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martes, 30 de junio de 2026
Italia bloquea la ayuda militar de la OTAN a Kiev para 2027
- Sputnik Mundo,
Italia bloquea la ayuda militar de la OTAN a Kiev para 2027
hace 6 horas
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni - 30.06.2026
Los países de la alianza no lograron llegar a un acuerdo sobre los compromisos para la cumbre del próximo año, que se celebrará en Turquía.
Según informes de prensa, Roma se opuso a la transferencia de al menos 70.000 millones de euros (cerca de 79.900 millones de dólares) a Ucrania en 2026, mientras que Estados Unidos bloqueó la inclusión de la frase "vínculo inseparable" entre el país y la seguridad europea.
Debido al estancamiento, el borrador final solo contenía la escueta frase: "Ucrania contribuye a la seguridad transatlántica".
Decenas de miles de Hinds Rajab
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Decenas de miles de Hinds Rajab
Por Lama Khouri | 30/06/2026 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Voces del Mundo [Foto: Hind, de cinco años de edad, tras su graduación en la escuela infantil]
Soy madre. Soy palestina. Soy psicoanalista, lo que significa que paso mis días con personas que aprenden a sobrevivir a lo que debería haberlas destruido.
Empecemos por la niña a la que ya se nos ha permitido olvidar.
El 29 de enero de 2024, una niña de seis años llamada Hind Rajab estaba sentada en un coche en la ciudad de Gaza, apretujada contra los cuerpos de su tía, su tío y sus primos, todos ellos asesinados a su alrededor por el fuego israelí. Durante horas permaneció al teléfono con la Media Luna Roja Palestina y suplicó, con la voz de una niña pequeña que aún confía en que los adultos acuden cuando les llamas, que alguien viniera. Los soldados mataron a los dos paramédicos enviados para salvarla. Destruyeron la ambulancia. A Hind la encontraron casi dos semanas después. Los investigadores contaron más de trescientas balas en el coche.
El mundo la escuchó, porque alguien grabó la llamada. Se hizo una película a partir de su voz y, en su primer pase, una sala llena de gente se puso en pie, lloró y aplaudió durante veintitrés minutos, la ovación más larga que nadie recordaba. Yo también lloré. Luego se encendieron las luces, todo el mundo se fue a casa y los cheques al ejército que la mató no dejaron de llegar. Ni un solo día. Ni un solo dólar.
Lloraremos la muerte de una niña palestina una vez que se haya convertido en noventa minutos de cine, y seguiremos pagando a quienes la convirtieron en un cadáver dentro de un coche. Pero hay decenas de miles de Hinds Rajab en Palestina. Niños cuya última hora nadie grabó. Niños sin película, sin ovación, sin un nombre que jamás llegarán a conocer. El dinero que compró el tanque que estaba junto a su coche nunca ha llorado, nunca ha olvidado, nunca se ha detenido. Sólo nosotros nos detenemos. Sólo nosotros olvidamos. Y nuestro olvido no es inocente. Es lo que la matanza necesita de nosotros, y se cuenta con ello.
Esta semana la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado e Israel publicó lo que debería poner fin a la discusión. En un informe de cien páginas —el primero que un órgano de la ONU ha dedicado jamás a los crímenes contra los niños palestinos—, se concluyó que las fuerzas israelíes han atacado y asesinado deliberadamente a esos niños, y que esto constituye genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en Gaza, así como crímenes de guerra en Cisjordania. No se trata de daños colaterales. No es un exceso trágico. El asesinato deliberado de los niños, según la investigación, es en sí mismo uno de los indicios más claros de la intención de destruir a un pueblo. «Los niños palestinos han sido deliberadamente atacados y asesinados por las fuerzas de seguridad israelíes», afirmó el presidente de la Comisión.
Más de 20.000 niños asesinados en dos años. Más de 44.000 heridos. Casi uno de cada tres de todos los fallecidos era un niño. La Comisión concluyó que las heridas no eran fortuitas. A los niños les disparaban en la cabeza y en el pecho, eran perseguidos por drones y francotiradores, y un soldado llegó a calificar esta labor de «juego». A un chico de catorce años de Cisjordania lo dejaron desangrarse hasta morir durante más de cuarenta y cinco minutos mientras los soldados observaban cómo fallecía. Cuando lanzó su gorra al aire para demostrar que aún respiraba, un soldado se la devolvió de una patada. Dispararon a su madre cuando corrió hacia él. Nunca han devuelto su cuerpo. Una niña de doce años con una enfermedad tratable murió de hambre bajo el asedio, y su evacuación se aprobó dos semanas después de que ya hubiera fallecido. A un bebé le atravesó la cabeza una bala disparada por un dron mientras mamaba del pecho de su madre, y ahora vive paralizado. En un periodo de tres meses, a más de mil niños les amputaron un brazo o una pierna, muchos de ellos bebés, muchos sin nada para aliviar el dolor. Soy madre. No quiero ni imaginarme la mesa, el niño, la sierra.
Los niños de Gaza han estado haciendo preguntas, y las personas que se sientan con ellos las han anotado. Cuando caiga el misil, ¿dolerá? Cuando bombardeen la tienda, ¿nos quemaremos? ¿A los niños a los que les cortan las piernas les crecen otras nuevas? ¿Los pilotos que bombardean a los niños tienen hijos? No quiero morir hecho pedazos. Esto no son poemas. Son las mentes activas de niños pequeños que intentan trazar un mapa de un mundo que ha decidido que no deberían existir. La Comisión le puso nombre al daño. Dijo que a estos niños se les ha arrebatado la libertad de jugar, de imaginar, de esperar, de convertirse en personas, y que lo que se les ha hecho no tiene vuelta atrás. He dedicado toda mi vida laboral a esa frase. Ocupar a un pueblo no es sólo quitarle su tierra y racionarle el agua. Es meterse dentro de un niño y convertir el cielo en el lugar de dónde vienen las bombas, y dejar que una niña de seis años se pregunte si la notará, si la sentirá, cuando caiga.
Nada de esto es el tiempo. Nada de esto es el destino. Lo hacen las personas, y lo compran las personas, y gran parte de esa compra es nuestra. Los dólares de los contribuyentes estadounidenses y el dinero europeo que hay detrás de ellos, la subvención imperial que hace que sigan cayendo las bombas. Estados Unidos es el mayor proveedor de armas de Israel, el traficante de armas de un genocidio que la ONU ya ha calificado como tal en dos ocasiones. Según un cálculo de la Universidad de Brown, la ayuda militar estadounidense a Israel asciende a más de 21.700 millones de dólares sólo desde octubre de 2023, además de más de un cuarto de billón de dólares desde 1959, más de lo que este país ha entregado a cualquier otra nación del mundo. Vuestros impuestos pagaron la bomba que cayó sobre la tienda de campaña. Vuestros impuestos pagaron el sueldo del francotirador que apuntó a la cabeza del niño. Dos años de estas armas equivalen a más de 80.000 viviendas que no construimos, a un año de actividades extraescolares para 14 millones de niños que no financiamos. En su lugar, elegimos el misil. Y lo estamos eligiendo de nuevo esta semana.
Y para ello estamos infringiendo nuestras propias leyes. La Ley Leahy prohíbe la ayuda estadounidense a cualquier unidad militar de la que se haya comprobado de forma creíble que ha cometido graves violaciones de los derechos humanos, entre ellas la tortura, la violación y el asesinato ilegal de civiles. El artículo 502B de la Ley de Ayuda Exterior prohíbe la asistencia en materia de seguridad a cualquier gobierno que cometa un patrón sistemático de dichas violaciones. El artículo 620I de la misma ley prohíbe la ayuda militar a cualquier gobierno que bloquee la entrega de ayuda humanitaria estadounidense, algo que Israel ha hecho en Gaza durante meses, mientras los niños se morían de hambre al otro lado de la valla. La Ley de Control de la Exportación de Armas permite que las armas estadounidenses se utilicen para la autodefensa, no para lo que la Comisión acaba de describir. Estas leyes no son oscuras. No son ambiguas. Nuestro Gobierno las incumple a plena luz del día, a propósito, y se atreve a que no nos demos cuenta. La Comisión pidió a todos los gobiernos que dejaran de armar a un Estado al que ha declarado en dos ocasiones culpable de genocidio. Para un estadounidense, esa frase no deja lugar a dudas. El órgano que aprueba los fondos es el Congreso, y el Congreso responde ante ustedes.
Por eso, las redes de salud mental Palestine-Global y Shatāt-USA Palestine han puesto en marcha una campaña llamada «Si este niño fuera tu hijo». La campaña contrapone las preguntas de los niños de Gaza al historial de quién paga por su muerte, y pide una cosa a quienes pagan la factura: escribid a vuestros diputados y senadores, y no os quedéis ahí. Llámadlos. Volved a llamar al día siguiente, y al otro, hasta que tu nombre se convierta en un peso que carguen en cada votación. Dejad de armar a Israel. Haced que este Gobierno cumpla las leyes que él mismo redactó. Una llamada telefónica es algo insignificante frente a una masacre. También es una de las pocas cosas que una persona de Ohio, Lyon o Leeds puede hacer realmente, y la matanza continúa porque seguimos decidiendo que no merece la pena el esfuerzo.
Tú, que estás leyendo esto, es lo único que temen quienes hacen esto. No los tribunales, que miran para otro lado. No los gobiernos, que firman los cheques. Tú. Los que se benefician apuestan a que sentirás esto durante lo que dura un artículo y que luego lo archivarás junto a Hind Rajab y seguirás adelante. Demuéstrales que se equivocan.
No puedo obligarte a seguir sintiéndolo. La mente está diseñada para dejar atrás lo que no puede soportar, y todo un gobierno y la industria armamentística se aprovechan de ello para asegurarse de que tú también lo dejes atrás. Pero te diré lo que me digo a mí misma, como madre que ha criado a sus dos hijos y ha podido verlos crecer. Los aplausos cesan. Se encienden las luces. La única pregunta que ha importado siempre es qué haces cuando ya no puedes oír la voz del niño. Hind Rajab pidió que alguien acudiera. Decenas de miles lo pidieron, y nadie acudió, y siguen pidiéndolo. ¿Tienen hijos los pilotos que bombardean a los niños? Es una pregunta sobre si siguen reconociendo a un niño cuando ven a uno, y si seguirán pagando para no hacerlo.
Si eres ciudadano estadounidense, no te limites a escribir al Congreso. Llama. El número de la centralita del Capitolio es el (202) 224-3121. Llama hoy, vuelve a llamar mañana y sigue llamando.
Escribe al Congreso aquí: Tus impuestos, sus niños: dile al Congreso que haga cumplir la ley. Sigue este enlace.
Sigue a @if_this_were_your_child para conocer más formas de actuar.
Tú eres la única esperanza. No te detengas.
Sigue hablando de Palestina. Sigue publicando. Sigue compartiendo. Sigue creando revuelo y nunca dejes de creer que Palestina será libre.
Lama Khouri es supervisora psicoanalítica y directora de Diversidad, Inclusión y Pertenencia en el Institute for Expressive Analysis. La Dra. Khouri es cofundadora de la Red Palestina-Global de Salud Mental y forma parte de los consejos de administración de la Fundación para la Salud Mental de Gaza y de la Red de Salud Mental EE. UU.-Palestina.
Texto en inglés: CounterPunch.org, traducido por Sinfo Fernández.
Fuente: https://vocesdelmundoes.com/2026/06/28/decenas-de-miles-de-hinds-rajab/
lunes, 29 de junio de 2026
Europa no detendrá su agresión contra Rusia hasta que se reciba un golpe de envergadura
- Sputnik Mundo
Conduce Javier Benítez.
Opinión: "Europa no detendrá su agresión contra Rusia hasta que se reciba un golpe de envergadura"
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, declaró días pasados que su país está preparado para dar una respuesta "operativa y adecuada" ante cualquier tipo de amenaza, tanto externa como interna. Enfatizó que en este contexto en el gigante euroasiático se lleva a cabo una modernización progresiva de la tríada nuclear rusa.
La determinación de Rusia
Putin llamó la atención sobre el 'modus operandi' de los países occidentales hacia Rusia."El esquema de actuación del llamado Occidente democrático es muy sencillo. Primero crean amenazas para nuestro país, nos obligan a tomar las medidas necesarias para nuestra autodefensa y protección, y luego, de inmediato, nos acusan de todos los pecados capitales para justificar la continuación de su política agresiva y de sus acciones agresivas contra Rusia", explicó el mandatario ruso.
"Rusia aboga consistentemente por una seguridad igual e indivisible para todos. Al mismo tiempo, estamos listos para responder de manera operativa y adecuada a cualquier amenaza externa e interna", enfatizó Putin en un reciente encuentro con graduados de academias militares superiores.
En este escenario, destacó que en el marco del programa estatal de armamentos, se lleva a cabo una modernización progresiva de la tríada nuclear rusa, que incluye componentes aéreos, terrestres y navales.
El analista internacional Pablo Jofré Leal sostiene que Occidente "no va a descansar [en su postura] hasta que efectivamente o logra sus objetivos, o se le da un golpe de tal envergadura que tenga que ceder en esa postura de toda esta casta gobernante de la Unión Europea, que ha signado como su enemigo principal a la Federación de Rusia, luego de muchos años de relaciones económicas, comerciales, entre otras, en las cuales se vieron favorecidos”. “Y ahí hay que preguntarse qué es lo que ha signado este cambio absoluto desembozado de Europa para agredir de tal forma a la Federación de Rusia", plantea Jofré Leal.
