martes, 30 de agosto de 2016

El burkini y el derrumbe de Europa



El burkini y el derrumbe de Europa

ctxt.es


Veo una imagen estremecedora: cuatro hombretones de pie y con pistolas obligan a una mujer desvalida a quitarse la ropa en un lugar público. No es una violación. Es el laicismo en armas liberando a una musulmana de sus cadenas en una playa de Niza ante la mirada indiferente de algunas virtuosas republicanas en bikini. Ahora la policía francesa vigila las playas, como la saudí las plazas, para hacer respetar la hisba, el precepto religioso que obliga a “rechazar el mal e imponer el bien”. La Francia republicana se ha coranizado, se guía por su propia sharia o ley religiosa y persigue de manera implacable cualquier atisbo de “islamización”, especialmente en las mujeres, a las que siempre es más fácil y placentero quitar y poner la ropa.
Hemos perdido todo el verano en un falso debate abstracto sobre la relación entre la libertad de las mujeres y el número de prendas que deben cubrir o descubrir su cuerpo. No es que no sea importante desde un punto de vista político y filosófico averiguar cuándo y en qué condiciones hay verdadera voluntad; cuándo y en qué condiciones una mujer se quita o se pone la ropa porque quiere y no cediendo a presiones más o menos explícitas de pautas conductuales dictadas por o en favor de los hombres. El mercado “libera” y la religión reprime y, si no puede desdeñarse la diferencia, tampoco puede negarse que tanto el mercado como la religión son parasitados por el patriarcado, victorioso en ambos casos. Así las cosas, y en un contexto en el que el colonialismo externo e interno siguen cruzándose con otras relaciones de poder (y proyectos de liberación), lo más fácil, y lo más estéril y hasta peligroso, es encerrarse en la defensa o en la condena de una forma concreta de patriarcado (el mercado versus la religión), como si fueran opuestos y además reflejaran, cada uno de ellos frente al otro, una mayor voluntad o libertad individual.
La cuestión es netamente política y democrática; y creo que también desde el feminismo conviene tratarla así. La cuestión es, en definitiva, que en una democracia se da por supuesta la libertad individual de las decisiones públicas. Durante siglos -de Kant a la república española- la izquierda cuestionó, por ejemplo, el derecho femenino al voto con la muy fundada justificación de que, en una relación de dependencia, la opción política de las mujeres había de coincidir sin duda con la de sus maridos. En un país como España, en el que la mayoría vota libremente a un partido imputado por corrupción que ha rebañado hasta el hueso, además, los derechos económicos y sociales, aceptamos en cualquier caso la validez de todos los votos: son las servidumbres de esa convención que llamamos Estado democrático y de Derecho, cuya funcionalidad y realidad misma se asocian a --valga la expresión-- “un velo de ignorancia” que no siempre favorece a la izquierda. Otro tanto es aplicable a la indumentaria. Desde un punto de vista institucional, en una democracia no debe importarnos --y debemos imponernos esta indiferencia-- por qué una mujer se pone o se quita la ropa; tanto si detrás está el mercado y su “libertinaje” patriarcal como si quien empuja es la religión y su patriarcado represivo, allí donde no hay violencia explícita debemos aceptar el velo y el desvelo (por citar a Jamil Azahawi, un poeta ilustrado iraquí, muerto en los años treinta, que escribió un poema con ese título) como expresiones igualmente libres de la voluntad individual. En una dictadura teocrática como Arabia Saudí, habrá que apoyar a cualquier mujer que quiera quitarse el velo; en una dictadura laica, como lo era la de Ben Alí en Túnez, había que apoyar más bien a cualquier mujer que quisiera ponérselo. En una democracia en Estado de Derecho, como se supone que es Francia, el principio laico, en cambio, es transparente: nadie --y menos la policía-- puede obligar a una mujer a ponerse o quitarse la ropa. Tanto el bikini como el burkini son expresiones inalienables de la libertad republicana.
