miércoles, 10 de enero de 2024

Qué significa la tercera fase de la ofensiva israelí en Gaza

Qué significa la tercera fase de la ofensiva israelí en Gaza y cómo está la situación en el terreno Por Javier Biosca Azcoiti | 11/01/2024 | Palestina y Oriente Próximo Fuentes: El Diario Israel confirma que inicia una tercera fase de la guerra con menos intensidad en los combates bajo la presión estadounidense, pero la realidad sobre el terreno es diferente. La primera fase consistió en el bombardeo masivo de zonas enteras para ‘ablandar el terreno’ a la invasión terrestre. La segunda, la entrada de los soldados, el desmantelamiento de Hamás y el control del territorio en zonas clave. Ahora, en palabras del portavoz del Ejército, Daniel Hagari, “la guerra ha cambiado de fase” a un escenario de ataques más selectivos, reducción de tropas y disminución de la intensidad de las operaciones. Este nuevo escenario, sin embargo, no es inmediato y se irá aplicando en función del progreso en las dos fases anteriores –a un elevado coste humano: 23.200 muertos, el 85% de la población desplazada y 500.000 personas (de un total de 2,2 millones) que no tendrán casa a la que volver por la destrucción masiva de edificios–. “No se trata de anuncios espectaculares. La transición se hará sin ceremonias”, ha dicho el portavoz al diario The New York Times. El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, ha señalado que la ofensiva de Israel está pasando de “la fase de guerra de intensas maniobras” hacia “diferentes tipos de operaciones especiales”. Está por ver si esa transición a la tercera fase es real o si es resultado de las presiones internacionales sobre Israel, sobre todo de EEUU que, aunque apoya la ofensiva en Gaza, quiere que Israel reduzca la intensidad y la masacre de su ofensiva. Pese a que en el norte han disminuido los bombardeos y los combates, Israel intensifica su ofensiva en el resto de la Franja, especialmente en el sur, cerca de Jan Yunis, según ha informado el propio Ejército en un comunicado. El think tank estadounidense Institute of War ha señalado que “la tercera fase de las operaciones israelíes en la Franja de Gaza, tal y como se han descrito, probablemente permita a Hamás reconstituirse militarmente”. “Israel ha degradado varias unidades en el norte, pero las fuerzas militares de Hamás no han sido derrotadas ni destruidas. Milicias palestinas siguen operando en el norte y han atacado a las fuerzas israelíes en zonas donde Israel ha degradado a las unidades locales”, señalan los expertos del centro. Avances en el norte El think tank estadounidense explica que las milicias palestinas siguen informando de los ataques en el norte a sus cuarteles generales cuando sus combatientes regresan a las zonas de retaguardia. “Los retrasos en los reportes pueden indicar una pérdida de las estructuras de mando y control sobre algunas unidades”, pero eso no equivale a la victoria, advierte. En el norte de la Franja, Israel asegura que ha desmantelado los 12 batallones de Hamás que operaban en la zona y algunos analistas señalan que los militares israelíes ya no están desplegados de manera permanente en toda la zona, sino que se han movido al área más cercana a la frontera con Israel. “Hemos completado el desmantelamiento de la infraestructura militar de Hamás en el norte de la Franja de Gaza. Ahora nos centramos en desmantelar a Hamás en el centro y sur de la Franja”, afirmó el domingo Hagari, aunque sugiriendo un cambio en las tácticas: “Lo haremos de forma diferente, a fondo y basándonos en las lecciones que hemos aprendido de los combates hasta ahora”. “A medida que se reduzcan las operaciones, sin duda será más fácil garantizar que los civiles no sufran daños y también garantizará que pueda llegar más ayuda a las personas que la necesitan”, señaló el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, durante su parada en Qatar de la gira por Oriente Próximo que este martes le ha llevado a Israel. “También es muy importante que, en la medida en que las operaciones continúen, se diseñen en torno a la protección de los civiles y en torno a hacer llegar la ayuda humanitaria a las personas que la necesitan, y no al revés. Eso también