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sábado, 17 de septiembre de 2022
La guerra no es la respuesta a la profunda inseguridad planetaria
La guerra no es la respuesta a la profunda inseguridad planetaria
Por Vijay Prashad | 17/09/2022 | Mundo
Fuentes: Instituto Tricontinental de Investigación Social
Nos llegan graves noticias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El último Informe sobre Desarrollo Humano (2021-22) registra que, por primera vez en treinta y dos años, el Índice de Desarrollo Humano ha registrado un segundo año consecutivo de descenso. Los avances de los cinco años anteriores en ámbitos como la salud y la educación se han visto anulados por este retroceso. “Miles de millones de personas se enfrentan a la mayor crisis del costo de la vida en una generación”, dice el informe. “Miles de millones se enfrentan ya a la inseguridad alimentaria, debido en gran medida a las desigualdades de riqueza y poder que determinan los derechos a la alimentación. Una crisis alimentaria mundial les afectará más”.
Aunque el informe de la ONU señala la pandemia y la guerra en Ucrania como las fuentes inmediatas de esta angustia, un informe anterior sobre seguridad humana señala que “más de 6 de cada 7 personas en todo el mundo percibían sentirse moderadamente o muy inseguras justo antes del estallido de la pandemia COVID-19”. Ciertamente, la pandemia y las recientes presiones inflacionarias debido al conflicto en Eurasia han hecho la vida más difícil, pero esta preocupación precede a ambos acontecimientos. El problema más profundo es el sistema capitalista mundial, que se tambalea de crisis en crisis, y que ha hecho muy difícil la vida de más de seis mil millones de personas.
En el Instituto Tricontinental de Investigación Social, hemos estado trabajando en la comprensión de la naturaleza de esta seguidilla de crisis y sus causas subyacentes desde nuestra creación hace casi cinco años. A lo largo de este periodo, hemos sido testigos del aumento, no de la cooperación mundial para hacer frente al hambre, el desempleo, los problemas sociales, la catástrofe climática, etc., sino de una mentalidad y unas estructuras que promueven la guerra como solución. El líder aquí ha sido, sin duda, Estados Unidos. Contra China, por ejemplo, ha llevado a cabo una guerra comercial y ha intentado utilizar argumentos de seguridad nacional para perjudicar los avances de la sofisticada tecnología china. Mientras que la mayoría de los países —alentados por el creciente descontento social de las masas— han mostrado voluntad de cooperar a nivel internacional para hacer frente a las preocupaciones más acuciantes de sus pueblos, Estados Unidos ha seguido una peligrosa estrategia de amenazas políticas y confrontación militar para preservar sus ventajas económicas, ya que no puede mantenerlas por medios comerciales.
Para comprender mejor los problemas acuciantes que definen nuestra época, el Instituto Tricontinental de Investigación Social se asoció con la prestigiosa revista socialista Monthly Review y la plataforma pacifista No Cold War para estudiar los nuevos avances en la estrategia militar y en el arsenal de Estados Unidos. Esta investigación ha dado sus frutos en nuestra primera publicación de una nueva serie denominada Estudios sobre Dilemas Contemporáneos. Este estudio, Estados Unidos está librando una Nueva Guerra Fría: una perspectiva socialista, contiene ensayos de John Bellamy Foster (director de Monthly Review), John Ross (miembro de No Cold War) y Deborah Veneziale (investigadora del Instituto Tricontinental de Investigación Social ). La sección inicial de mi introducción al estudio constituye el resto de este boletín.
En la reunión del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza), el 23 de mayo de 2022, el ex secretario de Estado estadounidense, Henry Kissinger, hizo algunos comentarios sobre Ucrania que tocaron fibras sensibles. Planteó que Occidente, liderado por Estados Unidos, debe posibilitar un acuerdo de paz que satisfaga a los rusos en vez de dejarse llevar por “el estado de ánimo del momento”. “Continuar la guerra más allá de [este] punto”, dijo Kissinger, “no se trataría de la libertad de Ucrania, sino de una nueva guerra contra la propia Rusia”. La mayoría de los comentaristas occidentales sobre política exterior pusieron los ojos en blanco y desestimaron sus observaciones. Sin embargo, hay que reconocer que Kissinger, que no es un pacifista, resaltó el gran peligro de una escalada no solo por el establecimiento de una nueva cortina de hierro alrededor de Asia, sino por tal vez comenzar una guerra abierta y letal entre el Occidente y Rusia, así como China. Este resultado impensable era demasiado incluso para Henry Kissinger, cuyo jefe, el expresidente Richard Nixon, hablaba frecuentemente de la teoría del loco de las relaciones internacionales: Nixon le dijo a su jefe de gabinete, Bob Haldeman, que tenía “su mano en el botón nuclear” para aterrorizar a Ho Chi Mihn y que capitule.
