miércoles, 8 de junio de 2016

Un día de duelo llamado Día de Jerusalén



Un día de duelo llamado Día de Jerusalén

Haaretz

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

 La marcha del Día de Jerusalén cerca del barrio musulmán, 17 de marzo de 2015 (Olivier Fitoussi)
Un día, el Día de Jerusalén se convertirá en un día de duelo nacional. Las banderas flamearán a media asta. Las sirenas se lamentarán y los israelíes se mantendrán en posición de firmes en memoria de su sueño desaparecido. El 28 de Iyar del calendario hebreo entrará como día de luto para Israel -intercalado entre el día conmemorativo por los soldados caídos y Tisha B'Av- un día para conmemorar la destrucción del sueño, que cae antes del día que conmemora la destrucción del Templo.
En el Día de Jerusalén, los israelíes marcarán el final de sus cortos 19 años de inocencia y el principio de la malevolencia institucional y sistemática de su Estado. No van a entender cómo durante años se atrevieron a celebrar el día de la ocupación como una fiesta nacional establecida por ley y cómo pudieron ver a Jerusalén, la ciudad que simboliza más que cualquier otra cosa la tiranía y el racismo de su Estado, como el objeto de su deseo. Cuando eso suceda, si sucede, sabremos que la sociedad se ha recuperado. Se ha recuperado de su enfermedad mortal.
Sólo una pequeña parte de los israelíes recuerda el Día de Jerusalén hoy. Para la mayoría no significa nada, ya sean seculares, ultraortodoxos o árabes. Tampoco la reina de la fiesta en realidad interesa a la mayoría de los israelíes. ¿Cuándo fue la última vez que visitó la ciudad por placer? ¿Cuando estuvo en el muro occidental? y ¿Por qué usted debería ir?
El día fue y sigue siendo festividad de los chovinistas religiosos, celebrada por una intimidante y chillona minoría que lo festejan en su forma particular. Celebran la única alegría de Jerusalén –regodeándose de las desgracias de los otros- con una marcha de banderas totalmente basada en la satisfacción de quienes pisan fuerte sobre los restos de la dignidad de la otra nación a la cual también pertenece Jerusalén.
Una ciudad pobre, sucia y descuidada que los judíos seculares abandonan tan rápido como pueden, a la que los palestinos se aferran con sus escasas fuerzas y que los judíos religiosos, machistas, extremistas han tomado casi por completo. Es una ciudad que envía la metástasis de los colonos a cada barrio palestino, simplemente para traer la miseria, para desposeer, oprimir y desalojar. Y todo esto se hace bajo los auspicios de las autoridades, incluido el poder judicial, la autoridad más ilustrada de Israel.
Se trata de una ciudad descaradamente binacional, que podría haber sido un paradigma de la coexistencia en un estado democrático, una especie de piloto para establecer una justicia equitativa. En cambio se ha convertido, debido a la codicia israelí por los bienes raíces y el mesianismo, en la esencia del despojo israelí, la agresión, el abuso y la prepotencia.
El día de la "liberación" de esta ciudad insoportable, que es el día de su ocupación, es el día que la convirtió en lo que es ahora, un monstruo de hormigón y una ocupación de Moloc. Se supone que debemos celebrar este día por ley. Ninguna persona consciente puede hacer esto.
Me encantaba Jerusalén cuando era joven. Incluso en el periodo del corto bloqueo después de la orgía del 67, que nos infectó a casi todos nosotros. Todavía estábamos cautivados por su belleza asombrosa. En ese momento aún creíamos lo que nos vendían, que la ciudad fue "liberada" y "unida" para siempre y que el liberal vienés Teddy Kollek era un conquistador ilustrado.
Pero pronto su belleza fue mutilada más allá de su memoria. No quedaba nada y lo aleccionador e inevitable comenzó. Sólo los ciegos e ignorantes pueden seguir disfrutando hoy. ¿Quién puede tener placer de visitar una ciudad donde la ocupación grita desde cada piedra?
Con el equipo de fútbol más racista en la liga y el alcalde más machista en el gobierno local -no por casualidad- Jerusalén se ha convertido en el símbolo de la ocupación, la evidencia más convincente de su apartheid. Más de un tercio de los residentes de Jerusalén -el 37 por ciento- son palestinos que deberían tener los mismos derechos que los judíos pero están sometidos de todas las formas posibles. No es casualidad que aquí, entre todos los lugares, sea donde nació la revuelta desesperada de los solitarios, la tercera intifada.
Podría haber sido diferente. Si Israel hubiera reconocido a los palestinos como iguales, a los judíos y al pueblo palestino los mismos derechos en la ciudad, hoy disfrutaríamos de una Jerusalén diferente y de un Israel diferente. Pero Israel nunca superó la tentación. Hace 49 años conquistó parte de la ciudad y desde entonces ha hecho todo lo posible para convertirla en una ruina moral.
Y así es como vamos a estar de luto un día, el día de Jerusalén.
 Fuente: http://www.haaretz.com/opinión/.premium-1.723116

La yihad católica peregrina a Lourdes



58 peregrinación militar internacional al santuario francés
La yihad católica peregrina a Lourdes



En el año 1934 el fuhrer Adolf Hitler y su ministro de propaganda Goebbels encargaron a la cineasta Leni Riefenstahl la realización de un documental con motivo del VI congreso del partido nacional-socialista en Núremberg. Los nazis necesitaban imperiosamente exhibir el glorioso esplendor de una Alemania renacida tras la derrota en la I Guerra Mundial.