Ajedrez de Geopolítica
Documentos internos revelan que la «Junta de Paz» de Trump está actuando para acabar con la autodeterminación palestina
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Exclusiva de Drop Site News
Documentos internos revelan que la «Junta de Paz» de Trump está actuando para acabar con la autodeterminación palestina
Por Jeremy Scahill, Jawa Ahmad | 29/06/2026 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Voces del Mundo
Poco después de la autocomplaciente gira del presidente Donald Trump por haber «puesto fin» a la guerra de Gaza el pasado mes de octubre —repleta de ceremonias en las que diversos reyes, emires y presidentes lo elogiaron—, Israel dejó claro que no tenía intención alguna de respetar los términos del acuerdo. Continuó matando a los palestinos casi a diario y comenzó a limitar la entrada a la Franja de los productos de primera necesidad acordados y estipulados en el acuerdo de alto el fuego.
No obstante, Trump dio un golpe maestro al mes siguiente al conseguir que el Consejo de Seguridad de la ONU respaldara su plan para Gaza. En una medida sin precedentes, el Consejo respaldó el despliegue de una fuerza internacional que no operaría bajo la bandera de la ONU, sino que estaría comandada y controlada por Trump y su «Consejo de Paz» privado —al que los Estados podrían adherirse por mil millones de dólares y obtener la condición de miembro permanente—. En términos generales, Trump podría revestir los futuros edictos de su junta con la apariencia de legitimidad de la ONU.
Mientras Israel ampliaba constantemente sus ataques militares contra Gaza y hacía avanzar a sus fuerzas de ocupación más profundamente en el enclave, en lugar de retirarlas y reposicionarlas según lo acordado, los responsables de Hamás declararon a Drop Site que no tuvieron noticias de la Junta de Paz hasta marzo.
Desde entonces, las negociaciones sobre el futuro de Gaza se han quedado estancadas en un limbo diplomático. A pesar de la pompa y la solemnidad orquestadas por la Casa Blanca tras la firma del acuerdo y de la promesa de Trump de garantizarlo, Estados Unidos se ha negado a exigir a Israel que cumpla con ninguna de sus obligaciones. Aunque Hamás cumplió con su parte del acuerdo y entregó a Israel a todos sus cautivos, tanto vivos como muertos, Israel ha violado repetidamente casi todas las cláusulas del acuerdo y ha matado a más de 1.000 palestinos desde la firma del acuerdo en Sharm El-Sheikh, Egipto.
Las conversaciones que han tenido lugar se han centrado de forma abrumadora en los intentos de la Junta de imponer cambios que los palestinos nunca aceptaron, transformando de hecho un acuerdo de alto el fuego limitado en un acuerdo político más amplio basado en el desarme de la resistencia palestina y el abandono de su lucha de liberación nacional. En un informe presentado al Consejo de Seguridad de la ONU en mayo, la Junta calificó el desarme de la resistencia palestina como «el único factor que desbloquea todos los demás elementos del plan». La propuesta de la Junta, de aplicarse, dejaría a Gaza únicamente con una fuerza policial local encargada de hacer cumplir la ley a nivel interno y sin fuerzas de resistencia capaces de defender Gaza frente a la ocupación israelí o los continuos ataques.
Ahora, con la cobertura mediática occidental y regional firmemente centrada en Irán y en el ataque israelí al Líbano, las actuales negociaciones entre los palestinos y la Junta de Paz han sido ignoradas casi por completo.
Sin embargo, la Junta sigue intentando socavar cualquier posibilidad de creación de un Estado palestino mediante una «hoja de ruta» de 15 puntos que presentó por primera vez a Hamás y a otras facciones de la resistencia palestina en abril. Drop Site News ha obtenido dos documentos de la última ronda de negociaciones entre los palestinos y la Junta de Trump. El primero es el texto completo de las enmiendas propuestas por los negociadores palestinos a la hoja de ruta de la Junta para abordar una serie de cuestiones, incluida la exigencia de que Hamás, la Yihad Islámica Palestina y sus aliados se sometan a un desarme total. El documento revisado se entregó a la Junta el 13 de junio. El segundo documento es la respuesta entregada a la parte palestina la semana pasada por Nickolay Mladenov, el «Alto Representante» de la Junta de Paz.
En conjunto, las dos versiones de la hoja de ruta ofrecen una visión detallada del grado en que el equipo de Trump está intentando socavar la insistencia palestina en que cualquier acuerdo a largo plazo debe incluir una vía clara hacia la creación de un Estado, que Gaza y la Cisjordania ocupada sean tratadas como un único territorio palestino, y que se preserven los derechos del pueblo palestino a resistir la ocupación y la anexión israelíes.
«Lo que estamos viendo es un intento, a la sombra de un genocidio, de desmantelar la resistencia palestina mediante todo este tipo de condiciones previas», afirmó Abdullah Al-Arian, profesor asociado de Historia en la Universidad de Georgetown en Catar. «La interpretación de este acuerdo está en manos de actores que, en su mayoría, se sienten obligados a priorizar la seguridad de Israel».
Mladenov, exministro de Defensa y de Asuntos Exteriores de Bulgaria, ocupó el cargo de coordinador especial de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio entre 2015 y 2020. Actualmente es director general de una academia de investigación que forma a diplomáticos de los Emiratos Árabes Unidos, el aliado árabe más cercano de Israel. Hasta su nombramiento en el consejo de Trump, Mladenov también fue investigador visitante en el Washington Institute for Near East Policy, un centro de estudios proisraelí fundado por veteranos del AIPAC.
En algunas negociaciones recientes con Hamás, Mladenov ha contado con la colaboración de un asesor de alto rango de Trump, el rabino Aryeh Lightstone, un firme defensor de Israel que desempeñó un papel clave en los Acuerdos de Abraham de 2020.
En su borrador, los negociadores palestinos insisten en que la resolución de la cuestión de las armas sólo puede abordarse como parte de un «proceso que garantice el derecho del pueblo palestino a establecer un Estado palestino y a ejercer su derecho a la autodeterminación». El borrador de la Junta se limita a afirmar que el desarme palestino «creará las condiciones para una vía creíble».
Los documentos revelan también cómo la Junta de Trump ha adoptado una táctica israelí que se remonta a décadas: exigir compromisos detallados a los palestinos en cuestiones de seguridad y armamento, mientras que sólo ofrece vagas sugerencias sobre posibles compromisos israelíes y no proporciona a la parte palestina ningún recurso sustantivo en caso de que Israel incumpla los términos.
«La última respuesta de Mladenov refleja la falta de voluntad de la ocupación para alcanzar un acuerdo, a pesar de que el movimiento ha cumplido con todas las exigencias que se le han planteado y de la considerable flexibilidad que ha demostrado en diversos asuntos, incluida la cuestión de las armas», declaró a Drop Site un alto cargo de Hamás. Solicitó mantener el anonimato, ya que las facciones palestinas aún no han remitido su respuesta oficial a Mladenov. «En su forma actual, este documento es inaceptable y no puede servir de base para un acuerdo».
En una declaración facilitada a Drop Site tras la publicación de este artículo, un portavoz de la Junta de Paz afirmó que la organización «rechaza la afirmación de que sus esfuerzos estén diseñados para favorecer los intereses de una de las partes frente a la otra». Añadió: «La hoja de ruta está diseñada para transformar un frágil alto el fuego en una realidad duradera que permita a los palestinos de Gaza vivir con seguridad, dignidad y estabilidad. Esto requiere avances en materia de gobernanza, ayuda humanitaria, reconstrucción, recuperación económica y medidas de seguridad capaces de impedir que se reanude el conflicto».
Los responsables de Hamás afirman que las facciones palestinas están revisando actualmente la respuesta de Mladenov a las condiciones que propusieron. Hazem Qassem, portavoz de Hamás en Gaza, señaló que las enmiendas propuestas en el borrador palestino y en una serie de reuniones recientes celebradas en El Cairo fueron bien acogidas por los mediadores regionales de Catar, Egipto y Turquía. «Los mediadores expresaron una clara satisfacción con las respuestas de las facciones palestinas y las consideraron posiciones positivas que podrían servir de base para alcanzar un acuerdo global», afirmó Qassem en un comunicado: «Mladenov sigue abordando el asunto desde una perspectiva cercana a la postura israelí, una visión que quedó reflejada en las propuestas que presentó durante su reciente reunión», argumentó, y añadió que los intentos de Mladenov de modificar los términos acordados previamente con los mediadores han «obstaculizado los esfuerzos por alcanzar un acuerdo definitivo».
Un marco para la rendición
Los negociadores palestinos han sostenido que, desde la firma del acuerdo de octubre, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y los responsables de la Junta, en particular Mladenov, han introducido nuevas condiciones que nunca formaron parte de los términos originales, incluidas las exigencias de que las facciones de la resistencia palestina entreguen sus armas como condición para que prosiga la reconstrucción y antes de que las fuerzas israelíes completen su retirada de la Franja de Gaza. En mayo, Mladenov y Lightstone amenazaron en una carta dirigida a los responsables palestinos con que, si Hamás se negaba a acatar el edicto de desarme, los términos del alto el fuego se considerarían «nulos y sin efecto», lo que allanaría el camino para que Israel reanudara sus operaciones militares a gran escala y suspendiera el envío de ayuda a Gaza.
«Está claro que Mladenov está transmitiendo la visión israelí del acuerdo e intentando imponérnosla —bajo la amenaza de una nueva guerra—, la continuación de la actual catástrofe humanitaria y los continuos asesinatos», afirmó el alto cargo de Hamás. «Este documento no es un marco para un acuerdo; más bien, es un intento de imponer la rendición que Netanyahu no logró conseguir mediante la guerra».
Israel ha cometido al menos 3.338 violaciones del alto el fuego desde el acuerdo de octubre de 2025, según informes palestinos compartidos con los mediadores y obtenidos por Drop Site —una media de aproximadamente 13 violaciones al día—. Más de 1.000 palestinos han perdido la vida y más de 3.200 han resultado heridos en los ataques israelíes contra Gaza desde que el acuerdo entró en vigor. Israel también ha seguido atacando y asesinando a miembros de la resistencia palestina, entre ellos al comandante del ala militar de Hamás y a su sucesor, con diez días de diferencia entre uno y otro. Ha restringido severamente la circulación de los palestinos y la entrada de suministros humanitarios en Gaza, permitiendo que sólo el 36% de la cantidad acordada de ayuda entre en la Franja. Las fuerzas israelíes también han seguido ampliando hacia el oeste la «línea amarilla» que separa las zonas que ocupan en Gaza. Netanyahu se comprometió recientemente a ampliar la ocupación israelí hasta el 70% de Gaza y afirmó que el objetivo final es conquistar todo el territorio.
«Se podrían haber hecho tantas cosas desde octubre de 2025 para detener a Israel. En octubre de 2025, éramos el único pueblo del mundo que tenía que negociar el fin de un genocidio. Y aquí estamos ahora, en junio de 2026, todavía negociando el fin del genocidio», declaró a Drop Site Diana Buttu, una abogada palestina especializada en derechos humanos que ejerció como asesora de la Organización para la Liberación de Palestina durante las negociaciones de Oslo entre 2000 y 2005. «Lo sorprendente esta vez es que ni siquiera estamos negociando el fin del genocidio con el país que lo está perpetrando. Es que ahora estamos negociando el fin del genocidio con un subcontratista».
En público —y en sus reuniones con Mladenov y otros responsables de la Junta— Hamás y otras facciones palestinas señalan constantemente el hecho de que el acuerdo de octubre de 2025 se centró exclusivamente en un alto el fuego, el intercambio de rehenes, la entrada de suministros humanitarios y productos de primera necesidad y los repliegues israelíes por fases. Desde el pasado mes de octubre, los negociadores de Hamás han sostenido que no tienen el mandato exclusivo para negociar cuestiones que afectan al núcleo de la lucha de liberación palestina. Argumentaron que las discusiones sobre el destino de las armas en poder de los grupos de resistencia y el futuro político a largo plazo de Gaza deben negociarse con todas las facciones políticas palestinas a través de un proceso democrático.
Aunque no era un requisito del texto original del acuerdo de alto el fuego, Hamás aceptó formalmente renunciar a la autoridad de gobierno en Gaza ante el Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG), un comité tecnocrático compuesto por expertos palestinos no partidistas. Hamás y la Yihad Islámica Palestina formaron grupos de trabajo en Gaza para facilitar el traspaso de competencias al CNAG. Israel, sin embargo, ha impedido que el comité entre en Gaza y ha afirmado falsamente que el acuerdo exige que Hamás se desarme por completo como condición para que se apliquen los términos del acuerdo original.
«Queremos que este comité administrativo esté presente en Gaza y lleve a cabo su labor allí. Ya se ha hecho todo lo necesario para que este comité pueda funcionar», declaró Osama Hamdan, un destacado líder de Hamás, a Drop Site en mayo. Añadió que Hamás había creado un mecanismo para el traspaso de poderes que garantizaba la seguridad de los miembros del comité y les facilitaba la asunción del control de la policía. «A pesar de que se ha constituido y aprobado, Israel sigue negándose a permitir su entrada, y Mladenov no ha logrado convencer a los israelíes ni obligarlos a ello».
En el documento revisado, Mladenov condiciona la entrada del CNAG en Gaza y el inicio de sus funciones a la aceptación por parte de los palestinos de la «hoja de ruta» y a la finalización, en un plazo de 14 días tras el acuerdo, del calendario y los mecanismos de aplicación de la segunda fase, en particular en lo que respecta al desarme palestino.
