como un trofeo, torturado psicológica y físicamente hasta lo indecible y luego, con maldita astucia, condenado a una dura sentencia, aunque menor a los 175 años pedidos por el fiscal y enviado a una cárcel, en donde poco después morirá descosido a puñaladas en una bien orquestada “riña de reclusos.” En un infinito alarde de hipocresía Washington se apresurará a declarar su pesar por tan lamentable desenlace y el presidente enviará condolencias a sus deudos. Moraleja que el imperio desea grabar a fuego sobre una piedra: ”quien revele nuestros secretos lo pagará con su vida.” Hablábamos de la soledad de Assange en estos días finales del aciago 2021 y la calificábamos de imperdonable. ¿Por qué? Porque el calvario que ha martirizado al australiano no ha provocado, salvo en Londres, masivas manifestaciones de solidaridad y apoyo a su causa. Sorprende y preocupa que ésta no haya sido asumida como propia por la izquierda y los movimientos populares que sí libraron grandes batallas a finales del siglo pasado y comienzos de éste en contra del Acuerdo Multilateral de Inversiones –abortado, ni bien sus leoninas cláusulas secretas fueron reveladas por hackers canadienses- o contra el neoliberalismo, el ALCA, y los tratados de libre comercio hoy no se movilizan para exigir la inmediata liberación de Assange. Creo que esta desgraciada situación obedece a varios factores: primero, el debilitamiento y/o desorganización de las fuerzas sociales que libraron aquellas grandes batallas, producto del permanente ataque sufrido a manos de los gobiernos neoliberales; segundo, por la suicida exclusividad que en la construcción de la agenda de los movimientos contestatarios tienen los temas económicos, siendo que éstos no pueden ser el único asunto que convoque a su militancia. La lucha anticapitalista y antiimperialista tiene varias facetas, y la batalla por la información y la publicidad de los actos del gobierno es una de ellas. Y en ella Assange es nuestro héroe, que resiste en soledad. A lo anterior hay que agregar un tercer factor: el nefasto papel de la “prensa libre”, es decir, la antidemocrática concentración de poderes mediáticos que jamás asumió no digamos la defensa de un periodista de verdad como Assange sino que se esmeró en ocultar la información sobre el caso. La “canalla mediática”, que nada tiene que ver con el noble oficio del periodismo, se alineó voluntariamente para ocultar los crímenes denunciados por Assange y justificar su encarcelamiento. Es decir, se hizo cómplice de sus verdugos. Ojalá que la izquierda y los movimientos populares reaccionen a tiempo y abandonen su abulia en este tema. Mucho puede aún hacerse para salvar la vida de Assange: desde un tuitazo mundial apoyando su causa hasta fomentar una masiva cibermilitancia en las redes sociales y organizar multitudinarias manifestaciones callejeras en las principales ciudades del mundo reclamando su libertad y presionando a los gobiernos para que se solidaricen con el periodista amordazado.. Todavía se está a tiempo. Las grandes organizaciones populares no pueden ni deben ser cómplices de su martirio. ¡No le suelten la mano a Assange, no lo dejen solo! Fuente: https://www.pagina12.com.ar/392590-la-imperdonable-soledad-de-julian-assange

México está dispuesto a darle asilo a Julian Assange

"México está dispuesto a darle asilo a Julian Assange", señala AMLO hace 1 hora (actualizado: hace 1 hora) El fundador de WikiLeaks, Julian Assange - Sputnik Mundo, 1920, 03.01.2022 © REUTERS / Peter Nicholls El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, señaló que darle asilo a Julian Assange sería una muestra de fraternidad y solidaridad. "No representa ningún peligro Assange para México", dijo el mandatario mexicano durante su conferencia de prensa de este 3 de enero desde Palacio Nacional. López Obrador indicó que el país tiene una política solidaria de asilo. "El derecho de asilo es un orgullo de nuestra política exterior". El mandatario mexicano incluso reveló que envió una carta a Donald Trump en donde lo emplazó a retirar los cargos contra Assange. "No tuvo respuesta, pero les ofrezco darla a conocer el día de hoy y refrendo el compromiso de México de cumplir ofreciendo el asilo y solicitando al Gobierno de Estados Unidos una actitud humanitaria", dijo el mandatario. Julian Assange sufrió un derrame cerebral en prisión en octubre López Obrador ha dejado en claro en diversas ocasiones su postura respecto al caso de Assange pues se ha pronunciado por su liberación desde su entrada al Gobierno de México.