Con una impresionante movilización de medios técnicos y logísticos “El Triunfo de la Voluntad” se destaca por su extraordinaria puesta en escena y teatralidad donde intervienen miles de militares empeñados en eternizar la memoria del III Reich. El aparato propagandístico Nazi pretendía encandilar a las masas con un mensaje mesiánico y triunfalista. La disciplina y el trabajo son los ejes centrales de un guion insuperable y muy bien estudiado.

Los realizadores utilizaron varias cámaras para darle una mayor versatilidad al film haciendo especial énfasis en las tomas panorámicas y las vistas aéreas. Desde luego el método ideal para describir tan majestuosa megalomanía. Igualmente los primeros planos buscaban acentuar la superioridad de la raza aria llamada a dominar el mundo. Sin olvidar la luminotecnia y los claroscuros que imprimen a la trama un carácter mítico y épico.

Psicológicamente había que elevar la moral de un pueblo alemán que coronaba a Hitler como su redentor.

“El Triunfo de la Voluntad” es considerado por los expertos una obra maestra en la historia del cine documental.

Sin pretender hacer ningún tipo de comparaciones la 58 peregrinación militar internacional al santuario de Lourdes (Francia) -que se desarrolló entre el 20 al 22 de mayo del 2016 (con la participación de 44 países y 12.000 militares) no se queda atrás en boato y pomposidad.

