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miércoles, 19 de mayo de 2021
jaulas para niños migrantes
Las jaulas para niños migrantes del gobierno de Biden
Niños migrantes en Estados Unidos
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Por Renán Vega Cantor | 17/05/2021 | EE.UU.
Fuentes: Rebelión -Foto: Reuters
De las jaulas de la guardia fronteriza (Trump) a las jaulas del Pentágono (Biden).
Las imágenes son escalofriantes y parten el alma: dos niñas ecuatorianas, de tres y cinco años respectivamente, son lanzadas desde una altura de cuatro metros por el Muro de la Infamia de Estados Unidos; un niño mexicano de 9 años muere ahogado al intentar cruzar el río Bravo para ingresar a Estados Unidos; un niño nicaragüense llora desconsolado, diciendo que lo han abandonado en el desierto de Estados Unidos; miles de niños están enjaulados como animales en el país “más civilizado y democrático del mundo”.
Los cultores liberales del “bonachón” Joe Biden argumentaran que eso era lo que sucedía en tiempos del malévolo Donald Trump, pero que ahora estamos ante una nueva política migratoria del gobierno de Partido Demócrata. Pero no es así, las escenas de sufrimiento y maltrato a niños son de hoy y las está llevando a cabo la administración de Biden
En las jaulas en donde se encierra a los niños se comenten todo tipo de crímenes, empezando por la separación de padres e hijos, hacinamiento, maltrato, pésima alimentación, abandono sanitario (y esto en épocas de coronavirus es una pena de muerte), camas inadecuadas, abusos y violencia sexual.
Se suele decir que los niños son el futuro del mundo y lo que pasa con los niños en Estados Unidos indica un devenir sombrío: de cárceles, torturas, represión, violación, racismo, dolor y muerte.
Hay niños que llevan meses enjaulados por el gobierno de los Estados Unidos, tal es el caso de una niña salvadoreña de nueve años que en febrero de este año completó 531 días detenida en una jaula de la “democracia estadounidense”, en donde ha pasado dos navidades. A finales del año anterior se contabilizaban 28 niños con más de 500 días encarcelados en el “país de la libertad”. Entre los niños enjaulados hay bebes de menos de un año, como demostración que en ese “paraíso de la libertad” y la “democracia” no se discrimina ni por edad, ni por sexo, porque a todos los pobres se les castiga por igual, así estén en pañales.
¿Por qué tratan de ingresar niños que marchan sin compañía de ningún adulto, ni siquiera de sus padres? Esto es resultado de una política aparentemente humanitaria de Biden, pero que es terriblemente criminal: como ahora a los niños que ingresan a Estados Unidos no se les deporta, esto ha generado la expectativa y el riesgo a enviar a los niños solos y desamparados. Para el migrante desesperado no importa que sus niños terminen en jaulas con tal de que acaricien el “sueño americano”. Suponen que, admitido su hijo, luego los acogerán a ellos, o que los niños podrán ser recibidos por algún amigo o familiar que ya está instalado ‒muchas veces sin permiso de residencia‒ en territorio de Estados Unidos. No importa que eso pueda significar una separación para toda la vida, y los niños se queden sin padres, y nunca más se vuelvan a encontrar con sus progenitores. Por ello, los niños que logran entrar a Estados Unidos llevan pedazos de papel en los que tienen anotado un número telefónico de algún pariente, esperando que lo vengan a buscar. Es como una especie de pasaporte de la desesperación hacia lo desconocido, porque es frecuente que nadie venga a reclamar al niño.
Mientras tanto, Biden y sus funcionarios les dice a los migrantes que no intenten ir a Estados Unidos, que sus fronteras siguen cerradas, que le entendieron mal, porque él nunca dijo que iba a permitir el ingreso de extranjeros pobres.
Como para darse cuenta de que nada ha cambiado en política migratoria en el gobierno de Biden, las jaulas en que están los niños no se han desmantelado siguen en funcionamiento. Como gran cosa, Biden ha anunciado que ahora las jaulas van a cambiar de lugar y de administrador: ya no van a ser los capitalistas privados, que se lucran con el dolor infantil y administran las jaulas transfronterizas, los que “cuiden” a los niños, ahora esa labor se le transfiere al Pentágono, con una basta experiencia en violaciones de niños, asesinatos, maltratos y torturas en el mundo entero.
Fuente: https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/duras-fotos-de-ninos-migrantes-en-centro-de-detencion-en-estados-unidos-575521
El “gran cambio” migratorio de Biden estriba en que a los niños abandonados no se les expulsa directamente a México o a su país de origen, sino que ahora se les va a enjaular en las mazmorras del Pentágono. Esto es como decirle a alguien que escoja la forma como lo van a matar: si en la horca o en la silla eléctrica, a eso se reduce la democracia Made in Usa.