Poco podemos hacer para liberar a las mujeres de Arabia Saudí, salvo cuestionar una y otra vez los lazos ignominiosos de nuestros gobiernos con sus dictaduras “amigas”. Pero sí podemos defender el principio de la laicidad republicana en nuestros países europeos, donde está siendo amenazada por la religión. No me refiero al islam sino a la islamofobia, una ideología que, en el caso de Francia, se ha apoderado de las instituciones, los partidos políticos, la clase intelectual y los medios de comunicación. Lo he explicado otras veces, citando además al padre del liberalismo galo, Benjamin Constant, quien dejó muy claro en 1815 que “el que prohíbe en nombre de la razón la religión es tan tiránico y merece tanto desprecio como el que prohíbe en nombre de Dios la razón”: lo que es “religioso”, dice, es la persecución misma. El laicismo es un principio jurídico, no antropológico o doctrinal, y consiste muy sencillamente en que el Estado, si quiere ser de verdad democrático y republicano, debe garantizar al mismo tiempo estas dos libertades: debe garantizar la libertad de culto de todos sus ciudadanos y debe garantizar que ningún credo o comunidad (religiosa o lobbista) se apodere de las instituciones. Cuando el laicismo se convierte en el instrumento de persecución, represión y criminalización de una minoría nacional, y ello hasta el punto de justificar la suspensión de derechos ciudadanos elementales, el laicismo deviene una religión más, en este caso la religión del poder, como lo es el islam wahabita en Arabia Saudí, y por lo tanto, como sostiene Constant, se transforma en la matriz de una nueva tiranía. Las víctimas de esa tiranía son hoy los musulmanes y sobre todo las mujeres. A esa derecha que sólo se vuelve feminista frente al “islam” o a esa izquierda islamofóbica y oligosémica incapaz de imaginarse al otro semejante a uno mismo, hay que recordarles que, según el European Network Against Racism, el 90% de las agresiones islamofóbicas en Holanda, el 81% en Francia y el 54% en Inglaterra tienen como víctimas a mujeres musulmanas. En España, según el informe del European Islamophobia Report, en 2015 se multiplicaron por cuatro las agresiones islamofóbicas (de 49 a 278) y el 21% fueron acciones contra el uso del velo. Una tiranía es una tiranía. Se empieza con la minoría musulmana y con las mujeres veladas. Pero allí donde se ha renunciado al laicismo republicano y al Estado de Derecho en favor de una ideología religiosa, aunque se pretenda anti-religiosa --o porque se pretende anti-religiosa--, todos los ciudadanos estamos en peligro.
El “libertinaje” mercantil y la democracia republicana tienen, al parecer, un límite: el burkini, un invento australiano que, según Aheda Zanetti, propietaria de la marca, es una pingüe fuente de beneficios comerciales. Ojalá nuestros Estados fueran realmente laicos y republicanos y reprimieran otros lobbies y otros negocios: el TTIP, por ejemplo, o la venta de armas a Arabia Saudí o las puertas giratorias. La prohibición del burkini no es sólo un atentado contra el libre mercado en sus expresiones más inocentes: es un atentado ideológico contra las instituciones laicas republicanas que garantizan el derecho común de las sociedades democráticas. Sin duda la izquierda y el feminismo tendrán que discutir mucho sobre la relación entre voluntad, libertad y sociedad, así como sobre la transversalidad del patriarcado, parásito o esqueleto de todas las relaciones de poder, en un imaginario global cortado por relaciones neocoloniales (tanto externas e imperialistas como internas y de clase). Pero entre tanto quedémonos con la fotografía de Niza y sus amenazas. Cuatro hombretones con pistolas obligan a desnudarse en público a una mujer sentada y desarmada. No es una violación. Sí es una violación. No se trata de la república en armas de la Marsellesa sino de la inquisición religiosa, en versión oficial y uniformada, en el país de la Revolución francesa; y del patriarcado armado, aceptado o aplaudido, en el país de Simone de Beauvoir. Francia, como Arabia Saudí, como el Estado Islámico, impone normas indumentarias a sus mujeres. Los gobiernos europeos se están radicalizando muy deprisa, y ello al precio de perseguir, criminalizar y “judaízar” a sus minorías nacionales, de alimentar al mismo tiempo el terrorismo y la islamofobia dentro y fuera de Europa, de erosionar sus instituciones laicas y republicanas y de renunciar a sus sedicentes valores fundacionales. La prohibición del burkini es apenas un síntoma del derrumbe de Europa. El burkini no amenaza a la democracia; su prohibición sí. Es por eso que todos deberíamos tomarnos muy en serio la fotografía de la playa de Niza. “La mer, la mer toujours recommencée”, escribía el poeta Paul Valery. El laicismo está muriendo y el fascismo, como el mar, recomenzando. No bastará con quitarse o ponerse el velo. Si no defendemos la democracia, nadie estará a salvo.