formará parte de nuestras conversaciones de esta semana”. La situación humanitaria de la población civil que ha permanecido en el norte es especialmente delicada. Los suministros no llegan y la destrucción es absoluta. Al menos dos tercios de todas las construcciones en el norte de Gaza han quedado destruidas, mientras que en el resto de la Franja la cifra aproximada es del 33%. La agencia AP señala que la tasa de devastación es peor que en Alepo (Siria) y Mariúpol (Ucrania). En sus órdenes de evacuación, Israel advirtió que todo el que se quedara podría ser considerado “cómplice de los terroristas”. Un vídeo publicado esta semana por Middle East Eye correspondiente al 24 de noviembre y geolocalizado por elDiario.es en Ciudad de Gaza muestra cómo un grupo de civiles con banderas blancas trata de cruzar una calle y es recibido a tiros (en el vídeo no se puede ver quién es el atacante). En el vídeo, una mujer que iba de la mano de un niño con una bandera blanca recibe un disparo y cae desplomada en el suelo. La batalla en el sur se endurece Pero mientras algunos hablan de reducción de intensidad de las operaciones, la realidad sobre el terreno es muy diferente. La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informa de que el lunes “se intensificaron los fuertes bombardeos israelíes desde tierra, mar y aire en gran parte de la Franja de Gaza”. Solo entre la tarde del domingo y la del lunes murieron 249 palestinos. “La ofensiva en el área central de Gaza y Jan Yunis está causando un rápido incremento de las bajas con consecuencias devastadoras para decenas de miles de civiles, muchos de los cuales ya habían huido de Ciudad de Gaza y la zona norte”, señala la OCHA en su informe diario. El organismo de la ONU denuncia ataques a refugios de Médicos Sin Fronteras (que, según la ONG, no había recibido orden de evacuación previa) y de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), así como la detención de algunos trabajadores humanitarios. El organismo informa también de que Israel ha rechazado solicitudes de movimientos coordinados de la OCHA y la OMS (Organización Mundial de la Salud) para entregar suministros médicos urgentes a la farmacia de Ciudad de Gaza y al Hospital Al Awda de Yabalia. Israel también ha rechazado entregas de agua y combustible en la capital. Al Mawasi, una zona humanitaria cuestionada 1,9 millones de personas (el 85% de la población) se han visto forzados a abandonar sus hogares huyendo de la destrucción. 1,4 millones de ellos se refugian en 155 escuelas de UNRWA, muchas de las cuales han sido directamente golpeadas por la artillería israelí. En total, 63 de estas escuelas han sido atacadas. En cuanto a instalaciones médicas, solo 13 de los 36 hospitales de la Franja permanecen operativos: nueve en el sur y cuatro en el norte (donde no llegan los suministros). Israel designó a finales de octubre una “zona humanitaria” en Al Mawasi (suroeste de la Franja –marcado en morado en el mapa–) ampliamente criticada por la comunidad internacional. Se trata de un territorio principalmente no urbanizado pegado a la costa y convertido en un campamento improvisado. “¿Cómo puede una zona ser segura en una guerra si ha sido decidida de manera unilateral por una parte en el conflicto?”, se preguntaba el director de UNRWA, Philippe Lazzarini. “Solo puede promover la falsa sensación de que será segura”. Según el periódico Times of Israel, la zona no tiene agua corriente, baños, las agencias humanitarias no están presentes y las tiendas de campaña ofrecen escasa protección frente al invierno. “Estas órdenes de reubicación no son más que una cortina de humo de seguridad. Si se quedan, los matan; si se mueven, los matan”, ha denunciado el director de Save the Children para Palestina, Jason Lee. Ante las carencias de la “zona humanitaria”, la inmensa mayoría de los refugiados, más de un millón, están actualmente en el extremo sur de la Franja, en la ciudad de Rafah, donde se encuentran hacinados sin alojamiento y donde el alquiler de casas ha subido un 800% respecto a su precio normal. Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/significa-tercera-fase-ofensiva-israeli-gaza-situacion-terreno_1_10822468.html