domingo, 2 de enero de 2022

sistema político está controlado por 600 multimillonarios en EE.UU

Informe político El sistema político está controlado por 600 multimillonarios Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someone Por Vari@s autor@s | 30/12/2021 | EE.UU. Fuentes: University of the Poor (Universidad de los pobres) El Comité de Coordinación Política de la Universidad de los Pobres ha elaborado este informe político como base para el debate, la discusión y la coordinación de nuestra red. No pretende ser un documento de posición oficial de la Universidad de los Pobres, y tampoco nuestra última palabra sobre estas importantes cuestiones, sino una contribución a la capacidad de nuestros líderes para realizar un análisis concreto de la situación concreta. Planeamos desarrollar y publicar estos informes políticos con regularidad. La situación internacional y China Vivimos en un período de cambio significativo en la historia mundial, similar al tiempo de Marx y Engels. Durante ese período de mediados del siglo XIX, la mano de obra pasó principalmente de la agricultura a la industria. Con el desarrollo del microchip, estamos experimentando una revolución tecnológica que sacude al mundo con impactos paralelos o incluso más significativos en todos los aspectos de nuestra sociedad. La centralidad de la tecnología en la producción y su impacto social, es la clave para comprender los acontecimientos de hoy. El mundo ha entrado en una época de revolución social. Esta es la base del documento conceptual de la UPoor. La crisis económica capitalista global y el aumento de la pobreza en los Estados Unidos e internacionalmente son inevitables debido al impacto de la revolución tecnológica. La crisis económica ya no es simplemente cíclica, sino estructural y, por lo tanto, solo son posibles recuperaciones económicas parciales. La revolución tecnológica está eliminando cada vez más el trabajo humano de la producción y las condiciones objetivas para la revolución están ahora presentes. Sin embargo, la transformación revolucionaria sólo puede ocurrir cuando la gente pobre y desposeída comprende su papel histórico. La clase dominante del capital global ve un “mundo desordenado”, para citar a Richard Haass, presidente del Council on Foreign Relations (CFR). No encuentran “soluciones” a los problemas que enfrentan. En cambio, hablan de “manejar” las diversas situaciones, incluida la situación interna de Estados Unidos. El orden capitalista mundial existente, construido en gran parte después de la Segunda Guerra Mundial y en el contexto de la Guerra Fría y el resurgimiento anticolonial, ha demostrado ser incapaz de hacer frente a los desafíos y crisis globales del siglo XXI. Al mismo tiempo, se enfrenta a una gran potencia cada vez más independiente, fuerte y asertiva: China. Una respuesta central a este “mundo desordenado” ha sido el cambio de los acontecimientos económicos y políticos mundiales del Atlántico (EE. UU. Y Europa) al Pacífico (EE. UU. Y China). La política exterior de Estados Unidos se centra en este “giro hacia Asia”. Por un lado, Estados Unidos se está preparando para enfrentarse y competir con China. El estado chino, bajo el liderazgo del Partido Comunista de China (PCCh), representa el mayor desafío al orden mundial dominado por Estados Unidos y, por lo tanto, a los intereses del gran capital en todo el mundo. Los Partidos Demócrata y Republicano se han unido en una guerra de propaganda bipartidista contra China, que además de despejar el camino para escalar el conflicto y la confrontación con China, tiene el propósito de distraer al pueblo estadounidense de la creciente pobreza en su propio país. Tiene como objetivo particular encubrir la campaña contra la pobreza sin precedentes en China, liderada por el PCCh, que ha mejorado drásticamente la vida de cientos de millones de personas. Por otro lado, la economía global está relativamente integrada. Económicamente, China es esencial para la rentabilidad del capital global. Ésta es la razón por la que no debemos sobreestimar el peligro de guerra entre una alianza liderada por Estados Unidos contra China. Al mismo tiempo, tenemos que resistir resueltamente los intentos de la clase dominante de unir al pueblo de Estados Unidos, en particular a la gente pobre y desposeída, en contra de China y la “competencia de las grandes potencias”. La política exterior de China involucra en gran medida la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR). Esta iniciativa, que busca financiar y abastecer la construcción de infraestructura en todo el mundo, refleja principalmente los objetivos geopolíticos de China de desarrollar relaciones con otros países y reducir su dependencia de préstamos de