Israel insiste en que conserva la autoridad para asesinar a líderes y combatientes palestinos por el mero hecho de ser altos cargos de Hamás o de haber participado en los ataques del 7 de octubre. «Prometí que todos y cada uno de los artífices de la masacre y de la toma de rehenes serían eliminados hasta el último, y estamos muy cerca de completar esta misión», proclamó Netanyahu dos días después de que Israel asesinara a Izz Al-Din Al-Haddad, comandante de las Brigadas Qassam, el brazo armado de Hamás, el 15 de mayo.
Ni Mladenov ni ningún otro miembro de la junta han condenado los continuos asesinatos que Israel está llevando a cabo contra dirigentes del mismo partido con el que firmó un alto el fuego. A pesar de la campaña abierta de asesinatos de Israel contra los líderes de Hamás en Gaza, las facciones de la resistencia palestina han seguido respetando los términos del alto el fuego.
Aunque tanto Hamás como Israel firmaron el documento de octubre de 2025 que obligaba a ambas partes a detener «todas las operaciones militares, incluidos los bombardeos aéreos y de artillería y las operaciones de ataque selectivo», Mladenov señaló específicamente a la parte palestina en su documento revisado, afirmando que «Hamás y las facciones palestinas cesarán inmediatamente todas las actividades militares».
En lugar de exigir responsabilidades a Israel, las referencias públicas de Mladenov a las violaciones del alto el fuego suelen evitar cualquier mención al autor. El alto el fuego «se está manteniendo, aunque no de forma perfecta. Hay violaciones. Algunas de ellas son graves. Significan que se sigue matando a civiles», declaró Mladenov ante el Consejo de Seguridad de la ONU en un informe del 26 de mayo, sin mencionar a Israel, antes de establecer una equivalencia entre los ataques del 7 de octubre y el posterior genocidio en Gaza que, según estimaciones conservadoras, se ha cobrado la vida de más de 80.000 palestinos.
«En este momento, el principal obstáculo para la plena aplicación sigue siendo la negativa de Hamás a aceptar el desarme verificado, a renunciar al control coercitivo y a permitir una auténtica transición civil en Gaza», añadió Mladenov.
«El Alto Representante ha expresado en repetidas ocasiones su preocupación por las violaciones del alto el fuego y las consecuencias humanitarias de la continuación de las hostilidades», afirmó el responsable de la Junta de Paz. «El papel de la Junta no es atribuir culpas, sino ayudar a garantizar que los compromisos asumidos por todas las partes se traduzcan en hechos sobre el terreno».
El 19 de abril, Mladenov presentó a Hamás una «hoja de ruta» de 15 puntos que, según él, tenía por objeto regir la siguiente fase de la aplicación de un acuerdo más amplio. Aunque él ha descrito públicamente la propuesta como un mecanismo de estabilización, verificación y creación de instituciones, los responsables palestinos sostienen que, en la práctica, reescribe los términos del acuerdo original al condicionar la reconstrucción, el autogobierno y la retirada israelí al desarme palestino, al tiempo que no obliga a Israel a cumplir sus obligaciones de la primera fase, entre las que se incluyen el cese de los ataques, permitir la entrada en Gaza de las cantidades acordadas de ayuda, reabrir por completo el paso fronterizo de Rafah y permitir los primeros esfuerzos de reconstrucción.
«De hecho, han conseguido que la vida de los palestinos gire únicamente en torno a la seguridad de Israel, y eso es todo, nada más. Y esta situación va a seguir por este camino sin fin», afirmó Buttu. «Incluso si las facciones palestinas firmaran un papel en blanco y dijeran: ‘Decidnos lo que vosotros queréis’, los israelíes seguirían negociando sobre ese papel en blanco».
La cuestión de mayor trascendencia abordada en los documentos intercambiados obtenidos por Drop Site se refiere al futuro de las armas palestinas. Trump y Netanyahu han afirmado falsamente que Hamás está violando el acuerdo al no entregar inmediatamente sus armas e Israel ha esgrimido esto, en ocasiones, como justificación para continuar sus ataques contra Gaza.
En su respuesta del 13 de junio a Mladenov, Hamás y las facciones palestinas propusieron un proceso gradual para el registro y almacenamiento de armas pesadas, en paralelo a la retirada israelí de Gaza y supeditado a la finalización de la primera fase del acuerdo, la entrada del Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG), el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización (FIE) y el desmantelamiento de las milicias armadas respaldadas por Israel en la Franja. Sin embargo, el texto revisado de Mladenov modificó sustancialmente tanto el alcance como la secuencia del proceso.
La propuesta palestina se limita a las «armas pesadas» y se centra en su registro y almacenamiento según un calendario acordado, bajo la supervisión conjunta del CNAG y las facciones y organizaciones palestinas. Los líderes de la resistencia han declarado a Drop Site que Israel es consciente de que no poseen armas potentes y acusan a Israel de utilizar la cuestión del desarme como pretexto para exigir un ritual público de rendición. Según las evaluaciones tanto israelíes como estadounidenses, las reservas de cohetes y misiles de Hamás y la Yihad Islámica Palestina quedaron agotadoa o destruidos en gran medida durante la guerra.
«Prácticamente no hay armas pesadas en Gaza», reconoció Netanyahu en febrero. «No hay artillería. No hay tanques. No hay nada». Como parte de su campaña para despojar por completo a los palestinos de cualquier arma que pudiera utilizarse para defender Gaza de los ataques israelíes, Netanyahu presentó los fusiles de asalto como la mayor amenaza. «El arma pesada, la que causa más daño, se llama AK-47», declaró. «Cometieron la
domingo, 28 de junio de 2026
EEUU e Irán habrían acordado frenar los ataques mutuos, según medios
- Sputnik Mundo,
EEUU e Irán habrían acordado frenar los ataques mutuos, según medios
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, los países habrían decidido cesar las hostilidades.
Asimismo, Teherán y Washington buscarían una reunión el 30 de junio para hablar sobre el estrecho de Ormuz. El encuentro, según las publicaciones, se llevaría a cabo en Doha, capital de Catar.
Entre los temas a tratar se incluyen la seguridad del transporte marítimo comercial y el establecimiento de una línea directa de comunicación militar
Otro 11-S se avecina por cortesía de Israel, el Estado más odiado del mundo
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Por Joachim Hagopian | 27/06/2026 | Mentiras y medios
Fuentes: The Government Rag.
Traducido del inglés por Marwan Pérez para Rebelión
Según el exanalista de la CIA Larry Johnson y el periodista Pepe Escobar, la nueva arquitectura de seguridad en Asia Occidental (es decir, Oriente Póximo) representa un cambio tectónico mundial en el poder geopolítico. China está utilizando su creciente poderío global en todos los frentes en su esperado ascenso para reemplazar estratégicamente al menguante imperialista estadounidense, ahora un vestigio del Imperio angloamericano-sionista en sus estertores. Estados Unidos ya no es la nación más rica ni la más poderosa del mundo, como lo fue durante el último siglo. Claramente, ahora lo es China. De manera aún más simbólica, China acaba de superar todo el dominio estadounidense/occidental en la producción de la supercomputadora cuántica más rápida del mundo.
Pero, más importante aún, China también ha ayudado enormemente a Irán a neutralizar supuestamente el arma más letal de Israel (y de Estados Unidos): los ataques mortales decapitadores. Tras el asesinato del jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, el 17 de marzo, con bombas israelíes fabricadas en Estados Unidos, apenas tres semanas después del inicio de la guerra contra Irán, según Escobar y Johnson, la capacidad de Israel para llevar a cabo estos asesinatos quedó completamente neutralizada, al recibir Irán asistencia y apoyo tecnológico directo de China y Pakistán. Los aliados de Irán han allanado claramente el camino para el notable progreso de Teherán, creando un profundo cambio en el poder geopolítico; pasando de la menguante alianza entre Estados Unidos, Israel y Occidente a la unión de Oriente con China, Pakistán (como principal árbitro diplomático de la guerra) e Irán como vencedor estratégico decisivo.
Una vez más, todos los ataques de precisión de Palantir/ Google contra Irán, impulsados por IA, cesaron después del 17 de marzo, debido a que las avanzadas capacidades de interferencia y depuración electrónica de China se extendieron a Irán. Este panorama multipolar más amplio revela la nueva Ruta de la Seda de China que se extiende desde Asia Pacífico hasta Asia Occidental y mucho más allá, mientras que, simultáneamente y en tiempo real, el Imperio estadounidense se desmorona. El ataque totalmente inmoral contra Iran del 28 de febrero cometido por los criminales de guerra Trump y Netanyahu, es un presagio de su merecida autodestrucción, un hecho que se resume en «consecharás lo que siembras». Tras la renuncia de Irán al pago de la tasa por el estrecho de Ormuz durante los próximos 60 días, y cerrado nuevamente al tráfico marítimo hacia occidente – para disgusto del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio-, Irán está colaborando con Omán para implementar un sistema de peaje conjunto para el paso de todos los buques, dejando que los equipos técnicos de Irán y Estados Unidos en Suiza continuen las negociaciones, que se reanudarán el próximo martes 30 de junio. El jefe negociador iraní, Mohammed Ghalibaf, afirmó que la guerra no provocada entre Estados Unidos e Israel lo ha cambiado todo, obligando a Irán a tomar el control del estrecho.
Mientras tanto, la Fuerza Ofensiva Israelí aparentemente optó en las últimas 24 horas, el jueves 25 de junio, por reducir su número de asesinatos en el Líbano durante su última violación del alto el fuego, asesinando solo a dos civiles libaneses, mientras su fuerza de ocupación permanece firme y desafiante en el sur del Líbano en un intento desesperado por socavar e impedir la paz en la región de Oriente Medio. Aunque dudo de esta siguiente afirmación, según el Palestine Chronicle del miércoles 24 de junio, una fuente política y de seguridad regional declaró a la cadena de noticias libanesa Al Mayadeen :
Le guste o no, Netanyahu se ve obligado a aceptar un alto el fuego basado en el memorando de entendimiento.
Para agravar la actual inestabilidad, Hezbolá, en legítima defensa, está frenando los esfuerzos de Israel por expandir su territorio de ocupación en el sur del Líbano, ya que, según informes, los ciudadanos libaneses previamente desplazados se sienten ahora lo suficientemente seguros como para regresar a sus hogares. A pesar de esta supuesta tregua en los asesinatos, según un informe de Hal Turner del miércoles 24 de junio:
Israel está bombardeando actualmente el sur del Líbano, y en las últimas horas se han visto drones de ataque israelíes sobrevolando Beirut.
Desde el 28 de febrero que Estados Unidos e Israel iniciaron su guerra contra Irán, y desde marzo que Hezbolá activó su resistencia a la agresión israelí contra Irán, más de 4200 libaneses han sido asesinados por Israel, y al menos 1,2 millones más fueron desplazados tras la invasión del sur del Líbano por parte del beligerante Estado de Israel. Los grandes medios de comunicación occidentales, bajo un control asfixiante del mundo sionista, siguen etiquetando falsamente como terroristas islámicos a las verdaderas fuerzas de resistencia que luchan por la libertad: la Guardia Revolucionaria Islámica en Irán, Hezbolá en el Líbano, Hamás en Gaza y los hutíes en Yemen, presentándolos como el eterno enemigo salvaje de Occidente, cuando en realidad los verdaderos terroristas salvajes siempre han sido el Estado genocida de Israel, dueño del gobierno estadounidense, sobornado y chantajeado que es traicioneramente leal a los terroristas israelíes y no a sus propios ciudadanos. Y los llamados terroristas del ISIS, el Estado Islámico y Al Qaeda siempre han sido los agentes patrocinados por los traidores dentro de los gobiernos israelí y estadounidense.
Este engaño perverso y esta grave injusticia han permitido que nuestro planeta se sumerja en guerras interminables por el Proyecto del Gran Israel, culminando ahora con este último cataclismo, la Tercera Guerra Mundial, un Armagedón en ciernes. El débil intento reciente de Trump, chantajeado por pedófilos, de detener las guerras del Proyecto del Gran Israel es solo otro episodio de policía bueno/policía malo, con su falso intento de traer la paz para salvar a Estados Unidos y la economía global del colapso total. Trump es un psicópata narcisista, maligno y delirante, sin ninguna inclinación a confesar sus crímenes pasados por un chantaje pedófilo, y mucho menos que a este títere del culto a la muerte de Chabad le importe un comino Estados Unidos o sus ciudadanos. No le importa. Así que el supuesto plan de paz del memorando de entendimiento de este jefe mafioso Trump tiene poco que ver con una motivación genuina para hacer de repente lo correcto. Y su deseo de que Netanyahu deje de bombardear el Líbano o su obsesión con que Irán abra el estrecho de Ormuz no tienen absolutamente nada que ver con salvar al mundo y sí con que Trump solo se salve a sí mismo y a su oscuro legado.
La estratagema mucho más realista de Trump, dentro de su despreciable y malvado carácter, es preparar el terreno para otro ataque de falsa bandera en suelo estadounidense, solo que esta vez, en palabras de la prostituta israelí Laura Loomer, será «diez veces más mortífero que el 11-S». La amenaza de Loomer como traidora de Israel First prácticamente promete que Estados Unidos sufrirá otro complot israelí interno para simular otro ataque terrorista islámico, convenientemente programado para coincidir con el próximo 4 de julio, el 250 aniversario de Estados Unidos, coincidiendo con el campeonato de la Copa Mundial, presentando a más supuestos terroristas islámicos respaldados por Irán para que sirvan de chivos expiatorios a los verdaderos culpables satánicos: Israel y Estados Unidos.