<br /></div><br /> En esta peregrinación no se sublima la figura de un líder supremo o caudillo sino que se reverencia la imagen de la santísima virgen de Lourdes. La madre de Dios se convierte en la protagonista de esta apoteósico cónclave clerical-castrense que se intenta enmascarar bajo la apariencia de un “encuentro humanistas y espiritual”. Una ocasión perfecta para que los brillantes cerebros de la Santa Sede se luzcan en el diseño de una obra melodramática capaz de competir perfectamente con las mejores procesiones de semana santa. (Un espectáculo que se transmiten en vivo y en directo a través de innumerables cadenas de televisión cristianas).<br /><br /> El encuentro militar se desarrolla -según sus organizadores- en un ambiente festivo y fraternal movidos por la fe y el amor a María, la Madre de Dios. “La puerta de Dios siempre está abierta” “seamos los promotores de la paz. Que cada uno ore por su patria y ore por todas las patrias”.<br /><br /> Los jerarcas de la santa madre iglesia saben la importancia estratégica del “parque temático” de Lourdes en una época en la que el paganismo materialista domina la sociedad occidental.<br /><br /> En Lourdes nos produce vértigo el contemplar esa mezcla de clérigos, frailes, monjas, prelados, vicarios, nuncios papales, obispos, soldados, sargentos, capitanes, generales y almirantes que nos retrotrae a épocas nefastas marcadas por el fascismo o el nacional-catolicismo.<br /><br /> Con marcialidad la casta clerical-castrense marca el paso al ritmo de los clarines y tambores; un dos, un dos, ¡ave María purísima! sin pecado concebida… La espada y la cruz desde siempre han simbolizado la Santa Alianza entre estos dos estamentos para gloria del padre, del hijo y del espíritu santo.<br /><br /> Tantas contradicciones son difíciles de asimilar de ahí que los teólogos y eruditos se esfuercen al máximo por justificar que un avión cargado de misiles no es otra cosa que una inocente paloma de la paz. Mientras los santos guerreros luchan a brazo partido en el frente de batalla los clérigos se dedican a la oración para que afinen la puntería y no yerren en el blanco.<br /><br /> Occidente culpa al islam del clima bélico que reina en el mundo. El Islam se ha criminalizado y es el enemigo a batir. Si antes fue el comunismo pagano y ateo (como estaba escrito en las profecías de Fátima) ahora los musulmanes son la bestia negra.<br /><br /> El expresidente George Bush siempre hizo gala de un discurso religioso cristiano fundamentalista: “Estados Unidos es un país engendrado por la concepción inmaculada” “Venceremos en la operación “Justicia Infinita” que hace parte de la lucha colosal entre el bien y el mal” “si Dios está contra el terrorismo, tiene que estar al lado de la cruzada antiterrorista” “nuestra nación ha sido bendecida para crear un mundo mejor” “yo tengo una tarea que realizar con las rodillas doblada, y con las rodillas dobladas pido al buen Señor que me ayude a cumplirla con sabiduría”.<br /><br /> El mismísimo presidente Obama, jefe del ejército imperial más poderoso de la tierra y premio Nobel de la paz, asistía (y asiste) de manera regular al Trinity United Church of Christ de Chicago (protestante). Él reconoce que la biblia es su libro de cabecera y que reza todos los días. Si tiene que tomar decisiones primero la consulta con Dios. De ahí que buena parte de su discurso también este imbuido de tintes religiosos cristianos: “América es el pueblo elegido por Dios” “Jesucristo murió por mis pecados y ahora yo los estoy redimiendo a través de él”. “EEUU es la fuerza impulsora del bien y la libertad” “esta época nos recuerda que Dios está siempre con nosotros en el sufrimiento y en la celebración” “Dios nos dará la victoria porque Dios está con el bien y el bien lo representa un país como EE.UU (los guardianes de la democracia y la libertad del planeta)”.<br /><br /> Mientras tanto Donald Trump, ¿el futuro candidato republicano?, es aún más radical y se muestra abiertamente favorable a promover una cruzada cristiana que pacifique de una vez por todas Oriente Medio.<br /><br /> Occidente se niega a reconocer la existencia del “yihadismo” católico o el “salafismo” cristiano. Estos calificativos no encajan en su filosofía fraterna y humanista. Pero tan sólo hay que remitirnos a hechos históricos irrefutables para demostrarlo. El Vaticano desde la antigüedad lanzó bulas y proclamas favorables a la cruzada contra los infieles y herejes (especialmente en la conquista de “tierra santa”). Aunque ahora la situación es aún más grave con el advenimiento de las sectas cristianas evangélicas (en EE.UU) en las que sobran los predicadores del odio y la venganza. <br /><br /> Muchos creían que a estas alturas del siglo XXI el factor religioso quedaría relegado al mito o la leyenda. Vivimos inmersos en un mundo dominado por la ciencia y la tecnología donde la fe se deriva al campo de las supersticiones. Pero lo cierto es que la influencia de la religión prevalece y mantiene una gran preponderancia en el ámbito político, económico y militar. ( como sucede especialmente en EE.UU).<br /><br /> Aunque el catolicismo se halle en franca decadencia Lourdes después de Roma es el segundo destino en importancia con 6 millones de visitantes anuales. Esta mina de oro espiritual reporta incalculables ganancias económicas que se reparten equitativamente los clérigos y los mercaderes. Se da la paradoja que buena parte de los propietarios de estos negocios (tiendas, hoteles y restaurantes) son de origen judío.<br /><br /> Los capellanes castrenses han cumplido con éxito el adoctrinamiento de la tropa a la que preparan para cumplir su “misión universal”. “Misiones humanitarias” planificadas por el Pentágono, la OTAN o la CIA. <br /><br /> Los cristianos también aspirar al máximo sacrificio siguiendo el ejemplo del mártir más famoso de la humanidad: Jesucristo, el hijo unigénito de Dios. “El martirio es una gracia especial”. El mártir se sumerge en la muerte de Cristo para resurgir con él a la vida nueva. Es un orgullo y un honor para un soldado alcanzar la palma del martirio. “Compartamos pues con el todopoderoso la vida eterna en el paraíso”. “Que la virgen santa nos ampare y nos favorezca”.<br /><br /> Uno de los rituales más conmovedores de la peregrinación internacional es el “homenaje a los caídos”. Como no dirigido por la plana mayor de los capellanes castrenses que se desviven en letanías implorando al Dios todopoderoso que acoja en su seno el alma de los difuntos (mártires). La madre de Cristo que ha sufrido en carne propia la pérdida de su hijo es la única capaz de comprender tan aciago dolor. Estos son los momentos más emocionantes y desgarradores pues se rinde homenaje póstumo a aquellos soldados que dieron su vida en nombre de la paz y la libertad del mundo Suena el cornetín del llamado a la oración y los soldados cariacontecidos guardan un minuto de silencio en honor de los santos mártires. “A la espera de la resurrección de los muertos, la vida del mundo futuro. Amén”.<br /><br /> Pero el momento cumbre de la peregrinación es sin duda alguna la “procesión mariana de las antorchas”. Por su magnificencia y majestuosidad esta gran parada militar es la que goza de mayor fama y renombre. Los mandos y la tropa luciendo sus mejores galas desfilan por las calles de Lourdes portando velas, cirios y antorchas que los trasmuta en ángeles del Señor. La virgen inmaculada sale en procesión a hombros la Guardia Suiza mientras las unidades especiales conformadas por sus hijos más valerosos cargan la cruz del nazareno. Estas escenas nos recuerdan a algunos pasajes del documental “el Sueño de la Voluntad” de Leni Riefenstahl. El fuego fatuo ilumina la oscuridad de la noche y los continuos cantos de adoración a la virgen María se repiten en un eterno mantra: ¡ave, ave, ave María…! <br /><br /> Un himno celestial que retumba por toda la ciudad provocando un sobrecogedor éxtasis místico.