instituciones controladas por las principales potencias capitalistas, contribuyendo consecuentemente a influir en las políticas de la ONU. Los factores económicos del IFR (aumento de la demanda de materias primas chinas, aumento de la demanda china de materias primas de todo el mundo, búsqueda de salidas para la inversión china, aumento de las posibilidades de comercio e inversión futuros) juegan un papel secundario. La política económica de China de “circulación dual” es un reconocimiento de la limitación del capital global. Si bien China permanece abierta a la economía global, está desarrollando aún más la economía china. La política china de “prosperidad común” también es clave y es una política para reducir la desigualdad económica en China. Para comprender tanto la situación internacional como el proceso revolucionario moderno, es fundamental estudiar la revolución china. Hay una serie de ideas importantes sobre el proceso revolucionario que pueden entenderse estudiando la revolución china. Los chinos se han hecho expertos en la historia y la cultura de su país y han utilizado ese entendimiento para llevar a cabo su revolución. Un aspecto importante de esto es la historia del pensamiento de Confucio en la configuración del terreno mental de China. Este es el significado de “socialismo con características chinas”. En los Estados Unidos, el papel de la Biblia, el concepto de derechos, la lucha contra el racismo y la política racial de dividir y conquistar, y la historia de la lucha de clases, particularmente el período de la Reconstrucción después de la Guerra Civil, son importantes para hacernos expertos. Esta es la lucha por el socialismo con características estadounidenses. Los chinos han enfatizado constantemente el importante papel de los cuadros y del Partido Comunista de China. Una de las tareas centrales de la UPoor es desarrollar y comprender el papel de una organización de cuadros revolucionarios. El principal enemigo de la revolución china y la revolución de la gente pobre y desposeída en Estados Unidos, es el aparato estatal estadounidense. La revolución china tiene mucho que enseñarnos sobre la naturaleza de nuestro enemigo común y la importancia clave de la unidad global de la gente pobre. La situación económica de EE.UU. “Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social.” Marx, Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política Reflexionar sobre esta cita nos permite comprender que no vivimos simplemente en un mundo enloquecido. Las crisis de nuestro tiempo no son un conjunto inescrutable de problemas, sino que se reducen a esta contradicción básica que planteó Marx hace 150 años. Es muy importante para nosotros, comprender este conflicto con las relaciones de propiedad existentes; quién posee los medios de producción y su relación con las fuerzas productivas mismas, y cómo se está desarrollando hoy. Solo a través de este marco podemos comprender lo que está sucediendo en nuestro mundo y, en particular, las cuatro crisis clave entrelazadas en los Estados Unidos: la pandemia o crisis de salud pública, la crisis ambiental, la crisis económica y la crisis política o de legitimidad. Pandemia de COVID-19: al 15 de diciembre, hay casi 800,000 personas en los EE. UU. que han muerto a causa de COVID-19, tanto por la enfermedad como por la respuesta a la pandemia. No ha habido ninguna expansión de la salud pública durante la peor pandemia en 100 años en el país más rico de la historia de la humanidad. Mientras tanto, ante toda esta muerte, la vacuna Moderna, que tiene una efectividad del 94,1%, fue diseñada en dos días, y las primeras vacunas experimentales se enviaron dentro de las 6 semanas posteriores a la publicación de la secuencia genética del virus. La capacidad de diseñar una vacuna eficaz para esta nueva pandemia en dos días, es un ejemplo del nivel de fuerzas productivas que existe en la actualidad. Desde principios de la pandemia, ha habido un debate sobre el acceso a las vacunas y los derechos de propiedad intelectual. Cuando la Universidad de Oxford anunció que crearía una vacuna abierta, la Fundación Gates intervino para presionar al equipo de Oxford para que vendiera su vacuna a AstraZeneca. Los derechos de propiedad intelectual constituyen el 90% de los activos del capitalismo digital actual. El último año y medio ha demostrado que defender los derechos de propiedad de los 600 multimillonarios en los Estados Unidos, y de los demás en todo el mundo, es más importante que la salud de miles de millones de personas. El resultado es un apartheid de las vacunas y cinco millones de muertos en el mundo por COVID-19. Crisis ambiental: Los últimos diez años han sido los diez años más calurosos registrados en la historia