Y ella no es la única fanática sionista que pide otro 11-S para salvarse. Israel está cada vez más temeroso y desesperado de que la única nación cuyo gobierno mantiene vivo al monstruo chupasangre tenga una población más furiosa que, día a día, odia más a Israel. La situación es crítica si, por algún milagro, Estados Unidos abandona el Estado judío. Entonces, ¿qué hace la nación más odiada del mundo cuando atraviesa tiempos tan detestables y difíciles? ¿Qué otra cosa sino repetir un 11-S, pero aún más a gran escala, en suelo estadounidense?
En los últimos años, varios defensores de Israel, bien pagados con sobornos, nos han advertido explícitamente sobre la llegada de más atentados como el del 11-S. Por ejemplo, justo después del ataque de Hamás, orquestado internamente por Israel el 7 de octubre de 2023, el senador Ted Cruz, títere de Washington D.C. y títere de Israel, insistió:
En mi opinión, el riesgo de un ataque terrorista grave en Estados Unidos es ahora mismo mayor que en cualquier otro momento desde el 11 de septiembre.
Luego, al año siguiente, el 3 de marzo de 2024, el director del FBI nombrado por Trump, Christopher Wray, dirigiéndose a los cadetes de West Point en mi alma mater, pronunció su discurso alarmista culpando a más terroristas musulmanes y advirtiendo:
La guerra en curso en Oriente Medio ha elevado la amenaza de un ataque contra estadounidenses dentro de Estados Unidos a un nivel completamente nuevo… Si bien no podemos descartar la posibilidad de otro ataque coordinado al estilo del 11-S por parte de una organización terrorista extranjera, nuestra preocupación más inmediata ha sido que individuos o pequeños grupos se inspiren perversamente en los sucesos de Oriente Medio para llevar a cabo ataques aquí en casa.
Más recientemente, hace un año, en junio pasado, el zar fronterizo estadounidense de Trump, Tom Homan, advirtió sobre otro ataque inminente al estilo del 11S en suelo estadounidense debido a la invasión extranjera de tantos inmigrantes sin control que ingresaban ilegalmente a EE. UU. durante la política de fronteras abiertas de Biden, el típico juego de culpas de divide y vencerás utilizado para vilipendiar a cada administración anterior. Y al igual que el 11S, cuando Israel perpetró su complot interno en las Torres Gemelas de Nueva York para asesinar a sangre fría a casi 3000 estadounidenses culpando falsamente a supuestos terroristas musulmanes, Israel está ahora nuevamente listo para organizar otro ataque masivo contra EE.UU. para culpar a Irán de haber orquestado el entonces justificado escenario apocalíptico de la Tercera Guerra Mundial. Después de todo, Israel es el maestro de todas las operaciones de falsa bandera a lo largo de sus 78 años de historia, aprendiendo, por supuesto, de su cómplice criminal estadounidense y el máximo artífice de las operaciones de falsa bandera.
Todo lo que hay que hacer es plantear la pregunta esencial cui bono “quién se beneficia” y la respuesta obvia grita que solo Israel se beneficia, con los mayores recursos y, por mucho, el único que más y más tiene que ganar, ya que tiene completamente dominado al régimen de Trump en su próximo desastre orquestado, aún mayor, “similar al 11-S”. Y si mueren 30.000 estadounidenses, como promete la programación predictiva de Loomer, “diez veces” las víctimas del 11-S, esa sería una carnicería suficiente para engañar a suficientes estadounidenses crédulos e idiotas para que vuelvan a caer en otra falsa bandera israelí como motivo para atacar falsamente a otra nación islámica, esta vez la última de esa infame lista negra neoconservadora reportada por el general Clark en su “derribo de 7 naciones en 5 años”, perpetrado tras el 11-S/01 por los traidores Bush Jr., su vicepresidente Cheney, Rumsfeld, Wolfowitz y la plétora de traidores con doble ciudadanía israelí-estadounidense en total colaboración con el cerebro maestro Israel en su próximo 11-S 2.0 programado.
Fuente: https://thegovernmentrag.com/articles/another-9-11-incoming-compliments-of-the-most-hated-nation-on-earth-israel/
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
sábado, 27 de junio de 2026
EEUU lanzó un nuevo ataque contra diversos objetivos iraníes
- Sputnik Mundo
EEUU lanzó un nuevo ataque contra diversos objetivos iraníes
Luego de las agresiones lanzadas en la víspera por las fuerzas estadounidenses contra diversos objetivos del país persa, el Comando Central informó que se lanzó una nueva ola de ataques "contra múltiples objetivos en Irán", esto mediante un mensaje publicado en redes sociales.
"Aviones militares estadounidenses atacaron infraestructuras de vigilancia militar iraní, sistemas de comunicación, sitios de defensa aérea, instalaciones de almacenamiento de drones y capacidades de minadores", ahondó el CENTCOM.
De acuerdo con el Comando, "se le dio a Irán la oportunidad de respetar el acuerdo de alto el fuego, pero decidió no hacerlo cuando sus fuerzas lanzaron un dron de ataque unidireccional que impactó esta mañana a las 4:30 a.m. ET [GMT -5]".
En la noche del 17 al 18 de junio, los presidentes de EEUU e Irán suscribieron por separado un memorando de entendimiento que puso fin a más de tres meses de hostilidades entre sus países y abrió la vía para negociar un acuerdo definitivo.
EEUU ataca a Irán tras acusaciones de agresión a buques en el estrecho de Ormuz; Teherán responde
En virtud del memorando, EEUU se comprometió a levantar su bloqueo naval contra Irán en un plazo de 30 días, así como retirar sus fuerzas emplazadas cerca del país persa una vez firmado el acuerdo definitivo, que deberá negociarse en un máximo de 60 días y ser refrendado por una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.
Por su parte, Irán asumió el compromiso de facilitar el tránsito seguro de buques mercantes por el estrecho de Ormuz, sin costo durante 60 días, y entablar diálogo con Omán y los países ribereños del golfo Pérsico para regular la futura administración y los servicios marítimos en esta vía crucial para el comercio internacional.
Anthropic y la guerra de EE.UU. contra Irán
Recomiendo:
La máquina y la escuela
Anthropic y la guerra de EE.UU. contra Irán
Por Vijay Prashad | 27/06/2026 | Conocimiento Libre, EE.UU.
Fuentes: Globetrotter
Si un sistema contribuye a procesos militares cuyas consecuencias incluyen víctimas civiles masivas, ¿puede la responsabilidad limitarse únicamente al actor humano final? Estas no son preguntas solo para Anthropic. Enfrentan a toda la alianza emergente entre Silicon Valley y el estado de seguridad nacional de EE.UU.
En la ciudad de Minab, al sur de Irán, donde el calor se eleva de la tierra en ondas resplandecientes y la realidad del imperialismo persiste en cada puerto e instalación militar, un misil impactó en una escuela el 28 de febrero de 2026. El ataque mató a 156 personas, entre ellas 120 escolares, lo que el gobierno iraní calificó inmediatamente de “crimen flagrante”. Las Naciones Unidas calificaron el ataque como “una grave violación del derecho humanitario”. Los nombres de los niños asesinados no han circulado por los centros de poder mundial con la misma fuerza que los nombres de generales, sistemas de armas y plataformas tecnológicas. Los iraníes fallecidos siguen siendo en gran medida anónimos para quienes debaten el futuro de la inteligencia artificial (IA), que fue utilizada por los Estados Unidos – según se ha sabido – en este ataque.
El asesinato de los niños ha abierto una ventana a una de las preguntas centrales de nuestra era: ¿quién asume la responsabilidad cuando una máquina entra en la cadena de violencia? El papel que desempeñó la IA sigue sin estar claro. Los informes de prensa indican que el Maven Smart System del ejército estadounidense, que incorpora herramientas de IA como el modelo Claude de Anthropic, estuvo involucrado en operaciones militares contra Irán. Los investigadores continúan examinando si los sistemas asistidos por IA contribuyeron de alguna manera al proceso de selección de objetivos. La evidencia disponible sigue siendo incompleta.
Lo que llama la atención es que los líderes de la industria de la IA ya no se mantienen al margen de la maquinaria de la guerra. Están dentro de ella. Cuando se le preguntó sobre el ataque, el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, dijo que “no sabía exactamente” cómo se había utilizado a Claude en este ataque, al que describió como “errores” que son “realmente, realmente terribles”. Sin embargo, Amodei reiteró que el ataque a la escuela fue “un caso de uso que ni siquiera viola nuestras líneas rojas”. Esto se debió a que, en última instancia, fue un guerrero humano quien tomó la decisión final de atacar la escuela. La respuesta de Amodei merece una atención especial.
Durante décadas, los arquitectos del poder tecnológico han desarrollado un lenguaje que distribuye la responsabilidad de manera tan amplia que la disuelve. El ingeniero construye la herramienta, el contratista integra el sistema, el analista militar revisa el resultado, el oficial autoriza el ataque y el político aprueba la guerra. El resultado es una cadena en la que todos participan y nadie rinde cuentas. El lenguaje de “human in the loop” (el ser humano en el circuito) pertenece a esta tradición. Por supuesto, los humanos toman las decisiones finales. Los humanos también tomaron las decisiones finales durante las guerras coloniales occidentales que devastaron Asia y África. Los humanos tomaron las decisiones finales cuando los Estados Unidos bombardeó aldeas en Vietnam. Los humanos tomaron las decisiones finales durante la invasión ilegal de Irak por parte de los Estados Unidos. La presencia de una firma humana al final de un proceso no nos dice mucho sobre la estructura de poder que produjo el resultado.
La pregunta más importante es esta: ¿qué papel desempeña la IA en la configuración del campo de decisiones disponibles para esos humanos? Los sistemas militares modernos no son meras calculadoras. Organizan información, priorizan posibilidades, identifican patrones, generan recomendaciones y moldean la atención. Influyen en lo que los comandantes ven y en lo que no ven. Incluso cuando un humano conserva la autoridad formal, es posible que la arquitectura de la percepción ya haya sido construida por máquinas. Por eso el debate no puede terminar con la frase “un humano tomó la decisión final”.
El crimen en Minab llega en un momento en que las empresas tecnológicas se presentan cada vez más como guardianas de los límites éticos. Anthropic, en particular, ha cultivado una imagen de cautela (esto es evidente en la Constitución de Claude). Ha hablado de seguridad, alineación y límites. Se ha distinguido de visiones más agresivas del despliegue tecnológico. Sin embargo, toda institución acaba revelándose no a través de sus principios, sino a través de las situaciones en las que esos principios se ponen a prueba. La muerte de niños en una escuela representa una prueba de este tipo.
Si una empresa no puede determinar cómo se utilizó su tecnología en una operación militar, ¿qué significa la supervisión? Si los ejecutivos carecen de visibilidad sobre el despliegue, entonces las afirmaciones sobre las salvaguardias se vuelven difíciles de evaluar. Si un sistema contribuye a procesos militares cuyas consecuencias incluyen víctimas civiles masivas, ¿puede la responsabilidad limitarse únicamente al actor humano final? Estas no son preguntas solo para Anthropic. Enfrentan a toda la alianza emergente entre Silicon Valley y el estado de seguridad nacional de los EE. UU. A lo largo de la historia, los períodos de transformación tecnológica han dado lugar a nuevas alianzas entre el capital y el poder militar. Los ferrocarriles, los telégrafos, la aviación, la física nuclear y las redes digitales siguieron todos este camino. La inteligencia artificial recorre ahora el mismo camino. Sus defensores prometen precisión, eficiencia y menos errores. Sin embargo, cada generación escucha promesas similares.
El siglo XX estuvo plagado de afirmaciones de que las nuevas tecnologías harían la guerra más limpia, más racional y más humana. Los registros históricos ofrecen poco respaldo a tal optimismo. La tecnología a menudo amplía la escala y la velocidad de la violencia, incluso cuando promete contenerla. Los niños de Minab no se encontraron con la IA como un debate filosófico. Se encontraron con ella como parte de un sistema militar cuyas consecuencias llegaron en forma de fuerza explosiva. Queda por determinar si Claude desempeñó un papel significativo, un papel menor o ningún papel en el proceso de selección de objetivos. Los investigadores deben establecer los hechos, los periodistas deben seguir haciendo preguntas difíciles y los ciudadanos deben exigir transparencia. Pero incluso antes de que se conozcan plenamente esos hechos, el episodio revela algo importante sobre nuestro momento político. La pregunta ya no es si la IA se integrará en la guerra. Esa integración ya está en marcha. La pregunta es si las sociedades permitirán que las decisiones sobre la vida y la muerte sean cada vez más moldeadas por sistemas que incluso a sus creadores les cuesta monitorear, explicar o controlar.
La escuela de Minab es una advertencia, no solo sobre un solo ataque, una sola empresa o una sola guerra. Es una advertencia sobre un futuro en el que el poder tecnológico avanza más rápido que la rendición de cuentas pública. Y en ese futuro, la distancia entre el ingeniero y el campo de batalla se hace cada vez más pequeña con la IA y los drones, incluso mientras la responsabilidad se vuelve más difícil de encontrar entre los humanos que envían a las máquinas a matar por ellos.