Durante los preparativos de la invasión ilegal a Irak por parte de EE. UU. en 2003, conversé con un alto cargo del Departamento de Estado que me dijo que la teoría predominante en Washington se reducía a un eslogan simple: “dolor a corto plazo para ganancia a largo plazo”. Me explicó que la opinión general es que las élites del país están dispuestas a tolerar el dolor a corto plazo de otros países, y tal vez de la clase trabajadora estadounidense, que podría experimentar dificultades económicas debido a los trastornos y la carnicería creados por la guerra. Sin embargo, si todo sale bien, este precio va a resultar en una ganancia a largo plazo, ya que Estados Unidos logrará mantener lo que ha tratado de mantener desde el final de la Segunda Guerra Mundial, que es la primacía. Si todo sale bien es la premisa que me dio escalofríos mientras él hablaba, pero lo que me sacudió igualmente fue la insensibilidad sobre quienes tienen que enfrentar el dolor y quienes disfrutarían las ganancias. Se decía muy cínicamente en Washington que valía la pena que los iraquíes y los soldados estadounidenses de clase trabajadora sufrieran impactos negativos (y murieran) mientras las grandes empresas petroleras y financieras pudieran saborear los frutos de un Irak conquistado. Esta actitud: “dolor a corto plazo para ganancia a largo plazo” es la alucinación que define a las élites en Estados Unidos, que no están dispuestas a tolerar el proyecto de construir dignidad humana y la longevidad de la naturaleza.
Boštjan Jurečič Vega (Slovenia), Amerikana, 2011.
“Dolor a corto plazo para ganancia a largo plazo” define la peligrosa escalada de Estados Unidos y sus aliados occidentales contra Rusia y China. Lo que llama la atención de la posición de EE. UU. es que trata de impedir un proceso histórico que parece inevitable, que es el proceso de la integración de Eurasia. Después del colapso del mercado inmobiliario estadounidense y la gran crisis crediticia en el sector bancario occidental, el gobierno chino, junto con otros países del Sur Global, dieron un giro hacia la construcción de plataformas que no dependieran de los mercados de América del Norte y Europa. Estas plataformas incluyen la creación del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) en 2009 y el anuncio de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI o Nueva Ruta de la Seda) en 2013. El suministro de energía de Rusia y la enorme cantidad de metales y minerales que posee, así como la capacidad industrial y tecnológica de China, atrajeron a muchos países, a pesar de su orientación política, a una asociación con la BRI sustentada por la exportación de energía rusa. Estos países incluyen Polonia, Italia, Bulgaria y Portugal, mientras Alemania es actualmente el mayor socio comercial de China en materia de bienes.
El hecho histórico de la integración de Eurasia amenaza la primacía de Estados Unidos y de las élites atlánticas. Esta amenaza es la que impulsa el peligroso intento de Estados Unidos de utilizar cualquier medio para “debilitar” tanto a Rusia como a China. Los viejos hábitos siguen dominando en Washington, que hace mucho que busca la primacía nuclear para negar la teoría del détente [distensión]. EE. UU. ha desarrollado una capacidad nuclear y una postura que le permitirían destruir el planeta para mantener su hegemonía. Las estrategias para debilitar a Rusia y a China incluyen el intento de aislar a estos países mediante la escalada de una guerra híbrida impuesta por Estados Unidos (como las sanciones y la guerra de información) y un deseo de desmembrar a estos países y luego dominarlos a perpetuidad.
Ludwig Meidner (Germany), Apocalyptic Landscape, 1913.
Ludwig Meidner (Alemania), Apocalyptic Landscape [Paisaje apocalíptico], 1913.
Estados Unidos está librando una Nueva Guerra Fría, es un documento escalofriante, que esperamos que sea leído por personas comprometidas de todo el mundo y que ayude a movilizar una urgente campaña mundial por la paz. La paz es esencial, sobre todo en Ucrania. En el número de septiembre/octubre de 2022 de Foreign Affairs, Fiona Hill (ex asistente adjunta del presidente Donald Trump) y la profesora Angela Stent escribieron que en abril, «los negociadores rusos y ucranianos parecían haber acordado tentativamente las líneas generales de un acuerdo provisional negociado» en el que Rusia se retiraría a las fronteras anteriores mantenidas antes del 23 de febrero y Ucrania prometería no buscar la adhesión a la OTAN.
Sin embargo, en un movimiento revelador de la agenda de Occidente, el primer ministro del Reino Unido en ese momento, Boris Johnson, llegó a Kiev e instó al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky a romper las negociaciones. Aunque Ucrania estuviera dispuesta a firmar un acuerdo de seguridad con Rusia, dijo Johnson, Occidente no lo respaldaría. Así, Zelensky cesó las negociaciones y la guerra continuó. El artículo de Hill-Stent revela la peligrosa táctica de Occidente, que prolonga un conflicto que ha incrementado el sufrimiento ucraniano y ruso, y ha extendido la inestabilidad por todo el mundo, para perpetuar su Nueva Guerra Fría contra China y Rusia.
El 17 de septiembre, la y los autores del estudio serán protagonistas del Foro Internacional de la Paz organizado por No Cold War. Les invitamos a acompañarnos.
El Informe sobre Desarrollo Humano de la ONU señala que «los puentes que conectan a los distintos grupos son uno de nuestros activos más importantes». No podríamos estar más de acuerdo. Debemos construir más puentes en lugar de bombardearlos.
Fuente: https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/eeuu-nueva-guerra-fria/
viernes, 16 de septiembre de 2022
Bukele busca reelegirse , adios al secreto a voces
Bukele busca reelegirse
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele - Sputnik Mundo, 16.09.2022
SAN SALVADOR (Sputnik) — El anuncio del presidente Nayib Bukele de que buscaría su reelección en 2024 no sorprendió a nadie en El Salvador, pese a que la Constitución de la República prohíbe expresamente los mandatos consecutivos.
La revelación, hecha pública durante una sesión solemne por el aniversario 201 de la independencia de esta nación centroamericana, llegó apenas horas después de una gran marcha popular para protestar contra lo que muchos consideran una deriva autoritaria del mandatario, quien concentra todos los poderes del Estado.