¿Por quién doblan las campanas en Ucrania?

¿Por quién doblan las campanas en Ucrania? Por Txente Rekondo | 09/01/2024 | Europa Fuentes: Rebelión Desde el pasado octubre, el conflicto en Ucrania ha pasado a un segundo plano, el temor a la falta de ayuda de EEUU y un posible efecto dominó en otros países, las tensiones internas y el cansancio de la sociedad y el auge de posturas que piden algún tipo de negociación son factores que dominan el actual debate. Un pulso por el poder entre Volodímir Zelensky y algunos sectores militares (New York Times lo anunció en noviembre) parece estar produciéndose. El artículo del comandante en jefe ucraniano Valery Zaluzhny, que goza de gran popularidad en el país, en The Economist el pasado noviembre para unos fue una crítica a Zelensky y para otros un mensaje hacia Occidente. Zaluzhny señalaba que la guerra estaba estancada, y sin mejoras tecnológicas se continuará así, por ello Ucrania debe prepararse para un congelamiento a largo plazo de la situación militar. Paralelamente varios acontecimientos relacionados se han sucedido esos días. Por un lado, las acusaciones de sabotaje de un general polaco a Zaluzhny, los movimientos políticos del ex asesor del presidente ucraniano y autoexiliado Alexey Arestovich y la muerte del mayor Gennady Chestyakov, colaborador de Zaluzhny, y que se interpreta como “un mensaje de aviso” a éste. Además de otra serie de muertes de destacados opositores a Zelinsky y las maniobras de determinados servicios secretos extranjeros. Diferentes crisis asolan a Ucrania La crisis militar es evidente con el fracaso de la publicitada contraofensiva que ha traído enormes bajas en personal y material militar (casi toda su capacidad aérea ha sido destruida). La económica tiene diferentes frentes. El posible recorte de la ayuda extranjera coloca al país en una difícil tesitura, sin fondos para pagar sueldos de la administración, pensiones ni adquirir material militar. Con un escenario muy oscuro de cara a una capacidad económica en el futuro y en un mar de enorme corrupción. La crisis política también planea en las últimas semanas. Con un liderazgo dividido, el siguiente paso podría ser reemplazar a Zelensky. Cada vez más voces y noticias apuntan a que Occidente podría estar preparando la sustitución del presidente ucraniano, o cuando menos, trabajando un plan B si el apoyo a éste acaba disminuyendo, o la coyuntura se vuelve en su contra. Desde hace algún tiempo se ha reportado las visitas de miembros de la CIA y el MI6 a Kiev, así como conversaciones con líderes opositores (Klitschko, Yatseniuk, Tyahnybok). A pesar que la versión oficial sigue apuntando a continuar con el apoyo a Ucrania, no hay que olvidar que muchos actores extranjeros tienen sus propias prioridades y agendas. Tanto EEUU como la UE afrontan un 2024 de marcado acento electoral. La crisis interna en Kiev y un debate internacional sobre el futuro desarrollo del conflicto van de la mano. La contraofensiva ucraniana ha sido un sonoro fracaso (fuentes apuntan a más de 150.000 soldados ucranianos muertos en combate hasta este octubre), el coste económico es muy elevado para las arcas aliadas de Kiev, además, las consecuencias del conflicto han tenido repercusión mundial: interrupción de las cadenas de suministros provocó un aumento de los precios, al igual que la falta de alimentos, además de un creciente malestar político en muchos países. Los movimientos entre bastidores han comenzado Las fuentes apuntan a que podían estar trabajando diferentes modelos (territorio a cambio de paz) para explorar opciones de cara al futuro de Ucrania. Algún ex alto cargo de la OTAN ha señalado el “modelo alemán” (la alianza daría garantías al territorio controlado por Kiev, como a Alemania Occidental en 1955), otros apuntan el “modelo coreano” (aceptar temporalmente la ocupación rusa y buscar un acuerdo de paz. Al tiempo que los aliados deberán contribuir a reconstruir el territorio, fomentar el desarrollo económico y dar garantías de seguridad, como a Corea del Sur en 1953). Hay quien incluso recupera el llamado “plan Kissinger” o también el “modelo finlandés” (“ese país perdió 10% de su territorio, es desagradable, pero no es el fin del mundo”). En las últimas semanas se han producido diversas noticias y declaraciones que pueden dar pistas de una antesala de negociaciones. La cadena NBC apuntó en noviembre que en la reunión del Grupo de Contacto sobre la Defensa de Ucrania se habría tratado el tema. El presidente checo, Petr Pavel ha apuntado a la posibilidad del inicio del proceso negociador, Austria también manifiesta esperanzas en ese sentido, Emmanuel Macron ha afirmado que “tal vez llegue el momento de mantener negociaciones constructivas, volver a la mesa y encontrar una solución con Rusia”. De momento la estrategia rusa pasa por desangrar las fuerzas militares ucranianas y esperar o incentivar una crisis política en Kiev. Por su parte, el paradigma de medios, formas y fines es desastroso para Ucrania. No cuenta con los medios necesarios, no sabe por tanto de qué manera podrá usar esos recursos, y finalmente, carece de un objetivo estratégico realista. Tarde o temprano habrá conversaciones de paz. Por el momento ni Rusia ni Ucrania parecen estar en esa línea. La mayoría de los conflictos armados concluyen con negociaciones y la firma de acuerdos. Si en estos momentos en este escenario no se dan las condiciones, no es descartable que se abra la puerta a un “conflicto congelado”, y paralelamente se busque una posterior estabilización, abordando a continuación cuestiones humanitarias, y finalmente negociar un alto el fuego o incluso una mesa de conversaciones. Txente Rekondo.- Analista internacional Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