de la humanidad. Debido al dióxido de carbono que emite la quema de combustibles fósiles, nos acercamos a 1,4 grados centígrados por encima del promedio de la sociedad preindustrializada. Si permitimos que este calentamiento alcance los 2 grados centígrados, los efectos serán tales que será imparable. Los resultados inmediatos no son sólo el calentamiento global y el aumento del nivel del mar, sino los incendios forestales que están consumiendo el oeste de EE.UU. y las inundaciones y mega tormentas que están ocurriendo en todo el sur y el medio oeste del país. Sin embargo, las fuerzas productivas ya están disponibles para resolver esta crisis ambiental. Según la Asociación Internacional de Energía, la energía solar es ahora la electricidad más barata de la historia sin subsidios. Estados Unidos podría hacer la transición de los combustibles fósiles a la energía renovable en unos pocos años, si hubiera voluntad política para ello. Crisis económica: en el informe más reciente sobre el crecimiento de la economía de EE. UU., El producto interno bruto fue peor de lo que predijeron los economistas, con un crecimiento trimestral del 2%, por debajo de lo previsto del 2,7%. En agosto, 4,3 millones de estadounidenses -el 2,9% de la fuerza laboral- renunciaron a sus trabajos en lo que están llamando la “Gran Renuncia”. Algunos han dicho que se trata de una especie de huelga general, ya que se concentra especialmente entre los llamados “trabajos esenciales”, es decir, trabajadores y trabajadoras de bajos salarios que están enfermos y cansados ​​de la superexplotación, las condiciones de trabajo inhumanas y el peligro de COVID. Tanto los Republicanos como los Demócratas han cortado los beneficios por desempleo en un esfuerzo para obligar a la gente a volver a trabajar. En septiembre, más de 8 millones de estadounidenses perdieron sus beneficios por desempleo pandémico mientras sólo se crearon 194,000 nuevos empleos. En lugar de aumentar el salario mínimo a $15 por hora, brindar asistencia significativa para el cuidado de niños y niñas, transporte o eliminar otras barreras para que las personas vuelvan a trabajar, el sistema político se basa en amenazar a las personas con el hambre, la falta de vivienda y la muerte. Además, se está avivando engañosamente el miedo a la inflación. Según un estudio reciente de Pew Research, el 93% del país está muy o algo preocupado por el aumento de los precios de los alimentos y los bienes de consumo. Se echa la culpa erróneamente a los programas sociales, diciendo que aumentan la inflación, para restar valor a proyectos de ley como la Build Back Better Act (BBBA, el Proyecto de Ley “Reconstruir Mejor”) y el proyecto de ley de infraestructura bipartidista. Sin embargo, la culpa de la inflación la tiene la crisis de la cadena de suministro. La cadena de suministro ya estirada se vio abrumada durante la pandemia por el auge del comercio electrónico, experimentando de 4 a 6 años de crecimiento en solo un año. Esta crisis tiene raíces que se remontan a la década de 1980 y al surgimiento de la producción “Justo a tiempo”, caracterizada por inventarios muy bajos y cadenas de suministro globales extendidas y frágiles, que no están diseñadas con ningún tipo de robustez o redundancia. Las fábricas de Estados Unidos funcionan al 75% de su capacidad. Podrían funcionar al 100% de su capacidad si hubiera demanda y el gobierno pudiera satisfacer esa demanda. En respuesta a estas crisis, las corporaciones están aumentando la automatización, similar a la crisis de 2008: el mismo tipo de automatización que produce esta misma crisis. Los multimillonarios estadounidenses se han enriquecido 2,1 billones de dólares durante la pandemia, y sus fortunas colectivas se han disparado en un 70%. Al mismo tiempo, las mayorías atraviesan algunos de los peores momentos de sus vidas. Crisis de legitimidad: El sistema político no tiene soluciones para ninguna de estas crisis. No importa si elegimos a Republicanos o a Demócratas, o si los Demócratas controlan todo el Congreso y la presidencia. El sistema político está completamente controlado por los 600 multimillonarios, y no permitirán que nada se interponga entre ellos y sus fortunas. Esto significa que la gente está teniendo una profunda desilusión con el sistema de gobierno actual, desatando fuerzas como las que dirigieron la insurrección del pasado 6 de enero. La situación política de EE.UU. Esta desilusión y pérdida de legitimidad tenderá a crecer a medida que los demócratas demuestren que no quieren ni pueden cumplir sus promesas, incluso mientras controlan tanto el poder ejecutivo como el legislativo. Se han vencido el seguro de desempleo pandémico y las moratorias de desalojo, se han gastado los controles