De hecho, en septiembre de 2021, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, impuesta por el oficialismo tras arrasar en las elecciones legislativas y municipales de ese año, avaló la posibilidad de que el presidente pudiera postularse para un segundo mandato, algo hasta ahora prohibido por los llamados artículos pétreos de la carta magna.
"Ordénese al Tribunal Supremo Electoral dar cumplimiento a la presente resolución en lo relacionado a permitir de conformidad con el artículo 152 ordinal 1° que una persona que ejerza la Presidencia de la República y no haya sido presidente en el periodo inmediato anterior participe en la contienda electoral por una segunda ocasión", reza la resolución emitida entonces por la Sala.
Según el texto, permitir la postulación del jefe de Estado para competir nuevamente por la presidencia no implica de facto que sea electo, solo que el pueblo tendrá entre su gama de opciones al mandatario de turno, para decidir si lo reelige o se decanta por otro gobernante.
Justo ese fue uno de los argumentos que dio Bukele para justificar su decisión: el pueblo lo quiere, sus índices de aprobación popular opacan todo cuestionamiento, y las conquistas de su gestión necesitan una continuidad para ser duraderas. Además, si otros países lo hacen… ¿por qué este no?
Donde dije digo…
Sin embargo, tras la noticia sobrevino una labor de arqueología digital, y salieron a la luz pronunciamientos del propio Bukele en contra de la reelección presidencial, primero en una entrevista en 2013 y luego a propósito del fraude que permitió al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022) un segundo mandato.
Este tipo de rectificaciones no son nuevas en la carrera política del mandatario, quien aprovechó en su momento el capital político del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional —FMLN, izquierda—, y tras su expulsión de dicho partido se ha vuelto un feroz crítico, con énfasis a su papel en el conflicto armado (1980-1992).
Publicista proveniente de una rica familia con raíces en el Oriente Medio, Bukele fue alcalde de Nuevo Cuscatlán y San Salvador antes de llegar a la presidencia en 2019, acogido por el partido Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), una escisión de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena).
"Cero homicidios": Bukele desestima críticas de legisladores de EEUU sobre derechos humanos
13 de septiembre, 14:23 GMT
Ya en el poder y con su propio partido (Nuevas Ideas) habilitado para contender, Bukele registró una victoria inobjetable en los comicios de febrero de 2021, en los cuales aseguró tantos curules en la Asamblea Legislativa (Parlamento) que la oposición se volvió numéricamente irrelevante.
Ya instalada la legislatura, inició una depuración en el órgano judicial, que no solo sacó de circulación a jueces y fiscales incómodos a sus proyectos, si no que propició la instalación de una corte constitucional que no pusiera freno a cuanta iniciativa impulsara el Ejecutivo, por ejemplo, la reelección.
"Este rompimiento constitucional era predecible. El Salvador hace rato va camino a ser una dictadura y muchos, por sesgo ideológico, cobardía, intereses geopolíticos u obsesión con la inmigración, no quisieron alzar la voz a tiempo o ayudar a impedirlo", reaccionó Juan Pappier, especialista del observatorio de Human Rights Watch.
Como Pappier, otros juristas y activistas expresaron sus preocupaciones por el futuro de un país que vive bajo régimen de excepción desde marzo pasado, con suspensión de varias garantías constitucionales, en virtud de una guerra contra las pandillas que ha dejado ya más de 53.000 detenciones, algunas cuestionadas.
Pero en redes sociales, el ecosistema donde Bukele se mueve a gusto y con soltura, abundan las expresiones de apoyo a la decisión, así como las burlas a la oposición y a los simpatizantes de los partidos que se repartieron el poder tras la firma de los Acuerdos de Paz de 1992, Arena (1989-2009) y el FMLN (2009-2019).
Desmoronando los artículos pétreos
La Constitución de El Salvador, sometida a revisión por un equipo liderado por el vicepresidente Félix Ulloa, tiene al menos seis artículos que vetan explícitamente la reelección inmediata, en particular el 154, que estipula que el período presidencial será de cinco años, empezando y terminando el 1 de junio.
Además, el artículo 248 prohíbe enmiendas que obstaculicen la alternancia en el poder, así como toda reforma que amenace a la forma y sistema de gobierno, al territorio de la República y a la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República.
El Salvador salió fortalecido luego de la pandemia del Covid-19
No obstante, el artículo 152 impide en su inciso primero que pueda optar a la presidencia quien haya ejercido dicho cargo en los seis meses previos al inicio de su período, lo cual abre margen a un tecnicismo: si Bukele deja el cargo seis meses antes de expirar su mandato, podría contender por la jefatura de Estado.
A todas estas, la ausencia de una figura que represente una alternativa seria a Bukele desde la oposición le facilita las cosas a un político que aún goza de popularidad, controla las narrativas, y que tiene a su favor la percepción de una mayor seguridad que ha dejado su guerra contra las pandillas.
Ante este escenario, y vengan las críticas que vengan, la postulación de Bukele a las próximas presidenciales se antoja un hecho. Y su eventual victoria, según el escenario actual, parece inevitable.
jueves, 15 de septiembre de 2022
El nazismo se da otra vuelta por Argentina con intento de magnicidio a la vicepresidenta
El nazismo se da otra vuelta por Argentina con intento de magnicidio a la vicepresidenta
Cristina Fernández de Kirchner, vicepresidenta argentina , 15.09.2022
BUENOS AIRES (Sputnik) — Hace 84 años, entre 12.000 y 20.000 personas asistieron al estadio Luna Park de Buenos Aires para celebrar la anexión de Austria a la Alemania nazi. Se cree que fue el acto más multitudinario que el grupo supremacista tuvo fuera del territorio que lo vio nacer.