políticos de EEUU tantean dividir Ucrania en aras de la paz

Los políticos de EEUU tantean dividir Ucrania en aras de la paz Sputnik Mundo, 06.01.2024 Los políticos estadounidenses empezaron a entender que habrá que dividir a Ucrania en aras de la paz entre Moscú y Kiev, afirma el diario británico 'The Daily Express'. "Los políticos estadounidenses empiezan a darse cuenta de que uno de los elementos más importantes para lograr un alto al fuego o un acuerdo de paz es la división de Ucrania", que permita dejar a Rusia la parte de los territorios que ya está controlando, señala el artículo. Se especifica que Washington podría tomar tal decisión a pesar del deseo del mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, de recuperar los territorios perdidos. Poco antes, el exoficial de inteligencia estadounidense Scott Ritter destacó que que Polonia, Rumania y Hungría podrían dividir los territorios de Ucrania entre sí, lo que llevaría a la desintegración completa del país. Señaló que no solo Rusia podría tomar Járkov y Odesa, se habla de que Varsovia podría intentar dividir Ucrania occidental, Budapest podría declarar sus derechos sobre Transcarpacia y Bucarest también tiene sus propios intereses. El 13 de diciembre, el multimillonario Elon Musk también apoyó la opinión del empresario estadounidense David Sachs de que Ucrania no podrá recuperar Crimea y Donbás, y perderá más territorios en caso de que siga rechazando las negociaciones de paz. A su vez, Mijaíl Podoliak, un alto asesor del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que Ucrania tiene dos opciones. Kiev debe apoderarse de todos los territorios perdidos, incluida la península de Crimea, o corre el riesgo de desaparecer del mapa mundial.

boicot da resultado: las ventas de Coca-Cola en Turquía se desploman

El boicot da resultado: las ventas de Coca-Cola en Turquía se desploman a raíz de la guerra en Gaza Sputnik Mundo, 10.01.2024 Tras el estallido del conflicto palestino-israelí, Turquía anunció un boicot a las empresas que apoyaran a Israel. Y esta estrategia ya ha dado algunos frutos, informa el periódico turco 'Yeni Safak'. De esta forma, las ventas de Coca-Cola estadounidense en Turquía cayeron tanto en el último trimestre de 2023 como en el conjunto del año. "Registramos un descenso interanual del 5,1% en las ventas en Turquía y del 21,8% en el cuarto trimestre. La bajada se debe principalmente (...) a la reducción deliberada de las campañas de marketing en medio de un menor interés adquisitivo de los consumidores debido a la sensibilidad a la inestabilidad política en Oriente Medio", reza un comunicado de Coca-Cola Icecek, embotellador en Turquía, citado por el medio. Las campañas de boicot contra las marcas occidentales se han extendido en naciones donde el sentimiento propalestino ha sido tradicionalmente fuerte. En el caso de Turquía, los manifestantes se han abalanzado sobre dichas empresas, medida a la que se ha sumado la Asamblea Nacional Turca, que a principios de noviembre ordenó retirar los productos de algunas marcas de sus restaurantes por su supuesto apoyo a Israel en pleno conflicto de Gaza. Las protestas reflejan también una oleada de ira por la operación militar israelí, que es más destructiva que las anteriores y ha provocado una crisis humanitaria y la muerte de miles civiles.

martes, 9 de enero de 2024

¿Por qué EEUU «batalla» por la «democracia» en Guatemala?