Qué puede esperarse de las bases de El Pentágono, si allí los niños van a estar a merced de militares con antecedentes de irrespeto de derechos, violaciones sexuales a menores, e impunidad absoluta, como ya lo sabemos en Colombia, por la nefasta experiencia de Tolemaida. Cómo poder verificar el trato que le dan a los niños, si entrar a una base es casi imposible y los militares no se le rinden cuentas a nadie.
Enviarlos las jaulas del Pentágono tiene otro significado simbólico, el de catalogar a los niños como potenciales delincuentes que deben ser apresados en bases militares, ya que representan un peligro potencial para la seguridad nacional de los Estados Unidos.
Para darse cuenta de la continuidad en la política antinmigrantes del nuevo gobierno de Estados Unidos con respecto a la de su antecesor, solo basta recordar que se mantiene la orden de Trump de expulsar a los inmigrantes que acabaran de ingresar a Estados Unidos para evitar contagios de covid-19. La única modificación es que ahora se deja a los niños en las jaulas, sin la compañía de sus padres.
Nótese la gran paradoja del “país de la libertad”, que siempre pregonó que los comunistas quieren robarles los hijos a sus familias. Ese infundio lo hace realidad Estados Unidos, donde brutalmente un Estado les arrebata los hijos a sus padres, a estos los expulsa, y a los niños los encierra en jaulas, como si fueran animales salvajes en cautiverio. Joe Biden prometió acabar con la «crueldad» de las políticas de inmigración de la era Trump en plena campaña electoral, aunque debió decir que iba a refinar esa crueldad. En resumen, el gran cambio migratorio en Estados Unidos en la era Biden radica en que a los niños se les traslada de una jaula a otra.
Foto de portada: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-56492224https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-56492224
Artículo publicado originalmente en El Colectivo (Medellín), No. 63, mayo de 2021.
comandante Jesús Santrich asesinado por el Ejército de Colombia
Comunicado a Colombia y al mundo
El comandante Jesús Santrich asesinado por el Ejército de Colombia
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Por | 19/05/2021 | Colombia
Fuentes: FARC-EP Segunda Marquetalia
Informamos a Colombia y al mundo con dolor en el corazón, la triste noticia de la muerte del comandante Jesús Santrich, integrante de la Dirección de las FARC-EP, Segunda Marquetalia, en una emboscada ejecutada por comandos del ejército de Colombia el 17 de mayo.
Sucedió en la Serranía del Perijá, zona binacional fronteriza, entre El Chalet y la vereda Los Laureles, dentro de territorio venezolano. Hasta ese lugar penetraron los comandos colombianos por orden directa del presidente Iván Duque. La camioneta donde viajaba el comandante fue atacada con fuego de fusilería y explosiones de granadas. Consumado el crimen, los asesinos le cercenaron el dedo meñique de su mano izquierda. Unos minutos después, cerca del lugar, rápidamente, los comandos fueron extraídos en un helicóptero de color amarillo rumbo a Colombia.
A su familia, nuestras más sentidas condolencias. Los acompañamos en su desolación infinita y en la tristeza que embarga su alma. Santrich cayó libre; libre como quería. Libre soñando la Nueva Colombia en paz completa, con justicia social, democracia y vida digna para su gente, para los pobres de la tierra, los excluidos y discriminados, y la población inerme por estos días atacada brutalmente por el ejército y la policía en las calles por orden de la monstruosa tiranía de Duque y Álvaro Uribe. Ha partido Santrich hacia la eternidad con todas sus luces encendidas, con la visión geopolítica de Bolívar y Manuel soñando la victoria de la unidad, la hermandad y la solidaridad de los pueblos del continente.
La noticia de la muerte de Santrich no salvará al arrogante tirano Iván Duque de la ira popular desatada. Al pueblo colombiano movilizado desde hace 20 días en protesta permanente contra el mal gobierno, le pedimos, en homenaje a Santrich, no aflojar en su justa lucha y a lanzarse con todas sus fuerzas a derrotar a este maldito régimen que nos está exprimiendo hasta el alma. Lo llamamos a seguir peleando en las calles hasta tener un nuevo gobierno del pueblo y para el pueblo, más humano, que piense en la dignidad de la gente y no solo en acrecentar los privilegios de las oligarquías, un gobierno sin corruptos ni ladrones del Estado, como lo quería el comandante caído en la lucha.