En el otro extremo de la historia, al finalizar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), fueron muchos los jerarcas que encontraron refugio en la Argentina, el más conocido de ellos, el teniente coronel de las SS, Adolf Eichmann.
La investigación en torno al intento de asesinato perpetrado contra la figura de la vicepresidenta, Cristina Fernández, reveló muchos datos que pusieron de nuevo al nazismo en la discusión política de este país sudamericano, y así lo entiende la defensa de la exmandataria (2007-2015).
"Es bueno decir que lo que tenemos aquí son corpúsculos nazifascistas que han crecido al calor del neoliberalismo que ha gobernado al continente en este tiempo y es una radicalización de la derecha", aseguró a la Agencia Sputnik uno de los letrados que hacen parte de la defensa en la causa que investiga el hecho, José Manuel Ubeira.
Grupos neonazis en América Latina, una alarma que se activa
Los tatuajes en el cuerpo del autor material de la intentona, Fernando Sabag Montiel, las reivindicaciones del atentado hecha por numerosas personas vinculadas a la investigación y a organizaciones de extrema derecha, y hasta una bandera ucraniana colgada en el apartamento de arriba de la propia vicepresidenta han decorado al caso con tintes oscuros.
Pero el vínculo más claro es con el grupo Revolución Federal, organización extremista que podría haber servido de aparato para perpetrar el ataque y que mantuvo reuniones en el sexto piso de Uruguay 1306, propiedad de una vecina de la expresidenta, Ximena de Tezanos Pinto.
Es por ello que el titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Agustín Rossi, denunció este jueves 15 ante la magistrada que Revolución Federal estuvo detrás del intento de magnicidio de la vicepresidenta y aportó audios en los que se escucha a sus integrantes jactarse de su intención de asesinar al presidente, Alberto Fernández, y al diputado Máximo Kirchner, hijo de la exmandataria.
Vínculos políticos
Al abogado de Cristina Fernández le consta que el expediente considera esta línea de investigación, también otros posibles vínculos políticos.
"Estamos tratando de determinar si hay otra vinculación política, esperemos que no. Nadie está esperando que haya más de lo que ya hay, pero estamos muy preocupados. Estamos mirando el cuadro general, y está claro que estamos yendo a toda velocidad, la instrucción todos los días detiene a alguien y vamos a ver dónde termina", aseguró a Sputnik.
Consultado acerca de la posible implicancia de los servicios de inteligencia, una de las versiones que se manejan en la pesquisa, el letrado se mostró cauto.
"No me guío por nada prejuicioso, creo que lo que estamos viendo es algo más que un lobo solitario o un loquito suelto. Acá, por lo menos, tenemos una organización primaria, lo que tenemos que averiguar es si hay una organización secundaria que está arriba de todo esto y le ha dado cobijo y financiamiento", afirmó.
Ese parece ser el puente que podría unir las dos orillas: la financiación.
Las luces apuntan al empresario Nicolás Caputo, uno de los principales mencionados por Cristina Fernández el 23 de agosto pasado, cuando improvisó en sus redes un alegato de defensa en la causa Vialidad, y exhibió numerosos chats entre el empresario y su exsecretario de Obras Públicas, José López, condenado a seis años de prisión por esa causa.
En varias oportunidades, el expresidente Mauricio Macri (2015-2019) reconoció a Caputo como un "amigo del alma", expresión que utilizan los argentinos para demostrar fraternidad, al tiempo que fue uno de los primeros vicepresidentes del partido que él mismo creó: el PRO.
Una persona con un arma - Sputnik Mundo, 1920, 15.09.2022
América Latina
El ataque a Cristina Fernández de Kirchner podría tener componentes nazis y fascistas
Y según consigna la agencia Télam, el fundador de Revolución Federal, Jonathan Morel, reconoció haber recibido 1.760.000 pesos (12.300 dólares) del Grupo Caputo, un conglomerado de empresas que se dedica a la construcción, la producción de equipos de aire acondicionado y la energía… y que lleva el nombre del empresario.
De momento, desde el entorno de Nicolás Caputo lo niegan, pero el vínculo podría ser con una firma de los hermanos de Luis Caputo, exministro de Finanzas de Macri y primo de Nicolás.
"No lo sé si hay vinculación de Revolución Federal, dicen eso pero a mí no me consta. Sé lo mismo que sabe usted", atemperó Ubeira a Sputnik, y confirmó: "Sí [Capuchetti] lo está investigando. Hablan de Caputo y gente vinculada a Caputo".
También agregó: "El afán de mi clienta es esperar que no haya más elementos que produzcan una grieta. Si la hubieran matado a Cristina Fernández, usted y yo no estaríamos hablando en estos términos y seguramente usted estaría cubriendo una guerra civil. Esto no le sirve absolutamente a nadie porque para salir adelante en Argentina necesitamos un clima de tranquilidad, no se puede hacer negocios debajo de la artillería".
Lo cierto es que, con apenas 14 días de investigación, aquello que la prensa argentina ahora define como "discursos de odio" —como fuerza instigadora del ataque— no se limitaría sólo al lenguaje y se trataría de una intolerancia de vieja escuela, muy conocida por todos.
miércoles, 14 de septiembre de 2022
Integración y modelismo: Centroamérica debate construir una Unión Europea en miniatura
Integración y modelismo: Centroamérica debate construir una Unión Europea en miniatura
hace 9 horas
Mapa de Centroamérica - Sputnik Mundo, 14.09.202
La celebración de los 201 años de la independencia de América Central acontecerá este 15 de septiembre en medio de un debate para remodelar el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).