Fuente original: http://ctxt.es/es/20160824/Firmas/8011/burkini-Niza-libertad-islamofobia-feminismo.htm

Carton de Jorge Alaminos


lunes, 29 de agosto de 2016



Carta abierta al papa Francisco
¿Es aceptable que un obispo sea copríncipe de un paraíso fiscal?



Su Santidad, papa Francisco

Secretaría de Estado

Palazzo Apostólico Vaticano
Stato della Città del Vaticano (Estado de la Ciudad del Vaticano)


Su Santidad,

El día 7 de Octubre de 2015 las EuroMarchas organizamos una jornada de protesta en Andorra, país del que es copríncipe, el obispo de la Seu d’Urgell. Adjuntamos una copia de la carta entregada al obispo con motivo de la manifestación en contra de las políticas del principado.

Ha transcurrido casi un año de nuestra misiva y el obispo de la Seu d’Urgell ha ignorado su contenido. Es más, en lo que consideramos un acto de reafirmación, ha invitado a monseñor Paul R. Gallagher, arzobispo secretario de la Santa Sede a visitar Andorra los días 7 y 8 de Septiembre, fiesta nacional del país, Nuestra Señora de Meritxell.

¿Cómo puede el Vaticano apoyar con la visita del arzobispo secretario de la Santa Sede la política llevada a cabo por el Gobierno de Andorra, país en el que no se respetan los derechos humanos más elementales?

El principado no muestra ningún respeto por los derechos de los trabajadores. La política de inmigración es sumamente restrictiva. El derecho de voto está restringido sólo a los andorranos, incluso en las votaciones locales. La independencia de la justicia está seriamente cuestionada y la mendicidad prohibida.

Las puertas de Andorra han permanecido cerradas a los inmigrantes, pero abiertas de par en par a los evasores fiscales y a los ricos residentes extranjeros. La vocación de la banca andorrana como paraíso fiscal se reafirma con su internacionalización hacia las localizaciones offshore más importantes del mundo, como son Panamá, Luxemburgo, Suiza, Mónaco, Bahamas, islas Vírgenes y otros. Las puertas de Andorra se abren de nuevo para facilitar la elusión fiscal de particulares y empresas españoles hacia el principado. Andorra ha introducido impuestos por primera vez en su historia para captar capitales, atraídos por su baja fiscalidad, practicando una competencia desleal, en lo que se denomina “dumping fiscal”.

Estas políticas fiscales agresivas de Andorra se traducen en recortes en servicios públicos para los ciudadanos del Estado español. La sanidad, la educación y otros servicios básicos se ven seriamente perjudicados en detrimento de las clases más débiles.

No nos consta haber escuchado al obispo de la Seu –copríncipe de Andorra- criticar las prácticas de evasión fiscal con destino al principado, procedentes muchas veces de la corrupción y el crimen organizado, que tanto daño han causado a los ciudadanos. ¿Puede un servidor de Dios ignorar todos estos hechos?

Con nuestra carta queremos pedir a Su Santidad, que reconsidere la visita de monseñor Gallagher a Andorra. Y desearíamos que también sirviera de reflexión sobre la figura del copríncipe. Andorra aparece en la lista de paraísos fiscales de la Comisión Europea. ¿Es aceptable que el obispo de la Seu d’Urgell siga siendo copríncipe de un paraíso fiscal?

Esperamos poder contribuir con nuestras reflexiones a abrir un debate dentro de la Iglesia, sobre la figura del copríncipe de Andorra, que consideramos no ayuda en absoluto a acercar la iglesia a la ciudadanía, que no concibe estructuras feudales de poder en pleno siglo XXI. Confiamos en la labor de la Iglesia bajo vuestro pontificado, para que la justicia social ocupe un lugar preponderante, y como dijisteis al elegir vuestro nombre papal por Francisco de Asís, que sea una Iglesia pobre y para los pobres.

Con los mejores deseos para Su Santidad.