Vijay Prashad es un historiador y periodista indio. Es autor de cuarenta libros, entre los que se incluyen Balas de Washington, Una estrella roja sobre el Tercer Mundo, Las naciones oscuras: una historia del Tercer Mundo; Las naciones pobres: una posible historia del Sur Global y How the International Monetary Fund Suffocates Africa, escrito con Grieve Chelwa. Es el director ejecutivo de Tricontinental: Instituto de Investigación Social, corresponsal jefe de Globetrotter, y el editor jefe de LeftWord Books (Nueva Delhi). También ha hecho apariciones en las películas Shadow World (2016) y Two Meetings (2017).
Fuente: https://portal.globetrotter.media/es/2026/06/15/la-maquina-y-la-escuela-anthropic-y-la-guerra-de-los-ee-uu-contra-iran/
¿A quién "amaba Jesús histórico, con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas "?
¿Quién era Dios para Jesús?
¿A quién "amaba Jesús histórico, con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas "?
Algunas pinceladas
Si se contempla a Jesús dentro de los imaginarios apocalípticos judíos del siglo I, la imagen de Dios que emerge de sus parábolas, oraciones y enseñanzas está inseparablemente unida a una profunda insatisfacción con el mundo presente. El punto de partida no es la contemplación de un orden armónico, sino la experiencia de una realidad percibida como desviada de la voluntad de Dios. La enfermedad, la pobreza, la injusticia, la violencia, la dominación extranjera, la corrupción de los poderosos y la muerte constituían señales de que algo fundamental no funcionaba como debía. El mundo existente no era considerado la expresión plena del gobierno divino, sino una situación transitoria que debía ser corregida.
Esta percepción no era exclusiva de Jesús. Aparece en numerosos textos apocalípticos judíos de los siglos anteriores y contemporáneos. En ellos se respira con frecuencia una mezcla de dolor, frustración y descontento frente al estado de las cosas. Los justos sufren mientras los impíos prosperan. Los débiles son humillados mientras los poderosos gobiernan. Israel vive bajo la autoridad de imperios extranjeros. La muerte continúa alcanzando a todos. El sufrimiento parece ocupar demasiado espacio en una creación que debería reflejar la justicia de Dios.
Precisamente de esa percepción surge la expectativa de una intervención decisiva. La esperanza mesiánica y la espera del Reino no nacen de la satisfacción con el presente, sino de la convicción de que el presente resulta inaceptable para quien cree en el Dios de Israel. Si Dios es justo, si es soberano y si gobierna la historia, entonces el estado actual del mundo no puede ser definitivo. Debe existir un momento en que la realidad sea puesta en conformidad con su voluntad.
Por eso Jesús habla de Dios como "Padre nuestro" y como "el Señor del cielo y de la tierra", pero al mismo tiempo enseña a pedir: "Venga tu Reino". La petición presupone que ese Reino aún no se ha manifestado plenamente. Dios sigue siendo el soberano último de la creación, pero su gobierno todavía no aparece de manera visible en todos los aspectos de la vida humana. El mundo continúa mostrando señales de una situación incompleta, provisional y profundamente insatisfactoria.
Muchos grupos apocalípticos explicaban esta realidad mediante la convicción de que fuerzas hostiles a Dios ejercían un dominio temporal sobre el mundo. Satanás, Belial, los espíritus malignos o los poderes de las naciones aparecen como expresiones de un orden contrario al designio divino. No se trata de poderes iguales a Dios ni de un dualismo absoluto. Dios continúa siendo el creador y soberano. Sin embargo, permite durante un tiempo la actividad de esas fuerzas mientras la historia avanza hacia su desenlace.
En este contexto, Satanás representa algo más que una figura individual. Simboliza la persistencia de todo aquello que contradice la voluntad de Dios: la enfermedad, la opresión, el engaño, la muerte y las estructuras que producen sufrimiento. Su dominio es considerado real, pero también limitado y transitorio. Existe porque Dios todavía no ha decidido instaurar plenamente su Reino.
La paciencia divina ocupa entonces un lugar central. Dios espera. Tolera temporalmente una realidad que no coincide plenamente con su voluntad. Permite que continúe una historia marcada por contradicciones y sufrimientos. Esta espera no es interpretada como indiferencia ni como incapacidad. Es el intervalo que precede a la intervención definitiva. Por eso las parábolas presentan repetidamente situaciones en las que el desenlace se demora, pero finalmente llega.
Mientras tanto, los seres humanos viven en una situación de tensión. Reconocen a Dios como rey, pero observan que el mundo sigue dominado por fuerzas que parecen desafiar ese reinado. Reconocen a Dios como justo, pero contemplan injusticias que permanecen sin resolver. Reconocen a Dios como fuente de vida, pero continúan enfrentando la enfermedad y la muerte. De esa tensión nace la expectativa apocalíptica.
Las acciones atribuidas a Jesús adquieren significado precisamente dentro de este marco. Las curaciones y los exorcismos no aparecen simplemente como actos de compasión individual. Son señales de que el orden presente comienza a ceder. Cada enfermo restaurado, cada persona liberada de un espíritu maligno y cada marginado reintegrado constituye una anticipación de la realidad futura. "Los ciegos ven y los cojos caminan". "Si yo expulso los demonios por el poder de Dios, entonces ha llegado a ustedes el Reino de Dios". Lo que se manifiesta en estos episodios es la convicción de que el dominio de las fuerzas hostiles está comenzando a resquebrajarse.
Las advertencias dirigidas a ricos, poderosos e indiferentes también deben entenderse desde esta perspectiva. No expresan solamente una crítica moral. Reflejan la convicción de que las estructuras que producen sufrimiento forman parte de un orden destinado a desaparecer. "¡Ay de ustedes, los ricos!". "¡Ay de ustedes, los que ahora están saciados!". El problema no es únicamente la conducta individual, sino la pertenencia a una realidad que está siendo juzgada por Dios y cuyo tiempo se aproxima a su fin.
Así, el Dios que aparece en las enseñanzas de Jesús es un Dios que espera y hace esperar. Un Dios que todavía permite la existencia de aquello que se opone a su voluntad, pero que no lo permitirá indefinidamente. Un Dios paciente, pero no resignado. Un Dios que escucha el sufrimiento de los pobres, contempla la enfermedad, observa la injusticia y conoce el peso de la muerte, sin considerarlos elementos permanentes de la creación.
La esperanza del Reino surge precisamente de esa mirada crítica sobre el presente. El mundo tal como existe no constituye la meta final de Dios. La pobreza no es definitiva. La enfermedad no es definitiva. La exclusión no es definitiva. La muerte no es definitiva. Tampoco lo son los poderes que dominan a las naciones ni las fuerzas espirituales que oprimen a los seres humanos. Todo ello pertenece a un tiempo transitorio. "Venga tu Reino" resume la expectativa de que Dios pondrá fin a esta situación, derrotará aquello que contradice su voluntad y manifestará de manera visible un gobierno que siempre le ha pertenecido, pero que aún no se ha revelado plenamente en el mundo.
Diego Quiroga, grupo Jesus Histórico.
viernes, 26 de junio de 2026
La ruptura suicida de Israel con EE. UU.
Recomiendo:
La ruptura suicida de Israel con EE. UU.
Por Chris Hedges | 26/06/2026 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Voces del mundo [Ilustración:: «When Jewish Upon a Star» (por Mr. Fish)
Traducido del inglés por sinfo Fernández
Israel está saboteando las negociaciones con Irán y distanciándose de su último aliado importante al negarse a detener sus ataques contra el Líbano y a retirar sus tropas del sur del país. Está decidido a reavivar un conflicto regional que podría llevar a Irán a cerrar de forma permanente el estrecho de Ormuz y sumir a la economía mundial en una depresión global. Y prosigue con su genocidio en Gaza.
Israel está contaminado por el racismo y la violencia genocida. Está cegado por una repugnante superioridad moral. Está corrompido por una clase de multimillonarios sionistas de EE. UU. que utilizan su riqueza para manipular la política exterior al servicio de los intereses israelíes. Cuenta con un arsenal nuclear que los responsables israelíes han amenazado repetidamente con utilizar.
Es una amenaza para la región. Es una amenaza para sí mismo. Y es una amenaza para nosotros.
La primera ronda de una reunión cuatripartita entre Estados Unidos, Irán y los mediadores de Pakistán y Catar, celebrada el domingo en Suiza —donde la delegación iraní se negó a participar en el apretón de manos y la foto conjunta previstos con sus homólogos estadounidenses—, se centró en el cumplimiento por parte de Estados Unidos de los compromisos establecidos en el Memorándum de Entendimiento (MoU) durante un periodo preliminar de 60 días.
Pero el cierre del estrecho de Ormuz —tras los ataques israelíes contra el Líbano— interrumpió las conversaciones. El cierre provocó en Trump otra de sus habituales rabietas, durante la cual, según se informa, le dijo al corresponsal de Fox News, Trey Yingst, que había advertido a los negociadores iraníes de que, si el estrecho de Ormuz permanecía cerrado, «ni siquiera volveréis a vuestro puto país».
Cuando se le informó de que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, sigue reivindicando el derecho de Irán a enriquecer uranio —un derecho garantizado por el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, del que Estados Unidos es cofundador—, Trump habría dicho: «Más vale que el presidente Pezeshkian mida bien sus palabras. Más le vale portarse bien o nos haremos con el control del resto del país».
«Irán debe impedir de inmediato que sus MÁXIMOS REPRESENTANTES, muy bien pagados, causen problemas en el Líbano», añadió Trump en una publicación en Truth Social, refiriéndose a Hizbolá. «Si no lo hacen, volveremos a golpear a Irán con mucha fuerza, igual que hicimos la semana pasada, ¡¡¡pero aún más fuerte!!!».
Las amenazas de Trump llevaron a la delegación iraní a abandonar la sede suiza, mientras tanto, Ghalibaf restó importancia a las diatribas de Trump en una publicación en X. «¿Es que nunca se paran a pensar que, si sus amenazas hubieran surtido efecto, no habrían llegado a la situación de desesperación en la que se encuentran hoy? No damos ninguna importancia a las amenazas de los estadounidenses», afirmó.
La reunión concluyó con «el acuerdo sobre una hoja de ruta de 60 días hacia un acuerdo definitivo y el establecimiento de mecanismos para avanzar en las negociaciones técnicas» en el marco del memorando de entendimiento, según la agencia de noticias IRNA.
La visión israelí de un «Gran Israel», diseñada para garantizar el dominio militar de Israel en todo Oriente Medio, depende de aprovechar la riqueza y el poderío militar de EE. UU.
Más de dos tercios de las principales armas y municiones que importa Israel —sin las cuales no podría llevar a cabo su genocidio contra los palestinos, convertir el sur del Líbano en un paisaje lunar y bombardear Irán, Siria y Catar— son fabricadas y suministradas por EE. UU. Y debido a que el lobby israelí lleva décadas controlando el Congreso, a que sus aliados sionistas vigilan y controlan los medios de comunicación y a que es capaz de desviar decenas de miles de millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses para sostener su aventurerismo militar, Israel está ciego ante sus propias limitaciones. Está dispuesto a causar daño a sus aliados, incluido Estados Unidos, en beneficio propio.
Y eso es precisamente lo que ahora pretende hacer. Incluso la obtusa administración de Donald Trump —que ha gastado más de 34.000 millones de dólares en la guerra con Irán y cuyo coste, según estimaciones de WarCosts, supera los 214.000 millones de dólares si se tienen en cuenta los costes económicos más amplios— se ha dado cuenta de ello.
Israel está furioso por el Memorando de Entendimiento, firmado virtualmente el miércoles, que deja la gestión de las reservas iraníes de material nuclear enriquecido para negociaciones posteriores, levanta el bloqueo naval estadounidense, desbloquea los activos iraníes congelados y concede exenciones para permitir la venta de petróleo iraní.
El Memorando de Entendimiento declara el «cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes». Propone un periodo de negociación de 60 días antes de alcanzar un acuerdo definitivo, un Fondo de Reconstrucción y Desarrollo de 300.000 millones de dólares, la retirada de las fuerzas estadounidenses de la periferia de Irán y el fin de todas las sanciones internacionales y unilaterales.
La retórica desatada por los políticos y comentaristas israelíes contra Trump y los miembros de su administración a raíz del Memorando de Entendimiento —que, según se informa, se acordó sin la participación de Israel— es venenosa. Nadie en la administración Trump se libra. Los desventurados enviados especiales de Trump e incondicionales sionistas, Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner, fueron tildados de «dos judíos insignificantes» por Yinon Magal, un exdiputado de la Knesset convertido en comentarista y cercano a Benjamin Netanyahu. Trump es un «perdedor». El vicepresidente JD Vance es «escoria». «Israel Hayom» —el periódico israelí propiedad de la multimillonaria Miriam Adelson, una de las mayores donantes financieras de Trump— acusó a Trump en un artículo de opinión de traicionar a Israel.
«Si yo formara parte del gabinete del Gobierno israelí, quizá no estaría atacando al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo», replicó Vance.
Resulta más que irónico que Israel empuje a Trump —quien da mala fama a la palabra «soborno»— a oponerse a Israel. Pero Israel se ha pasado de la raya. El mundo árabe y musulmán, así como el Sur Global, detestan a Washington por su apoyo al genocidio y a la traición de los palestinos. Israel y sus partidarios sionistas incitaron a EE. UU. a librar guerras a medida de Israel en Iraq, Libia, Siria y, posteriormente, otra guerra con Irán. La alianza y los desastres militares han convertido a Israel y a EE. UU. en Estados parias.