de estímulo, y la inflación inducida por la crisis de la cadena de suministro está estirando aún más los presupuestos familiares. La Propuesta de Ley Build Back Better Act (BBBA), a pesar de no cumplir con lo que realmente se necesita para abordar las crisis expuestas anteriormente, sigue representando la agenda contra la pobreza más ambiciosa en décadas. La polarización dentro del Partido Demócrata, entre el ala reaccionaria representada por los senadores Manchin y Sinema por un lado y el Caucus Progresista del Congreso por el otro, ya ha reducido drásticamente la agenda y amenaza con hundirla por completo. El estancamiento dentro del Partido Demócrata ya ha quitado de la mesa los aumentos del salario mínimo y la enérgica defensa del derecho al voto. El impacto de la pandemia, que siguió a la presidencia de Trump, ha sacado a la plena vista las profundas brechas dentro del Partido Demócrata. Está la sección que está dispuesta a avanzar hacia las propuestas de la gente pobre y, en algunos casos, incluso a ser dirigida por él. Y está la otra sección que está completamente arraigada en un programa que sacrifica a la humanidad y al planeta por la riqueza de los multimillonarios. El poder de la facción conservadora del partido es muy visible en el hecho de que la segunda disposición más cara del BBBA son los recortes de impuestos que beneficiarán a los ricos. El Partido Republicano, por otro lado, está completamente capturado por la extrema derecha. Sus principales patrocinadores son los capitalistas más pequeños, de extensión nacional, y las industrias extractivas (que siempre tienden al autoritarismo). Su estrategia política es continuar la “Estrategia Sureña” en la cual se pretende mantener el poder político a través de la táctica racial de “divide y vencerás” y la supresión de los derechos democráticos. Su base social más amplia se encuentra entre los estratos medios reaccionarios. Su retórica es demagogia, falso populismo, silbidos raciales y “guerra cultural”. Sus políticas económicas y sociales internas son principalmente una continuación de “agarrar el dinero y correr”. En este momento, el gran capital -Wall Street, las principales empresas de tecnología y los principales conglomerados de medios- tiene una preferencia por el Partido Demócrata y la reforma como el mejor camino de regreso a la legitimidad y la estabilidad relativa, como se ve en su amplia oposición a Trump en 2020. Pero si los Demócratas resultan incapaces de estabilizar la situación doméstica, o si siguen una política que apunta demasiado agresivamente a su riqueza y poder, el gran capital pronto podría encontrar el trumpismo cada vez más atractivo. Sin embargo, por ahora, el gran capital de Estados Unidos considera que su mayor amenaza interna proviene de la derecha, no de la izquierda, y considera que grandes sectores de los 140 millones de personas pobres y de bajos ingresos son una fuerza potencialmente poderosa para usar como un garrote contra el reaccionismo. Un informe reciente de la Campaña de la Gente Pobre: Un Llamado Nacional para el Renacimiento Moral, Despertando al Gigante Dormido: Votantes Pobres y de Bajos Ingresos en las Elecciones de 2020, mostró que en 45 estados, los votantes pobres y de bajos ingresos representaron al menos el 20% de los votos. En los estados de campo de batalla, su porcentaje subió a más del 30-40% del total de votos emitidos. De estos, las y los votantes blancos pobres y de bajos ingresos representaron una proporción mayor que todas las demás categorías raciales combinadas. El informe se suma al largo rastro de evidencia histórica que testifica que las urnas son un instrumento esencial para forjar la unidad política y el liderazgo de la gente pobre y desposeída en los Estados Unidos. El ataque actual al derecho al voto y las elecciones, especialmente en el Sur, es un ataque a la capacidad de este movimiento multirracial de la gente pobre para construir y probar su poder. Cuando se arma con organización, cuando se une en torno a una agenda compartida y cuando se es apoyado por un liderazgo inteligente y desinteresado, esta clase puede aprovechar las crecientes polarizaciones en la sociedad para establecerse como elemento de vanguardia de un amplio movimiento contra las fuerzas que acaparan y hacen mal uso de la riqueza y abundancia de nuestra sociedad. Tareas de la Universidad de los Pobres El último número de nuestra revista trata de “hacer de la lucha una escuela”. Elegimos ese tema porque es lo que significa ser dirigente revolucionario en estos tiempos. El poder para la gente pobre -la reorganización de la política y el poder del estado bajo el liderazgo de la gente pobre y desposeída- no está directamente sobre la mesa hoy. Ponerlo sobre