Salud por los que han partido, pero que siguen con nosotros, como Jesús Santrich, el hombre que luchó de manera consecuente por una paz para Colombia sin traiciones y sin perfidia.
Pueblo colombiano, por la victoria, A LA CARGA!
FARC-EP
Segunda Marquetalia
Mayo 18 de 2021
martes, 18 de mayo de 2021
El presidente de El Salvador señala geopolítica en la lista anticorrupción
El presidente de El Salvador señala geopolítica en la lista anticorrupción de EEUU
hace 1 hora (actualizado: hace 1 hora)
Nayib Bukele, presidente de El Salvador - Sputnik Mundo, 1920, 18.05.2021
© REUTERS / Secretaria de Prensa de La Presidencia
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SAN SALVADOR (Sputnik) — El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, insistió en las motivaciones geopolíticas tras la lista de funcionarios señalados por corrupción recién desclasificada por el Gobierno de Estados Unidos.
"Si alguien cree que el combate a la corrupción tiene tan siquiera un ápice que ver con esto, o es increíblemente tonto o pretende que los demás lo sean. Esto no es combate a la corrupción, esto es geopolítica", escribió Bukele en su cuenta de la red social Twitter.
El mandatario agregó que "esta vez, se pasaron de cínicos", pero sin precisar si se refería al Departamento de Estado de EEUU, o al exalcalde de San Salvador, Ernesto Muyshondt, quien aseguró que la referida lista se quedaba corta ante la realidad.
El listado de marras es encabezado por Carolina Recinos, actual jefa de gabinete y de operaciones de Casa Presidencial, así como Guillermo Gallegos, vicepresidente de la Asamblea Legislativa y líder de la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), el partido que sirvió a Bukele para contender en las presidenciales de 2019.
EEUU aportará $2 millones para combatir corrupción en El Salvador
Washington también señaló a Rogelio Rivas, destituido como ministro de Seguridad tras confirmarse que preparaba en secreto su candidatura presidencial para 2024, y al exvicecanciller José Luis Merino y el extitular parlamentario Sigfrido Reyes, influyentes figuras del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda).
Bukele señaló de entrada que la lista no incluye a ningún miembro activo de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), aunque el mencionado Gallegos proviene de las filas de dicho partido derechista, con el cual llegó a ser diputado antes de fundar GANA.
Según el documento desclasificado por el Departamento de Estado, existen suficientes elementos para establecer que las personas mencionadas cometieron o facilitaron actos de corrupción o de narcotráfico en el llamado Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Honduras y Guatemala).
El referido reporte, con fecha 17 de mayo, fue enviado con una carta adjunta firmada por Naz Durakoglu, asistente de la Secretaría de Estado de EEUU en el comité de asuntos legislativos, como parte de un informe entregado al Congreso el pasado 21 de abril.
l Nakba, recuerdo y presente en Palestina
Al Nakba, recuerdo y presente en Palestina
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Por Pablo Jofré Leal | 18/05/2021 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Rebelión
Este mes de mayo del año 2021, es el mes en que el pueblo palestino conmemora Al Nakba (la catástrofe en árabe) dando cuenta con ello, al inicio de un proceso de expulsión, expolio, ocupación y colonización de su territorio a manos del sionismo.
Y hablo de proceso, porque no se trata de un hecho aislado, puntual, circunscrito al 14 de mayo del año 1948, cuando los colonos sionistas extranjeros asentados en Palestina, desde el inicio de su colonización a fines del siglo XIX, y además con el apoyo obsequioso de las potencias vencedoras de ese entonces; concretó el nacimiento de una entidad, que llamó Israel y que se formalizó unas pocas horas antes del fin del Mandato Británico.
Es un proceso porque concatena hechos, fenómenos, decisiones, acciones encaminadas como fin último a exterminar al pueblo palestino como lo ha hecho el régimen israelí en estos 73 años. Una copia fiel de las políticas que el Tercer Reich aplicó contra los pueblos que ocupaba, masacrando su población, agrupándolos en campos de concentración, dándole legalidad a lo que indudablemente era contrario al derecho internacional. Por ello, suelo denominar la ideología de esta entidad israelí como nacionalsionismo.