<br /><br /> La liturgia cristiana no está exenta de loas a la grandeza de Dios, la virgen, los apóstoles o los santos. Si ¡Allah Ukbar! gritan los musulmanes igualmente con brío y apasionamiento los cristianos repiten alto y fuerte: ¡Dios es Grande! o ¡viva la madre del rey del universo! ¡Ave María purísima sin pecado concebida! ¡Salve nuestra señora!<br /><br /> Los cristianos representan el bien o los ángeles del cielo; mientras los musulmanes representan el mal o los demonios que nos acechan. Este apocalíptico enfrentamiento entre ángeles y demonios hace parte de la mitología cristiana que ha pervivido durante siglos y se proyecta hasta el presente. <br /><br /> La virgen inmaculada se apareció en la gruta de Massabielle (1858) a una humilde pastorcita llamada Bernardette. Por intermedio de ella la madre de Dios envió un mensaje a los creyentes: “yo mando que en este lugar se construya un santuario dedicado a la oración y la penitencia” “reza por los pecadores” “carga la cruz de Cristo”. “yo te prometo que te haré feliz no en este mundo sino en el otro”.<br /><br /> Hasta esta cueva de Massabielle se acercan por turnos las delegaciones militares que desean fervientemente rendirle pleitesía a la inmaculada concepcion. Es el momento de rezar el santo rosario y pedir por la paz mundial. La guardia Suiza preside la ceremonia para dejar constancia que el Vaticano ejerce la soberanía sobre este santo lugar.<br /><br /> Es increíble que la república francesa -aparentemente un estado laico y aconfesional- promueva y patrocine este tipo de encuentros donde se hace una exaltación del militarismo imperialista.<br /><br /> Mientras en Lourdes desfilan altivos los santos guerreros de la yihad católica el mismísimo Papa Francisco, representante directo de Dios en la tierra, guía de la fe (ayatola), y perpetuo vicario de Cristo predica la no violencia, el desarme y la paz.<br /><br />El domingo, el día del señor, se celebra la santa misa internacional con la presencia de los altos mandos, las delegaciones militares, la jerarquía eclesiástica, las autoridades civiles y el cuerpo diplomático (católico) Desde luego que los poderes fácticos están más unidos que nunca. La basílica de san Pio XII (de 12.000 metros cuadrados y capacidad para 25.000 almas) se convierte literalmente en un cuartel que acoge a miles de soldados de los 44 países que enarbolan los estandartes y banderas invictas. Muchos de ellos lucen elegantes trajes de gala en los que no faltan sus medallas y condecoraciones ganadas en franca lid en el campo de batalla. Tal es el descaro que algunas representaciones castrenses que sin consideración alguna desfilan con los uniformes mimetizados y botas de campaña. Desde luego que este es el signo de los tiempos. “Jesucristo regresará liderando un poderoso ejército” Cristo ya lo dijo: “no he venido a traer la paz sino a traer la espada” “todo el mundo debe adquirir un rifle AR-15 porque eso es lo que Jesús habría hecho” -sabias palabras del teniente general de los comandos de operaciones especiales USA. William Boykin.<br /><br /> En Lourdes se reúnen las facciones más conservadoras y fundamentalistas del catolicismo: el Opus Dei, los guerrilleros de Cristo Rey, la Legión de María, los Warriors of Lourdes - adscritos al ejército USA- los Knights of Colombus, Our Lady of Lourdes, los Caballeros de la Virgen, la Hermandad de Nuestra Señora de los Ejércitos.<br /><br /> Todos han venido aquí a orar por la paz y la sanación del mundo ¿“sanación”? Sí. Aunque parezca estúpido hoy realizan una campaña de “sanación” movilizando miles de soldados, aviones, helicópteros, cazabombarderos, navíos y submarinos con el propósito de exterminar a los fanáticos yihadistas del califato EI.<br /><br /> Aquellos responsables de apretar el gatillo humildemente vienen a implorar el perdón de sus pecados y la protección de la santísima virgen de Lourdes. Deben primar los valores eternos de la misericordia, la caridad, la solidaridad como está escrito en las sagradas escrituras.<br /><br /> Tal vez lo más asombroso sea la presencia de cientos de veteranos de guerra muchos de ellos heridos, lisiados, mutilados que en sus sillas de ruedas o en camillas ocupan un lugar preponderante frente al altar mayor. Movidos por su fe albergan la postrer esperanza de que la virgen obre un milagro igual al que realizó su hijo Jesucristo en Betania cuando le dijo a Lázaro: “levántate y anda”.<br /><br /> El reino de España envió una delegación de 150 militares (tierra, mar y aire) compuesta por los capellanes castrenses (arzobispado castrense), los funcionarios del Ministerio de Defensa, cónsules y agregados militares, la Guardia Real (Casa de su majestad el Rey), la Guardia Civil y la UME. Una variopinta y folclórica “armada invencible” cuyo viaje y estancia (hoteles y restaurantes de primera categoría) se carga a la cuenta de los presupuestos generales del reino (fondos reservados) Ellos han venido hasta Lourdes con la gloriosa misión de rezar por la paz del mundo y rogar la misericordia de Dios en esta época de tribulación.<br /><br /> El capellán militar mayor y obispo castrense del ejército francés Luc Ravel (al que le gusta exhibirse en traje de camuflaje en sus múltiples visitas a los cuarteles) concelebró una multitudinaria homilía el domingo 22 de mayo a las 10 de la mañana en la basílica San Pio X. Con motivo de la fiesta de la Santísima Trinidad, pronunció un emocionante sermón del que vamos a destacar algunos apartes: “recuperemos la misericordia de Dios en estos tiempos de guerra y la bondad de Dios en el campo de batalla” “Dios le da a todo cristiano la fuerza y el coraje que jamás le faltarán” “hay demasiada violencia en el mundo y nosotros no podemos dejar que gane la muerte ” “el cristiano con certitud y serenidad sabe que jamás le faltará Dios ni antes, ni durante, ni después de la guerra” “en el campo de la muerte Dios siembra su gran amor” “es el aliento de libertad que nos entrega el Espíritu Santo y esta libertad del Espíritu Santo es más que nunca necesaria en esta Tercera Guerra Mundial combatida a plazos -como ha dicho el papa Francisco-” “la misericordia de Dios es la única que nos salva de la locura de la guerra” “En tiempos de guerra el amor se convierte en perdón” “Dios hace el soldado de un amor inoxidable” “nosotros no vamos a pasar fácilmente esta página del terrorismo hace falta comprometerse”.<br /><br /> El obispo castrense Luc Ravel tras consagrar la hostia santa invita a los presentes a recibir el sacramento de la comunión. Tras el perdón de los pecados ahora sin remordimientos pueden seguir aniquilando enemigos en el campo de batalla. “Dios nos atiende cuando nosotros le demandamos la victoria” Ego te absolvo a peccatis tuis.<br /><br /> Los sangrientos atentados de París y Bruselas han desencadenado una ola de indignación incontenible. La virgen de Lourdes llora entristecida la pérdida de sus hijos más queridos y es necesario aplicar un castigo ejemplar a los culpables. El poderío militar francés se despliega en Siria e Irak para cumplir las profecías del apocalipsis.<br /><br /> El ejército y la policía francesa se encuentran en estado de alerta permanente pues es muy probable que se produzcan nuevos ataques terroristas. Lourdes no es una excepción y por lo tanto los gendarmes con sus metralletas en ristre patrullan las calles mientras los agentes secretos disfrazados de turistas vigilan el más mínimo movimiento sospechoso. <br /><br /> Definitivamente la guerra que se desarrolla en Oriente Medio se ha trasladado a Europa y nadie puede bajar la guardia. “el precio de la civilización, como el de la libertad, es la eterna vigilancia para mantener la seguridad”.<br /><br /> Se ha creado el mito de la guerra buena y justa, una guerra buena y justa en la que Occidente interviene por motivos “humanitarios y altruistas”. Los soldados buenos y justos se merecen todas las bendiciones. Tras los retiros espirituales es la hora de sentarse en las terrazas y restaurantes a deleitar de la gastronomía nativa y brindar con el mejor champagne para que Dios les otorgue la victoria en esta guerra buena y justa. </body> </html>


En esta peregrinación no se sublima la figura de un líder supremo o caudillo sino que se reverencia la imagen de la santísima virgen de Lourdes. La madre de Dios se convierte en la protagonista de esta apoteósico cónclave clerical-castrense que se intenta enmascarar bajo la apariencia de un “encuentro humanistas y espiritual”. Una ocasión perfecta para que los brillantes cerebros de la Santa Sede se luzcan en el diseño de una obra melodramática capaz de competir perfectamente con las mejores procesiones de semana santa. (Un espectáculo que se transmiten en vivo y en directo a través de innumerables cadenas de televisión cristianas).

El encuentro militar se desarrolla -según sus organizadores- en un ambiente festivo y fraternal movidos por la fe y el amor a María, la Madre de Dios. “La puerta de Dios siempre está abierta” “seamos los promotores de la paz. Que cada uno ore por su patria y ore por todas las patrias”.

Los jerarcas de la santa madre iglesia saben la importancia estratégica del “parque temático” de Lourdes en una época en la que el paganismo materialista domina la sociedad occidental.

En Lourdes nos produce vértigo el contemplar esa mezcla de clérigos, frailes, monjas, prelados, vicarios, nuncios papales, obispos, soldados, sargentos, capitanes, generales y almirantes que nos retrotrae a épocas nefastas marcadas por el fascismo o el nacional-catolicismo.

Con marcialidad la casta clerical-castrense marca el paso al ritmo de los clarines y tambores; un dos, un dos, ¡ave María purísima! sin pecado concebida… La espada y la cruz desde siempre han simbolizado la Santa Alianza entre estos dos estamentos para gloria del padre, del hijo y del espíritu santo.

Tantas contradicciones son difíciles de asimilar de ahí que los teólogos y eruditos se esfuercen al máximo por justificar que un avión cargado de misiles no es otra cosa que una inocente paloma de la paz. Mientras los santos guerreros luchan a brazo partido en el frente de batalla los clérigos se dedican a la oración para que afinen la puntería y no yerren en el blanco.

Occidente culpa al islam del clima bélico que reina en el mundo. El Islam se ha criminalizado y es el enemigo a batir. Si antes fue el comunismo pagano y ateo (como estaba escrito en las profecías de Fátima) ahora los musulmanes son la bestia negra.

El expresidente George Bush siempre hizo gala de un discurso religioso cristiano fundamentalista: “Estados Unidos es un país engendrado por la concepción inmaculada” “Venceremos en la operación “Justicia Infinita” que hace parte de la lucha colosal entre el bien y el mal” “si Dios está contra el terrorismo, tiene que estar al lado de la cruzada antiterrorista” “nuestra nación ha sido bendecida para crear un mundo mejor” “yo tengo una tarea que realizar con las rodillas doblada, y con las rodillas dobladas pido al buen Señor que me ayude a cumplirla con sabiduría”.

El mismísimo presidente Obama, jefe del ejército imperial más poderoso de la tierra y premio Nobel de la paz, asistía (y asiste) de manera regular al Trinity United Church of Christ de Chicago (protestante). Él reconoce que la biblia es su libro de cabecera y que reza todos los días. Si tiene que tomar decisiones primero la consulta con Dios. De ahí que buena parte de su discurso también este imbuido de tintes religiosos cristianos: “América es el pueblo elegido por Dios” “Jesucristo murió por mis pecados y ahora yo los estoy redimiendo a través de él”. “EEUU es la fuerza impulsora del bien y la libertad” “esta época nos recuerda que Dios está siempre con nosotros en el sufrimiento y en la celebración” “Dios nos dará la victoria porque Dios está con el bien y el bien lo representa un país como EE.UU (los guardianes de la democracia y la libertad del planeta)”.

Mientras tanto Donald Trump, ¿el futuro candidato republicano?, es aún más radical y se muestra abiertamente favorable a promover una cruzada cristiana que pacifique de una vez por todas Oriente Medio.

Occidente se niega a reconocer la existencia del “yihadismo” católico o el “salafismo” cristiano. Estos calificativos no encajan en su filosofía fraterna y humanista. Pero tan sólo hay que remitirnos a hechos históricos irrefutables para demostrarlo. El Vaticano desde la antigüedad lanzó bulas y proclamas favorables a la cruzada contra los infieles y herejes (especialmente en la conquista de “tierra santa”). Aunque ahora la situación es aún más grave con el advenimiento de las sectas cristianas evangélicas (en EE.UU) en las que sobran los predicadores del odio y la venganza.

Muchos creían que a estas alturas del siglo XXI el factor religioso quedaría relegado al mito o la leyenda. Vivimos inmersos en un mundo dominado por la ciencia y la tecnología donde la fe se deriva al campo de las supersticiones. Pero lo cierto es que la influencia de la religión prevalece y mantiene una gran preponderancia en el ámbito político, económico y militar. ( como sucede especialmente en EE.UU).

Aunque el catolicismo se halle en franca decadencia Lourdes después de Roma es el segundo destino en importancia con 6 millones de visitantes anuales. Esta mina de oro espiritual reporta incalculables ganancias económicas que se reparten equitativamente los clérigos y los mercaderes. Se da la paradoja que buena parte de los propietarios de estos negocios (tiendas, hoteles y restaurantes) son de origen judío.

Los capellanes castrenses han cumplido con éxito el adoctrinamiento de la tropa a la que preparan para cumplir su “misión universal”. “Misiones humanitarias” planificadas por el Pentágono, la OTAN o la CIA.

Los cristianos también aspirar al máximo sacrificio siguiendo el ejemplo del mártir más famoso de la humanidad: Jesucristo, el hijo unigénito de Dios. “El martirio es una gracia especial”. El mártir se sumerge en la muerte de Cristo para resurgir con él a la vida nueva. Es un orgullo y un honor para un soldado alcanzar la palma del martirio. “Compartamos pues con el todopoderoso la vida eterna en el paraíso”. “Que la virgen santa nos ampare y nos favorezca”.

Uno de los rituales más conmovedores de la peregrinación internacional es el “homenaje a los caídos”. Como no dirigido por la plana mayor de los capellanes castrenses que se desviven en letanías implorando al Dios todopoderoso que acoja en su seno el alma de los difuntos (mártires). La madre de Cristo que ha sufrido en carne propia la pérdida de su hijo es la única capaz de comprender tan aciago dolor. Estos son los momentos más emocionantes y desgarradores pues se rinde homenaje póstumo a aquellos soldados que dieron su vida en nombre de la paz y la libertad del mundo Suena el cornetín del llamado a la oración y los soldados cariacontecidos guardan un minuto de silencio en honor de los santos mártires. “A la espera de la resurrección de los muertos, la vida del mundo futuro. Amén”.

Pero el momento cumbre de la peregrinación es sin duda alguna la “procesión mariana de las antorchas”. Por su magnificencia y majestuosidad esta gran parada militar es la que goza de mayor fama y renombre. Los mandos y la tropa luciendo sus mejores galas desfilan por las calles de Lourdes portando velas, cirios y antorchas que los trasmuta en ángeles del Señor. La virgen inmaculada sale en procesión a hombros la Guardia Suiza mientras las unidades especiales conformadas por sus hijos más valerosos cargan la cruz del nazareno. Estas escenas nos recuerdan a algunos pasajes del documental “el Sueño de la Voluntad” de Leni Riefenstahl. El fuego fatuo ilumina la oscuridad de la noche y los continuos cantos de adoración a la virgen María se repiten en un eterno mantra: ¡ave, ave, ave María…!

Un himno celestial que retumba por toda la ciudad provocando un sobrecogedor éxtasis místico.

La liturgia cristiana no está exenta de loas a la grandeza de Dios, la virgen, los apóstoles o los santos. Si ¡Allah Ukbar! gritan los musulmanes igualmente con brío y apasionamiento los cristianos repiten alto y fuerte: ¡Dios es Grande! o ¡viva la madre del rey del universo! ¡Ave María purísima sin pecado concebida! ¡Salve nuestra señora!

Los cristianos representan el bien o los ángeles del cielo; mientras los musulmanes representan el mal o los demonios que nos acechan. Este apocalíptico enfrentamiento entre ángeles y demonios hace parte de la mitología cristiana que ha pervivido durante siglos y se proyecta hasta el presente.

La virgen inmaculada se apareció en la gruta de Massabielle (1858) a una humilde pastorcita llamada Bernardette. Por intermedio de ella la madre de Dios envió un mensaje a los creyentes: “yo mando que en este lugar se construya un santuario dedicado a la oración y la penitencia” “reza por los pecadores” “carga la cruz de Cristo”. “yo te prometo que te haré feliz no en este mundo sino en el otro”.

Hasta esta cueva de Massabielle se acercan por turnos las delegaciones militares que desean fervientemente rendirle pleitesía a la inmaculada concepcion. Es el momento de rezar el santo rosario y pedir por la paz mundial. La guardia Suiza preside la ceremonia para dejar constancia que el Vaticano ejerce la soberanía sobre este santo lugar.

Es increíble que la república francesa -aparentemente un estado laico y aconfesional- promueva y patrocine este tipo de encuentros donde se hace una exaltación del militarismo imperialista.

Mientras en Lourdes desfilan altivos los santos guerreros de la yihad católica el mismísimo Papa Francisco, representante directo de Dios en la tierra, guía de la fe (ayatola), y perpetuo vicario de Cristo predica la no violencia, el desarme y la paz.

El domingo, el día del señor, se celebra la santa misa internacional con la presencia de los altos mandos, las delegaciones militares, la jerarquía eclesiástica, las autoridades civiles y el cuerpo diplomático (católico) Desde luego que los poderes fácticos están más unidos que nunca. La basílica de san Pio XII (de 12.000 metros cuadrados y capacidad para 25.000 almas) se convierte literalmente en un cuartel que acoge a miles de soldados de los 44 países que enarbolan los estandartes y banderas invictas. Muchos de ellos lucen elegantes trajes de gala en los que no faltan sus medallas y condecoraciones ganadas en franca lid en el campo de batalla. Tal es el descaro que algunas representaciones castrenses que sin consideración alguna desfilan con los uniformes mimetizados y botas de campaña. Desde luego que este es el signo de los tiempos. “Jesucristo regresará liderando un poderoso ejército” Cristo ya lo dijo: “no he venido a traer la paz sino a traer la espada” “todo el mundo debe adquirir un rifle AR-15 porque eso es lo que Jesús habría hecho” -sabias palabras del teniente general de los comandos de operaciones especiales USA. William Boykin.

En Lourdes se reúnen las facciones más conservadoras y fundamentalistas del catolicismo: el Opus Dei, los guerrilleros de Cristo Rey, la Legión de María, los Warriors of Lourdes - adscritos al ejército USA- los Knights of Colombus, Our Lady of Lourdes, los Caballeros de la Virgen, la Hermandad de Nuestra Señora de los Ejércitos.

Todos han venido aquí a orar por la paz y la sanación del mundo ¿“sanación”? Sí. Aunque parezca estúpido hoy realizan una campaña de “sanación” movilizando miles de soldados, aviones, helicópteros, cazabombarderos, navíos y submarinos con el propósito de exterminar a los fanáticos yihadistas del califato EI.

Aquellos responsables de apretar el gatillo humildemente vienen a implorar el perdón de sus pecados y la protección de la santísima virgen de Lourdes. Deben primar los valores eternos de la misericordia, la caridad, la solidaridad como está escrito en las sagradas escrituras.

Tal vez lo más asombroso sea la presencia de cientos de veteranos de guerra muchos de ellos heridos, lisiados, mutilados que en sus sillas de ruedas o en camillas ocupan un lugar preponderante frente al altar mayor. Movidos por su fe albergan la postrer esperanza de que la virgen obre un milagro igual al que realizó su hijo Jesucristo en Betania cuando le dijo a Lázaro: “levántate y anda”.

El reino de España envió una delegación de 150 militares (tierra, mar y aire) compuesta por los capellanes castrenses (arzobispado castrense), los funcionarios del Ministerio de Defensa, cónsules y agregados militares, la Guardia Real (Casa de su majestad el Rey), la Guardia Civil y la UME. Una variopinta y folclórica “armada invencible” cuyo viaje y estancia (hoteles y restaurantes de primera categoría) se carga a la cuenta de los presupuestos generales del reino (fondos reservados) Ellos han venido hasta Lourdes con la gloriosa misión de rezar por la paz del mundo y rogar la misericordia de Dios en esta época de tribulación.

El capellán militar mayor y obispo castrense del ejército francés Luc Ravel (al que le gusta exhibirse en traje de camuflaje en sus múltiples visitas a los cuarteles) concelebró una multitudinaria homilía el domingo 22 de mayo a las 10 de la mañana en la basílica San Pio X. Con motivo de la fiesta de la Santísima Trinidad, pronunció un emocionante sermón del que vamos a destacar algunos apartes: “recuperemos la misericordia de Dios en estos tiempos de guerra y la bondad de Dios en el campo de batalla” “Dios le da a todo cristiano la fuerza y el coraje que jamás le faltarán” “hay demasiada violencia en el mundo y nosotros no podemos dejar que gane la muerte ” “el cristiano con certitud y serenidad sabe que jamás le faltará Dios ni antes, ni durante, ni después de la guerra” “en el campo de la muerte Dios siembra su gran amor” “es el aliento de libertad que nos entrega el Espíritu Santo y esta libertad del Espíritu Santo es más que nunca necesaria en esta Tercera Guerra Mundial combatida a plazos -como ha dicho el papa Francisco-” “la misericordia de Dios es la única que nos salva de la locura de la guerra” “En tiempos de guerra el amor se convierte en perdón” “Dios hace el soldado de un amor inoxidable” “nosotros no vamos a pasar fácilmente esta página del terrorismo hace falta comprometerse”.

El obispo castrense Luc Ravel tras consagrar la hostia santa invita a los presentes a recibir el sacramento de la comunión. Tras el perdón de los pecados ahora sin remordimientos pueden seguir aniquilando enemigos en el campo de batalla. “Dios nos atiende cuando nosotros le demandamos la victoria” Ego te absolvo a peccatis tuis.

Los sangrientos atentados de París y Bruselas han desencadenado una ola de indignación incontenible. La virgen de Lourdes llora entristecida la pérdida de sus hijos más queridos y es necesario aplicar un castigo ejemplar a los culpables. El poderío militar francés se despliega en Siria e Irak para cumplir las profecías del apocalipsis.

El ejército y la policía francesa se encuentran en estado de alerta permanente pues es muy probable que se produzcan nuevos ataques terroristas. Lourdes no es una excepción y por lo tanto los gendarmes con sus metralletas en ristre patrullan las calles mientras los agentes secretos disfrazados de turistas vigilan el más mínimo movimiento sospechoso.

Definitivamente la guerra que se desarrolla en Oriente Medio se ha trasladado a Europa y nadie puede bajar la guardia. “el precio de la civilización, como el de la libertad, es la eterna vigilancia para mantener la seguridad”.

Se ha creado el mito de la guerra buena y justa, una guerra buena y justa en la que Occidente interviene por motivos “humanitarios y altruistas”. Los soldados buenos y justos se merecen todas las bendiciones. Tras los retiros espirituales es la hora de sentarse en las terrazas y restaurantes a deleitar de la gastronomía nativa y brindar con el mejor champagne para que Dios les otorgue la victoria en esta guerra buena y justa.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

martes, 7 de junio de 2016

Sursum corda - Federico Pagura

NOELIA - TENEMOS ESPERANZA

FALLECIO EL OBISPO FEDERICO PAGURA


Falleció el obispo Federico Pagura, un incansable luchador por los derechos humanos

Tenía 93 años y lo velarán hasta esta tarde en el Concejo Municipal. Sus amigos lo recuerdan como un hombre "imprescindible".
Hasta hoy a las 14, en el Concejo Municipal, la ciudad despedirá a uno de sus ciudadanos ilustres, personalidad internacional, referente de los movimientos ecuménicos y luchador incansable por los derechos humanos. Federico Pagura, obispo emérito de la Iglesia Metodista, tenía 93 años y falleció ayer al mediodía. Sus amigos y compañeros de ruta despidieron a un hombre de la Iglesia, la política y la cultura, "verdaderamente imprescindible".
Había sido declarado ciudadano ilustre de Rosario en octubre del 96 "por su conducta sobresaliente y por haber brindado todo en beneficio del prójimo, realizando una tarea ejemplar en defensa de los derechos humanos en los difíciles tiempos de terrorismo de Estado".
Su biografía excede largamente la extensión de cualquier artículo periodístico. Un repaso rápido enumeraría que fue maestro, licenciado en teología por la Facultad Evangélica de Teología de Buenos Aires, con estudios de posgrado en Unión Theological Seminar (Nueva York) y en Claremont School of Theology (California).
Fue ordenado presbítero de la Iglesia Metodista en Argentina en 1950, obispo de la Iglesia Metodista en Costa Rica y Panamá, ocupó la presidencia honoraria de la comisión latinoamericana de educación cristiana, del Consejo Latinoamericano de Iglesias, del Colegio de Obispos Metodista de América Latina, del Comité de Solidaridad con Nicaragua y del Comité Argentino contra el Apartheid, entre otras.
Integró la comisión para la paz en Guatemala y fomentó el encuentro latinoamericano contra la impunidad en Santiago de Chile. "Estuvo en todo tipo de mediaciones relacionadas con la violación de los derechos humanos, con la búsqueda de la paz y fue amigo de los grandes obispos latinoamericanos", señala su amigo y compañero de andanzas, Oscar Lupori, y remarca que cuando se habla de "don Federico" hay que tener en cuenta que se trata "de un verdadero dirigente internacional".
Pero también de un hombre de grandes y pequeñas preocupaciones, "de andar a pie, atento a lo que les pasaba a todos, preocupado por los asuntos personales de sus conocidos, por los problemas de inseguridad de su barrio en la zona sur, por juntarse con los vecinos para ver qué se podía hacer".Y de un lector voraz, un escritor punzante (en internet se pueden leer las cartas que dirigió a personalidades como Barack Obama o el Papa Francisco), un amante de la música y un escritor de populares tangos.
Memoria. Sin embargo, por encima de todo esto, en el país se lo recuerda sobre todo por haber integrado y presidido el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (Medh), un mes antes de que comenzara la última dictadura militar. Un organismo desde donde se promovió y se movilizó a iglesias, instituciones y "personas de buena voluntad" a comprometerse con la defensa de los derechos humanos.
Lupori destaca que la preocupación de Pagura "obedecía a una visión amplia, a una capacidad de análisis y atención de los problemas nodulares, y de provocar encuentros para ver cómo se podía y reaccionar frente a esa situación".
Y recuerda que, a principios de los 90, organizaba encuentros sobre las iglesias y el narcotráfico. "Era un luchador porque tenía un horizonte cristiano, aquel que indica que hay que construir el reinado de Dios luchando por la Justicia, asumiendo por ejemplo la lucha de los pueblos de Africa o acompañando las reivindicaciones de género de las mujeres", explica.
En la ciudad, Pagura resultó una pieza clave para la creación y la mudanza del Museo de la Memoria a su sede actual de Córdoba y Moreno. Integró la primera comisión directiva de la institución "en uno de sus momentos más álgidos, en los años en que se peleaba por la expropiación de su sede definitiva (el edificio donde funcionó el Comando del II Cuerpo de Ejército) y ocupó un lugar importante en todos los reclamos y las negociaciones para que el museo ocupara ese lugar", apunta el ex director del museo, Rubén Chababo.
Según advierte, en esos días de intensos diálogos, "dos personas resultaron grandes pilares por sus trayectorias de vida y por sus compromisos: Iván Hernández Larguía y Federico Pagura. Y si Iván era siempre la palabra justa, la de Federico era la palabra ecuánime, esa que trataba siempre de encontrar lugares de diálogo e intercambio".
Cien años de proyectos. Lucas Almada coordina el centro de estudios de historia reciente argentina y latinoamericana del Museo de la Memoria. Y acompañó a Pagura en los dos últimos grupos en los que trabajó más activamente. El Pronapo (Proyecto Nacional y Popular) y la Cátedra Ecuménica. Con sus integrantes se reunía todos los miércoles y hace apenas unos días había empezado a elaborar un documento advirtiendo sobre la necesidad de mantener el proceso de integración entre los países latinoamericanos.
"Era una persona increíble, trabajador incansable, de mucho humor, amaba la música. Tenía una vida y un espíritu muy juvenil, de esos tipos con cabeza abierta que no se sorprende por nada, un religioso con espíritu ecuménico que podía ir mucho más allá de cualquier cerrazón que tienen a veces las instituciones", describe Almada.
Algo de esto había confesado el mismo Pagura: "No le tengo miedo a la muerte, sí a una vida sin sentido", había dicho en una entrevista con este diario hace dos años.
Inagotable
Hace apenas dos días, Pagura hilvanó una idea para hacer una cantata de Navidad. Ya había entusiasmado a Pablo Sosa, un pastor y músico de la Iglesia Metodista y pensaba llevar la propuesta a la Municipalidad. "Vivía intensamente su vida. Tenía proyectos como para vivir 120 años más. Era un tipo imprescindible", dijo uno de sus colaboradores.