La propuesta con sello salvadoreño apunta a la firma del tratado constituyente de la Unión Centroamericana (UNCA), un organismo supranacional capaz de generar decisiones vinculantes para todos los países miembros.
De salvar los innumerables escollos que le esperan y concretarse, sería como una réplica a pequeña escala de la Unión Europea.
Aunque todo parece indicar que ceder autonomía, no es uno de los lados fuertes de los países ubicados en la cintura de América.
Propuesta salvadoreña
La Conferencia sobre el Futuro de Centroamérica, convocada por el Gobierno de El Salvador a fines de agosto, constituyó el espacio donde fluyeron las reflexiones en la búsqueda de avanzar a un peldaño superior en el sueño de la integración regional.
La iniciativa presentada por el vicepresidente cuscatleco, Félix Ulloa, pretende reformar el tratado constitutivo del SICA, conocido como Protocolo de Tegucigalpa (1991), porque "requiere una ingeniería, una actualización conforme a las demandas y desafíos del mundo contemporáneo".
El borrador presentado por la administración de Nayib Bukele propone la creación de una especie de Unión Europea, cuyas piezas serían el Consejo de la Unión, integrado por presidentes y primeros ministros; el Consejo de Ministros, el Parlamento de la Unión, el Tribunal de la Unión, el Consejo de vicepresidentes y la Contraloría de la Unión.
El organismo supranacional, con personalidad jurídica propia, tendría alcance en los ámbitos económico, político, monetario, fiscal, social, seguridad democrática y ambiental.
Mapa de Centroamérica - Sputnik Mundo, 1920, 03.08.2022
América Latina
El Salvador, que ya había adelantado la intención en junio a los representantes de los mandatarios de la región, pone a 2024 como meta del proyecto integrador, que se fundaría previa la aprobación de y ratificación de cada Estado miembro, mediante un tratado constitutivo.
A diferencia del SICA y el Parlamento Centroamericano (Parlacen), la propuesta salvadoreña fija un modelo de competencia muy diferente.
Las decisiones de las nuevas entidades serán vinculantes y la legislación secundaria que emitan no tendría que ser aprobada por los parlamentos de cada país.
El bloque político mesoamericano integraría a siete países del istmo: Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, más la República Dominicana, que en la actualidad dan vida al SICA.
El presupuesto para echar a andar la UNCA provendría de aportaciones de cada Estado miembro, las cuales pueden provenir de impuestos sobre el tabaco y el alcohol, entre otros.
Temas sensibles
El catedrático nicaragüense Leonardo Gonzalez, consultado por Sputnik, ve demasiados palos entre las ruedas del proceso unionista formulado en San Salvador.
El proceso demandará ciertas condiciones y hasta ahora algunos órganos regionales no han contribuido a una participación coherente, unionista, entre los Estado del istmo, explicó el profesor de derecho constitucional de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.
González achaca al SICA un cierto comportamiento antipopular durante los últimos años y mencionó problemas del entorno como el fomento de la migración irregular y el tráfico de personas.
"Existen temas muy sensibles de cada Estado que deben ser tratados primero por los propios gobiernos, a fin de generar algunas condiciones antes de plantearle a otro estado un debate y un diálogo sobre las competencias y funciones públicas, y eso no puede cederse a órganos supranacionales", puntualizó.
Nicaragua, posición oficial
La posición oficial del Gobierno de Nicaragua sobre el borrador del proyecto unionista presentado en San Salvador fue expresada por su canciller, Denis Moncada, en un documento fechado el 22 de agosto.
En esencia, Nicaragua reconoce la extrema importancia de la integración regional, y advierte que el modelo intergubernamental representado por el SICA está basado en una institucionalidad muy frágil.
Moncada apuntó la necesidad de mejorar de mansera profunda el actual mecanismo integrador regional, a través de un proceso viable y progresivo.
"La idea del nuevo tratado tiende a debilitar la soberanía de los Estados, en contraposición de la Constitución Política, que en Nicaragua establece que la independencia, la soberanía y la autodeterminación nacional son derechos irrenunciables del pueblo y fundamento de la nación nicaragüense", fundamentó el comunicado de la cancillería.
Y agregó: "La primacía del derecho comunitario sobre el derecho nacional [artículo uno de la carta magna]. La transferencia de competencias del Estado a la Unión. La expulsión de un Estado. La sustitución del consenso en toma de decisiones y otros aspectos, son temas complejos para la realidad jurídica administrativa y política de Centroamérica".
Por tanto, adelantó que para Nicaragua el tratado en ciernes resulta inaceptable porque sería transgredir su propia Constitución.
martes, 13 de septiembre de 2022
Corea del Norte se adhiere al club de potencias nucleares
Corea del Norte se adhiere al club de potencias nucleares
Corea del Norte se adhiere al club de potencias nucleares sin ser invitada
Corea del Norte, que este 9 de septiembre celebró su 74 aniversario de la fundación de la República, no se pudo hacer a sí misma un mejor regalo que proclamarse como una potencia nuclear.
Una noticia que no dejó a nadie indiferente: las reacciones –tanto defendiendo el derecho de Pyongyang de poseer armas nucleares, como condenando enérgicamente esa decisión-, no tardaron en producirse.