Ese día 14 de mayo, que marca el nacimiento en el año 1948 de este engendro político que llaman Israel, significa, sobre todo, Al Nakba para cientos de miles de palestinos. Pero no es que ese día comenzará la violencia contra los palestinos. Los antecedentes de crímenes de odio, racismo, afanes de conquista, de acceder a aquello que no era suyo, tuvieron, como actores principales, a los grupos paramilitares (antecedentes del ejército sionista), bandas armadas terroristas como Irgun, Haganá, Lehi, que mediante el llamado Plan Dalet – letra D en hebreo – (1) habían iniciado, mucho antes de la resolución N.º 181 de diciembre del año 1947 (que recomendó la partición de Palestina entre un estado sionista y uno palestino) acciones de genocidio contra la población nativa palestina. Operaciones que implicaron destrucción de aldeas, expulsión de su población, estableciendo, por ende, un desarrollo de la política de sionización de palestina, que el día 14 de mayo del año 1948 lo comenzó a visibilizar bajo el nombre de Israel y que no ha detenido su curso criminal hasta el día de hoy.
Tengamos presente que esa Resolución N.º 181 sólo fue aceptada, lógicamente, por el sionismo como lo señala lo señala el historiador israelí Simha Flapan “como parte de una maniobra táctica, destinada a impedir la creación del Estado Palestino y comenzar el proceso de expansión de los territorios asignados al sionismo por las Naciones Unidas”. Reitero que el concepto usado por las Organización de Naciones Unidas (ONU) en la Resolución Nº 181 fue el de recomendar. No habla de determinar, ni establecer, obligar o que fuese una resolución vinculante. Esto es fundamental, pues precisamente la falsificación de la historia por parte del sionismo ha influido para que se ocupen estos últimos conceptos, para así sostener que Israel sólo llevó a efecto lo determinado por este órgano internacional (2)
Israel, este mes sagrado del ramadán que finalizó el día 13 de mayo, ha mostrado a ojos del mundo que es una entidad falsaria en origen pero también cubierta por un manto de ficción y mitos respecto a que se trata de una creación internacional donde el judaísmo es su centro. El sionismo no tiene religión, la utiliza, es parte de su herramienta de dominio, es componente esencial de esta política criminal de aparentar que existe una fusión entre creencia y nacionalismo, cuando la realidad y la racionalidad indican que no se puede apelar a divinidades al mismo tiempo que se asesina, se tortura, se encarcela, construye muros de apartheid, crea campos de concentración, encarcela a miles de habitantes de Palestina, hombres, mujeres e incluso niños, que de un total de 7 mil prisioneros en las mazmorras sionistas, 168 de ellos menores de 16 años.
En referencias anteriores a este Dia de Al Nakba, de amargo recuerdo para millones de palestinos, sea aquellos en el transtierro o bajo la bota del sionismo en la Palestina histórica y aquella ocupada a partir del año 1967 – y cuya idea mantengo aún con mayor fuerza – es que en 73 años de Al Nakba, Israel ha confirmado con creces que nos encontramos ante una ideología del mal. Ante la mayor entidad terrorista del mundo. Una catástrofe para el pueblo palestino, que ha sido catalizada por la acción del terrorismo sionista, pletórico de furor homicida, que implicó la expulsión de sus tierras ancestrales de centenares de miles de palestinos, a manos de fuerzas sionistas, que aplicaron la política aprendida de las hordas nacionalsocialistas.
Esto es, arrasar pueblos, ladeas, casas, cultivos, expulsando habitantes palestinos de Al Quds para instalar colonos sionistas. Fue la expresión brutal pero eficiente de los aprendices de las técnicas del Tercer Reich. Alumnos ejemplares que saciaron su sed homicida con un pueblo pacífico, cuyo gran pecado no fue haber impedido con fuerza, desde el inicio, la presencia colonialista de los judíos sionistas europeos, que comenzaron a llegar en tropel, en hatajos ambiciosos a tierras palestinas” (3)
Este mes mayo del año 2021 nos encuentra, nuevamente, con la sed de sangre que suele sacudir al sionismo. Sobre todo si su dirigencia política y militar está en una crisis de gobernabilidad y su primer ministro procesado por fraude, corrupción y tráfico de influencia. En ese panorama, donde se suma la imposibilidad de formar gobierno por falta de mayorías estables, el sionismo, el extremismo que representa este régimen, encuentra cauce de salida a esa crisis atacando a los palestinos en el mes de ramadán. Presionando a su población, desalojando a las familias de barrios, como el Silwan, Sheij Jarrah donde han vivido generaciones de sus miembros y así instalar colonos extremistas, que están consolidando este proceso de una sucesiva sionización que ya la han hecho en la Palestina Histórica y que pretenden concretarlo en toda Al Quds y el resto del territorio de Cisjordania.