Un respetuoso saludo

EuroMarchas
EuroMarxes Catalunya

martes, 23 de agosto de 2016

Ningún papa fue tan lejos en la condena del capitalismo



Entrevista a Michael Löwy, sociólogo y filósofo franco-brasilero
"Ningún papa fue tan lejos en la condena del capitalismo"

Adital


Michael Löwy es un sociólogo y filósofo franco-brasilero, profundo conocedor del pensamiento cristiano latinoamericano. Vale la pena oír su voz en esta entrevista dada al «Correio da Cidadania» del 21/06/2016. He aquí una parte de la entrevista:
La encíclica «Laudato Si'» ataca frontalmente el sistema capitalista. ¿Qué significa esto viniendo de un Papa? 


Bergoglio no es marxista y la palabra «capitalismo» no aparece en la Encíclica. Pero queda muy claro que para él los dramáticos problemas ecológicos de nuestra época resultan de los «engranajes de la actual economía globalizada», engranajes que constituyen un sistema global, «un sistema de relaciones comerciales y de propiedad estructuralmente perverso». ¿Cuáles son para Francisco estas características «estructuralmente perversas»? Ante todo, es un sistema en el cual predominan «los intereses ilimitados de las empresas» y «una discutible racionalidad económica», una racionalidad instrumental que tiene como único objetivo aumentar el lucro. Para el Papa, esta perversidad no es propia de uno u otro país, sino de «un sistema mundial, donde predominan la especulación y el principio de maximización del lucro, y una búsqueda de rentabilidad financiera que tiende a ignorar todo el contexto y los efectos sobre la dignidad humana y el medio ambiente. Así, se manifiesta la íntima relación entre degradación ambiental y degradación humana y ética». 
 La obsesión del crecimiento ilimitado, el consumismo, la tecnocracia, el dominio absoluto del dinero y la divinización del mercado son otras características perversas del sistema. En su lógica destructiva, todo se reduce al mercado y al «cálculo financiero de costes y beneficios». Pero sabemos que «el medio ambiente es uno de esos bienes que los mecanismos de mercado no son capaces de defender o de promover adecuadamente». El mercado es incapaz de tener en cuenta valores cualitativos, éticos, sociales, humanos o naturales, es decir, «valores que exceden cálculos». 


El poder "absoluto" del capital financiero especulativo es un aspecto esencial del sistema, como reveló la reciente crisis bancaria. El comentario de la Encíclica es contundente: «la salvación de los bancos a toda costa, haciendo pagar el precio a la población, confirma el dominio absoluto de las finanzas que no tienen futuro y sólo puede generar nuevas crisis, después de una larga, costosa y aparente cura». 

 Asociando siempre la cuestión ecológica y la cuestión social, Francisco constata: «la misma lógica que dificulta tomar medidas drásticas para invertir la tendencia al calentamiento global es la que no permite cumplir con el objetivo de erradicar la pobreza». Existe una larga tradición de crítica del capitalismo liberal, o de los "excesos" del capital en la Iglesia Católica, pero ningún Papa fue tan lejos en condenarlo como Francisco. 
 

¿Qué tiene que enseñar la Teología de la Liberación a la izquierda mundial, considerando sus diferentes corrientes de pensamiento?
En primer lugar, ella nos enseña que la religión puede ser otra cosa, diferente del simple "opio del pueblo". Además, Marx y Engels ya habían previsto la posibilidad de movimientos religiosos con una dinámica anticapitalista. La izquierda debe tratar con respeto las convicciones religiosas y considerar a los militantescristianos de izquierda como parte esencial del movimiento de emancipación de los oprimidos. La teología de la liberación nos enseña también la importancia de la ética en el proceso de concienciación y la prioridad del trabajo de base, junto a las clases populares, en sus barrios, iglesias, comunidades rurales y escuelas. 


¿La iglesia católica en Brasil está alineada con el Papa Francisco? 