Invasión, Pacto de Varsovia y la OTAN
Invasión, Pacto de Varsovia y la OTAN
Por Víctor Arrogante | 12/09/2022 | Mundo
Fuentes: Rebelión
Se han cumplido seis meses desde el comienzo de la invasión de Rusia a Ucrania. Mucho ha pasado desde los primeros combates, mientras la guerra está dando señales de estancamiento.
Días antes, Vladimir Putin, había reconocido los territorios separatistas en Ucrania Donetsk y Luhansk, controlados por rebeldes prorrusos desde 2014 y había anunciado el envío de soldados a Donbás, avivando aún más las tensiones. Moscú finalmente anunció el 24 de febrero el inicio de operaciones militares especiales en Ucrania, en una situación tiene aristas políticas, históricas y estratégicas.
Tras la disolución de la URSS, Ucrania puso la mirada en Europa y su interés por pertenecer a la OTAN, alianza militar liderada por Estados Unidos que se había enfrentado durante la Guerra Fría al Pacto de Varsovia, para asegurar su independencia de Rusia.
Pedro Sánchez, tras la invasión, calificada siempre de ilegal transmitió la total y rotunda condena de España, a las inaceptables acciones militares del gobierno de Putin en Ucrania. Consideró los hechos como muy graves y muy simples a la vez. «Una potencia nuclear ha violado la legalidad internacional y ha comenzado la invasión de un país vecino, al tiempo que ha amenazado con represalias a cualquier otra nación que socorra al país agredido», reclamando al gobierno de Putin que cumpla con el derecho internacional y que regrese a las discusiones dentro del formato de Normandía y el grupo de contacto Trilateral.
La historia de Ucrania y Rusia está entrelazada y se remonta al menos hasta la edad media, evolucionando por separado con idioma y cultura que partían de una raíz común. A partir del siglo XVII, grandes porciones de territorio de Ucrania pasaron a formar parte del creciente Imperio Ruso. Mientras que en el siglo XX, con excepción de un breve período de independencia en 1917, Ucrania se incorporó a la Unión Soviética.
El fin de la Segunda Guerra Mundial no trajo consigo el cese de las hostilidades entre las potencias vencedoras. A partir de aquel momento el mundo asistió a un nuevo conflicto conocido como la Guerra Fría, en el que la Unión Soviética se hizo con el control de los países de Europa del Este. República Democrática Alemana, Hungría, Rumania, Bulgaria y Albania crearon el Pacto de Varsovia, cuyo objetivo era solucionar de una forma pacífica sus conflictos internos, apoyar la defensa mutua y dotarse de seguridad jurídica frente a los países de Europa Occidental y frente al Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Ambas organizaciones, constituidas como bloques político-militares, mantuvieron el precario equilibrio mundial durante la Guerra Fría, y no sería hasta la caída del muro de Berlín, cuando tanto el Pacto de Varsovia como la Unión Soviética se disolvieron. La OTAN se mantiene activa, con intereses propios y participando en el conflicto ucraniano.
Moscú insiste en que no busca una guerra, y considera que su invasión es una operación militar especial, responsabilizando de la crisis a la OTAN, que ha seguido la expansión tras la caída de la URSS. «Nos han engañado descaradamente. Cinco oleadas de expansión de la OTAN. Y ahí está: ahora están en Rumania y Polonia, con sistemas de armas», dijo Putin, pidiendo que no haya más movimientos de la OTAN hacia el este.
Crimea y el Donbás están en el centro del conflicto. Rusia admite que uno de sus objetivos es controlar el sur de Ucrania para poder conectar estos dos territorios controlados por Moscú desde 2014. Una de las tareas del ejército ruso es establecer el control total sobre Donbás y el sur de Ucrania. Esto proporcionará un corredor terrestre a Crimea. Anteriormente, Moscú había dicho que la «operación militar especial» buscaba proteger a las Repúblicas Populares en Donetsk y Luhansk, y desmilitarizar a Ucrania.
El ingreso de Ucrania a la OTAN parece imposible en el contexto actual, pero Finlandia y Suecia ya han presentado sus solicitudes de ingreso en la Alianza. Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, dijo a finales de enero que los países tienen el derecho a elegir sus propios acuerdos de seguridad, en referencia a los ingresos en los últimos años a la OTAN, y que Rusia debe abstenerse de adoptar posturas basadas en la fuerza coercitiva u una retórica agresiva.
Putin acusa a la OTAN de violar el Acta Fundacional de Relaciones Mutuas, Cooperación y Seguridad entre la OTAN y Rusia firmada en 1997 como marco de referencia entre ambas partes tras la caída de la URSS, al desplegar sistemas ofensivos de armas en las fronteras de Rusia, específicamente en Letonia, Lituania, Estonia y Polonia. La OTAN señala, en cambio, que ha cumplido con el Acta Fundacional, comprometiéndose a no desplegar fuerzas militares permanentes en los nuevos miembros ni tampoco armas nucleares, dos de los pilares del acuerdo, y acusa en cambio a Moscú de incumplimiento.
Han pasado seis meses desde la invasión, pero ni Ucrania ni Rusia están dispuestas a dejar de luchar, a pesar de las pérdidas que han sufrido. Ucrania quiere recuperar los territorios ocupados por Rusia y Moscú quiere seguir debilitando a su oponente e, indirectamente a Occidente. El Kremlin cree que el invierno jugará a su favor y el presidente Putin ha anunciado un aumento del ejército de 137.000 efectivos. La guerra durará probablemente un año como mínimo, pero está estancada y disminuirá su intensidad.