Ahora, Israel se está volviendo contra el único aliado que le queda.
El hecho de que EE. UU. no siga subordinando sus intereses a los de Israel, incluso a costa de un suicidio económico, es, a ojos de los sionistas que se creen con derecho a todo, imperdonable. Israel espera que la clase multimillonaria sionista y el lobby israelí en EE. UU., como en el pasado, se plieguen a su voluntad.
La Casa Blanca de Obama firmó en 2016 un memorando de entendimiento con Israel en el que se comprometía a proporcionar 3.800 millones de dólares al año en ayuda militar entre 2019 y 2028. El Congreso autorizó 17.900 millones de dólares adicionales en ayuda militar a Israel para sostener el genocidio.
Se estima que, entre 1946 y 2024, EE. UU. habrá proporcionado a Israel más de 300.000 millones de dólares en ayuda militar y económica, ajustada a la inflación.
Sólo el coste de las guerras de EE. UU. en Iraq y Afganistán se ha valorado, según la Universidad de Brown, entre 4 y 6 billones de dólares, y gran parte de esa suma tendrá que pagarse en las próximas décadas en forma de prestaciones médicas y por discapacidad a los veteranos de guerra y a sus familias.
Esta vez, el precio es demasiado alto.
La derrota de Israel y Estados Unidos en la guerra contra Irán ha asestado un golpe mortal al proyecto del «Gran Israel» y a los Acuerdos de Abraham. Ha paralizado la presidencia de Trump, ha disparado la inflación, ha hundido la popularidad de Trump a niveles desastrosos, ha paralizado las economías de los aliados del Golfo y está amenazando el control republicano de la Cámara de Representantes y el Senado en las elecciones de noviembre.
Israel no tiene intención alguna de complacer a Trump. Le da completamente igual lo que le suceda a él, a su administración o las consecuencias de la inminente catástrofe económica. Pero Trump, que siempre ha velado y velará únicamente por sus propios intereses, no va a sacrificarse por el beneficio de otra persona ni por ideales etéreos.
Los líderes israelíes están tan alejados de la realidad que amenazan con entrar en guerra con Irán sin el apoyo de EE. UU. Avigdor Lieberman, exministro de Defensa y actual líder del partido de extrema derecha Yisrael Beiteinu, ha pedido que Israel cree una fuerza de misiles balísticos y ha afirmado que, si estuviera al mando, ordenaría al Mossad que derrocara al Gobierno iraní.
Israel no tiene intención alguna de abandonar el sur del Líbano, los Altos del Golán —y otras zonas de Siria que comenzó a ocupar tras el derrocamiento de Asad—, Gaza —donde ocupa el 70% del territorio— ni de poner fin a su salvaje limpieza étnica en Cisjordania. Su intención es encontrar algún lugar del mundo al que enviar a los dos millones de prisioneros de facto del campo de concentración de Gaza. Los palestinos de Gaza siguen siendo masacrados —más de 1.000 han sido asesinados por Israel desde que entró en vigor el supuesto alto el fuego el pasado octubre— y se apiñan en campamentos de tiendas de campaña superpoblados, sin comida suficiente, agua potable ni atención médica.
Estos objetivos pueden ser alcanzables a corto plazo, pero a largo plazo auguran la desaparición del Estado sionista. Los demócratas se están liberando cada vez más de la losa que supone el Comité Americano-Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC), que respaldó a más de 100 republicanos que votaron en contra de certificar los resultados de las elecciones presidenciales de 2020. Los republicanos del «America First» y la derecha están recayendo en su antisemitismo tradicional.
El genocidio ha arrancado el velo que cubría a Israel y ha dejado al descubierto su rostro oscuro y asesino ante la comunidad internacional. La guerra contra Irán, que Netanyahu vendió como una victoria fácil, puso al descubierto la cínica manipulación de Estados Unidos por parte de Israel ante la Casa Blanca de Trump.
Los israelíes, embriagados por la fantasía de ser el pueblo elegido, no tienen amigos. No tienen aliados. Tienen a quienes utilizan y a quienes masacran.
«Se acabó la ayuda descabellada sin condiciones, sino una condición ligada a cada dólar y a cada misil», escribe el periodista israelí Gideon Levy.
O te comportas o pagas las consecuencias. Ya no puedes hacer lo que te plazca: asesinar, maltratar, violar la soberanía nacional y el derecho internacional con impunidad. En un ambiente así, Israel ya no podrá seguir burlándose de la comunidad internacional, para la que no hay tema más unificador que la oposición a la ocupación.
Lo quiera o no, Israel tendrá que tener esto en cuenta. Las primeras grietas ya han aparecido, y de qué manera: un acuerdo alcanzado con Irán sin tener en cuenta en absoluto a Israel, que durante años hizo caso omiso de Estados Unidos y del mundo entero. Esto es solo el principio: un mundo que se horrorizó ante lo que Israel hizo en la Franja de Gaza querrá que se rinda cuentas. Un Estado genocida ya no puede seguir siendo el niño mimado del mundo occidental. Un Estado cuyos ciudadanos llevan a cabo pogromos a diario, con la colaboración de su ejército, no formará parte de la familia de las naciones. El sueño está empezando a hacerse realidad. Será una pesadilla.
Se acabó el juego. El dominio israelí sobre el sistema político estadounidense está llegando a su fin. La incapacidad de Israel para interpretar la opinión pública estadounidense y mundial —o la de su propia población, donde más del 90% cree que Israel perdió su guerra contra Irán—, junto con su obstinada creencia de que sus viejas palancas de poder aún pueden funcionar, ponen de manifiesto un liderazgo que se ha vuelto sordo, mudo y ciego. Puede causar y causará mucho daño. Puede causar, y causará, más muertes y sufrimiento. Pero se está devorando a sí mismo.
Chris Hedges es un escritor y periodista independiente que trabajó durante casi dos décadas como corresponsal extranjero para The New York Times, la National Public Radio y otros medios en Latinoamérica, Oriente Medio y los Balcanes. Formó parte del equipo de reporteros de The New York Times que ganó un Premio Pulitzer por su cobertura del terrorismo global. Hedges es miembro del Nation Institute y autor de numerosos libros, entre ellos War is a Force That Gives Us Meaning.
Chris Hedges, The Chris Hedges Report, 22 junio 2026
Fuente: https://vocesdelmundoes.com/2026/06/25/la-ruptura-suicida-de-israel-con-ee-uu/
Nos encontramos ante un proceso que va a cambiar completamente la realidad de Oriente Medio", advierte un experto
- Sputnik Mundo,
"Nos encontramos ante un proceso que va a cambiar completamente la realidad de Oriente Medio", advierte un experto
Esta semana, el ex primer ministro israelí Naftali Bennett afirmó que, por primera vez desde la creación del Estado de Israel en mayo de 1948, la marca ‘Israel’ es percibida negativamente por la opinión pública en Estados Unidos, situación que calificó como "un desastre".
Las declaraciones de Bennett, quien a finales de abril formalizó una coalición con el líder de la oposición israelí Yair Lapid para derrotar al primer ministro Benjamín Netanyahu en las elecciones que se celebrarán en otoño, evidencian que, ante la derrota frente a Irán, "ya no saben cómo bajarse del barco que se está hundiendo y dejar toda la responsabilidad, no de la guerra [que ambos apoyaron], sino de dejar un Irán mucho más empoderado", dijo a Sputnik el internacionalista Tarik Zeraoui Sánchez, experto en Oriente Medio.
"Esta guerra fue un fracaso absoluto, tanto para Estados Unidos como para Israel", observó el analista, al tiempo que remarcó que, tras la firma del Memorando de Islamabad, "nos encontramos ante un proceso que va a cambiar completamente la realidad de Oriente Medio".
La guerra con Irán cambió para siempre la economía mundial, advierten medios
17 de junio, 15:31 GMT
Desde la perspectiva de Zeraoui Sánchez, el resultado de la guerra de agresión israelí-estadounidense, que incluye el compromiso de Washington de pagar a Teherán 300.000 millones de dólares a la nación persa para su reconstrucción y levantar las sanciones, perfila "un Oriente Medio post-Estados Unidos, un Oriente Medio del cual Estados Unidos se va a tener que salir por una razón muy sencilla: las bases militares están destruidas o inoperativas".
Tras la derrota ante Irán, "Estados Unidos queda en una posición muy débil" en la región y "ve también que defender a Israel está saliendo carísimo", pues "se acabó todo su sistema de defensa".
Además, para recuperar la capacidad que tenía antes de la conflagración, tendrá que esperar "hasta el verano del siguiente año; acabaron todo, ni siquiera Israel gastó tanto defendiéndose a sí mismo como EEUU gastó defendiendo a Israel", detalló Zeraoui.
"Hay algo que es muy importante: Estados Unidos [negoció] la paz sin consultar a Israel y eso habla de una ruptura que no habíamos tenido nunca antes (...); además, al interior de Washington, hoy pareciera que ya los candidatos políticos, si declaran de manera vociferante y abierta que dan todo su apoyo a Israel o incluso reciben fondos del AIPAC [Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelí], esto ya es un suicidio político. En Estados Unidos hay un gran rechazo al interior de la población norteamericana [hacia Israel]", puntualizó.
jueves, 25 de junio de 2026
"Cómica y patética": la actitud de la OTAN con Trump
- Sputnik Mundo,
"Cómica y patética": la actitud de la OTAN con Trump
Septimo piso.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, destacó el rol de Donald Trump en el aumento del gasto militar de los países europeos y Canadá durante una reunión en la Casa Blanca. Sin embargo, el presidente estadounidense volvió a cuestionar a varios aliados y reavivó las tensiones dentro de la Alianza Atlántica.
"Ha sido bastante cómica y patética la forma en que Mark Rutte intentó mostrarle a Trump una suerte de gráficos explicando ese supuesto incremento en el gasto en defensa por parte de los aliados de la Alianza Atlántica; buscaba conseguir el beneplácito del republicano", comentó Carlos Mamani Aliaga, sociólogo y analista geopolítico en diálogo con Séptimo Piso.
"La Alianza Atlántica está atravesando uno de sus momentos más bajos, y lo que Trump puso de manifiesto, especialmente a partir del caso de Irán, es que la unidad dentro de la OTAN no es tan sólida como se suele presentar y que el aumento del presupuesto se debe principalmente a la necesidad de rearmarse frente a Rusia", agregó.
Mamani habló del futuro de los BRICS: "En Occidente, a quienes no están de su lado no los ven como iguales, sino como inferiores, y como tales deben alinearse; si Rusia, China, Irán y todos los integrantes del bloque emergente quieren prosperar, deben dar una cátedra absoluta sobre defensa y seguridad en la praxis, no en la teoría".
Una comisión de la ONU concluye que el Ejército israelí apunta a matar contra los niños en Gaza
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Una comisión de la ONU concluye que el Ejército israelí apunta a matar contra los niños en Gaza
Por | 25/06/2026 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: Naiz
Una comisión de investigación internacional con mandato de la ONU ha acusado a Israel de «apuntar» a matar contra los niños palestinos en la Franja de Gaza, y ha denunciado una vez más que se está cometiendo un «genocidio».
El Ejército israelí dispara con intención de matar contra los niños de Gaza, apuntando a zonas vitales, según ha denunciado este martes el presidente de la comisión investigadora de la ONU para Palestina, Srinivasan Muralidhar, en una rueda de prensa para presentar un nuevo informe sobre abusos contra la infancia en la Franja.
«Los niños están siendo asesinados principalmente de dos formas: mediante ataques aéreos con explosivos de gran potencia y amplio radio de impacto, o con el uso de cuadricópteros, drones y francotiradores que apuntan específicamente a la cabeza y la parte superior del cuerpo para matarlos», ha afirmado.
El jurista indio ha presentado junto a sus colegas de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU para los Territorios Palestinos, la zambiana Florence Mumba y el australiano Chris Sidoti, un nuevo informe que por segunda vez acusa a Israel de genocidio, en este caso basándose en sus ataques a la infancia.
«Las conclusiones de la comisión son que Israel ataca a los niños para debilitar la vitalidad demográfica y negar al pueblo palestino su derecho a la autodeterminación», ha destacado el presidente, al tiempo que ha recordado que desde octubre de 2023 han matado a más de 20.000 niños en Gaza, otros 44.000 han resultado heridos y más de 58.000 han quedado huérfanos.
Además, ha añadido Muralidhar, el 97% de las escuelas en la Franja han sido destruidas y al menos 151 niños han muerto por malnutrición, según cifras de octubre de 2025.
«El informe llega a conclusiones jurídicas y afirma que las autoridades y las fuerzas de seguridad israelíes han atacado deliberadamente y matado a niños palestinos», ha resumido.
«Incluso después del alto al fuego de octubre de 2025, se continúa matando e hiriendo gravemente a niños, Israel continúa haciendo caso omiso del alto al fuego y de la protección que el Derecho internacional obliga a dar a los niños palestinos», advierte el grupo investigador.
La comisión denuncia asimismo «los ataques selectivos contra los servicios de neonatología y maternidad» de los hospitales por parte de Israel, lo que ha derivado en un aumento de los abortos espontáneos y las malformaciones genitales, con efectos duraderos en «la continuidad de la población».
«¿Qué tipo de personas son sus soldados?»