la mesa significa sembrar las semillas de la capacidad, la unidad, la asertividad y la agresividad que permitirá que 140 millones de pobres se muevan en conjunto. Estamos en una lucha por los corazones, las mentes, los cuerpos y las almas de las personas que son dirigentes y revolucionarias, incluso si aún no lo saben. En estas condiciones, las personas dirigentes tienen que ser educadoras y predicadoras. Algunas de las lecciones que la gente pobre y desposeída tienen que aprender, y aprender de su propia experiencia en la lucha, son: que la escasez es una mentira; que pueden y deben trabajar en unión; que nadie vendrá a salvarles; que es necesario un cambio fundamental y sólo es posible a través de su poder colectivo. Tienen que aprender quién es el enemigo; cómo construir poder a través de la organización; cómo forjar la unidad en la diversidad; cómo ejercer el poder político y la autoridad moral; y distinguir al amigo del enemigo. Tienen que aprender a atraer a su lado -de la actual desintegración y polarización de las viejas instituciones- todo lo vivo, vibrante y opuesto a la muerte espiritual, el canibalismo social y la parálisis política de esta época. El 18 de junio de 2022, la Asamblea General de Gente Pobre y Trabajadores de Bajos Ingresos y la Marcha Moral en Washington, puede ser una escuela viva para aprender y enseñar estas lecciones. La movilización trata de demostrar que la gente pobre y desposeída, como clase, puede ser una fuerza política nacional significativa, uniéndose en torno a una visión amplia, ambiciosa y profundamente moral para el futuro del país, a través de divisiones raciales, geográficas y de todo tipo de diferencia. Es un intento de establecer un polo político independiente, bajo la bandera del programa de la gente pobre, para toda persona que se oponga a los Republicanos reaccionarios y los Demócratas de brazos cruzados. Esta gran movilización atraerá a verdaderos amigos, junto con lobos con piel de oveja; fuerzas que quieren unirse al movimiento de la gente pobre y fuerzas que quieren utilizarlo. Nuestra tarea es ayudar al movimiento a aprovecharlos todos al máximo. El 18 de junio, junto con la preparación y el seguimiento en cada estado, es una oportunidad para que las y los líderes ayuden al pueblo a aprender, de la experiencia, cómo emprender acciones políticas en conjunto; cómo llevar a su lado a quienes realmente pueden sumarse; y cómo utilizar a quienes planean utilizarlo. Es una oportunidad para que nosotros, como dirigentes, aprendamos, seamos probados y ensayados, nos organicemos en una coalición amplia, hagamos concesiones mientras mantenemos la independencia y la disciplina para nosotros y las demás personas, y para identificar y desarrollar otros dirigentes emergentes. La formación de una red de dirigentes políticos de la gente pobre sólo puede llevarse a cabo en el proceso de lucha por la unidad política e ideológica, la independencia y el liderazgo de la gente pobre. Alentamos a la red de la Universidad de los Pobres a apreciar la importancia de la Campaña de la Gente Pobre y la movilización del 18 de junio como vehículo esencial para esa lucha a escala nacional, y actuar sobre esa base. Estas condiciones exigen que encontremos formas de fortalecer la formación política de nuestra red para este tipo de organización de campañas, que hasta ahora no ha sido un rasgo importante o foco de nuestro trabajo. La Campaña de la Gente Pobre en relación a la gente pobre y desposeída hoy es el paralelo más cercano al Partido Republicano en el período previo a la Guerra Civil, en relación a las y los esclavizados; o el Partido Agricultor-Laboral en las décadas de 1920 y 1930, con relación al proletariado industrial. En los años previos a la Guerra Civil y durante la misma, el Partido Republicano interrumpió el sistema bipartidista imperante al convertirse en un vehículo electoral masivo para unir y promover los intereses de los esclavizados con una amplia coalición de fuerzas que también incluía a personas ex esclavizadas, abolicionistas, trabajadores y patrones industriales del norte y agricultores del medio oeste. En los años previos y posteriores a la Gran Depresión de la década de 1930, el Partido Agricultor-Laboral mostró un potencial no realizado de desempeñar un papel electoral y organizativo masivo similar para los pequeños agricultores y trabajadores industriales. Sin un vehículo electoral y organizativo de masas nacional y políticamente independiente, los levantamientos dispersos y las campañas organizativas de los trabajadores desempleados y empleados, los veteranos, los agricultores arrendatarios y los aparceros en todo Estados Unidos no pudieron hacer valer y asegurar sus intereses. Estas diversas