Ucrania carece de medios para un contraataque convencional eficaz, pero la guerra de guerrillas es una forma eficaz de precipitar una caída rusa. Ucrania quiere retomar el control sobre Jersón. Kiev ha cambiado su estrategia para organizar ataques con misiles de largo alcance y atrevidas incursiones de las fuerzas especiales en las bases rusas situadas detrás de la línea del frente.
Rusia no tiene un nuevo plan de ataque que no sea la acumulación de artillería, la destrucción de pueblos y ciudades y el avance a marchas forzadas. Lo hace, por una parte, porque esta estrategia es eficaz y, por otra, para minimizar el número de víctimas, ya que, según algunas estimaciones occidentales, hasta ahora ha sufrido 15.000 bajas. Rusia sigue queriendo abrirse paso a golpes, pero es probable que priorice mantener los territorios ocupados y anexionarlos.
Occidente tiene que decidir si quiere que Ucrania gane o simplemente resista, y tiene que adecuar la ayuda humanitaria a las necesidades. Ucrania ya habría sido derrotada por Rusia sin el apoyo militar de Occidente. Pero hasta ahora Occidente no ha suministrado suficiente artillería u otras armas, como aviones de combate, que permitan a Kiev hacer retroceder a los invasores. Los políticos occidentales hablan de la necesidad de obligar a Rusia a retroceder hasta las fronteras de antes de la invasión, pero no proporcionan suficiente material para hacerlo. Al mismo tiempo, la crisis humanitaria de Ucrania se agudiza.
Lo que representó la OTAN y el Pacto de Varsovia durante la Guerra Fría significó confrontación y contención. Con la invasión de Ucrania, Rusia apuesta por la confrontación, frente a la expansión que continúa la OTAN liderada por Estados Unidos y el apoyo sin medida de la Unión Europea.
@caval100
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
viernes, 9 de septiembre de 2022
De la rebelión popular al fiasco constitucional, ¿qué pasó en Chile?
De la rebelión popular al fiasco constitucional, ¿qué pasó en Chile?
Por Cecilia Vergara M., Maximiliano Rodríguez | 10/09/2022 | Chile
Fuentes: Rebelión / CLAE
¿Cómo se pasó en Chile de una rebelión popular a un triunfo abrumador del rechazo a la nueva Constitución?
¿Cuál es la explicación de esta derechización? Referentes del Rechazo salieron a festejar el triunfo contra el «revanchismo», el «octubrismo radical» y un texto constitucional «refundacional» y opuesto al «alma de Chile» y al «sentido común de los chilenos». ¿Qué ocurrió en Chile que después de todo, no cambió nada?
¿Cómo un proceso que comenzó con un nivel de apoyo pocas veces visto en la historia terminó truncado? ¿Adónde fue a parar el apoyo al proceso constituyente? Todo indica que pudo más el poder de quienes vieron desmoronarse los ilegítimos privilegios adquiridos desde la dictadura e incrementados en los años de esta interminable transición, quienes jugaron la guerra más sucia conocida en la historia de Chile.
Estas son algunas de las interrogantes que dejaron los resultados del plebiscito constitucional del 4 de setiembre que trataremos de explicar, sumando análisis propios y ajenos:
-La derrota comenzó a gestarse el 15 de noviembre de 2019, cuando la derecha, la ex Concertación y el Frente Amplio, firmaron el Acuerdo por la Paz para salvar al gobierno del neoliberal Sebastián Piñera, y desviar la fuerza de la movilización hacia el institucional camino de un proceso constituyente absolutamente condicionado por el empresariado, para que no fuese ni libre ni soberano. El acuerdo permitió golpear a los más combativo de la movilización, transformándolos en presos políticos, o reprimiéndolos brutalmente, garantizándole impunidad a la policía de Carabineros.
– Con el 80% de apruebo en el primer plebiscito para establecer la Convención Constitucional, los independientes, los trabajadores y el pueblo llano creyó constituir una institución que se opusiera a los corruptos de siempre, pero luego vino la decepción y la ruptura de millones con el proceso constituyente. Porque la Convención dejó gobernar tranquilamente a Piñera, nada hizo frente a la pérdida de puestos de trabajo y el crecimiento de la pobreza, ni por los presos políticos ni contra los represores. Se convirtió en otro parlamento más, como querían la derecha, la ex Concertación y –lamentablemente- los que hoy componen el gobierno actual.
– En la Convención la mayoría de los “independientes” cedió el control a los partidos, que dejaron fuera del nuevo texto constitucional demandas tan importantes como la nacionalización de las riquezas naturales para imponer la propuesta de una nueva constitución que, aunque con avances democráticos, dejó intacto el modelo económico que ha causado la desigualdad profunda en el país. Y cundió la confusión frente a una propuesta que no tomaba las principales demandas por las que el pueblo salió a las calles.
-En los medios, algunos cientistas políticos atribuyen la derrota de la nueva Constitución a un rechazo al proceso de redacción por parte de la Convención Constitucional más que al texto propuesto. Otros, a la manipulación mediática financiada por los grandes empresarios y a la falta de claridad del gobierno, que mostró sus diferencias con el texto propuesto por la Convención elegida por voto popular.