¿Por qué EEUU «batalla» por la «democracia» en Guatemala? Por Ollantay Itzamná | 04/01/2024 | América Latina y Caribe Fuentes: Rebelión Las dolorosas historias inconclusas de Guatemala están empedradas por un sistemático y humillante intervencionismo norteamericano que jamás le permitió a este país centroamericano ni siquiera autoimaginarse como país soberano. Ahora, a dos siglos de la vigencia de la Doctrina Monroe, “América para los EEUU”, el gobierno norteamericano batalla porque los resultados del fraudulento proceso electoral 2023 se respeten y el electo presidente Bernardo Arévalo asuma el mando para reorientar el aparato estatal corroído hacia los perversos intereses norteamericanos, y hacer de Guatemala un laboratorio político del “progresismo norteamericano”, replicable para la región. Bicentenaria injerencia norteamericana en Guatemala con biblias y bayonetas Cuando la administración de la Colonia española «desaparece» en Guatemala, 1821, aparece casi en simultáneo la injerencia norteamericana en el naciente país. Aquí, ni Inglaterra, ni Francia, tuvieron presencia política económica, como sí ocurrió en otros países nacientes en el Continente. Quizás la máxima evidencia del interés inglés, post independencia de Guatemala, sea la separación y existencia de Belice como país de habla inglesa. Como en el resto de los países nacientes del Continente, en Guatemala el poder político económico se disputaron dos grupos: los conservadores y los liberales. Los primeros, legitimados y promovidos por la élite de católicos que se resistía a los cambios «republicanos» porque les suprimía algunos de sus privilegios. Los segundos, apoyados y legitimados espiritualmente por los protestantes «reformados» (en especial presbiterianos) enviados desde el gobierno norteamericano para que posibilitaran el «destino manifiesto» de: «Guatemala para los EEUU». Sólo para mencionar datos. En la «guerra» contra el federalismo centroamericano, 1839, ganaron los conservadores católicos, encabezados por Rafael Carrera (anularon la República Federal liberal), y expulsaron a los liberales a las montañas. En la Revolución Liberal de 1871 en adelante, ganaron los liberales, bendecidos por los protestantes provenientes de los EEUU, y emprendieron el despojo de las tierras comunales indígenas para entregar a los nuevos hacendados extranjeros. Así fue cómo se inició con la entrega de casi la totalidad de las tierras fértiles del país al dominio de la empresa bananera norteamericana. Las primeras décadas del siglo XX, todos los gobiernos de civiles y de militares estuvieron bajo el control silente del gobierno norteamericano. Mientras, las empresas norteamericanas se apropiaban de las tierras fértiles. La dictadura de Jorge Ubico cae porque el gobierno de los EEUU le quitó el soporte/legitimación política que le proveía… Y, entonces, vino la Revolución Nacional, 1944 (segunda revolución liberal) La Revolución Nacional, en sus inicios, ocurrió con el visto bueno del gobierno norteamericano, mientras no afectase los intereses económicos gringos en Guatemala. Pero, el presidente Jacobo Árbenz, confiando en la honestidad del relato de la ética protestante gringa, decidió regularizar y recuperar tierras no declaradas que estaban bajo el dominio de la bananera United Fruit Company (1953) para entregárselas a las familias campesinas despojadas por la Revolución Liberal (1871)…, fue cuando el gobierno norteamericano dio el Golpe de Estado (1954) a la «primavera guatemalteca» que prometía desarrollo y democracia. Con el Golpe de Estado de 1954, de manera descarada los intereses norteamericanos ocuparon Guatemala. No sólo se reapropiaron de las tierras en mayor proporción que a las nacionalizadas por la Reforma Agraria de 1953, sino mediante la lucha contra el comunismo y contra las guerrillas, lograron instalarse en el imaginario colectivo de la guatemalticidad como la única cultura válida y deseable. Desde entonces, todo lo que haga el gobierno norteamericano en Guatemala (por más humillante que sea para el país) es y será recibido por las élites y por la opinión pública con agradecimiento. Así se explica el por qué, incluso a pesar de la triste y humillante historia de la inoculación de sífilis a más de mil guatemaltecos presos sin su consentimiento, o del genocidio contra mayas perpetrado por la estrategia militar norteamericana, las élites y la guatemalticidad continúan recibiendo con aplausos y agradecimientos la injerencia descarada gringa, como la que ocurre en la coyuntura política actual. A nivel general, la patológica dependencia existencial de las élites y clases medias de Guatemala es tal que preferirían ir al infierno que quedarse sin visa gringa, impedidos de ingresar a los EEUU. Esta patología crónica colectiva fue cultivada/afianzada, en buena medida, por la teología de la prosperidad promovida por el neo pentecostalismo norteamericano (que fija en la subjetividad del creyente a los EEUU como la nueva tierra prometida a la que debe acceder el creyente para ser bendecido y próspero según la voluntad de Dios). Recordemos que la justificación política del genocidio contra el pueblo Maya Ixil (década de los 80 del pasado siglo), perpetrado por el Ejército/Estado neo pentecostal de Efraín Ríos Montt fue: «eran idólatras que practicaban sus ritos paganos». La firma de los Acuerdos de Paz (1996), luego de 36 años de guerra interna promovida por los EEUU., no sólo instauró el poderío liberal (neoliberal) pro norteamericano, sobre la apabullada «conciencia nacionalista» derrotada militar y culturalmente, sino también fue la victoria de la teología de la prosperidad y del neo petecostalismo norteamericano sobre las comunidades eclesiales de base y sobre las teologías de la liberación de procedencia católicas. ¿Por qué al verdugo bicentenario de Guatemala le interesa tanto la «sucesión» democrática en la institucionalidad formal de su víctima? Guatemala, en el momento, es un laboratorio de ensayo para el progresismo norteamericano replicable para el Continente Para el gobierno norteamericano, Guatemala fue y es campo libre para sus ensayos de laboratorio clínico y político. Lo fue con el ensayo para el tratamiento de la sífilis. Lo fue con el genocidio de inspiración neo pentecostal contra el «comunismo». Hace 8 años fue con el «cuento gringo» de la lucha contra la corrupción. Ahora, lo es para el «ensayo del primer gobierno progresista norteamericano», con el caso del gobierno de Bernardo Arévalo. Arévalo, y el círculo de ejecutivos/técnicos de las ONG (producto de los Acuerdos de Paz), que lo rodea subjetivamente están configuradas en la creencia y en el deseo inexorable de: EEUU es el Mesías salvador de Guatemala. En su génesis político y en los hechos, Arévalo y los otros actores nucleares de Semilla, política e ideológicamente provienen de la voluntad norteamericana. Suficiente verificar en la información pública de la USAID y de la Embajada gringa la cantidad de proyectos ejecutados por dichas ONG, o los selfie difundidos por Arévalo y los diputados del partido Semilla con funcionarios norteamericanos en Washington como si se tratara de visitas al Papa en el Vaticano. Si el progresismo norteamericano asume el mando presidencial el 14 de enero en Guatemala, y se mantiene en el poder (más allá de sus logros posibles o no), fortaleciendo a los sujetos colectivos sociales y políticos potables (indígenas o no) creados para dicho fin, el laboratorio político habrá alcanzado su meta inicial. En consecuencia, las fuerzas políticas y los gobiernos «progresistas» del Continente ya no serán enfrentadas únicamente por las derechas tradicionales (corruptas, en algunos casos desobedientes a Washington) sino por progresismos norteamericanos o socialdemocracias neoliberales/norteamericanos. Ocurrió con el «cuento gringo» de la lucha «contra la corrupción» en Guatemala, luego esta consigna se utilizó para atacar judicial/políticamente a los gobiernos progresistas en Ecuador, Brasil, Argentina, incluso en el Golpe de Estado del Perú contra Castillo. EEUU necesita implantar y controlar un «corredor soberano» en Guatemala para su mercancía y para contener a los BRICS El cambio climático y la autonomía de las oligarquías de Panamá hacen que la preponderancia norteamericana en el Canal de Panamá siga decreciendo. Nicaragua ya firmó con China para construir/controlar el canal que unirá y permitirá el flujo de carga entre el Atlántico y el Pacífico. Andres Manuel López, presidente de México, ya inauguró el ferrocarril que une ambos mares, y es una empresa pública. EEUU está cada vez más limitado para mover su cargamento de costa a costa El único territorio, geopolíticamente con posibilidades fácticas para que EEUU construya un corredor entre el Atlántico y el Pacífico, es Guatemala. Es el único que tiene un puerto importante en el Atlántico (Puerto Barrios) y otro en el Pacífico (Puerto San José). Geográficamente, EEUU se siente acorralado/limitado para mover por mar su cargamento hacia el Pacífico. En el siglo pasado, EEUU tenía control total del ferrocarril en Guatemala que unía el Atlántico con el Pacífico, construido por United Fruit Company. Pero, como castigo a Guatemala por la nacionalización de las tierras acaparadas por la empresa bananera, hasta los rieles se lo llevaron los gringos. Además, políticamente el único resquicio de posibilidad que tienen los gringos para seguir con sus ensayos políticos para sus fines geopolíticos, y contener el avance de la articulación comercial de Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica (BRICS) es Guatemala. Honduras y El Salvador andan más con China que con Taiwan/EEUU. Nicaragua y México, ni hablar. Belice (que rompió relaciones diplomáticas con Israel por el genocidio que comente en Palestina) geopolíticamente no es estratégico. Por donde se mire, la ardua tarea desplegada por el gobierno norteamericano y de sus apéndices como la Organización de los Estados Americanos (OEA)…, por defender y hacer que ocurra la transferencia de mando presidencial el próximo 14 de enero, en un proceso electoral 2023 que EEUU manipuló impidiendo la participación electoral de fuerzas políticas anti imperialistas, tiene un objetivo, y no necesariamente es la «democracia para Guatemala», sino es garantizarse de las condiciones políticas necesarias para materializar un «corredor soberano» del Atlántico hacia el Pacífico (y viceversa) para mover el cargamento norteamericano, y al mismo tiempo que funcione como un muro de contención geopolítico contra el avance geográfico comercial de los BRICS. Para este objetivo construyeron un actor político propio como es el caso del partido Semilla y el presidente Arévalo. Para ello instalaron en el imaginario colectivo de Guatemala a un potable actor social colectivo de raíces indígenas (financiados por la USAID), mediante la «resistencia de los pueblos» (en defensa de la democracia patronal y del progresismo norteamericano), que realiza un festivo y mediático acto de protesta ya por más de tres meses consecutivos. La germinación de estos dos actores (social y político) tienen también la finalidad colateral de impedir la consolidación de sujetos sociopolíticos plurinacionales anti imperialistas, fuera del control norteamericano. Ollantay Itzamná. Defensor de Derechos de la Madre Tierra y Derechos Humanos desde Abya Yala. Blog del autor: https://ollantayitzamna.com/ @JubenalQ Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 8 de enero de 2024