fuerzas sociales, o fueron cooptadas en la Coalición de Roosevelt del New Deal del Partido Demócrata, o aplastadas bajo los talones de la facción sureña de los Dixiecrats. La visión moral, las demandas y el liderazgo decidido de este proceso hoy tienen sus raíces en las luchas inmediatas de vida o muerte de la gente pobre y desposeída, y en las organizaciones forjadas a partir de las luchas puntuales en las comunidades. Estas organizaciones son fuentes básicas de poder y ​​direccionalidad para la Campaña de la Gente Pobre y cualquier otro esfuerzo que organice a la gente pobre y desposeída hacia ser una fuerza política consciente y poderosa. Las organizaciones son escuelas de lucha indispensables, de formación y de campo de pruebas para las personas revolucionarias potenciales que emergen de las filas de la gente pobre. Son vínculos clave, vínculos que deben fortalecerse cada vez más, entre una red de dirigentes y la totalidad de la gente pobre. La Universidad de los Pobres tiene que desarrollar nuestra capacidad para apoyar a estos dirigentes mientras luchan por construir y dar forma a estas organizaciones, y además capacitar y preparar a nuestra membresía para ese trabajo. Ninguno de estos esfuerzos puede tener éxito sin cuadros, un grupo unido de líderes. El problema clave en todas y cada una de las áreas del trabajo político es la falta de líderes capacitados, calificados y eficaces. La demanda de cuadros para dirigir y guiar campañas y organizaciones es grande. La tarea de sincronizar la movilización y la organización, de combinar diferentes formas de organización y lucha en lugar de plantearlas en conflicto y competencia entre sí o tratarlas como procesos separados o desconectados, sólo puede ser llevada a cabo por líderes capacitados y probados. Hacen falta líderes con estas cualidades, en términos de calidad y cantidad. En 1902, V.I. Lenin describió una situación similar en el contexto del proceso revolucionario ruso, escribiendo: “Nos falta gente, y gente hay muchísima. Hay infinidad de hombres porque tanto la clase obrera como sectores cada vez más diversos de la sociedad proporcionan año tras año, y en cantidad creciente, descontentos que desean protestar y que están dispuestos a contribuir cuanto puedan a la lucha contra el absolutismo, cuyo carácter insoportable no comprende aún todo el mundo, aunque masas cada día más vastas lo perciben más y más. Pero, al mismo tiempo, no hay hombres, porque no hay dirigentes, no hay jefes políticos, no hay talentos organizadores capaces de realizar una labor amplia y, a la vez, indivisible y armónica, que permita emplear todas las fuerzas, hasta las más insignificantes.” Las personas que podrían ser dirigentes están ahí, y muchos ya están luchando y buscando organización. Estamos conociéndoles todos los días a través de nuestro trabajo. Para estar en condiciones de ayudar a desarrollar y formar a estas personas, conectarles entre sí, coordinar su actividad y prepararles para las demandas de estos tiempos, como se ha expuesto anteriormente, tenemos que intensificar nuestro trabajo de programas de estudios y el estudio de textos básicos y áreas básicas de educación y formación, sobre investigación, debate y discusión estratégica, resumen de experiencias y análisis concreto de la situación concreta. Sabemos que se necesita profundamente una red de dirigentes para apoyar cada impulso organizativo, forma de organización y táctica de lucha de la gente pobre y desposeída, y para sincronizarles entre sí. Y sabemos que, al mismo tiempo, esos dirigentes sólo pueden emerger y forjarse a través de la lucha. Nuestra tarea es hacernos expertos en manejar estas relaciones en la práctica, en el transcurso del próximo período. Fuente: https://universityofthepoor.org/es/informe-politico-diciembre-de-2021/ Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes

sábado, 1 de enero de 2022

India y África, en la lista negra de la violencia contra los cristianos

India y África, en la lista negra de la violencia contra los cristianos hace 2 días (actualizado: hace 2 días) Violencia de género (imagen referencial) - Sputnik Mundo, 1920, 30.12.2021 CC0 / Unsplash / Síguenos en La violencia contra los cristianos aumenta en todo el mundo ante la indiferencia generalizada de gobiernos y medios de comunicación. La "cristianofobia" se multiplica especialmente en África, y sigue provocando el éxodo de esta minoría religiosa en Oriente medio y adquiere tintes dramáticos en India. Nigeria encabeza el récord mundial de asesinatos de ciudadanos cristianos —3.530— según el índice de 2021 publicado por la organización Open Doors (Puertas Abiertas). El gigante africano es el segundo país del mundo donde los cristianos deben afrontar una mayor