Es un plan macabro, que además cuenta con el beneplácito y la bendición de la administración del gobierno estadounidense presidido por el demócrata Joe Biden, quien declaró, en noviembre del año 2016 en la reunión anual del Congreso Mundial Judío celebrado en Nueva York: “soy sionista pero para esto no hace falta ser judío”, dando así su prueba de lealtad a esta ideología infecta. Un Estados Unidos renuente incluso para ser parte de una reunión del Consejo de Seguridad, que recién el domingo 16 de mayo se reunirá.
Un mes de mayo que nos encuentra nuevamente con las hordas sionistas a las puertas del territorio de la Franja de Gaza (bloqueada por tierra, mar y aire desde el año 2006) bombardeando a sus hombres, mujeres y niños. 220 muertos al cierre de este artículo. Entre ellos 100 mujeres y niños. Sólo el hecho de asesinar a niños debería obligar a la ONU, UNICEF, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas Para los Derechos Humanos, la Liga Árabe, la Unión Europea a levantar su voz y exigir un castigo ejemplar al sionismo. Exigir que se lleve a sus mandos militares y políticos a la Corte Penal Internacional. Exigir que se aplique el capítulo VII de la Carta de la ONU, pues Israel es una amenaza a la paz. Sancionar, bloquear a ese régimen. Pero sólo la resistencia palestina está dando muestras de dignidad, con respuestas en la medida de sus posibilidades asestando golpes a puestos militares, centros económicos y otros objetivos que han ocasionado gran daño al ocupante y que al decir de los ruegos de los creyentes, dios mediante, implique ocasionarle la mayor cantidad de bajas entre muertos y heridos. Destrucción de su material bélico, infraestructura energética, militar.
Es un enfrentamiento desequilibrado en todas las formas: tecnología poder de fuego, pero donde las fuerzas palestinas han mostrado un coraje, una valentía y dignidad que son las que la conducirán finalmente a la victoria. El sionismo pagará caro sus crímenes. Tendrán que llorar sus muertos y seguir sumándolos, que puede ser el único elemento que los detenga. El sionismo sólo entiende con la respuesta que implique una cantidad tal de muertos y heridos, que tengan que pedir socorro de los organismos internacionales, como lo hicieron en la guerra del año 2006 contra Hezbolá, donde fueron derrotados en forma aplastante.
Reitero cada vez que hay que recordar Al Nakba que la defino como como un acto deliberado, un proceso sistemático de usurpación, saqueo y crimen, que sentó las bases para conformar una entidad ficticia en la Palestina histórica. Al Nakba es la expresión que el sionismo no ceja en su empeño de exterminar a la población palestina. Invisibilizarla, robar su historia, robar su cultura, su gastronomía, usurpar su vestuario. Un sionismo que no tiene una historia que mostrar y que necesita sustraerla de un pueblo milenario como es el palestino. Un sionismo ajeno a Asia Occidental, antisemita, antidemocrático.
Un sionismo que ha logrado crear una sociedad mayoritariamente obcecada, fanática – donde aún resisten algunos núcleos de judíos con dignidad no sometidos por esta ideología extraña a su propia creencia – Al Nakba es el recuerdo permanente que somos todos palestinos en Gaza y la ribera occidental, en los campamentos en Siria, el Líbano y en tierras tan lejanas como Chile. Al Nakba es el recordatorio que la autodeterminación y el retorno son los objetivos prioritarios del pueblo palestino y eso se defiende con valentía, dignidad como lo está demostrando hoy el pueblo gazeti y a lo largo de estos 73 años el conjunto de su población (4)
Plan Dalet surgido en las filas del extremismo de los líderes de colonos extranjeros de creencia judía, tras la Resolución N.º 181 de diciembre de 1947 donde planificó la “protección” de lo que consideraban serían sus futuras fronteras, tras el proceso de limpieza étnica, expulsión, exterminio de la población palestina, destrucción de villas y urbanizaciones palestinas. Este plan fue implementado, bajo el silencio obsequioso de Gran Bretaña, que aún ejercía el mandato sobre Palestina, por las fuerzas paramilitares Irgún, Haganah, Lehi. Estos terroristas, en el mes de marzo del año 1947 comenzarían sus ataques para así garantizar el control de aquellas áreas que supuestamente el plan de partición les otorgaría. La masacre de Deir Yassin, es un ejemplo de estos actos extremistas, que meses antes de la proclamación de la entidad sionista, ya habían comenzado la limpieza étnica en Palestina. Masacre unida a una política de terror utilizando medios de comunicación como las radios, llamando a la población palestina a abandonar sus hogares so pena de sufrir el destino de sus hermanos de Deir Yassin, como sucedió también en Ein Al Zeitune. Entre el 13 de marzo al 15 de mayo de 1947 dos centenares de villas palestinas (en la denominada Palestina histórica, aquella ocupada desde el año 1948 por el sionismo) fueron desalojadas por los extremistas de las bandas de colonos terroristas de creencia judía. Las ciudades de Tabariyyah, Haifa, Safat, Beisan, Jaffa y Akka cayeron en manos de este ávido extremismo, que ocupó suelo palestino aún antes de la llamada guerra del año 1948 y antes que cualquier soldado árabe haya pisado Palestina, para enfrentar al bandidaje ocupante y colonizador. Prueba clara de la falsificación histórica y los mitos fundacionales construidos por el sionismo https://segundopaso.es/news/683/Virus-Sion-48-Inmune-a-Advertencias-y-Resoluciones-Parte-II
https://undocs.org/es/A/RES/181(II)
https://radio.uchile.cl/2019/05/16/el-dia-de-la-nakba-y-la-resistencia-palestina/
https://radio.uchile.cl/2017/05/17/la-nakba-recuerda-los-objetivos-palestinos-retorno-y-autodeterminacion/
Artículo Cedido por www.segundopaso.es
lunes, 17 de mayo de 2021
Impunidad de la brutalización israelí
Impunidad de la brutalización israelí
Por Luis E. Sabini Fernández | 17/05/2021 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Rebelión
https://revistafuturos.noblogs.org/
Llama poderosamente la atención el desalojo violento de Jerusalén, ciudad sagrada, si las hay, a la que se la supone tan respetada…
Prácticamente no hay casi informaciòn de los gases, balazos, malos tratos, abusos, torturas, que la policía y el ejército israelí inflige a pobladores de barrios civiles. Que tienen una peculiaridad: son palestinos.
Salvo la que logran traspasar algunos muy aislados y dignos periodistas, valientes, palestinos y algunos de otro origen, que por diferentes razones han estado o están en Jerusalén o en el territorio de la Palestina despojada (por ejemplo, Jonathan Cook o Mohamed Omer).
Por su parte las agencias noticiosas occidentales tienen sus destacados en Palestina/Israel que exclusiva o casi exclusivamente reportan la versión que los sistemas comunicacionales israelíes “informan” y filtran.
En EE.UU., por ejemplo, se hizo viral el video que mostró la atrocidad de la rodilla en el pescuezo asfixiando a George Floyd, afronorteamericano. Pero los videos en que, por ejemplo, se ve que están asfixiando a Mahmoud El Kurd en el operativo de despojo de las viviendas en un barrio jerosolimitano (ahora, mayo 2021, unas 8 viviendas con varias decenas habitantes) no aparecen en Occidente. No es que no se viralicen, ni siquiera alcanzan cualquier circuito (salvo el de los más inmediatos seguidores de la cuestión palestino-israelí).
Pero no sólo no se ve un desalojo violento. Tampoco se vieron, salvo fugazmente, los palestinos gaseados, baleados, lisiados y asesinados durante las Marchas por la Tierra que desde el 30 de marzo de 2018, en forma totalmente pacífica mantuvieron los palestinos durante años. Y no hablamos de hechos aislados: cada viernes, decenas de francotiradores israelíes se apostaban en taludes, cómodamente, para herir o matar. Las primeras manifestaciones fueron “tratados” mediante balazos en las ingles de los manifestantes. Como la cantidad de muertos idos en sangre fue alta y la condena desde determinados círculos, muy notoria, los mandos de la seguridad israelí variaron la tarea de los francotiradores: tirar a los tobillos. Así se lograron varios objetivos: no matar directamente que es muy chocante, y sólo algunos regímenes demenciales como el de Uribe en Colombia, el de Duterte en Filipinas o la Junta Militar de Myanmar, como tantas juntas militares, se atreven a hacer abiertamente. Una democracia modelo como la israelí… no podría.
Pero evitar la muerte franca permitía a la vez recargar el fragilizado sistema sanitario palestino con baldados de por vida. No estarían muertos, pero llegarían a ser una una carga, para la sociedad palestina.
Ese mismo estilo de “tiro al blanco” fue ejercido contra futbolistas. En un momento Palestina e Israel disputaron su presencia en los certámenes futbolísticos internacionales. No muy directamente, puesto que Palestina es un estado asiático y debería competir en los encuentros asiáticos. Israel, en cambio, mediante buda geográfica, ha sido “incorporado” a Europa. Si pensamos en la etimología de “incorporación” –es el cuerpo el que entra, juega– tendríamos que decir que Israel, mediante este ingreso a la Europa del fútbol, ni siquiera por vía aérea sino por transportación ideológica, ha procesado una espiritual, ya que no territorial, europeización. La disputa futbolística palestino-israelí ya no existe, pero los futbolistas baleados en las piernas lo serán de por vida.
La presión israelí es despiadada, cruel, abusiva. Se ha ido embruteciendo y profundizando a medida que se sintieron con menos impedimentos materiales, que la resistencia palestina se hizo menos armada, menos violenta. Colonos, religiosos, sionistas, sienten que pueden avanzar con su comportamiento agresivo más impunemente.
Como dice Mohammed El Kurd, palestino de Jerusalén: “¿Por qué estamos forzados a probar que somos humanos? [1]
Recordemos que entre los judíos más fundamentalistas es muy común negar la humanidad de palestinos, puesto que no pertenecen al “pueblo sagrado”.
Otro testimonio recogido en el mismo reportaje: “Sajafi dice que las familias que el estado israelí anunció que van a ser desalojadas para dar ese suelo a colonos niegan rotundamente que tengan la propiedad de nuestra tierra. Este suelo ha sido propiedad de musulmanes durante más de 500 años. Nos empujaron a un rincón del territorio, pero nos negamos a reconocerles como dueños legítimos. Hace más de medio siglo que estamos luchando a brazo partido parta quedarnos. Si ellos hubiesen tenido derechos legítimos sobre nuestra tierra, no nos habrían permitido habernos quedado tanto. Si tanto alegan los colonos que esta tierra es de ellos, ¿por qué nos están ofreciendo 10 millones de shekel (3 millones de dólares)? Hemos vivido aquí en esta casa nuestra vida entera, el solo pensamiento de ser expulsados se hace terriblemente difícil.” [2]
Es importante ver cómo ven los ojos israelíes: el diario oficialista Noticias de Israel titula así una nota sobre el tema: “Sheikh Jarrah: ¿Qué es todo este alboroto?”, minimizando lo acontecido, trivializándolo. Negarse a ver lo que está pasando en Jerusalén oriental hoy como un eslabón más en la cadena de arrebatos y despojos con que el sionismo ha construido Israel a costa de la Palestina histórica.
Jugando impiadosamente con la verdad inician su nota con: “Nadie ha muerto, a pesar del uso constante de la palabra ‘derramamiento de sangre’.”
Este deslinde inicial, a la luz de la multitud de muertos palestinos que ha cosechado la ocupación sionista es realmente sobrecogedor.
Cualquier palestino sabe que la muerte acecha en casi todos los ojos israelíes. Alguien podrá decir que también los israelíes están prevenidos ante los gestos palestinos, que también han cosechado violencia. Pero si miramos los números, nos damos cuenta de la diferencia abismal entre los daños sufridos por Israel y sus habitantes y los sufridos por Palestina y los palestinos. La diferencia entre la violencia desde una sociedad herida y la violencia desde una institución omnipresente altamente militarizada como es Israel, gran exportador mundial de know how, policial, militar y penitenciario, que “prueban” antes de colocarlos en el mercado internacional, sobre la sociedad palestina).
Burlarse ante la posibilidad de derramamiento de sangre da la estatura moral de ese periódico.
Este borrador de nota fue escrito el 6 de mayo, mejor dicho desde el 6 de mayo. Estaba rematando esta nota y viene la info que Israel acaba de invadir, una vez más, la Franja de Gaza. 13 mayo. 2021
La burla sobre el derramamiento de sangre adquiere toda su brutalidad y desprecio. Solo un supremacismo racial, un racismo al estilo del que se suele atribuir a los nazis (y que en realidad, ha caracterizado a todos los colonialismos) se puede permitir este abuso. Contra un millón y medio de seres humanos encerrados desde hace 15 años, privados o dosificados hasta la penuria, de alimentos, medicamentos, plantas eléctricas, plantas potabilizadoras, elementos de cultura, materiales para la construcción de viviendas, hospitales, escuelas.
Con el pretexto de combatir a Hamas, Israel se permite destruir la sociedad palestina para instalarse en su lugar… por un mandato “divino”. En pleno siglo XXI, con razones que avergonzaría a cualquier humano sin delirios místicos…
Y como decía el sabio Gandhi: “Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena.”
[1] https://www.972mag.com/sheikh-jarrah-palestinian-youth/, 5 mayo 2021. Oren Ziv.
[2] Ibíd.
viernes, 14 de mayo de 2021
En nuestras narices el genocidio palestino
En nuestras narices el genocidio palestino
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Por Ilka Oliva Corado | 14/05/2021 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Rebelión
De las dictaduras en América Latina se ha dicho que era muy difícil reproducir la información debido a la represión y las limitaciones técnicas y que lo tenían que hacer los periodistas extranjeros con mil malabares para que se lograra sacar del país, darse a conocer y, que por esa razón se quedó tanto en el silencio y el olvido.