Sidoti, único de los tres investigadores que formaba parte de la comisión cuando esta publicó el pasado año el primer informe que acusaba a Israel de genocidio en Gaza, ha asegurado que de los 17 informes que ha elaborado con el grupo de expertos «ha sido el más difícil».
«Quiero dirigirme directamente al pueblo israelí y preguntarle qué tipo de personas son sus soldados para permitir que un niño de 14 años se desangre durante 45 minutos», ha afirmado, recordando uno de los casos documentados por el informe de casi 100 páginas.
Preguntado sobre cómo este informe puede ayudar a la rendición de cuentas de Israel por sus violaciones de derechos humanos, Muralidhar ha asegurado que otros Estados miembros de la ONU tienen distintas opciones.
«Pueden ejercer en sus tribunales nacionales la jurisdicción universal (…) y les hemos pedido que detengan y arresten a cualquier funcionario israelí contra el que la Corte Penal Internacional haya emitido una orden de arresto, para luego extraditarlo para su custodia por parte de la CPI», ha explicado.
Además, ha reiterado las peticiones de la comisión de que se detenga la transferencia de armas a Israel y se utilicen todos los medios razonablemente disponibles para prevenir la comisión de genocidio, crímenes de guerra y contra la humanidad en el territorio palestino ocupado.
Israel: «Difamatorio»
Israel ha tachado el informe de «difamatorio» y ha replicado a la comisión acusándole de «silenciar las tácticas brutales de Hamas, que ataca sin piedad a los niños israelíes y utiliza a niños palestinos como escudos humanos».
Fuente: https://www.naiz.eus/es/info/noticia/20260623/una-comision-de-la-onu-concluye-que-ejercito-israeli-dispara-a-matar-contra-los-ninos-en-gaza
miércoles, 24 de junio de 2026
Trump se dice decepcionado de los aliados de EEUU de la OTAN
- Sputnik Mundo,
Internacional
Trump se dice decepcionado de los aliados de EEUU de la OTAN
Sputnik Mundo, 24.06.2026
El presidente de EEUU, Donald Trump, dijo este 24 de junio que se sintió decepcionado por varios países europeos, entre ellos Francia y Alemania.
"Me decepcionó Italia. Me decepcionó Reino Unido (…) Nos sentimos decepcionados con Alemania y con Francia. Con la mayoría de ellos. España es un desastre", dijo durante un encuentro con el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte.
Trump añadió que la OTAN, en conjunto, supuso una decepción para EEUU. "Nos decepcionaron", insistió.
Rutte llegó en la víspera a Washington en una visita que se extenderá hasta este 25 de junio.
Se espera que el secretario general de la OTAN también se reúna con altos representantes de la Administración presidencial y asista de forma remota a una reunión de los ministros de Defensa del llamado grupo E5 (Polonia, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido).
Los países de la OTAN se preparan para una guerra con Rusia, afirma Putin
ayer
Rutte se reunirá con congresistas estadounidenses y participará en un evento de expertos, de acuerdo con su agenda.
martes, 23 de junio de 2026
¿Quedó Colombia en un «empate catastrófico» político este 21 de junio?
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¿Quedó Colombia en un «empate catastrófico» político este 21 de junio?
Por Horacio Duque Giraldo | 23/06/2026 | Colombia
Fuentes: Rebelión
Con ocasión del reñido resultado electoral de la segunda vuelta para escoger el próximo presidente de Colombia para el periodo 2026-2030, en que el supuesto candidato ganador en el pre conteo, señor Abelardo de la Espriella, alcanzó una votación de 12.957.471 sufragios, esto es el 49,66%, e Ivan Cepeda sumó 12.707.570 voto, esto es el 48,70%; un análisis más riguroso nos está indicando la configuración de un escenario nombrado por el análisis sociológico como “empate catastrófico”, que consiste en una categoría política y sociológica mediante la cual se describe un momento de estancamiento donde dos fuerzas políticas o bloques sociales tienen la fuerza suficiente para bloquearse mutuamente, pero ninguna cuenta con el poder necesario para imponerse y gobernar.
Se trata de un escenario donde dos proyectos de sociedad o dos bloques de clases enfrentados tienen la fuerza suficiente para vetar o bloquear las iniciativas del otro, pero ninguno cuenta con la energía o la hegemonía necesaria para imponer su propio proyecto de manera definitiva.Es catastrófico porque la parálisis frena el desarrollo de la sociedad y consume sus energías económicas, sociales y políticas en una tensión constante que amenaza con la disgregación nacional o la guerra civil. Así, un “empate catastrófico” implica una parálisis institucional en que el gobierno de turno no puede ejecutar sus políticas ni dominar la agenda, pero la oposición tampoco logra destituirlo o forzar un cambio de régimen. Supone también una crisis de representación pues se destapa un descontento generalizado en la sociedad porque ninguna facción logra resolver las demandas de la población. Igualmente se da una tensión prolongada pues, hay una «crisis sin desenlace inmediato» que puede derivar en una polarización extrema si no se abren canales de diálogo y consenso.
Se trata de un concepto que nos describe la parálisis e inestabilidad social y política que ocurren en una crisis orgánica del régimen político de dominación oligárquica, donde ninguna fuerza social logra imponer su proyecto.Aunque si bien el “empate catastrófico” tiende a prolongarse en el tiempo en algún momento ocurre lo que García Linera, identifica como una salida o «punto de bifurcación» pues, el empate catastrófico no puede durar para siempre; tarde o temprano las fuerzas acumuladas conducen a un punto de bifurcación, un momento cumbre de medición de fuerzas (que puede ser violento o democrático/electoral con una Asamblea Constituyente) donde el equilibrio se rompe a favor de uno de los dos proyectos.
El uso de los estados de excepción y de la violencia.
El riesgo de todo esto es la emergencia de un tirano (un outsider mesiánico), que se sitúa por encima de las clases en conflicto para restaurar el orden mediante la fuerza, el régimen de excepción, la guerra, la persecución, la tortura y las megacárceles.
Así, lo que mostró el resultado electoral del domingo 21 de junio es que Colombia quedó dividida en dos grandes bloques socio políticos y geográficos: las periferias y los sectores populares representados en la candidatura de Ivan Cepeda (Costa caribe, costa pacífica, Bogotá, Cauca, Valle del Cauca, Cali) y la candidatura de Trump, de los capitanes empresariales y de la poderosa oligarquía bancaria, financiera y neoliberal bogotana.En gran medida esta simetría catastrófica a la que estamos abocados desde ayer es resultado de la naturaleza abigarrada de nuestra nación en la que coexisten múltiples modos de producción, cosmovisiones y estructuras de tiempo histórico que no terminan de integrarse.
Aunque de manera inmediata creo que todo esto es el resultado de una poderosa injerencia geopolitica orquestada por Trump, Israel y la mafia coquera de Honduras para imponer un presidente y un gobierno de los afectos ultraderechistas y protofascista, tal como se ha dado recientemente en Argentina, Chile, Ecuador, Venezuela y Honduras y se planea para Brasil con el abierto apoyo del hijo de Bolsonaro para que sea presidente de dicho país.Intervención que se ha dado mediante la más descarada “guerra cognitiva” (con potentes herramientas tecnológicas) contra Ivan Cepeda y el presidente Petro.
Un golpe de estado electoral tecnológico.
Lo cierto es que hemos sido objeto de un abierto “golpe de estado” electoral mediante tal “guerra cognitiva” que no es más que un dispositivo sistemático de corporaciones tecnológicas, potencias geopolíticas u organizaciones estatales para moldear lo que la sociedad cree que es real, verdadero, lógico o moralmente aceptable. Su fin último es dominar las conductas y decisiones de la población sin necesidad de usar la fuerza física tal como lo estamos presenciando.
Golpe que tiene en el fraude electoral de Penagos y los Bautistas, su espina dorsal, mismo que se está desenmascarando en el escrutinio en curso, único escenario que va a definir el próximo presidente de los colombianos.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
Mientras EEUU cede ante la UE por Ucrania, una de las partes no respeta acuerdos de Anchorage
Mundo
- Sputnik Mundo, 1920
Conduce Javier Benítez.
Moscú: Mientras EEUU cede ante la UE por Ucrania, una de las partes no respeta acuerdos de Anchorage
El canciller de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró el domingo que hace un tiempo se ven señales de que EEUU comienza a ceder a la presión de Europa en el tema ucraniano. Por su parte, el asesor de la Presidencia rusa, Yuri Ushakov, señaló que una de las partes no ha sido capaz de respetar los acuerdos de Anchorage.
¿Se disipa la niebla?
"[El presidente de EEUU, Donald] Trump es una persona independiente. Aunque los europeos, desde Anchorage, desde donde el presidente estadounidense Donald Trump voló a Washington, donde le esperaba este, iba a decir ‘grupo de apoyo’, pero es ‘grupo de retraso’, no cesaban de insistir en que Estados Unidos se apartara de la línea de alcanzar una solución justa y a largo plazo", dijo Lavrov en una entrevista.
En la misma línea, añadió que los belicistas europeos "intentan desviar a Washington hacia su propia táctica de un alto el fuego inmediato, para conseguir, otra vez, un respiro tanto para ellos, con el fin de que la industria militar se recupere un poco, como, naturalmente, para Volodímir Zelenski y sus Fuerzas Armadas". "Así que no me sorprende que esta línea se mantenga. Y los indicios de que los colegas estadounidenses empezaban a ceder de alguna manera a esta presión se venían notando ya desde hacía algún tiempo", destacó Lavrov.
El jefe de la diplomacia rusa recordó que incluso su colega, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, al intervenir en las audiencias del Congreso reconoció abiertamente que Washington no puede ser mediador porque EEUU está del lado de Ucrania. "Pero, como siempre, en cualquier asunto, y especialmente en diplomacia, lo importante no son las palabras. Las palabras sabemos pronunciarlas. Lo importante son los hechos. Veremos cómo se desarrollan esos hechos", enfatizó Lavrov.
Mientras, Ushakov apuntó que Moscú no espera que se cumplan los acuerdos alcanzados durante la cumbre de Anchorage entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su par de EEUU, Donald Trump, sino que espera una victoria. "En estos momentos, una de las partes sigue comprometida con los acuerdos que se negociaron en Anchorage, mientras que la otra parte, a juzgar por lo que parece –y ya se puede afirmar esto–, no ha sido capaz de cumplir con su parte del trato ni de respetar los acuerdos", sentenció el asesor presidencial ruso.
El analista internacional Manuel Monereo advierte que esta situación se da en el contexto de la "división en el propio equipo dirigente estadounidense, en el propio Partido Republicano". "A quienes seguimos la política estadounidense de forma cotidiana nos parece raro que una parte sustantiva del Partido Republicano sea ferozmente antirrusa –y que esté de acuerdo con los políticos europeos más duros–, y también del equipo dirigente: no es lo mismo el vicepresidente [de EEUU, J. D.] Vance que [el secretario de Estado de EEUU, Marco] Rubio", sostiene el experto.
“En el fondo hay un acuerdo bipartidista, que ya lo había en la época de [el expresidente estadounidense Joe] Biden, dirigido en este caso por los demócratas, y vuelva a haber un acuerdo bipartidista entre el Partido Republicano y el Demócrata que se sustancia fundamentalmente en el Senado, donde se vienen preparando hace meses, no años, un conjunto de iniciativas que van, por un lado, dedicadas a profundizar la guerra contra Rusia, e incrementar el volumen y la cualidad de las sanciones. Entonces, desde esa perspectiva no nos debe extrañar”, expone Monereo.
Israel nunca ha sido tan fuerte militarmente y nunca ha sido tan débil»
Recomiendo:
Enrevista a Tarq Baconi
«Israel nunca ha sido tan fuerte militarmente y nunca ha sido tan débil»
Por Guillem Pujol | 23/06/2026 | Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: La Marea [Tareq Baconi. FOTO: Helen Murray]
Analista durante años en el International Crisis Group, con sede en Ramala, hoy preside el consejo de Al-Shabaka, la red de análisis político palestino, y dirige la sección de libros de la Journal of Palestine Studies.
Tareq Baconi nació en Ammán, nieto de una familia palestina desplazada de Haifa en la Nakba de 1948, y lleva dos décadas intentando explicar lo que buena parte de la prensa occidental despacha con la palabra «terrorismo». Analista durante años para Israel/Palestina en el International Crisis Group, con sede en Ramala, hoy preside el consejo de Al-Shabaka, la red de análisis político palestino, y dirige la sección de libros de la Journal of Palestine Studies.
Publicó originalmente en 2018 una historia del movimiento construida a partir de entrevistas con sus dirigentes y de sus propios documentos internos, que describía la relación entre Hamás e Israel como un «equilibrio violento» sostenido durante dieciséis años hasta que estalló el 7 de octubre de 2023. Capitán Swing lo publicó en castellano en 2024 como Hamás: auge y pacificación de la resistencia palestina, con un nuevo prólogo escrito tras el atentado de Hamás el 7 de octubre y el inicio del genocidio en Gaza.
Hablamos con él del papel de España, el Reino Unido y la Unión Europea en la crisis actual, de las grietas que el genocidio ha abierto entre Israel y su principal patrón, y de la función estructural que, a su juicio, cumple Hamás dentro del proyecto colonial israelí. «Esto es una guerra israelí», dice sobre la escalada contra Irán, «no una guerra americana».
¿Si tuvieras que escribir hoy ese prólogo de 2024, lo cambiarías?