violencia, según una clasificación que encabeza Pakistán, y que recoge en sus primeros diez puestos a la República Democrática del Congo, Mozambique, Camerún, República Centroafricana, India, Mali, Sudán del sur y Etiopía. Yihadismo africano; fanatismo hinduista en India Nueve de cada diez cristianos son asesinados por sus creencias en África, el continente que recoge un aumento espectacular de la persecución hacia los cristianos debido al auge de los grupos radicales islamistas, que se despliegan por todos los puntos cardinales del territorio, ante la impotencia de los gobiernos locales. Por ello, resulta sorprendente que el presidente norteamericano, Joe Biden, haya decidido sacar a Nigeria de la lista de países "particularmente preocupantes en materia de libertad religiosa". India destaca también en las denuncias de tres organizaciones internacionales, United Against Hate (Unidos contra el odio), Association for Protection of Civil Rights (Asociación para la Protección de los Derechos Civiles) y United Christian Forum (Foro Cristiano Unido). Europa necesita a Rusia para frenar al yihadismo en África La Constitución de la hinduista India garantiza la libertad religiosa, y el país tiene una forma propia de laicismo que trata a las creencias religiosas por igual. Sin embargo, "la influencia del laicismo indio está en declive desde que en 2014 llegaron al poder el primer ministro nacionalista, Narendra Modi, y su Partido Bharatiya Janata (BJP)", señala la fundación pontificia "Ayuda a la Iglesia Necesitada" (ACN). Según una reciente investigación, los cristianos —un 2,3% de la población— están sufriendo persecución debido a su fe "en 21 de los 28 estados" de India. El flagelo mundial de la COVID-19 ha facilitado también la persecución de minorías cristianas que acuden en petición de socorro. Según "Open Doors", el secuestro, la conversión obligada y los matrimonios forzados de mujeres y niñas se han agravado durante la pandemia. El éxodo de los "cristianos de oriente" Si África y Asia destacan por el aumento de la violencia anticristiana, Oriente Medio sigue sufriendo el éxodo constante de las minorías cristianas, conocidas comúnmente como "cristianos de Oriente". La visita del Papa a Irak en marzo pasado representó un hecho histórico para un país que ha perdido un tercio del millón y medio de ciudadanos cristianos que allí vivían antes de la catastrófica invasión norteamericana, en 2003. Para el pontífice jesuita, "la disminución trágica de los discípulos de Cristo, en Irak y en todo Oriente Medio, representa un daño incalculable". El mensaje de Jorge Mario Bergoglio en Irak podría aplicarse en Siria, Líbano, Egipto o Libia, donde la hemorragia de ciudadanos de las diferentes iglesias cristianas se debe, principalmente, a la acción terrorista del autodenominado Estado Islámico' (prohibido en Rusia) y sus filiales yihadistas. Así transcurrió la primera visita papal de la historia a Irak. Rusia y el Vaticano al rescate Si el viaje del Papa a Irak fue un acontecimiento importante en 2021, el año próximo podría vivirse otro encuentro transcendental si se concreta la reunión entre el jefe del Estado Vaticano y el primer representante de la iglesia ortodoxa rusa, el Patriarca Kiril. Para Rusia, la defensa de los cristianos de Oriente es uno de los ejes de su política exterior. Ya en 2014 el patriarca de Moscú y toda Rusia alertaba como una "catástrofe de civilización" la situación de las minorías cristianas en Oriente Medio. En Europa Occidental, donde el cristianismo ha conocido su mayor implantación, son otras minorías religiosas las que retienen la atención prioritaria de medios de comunicación y organizaciones políticas. El desinterés, cuando no desprecio, de algunos partidos que se califican de progresistas, hacia los problemas que atañen a la mayoría de ciudadanos de confesión cristiana deja el camino libre a los partidos conservadores, que han encontrado así un filón político en un terreno que, como el de los obreros y las clases medias empobrecidas, una parte de la izquierda les cede, para dedicar su atención a diferentes minorías. Papa Francisco y patriarca ruso Kiril - Sputnik Mundo, 1920, 06.12.2021 Internacional Papa Francisco, dispuesto a ir a Rusia y encontrarse con el patriarca ruso 6 de diciembre 2021, 17:03 GMT Así, en la batalla electoral que vive Francia, los tres representantes de las derechas, Marine Le Pen, Eric Zemmour y Valérie Pécresse, han peregrinado antes de la Navidad a Armenia, en apoyo de lo que consideran cuna del cristianismo, para apoyar a las víctimas de lo que para ellos representa el expansionismo musulmán en Nagorno Karabaj, representado por Turquía y Azerbayán. LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK