jueves, 12 de marzo de 2020

Un Coronavirus para hackear el sistema mundial

UN CORONAVIRUS PARA HACKEAR EL SISTEMA MUNDIAL

Por 
La OMS declara la pandemia del COVID-19 (50)
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En un esclarecedor artículo, escrito hace casi 15 años, el sociólogo Edgardo Lander consideraba que el deterioro de las condiciones ambientales en el planeta iba a proveerle a la élite mundial, la excusa perfecta para avanzar en un plan de control a gran escala.
Argumentaba el académico que frente a un escenario de amenazas reales para la sobrevivencia de la especie humana, se establecería "un estado global de autoritarismo ambiental, un big brother, para salvar la vida en el planeta. Este estado autoritario-tecnológico regularía, supervisaría y controlaría de tal modo las amenazas destructoras representadas por la acción humana, que la vida, en estas condiciones, dejaría de ser propiamente vida".
Sin embargo, un proyecto de semejantes características ameritaría que se muevan las "placas tectónicas de la geopolítica mundial" a la misma velocidad con que lo hace una epidemia. Puede que el coronavirus no sea el fin en sí mismo, sino solo un instrumento, una fase más dentro de la silenciosa y tormentosa pugna entre los grandes poderes fácticos. 

Nuevas guerras

El portal de análisis estratégico TopWar, señala que la historia ha demostrado que las guerras mundiales se han desatado para lograr un reacomodo del sistema geopolítico, pero también para resolver de forma "maltusiana" graves problemas sociales como sobrepoblación e incluso estancamiento de las economías internas, una "renovación a través de la destrucción"
"La Primera Guerra Mundial destruyó los Imperios ruso, alemán, austroalemán y otomano. La Segunda Guerra Mundial destruyó el Tercer Reich, la mayor parte de Europa, el Imperio japonés, y pronto causó la caída de los imperios coloniales británico y francés. La Tercera Guerra Mundial [la llamada Guerra Fría] condujo a la caída de la URSS y el campo socialista", señala el análisis.
Sin embargo, la élite guerrerista occidental luego de aprender del fracaso de Vietnam, entendió que muchas veces la respuesta no está en la guerra convencional. Mucho menos, cuando se intenta golpear a enemigos estratégicos, léase China e Irán, que tienen capacidad de respuesta nuclear o de alta capacidad de resistencia. ¿Qué se hace, entonces? En este caso, te vas por las ramas, aunque el destino final siempre sea el propio corazón de tu oponente.

La verdadera naturaleza de la enfermedad

Un dato interesante es que el coronavirus no es una pandemia dirigida a causar estragos poblacionales, sino otro tipo de efectos como la reingeniería social y económica del mundo. Y todo, sin lanzar una bomba.

"El nuevo coronavirus y las epidemias relativamente recientes están atrasados ​​en mortalidad. Entonces, el virus Ébola mató a más del 40% de las personas infectadas. Durante un brote de SARS en 2003, aproximadamente el 9% de los pacientes con un diagnóstico confirmado de SARS [síndrome respiratorio agudo severo], también conocido como SARS, 'muerte púrpura', murió en China. El síndrome respiratorio de Oriente Medio [MERS] 2012–2019 mató a aproximadamente un tercio de los enfermos", señala TopWar. 
Cuando la tasa de mortalidad es inversamente proporcional al pánico causado, y Cuba anuncia que ya cuenta con una vacuna para combatir la enfermedad, es legítimo pensar que estamos tratando no con un arma biológica, sino con una sofisticada herramienta al servicio de la guerra psicológica.

Una puesta en escena para medir la capacidad de reacción de los aparatos estatales de salud, de la modificación en las dinámicas interpersonales, de cuán lejos pueden llegar los seres humanos sometidos a situaciones de enorme estrés. Pero también, para medir la intensidad con que el búmeran puede golpear a tu puerta, en el caso de que en algún estamento militar se decida avanzar en una agresión biológica.
Nos han preparado a través de la mayor máquina de adoctrinamiento del mundo, la industria cultural estadounidense. Millones de personas han sido modeladas para que su inconsciente sepa qué hacer ante una epidemia que arrase con la buena parte de la humanidad.
Las películas, las series, los documentales constituyen "infinitas capas de ideas, imágenes y sentimientos" que como escribe Charles Baudelaire caen "sobre nuestro cerebro tan dulcemente como la luz". Su efecto es perdurable y aunque se crea que desaparecen cuando la pantalla se apaga, no, no lo hacen.
No obstante, un asunto es la teoría y otro la práctica. En vivo y directo, presenciamos cómo sociedades que se vendían como modelos cívicos para el resto del mundo, nos legan escenas de violencia en supermercados para comprar el último rollo de papel sanitario, vacían irracionalmente las estanterías, su clase comercial aumenta indiscriminadamente el precio de las mascarillas, aunque ello implique a la larga su propia ruina.  Ya no es el inmigrante la única amenaza, sino tu propio vecino. La violencia irracional, vuelve a tocar las fibras del altivo primer mundo civilizado y europeo, y derrumba el estereotipo de que la violencia y la agresión se hallan fuera de sus fronteras.

Lo que nos dejará el coronavirus

Así como ya lo hemos visto con la gripe aviar, y el SARS entre otros, cada apocalipsis tiene un comportamiento. Primero se encumbran y luego desaparecen de la agenda mediática y por tanto de la mente pública. Pasará lo mismo con el coronavirus. Sin embargo, mientras el ciclo se cumple hay varios asuntos que deben quedar como materia aprendida.
Nunca olvidar que el proyecto es la destrucción de los Estados nación: en estos momentos, la OMS funciona como un gran interlocutor para el resto del mundo. Los Estados quedan como replicadores y en este caso, como operadores de lineamientos y políticas consideradas para la totalidad del mundo. Una amenaza que se fortalece en la medida en que más interconectados estamos, es la fachada perfecta para ensayar formas de gobernanza cada vez más supranacionales.

La tasa de mortalidad, no de contagio, dictamina si estamos ante un experimento social o ante la primera fase de un armagedón: Hace 10 años, murió el físico Samuel Cohen quien creó la bomba de neutrones, mejor conocida como Bomba N. Era el arma que hacía concebible la posibilidad de una guerra nuclear, ya que podía destruir a los seres vivos sin afectar la estructura crítica.
Cohen elogiaba su invento diciendo que era la bomba "más sana y moral jamás diseñada porque, cuando la guerra termine, el mundo seguirá intacto". Un coronavirus con mayor letalidad, podría ser considerada una verdadera arma del día del juicio final. Si construyeron, financiaron y están aguardando en almacenes, las bombas N, qué nos hace pensar que no lo hagan con un arma biológica. Mantengamos vigilancia en la letalidad, no en el pánico. Pero además, así como nos preocupamos por el desarme nuclear, deberíamos preguntarnos dónde y quiénes están en estos momentos experimentando con cepas potencialmente peligrosas. Otro dato: Google y la Fundación Bill Gates son particulares entusiastas de la biotecnología.

Por sus palabras los conocerás

Así como en el cuento de Edgar Allan Poe, La carta robada, a la élite le encanta exponer sus planes para hacerlos invisibles. Los disfraza de películas de ciencia ficción y fantasía. Sin embargo, a veces también llevan las formas de organismos multilaterales. Christian Lagarde, publicó en 2012 un informe donde se exponía el grave peligro que para la economía global significaban la gente de tercera edad. Exhortaba Lagarde, a tomar medidas enérgicas para hacer frente a este problema. Ocho años después, por casualidad, se desata una epidemia que resulta más letal en los ancianos que los jóvenes. Al parecer, hay alguien por allí tomando notas en las sombras.

Por sus hechos lo confirmarás

El muro que tan obsesivamente desea construir Donald Trump, no solo debe verse bajo las usuales argumentaciones de "eso lo hace para amalgamar su base electoral" o de "brindar contratos de construcción a sus colaboradores". El muro es una señal de que el establishment maneja información estratégica que el resto no. Nada más leer, el informe de Tendencias Globales 2030, del Consejo Nacional de Inteligencia de los Estados Unidos, entenderemos que no hay visión del futuro que no prevean.  
Y no es de ahora, la preparación del protocolo de defensa interna, conocido como Garden Plot, prevía atender conflictos sociales al interior de la nación estadounidense, provocados tanto por la desigualdad social como por fenómenos de carácter masivo, léase, enfermedades epidemias y/o pandemias. Hoy, los medios de difusión informan que el gobernador de Nueva York ha tomado una decisión que catalogan de "drástica".
Despliega a la Guardia Nacional para atender la propagación del coronavirus en tal importante estado. ¿Quién puede criticar la ley marcial cuando se trata de defenderse de semejante enemigo? Además, en el hemisferio norte pueden hacerse esas cosas sin que se les considere que se restringe la democracia y la libertad individual. Ese tratamiento queda reservado solo para el hemisferio sur.

Enceguecer a plena luz

Noam Chomsky explicaba en sus 10 estrategias de manipulación mediática que para la élite, un elemento esencial es la estrategia de distracción, es decir, "desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes". Ya, al parecer, la televisión basura ha fracasado en su misión de adormecer. Ahora, la apuesta debe ser mayor. Pero ¿para distraer de qué?
El analista Joan Benach, escribe con profunda convicción que el coronavirus intenta ocultar el ruido que hará el estrepitoso crac económico que se aproxima.

"Como han señalado diversos economistas críticos, como Alejandro Nadal, Eric Toussaint o Michael Roberts, aunque los mercados bursátiles son imprevisibles, todos los factores de una nueva crisis financiera están presentes desde al menos 2017. El coronavirus sería tan solo la chispa de una explosión financiera, pero no su principal causa. Además, no debe menospreciarse el papel de los gigantes accionistas [fondos de inversión como BlackRock y Vanguard, grandes bancos, empresas industriales, y megamillonarios] en la desestabilización bursátil vivida en las últimas semanas. Estos agentes recogerían así los beneficios de los últimos años y evitarían pérdidas, invirtiendo en los más seguros aunque menos rentables títulos de deuda pública, y exigiendo a los gobiernos que una vez más echen mano de los recursos públicos para paliar pérdidas económicas", afirma Benach.

La mejor vacuna es la toma de conciencia

En la novela Reyes y dinosaurios, dos agentes expertos en guerra psicológica debaten sobre la vía rápida para lograr fracturar la sociedad escogida como objetivo militar. Dan con un algoritmo que bautizan "la sospecha del otro" y lo definen en los siguientes términos: "¿Quién media entre estos lobos que solo cuentan con la palabra del uno y del otro? Pues el Estado, el Gobierno, las leyes. Ahora, y esta es mi vuelta de tuerca, ¿qué pasa si rompemos la fiabilidad de estos dos en el árbitro?, ¿qué sucedería si hacemos volar por los aires lo único que los mantiene estables? Dime, Phil, ¿qué pasaría?".

Susana Rotker adelanta algunas respuestas en el libro Ciudadanías del miedo. En dicha compilación de artículos científicos,  se explica que el principal miedo que ha fomentado la modernidad, es el miedo al otro. Una especie de alterofobia que "va transformando al individuo quien se asume dentro de una nueva ciudadanía: la que otorga el miedo". 
La mejor vacuna que puede haber para esta pandemia, es entender no solo su naturaleza biológica, sino su efecto en el modelaje social y psicológico en los grandes grupos poblacionales.
Es una amenaza, pero también una inmensa oportunidad para dejar en evidencia que el capitalismo se ha obstinado por desmontar las capacidades que le permite a los Estados hacer frente a las necesidades humanas de forma colectiva. 
Frente a la avanzada por quebrar los vínculos que nos unen, y mantenernos aterrados ante nuestro otro cercano, debemos generar una nueva filosofía de la coexistencia y del propio futuro, y dejar de abonar la desesperanzadora sentencia de que el hombre es un lobo para el hombre. 
Repliquemos la idea de que la única y definitiva cura para esta crisis global es hacer viral la solidaridad.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Coronavirus:"aun tenemos que sobrevivir al climax..."

ECONOMÍA
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Despidos, quiebras e interrupciones en la cadena del suministro de mercancías serán solo algunas de las consecuencias del coronavirus en nuestras vidas. Desde la perspectiva del economista alemán Marc Friedrich, la caída mundial de las acciones y de los precios del petróleo puede ser el anuncio de una crisis económica aún mayor.
"Estamos solo al principio de nuestro viaje, delante de nosotros hay una gran ola de infección. En cuanto a los infectados, habrá cifras completamente diferentes, creo, cientos de miles o incluso millones. No debemos olvidar: el período de incubación es de hasta 27 días. Mucha gente recién regresa de las vacaciones en las estaciones de esquí en Italia o Austria. También podemos ver que el virus se está desarrollando y propagando exponencialmente, lo que significa que, de hecho, todavía no hemos visto nada", opinó Friedrich en una entrevista a Sputnik.
Según el analista, enfrentamos a un "virus invisible" que puede sacudir a todo el sistema financiero y que también es un indicador de la fragilidad de todo el sistema.
"Aún tenemos que sobrevivir al clímax, este es solo el comienzo", destaca Friedrich.

Perspectivas para Alemania

En su opinión, de ser introducida en Alemania la cuarentena, todo el sector económico entrará en un profundo sueño. Las cadenas de suministro comenzarán a interrumpirse o dejarán de funcionar en absoluto, lo que llevará a enormes pérdidas económicas, para las cuales Alemania no está preparada. El daño colateral no solo será político, sino también social.
"Teniendo en cuenta todo esto, tenemos mucho para lo que estar preparados: la caída del mercado desde el nivel actual podría ser de entre el 50% y el 80%", agrega.
En su libro predice que en Estados Unidos los tipos de interés serán recortados aún más aunque sea considerada la mayor potencia económica del mundo y tenga un excelente desempeño en el mercado laboral. Aún así, la Reserva Federal no tiene más opciones que rebajar los tipos de interés.
"Mi pronóstico sigue siendo el mismo: cero interés este año y luego tasas de interés negativas como en la Eurozona", aclara.

Los precios del crudo

Los precios del petróleo han caído un 30%. El declive del mercado del petróleo es incluso peor que el de los índices DAX o Dow Jones.
Donald Trump, presidente de EEUU
De acuerdo a Friedrich, varios factores nfluyen en esta situación. Primero, la desglobalización; segundo, la deflación. Como el mercado y la industria no necesitan tanto petróleo durante la recesión, la demanda está cayendo bruscamente.
Ahora, además, hay una disputa entre Rusia y Arabia Saudí "que está comenzando una pequeña guerra por el petróleo" y el coronavirus tampoco deja de afectar. Todos estos son los ingredientes de una "receta ideal" para las actuales fluctuaciones de precios. Más tarde, podemos esperar una hiperinflación.

Consejos por parte del analista

"Yo invertiría en activos reales, por ejemplo, en el oro, que siempre funciona bien para las crisis y cuyo precio está volviendo a subir. A principios de año, su valor subió un 10%, mientras que Dow Jones, SNP, DAX bajaron. El año pasado observamos un aumento del 20%", argumenta Friedrich.
También recomienda no olvidar que los bancos centrales y las grandes casas de inversión manipulan el precio del oro. Así, al mercado han lanzado contratos de futuros de oro por valor de 3.000 millones de euros, lo que corresponde a 55 toneladas de oro y equivale a una semana de minería en todo el mundo.

Las consecuencias de la crisis que nos espera

Las empresas tendrán que apretarse más el cinturón, habrá menos horas de trabajo, por lo que los empleados serán despedidos para ahorrar dinero. Habrá quiebras, los bancos tendrán grandes problemas y pueden ser nacionalizados, según el pronóstico del economista. 

Hemos obviado las matemáticas, pero eso no funciona, Alemania, durante 11 años hubo un crecimiento de la economía y fue larguísimo. A juicio del experto, cuanto más largo y fuerte el crecimiento, más dura será la caída.
"Si mañana el mundo se despierta y ve que el coronavirus se ha detenido y que se ha inventado una vacuna, entonces será posible vivir en paz de nuevo. Sin embargo, la situación en la que nos encontramos es en general muy complicada, ya que los mercados se están deshaciendo de toda la tensión que se ha acumulado", agrega.
"Nos enfrentaremos a trastornos políticos sin precedentes que el mundo nunca ha visto antes. Nos enfrentaremos a ciclos, cambios de época, cambios de paradigma. Nuestros políticos en todas partes están fallando debido a la incompetencia y la falta de experiencia en crisis. Solo podemos esperar que todo sea lo suficientemente pacífico y que la humanidad aprenda de esta crisis. Cada período así es también una oportunidad y una especie de catalizador para algo mejor. En el 2008, durante la crisis financiera, tuvimos miedo de escoger nuevos caminos. Fuimos por el camino trillado y aquí nos encontramos ahora", concluye.

lunes, 9 de marzo de 2020

Introduccion a la semana de la biblia

Introducción a la semana de la biblia


Isaías 55:10-12 Dios Habla Hoy (DHH)

10 «Así como la lluvia y la nieve bajan del cielo,
y no vuelven allá, sino que empapan la tierra,
la fecundan y la hacen germinar,
y producen la semilla para sembrar
y el pan para comer,
11 así también la palabra que sale de mis labios
no vuelve a mí sin producir efecto,
sino que hace lo que yo quiero
y cumple la orden que le doy.

En ocasión de la semana de la biblia en nuestro Colegio Bautista Emmanuel, que bien resulta reflexionar, meditar en el alcance que la Palabra tiene, y que ha tenido desde su creación: ...En el principio, era la palabra, dice el apóstol Juan en su evangelio. 

En muchas de las veces, no hemos descubierto el poder que hay, detrás de la palabra, aun mas, cuando esta viene de los escritos sagrados, el impacto que esta palabra tiene cuando la medimos en su entendimiento y comprensión, mas todavía, si valoramos su implicación, al aplicarla para la vida nuestra. 

Cuanto beneficio hay, al leerlas, entenderlas y aplicarlas. Por eso hoy que estamos dando este impulso a las escrituras, pensemos seriamente en la manera que esta palabra va a influirnos, va a formarnos y va a transformarnos. Pues que la afirmación del profeta Isaias, que hoy hemos citado arriba, la palabra tiene un efecto, cumple un propósito que ya nuestro Dios, el creador, ya le ha atribuido para que, al leerla, haga en nosotros una transformación. No vuelve vacía, dice.

Porque sucede eso, si solo pareciera una palabra escrita o escuchada, sin mas, pero no, ya que escrita como fue, hace miles y cientos de años, por muchos escritores, contiene entre sus paginas el Espíritu de Dios, con razón el mismo Jesucristo dijo, que la escudriñáramos, investigáramos, porque en ella descubriríamos la vida eterna.

Esto, vuelve a la Biblia, un libro importante, un libro interesante, y un reto para nosotros. si su promesa es cambiarnos, transformarnos, que mejor que acercarnos a ella, con un deseo, con un propósito, que sabemos,si en nuestra realidad personal halla algunas cosas , que si, demos cambiar, porque no nos hacen bien, y que tal que, en nuestra situación de familia, no este del todo bien, y halla necesidad, de un cambio, o de un ajuste.
Y que podemos decir de nuestro pais?

 Allí es donde entra este maravilloso libro.

Así que, dos cosas:
1. decidámonos por acercarnos a la biblia.
2. propongamonos su lectura diaria.

Y, ya luego me cuentan. 

Sera una bonita aventura, descubrir personajes, historias, consejos, y lo mas grande, la propuesta de Dios, de su evangelio, que , nos lo han contado casi, como una mala palabra, que mal; siendo todo lo contrario, buena noticia, es la traducción correcta, que es la sociedad justa, humana, fraterna, solidaria, sanadora y amorosa, para que este mundo sea un bonito lugar para vivir.


Cardenal, durmiendo entre los huesos de una estrella


Fe religiosa y compromiso social

Ernesto Cardenal, durmiendo entre los huesos de una estrella

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Fuentes: Brecha
Profeta de jeans, camisa campesina y sandalias franciscanas, con una obra ampliamente editada y traducida en el exterior, el recientemente fallecido poeta nicaragüense Ernesto Cardenal (1925‑2020) fue, quizá, el último gran intelectual del humanismo latinoamericano.


Cargaba en su mochila una historia de monje trapense, una revolución triunfante, una poesía afincada en Dios, el amor y la naturaleza, una comunidad contemplativa isleña con rango de utopía y una brújula galopante. Una vida larga y, sobre todo, intensa, que de ningún modo se agota en los tres voluminosos tomos de su autobiografía, publicada en 1999.
Poeta, traductor, editor, sacerdote de la teología de la liberación, exmilitante del Frente Sandinista de Liberación Nacional, que tomó el poder en 1979, del que fue primero vocero y luego ministro de Cultura, Cardenal falleció cuando nos estábamos acostumbrando a que era eterno. Un escueto mensaje de su gran amiga la poeta Luz Marina Acosta anoticiaba que había “emprendido su proceso de integración al Universo con la mayor intimidad con Dios”. Más que un obituario, la escueta nota resume el viaje anunciado de un poeta que parafraseaba a Quevedo, auguraba, desde sus primeros libros, un destino general de mutaciones (“Volveremos a ser gas de estrellas otra vez./ Hidrógeno seré, pero hidrógeno enamorado”) e indagaba, en muchos de sus libros, las entrañas de un cosmos que veía como “una unidad orgánica de almas”. Un torbellino de metamorfosis latía en sus versos: “Ahora vosotros sois fósforo, nitrógeno y potasa… no resucitaréis solos, como fuisteis enterrados,/ sino que en vuestra carne resucitará toda la tierra”, ya que, agregaba: “Morimos para que nazcan más. Para los otros./ Los astros mueren/ para dar origen de otros astros. Estrellas nacen de estrellas”.
La conmoción social por su fallecimiento evidencia una popularidad que iba más allá de las fronteras de su patria y del mundo de las letras. Eran comunes sus lecturas y charlas en auditorios abarrotados. ¿Se lo seguía por su obra poética?, ¿por su activismo político?, ¿por su mirada piadosa a los desposeídos?, ¿por su búsqueda de confluencia entre la fe religiosa y el socialismo? Seguramente por todo eso. Pero, además, porque en un mundo que privilegia la industria bélica y aplaca el corcoveo social con un aparato represivo sofisticado, un mundo volcado al vacío del consumo, la indiferencia y la especulación financiera, contrasta la figura emblemática de un poeta, sacerdote y revolucionario, habitante de un país minúsculo en quilómetros pero inmenso en dignidad y cultura, que, contra los manuales del fin de la historia, esgrimía una conciencia y una sabiduría maravillosamente vivas, y que hasta el último día de su vida encarnó un espíritu de cambio social (repetía que “lo importante es cambiar el mundo, porque es posible y necesario”) y conciencia de comunidad enaltecida en sus labores cooperantes, que defendía la diversidad de las lenguas (“cuando se pierde una lengua, se pierde una visión del mundo”) y el medioambiente ante un “progreso” depredador.
Nunca bajó los brazos ni se pasó de bando. Por eso, el hombre que ingresó a un monasterio en Kentucky fue el mismo que debió marchar al exilio; el mismo que realizó estudios sacerdotales en Colombia y fue perseguido por su militancia y sus poemas –llegó a utilizar el seudónimo Anónimo Nicaragüense para ocultar su identidad–; el mismo que, en 1966, fundó la comunidad de Solentiname, fue condenado a prisión en ausencia y se integró a las filas de la guerrilla sandinista, que desalojó del poder al sanguinario Somoza.
El título del primer tomo de su autobiografía, Vida perdida, resume la paradoja de perder la vida para encontrarla en una forma profunda de la entrega. Esa opción se traduce en darse, consagrarse, brindarse; es un diálogo del alma y la sangre que abarca, en un solo haz, el hacer poético, la fe religiosa y el compromiso. Su anhelo de solidaridad se cristaliza entre la convicción política y la fe, y lo lleva a decir, con Camilo Torres, que la revolución es la caridad eficaz. Sostiene, además, que “la revolución significa la puesta en práctica del Evangelio” y “la verdadera Iglesia está con los pobres”. De ahí que hasta su último suspiro fuera un crítico severo del presidente actual de Nicaragua, Daniel Ortega, desviado hace años del espíritu que alentó la lucha revolucionaria.
Las denuncias que hizo en el país y el exterior sobre el abuso de poder, sobre todo de la matanza en 2019 de cientos de opositores, le acarrearon diversas penalidades (noticias de última hora informan que una turba del oficialismo interrumpió de manera violenta en Managua una ceremonia religiosa de cuerpo presente en honor del fallecido poeta). Aunque quizá la sanción que más lastimó a Cardenal, acostumbrado a destierros y persecuciones, fue la del papa Juan Pablo II, quien en su visita a Nicaragua en 1989 lo castigó por su militancia política apartándolo de su labor pastoral. Cardenal sobrellevó con integridad esa sanción durante 35 años, hasta que hace poco más de un mes, ya convaleciente, recibió el perdón del papa Francisco.
Un montaje de voces
Amasada entre la contemplación y la acción, la poesía de Cardenal traza el relato de una experiencia personal y colectiva enraizada en una historia ardiente y una naturaleza exuberante. Sus hilos temáticos –Dios, la revolución, el amor– están entretejidos en un tapiz coloreado por el tiempo, funcionan como filamentos que se refunden continuamente en una indagación perpleja sobre la existencia. Sus principales libros –Hora cero; Gethsemani, Ky; Epigramas; Salmos; Oración por Marilyn Monroe; El estrecho dudoso; Homenaje a los indios americanos–, publicados en la década del 60, trazan un puente con el monumental Cántico cósmico, editado en 1989, y constituyen el andamiaje medular de su extensa obra, que no duda en dibujar una cosmogonía singular en el cruce del pasado precolombino, los textos bíblicos y las muchas alusiones a una modernidad caótica y vaciada de sentido.
De más está decir que la influencia cardenaliana es una marca en muchos de los poetas latinoamericanos de las generaciones que le siguieron y que, de modo consciente o no, se inspiraron en las líneas de una poética afincada en la oralidad, el trasiego intertextual y un despliegue de registros que van del salmo al testimonio y del amplio pasaje narrativo al recorte epigramático. Ese particular montaje que lleva repujados el canto coral y la homilía funciona, en palabras de la poeta y crítica española María Ángeles Pérez López, como un “collage, que a menudo tiende a una técnica contrapuntística en la que se producen cortes y cambios sorpresivos en el ensamble poético”. Dicho acoplamiento integra con amplia libertad consignas políticas, letras de canciones, onomatopeyas y datos de la botánica, la antropología, la astronomía, la física, la historia, la economía y la filosofía, pero además términos indígenas, cifras, comentarios, partes de guerra, marcas comerciales, siglas, telegramas y apuntes de viaje. Todo con el aliento de largas enumeraciones y pormenorizadas descripciones. Como él mismo lo ha reconocido, su escritura coloquial y de enfoque directo está alimentada por la poesía anglosajona, que marcó mucha de la poesía nicaragüense posterior al modernismo. Ya uno de sus maestros, Coronel Urtecho, escribió apuntes sobre los Cantos de Ezra Pound, que calzan con la obra de Cardenal; por ejemplo, cuando se refiere a la poesía del estadounidense como una textualidad: “Maravillosamente móvil, cambiante, cinematográfica, fluida, intrincada, compleja, entrecruzada de corrientes y luces y reflejos, rica de referencias y de alusiones y de presencias, recorrida de voces y de conversaciones en varias lenguas y distintos acentos, canciones y procesiones, cortejos, viajes y fiestas, abierta a innumerables perspectivas, espacios, tiempos, naciones y civilizaciones”. En esta cuerda de la oralidad expansiva teje Cardenal la crónica del continente americano mediante una trama dialogante que acerca, en giros y locuciones populares, el habla viva de su pueblo, su folclore, sus mitos y leyendas, y, sobre todo, las voces anónimas de los humildes.
Entre las obsesiones temáticas del autor de Cántico cósmico figura el amor no exento de erotismo, presente ya en sus primeros textos: “Una muchacha meciéndose en una hamaca/ con su largo pelo negro y una pierna desnuda/ colgando de la hamaca”, y también en uno de los últimos, en el que entrega imágenes como la que sigue: “Una muchacha morada, en su palma anaranjada una almendra roja… la piel de sus piernas parece sonreírnos”. Esa línea amorosa, que para Luz Marina Acosta “es un elemento motor y configurador de su obra”, resplandece en su libro Epigramas, desembarca en Cántico cósmico y llega hasta uno de sus últimos títulos, El telescopio en la noche oscura. Entre otras cavilaciones, el poeta escribe: “El amor es saber que uno ya no es uno, sino dos, y que uno es incompleto sin la persona amada”.
Finalmente, digamos que la naturaleza, el paisaje apabullante, tiene un lugar central en esta poesía que viaja en el latido de la selva, el gran lago de Granada (quizá su paisaje preferido, que lo acompaña desde la infancia), los volcanes de nombre atronador –Momotombo, Mombacho– y los gorjeos de pájaros que llegan desde la garganta abovedada del bosque húmedo. Una naturaleza en estado de gracia, que canta en comunión, porque, escribe el poeta: “Tú has hecho toda la tierra un baile de bodas y todas las cosas son esposos y esposas”.
Recuerdos, poesía, premonición
Cuando en mi juventud leí su poema “Somoza develiza la estatua de Somoza en el estadio Somoza”, no imaginé que apenas unos años después iba a conocer al autor e íbamos a tener una relación de amistad de cuatro décadas. El texto me impactó por la forma en que Cardenal realizaba un ejercicio de traspaso de voz para que fuera el mismo dictador quien tomara la palabra: “No es que yo crea que el pueblo me erigió esta estatua/ porque yo sé mejor que vosotros que la erigí yo mismo… Ni tampoco que pretenda pasar con ella a la posteridad/ porque yo sé que el pueblo la derribará un día… erigí esta estatua porque sé que la odiáis”.
Faltaba un año para conocerlo personalmente cuando, un día de agosto de 1976, ya en el exilio y camino a México, crucé Managua para encontrarme, en una plaza pelada de árboles, el monigote ecuestre con uniforme de metal frente al estadio también llamado Somoza. El poema tuvo un carácter premonitorio, ya que el mismo día del triunfo revolucionario la gente se lanzó a las calles para tirar la estatua del dictador a caballo. Pasados los años, le toqué el tema a Cardenal. Me contó que ese mismo día, cuando entraba a Managua en un jeep junto con el escritor y político Sergio Ramírez, se enteró por la radio. Coincidimos en lo profética que muchas veces puede ser la poesía, pero le restó mayor importancia al hecho.
Seguramente mi entusiasmo juvenil de esos años iba a la zaga de su aplomo, aunque no le era ajeno a Ernesto cierto aire de lejanía, como si defendiera un espacio de soledad, un carácter moldeado por los muros del monasterio trapense, donde estaba restringida la conversación entre los monjes. Claro que, en los muchos ratos compartidos, hablamos de esa experiencia que había vivido junto con el poeta místico Thomas Merton y de muchos otros temas relacionados con la poesía, la política y la tradición poética nicaragüense –cimentada en las voces de Darío, el cura Azarías Pallais, el soldado de la Primera Guerra Mundial Salomón de la Selva, el poeta metafísico Alfonso Cortés y voces de la vanguardia de los años veinte, como Joaquín Pasos, José Coronel Urtecho y Pablo A Cuadra, fundadores del antiparnaso–. Cierta vez me habló, para mi sorpresa, de un Sandino influenciado por anarquistas en México: “Muy religioso, un hombre cristiano, muy espiritual. Su verdadera religión fue la teosofía, pero una teosofía de la liberación”, aclaró.
En 2009 tuve la fortuna de formar parte del jurado que le otorgó el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda. Me resultaba inconcebible que un poeta de ese tamaño no hubiese recibido, hasta ese momento, ningún premio literario. Exultante como pocas veces, ese hombre sencillo expresó, al recibir el galardón de manos de la entonces presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que Neruda había sido “el mayor ídolo literario” de su juventud.
Compartimos lecturas en varios países, y me tocó presentarlo en muchas ocasiones. La última fue en 1915, cuando se celebraron sus 90 años, en un acto en el Palacio de Bellas Artes de México, que se convirtió en un mitin de protesta por los estudiantes asesinados en Ayotzinapa. Cada acto en el que participaba se transformaba en un mitin político. De los muchos recuerdos que tengo de Ernesto, elijo uno cualquiera: el del día que fuimos a pescar guapotes (peces plateados y veteados con rayas negras) en Tortuguero, Costa Rica, y un tronco perforó el piso del bote que nos transportaba. Lo busqué enseguida con la mirada y lo vi, mientras “hacíamos agua”, imperturbable, metido en sus pensamientos, contemplando el paisaje denso de la selva.

triunfo de la Lista Conjunta sobre el odio

El triunfo de la Lista Conjunta sobre el odio

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Fuentes: 972mag
Traducido del inglés para Rebelión por J. M.
La Lista Conjunta puede que no salve este país, pero demostró que es la única alternativa real al racismo y la provocación de la derecha israelí.
El presidente de la Lista Conjunta, Ayman Odeh, pronuncia un discurso en la sede del partido en la ciudad norteña de Shefa-‘Amr el día de las elecciones, 2 de marzo de 2020. (Oren Ziv)
No nos despertamos con un nuevo Israel el martes por la mañana, después de la tercera elección del año pasado. Todo ciudadano palestino de Israel conoce el fundamento moral sobre el cual se fundó Israel. Todos sabemos el alto precio que los palestinos han pagado por los crímenes históricos cometidos por otros contra el pueblo judío.
Desde su inicio hasta hoy Israel no ha dejado de infligir daños a sus ciudadanos palestinos. Los oprimió, los despojó de sus tierras y sus derechos, intentó borrar su identidad y aprobó leyes racistas contra ellos. La sociedad árabe está experimentando un proceso de reconciliación entre su identidad palestina y su ciudadanía israelí. Y a medida que ese proceso ha tomado forma, los ataques del oficialismo israelí solo se han intensificado.
Cada vez que parece que hemos alcanzado un nuevo umbral mínimo, el Gobierno de extrema derecha de Israel nos sorprende con nuevas formas de incitación, discriminación y eliminación, al tiempo que arrastra al público judío de Israel a normalizar el racismo. Los resultados de las elecciones del lunes, en las que el bloque derechista de Netanyahu probablemente terminará con 58 escaños de la Knéset, reflejaron cuán extendido está el racismo en la sociedad judía israelí. Es otro paso más para deshacer cualquier democracia que permanezca aquí.
Pero debajo de los escombros que dejó el movimiento sionista ha surgido un nuevo pueblo palestino. Las víctimas del colonialismo sionista, representadas por las cuatro listas árabes, y con la ayuda de unos pocos socios judíos, formaron la Lista Conjunta.
Las últimas elecciones revelaron cuán profundamente el odio funciona en la sociedad israelí. Todos están ahora contra todos. Los insultos étnicos, el elitismo ashkenazí y la deslegitimación de varios grupos minoritarios convirtieron a la Lista Conjunta en el último bastión que lucha por los derechos democráticos básicos en este país.
Para los seguidores, los obstáculos parecían demasiado grandes de superar frente al tsunami fascista que nos envolvió. Pero la Lista Conjunta, que se encontraba en el punto de mira del consenso sionista, no tenía muchas opciones y siguió avanzando sin inmutarse. Miles de personas acudieron a votar por la Lista en esas últimas horas del lunes antes de que cerraran las urnas.
Los resultados de las elecciones nos recordaron que la Lista Conjunta no salvará a Israel de sí mismo o de su enfermedad, pero salvar y fortalecer a la sociedad palestina, y lo que queda de la izquierda judía, es un objetivo importante y mucho más factible que derribar al Gobierno de la derecha. Además de anular el «Acuerdo del siglo» de Trump, esta fue probablemente la promesa de campaña más ambiciosa hecha por el jefe de la Lista Conjunta Ayman Odeh. Mientras tanto la Lista solo ha logrado detener temporalmente a Netanyahu de declarar la victoria. La lucha por un cambio real será larga y difícil.
Luchando juntos
A pesar de los avances logrados por el bloque de derecha el lunes, merecemos celebrar pequeños éxitos. Aquí hay solo una lista parcial de ellos:
1. No podemos ignorar el hecho de que el 90 por ciento de la población palestina de Israel apoyó la Lista Conjunta. Un número significativo de ciudadanos palestinos que previamente votaron por los partidos judíos-sionistas votaron esta vez por la Lista. El apoyo de la Lista en las aldeas drusas, que históricamente han votado a los partidos sionistas, se duplicó a expensas de Likud e Yisrael Beitenu. Los alcaldes árabes también expresaron su total apoyo, mientras que aquellos que optaron por boicotear las elecciones israelíes estuvieron relativamente callados esta vez.
2. La Lista Conjunta tendrá cuatro representantes femeninas en la Knéset esta vez, un logro que no debe ni puede descartarse. Cada una de estas mujeres representa diferentes segmentos de la sociedad palestina.
3. El apoyo de nuestros socios judíos ha crecido esta vez, ya sea debido al colapso de la izquierda sionista, el fortalecimiento de la Lista Conjunta en sí misma o la provocación de la derecha. Espero que el aumento del voto judío por la Lista sea el primer paso para formar un partido árabe-judío fuerte, radical, de izquierda y no sionista. No quiero que los judíos simplemente apoyen la lucha de la minoría palestina dentro de Israel. Quiero tantos socios en tantas luchas que enfrentan las personas oprimidas en este país. No quiero que nos unamos, quiero que luchemos juntos.
