domingo, 28 de mayo de 2023

próximo presidente de México se decidirá en la elección interna de Morena

El próximo presidente de México se decidirá en la elección interna de Morena" Sputnik Mundo, 28.05.2023 El reconocido periodista y analista político mexicano Jorge Zepeda Patterson habló con Sputnik sobre su nuevo libro 'La sucesión 2024' (Planeta), centrado en la pelea para ser el candidato del oficialismo en los próximos comicios y, por tanto, el sucesor del presidente Andrés Manuel López Obrador. En los últimos dos años, exceptuando episodios circunstanciales y polémicas de la semana, no ha habido otro tema que haya monopolizado la discusión mediática y política en México como la pugna sobre la sucesión al interior del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido en el poder. El interés deriva del hecho de que un contexto de debilidad opositora como el actual, donde adversarios históricos como el PAN, el PRI y el PRD debieron unirse en una coalición para evitar caer en la irrelevancia electoral, hace plausible que la lucha interna en el partido oficialista sea, en la práctica, la elección donde se decidirá a la persona que dirigirá los destinos del país. Este fenómeno de hegemonía obradorista está en el centro del origen del nuevo libro del prestigioso periodista Jorge Zepeda Patterson, La sucesión 2024, publicado por la editorial Planeta y de reciente aparición. Si en el pasado el analista había dedicado libros a los candidatos de las elecciones generales, desmenuzando los perfiles de los aspirantes de los distintos partidos, para este fin de sexenio se ha centrado en el escenario dentro de la fuerza que lidera el presidente Andrés Manuel López Obrador y la pelea entre los tres aspirantes a sucederlo: la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; el canciller Marcelo Ebrard y el secretario de Gobernación, Adán Augusto López. En diálogo con Sputnik, Zepeda Patterson señala que ese es uno de los muchos factores que hacen a estas próximas elecciones presidenciales un hecho atípico. "Lo que estamos viendo contrasta con la tradición de la que venimos. Por un lado, está el hecho de que en casi 40 años ningún presidente ha sido capaz de imponer a su delfín, por más que lo ha intentado, y todo indica que López Obrador va a ser el primero que logre poner en la silla presidencial a su sucesor", dice. Un segundo factor que hace especial a este proceso, de acuerdo con el analista, es la enorme ventaja que tiene Morena sobre la oposición según todas las encuestas, lo que hace pensar que el próximo presidente saldrá de las elecciones internas del partido de Morena. En ese sentido, el periodista observa la particularidad de esta situación: "El próximo presidente de México no saldrá de ese proceso electoral tan complejo que se lleva adelante cada seis años todos los veranos y que involucra a decenas de millones de votantes, sino de una elección interna que va a ser resuelta con un sondeo a unos cuantos miles de mexicanos a través de encuestas que va a organizar En el libro, el autor indica la excepcionalidad de un proceso interno tan largo, siendo que el propio presidente López Obrador comenzó a destapar aspirantes y hablar sobre su legado y cómo continuarlo a mediados del sexenio, tres años antes que se lleven adelante las elecciones. "Generalmente, los presidentes en México han intentado retrasar hasta el último instante la competencia sucesoria, porque a partir de ese momento empieza su debilitamiento, mientras que López Obrador, lejos de retrasarla, prácticamente la anticipó", explica. Ante la pregunta de Sputnik de cuál fue el motivo de esta decisión de López Obrador de adelantar este proceso, Zepeda razona que obedece a la extraordinaria posición en la que se encontró el mandatario tras su apabullante victoria del 2018, pero que también hay mucho de estrategia electoral. "Lo hizo porque las circunstancias se lo permitían. Normalmente no lo hacen, porque cuando comienza a aparecer un posible sucesor, los actores políticos comienzan a cortejar a este nuevo soberano, y se debilita el apoyo al presidente vigente. López Obrador no tiene ese problema porque no es jefe del partido, es dueño del partido, Morena es un partido hecho por él y responde absolutamente a su voluntad personal, de tal forma que no hay riesgo de que los cuadros de Morena se vayan a ir con el sucesor de López Obrador mientras él esté", asegura. Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México y aspirante a la Presidencia de su país, durante un evento público - Sputnik Mundo, 1920, 18.05.2023 Internacional Claudia Sheinbaum domina la preferencia del voto en México rumbo a la elección presidencial de 2024 18 de mayo, 03:15 GMT Y añade: "Pero por otro lado, anticipó la sucesión porque de esta manera los precandidatos ganan presencia frente a los votantes. En este momento, los aspirantes de Morena ya llevan año y medio de exposición frente a los ciudadanos, tomando mucha ventaja sobre cualquier candidato que pudiera tener la oposición. Esto también le permite al propio López Obrador subir a sus candidatos al estrado, ver sus capacidades de generar consensos, de relacionarse con distintos actores políticos y sociales y asegurarse que esté eligiendo al mejor". El debate por la encuesta de Morena En el último tiempo, a medida que se acerca la fecha para la realización de la encuesta entre los militantes para elegir al candidato de Morena, el canciller Marcelo Ebrard ha levantado el tono de sus cuestionamientos a lo que percibe como el favoritismo dentro del oficialismo hacia la candidatura de Claudia Sheinbaum, pidiendo no solo que haya piso parejo, sino también un mecanismo que asegure la transparencia en la contienda interna. En un capítulo titulado ¿Quién decidirá? ¿López Obrador o las encuestas?, Zepeda se mete en el tema del supuesto "dedazo" desde Palacio Nacional para beneficiar a la jefa de gobierno capitalino y eregirla como la candidata morenista, aunque su opinión relativiza esa hipótesis. "Al estar en este momento coincidiendo la intención de voto, según las encuestas, en favor de Claudia Sheinbaum, y teniendo en cuenta que ella es la favorita del presidente, todo indica que no se presentará la tentación o la necesidad de que el presidente vaya a dar un manotazo al proceso para provocar una diferencia sobre la intención de los ciudadanos", opina. La duda, según el periodista, es qué pasará con los otros candidatos de Morena si el proceso no es percibido como justo. "Los perdedores, particularmente Marcelo Ebrard, que es el verdadero contendiente, el único que puede disputarle esta candidatura a la favorita, ¿asumirán o cuestionarán ese resultado?", se pregunta Zepeda. Ante la consulta de Sputnik de cuál es su pronóstico, responde: "Pues no lo sabremos hasta ultimo momento, Marcelo [Ebrard] se ha venido quejando de que no hay condiciones claras todavía para asegurar un juego limpio, así que no está del todo evidente si estas objeciones desaparecerán o si darán lugar a un cuestionamiento por parte del posible derrotado -si es que en efecto es derrotado. Pero la moneda está en el aire". Continuidad o cambio De acuerdo con lo que ha dicho López Obrador en múltiples oportunidades, quien lo suceda no solo tiene que ser una persona idónea e incorruptible, sino que tendrá que seguir los lineamientos trazados por el tabasqueño para su proyecto, que ha dado en llamar la "Cuarta Transformación", que busca ser, a grandes rasgos, un quiebre con las anteriores Administraciones de corte neoliberal y centrarse en ayudar a los mexicanos más vulnerables. ¿Pero cuál aspirante reúne mejor esas cualidades? Zepeda lo resume de esta manera: si bien tanto Sheinbaum como Ebrard aseguran una continuidad con la gestión lopezobradorista enfocada en lo social y a la vez motorizarán algunos cambios (especialmente vinculados a una agenda progresista más moderna), la jefa de Gobierno es más continuidad que cambio, mientras que el canciller es más cambio que continuidad. Los dirigentes nacionales del PAN, PRD y PRI, de izquierda a derecha, Marko Cortés, Jesús Zambrano y Alejandro Moreno. ¿Intereses cruzados o pocas ideas? Por qué la oposición mexicana aún no tiene candidato presidencial "Esa valoración es producto de un ejercicio de presunción tomando las trayectorias politicas de ambos. Claudia Sheinbaum es un cuadro político nacido dentro del obradorismo, una ahijada del presidente, por así decirlo, y es a quien se la identifica más con las banderas específicas del presidente. Por eso, uno puede asumir que su gestión sería la que más se apegue a la agenda desarrollada por López Obrador", afirma. "Mientras que Marcelo Ebrard, que también ha sido obradorista durante veintitantos años, procede de otra corriente política previa [el PRI], formó y fundó un partido que se llamaba el Centro Democrático, y en ese sentido su ideología y su trayectoria precede a López Obrador. Si bien siente empatía por el obradorismo, forma parte de él, lo cierto es que ha sido un par del presidente, no solo un ahijado, por eso considero que sería afín a las banderas de López Obrador pero también imprimiría con mayor énfasis su impronta personal en un potencial gobierno suyo", concluye.

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