El Gobierno de Biden, cada vez más aislado dentro y fuera del país

Por su apoyo incondicional a Israel El Gobierno de Biden, cada vez más aislado dentro y fuera del país Por Jim Cason, David Brooks | 06/01/2024 | EE.UU. Fuentes: La Jornada - Imagen: La oposición de ciudadanos en Estados Unidos a la guerra en Gaza no ha dejado de tener manifestaciones públicas; en el Congreso de California esta semana. Foto Ap Washington y Nueva York – El apoyo incondicional de Washington a la guerra brutal de Tel Aviv en Gaza está arrastrando a Estados Unidos a un conflicto regional más amplio, aislando al Gobierno de Joe Biden, tanto dentro como fuera del país, y potencialmente podría colocar a este Gobierno como un acusado en el caso contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia impulsado por Sudáfrica. “Tel Aviv parece estar tomando ventaja de la casi total deferencia de Biden con Netanyahu para hacer lo que presidentes estadounidenses anteriores previnieron a Israel de hacer –arrastrar a Estados Unidos a una guerra regional con Irán y sus aliados–”, advierte Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Quincy Institute for Responsable Statecraft, centro de análisis de política internacional en Washington, en un artículo en The Nation. Ese conflicto regional podría haberse iniciado ya, indica. El jueves, el Pentágono anunció haber asesinado a un líder de un grupo aliado con Irán en Bagdad. Cuatro días antes, la Marina hundió tres naves de milicias hutíes en Yemen. En Siria, el Gobierno de Joe Biden ordenó matar a varios comandantes iraníes mientras tropas estadunidenses desplegadas en la región enfrentan ataques continuos. Más allá de sus propias acciones militares, el país es percibido como cómplice en las acciones bélicas ampliadas de Israel con los países vecinos. Hasta ahora, el ejército de Netanyahu acaba de usar un dron para asesinar a Saleh al Arouri, el segundo al mando de Hamas, en Líbano esta semana, y se reporta que podría haber matado a un líder del grupo libanés Hezbolá con un misil sólo pocas horas después. En tanto, algunos líderes israelíes no están buscando ocultar sus deseos: el ex primer ministro de Israel Naftali Bennett llama a una guerra a toda escala contra Irán, en un artículo publicado esta semana en The Wall Street Journal. Por el momento, el riesgo más inmediato para el Gobierno de Biden es su intransigente y pleno apoyo a la campaña militar de Israel en Gaza. El último viernes de diciembre, el Gobierno del demócrata anunció que, por segunda vez, usaría su autoridad de emergencia de seguridad nacional para evadir la necesidad de obtener autorización del Congreso para enviar más municiones de artillería 155 milímetros a Israel para continuar el bombardeo de Gaza. Ayer, el vocero del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, respondió si el Gobierno evalúa si Israel estaba cometiendo crímenes de guerra con armas estadunidenses: No estoy enterado de cualquier tipo de evaluación formal del Gobierno de Estados Unidos para analizar si nuestro socio israelí está cumpliendo con la ley internacional, respondió, agregando que no hemos visto nada que nos convenza de que necesitamos tomar una vía diferente con Israel. Gobierno cómplice Washington siempre ha encontrado excepciones a sus propias leyes en torno a la evaluación de envíos de armas a Tel Aviv, señala John Paul, el exfuncionario del Departamento de Estado que renunció el año pasado después de expresar públicamente que ya no podía ser parte de un Gobierno que estaba entregando armas para las acciones de Israel en Gaza. No está solo en su disidencia. En los pasados tres meses, el cada vez mayor coro público en contra de la política de complicidad estadunidense con Israel ha incluido a personas dentro del propio Gobierno de Biden. Esta semana, 17 colaboradores de la campaña de relección firmaron una carta abierta instando al presidente a llamar al cese el fuego permanente y un fin a la asistencia militar incondicional a Israel. Por otro lado, Tariq Habash, un asesor de políticas en el Departamento de Educación, también renunció: “Debería de ser algo ‘sin comentario’ el que toda violencia contra personas inocentes es horrible. Lamento cada y toda vida perdida, israelí y palestina”, escribió en una carta al secretario de Educación, Miguel Cardona. Pero no puedo representar a un Estado que no valora toda vida humana igualmente. No puedo permanecer en silencio mientras esta administración cierra sus ojos a las atrocidades cometidas contra vidas palestinas inocentes. Pero hasta el momento, la Casa Blanca rechaza todo intento de caracterizar las acciones de Israel en Gaza de crímenes de guerra, igual que rehúsa llamar a un alto el fuego, que es clamado por casi toda la comunidad internacional. El mes pasado, el Gobierno de Sudáfrica presentó una demanda de 84 páginas ante la Corte Internacional de Justicia acusando a Israel de genocidio en Gaza. Cuando Kirby respondió a la prensa sobre dicha demanda, la calificó de sin mérito, contraproductiva y completamente sin ninguna base en los hechos. La demanda –que incluye acusaciones que han sido repetidas por muchos otros países– será sometida a una primera audiencia ante los jueces en La Haya la próxima semana. Israel declaró que comparecerá para defenderse de los cargos, pero varios comentaristas indican que Estados Unidos podría ser implicado. Biden debería estar nervioso. Si Israel pierde en la Corte Internacional de Justicia, la complicidad de Biden no será irrelevante, comenta Parsi, del Quincy Institute. A la vez, aparecen algunas señales de quiebres en la relación de Washington con el Gobierno ultraderechista de Netanyahu. Después de meses de unidad absoluta sobre la estrategia de Israel en Gaza, el Departamento de Estado emitió un escueto comunicado el martes deplorando las declaraciones de dos ministros del gabinete israelí, quienes han llamado a la expulsión total de los palestinos de Gaza y el retorno de colonos israelíes a esos territorios. Esta retórica es inflamatoria e irresponsable, afirmó. Marcan su soberanía Pero uno de los ministros criticados, el de Seguridad Nacional, no fue diplomático al responder: «No somos otra estrella en la bandera estadounidense», y repitió que la migración masiva de cientos de miles de palestinos y el retorno de israelíes a casa era la mejor solución. Para el senador socialista demócrata Bernie Sanders, entre otros legisladores progresistas estadunidenses, la política de Biden está fracasando con enormes costos. «La guerra de Israel contra el pueblo palestino ha sido significativamente librada con bombas, municiones de artillería y otras armas estadunidenses. En otras palabras, somos cómplices en esta guerra», aseveró esta semana. Los contribuyentes de Estados Unidos ya no deberían ser cómplices en la destrucción de las vidas de hombres, mujeres y niños inocentes en Gaza. Juntos tenemos que encontrar una mejor manera de proceder. Fuente: https://www.jornada.com.mx/2024/01/05/mundo/017n1mun