Los tiempos en cuanto a tecnología han cambiado, vemos hoy en día a la propia población haciendo uso de sus teléfonos celulares y reproduciendo en tiempo real lo que acontece en sus países, las imágenes se reproducen a nivel mundial en cuestión de segundos. Tiempo que se le gana a los medios de comunicación corporativos que pierden tiempo maquillando la información para manipular a la sociedad. Pero nada pasa, el mundo sigue guardando silencio y volteando para otro lugar, porque no se trata de que la información no llegue, es que la ven y prefieren ser tan culpables como los que ordenan las masacres y como los que las llevan a cabo, porque con el silencio se solapa, con la pasividad también. No involucrarse es involucrarse avalando la opresión. No pronunciarse es pronunciarse a favor del genocidio, en este caso en Palestina.
El genocidio palestino lleva décadas realizándose y la atrocidad es incapaz de tocar las fibras más profundas de nuestro ser. Las imágenes son desoladoras: robo de tierras, destrucción de escuelas, hospitales, casas. Genocidio constante. ¿Qué necesitamos para reaccionar? ¿Cómo es posible que permitamos que le hagan esto a un pueblo sin siquiera pronunciarnos? ¿Y si fuera a nosotros? Sin importar condición social, que llegaran a destruir nuestras casas, a destruir nuestras huertas, que las escuelas donde estudian nuestros hijos fueran bombardeadas, los hospitales y no existiera un lugar seguro dónde cubrirse. ¿Gritaríamos al mundo por ayuda? ¿Lucharíamos como lo hace el pueblo palestino? ¿Le exigiríamos al mundo que se pronunciara?
Porque se puede tener una ideología, no estar de acuerdo con las políticas de Estado de los países, pero se debate con ideas, con propuestas no con masacres, no robando el alimento a una población, no derrumbando hospitales. No con la imposición. Ningún país tiene derecho a imponerse sobre otro. Ningún ser humano contra otro, ¡ninguno!Y lo que llevamos viendo en Palestina es el robo de tierras, secuestros, encarcelamientos de décadas por un pronunciamiento, por alzar la voz, asesinatos masivos, destrucción de comunidades enteras. Un gobierno que ha sido tomado por corruptos y genocidas pueden avalar el abuso, porque al final son bandas de criminales sin nacionalidad, que trabajan para un solo fin: enriquecerse a costillas de los pueblos. Pero los pueblos, ¿por qué no se pronuncian? ¿Les pesa la religión, las palabras de la biblia? Escritas por hombres para la opresión de los pueblos y de las mujeres. ¿El raciocinio propio en dónde queda? ¿Y si en la biblia dijera que también es ley de Dios que destruyan nuestras casas, violen a nuestras hijas y nos maten también nos cruzaríamos de brazos como lo hacemos con Palestina?
Nos dicen que los musulmanes son violadores y asesinos por su religión, pero no nos hablan de los verdaderos criminales, a estos los cubren, los llenan de loas, los hacen parecer los grandes humanistas y contribuyentes y aunque nosotros sepamos que esto es falso preferimos estar del lado de la manada porque ahí hay sombra y comodidad. No hacer uso de nuestra voz y de nuestro propio raciocinio. O usarlos para estar del lado de los impostores. No atrevernos a decir esto está mal, esto es injusto porque tememos perder contactos, que ya no nos inviten a las fiestas y también perder negocios y trabajos, que nos cierren los beneficios del futuro de golpe. Porque qué es la dignidad sin dinero, mejor tener dinero que dignidad. Lo que vive Palestina es una imposición y el pueblo israelita lo solapa y se beneficia de este robo y genocidio. Porque debió haberse pronunciado contra la atrocidad que su gobierno realiza a la nación vecina. No tiene nada que ver con religión ni con el Holocausto ni memoria histórica, es el genocidio de una banda de criminales sin credo ni nacionalidad, que tiene como único fin enriquecerse y mostrar su superioridad al mundo. Un mundo entelerido, cagón y manipulable.
En nuestras narices se lleva a cabo el genocidio palestino y sin escrúpulo alguno cerramos la puerta al llamado de ayuda de un pueblo que ha tenido las agallas de resistir. Se habla del genocidio armenio, pero se avala el genocidio palestino. Somos unos grandes cobardes.
Blog de la autora: https://cronicasdeunainquilina.com
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