Buena parte de los obispos de la CNBB está alineada con Francisco. A algunos incluso les gustaría que fuese más lejos. Otros, por el contrario, piensan que está poniendo en peligro la doctrina de la fe y tratan de poner obstáculos a sus propuestas. Pero la Iglesia brasilera, a pesar de sus límites, en particular en lo que concierne al derecho de las mujeres sobre sus cuerpos –divorcio, contracepción, aborto– es una de las más progresistas del mundo católico.
La «Opción Preferencial por el Pobre», conjunto de ideas y acciones prácticas contrarias a la lógica de acumulación y retención de capital del actual sistema político y económico, si se lleva plenamente a la práctica resultará en confrontaciones violentas. ¿Cómo se posicionaría el Papa en este escenario, según usted?
La Iglesia tradicionalmente busca «evitar» los confrontamientos violentos. Pero en la Conferencia de Medellín de los obispos latinoamericanos, en 1968, fue adoptada una resolución importante que reconoce el derecho de insurrección del pueblo contra tiranías y estructuras opresivas. Como sabemos, algunos miembros del clero llevaron su opción libertaria y su compromiso con la lucha de los pobres hasta las últimas consecuencias, participando en movimientos armados de emancipación. Fue el caso de Camilo Torres en Colombia, que decidió unirse al Ejército de Liberación Nacional y murió en combate en 1966. Pocos años después, un grupo de jóvenes dominicos dio su apoyo a la ALN, dirigida por Carlos Marighella, en la lucha contra la dictadura militar. Y en la década de 1970, los hermanos Cardenal y varios otros religiosos participaron en el Frente Nacional de Liberación de Nicaragua. Es difícil prever, en el momento actual, qué tipo de «confrontaciones violentas» se darán contra el sistema capitalista, y menos aún cuál será la posición.
Fuente: http://site.adital.com.br/site/noticia.php?lang=ES&cod=89416

lunes, 22 de agosto de 2016

La Teología India, un remedio indígena y popular contra la desesperanza actual

La Teología India, un remedio indígena y popular contra la desesperanza actual

Desinformémonos


“En los medios de comunicación se difunde la idea de que no hay alternativas y sólo existe la lógica del mercado. Pero en los pueblos indígenas” explica Alejandro Castillo Morgan, teólogo y defensor de los derechos humanos, “existe una teología india y popular con una fuerte carga de un discurso ético, de un pensamiento propio que sirve para dialogar y echar abajo el planteamiento de que no existen alternativas”.Castillo Morgan es un teólogo oaxaqueño que por muchos años se desempeñó como sacerdote en la colonia Santo Domingo de Coyoacán, en la Ciudad de México, animando la participación ciudadana en los Comités Eclesiales de Base. Recientemente realizó su tesis de doctorado cuyo título es “Sabiduría indígena y Ética Social Cristiana. Los Acuerdos de San Andrés como una forma de contribución ética de los pueblos indígenas a la construcción de la Justicia y la Paz”.
En la entrevista, el teólogo plantea que el modelo económico actual utiliza a los medios de comunicación para estandarizar la corrupción y la impunidad, y permite a los grupos que tienen poder o que quieren retenerlo a que no duden en corromper y establecer una “normalidad” que “violenta la ley y se sirve de las instituciones para que no actúen frente a la violencia estructural y efectiva que se está generando”.
“Para entrar al sistema de mercado se necesita soportar las condiciones inhumanas de trabajo; para los jóvenes y estudiantes, esto implica adquirir un conocimiento que no se va a desarrollar en un trabajo profesional. La escuela no está formando jóvenes para una profesión y la inteligencia es un talento que no se utiliza, ya que sólo se busca de mano de obra barata, “se crea una desesperanza en ese ámbito y se violentan la creatividad, el trabajo y la vida”.