– Se produjo un rechazo a la política de espectáculo en la Convención (algunos presentaron propuestas maximalistas, llamativas y simbólicas, aunque no contaran con los votos para ser aprobadas), la homologación de ésta con la política tradicional en el contexto de una fuerte pulsión destituyente y antiestablishment político, y la reacción de las identidades tradicionales ante la fuerza que tuvieron identidades subalternas en el proceso: junto con la definición de Chile como Estado plurinacional, se reconocía derechos colectivos a las comunidades indígenas y se instauraría un sistema de justicia indígena. No se logró plantear el plurinacionalismo en el marco de un sentido patriótico inclusivo.
– Un plebiscito que tenía en la papeleta dos alternativas en realidad terminó teniendo cuatro opciones: aprobar, aprobar para reformar, rechazar y rechazar para renovar. En la última encuesta preplebiscito, 17% se declaraba a favor de rechazar a secas, 35% de rechazar para renovar, 32% de aprobar para reformar y solo 12% de aprobar y aplicar el nuevo texto tal como salió de la Convención. El Rechazo ganó en todos los niveles socioeconómicos, sin mayores diferencias. El Apruebo ganó los jóvenes de entre 18 y 30 años y el Rechazo en todas las demás edades: la campaña del Rechazo había logrado conformar una alianza social y política más diversa que el Apruebo.
– El nuevo gobierno, con el Partido Comunista y el Frente Amplio a la cabeza, significó una gran decepción. Gabriel Boric y su gabinete negaron las medidas más básicas para evitar el descalabro ante la inflación, sueldos de miseria, la ayuda estatal directa y dejaron intactos los beneficios de los grandes empresarios. Y continuó con la dura represión contra el pueblo mapuche y chileno. Estar contra el proceso constituyente pasó a ser una forma de ser oposición al nuevo gobierno. Parte de la energía contra la institucionalidad política había pasado al lado del Rechazo.
-Boric y sus partidos firmaron con febril apuro un acuerdo para reformar la nueva constitución en beneficio del empresariado, negociando -como querían los expresidentes “socialistas” Ricardo Lagos y Michelle Bachelet-, la nueva constitución con el rechazo, sosteniendo que había que hacer una “constitución de todos”. Tampoco hubo movilizaciones de las principales organizaciones sindicales, estudiantiles y populares del país, dirigidas por estos mismos partidos
-La campaña de la derecha y el rechazo, las mentiras y el miedo, recorrieron las brechas de desilusión abiertas por quienes hoy dirigen el gobierno, que encabezaron el apruebo, que negociaron con la derecha en la convención, y que durante la rebelión popular salvaron a Piñera. Por eso, millones de trabajadores, estudiantes, mujeres, pueblos originarios, votaron expresando esta confusión, o directamente castigando las medias tintas y engaños de un gobierno que prometió cambiar las cosas.
-Lo cierto es que la derechista Apruebo Dignidad y los viejos partidos han logrado conducir todo el proceso político hasta hoy, porque no se logró construir una alternativa política, que luche por las demandas más sentidas por el pueblo, o que permitiera enfrentar las maniobras y engaños en la Convención.
-El triunfo del rechazo le permite a la derecha seguir empujando a un gobierno que ya tendió todos los puentes con los jefes del pinochetismo, no tocando a Piñera ni a los oficiales que impusieron el terror en la rebelión popular, militarizando Wallmapu y reprimiendo movilizaciones. Y, sobre todo, comprometiéndose a un acuerdo nacional para construir la “constitución de todos”.
– Ambos bandos habían acordado que cualquiera de las dos opciones que ganara, debía conducir a un nuevo camino de reformas, pero ahora dirigida totalmente por el corrupto parlamento. Y para eso se proponen instalar un escenario de reformas que tranquilicen a los de abajo. El caldo de cultivo del descontento social crece, y el coyuntural triunfo del rechazo no les hace olvidar esta situación.
-Era importante aprobar la nueva Constitución porque el triunfo del rechazo fortalecerá a los sectores más reaccionarios del país. Boric hizo el primer cambio de su gabinete, incluyendo a cuadros de la Concertación y del partido por la Democracia, mientras la primera manifestación estudiantil era reprimida con dureza por Carabineros, como si el presidente fuera Piñera
– Se habla de un eventual segundo tiempo del proceso constituyente y del gobierno mismo. Pero para ello es indispensable un cambio estructural y profundo, no solo de rostros y personas, sino también del relato, las prioridades, la forma de comunicar y de la ampliación de la coalición de gobierno. Los resultados del 4 de setiembre dejaron una nación que rechaza en forma mayoritaria la Constitución vigente, pero que no logró formular un consenso y ni siquiera una mayoría para un documento alternativo. Y, por más que resulte ineludible la necesidad de dejar atrás la constitución pinochetista, quedó en la indefinición el camino y el calendario que habrán de seguirse para elaborar una nueva Carta Magna.
-El desafío es lograr un acuerdo que permita finalmente sacar adelante un nuevo texto constitucional con un amplio y transversal apoyo popular, pero eso, ahora, quedó en manos de los partidos y el Congreso. Sería bueno que el gobierno de Gabriel Boric recordara lo rápido que el apoyo y la esperanza depositadas en un proceso pueden caer si se traicionan esas expectativas. Y también que si las vías institucionales para los cambios se cierran, siempre los pueblos saben cómo abrirlas… incluso con la represión desatada en las calles.
Vergara Mattei es periodista chilena, Rodríguez es politólogo y economista. Ambos analistas asociados al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
Fuente: https://estrategia.la/2022/09/09/de-la-rebelion-popular-al-fiasco-constitucional-que-paso-en-chile/
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
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