martes, 2 de enero de 2024

"Ucrania podría perder el conflicto en la primera mitad de 2024"

"Ucrania podría perder el conflicto en la primera mitad de 2024" Sputnik Mundo, 02.01.2024 Los numerosos frentes abiertos en el exterior que sostiene el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, serán un "dolor de cabeza" para sus ambiciones de continuar en la Casa Blanca, calificó el medio estadounidense 'Politico' en un artículo de análisis. La nota, titulada "El dolor de cabeza de política exterior de Biden en 2024", señala que las próximas semanas serán clave para discernir sus oportunidades de triunfo en los comicios presidenciales de su país, programados para finales de este año que comienza. Politico apunta que las perspectivas de reelección de Biden, quien actualmente se encuentra por detrás del expresidente Donald Trump en todas las encuestas y registrando los peores números de aprobación de un presidente en la historia moderna de Estados Unidos, podrían verse todavía más perjudicadas si fallan las varias apuestas de la Administración demócrata en materia de política exterior. En particular, el artículo menciona la posibilidad de una escalada del conflicto entre Israel y Hamás, que podría extenderse a otras partes de Oriente Medio, y el aumento de la tensión con China a causa de la injerencia de Washington sobre Taiwán, pero principalmente advierte del potencial impacto electoral contra Biden en caso de que se presente la derrota de Ucrania en su conflicto con Rusia, que luce cada vez más posible. "En Washington, la parálisis política y la creciente oposición republicana a una mayor ayuda militar (y sobre todo económica) para Ucrania han obstaculizado los esfuerzos para aprobar asistencia adicional en Washington desde hace meses. Biden ha pedido más de 60.000 millones de dólares en ayuda para este año, pero el Congreso no ha actuado", señala el artículo, sobre el respaldo financiero de Washington a Kiev. "Las conversaciones en el Senado que buscan vincular la ayuda a Ucrania (e Israel) a cambios importantes en la política de inmigración hasta ahora no han dado frutos. Y no hay certeza de que cualquier paquete que sea aprobado en el Senado, liderado por los demócratas, se someta a votación o sea aprobado en la Cámara liderada por los republicanos", añade Politico. El medio señala que Trump, actualmente el favorito no solo para obtener la nominación republicana, sino para ocupar la presidencia norteamericana a partir de enero del 2025, propone suspender la ayuda a Ucrania, y que una mayor cantidad de legisladores republicanos definirán su postura una vez que se oficialice su candidatura como el abanderado de su partido, lo que complicará todavía más aprobar fondos adicionales para Kiev este 2024. En ese sentido, la nota señala que Ucrania sentirá "absolutamente" las consecuencias de una retirada de Estados Unidos como principal financista de su escalada bélica, ya que Europa no tiene ni el inventario ni la capacidad de producción para compensar este déficit. "En resumen, Ucrania podría perder el conflicto en la primera mitad de 2024", asegura el medio. "La política exterior no suele afectar la política electoral ni los resultados en Estados Unidos, pero cualquiera de estas crisis (y mucho menos las tres simultáneamente) plantearía un desafío importante para las perspectivas electorales de Biden", concluye la nota.