Ante esta falta de utopías y de alternativas, “los pueblos indígenas generan un imaginario creativo y lleno de esperanza, no solo para ellos mismos sino para la sociedad entera, que está sumida en la indefinición y hundida en la desesperanza”.
Nuestra mirada, enfatiza Castillo, “tiene que cambiar, se necesita analizar la realidad como la miran los pueblos indígenas, que han sido excluidos y marginados, pero que han acumulado una gran carga ética, imaginaria, mítica, religiosa y han desarrollado una práctica de movimientos comunitarios junto con “un discurso teológico que tiene la capacidad de releer la esperanza y de re-interpretarse”.
La Teología India: un camino de la esperanza
Al hablar del imaginario creativo indígena o popular se hace referencia también al aspecto religioso. Esta creatividad de los pueblos indígenas enlazó los mitos de origen de las culturas propias con la ritualidad del cristianismo.
Alejandro Castillo Morgan explica que existen varias formas de entender la teología india y una tiene que ver con los saberes de los “abuelos o sabios, curanderos o chamanes”; esto es un pensamiento propio que conserva los aspectos religiosos y culturales de los pueblos.
La teología india es una corriente teológica que se da a conocer en los años noventa, como respuesta a las celebraciones de los 500 años de la invasión europea en América Latina. Esta corriente recupera creencias de los pueblos originarios de América. Según Castillo “los pueblos indígenas siguen reinterpretando la realidad, haciendo su oración al fuego, a la barranca, a la montaña, al río, al agua y a la madre tierra”.
Castillo Morgan explica que para sobrevivir, los pueblos hicieron creer que era un mito cristiano y realizaban sus oraciones de cierta forma clandestina.
En los años sesenta se reunió el Concilio Vaticano II en América Latina donde los obispos tomaron el acuerdo de no condenar las prácticas milenarias de los pueblos, sino de recuperarlas. Según esta posición, los indígenas son cristianos que siguen practicando fuertemente sus ritos, “de ahí vino una cierta teología india eclesial. Dentro de la Iglesia se empezó hablar de los ritos y mitos de los pueblos, de la desesperanza en varias partes del mundo occidental a la oportunidad de soñar con los pueblos indígenas”.
En el siglo XVI, relata Castillo, “los indígenas se dieron cuenta que Jesús Cristo era liberador mucho antes incluso que la Teología de Liberación lo mencionara”. La Teología India se da cuenta de todas estas problemáticas y las reivindica, las hace propias, las mezcla con los mitos de origen de los pueblos y se da cuenta que también “los chamanes, curanderos, los sabios, los abuelos y abuelas son los portadores de saberes milenarios y no sólo los sacerdotes, los pastores o los catequistas”.
“El pensamiento indígena y sus formas de organización son en la actualidad “un pretexto para poder dialogar de otro modo, renovar el discurso que genera la política actual y no solamente acceder a la política, sino construir la política de otro modo”.
“Para los pueblos el dialogo no sólo es el intercambio de ideas, es el acuerdo y las normas para hacerlo cumplir”, señala Castillo. “En este momento la peor hipocresía es que la gente habla de muchas cosas pero no se compromete a nada, es ahí donde llega la impunidad y donde viene el desprestigio de la política, donde nadie se compromete a nada”.
La gran aportación que hace la Teología India “es el discurso ético de los movimientos que tienen un origen, una historia. Y es por eso que tenemos que estar atentos a cómo los pueblos resuelven los problemas, porque no han dejado de relacionarse y reinventarse”, concluye el teólogo oaxaqueño.