Nada, la verdad. Me preguntaba lo mismo hace un momento y me puso algo nervioso. Pero lo he releído hace poco y no cambiaría una palabra. En ese prólogo no ofrecía respuestas cerradas, dejaba las preguntas abiertas. Y las preguntas que tenía en 2024 son exactamente las que tengo hoy. Hay procesos históricos que todavía no han terminado de mostrar su forma final, y fingir lo contrario sería hacerle trampa al lector.
El Reino Unido diseñó hace un siglo el marco colonial para Palestina con funestas consecuencias que se han ido encadenando a lo largo tiempo, y hoy, sin embargo parece ser el gran ausente del debate internacional.
Que ojalá fuera solo ausencia: su participación es negativa. La semana pasada el Estado llevó a juicio a cuatro activistas de Palestine Action combinando cargos penales con cargos de terrorismo, algo que ni siquiera coincidía con lo que estaba juzgando el jurado. El Laborismo, que debería ser un partido de izquierdas, mantiene en Palestina una posición tan sionista como la de los conservadores, heredada de una historia que incluye el uso de la acusación de antisemitismo contra Jeremy Corbyn.
Hoy, defender a Palestina desde la izquierda británica se lee como recortar la libertad de expresión, perseguir el activismo y equiparar antisionismo con antisemitismo. Y la distancia con la sociedad no para de crecer: hay un apoyo popular fuerte, tradicionalmente más entre la gente mayor, y ahora una generación joven volcada tras el genocidio. Yo vivo en Londres. En las últimas elecciones, escaños históricos del Labour cayeron ante los Verdes, y Palestina fue una de las tres razones principales. En Alemania pasa lo mismo.
España aparece en el debate internacional como una de las pocas voces europeas dispuestas a romper el consenso atlantista. ¿Cómo se percibe desde fuera del país?
En términos muy favorables, en los dos niveles: hay un apoyo popular amplio a la causa palestina, pero también medidas prácticas de gobierno, restricciones a la venta de armas, posiciones activas en los foros de derecho internacional. España importa precisamente porque es un Estado miembro de la UE que toma postura dentro de un bloque que sigue siendo favorable a Israel. La movilización del Sur global, sobre todo a través del Grupo de La Haya, ha sido clave para frenar las políticas del Norte global que erosionan el derecho internacional, y que España actúe así desde dentro del Norte global la convierte en un actor decisivo. Países como España o Irlanda no protegen a los palestinos por amor: protegen una obligación jurídica que el resto de sus pares está incumpliendo, porque firmar la Convención del Genocidio implica el deber de prevenirlo.
¿Tiene la Unión Europea capacidad real de influir en el conflicto, o las divisiones internas la han vuelto irrelevante?
Tiene un potencial enorme y lo está desperdiciando. Hay acuerdos preferenciales con Israel, hay un proyecto conjunto de investigación, el Horizon, hay cooperación militar: todo eso da palancas reales para acabar con la impunidad. Pero las exportaciones de armas israelíes a Europa no han dejado de crecer, y alcanzaron su pico en 2024 porque son armas ya probadas en el campo de batalla, lo que las hace más rentables. Mientras un país como España se planta, los socios decisivos, Alemania, Francia, el Reino Unido, siguen alineados con Israel. Esa combinación convierte a la UE en un actor incapaz de sostener una política común sobre Palestina.
Tras la guerra entre Israel e Irán, ¿qué panorama regional queda para Hamás? ¿Se ha quedado sin patrones, como le pasó a la OLP cuando Arafat salió de Beirut en 1982?
Hamás siempre ha sido hábil jugando con distintos patrones regionales, incluso enfrentados entre sí, de Arabia Saudí a Siria o Egipto. Hoy pasan dos cosas a la vez. La infraestructura material, el apoyo financiero y militar iraní, y el acceso a Gaza a través de Siria y Líbano, se ha visto golpeada por la agresión regional israelí. Pero, al mismo tiempo, Irán ha salido de esta guerra como un actor estratégico más fuerte que hace un año: la ofensiva israelí-estadounidense ha demostrado a los países del Golfo que la inseguridad regional no la provoca Irán, sino la soberbia israelí. Militarmente, Hamás sigue presente en Gaza, controla parte del territorio, conserva sus armas, y su oficina política sigue en Catar con acceso directo a Teherán. No creo que sea una historia completamente negativa para ellos.
¿Y a Israel? ¿Cómo le afecta el inicio de acuerdo de paz entre Irán y Estados Unidos?
Creo que Irán ha sido el único actor verdaderamente estratégico del último año. El conflicto ha sido una derrota estratégica para Estados Unidos: una guerra irracional, sin interés propio, solo el de Israel, y ahora se negocian sobre cosas que ni estaban en la mesa al empezar, como el estrecho de Ormuz. Esta tregua es un golpe duro para la doctrina israelí de guerra permanente, por eso Israel ha intentado sabotearla atacando Líbano estos últimos días. Mi previsión es que seguirá usando el enriquecimiento de uranio como excusa para mantener a Irán como amenaza. Pero, mientras dure la tregua, va a concentrar su violencia en Líbano.
Hay conversaciones filtradas de Netanyahu donde reconoce que financiar indirectamente a Hamás le convenía. ¿Hasta qué punto su existencia es funcional al proyecto expansionista israelí?
Que Hamás todavía conserve capacidad militar no debería sorprender a quien estudie guerra de guerrillas: son armas baratas, muchas reconvertidas de armamento israelí, y ningún ejército convencional puede aniquilar del todo una guerrilla incrustada en su propia población sin cometer un genocidio. Dicho esto, sí, le beneficia: cualquier gobierno israelí necesita convertir la relación con Palestina en una cuestión de seguridad, y cualquier arma palestina refuerza ese lenguaje de terrorismo.
Esto tiene historia: Israel dio licencia a los Hermanos Musulmanes en Palestina porque los creía centrados en la islamización social, no en lo militar, y porque sabía que una corriente islamista debilitaría el nacionalismo secular de la OLP. Cuando se transformaron en Hamás y empezaron las operaciones militares, ese apoyo financiero se cortó, pero la lógica de fondo, dividir a los palestinos entre sí, se mantuvo: cada vez que Fatah y Hamás intentaron un gobierno de unidad, cualquier gobierno israelí trabajó para sabotearlo.
¿Calculó Hamás las consecuencias del 7 de octubre, o fue una apuesta a ciegas?
Es imposible saber qué imaginaba Hamás. Sí sé que partía de varias hipótesis, y algunas se han demostrado falsas: que un golpe contra el bloqueo devolvería Palestina a la agenda internacional, que forzaría a los países árabes a revisar los Acuerdos de Abraham, y que el pueblo palestino se levantaría en toda la Palestina histórica frente a la represalia israelí. Subestimó la fragmentación palestina: ni en el 1948 ni en Cisjordania hubo levantamiento; los países árabes tampoco se movieron, solo Irán y Hezbolá. El mayor error de cálculo fue pensar que la comunidad internacional pondría un límite a Israel. Pero el 7 de octubre también ha roto, creo que de forma irreversible, la idea de que el sionismo podía ofrecer un refugio seguro a los judíos en Palestina sin resolver la cuestión palestina, y nos ha devuelto al lenguaje de la Nakba y la colonización. No sé si esto es lo que Hamás imaginaba, pero es lo que ha conseguido.
¿Cómo ha afectado la destrucción de Gaza al respaldo social a Hamás?
Es de las preguntas más difíciles de responder, por el bloqueo informativo y la falta de acceso de la prensa extranjera. Pero hay un espectro amplio. Una parte de la población culpa a Hamás de no haber calculado bien y de no haber protegido a la gente de la respuesta israelí; para ese sector, han provocado una segunda Nakba, multiplicada. Otra parte sigue defendiendo la resistencia: Hamás no tenía alternativa, dicen, llevábamos dieciséis años bajo bloqueo, los países árabes normalizaban con Israel, el mundo se olvidaba de Gaza, y al menos esto sacudió a la comunidad internacional.
Lo más triste no es solo esa fragmentación, que ya existía antes; es que el genocidio ha hecho que los palestinos de Gaza se vean ahora como una categoría aparte dentro de la palestinidad, gente que dice que nadie ha entendido lo que es un genocidio si no estuvo en Gaza. Esa sensación de excepcionalidad ha hecho la fragmentación todavía más severa.
En Estados Unidos se habla cada vez más del rol de AIPAC -el lobby sionista–, pero también de los republicanos que repiten cómo el apoyo a la política genocida de Netanyahu es incompatible con el «America First» de Trump. ¿Se están rompiendo los vínculos entre Washington y Tel Aviv?
Sí, totalmente. Todo lo que Israel ha hecho desde el 7 de octubre ha terminado reforzando esa fractura, convirtiéndola en una paradoja real. Nunca ha sido militarmente tan fuerte, habiendo desmantelado la infraestructura de resistencia en toda la región, y a la vez nunca ha sido tan débil, porque ese sobre-esfuerzo ha dañado su relación con su principal patrón. El Partido Demócrata, sobre todo su generación joven, se ha alejado de Israel; que Kamala Harris perdiera, que Zohran Mamdani ganara en Nueva York, son señales de ese giro.
Y en el campo republicano, en el universo MAGA, ya hay fractura entre «America First» e «Israel First»: cuando Tucker Carlson o Marjorie Taylor Greene dicen que esto es un genocidio, que por qué Estados Unidos apoya a Israel, es una pregunta que cualquier político debería hacerse, pero que venga de la derecha republicana ha reconfigurado el sistema político americano. Esta guerra contra Irán es el ejemplo perfecto: es una guerra israelí, no una guerra americana, y eso empieza a verse.
Sobre el papel hay un alto el fuego y un plan de paz en Gaza. ¿Qué está pasando realmente sobre el terreno?
Que no hay ni alto el fuego ni plan de paz. El acuerdo se negoció como todos los anteriores desde 2007: por fases. La fase uno era el cese de hostilidades, la liberación de los rehenes por parte de Hamás, la entrada de ayuda humanitaria y la retirada israelí; solo después se negociarían la fase dos y la tres. Hamás sabía, como todo el mundo que ha seguido estas negociaciones, que la fase uno se quedaría congelada, pero pidió garantías a la Administración Trump, respaldadas por Catar y Egipto, de que, si liberaba a todos los rehenes, su mejor baza, Israel permitiría la ayuda y empezaría a retirarse. Esa garantía no se ha cumplido. En lugar de eso, ahora se habla solo del desarme de Hamás, una condición que ni siquiera estaba en la fase uno. Mientras se negocia ese imposible, Israel ha pasado de controlar el 53% de Gaza a un 60%, con la intención declarada de llegar al 70%; hay una política de disparar a quien cruce la línea amarilla, y se arma a bandas palestinas para generar caos. No estamos en un alto el fuego: estamos ante la continuación del genocidio por medios burocráticos.
El Gobierno español y otros gobiernos europeos siguen invocando la solución de dos Estados. ¿Le queda algún sentido?
Yo nunca he creído que fuera posible, y hoy menos. Ese lenguaje diplomático sirve, en la práctica, para mantener el statu quo: Israel sigue existiendo como Estado soberano y aplazamos indefinidamente la estatalidad palestina. Da igual si un gobierno cree o no en los dos Estados: lo único que debería estar haciendo ahora es parar el genocidio y exigir responsabilidades. Hablar de relanzar un proceso diplomático mientras quien dirige Israel está reclamado por la Corte Penal Internacional es aceptar que puede actuar con total impunidad y seguir teniendo acceso diplomático pleno. Cualquier solución, de uno, dos o tres Estados, solo puede empezar por ahí: parar el genocidio y rendir cuentas.
Ya hay rabinos sionistas hablando de Turquía como el próximo gran frente. ¿Qué papel le ves?
Israel es un proyecto colonial de asentamiento cuya razón de ser es expandirse y mantenerse como potencia militar hegemónica de la región: ningún vecino puede tener superioridad militar sobre Israel, ese ha sido el límite que Washington garantizaba en cualquier acuerdo bilateral. Irán cumple esa función de enemigo perfecto, islámico, con lenguaje nuclear de fondo. Si Irán deja de representar una amenaza, el candidato natural es Turquía, la otra potencia regional, y todo el repertorio retórico que usan contra Irán es perfectamente aplicable: país islámico, amenaza existencial. De momento Israel sigue fijado en Irán, que ha salido reforzado de esta guerra, así que no creo que el frente turco se active de inmediato. Pero desde Turquía la lectura también ha cambiado: durante años jugaron a ser enemigos sin serlo del todo, con buenas relaciones militares hasta este genocidio, y ese juego ya no es sostenible.
¿Cómo describirías hoy el respaldo de la sociedad israelí al gobierno de Netanyahu?
Hay que separar dos cosas. El apoyo a lo que ellos no llaman genocidio sino guerra en Gaza es casi unánime, más del 90%. Las grietas aparecen con Líbano e Irán: hay más oposición a la guerra en Líbano, mientras que la guerra contra Irán también goza de apoyo casi unánime. El desacuerdo es sobre las decisiones estratégicas de Netanyahu: desde la izquierda se le acusa de un error estratégico en Líbano, desde la derecha de no haber sido suficientemente contundente. Esta tregua con Irán le va a costar caro: se vendió la guerra como el fin del programa nuclear iraní, y el régimen iraní nunca ha sido tan fuerte como ahora. Israel no ha conseguido ninguno de sus objetivos estratégicos. Habrá que ver qué pasa en las elecciones, pero creo que esto se le va a echar en cara.
Fuente: https://www.lamarea.com/2026/06/20/tareq-baconi/
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