4. Tendemos a hablar sobre el hecho de que la Lista Conjunta está compuesta por cuatro listas. De hecho la lista tiene cinco componentes. La quinta parte está compuesta por personas como yo que no pertenecen a un partido. No tenemos una agenda aparte de apoyar ideas nacionales, progresistas y democráticas. Y somos muchos.
La diputada HebaYazbakde la Lista Conjunta en la sede del partido de la lista conjunta en la ciudad norteña de Shefa-‘Amr, durante las elecciones de la Knéset, 2 de marzo de 2020. (David Cohen / Flash90)
No tengo dudas de que los cuatro partidos no tienen posibilidades de sobrevivir sin la Lista Conjunta o la amplia base de apoyo de los palestinos que no pertenecen a un partido político. Estas son las mismas personas que apoyaron la Lista en línea, en artículos de opinión, videos, canciones y reuniones. Detrás de ellos hay escritores, formadores de opinión, jefes de organizaciones de la sociedad civil, intelectuales, economistas, científicos, artistas, periodistas, etc. Este quinto partido tiene suficiente espacio para todos.
5. Esta podría ser la primera vez que el público judío dominante no puede culpar al público palestino de no «hacer su parte» al quedarse en casa el día de las elecciones y «entregar» una victoria a la derecha. Los continuos ataques a los políticos palestinos han permeado tanto la conciencia israelí como a la comunidad palestina. Hubo años en que las críticas a los líderes palestinos fueron especialmente letales y cuando muchos de los comentaristas sionistas afirmaron que había una brecha entre el público palestino y las personas elegidas para representarlo. Ahora hemos desmentido oficialmente este reclamo.
La línea divisoria entre los «árabes israelíes» (como se nos conoce en el lenguaje israelí) y nuestros llamados «miembros nacionalistas de la Knéset» se ha desdibujado. La Lista Conjunta es ahora el único representante legítimo de los 1,5 millones de ciudadanos palestinos de Israel. Ha recibido un mandato del pueblo y la sociedad israelí y su liderazgo, desde la derecha hasta la extrema derecha, deben asumirlo y actuar de acuerdo con este hecho.
6. En estas elecciones el amor ha vencido al odio. Ayman Odeh y el resto de la lista realizaron una campaña positiva, prefirieron enfrentar todo el mal y la incitación de la derecha, liderados en primer lugar por Netanyahu, y responder presentando una alternativa política basada en una visión de esperanza. Funcionó. Lentamente fuimos testigos de cómo este tipo de mensajes positivos penetraron al público palestino y nos transmitió la sensación de que tenemos el poder de hacer cambios.
Odeh demostró las virtudes y cualidades de un verdadero líder de las que carecía la falsa oposición de Benny Gantz, quien esperaba derrotar a Netanyahu formando una coalición basada en una «mayoría judía» con el presidente del Partido Laborista, Amir Peretz, y el jefe de Meretz, Nitzan Horowitz, quienes saltaron del barco del sionismo que se hundía después de arrojar al mar a sus amigos árabes.
7. Debemos dar un suspiro de alivio porque después de la campaña de Gantz, en la que rechazó una asociación con la Lista Conjunta, los políticos palestinos no tendrán que decidir si lo recomiendan o no como primer ministro, una decisión que casi nos destrozó el año pasado. Esta vez hemos aprendido la lección.
Una versión de este artículo se publicó por primera vez en hebreo en Local Call. Léelo aquí.
Samah SalaimeSoy una mujer que ama a las personas y las historias sobre personas simples como yo. Son los protagonistas de las historias que escribo. Escuchará muchas críticas mías sobre el liderazgo de Israel, pero también soluciones creativas a los problemas que nos afectan a todos. Cosas que he aprendido de la vida, sin ningún orden particular: costura, criminología, cocina, trabajo social, género, diseño de moda, educación y administración, bordados y un poco de leyes, al menos hasta que empecé a dormir en clase. Eventualmente escuchará más sobre las conexiones entre todas esas cosas. Puedo decir con orgullo que me alisté en el ejército más gentil y más grande del mundo, que intenta liderar la revolución más larga y silenciosa de la historia humana: la revolución feminista. Como primer paso comencé la ONG AWC (Mujeres árabes en el centro), que administro de forma voluntaria. Nací hace 40 años en una familia de refugiados Sajara en el norte de Israel (conocida hoy como Ilaniya) y la mayoría de mi familia cercana vive en campamentos de refugiados en todos los rincones del mundo. Sueño con el día en que haya paz para que algunos de ellos regresen y podamos construir un hogar. Tendremos vecinos judíos tranquilos con quienes pelearemos solo por qué perro (el judío o el árabe) hizo un desastre en nuestra calle compartida. Hasta entonces viviré en Neve Shalom / Wahat al-Salam criando a mis tres hijos junto con mi compañero Omar  y no, no tenemos perro.
Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a la autora, a la traductora y Rebelión.org como fuente de la traducción.