Fuente original: Desinformémonos

miércoles, 17 de agosto de 2016

Religiosos vs. población LGTBI: La polémica disputa

Colombia informa


La polémica causada por las cartillas de educación sexual que habría realizado Mineducación fue avivada por las afirmaciones de la diputada santandereana Angela Patricia Hernández, en las que relaciona la homosexualidad con la zoofilia y su petición de colegios solo para comunidades LGTBI. La disputa desató conmoción y alerta en las familias.La disputa ha movido fibras sensibles en el país y propiciado el inicio de dos campañas, una contra la implementación de las normas incluyentes en los colegios, bajo slogans como ‘resecando principios’, ‘abanderados por la familia’ y ‘No a la ideología de género’. La otra, una campaña por la educación de género que pretende desmentir los rumores sembrados por las religiosas, en la defensa de las directrices que dan cumplimiento a la ley 1620 de 2013 “de convivencia escolar” y a las sentencias de la corte constitucional en esa materia (T478 de 2015).
Dos historias
La sentencia emitida por la corte constitucional, dio cumplimiento al proceso que inició con la muerte del joven Sergio David Urrego Reyes, quien se suicidó el 4 de agosto de 2014 en el centro comercial Titán plaza de la ciudad de Bogotá, como producto del matoneo que sufría a diario en su institución educativa. Posterior a la muerte de Urrego, el dictamen de la Corte consistió en revisar los manuales de convivencia de los colegios para permitir una convivencia incluyente, a la vez que evitar la discriminación y segregación en los planteles educativos.
Luego se emitió otro concepto en el que se orientaba que las cátedras de educación incluyente y los conceptos relacionados con esta materia, debían impartirse a partir del grado décimo, dejando a los niños y adolescentes de grados inferiores por fuera de tales cátedras.
Por su parte, el origen de la ‘colonización homosexual’, tal como es llamada por distintos líderes religiosos, responde a las directrices de la actual ministra de educación Gina Parody, quien, aseguran, pidiendo de su orientación sexual ha determinado que los colegios deben enseñar a los niños y niñas a ser parte de la población LGTBI, a usar el uniforme contrario, usar el baño contrario y convertir estos temas en habituales perturbando así la inocencia de los mismos.
Bucaramanga, epicentro de la polémica
Con base a los debates que se han generado en la ciudad de Bucaramanga, el 29 de Julio la alcaldía decidió izar durante 10 días la bandera multicolor que representa la diversidad sexual en un acto en el que Manolo Azuero, Asesor de despacho reconoció como “muestra de apoyo, tolerancia, inclusión y respeto”. Dos días después y en base a las declaraciones de las comunidades religiosas, un vendedor de helados decidió cortar las cuerdas y bajar la bandera. La bandera volvió a ser izada a pesar de las protestas de grupos de distintas tendencias religiosas.
Medidas desesperadas
A pesar del carácter irresponsable, impreciso y fuertemente ideológico
de distintos líderes como el youtuber cristiano Oswaldo Ortiz, el cantante Boris R. y distintas personalidades cristianas han difundido la portada de una cartillas ilustradas en donde se muestran expresiones homosexuales de distintos autores, tales cartillas con presentadas a la comunidad en general como los “manuales impartidos por el ministerio de educación nacional para trabajar con los niños”, e incluso las han mezclado con algunas de las cartillas avaladas por el gobierno para trabajar con adolescentes siendo elementos totalmente distintos.
¿Qué dice el Ministerio?
El Ministerio de Educación aclaró las inquietudes acerca de la revisión de los manuales de convivencia, un tema que va mas allá de las creencias religiosas y que los colegios tienen autonomía de los mecanismos de implementación de normas respetuosas de la orientación sexual y la identidad de genero.
Además, la ministra Parody reiteró en varias alocuciones que se trata de una campaña mediática de desprestigio a las labores de su cartera, es respuesta a sus preferencias sexuales.
La polémica sigue abierta y es objeto de discusiones en escenarios académicos, religiosos e incluso en el Congreso de la República donde parlamentarios del Centro Democrático como Álvaro Hernán Prada, insistieron en argumentar que las preferencias sexuales diversas acercan a la sociedad colombiana a prácticas como la zoofilia.
Fuente: http://www.colombiainforma.info/religiosos-vs-poblacion-lgbt-la-polemica-disputa/

En Argentina se puede estudiar la carrera de exorcista

El poder de Cristo te obliga! En Argentina se puede estudiar la carrera de exorcista

© Flickr/ Tanya Setyaeva
Religión
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La parroquia luterana 'El Buen Pastor de Santos Lugares', en Buenos Aires, imparte la carrera de Parapsicología, Angelología y Demonología. Dura tres años y otorga el título de Auxiliar Exorcista.

Al frente de la escuela está el padre Manuel Acuña, exorcista y obispo de la Iglesia Luterana, quien a su vez está a cargo de la parroquia, ubicada en el Gran Buenos Aires. La inusual carrera tiene especialistas cualificados.
La escuela cuenta con un equipo interdisciplinario conformado por el parapsicólogo, el profesor Gustavo Fernández, psicólogo, psiquiatra, todos ellos reconocidos en el ejercicio de su profesión como excelentes profesionales de gran trayectoria pública y también con un ministerio de intercesión mediante el rezo y estudiantes de la escuela en su labor de prácticas, explica en la web de la parroquia.
"Existen diversas formas de manifestación espiritual. En mis 1.200 exorcismos he visto de todo, menos que una cabeza gire 360 grados [en alusión al clásico de terror 'El exorcista']. He visto a una persona levitar, a un niño de 6 años", subraya el cura en el vídeo promocional en el sitio web de la parroquia.
El plan de estudios de la primera Escuela de Exorcismo y Liberación comprende desde el estudio bíblico, la eclesiología, la psicología, la filosofía y otras disciplinas. Para inscribirse no es necesario contar con ningún tipo de estudios previos.
Y, aunque el curso no cuenta con reconocimiento oficial, los egresados obtienen un diploma que los acredita como Auxiliar Exorcista. De no completar la materia curricular, se puede obtener un título intermedio como Consultor en Asuntos Exorcísticos.
El primer curso comenzó el 29 de marzo. Fueron 32 los alumnos inscritos. La mayoría de ellos ejerce como parapsicólogos. Pero también concurren desde otras ramas del conocimiento. Hay abogados y psicólogos sociales que también acuden el curso. La cuota mensual cuesta 50 dólares, al igual que la matrícula. Las clases, de una hora y media de duración, se imparten los martes.